Lo último

EL CORAJE QUE NO HIZO RUIDO. EPÍLOGO

  El abrazo improbable Irena, maltrecha, logró regresar al piso que compartía con su madre en Wola. Por un breve y eterno instante, la vida pareció compadecerse de ella, concediéndole un espacio donde sostener los abrazos maternales que, cuando caminaba hacia su ejecución, creyó no volver a sentir. Janina había envejecido...

Cultura

QUERIDO DIARIO. LA MADRE DE ANGELITO

Querido diario, Ya sabes que contigo me dedico a vagar por las ideas que nublan mi mente para esclarecerlas, para que cobren forma, como la...
Mirada

EL MUNDO QUE ME RODEA

Con la cama tumbada bajo mi espalda, mirando el mar de puntos blancos del techo y con un crucifijo que sufre colgado a la...

LISTAS INFINITAS

ESA NECESIDAD

Lo más leído

Videos

Opinion

Ocio y Vicio

Vida y Salud