UN BIPARTIDISMO MÁS IMPERFECTO E INGOBERNABLE

La izquierda ha perdido más de un millón de votos y ocho escaños. Tres son los escaños perdidos por el PSOE. La debacle en votos es más vistosa: 760.000.- votos. A pesar de ello, es el partido que más se beneficia por el sistema electoral español.

 

 

Composición sobre Photo by Mauricio Santanna on Unsplash © plazabierta.com

 

 

PODEMOS y sus confluencias pierden siete escaños. En votos pierden 650.000.- Un 17% de los obtenidos en abril. Relativamente, su pérdida es más seria que la del PSOE que representa el 10% del electorado de abril.

La aparición de MÁS PAÍS frena la sangría destinada a la abstención: Son 600.000.- votos, triplican los casi 200.000 de Compromís del abril, más 400.000.- “robados/rescatados” del PSOE y UP. Son tres escaños, dos más que los obtenidos por Compromís en abril.

La derecha pierde casi un millón de votos y 3 escaños. El gran perdedor de estas elecciones es C’s: 2,5 millones de votos menos. Un 60%  menos respecto al mes de abril. 47 escaños menos. Es evidente que la estrategia de Casado llamando al voto útil de la derecha ha hecho efecto en el antiguo electorado de C’s.

Sin embargo, no todo ese voto se ha dirigido al PP ya que el partido que más crece es VOX, 950.000.- votos, rondando el millón. Crece un 35% respecto a abril que le suponen 28 escaños más.

El PP es el tercer partido que más crece respecto al mes de abril: prácticamente, un 15%, 650.000.- votos. Y 22 escaños más.

Y sin embargo el bipartidismo vuelve

Vuelve, aun más imperfecto, y con más dependencias. Y con grandes problemas para la estabilidad. Para entenderlo hemos de comprobar cómo el sistema electoral beneficia a los 2 partidos más votados y perjudica al resto. La comparación la realizamos con un sistema de Circunscripción Única y reparto proporcional y a resto mayor (Hare), sin mínimos.

Una primera aproximación la podemos ver en el Gráfico 1. El PSOE consigue 22 escaños más de los que le correspondería si el valor del voto de todos los ciudadanos fuera el mismo. El PP obtiene 15 escaños más. Mientras tanto, VOX, PODEMOS-IU Y C’s pierden 1, 8 y 14 escaños respectivamente.

Es evidente que en un sistema de Circunscripción Única Podemos y sus confluencias, Más País, y PNV y GBAI, deberían sumar sus votos para calcular los escaños finales y evitar la acumulación de escaños por restos, pero no es el objetivo de este artículo analizar todas las cuestiones relativas a un sistema de Circunscripción Única, sino establecer las desigualdades que el sistema actual genera.

 

En los Gráficos 2 y 3 podemos observar que el resto de partidos de ámbito nacional (estatal) siguen siendo perjudicados por el actual sistema electoral, llegando a su exclusión de la representación popular. El caso de PACMA es el más llamativo: supera en miles de votos a otros de ámbito autonómico que, en cambio, sí tienen representación. Dos candidaturas de Más País, Recortes Cero y PUM+J quedan sin representación mientras ¡TERUEL EXISTE! obtiene un diputado con menos de 20.000. votos.

Mientras que los partidos de ámbito autonómico (nacionalistas o regionalistas) o salen beneficiados o poco perjudicados. En Cataluña, ERC y JxCAT ni ganan ni pierden, mientras la CUP sale claramente perjudicada. En el País Vasco PNV y EH-Bildu se benefician del sistema. El más beneficiado el novedoso ¡TERUEL EXISTE!.

El Gráfico 4 nos da información pormenorizada sobre las diferencias (aumento o disminución) de los porcentajes de representación que obtienen los partidos. Es decir, si el PSOE tiene un 28% de votos y el sistema le asignan el 34% es evidente que la diferencia es un 6% en positivo. Pero dicho 6% supone un incremento del 22% sobre sus propios resultados. Si analizamos las distorsiones en caso de utilizar un sistema de reparto en Circunscripción Única en el caso del PSOE no habría diferencias entre el porcentaje de voto, la representación obtenida y no sufriría, ni se beneficiaría, de un incremento o decremento sobre el voto.

La línea de porcentaje de votos (rojo, redondo) y la de porcentaje de escaños en Circunscripción Única (verde, triangulo) prácticamente se solapan, mientras el porcentaje de los escaños asignados por el sistema actual (LOREG, color azul, cuadrado) se despega de la de los votos, como vimos en los Gráficos 1 a 3.

