EL BARRIO, UNA OBRA SOBRE LA MASCULINIDAD TÓXICA, CON JORGE PUERTA

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Imagen cedida por Jorge Puerta

 

La obra de teatro El Barrio llega al final de su cuarta temporada el próximo 22 de agosto en el Teatro Lara de Madrid, donde se ha estado representando en la Sala Lola Membrives todos los viernes desde el 4 de julio. Escrita y dirigida por Diego Da Costa, la historia refleja cómo influye el esquema heteropatriarcal en la vida de los hombres en los ambientes de barrio, concretamente en el de La Elipa (Madrid), donde el director pasó su adolescencia. Desde esa localización, Diego Da Costa muestra cómo la masculinidad afecta a las relaciones íntimas entre los hombres, independientemente de su orientación sexual, en las que falta de expresividad de emociones suele ser un denominador común.

La trama de la obra cuenta el regreso de Darío a su antiguo barrio, tras la repentina muerte de unos de sus amigos de la adolescencia. Tras pensarlo mucho, decide volver y cerrar viejas heridas que todavía siguen abiertas. En su regreso se reencontrará con Daniel, su mejor amigo de entonces y con quien vivió una relación personal muy intensa y ambigua. También volverá a ver a Adrián, un amor que no pudo ser por los miedos y prejuicios de juventud. Volver para ¿recordar?

Tráiler oficial

Escena de El Barrio con Diego Sánchez, Jorge Puerta (centro) y Rober Pascal. Imagen cedida por Jorge Puerta

 

El elenco de El barrio, durante esta cuarta temporada, ha estado formado por Jaime Macanás, Rober Pascual y Diego Sánchez. En algunas de sus funciones ha contado con Alejandro Pena y Jorge Puerta, actor este último, que se ha metido en la piel de Darío en las funciones del 18 y 25 de julio, que lo hará también en las del 8 y 15 de agosto, y con quien vamos a hablar sobre su incorporación y sobre la obra.

Jorge Puerta es un actor valenciano, residente en Madrid, que ha participado en la película Los deseados de Abraham Lacalle y a quien pronto podremos ver en Anatomía de un instante, miniserie, adaptación de la novela homónima de Javier Cercas, que cuenta el intento de golpe de estado en España el 23 de febrero de 1981.

 

P: ¿Cómo ha sido tu debut en El barrio?

JP: Mi debut en el barrio estuvo, sin ir más lejos, plagado de nervios. Me imponía mucho la obra y el personaje ya que tienen un bagaje muy profundo e interesante sobre el que trabajar. Cuando empiezas a investigar y a entender a los protagonistas te das cuenta del reto que supone estar ahí y la responsabilidad que tienes de transmitir un mensaje y que llegue correctamente al espectador. Tuve la suerte de recibir a mi familia en mi estreno y no hay nada que me llene más que ver la cara de ilusión de mis padres a la salida del teatro. Tengo la suerte de estar arropado por ellos y pese a vivir en diferentes ciudades, vienen siempre a todas las obras o proyectos que pueden. Es de las cosas más bonitas para mí en estos casos, poder compartirlo con los míos.

 

Jorge Puerta. Fotografía de Álvaro Sierra

 

 

P: ¿Cómo se produce tu incorporación a la obra y cómo se prepara una obra que ya está representándose?

