VOLVER AL TRABAJO TRAS EL CÁNCER

La tasa de supervivencia al cáncer, gracias a los avances en el diagnóstico y mejores tecnologías de tratamiento, cada vez es mayor. De las personas sobrevivientes, las que se encontraban en su mejor momento laboral, tienen una difícil cuando no imposible reinserción laboral, no solo por los efectos del tratamiento.

 

En su número de octubre de 2015, la revista Time reflexionaba sobre
los retos ante el cancer. Es un impresionante texto periodístico:
http://Why Doctors Are Rethinking Breast-Cancer Treatment

Los sobrevivientes de cáncer regresan a su actividad laboral, si la tenían, desprovistos de un plan de reintegración. Quienes que se encontraban desempleados rara vez disponen de algún plan de reiserción laboral. Muchos sienten una profunda sensación de aislamiento durante su período de baja por enfermedad, y muchos terminan siendo diagnosticados de depresión. Volver al trabajo puede mejorar la calidad de vida de muchos pacientes que han superado el cáncer.

Pocos estudios han abordado el estado de evaluación de la aptitud para el trabajo, y efectos secundarios como fatiga, linfedema y dolor tras el tratamiento agudo, no reciben una evaluación médica antes del regreso a la actividad laboral. De hecho, una gran cantidad de personas no reciben una evaluación médica antes de reintegrarse en su trabajo.

Los obstáculos para volver al mercado laboral son abundantes. Desde la perspectiva del lugar de la actividad, podríamos mencionar la carga de trabajo (o el sistema del mismo), la ausencia de un programa de rehabilitación y la falta de apoyo legal / financiero. Desde la perspectiva social, desborda la falta de “tacto” colectivo y la percepción de que el cáncer no es una responsabilidad social ni un desafío común.

Y si incluímos la exigencia de tener la capacidad de volver al mismo nivel anterior o al del trabajador medio, la quimera se convierte en pesadilla.

La solicitud de programas de retorno es una reivindicación, que con perspectiva social mejoraría la comprensión sobre el cáncer, y que a través de la educación aclararía su percepción, factor clave para los empleadores.

 

“Se calcula que hay más de 230.000 afectados por cáncer y, de ellos, 90.000 están en edad laboral. Los datos del CNIO aseguran que en unos años 1 de cada 2 hombres padecerá algún tipo de cáncer, y 1 de cada 3 mujeres también.  En el año 2018 más de 25.000 personas se encontraban en estado de extrema pobreza a causa de esta enfermedad. PLAN DE INSERCIÓN LABORAL POST-CÁNCER. Necesito seguir viviendo:

https://www.change.org/p/administraciones-locales-inserci%C3%B3n-laboral-post-cancer-necesito-seguir-viviendo-c7ed6e27-eb1d-49e1-b5fb-26bd9c185745

La reintegración laboral y social de los sobrevivientes, ahora de mediana edad pero cada vez más jóvenes, y que formaban parte de la fuerza laboral en el momento del diagnóstico, es esencial. Por lo tanto, volver al trabajo es un elemento importante y un signo de un regreso a la normalidad.

«Las células cancerosas malignas muestran un alto grado de adaptabilidad, conocida como plasticidad». El Médico Interactivo

Actualmente, los procedimientos establecidos para ayudar a volver al trabajo son prácticamente inexistentes. Los empleadores, los defensores legales, los proveedores de atención médica, los patrocinadores de los servicios de apoyo y las agencias gubernamentales deberían ayudar a eliminar la discriminación y minimizar los efectos adversos del cáncer en el empleo, apoyando al mismo tiempo a los sobrevivientes a corto y largo plazo.

El cáncer se considera una enfermedad crónica en la UE y los EE. UU.  Pero no se abordan los problemas del regreso al trabajo.

