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Existen muchas teorías en el mundo de la conspiranoia que dicen que el ser humano es un híbrido resultante de un experimento extraterrestre para tener mano de obra barata, y sacar oro de la tierra, que si no me equivoco data de la época de los sumerios, luego los egipcios, etc… Esa historia dice que el ser humano se reveló como un ser muy completo, y fue luchando por alcanzar su independencia, además de que otros extraterrestres (los Greenpeace de su raza) comenzaron a luchar por nuestros derechos.

Personalmente no me cuadra, porque somos demasiado complejos y maravillosos, y con un potencial increíble como para ser un simple error de laboratorio, pero no importa..

Lo que creo es que el ser humano ha sido muy poderoso. Mucho más que ahora, y sin necesidad de meter extraterrestres en la ecuación, el ser humano se ha enfrentado muchas veces a su propia falla, y siempre ha caído. Atlantes, aztecas, y todas las civilizaciones poderosas (reales o míticas) han alcanzado cotas inmensas de poder y percepción, pero todas han caído ante la prueba final: La propia falla. Acabaron corrompiéndose.

En la búsqueda del poder absoluto, que es cosa de reyes, papas y emperadores, se ha podido comprobar (sobre todo en épocas en las que la ciencia estaba totalmente mezclada con la magia como la alquimia, el chamanismo, y demás), que el ser humano puede alcanzar niveles de poder e independencia totales, y eso no permite crear un rebaño que actúe en favor de una sociedad dirigida al poder piramidal.

¡En realidad, sí! Una sociedad que trabaje libre y en lo que le gusta, y que los beneficios de su trabajo sean volcados en lo social es posible, pero no estaría controlada por esos poderes, y eso les resulta inadmisible.

El poder de un ser humano tiene mucho que ver con su capacidad de sentir la conexión con todo lo demás. Sin eso es imposible hacer magia, porque solo puedes vivir en el cuerpo. La consecuencia de solo vivir en el cuerpo es que olvidas el mundo de lo sutil. Y sin eso, es imposible ver los nexos causales, y entra la depresión.

Estamos a merced del cuerpo y de sus necesidades. Y el cuerpo es como un niño: lo que quiere, lo quiere aquí y ahora. Y si no, se enfada, deprime y berrincha.

Sabiendo eso, las religiones y gobiernos se hicieron con la información, y necesitaron mil años de oscuridad y persecuciones en todo el mundo para que desapareciera de nuestra memoria la capacidad innata del ser humano para mover hilos y crear realidad propia.

Y sabiendo como saben que no se puede borrar de la memoria del cuerpo, hicieron todo lo posible por borrarlo de nuestra mente, y abotargar nuestro cuerpo.

 

Este es un simple ejemplo de como abotargan el cuerpo. Si te fijas, los 7 pecados capitales son del cuerpo.

El primer chakra se manipula rompiendo la conexión emocional entre los familiares. La religión y las convenciones sociales en las que lo que prima es el guardar las formas, no la comunicación y el amor. Eso hace que desconectes del resto de otras familiar, y los vínculos se rompen. La gente se vuelve egoísta, y solo piensa en sí misma, después en su familia y luego en la sociedad en general. Y parece lógica esta progresión.

Sin embargo ha desaparecido de la mente el conocimiento de que lo que haces en tu interior lo haces en tu exterior. Han desaparecido los nexos causales. Se ha olvidado el hecho comprobable de que cuanto te haces a ti mismo, haces a los demás. Tal cual te generas tú, generas la sociedad. Si eres sucio, generas una sociedad sucia. Se ha olvidado eso, y ese olvido ha borrado la responsabilidad por los propios actos, sean grandes o pequeños. Y no hay actos pequeños o con menos valor.

El segundo chakra, que es el de la conexión con los demás seres, se corrompe con pornografía. En el porno no hay comunicación amorosa mediante la sexualidad. Hay posesión y morbo nada más. Este es muy importante, porque la energía de la sexualidad es la energía creadora.

El tercer chakra es el del poder personal, y con el “tus emociones y necesidades no son importantes” que recibimos de niños se lo cargan completamente. “Pues que la realidad es así” “Pues es que la vida no siempre es justa” “Pues yo también tengo que hacer cosas que no me gustan y me aguanto”. Toooodos esos discursos nos hacen sentir que no somos importantes, y nos sumen en un borreguismo que anula nuestro poder personal, y aparece la resignación. Esa resignación tan bien vista en la religión.

