TRAZOS Y SEGMENTOS DE TIEMPO PERCIBIDO “AQUÍ Y AHORA”

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Dice Agustín Villar en un hermoso libro que me han regalado (Razón de Mundo): “El papel en blanco a nadie reserva ni privilegia. Otras instancias pueden hacerlo, pero no la virgen superficie de esa nada, que es pura posibilidad y expectativa. Trazar sobre ese blanco los signos de un decir es el triunfo de la fábula y la más hermosa de las libertades.”

 

He escogido esas palabras de Villar, porque a mí no se me ocurren otras más hermosas para expresar lo que siento cuando me pongo, no ya, como antaño a escribir con papel y bolígrafo, sino delante de este maravilloso teclado que recoge golpe a golpe de mis huellas esas otras huellas de mi alma.

Libertad, sí; la única que poseo (y es relativa a mis “aprioris”): la de pensar, la de sentir, la de escribir (ésta última, para mí también…la más hermosa de las libertades).

Esos trazos y segmentos de mi percepción del mundo que quiero compartir contigo, (si te apetece) alma, corazón y mente que me estas leyendo, van a ir componiendo estructuras de pensamiento aparentemente desgajado, que espero conformen una visión congruente y se contradigan lo menos posible; aunque yo, como ser humano, esté condenada a la contradicción, ya que son muchos y variados mis componentes. Esos trazos, comienzan “aquí”:

1.- ¿Qué es la vida? Sólo una sucesión de “segmentos de tiempo” sentido, observado, pensado y al final archivado en una memoria situada tras una puerta cuya cerradura se va oxidando al igual que su llave. De esa memoria sólo emergen los sentimientos, porque ellos son la vida.

2.- ¿Qué es un latido? Hay muchas clases de latidos, está el latido de nuestro corazón y el latido de los corazones de todo cuanto “respira”. Y, ¿quiénes o qué son ese “todo cuanto respira”? Para mí: una planta, un invertebrado, un vertebrado, un volcán, un océano, una estrella, una galaxia, el universo, los mutiversos…, un átomo inabarcablemente concentrado, LA VOLUNTAD DEL ORIGEN, EL TODO…DIOS.

El GRAN LATIDO sincroniza y provoca todos los demás latidos.

3.- ¿Qué es la casualidad? Para mí no existe, es pura quimera.

Un dado que cae y reposa sobre una de sus caras, mostrando los puntos de su opuesta, no lo hizo por casualidad, sino movido por una fuerza, emanada de una voluntad, obligado a seguir una dirección concreta; dirección que se desprende no sólo de la posición de la mano que lo arroja, sino también de la densidad del aire y de los posibles obstáculos que se encuentren en su camino, así como de la superficie en la que caiga.

Aunque ese dado estuviera, en apariencia, “inmóvil” (todo se mueve subatómicamente) y haya caído sin que nadie lo tire; como causa de esa caída subyace una fuerza mecánica y también subatómica que se combinaron de alguna forma para hacerlo caer.

Según la teoría del azar, éste es: “una casualidad presente, teóricamente, en diversos fenómenos que se caracterizan por causas complejas…” . Claramente esta teoría expresa que, existen causas, aunque éstas sean complejas; luego el azar o la casualidad no existen…TODO ES CAUSAL.

4º.- ¿Por qué figuradamente se llama nube a esa información recogida en centros de datos que acumulan los servidores de Internet?

La “Gran Enciclopedia virtual y virtuosa”, No me ha aclarado a quién y por qué se le ocurrió el término, aunque sí, cómo comenzó a utilizarse. Pero si algo hago siempre que tengo dudas, además de buscar información, es imaginar respuestas. Mi respuesta es: a alguien debió ocurrírsele que, a la postre, la información, aunque se pueda “materializar” en esa memoria RAM, no deja de ser más que “la derivada de la acción del pensamiento” o, lo que es lo mismo, algo abstracto. Y ¿qué mejor símbolo de la abstracción que las nubes del cielo?

Sí, La Nube de Internet, El Éter aristotélico, los Registros Akashicos, el Subconsciente o Inconsciente colectivo de Jung …¿acaso no guardan todos ellos mucha similitud. No son en esencia información que se archiva y se desprende de la acción de percibir, latir y  pensar; pero la acción qué es, sino energía que se despliega? Todos son lo mismo, TODO ES LO MISMO.

5.- ¿Quién soy yo? Muchas veces he reflexionado y sentido esta pregunta desde lo más hondo, pero todavía, a pesar del tiempo transcurrido, no tengo la respuesta. Aún esto, como siempre me sucede, no renuncio a buscarla y “ahora” me paro de nuevo a tratar de percibirme…no escucho mucho, salvo un ruido residual en la cabeza y la voz  de mis saltarines pensamientos. También percibo el latido de mi corazón a través de mi pulso…es mágico, yo no lo muevo conscientemente, pero él se empeña en seguir manteniéndome aquí…¿es él, el que se empeña, o es mi voluntad subconsciente, o, quizás, ese otro corazón primigenio del que todo latido se desprende…?

No lo sé, no sé quién da cuerda a mi reloj de vida, y si no sé eso, ¿cómo puedo pretender saber algo, cómo me atrevo a responder: quién soy yo?

Es entonces cuando, como siempre, recurro a mi imaginación; ella me muestra imágenes del alma y responde: Soy inconsciencia concentrada en uno de los puntos de una de las líneas que forman la gran circunferencia, que a su vez se va enrollando cual muelle, en anillos concéntricos, formando el círculo que emana del punto primigenio. 

 

Por hoy aquí quedan esos trazos. Continuará…

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