Una ojeada a la Gran Vía

 

#EnCasaconPLAZABIERTA

 

© Plazabierta.com

Para cualquier ojo que se asomara a la Gran Vía madrileña esta presentaba un aspecto vetusto, desolado, solitario, su apariencia era la de un cadáver con algún tiempo de descomposición. Para cualquier ojo que la mirara, pero entre los millones de microorganismos que paseaban por su trazado no llegaban a sumar un ojo.

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Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

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