Un examen adecuado requiere una comprensión clara de cómo atender y proteger los intereses del empleado y aquí es donde aparece el conflicto: al relacionarlos con las inquietudes del empleador. En consecuencia, se debería dar prioridad a un papel adicional: el mediador entre el médico y el empleador, cuya capacitación, apoyo y recursos podría ayudar a facilitar el empleo y la retención de empleo entre los empleados enfermos de cáncer.

 

Los retornos escalonados, cambios en las tareas de trabajo (por ejemplo, menos físicos, atención al cliente), es decir, los cambios en el entorno físico y servicios de asesoramiento y terapéuticos, deben acompañarse de programas de apoyo dentro de las empresas, para garantizar que los sobrevivientes de cáncer puedan volver a trabajar de manera estable y mantener sus trabajos.
En la última década, se ha puesto mayor énfasis en incluir a las personas con enfermedades discapacitantes (incluido el cáncer) en la sociedad y en el mercado laboral. Esto ha sido fomentado por un movimiento en toda Europa, que ha logrado la implementación de una legislación que incluye, en algunos casos, esquemas obligatorios de cupos de empleo, leyes contra la discriminación, derechos de protección laboral y políticas específicas del mercado laboral. No podemos olvidar que los sobrevivientes de cáncer también son miembros de la sociedad, y deben recibir apoyo social y alternativas para la reintegración.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) planteó la necesidad de elaborar un Plan Integral de Atención a los Largos Supervivientes de Cáncer. Su objetivo es abordar de forma sistemática la atención de este colectivo de personas, y considera que las Autoridades Sanitarias, las Asociaciones de Pacientes, las Sociedades Científicas y los Grupos Cooperativos (GGCC), que realizan investigación independiente en Oncología, deberían abordar este creciente problema de una forma coordinada. ISBN: 978-84-695-8843-7.

La Plataforma de Pacientes reivindica medidas que favorezcan la inserción laboral de las personas con enfermedad crónica (abril 2.019).

Trailer. ‘Ser paciente en España’. Capítulo 2: Laboral

 

PROBLEMAS A BATIR EN CUANTO A LA LEGISLACIÓN LABORAL:  
 
.- La no contratación por razón de la enfermedad tras un proceso de selección. El aspecto fundamental para resolver la cuestión planteada es que se pueda probar que las razones que han motivado la no contratación son discriminatorias, ya que la ley lo impide.
.- La cuestión de si es posible el despido por estar de baja a causa de la enfermedad. El Estatuto de los Trabajadores introduce entre las causas objetivas de extinción del contrato laboral las faltas de asistencia al trabajo, aun justificadas si son intermitentes.
.- La razón del despido por la enfermedad. El Estatuto de los Trabajadores establece como causa objetiva de extinción del contrato la ineptitud del trabajador conocida o sobrevenida con posterioridad a su colocación efectiva en la empresa.
 

ALGUNAS ACCIONES PARA LA ESPERANZA:

“En España contamos con multitud de estudios e investigaciones que hablan de incidencias médicas de los pacientes oncológicos, pero muy pocos que se refieran al impacto que produce la enfermedad en el ámbito socioeconómico de los pacientes y sus familiares. Kilian, trabajador social de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en La Palma.

El Servicio Andaluz de Empleo (SAE) trabaja desde el año 2005, en un Programa de Inserción Laboral con el objetivo de promover la inserción socio-laboral de este colectivo, un itinerario personalizado de inserción laboral a pacientes de cáncer y sus familiares en primer grado que sean demandantes de trabajo, tras el protocolo de colaboración suscrito en materia de orientación profesional con la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).

 

  • La Fundación Randstad y AECC firmaron un programa de un año de duración para favorecer la inserción laboral de personas que hayan padecido cáncer, (2015).
  • La AECC sirve de eje vertebrador de las acciones relacionadas con la inserción laboral de las supervivientes de cáncer. Ejerce una acción facilitadora de relación/comunicación entre los diferentes estamentos públicos (sanidad, empleo, asuntos sociales, igualdad) y las mujeres. Los resultados obtenidos en Almería han planteado la extensión del Programa a otras provincias.

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