La línea de incrementos y decrementos (▼/▲, azul oscuro, triangulo) producidos por la actual LOREG tiene una acusada forma de sierra que nos confirma el tratamiento discriminatorio a unos u otros en función de su ámbito y de sus resultados, como ya comentábamos anteriormente (Algunos datos están fuera de gráfica). Dicha línea hay que compararla con la de incrementos y decrementos producidos por el sistema de Circunscripción Única (▼/▲, verde claro, rombo), que ciertamente sobre-representa a candidaturas pequeñas y evita dejar fuera de representación a aquellas que obtuvieron suficientes votos.

Es evidente que este es un ejercicio de análisis que si se pretendiera llevar a la realidad debería establecer, o no, un mínimo exigible para obtener representación. Pero este mínimo no debería ser en ningún caso superior al coste medio por escaño.

El sistema actual permite que más de la mitad de los escaños obtenidos lo sean con menos votos que el citado coste medio. Ver análisis de las elecciones de abril donde 209 escaños estaban por debajo del coste medio, casi un 60% del total, hecho que se repite elección tras elección.

El coste medio por escaño es de 68.903 votos. El Gráfico 5 nos muestra los costes medios por escaño de cada formación. En azul los resultados del actual sistema (LOREG) y en verde botella el coste medio por escaño en Circunscripción Única.

Como se puede observar hay diferencias notables entre unos y otros con el reparto actual. A tener en cuenta que en los costes derivados del sistema actual, es una división directa, votos totales por candidatura, dividido por escaños obtenidos. Esto falsea la realidad, ya que los escaños se obtienen en las Circunscripciones Provinciales y, por tanto, el coste es muy variable. El caso de ¡TERUEL EXISTE!, no es único ya que, como comentaba, más de la mitad de los escaños valen menos que el coste medio.

La línea verde botella refleja el coste medio real de cada escaño dado que se reparte en Circunscripción Única. Como se puede observar, el valor de casi el 100% de los escaños está en la franja del coste medio, por encima de los 60.000.- y por debajo de los 75.000.- votos. SolO unos 6 diputados bajan de los 60.000.-, el que menos 22.000 de M PAÍS-CHA-EQUO.

Es evidente que un sistema el de Circunscripción Única garantiza un coste medio de votos por escaño sin grandes dispersiones, una representación justa de los partidos y sobre todo una igualdad en el valor del voto de los ciudadanos, además de otros beneficios descritos en otros de mis escritos.

Gobernabilidad

Los contrarios a este sistema argumentarán, con razón, que esto genera un legislativo muy fragmentado que impediría la formación de gobiernos estables. La realidad es que el sistema actual tampoco es muy proclive a ello, como podemos constatar con la realidad política de los últimos años.

El sistema electoral actual responde a un pacto entre las oligarquías periféricas y la oligarquía central. Los nacionalistas apoyaban al gobierno español de turno, fuera PSOE o PP y, a cambio, se garantizaban la mayoría en su comunidad. El procés catalán ha dinamitado ese pacto y los partidos de ámbito nacional/estatal todavía están narcotizados y encogidos por los graves problemas de corrupción compartida entre todos, además de una incapacidad de reacción evidente.

Es posible una reforma electoral que garantice la igualdad de voto de los ciudadanos en las elecciones legislativas, que es lo que corresponde a un sistema parlamentario y que garantice la gobernabilidad mediante la opción de convocar elección directa a Presidente de Gobierno de forma que salga una mayoría que garantice esa estabilidad. Pero tampoco es el tema de este artículo.

Lo cierto es que falta tradición de pacto en España y las elecciones se utilizan como estrategia política, como ha demostrado Pedro Sánchez con la última convocatoria, ya que necesitaba hundir a Podemos antes de pactar con ellos, a la par que recuperaba, de alguna manera, el bipartidismo… aunque finalmente haya sido la derecha quien mejor haya aprovechado la oportunidad electoral para recomponerse.

Conclusión

Seguimos en una encrucijada y no hay visos de salir. Las oligarquías endogamias son incapaces de reaccionar tras su fracaso de intento de sustituir a los actores del bipartidismo. El resultado es un bipartidismo más imperfecto e ingobernable.

Las elites del PSOE están prisioneras de su propia osadía, primarias, mesiánicas, con un Pedro Sánchez endiosado e incompetente dispuesto a vender el País/España por el plato de lentejas/poder. Y la derecha escorándose hacia un post-franquismo populista y neo-liberal.  Y Podemos y sus confluencias, des-confluyendo hacia posiciones soberanistas y populistas donde lo de la clase social deja de ser importante sorpassado por los derechos de minorías étnicas o de género (el tema LGTBI está totalmente desligado de la lucha de clases en sus posicionamientos actuales, hay que profundizar pero hoy no hay tiempo ni espacio)

Malos, muy malos, tiempos para la lírica… corrijo para la Política.

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