TALISMAN

 

“Hace hoy cuatro años, un mes y siete días, que perdí un talismán; la única y humanizante razón por la cual, recogía pedazos de palabras del suelo y los unía para formar el puente colgante que me hacia cruzar cada segundo, al lado más amable de la incongruencia. Siempre iba conmigo, al persistente abrigo de mi memoria; y no tenía si acaso que morir un poco, para sentir el prohibido goce de su energía entre los labios. Una Mañana, aquel maravilloso amuleto, se arrancó de las frases aún no pronunciadas, dejándome con un montón de buena suerte en forma de excrementos de gaviota sobre mis hombros. No he vuelto a saber más nada de él; aunque a veces, en determinadas tardes del verano, aún cuando creo percibir su lánguido perfume.”

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here