TRAZOS Y SEGMENTOS: DOMAR  VS TEMPLAR

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Los antiguos pueblos indígenas no domaban a los caballos, conseguían convencerlos con paciencia, destreza, calma y valentía para que esos hermosos animales se dejasen templar el carácter, consintieran en ser educados, conducidos. Tampoco los montaban con sillas, bridas o espuelas, ni los herraban; ¿qué conseguían con eso? Conseguían que el caballo fuera uno con ellos en la monta, conseguían ser el binomio perfecto. Natural combinación de fuerza y destreza.

No voy a hablar de la doma de caballos en este artículo, sólo era un símil para referirme a otra doma: la doma del ser humano. Sí, esa doma que se le hace a todo “Emilio” que nace libre y tendería a vivir de esa forma si se le permitiera. El salvaje que pertenece a sí mismo y no desea que nada, ni nadie, le pertenezca, porque se sabe con derecho a proveerse de todo lo necesario, sin más traba que la de procurarse el alimento y el cobijo. Ya sé…a Rousseau se le superó hace mucho; ¿de verdad?

Desde ese animal político llamado Aristóteles, según mi opinión, el primer científico conocido, al que tanto le gustaban la investigación, la disección, la lógica…sí, también la “metafísica”; esas sus obras, que el bibliotecario de Alejandría acomodó en un estante “más allá de los de física”; pero que aún así en ese terreno no tuvo la grandeza de su Maestro, porque se limitó a lo ontológico desde lo moral y lo ético (así lo he entendido yo al leer su “metafísica”)…En fin, que me voy por las ramas. Lo que quería decir es que desde Aristóteles, sobre todo, hemos interiorizado, filosóficamente, que el ser humano nació para vivir en sociedad y que ésta, para serlo, debe someterse a reglas, leyes u ordenamientos sobrevenidos del lenguaje.

fotocomposición plazabierta.com

Sí, la doma del ser humano, ese hibrido que según la biblia y según la lógica nació de la mezcla de genes terrestres y genes de los “dioses”, esos que se mezclaron con “las hijas de los hombres”. La doma; ¿cómo nos domaron?, ¿de qué forma consiguieron que nuestra animalidad se doblegase?…;¿fue a través del lenguaje?, ¿nos enseñaron a pensar con palabras?, ¿fueron las palabras las que nos diferenciaron del resto de las especies?, ¿por qué nuestra especie y sólo la nuestra tiene un lenguaje que se compone de palabras con significado simbólico en multitud de idiomas, que no se limitan a ser sonidos como el lenguaje del resto de las especies, sino que además son todas y cada una de ellas átomos de conceptos, de ideas que trascienden las imágenes?

¿Somos más libres pensando a través de las palabras o radica ahí nuestra doma? ¿Seríamos más sabios pensando sólo en imágenes? El desarrollo de nuestro lenguaje y sus reglas, sin duda, nos hacen más inteligentes, pero… ¿esa inteligencia es de este mundo?

De otro lado, ¿la tecnología es sinónimo de comodidad? Las aves usan de tecnología al construir sus nidos, los castores construyen sus presas. Hay miles de estrategias que los animales usan, con una destreza inigualable en cada especie, sólo con motivo de sobrevivir… de vivir. ¿Por qué creemos ser más sabios que los animales?, ¿por qué confundimos inteligencia con sabiduría?, ¿por qué estamos convencidos de que nuestra comodidad es superior a la de ellos?, ¿por qué hemos cambiado la libertad por esa comodidad y por esa supuesta seguridad?, ¿somos una especie de monos que dejaron sus ramas y se irguieron de la noche a la mañana de los tiempos, conquistaron el mundo y lo dominaron?, ¿dónde está el eslabón perdido?

¿Por qué domamos a los lobos hasta convertirlos en perros y después decimos que son nuestros mejores amigos; acaso a un amigo se le somete, se le doma, se le cambia…?, ¿por qué nos cuesta tanto esfuerzo ser felices cuando los actos y, sobre todo, las palabras ajenas nos califican, obligándonos de un lado a no defraudar el significado de esas palabras y de otro a sentirnos menos porque otros lo digan?

TAMBIÉN SE ME OCURRE: ¿si no tuviéramos palabras habríamos desarrollado la facultad de comunicarnos a través de la telepatía…?  ¿Se habría instalado la mentira en el mundo?

Tengo otras preguntas, pero no quiero aburrir más de lo necesario con ellas, a la postre son sólo palabras, esos sonidos imbuidos de conceptos que yo tanto amo, amé y amaré. Sí, no sé quien nos dio el don de la palabra y estoy casi convencida de que no lo hizo para liberarnos sino para someternos, para domarnos. Aun así es un maravilloso sometimiento con el que disfruto mucho; más de las palabras ajenas, que de las propias, porque siempre me enseñan algo.

Fue la palabra la que nos trajo hasta este lugar en el que nos encontramos, es la palabra la que nos sigue dando paz y dando guerra, ella y sólo ella seguirá conduciendo a cada niño/a que nace como se conduce el ganado, como se doma con silla, bridas y espuelas a los caballos…

AMO LAS PALABRAS, PERO ME SIENTO INMENSAMENTE SEDUCIDA A DESCUBRIR, SI PUDIERA, COMO SERÍA PENSAR SIN ELLAS. CREO QUE LAS IMÁGENES SIN PALABRAS ADHERIDAS SERÍAN SENTIDAS DE FORMA DISTINTA EN CADA UNO DE NOSOTROS Y, POR ENDE, RICA Y LIBRE. LAS PALABRAS NOS DOMAN, LAS IMÁGENES NOS TEMPLAN.

 

Hoy han sido menos palabras…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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