El cuarto Chakra es del corazón. Ahí reside la conciencia de nosotros mismos, y cuando se ha anulado el efecto positivo de los tres primeros Chakras, el cuarto se queda mudo. No puede sentir esa conexión con todo lo demás, porque lo que le llega es tan feo que prefiere cerrarse. Y se cierra.

El quinto Chakra es el de la palabra. Tratada como algo sagrado en todas las raíces espirituales de todas las sociedades de toda la historia de la Humanidad. Una vez anulados los 4 anteriores, nuestro discurso interior y exterior es producto de ese desengaño, de esa desconexión. ”Maldición” no es otra cosa que “Decir mal”. Y cuando hablamos mal de nosotros, de otros, cuando nos quejamos constantemente, cuando insultamos o gritamos a otros estamos creando un discurso, una línea de comportamiento que va generando una mala actitud, que desemboca en una vida pobre y sin sentido.

El sexto Chakra es la visión. Con ese Chakra activo podemos ver el mundo de lo sutil. Lo que se esconde detrás de las formas, y podemos establecer con claridad esos nexos causales, cuando vemos la esencia que se repite detrás de formas cambiantes. Por poner un ejemplo, si te separaste de tu pareja, y tu trabajo no va bien, no parece haber relación. Pero lo que se juega en ambos casos es lo mismo: la separación. Eso es lo sutil y te permite cambiar una situación desde la otra. Eso tiene sus técnicas precisas sobre las que se puede trabajar y ver resultados.

Y el séptimo Chakra es el que te conecta con la auténtica internet. Lo que otros llaman “registros akáshicos”. No es malo per sé, pero es como todo.. mal usado es terrible.

Se puede usar internet como una herramienta de magia, y abrirse a esos registros en lo sutil para que manden información que de otra forma no te puede llegar. Eso también tiene sus técnicas precisas que se pueden aprender.

Esto de los Chakras es solo un ejemplo de lo que es una desconexión, y de cómo se mantiene.

Y un ejemplo de lo poderosos que podemos llegar a ser, es el hecho de que han tenido que desarrollar gran cantidad de sutiles formas de manipulación para engañarnos, y que creamos que todo eso surge de nosotros. Si fuéramos como pretenden, simples hojas al viento, con dos latigazos hubiera sido suficiente. Y durante mucho tiempo lo fue, pero ahora se enfrentan a otro despertar de la conciencia, y eso ha hecho que cambien de estrategia. Ya no hay latigazos. Ahora están para servirnos en nuestras necesidades… Necesidades que han creado ellos, y que usan para mostrarse como “nuestros beneficiarios”.

No digo con esto que todo el mundo esté metido en la conspiración. Como decía el Principio de Hanlon “nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez”. Yo soy un firme defensor de que la sociedad no es mala. Solo es estúpida, y esa estupidez viene causada por todo lo anteriormente expuesto. Por ese trabajo meticuloso de desconexión.

 

¿Se puede volver a reconectar? Claro que sí. Esa memoria no se borra completamente del cuerpo ni de la mente. Es por eso que cuando accedemos a información de crecimiento personal una parte de nosotros la admite sin trabas. Sabemos, en una parte de nosotros que es real. Otra parte de nosotros la rechaza. Es esa parte infantil que rechaza cualquier responsabilidad sobre lo que hacemos y no hacemos. La magia da mucha paz, pero también te pide que seas responsable de lo que creas a tu alrededor.

Hay toda una escuela de técnicas para reconectarnos.

Y es coherente, y eso el cuerpo y la mente lo perciben. Por eso las personas que se acercan a la magia la admiten, con mayor o menor resistencia. Porque es el modo de vida natural del ser humano. Es la forma en la que creamos vida y realidad, y es la manera en la que podemos sentirnos plenos.

Otra forma de castración a la que nos han intentado someter es la de hacernos sentir culpables por todos los males del mundo. La pregunta que tenemos en nuestra mente inconsciente es “¿Puede permitirme ser feliz con todo el sufrimiento que hay en el mundo?”.

Hay muchas cosas que podemos hacer para paliar y acabar con ese sufrimiento, pero se nos olvida que tenemos que empezar por nosotros. Eso no lo hacemos, porque no creemos que tenga un impacto real en el mundo. Ni lo que nos hacemos bien, ni lo que nos hacemos mal. De nuevo desaparecen los nexos causales, y la responsabilidad se difumina.

Pero si podemos hacer grandes cosas. Empezando por ser felices nosotros, expandimos esa felicidad a nuestro alrededor. Y cuanto más feliz seas, cuantas más cosas logres, cuanta más conciencia alcances, más fácil se te hará arreglar el mundo..

 

Por lo menos, la parte que te toca.

 

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