Y LOS AÑOS VAN PASANDO

Hay momentos en la vida que uno se siente más feliz que en otros. Es natural que todo fluctúe y nada sea constante. En este momento de mi vida yo me encuentro en este estado.

El paso del Tiempo. Salvador Dalí.

Ya me he quitado un problema de encima, un dichoso examen que era como una piedra en el zapato. Cada dos por tres ¡Ay! Ahí estaba, pero por fin lo aprobé, quizá no de una forma totalmente limpia, pero sí con dignidad. Además, ahora tengo la oportunidad de «coronarme» sacando un nivel mayor.

La felicidad no está en la habitación llamada Felicidad, sino que se encuentra en la antesala o en la sala de espera de la misma.

Esto leí en un libro de Eduardo Punset, «Viaje al amor». Este estado se nota antes de que suceda, con los preparativos, con la ilusión del día a día, en cada uno de los pasos que te llevan a ella, en las pequeñas decisiones acertadas y a veces no acertadas, pero que no te alejan de eso que quieres conseguir. Estás enamorado, mucho o poco pero enamorado, de aquello que quieres conseguir.

Otra condición necesaria es que no todo recaiga en ese único objetivo. Debe de ser un chute más o menos intenso de Dopamina. Pero en la base de ilusiones más generales detrás de la principal, debe haber otras pequeñas dosis de esa sustancia. Por ejemplo, sacar adelante día a día a los hijos, matrimonio, salud…

Vivir con ilusión debe de ser un torrente de energía que baje sobre tu cabeza y que te empape por completo. De esta manera, tu mente está pendiente de lo que deseas y de cómo vas hacia ello en todo momento. Repasas los pasos que te llevan a ella. Por ejemplo; ahora tengo que hacer esto y no se me puede olvidar lo otro, cuidado aquí, ahora estoy más tranquilo.

Y de esta manera va pasando el tiempo, van pasando los años y la vida. Es importante llenarla lo mejor posible, a pesar de los constantes reveses que ésta te da. Por eso, amar los trabajos deseados y no cejar entre los no deseados, es tan importante. Ir dejando unos para ir cogiendo otros y así ir quemando etapas.

Los hombres superficiales tratan de llenar su tiempo, los...
Cómo usar el tiempo. Schopenhauer.

La idea es ir buscando lo que llena, algún reto y, si es una obligación, sacarle partida. Cualquier cosa menos estar tumbado esperando a que pase el tiempo. La ociosidad es la fuente de todos los tormentos: te parecerá tu almohada será demasiado dura o blanda, la gente por la calle más desagradable día a día y en el trabajo ni te cuento, dan ganas de mandar todo al…

Cuando lo logras algo, sobre todo cuando llevas tiempo detrás, te felicitas a ti mismo, pones tus ideas al día y notas como ciertos miedos han desaparecido.  Es muy curioso como la vida te va dando una de cal y otra de arena ¿Pero cuál de las dos es la buena? No se sabe. Al igual que las crisis, que otros llaman «oportunidades».

Por eso es de sentido común no perder el tiempo ni perderse uno. Seguir hacia adelante disfrutando lo que toca, después de aplicarle nuestra estancia en la antesala de la habitación de la Felicidad.

Para profundizar más en este tema:

https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2019/05/22/5ce4ff32fc6c83c06c8b466d.html

https://elpais.com/elpais/2014/12/26/eps/1419630373_365114.html

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