JP: Es una historia muy curiosa. Robert Pascual, uno de los actores del reparto original, es uno de mis grandes amigos en Madrid desde hace mucho tiempo y, un año atrás, fui a ver la representación. En ese momento estaba en un punto complicado en el que solemos estar los artistas en muchas ocasiones. No tenía proyectos en marcha ni a la vista y es cuando el síndrome del impostor coge carrerilla para apoderarse de ti. Al terminar, comenté con mi acompañante que me había encantado la obra, el guion, los personajes y que daría lo que fuese por interpretarla y estar haciendo teatro, en concreto el personaje de Darío, el protagonista. Un año después, y sin haberlo hablado con Robert, se presentó la oportunidad ya que, mi perfil le encajó a Diego, el director. Así pues, estando en un momento muy diferente, con varios proyectos en marcha y a la vista, se produjo la magia y encajé para encarnar a dicho personaje. Lo primero que hice al empezar fue ver la obra repetidas veces en vídeo para familiarizarme con ella y, más tarde, yendo a la representación en directo. El primer paso para mí es comenzar a trabajar el texto, el personaje, el contexto, el marco histórico y todo aquello que pueda afectar al personaje para después entenderlo sin juzgarlo y defenderlo allá donde vaya. En los ensayos empecé buscando a través de la improvisación, la gesticulación, los impulsos, las salidas del personaje y cómo actúa él en el día a día, haciéndole preguntas y mirándolo en tercera persona. También hablé con Jaime Macanás (actor original) para ver su perspectiva y poder compartir puntos y experiencias. Tras hacer este trabajo, sólo quedaba ensayar y ensayar para poder disfrutarlo y jugar cada día de una forma diferente.

P: Cuéntanos sobre Darío, el personaje que interpretas.

JP: Darío es una persona con un trasfondo muy complejo y difícil de indagar en él. Ha vivido en un entorno, durante toda su vida, que le ha prohibido ser quien realmente quería ser y le ha cerrado puertas en la lucha por su identidad, sintiéndose así oprimido y obligado a hacer cosas por encajar donde realmente no le querían como era. Es un personaje con el cual, creo que cualquier persona se puede sentir identificada con él en algún momento. Es muy sentimental, con un corazón inmenso, pero con experiencias que le han llevado a hacer cosas de las que no está orgulloso. Aun así, las observa, las entiende, abraza ese dolor y ese pasado y continúa hacia adelante con el aprendizaje y dureza que esto le ha dado. En El barrio vemos la importancia de ser quien quieras, de dejar ir, de apartar esos ambientes o círculos en los que no te sientes cómodo y de buscar tu paz y tu camino, ya que cada uno tiene el suyo.

P: La obra es de temática LGTBQIA+. ¿Sientes que como actor es más necesario que nunca dar visibilidad al colectivo LGTBQIA+?

JP: Siempre he sentido y defendido que el artista tiene el gran poder de dar visibilidad, de luchar, de gritar y de dar fuerza o impulso a aquellos que la necesitan. Creo que El barrio es un recital de todo lo mencionado. Sí, desgraciadamente el colectivo sigue sufriendo agresiones, faltas de respeto y odio que jamás entenderé ni justificaré, así como jamás entenderé la rabia o molestia que puedan sentir otras personas por la libertad de amar libremente a quien quieran y como quieran. Siento mucha pena al ver que hay que hacerle entender este tipo de cosas a la gente. Pero me gusta verlo desde otra perspectiva y con otro objetivo. No soy tolerante ante quien no tolera a los demás y no quiero dirigir mi arte o energía hacia él/ella, prefiero hacerlo para quien lo necesita, para quien está en la lucha constante por su libertad y para quien no priva de esta a nadie. Quiero que la gente se sienta identificada con mis personajes, en este caso con Darío, y esto les dé voz y energía para cualquier aspecto en la vida.

Los actores al finalizar la representación de El Barrio. Imagen cedida por Jorge Puerta

 

El barrio es la segunda producción de la compañía La Joie de la Colina, tras Ayer intenté suicidarme, una obra que aborda el suicido desde cuatro perspectivas diferentes. El barrio reflexiona sobre cómo el machismo oprime de una forma propia y característica a los propios hombres y una mirada al pasado con la madurez que da el propio paso del tiempo.

Si quieres ir a ver El Barrio, puedes acceder a la compra de entradas desde Entradas «El Barrio». Todos los viernes a las 22:15 en el Teatro Lara hasta el 22 de agosto.

 

 

 

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