UNA POLÍTICA DE PASQUÍN

Es tanto el ruido que temo volverme loca. Franco, Gibraltar, Cataluña y la madre que los parió a todos. Pero, ¿esto qué es?. Cada día un tema de esos que calientan la sangre a los españolitos y españolitas que parecen no tener otra cosa que hacer que discutir de política, aparte del hablar del tiempo, de fútbol y del Sálvame.

No es que esté mal hablar de todas esas cosas, el problema es cuando nos encasquillamos en lo mismo, en las cosas superfluas, cuando el ruido no nos deja oír o nos distrae de lo realmente importante. Y, no es que diga yo que los temas antes citados no tengan importancia…, coño, pero ya está bien, erre que erre… machaconamente, un día y otro… Pero, no se discute, acaso de vez en cuando, y cuando los medios tienen a bien porque salte la liebre de lo que realmente nos afecta a los ciudadanos, que es el trabajo, el salario, la vivienda y los servicios públicos asistenciales y sociales.

Antes teníamos que soportar al barbas del tic del ojo y el seseo, diciendo de vez en cuando frases inconexas como «España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles» y, ahora a un fantoche de mucha prestancia, verbo fácil y sonrisa con hoyitos incluidos en sus mejillas que, vende humo y se vende al primer postor político para mantenerse en la Moncloa, da lo mismo que sean independentistas catalanes o vascos que estén dando “por saco” al resto del país…, y no es que diga yo que estos no tengan derecho a reivindicar su independencia, como si quieren reivindicar el arca de la alianza o el santo grial, pero un poco de por favor… que se ajusten a las normas del juego, a lo que una democracia real y formal exige, que no es otra cosa que el respeto a la Norma Suprema a la Constitución, pero sobre todo a la inteligencia y a la tranquilidad de los ciudadanos, contribuyendo al sosiego democrático, actuando como verdaderos políticos y no como instigadores de la violencia y la confrontación.

«Antes teníamos que soportar al barbas del tic del ojo y el seseo, diciendo de vez en cuando frases inconexas como «España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles» y, ahora a un fantoche de mucha prestancia, verbo fácil y sonrisa con hoyitos incluidos que, vende humo y se vende al primer postor político para mantenerse en la Moncloa»


¿Dónde esta el incremento del sueldo mínimo interprofesional?, ¿por qué se oponen a él los partidos de la derecha como PP y C´s?. El citado fantoche que va de romería en romería, o lo que es lo mismo, de país en país sin poner el culo en el sillón de su despacho, vendiendo el mismo humo que nos vende a nosotros y huyendo de los problemas reales que acechan a los ciudadanos normales y no los privilegiados, sabía que no contaba con el apoyo para sacar adelante unos presupuestos en los que se plantea el aumento del referido salario, sin hacer ningún esfuerzo en la negociación con sus oponentes, lo que convierte esta medida en un instrumento de marketing político de una pseudo-izquierda que ya huele a rancio, del que es especialista. ¿Cómo va a jorobar a las empresas del IBEX, con las que tan buena relación siempre han mantenido los socialistas y la derecha de este país?.

Del empleo no hablemos y de la situación económica menos aún, nada a cambiado, tal vez a peor pues cada vez son más las noticias de grandes empresas que abandonan España y los pequeños negocios que cierran a diario, de autónomos que se les reajusta su cotización para pagar más a la larga. Ni se fomenta la economía desde una política de reajuste que beneficie a productores, consumidores y, por supuesto, a los trabajadores, ni se fomenta la creación de empleo, y no hablemos de los servicios públicos que si merecen algún elogio es el del esfuerzo de los servidores públicos que con escasos medios intentan dar el mejor servicio que pueden, y no todos. Claro, que no hay dinero para hacer políticas más sociales y, no lo hay por el derroche político en un pasado no muy lejano, pero también en el presente, con duplicidades de competencias entre administraciones públicas, inversiones en infraestructuras mal planificadas, en sueldazos de políticos, dietas, aparte del dinero robado por corruptos profesionales de distintos colores y tendencias.

Da lo mismo que nos pongamos gafas tridimensionales o del color que ustedes deseen, azules, rojas, moradas… la película sigue siendo la misma… política de pasquín… de distracción…

Discúlpenme, que he dejado el café a la mitad en la barra del bar, me he apoderado de todos los periódicos que había y los demás clientes, casi amigos con los que coincido todos los días se están cabreando porque les he privado de su pasquín favorito,  y es que quiero enterarme de lo de Gibraltar y por más que leo no me entero de nada.

Buenos días y al tajo… que tenemos que subir el país que esos deslenguados e ineficaces políticos expertos en mítines, que no en gestión, se están cargando día a día.

Y si alguno o alguna se ha cabreado porque se sienten aludidos o porque todavía siguen apoyando a esos botarates, pues que se rasquen que yo todos los días me tengo que rascar el bolsillo para poder llegar, no a final de mes, sino a mediados. Y, ya saben, cada loco con su tema, los franquistas al Valle de los Caídos, los azules, rojos y naranjas a seguir haciendo el juego a los del IBEX, los de las barras rojas y amarillas con estrella de cinco puntas sobre un fondo azul, junto a los de Bildu, a su secesionismo violento, y los morados a sus primarias manipuladas que llegan las locales… a montarla en las redes con su sacrosanto Pablo Iglesias llamando fascista a quien no piense como ellos, ese mismo que vive con su Irene en un Chalet de la Sierra Madrileña, el mismo que dijo que él era de barrio, claro no entendimos bien, no nos dimos cuenta del tiempo verbal.

Miren ustedes… yo con esta gente no comulgo ni comulgaré.

Epílogo: Hay dos tipos de personas: los que tienen y los que no tienen, y estos sólo están al lado de los que no tienen para mantenerse en el poder y medrar al lado de los que tienen. Nada más saben sacar palabras que la gente quiere oír de sus chisteras de payasos.
 
 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here