SOLA

Photo by Sydney Sims on Unsplash

 

No mires mi moratón,
eso, eso apenas es nada.
Esa bofetada que me deja sorda.
Eso, eso apenas es nada
El zumbido de después del tortazo escuchando sus insultos.
Eso, eso apenas es algo.

Los rituales de desprecios diarios y el sentido de culpa del
maltrato.
Eso, eso es mucho.
El miedo que paso cuando oigo sus llaves abriendo la puerta.
Eso, eso es mucho.
El horror de sentirme examinada en todo.
Eso, eso es mucho.
Mis nervios cuando llegan las visitas.
Eso, eso es mucho.

Y le digo:
¡No, no grites, que vas a despertar a los niños!
¡Por favor cariño no me pegues, por favor!
¡Perdóname por lo que sea, pero perdóname!
Silencios que gritan, pero no digo nada,
Sólo quiero desaparecer y no despertar.
Y me grita:
¡No vales nada!
¡No sirves para nada!
¡Que te calles! ¡Que estoy hablando yo!
¡Es por tu culpa!
¡Puta!
Sus puñetazos, ya apenas me duelen
Sus gritos, ya apenas los oigo,
Sus patadas, ya apenas me hieren.
Pero sus ojos de odio me siguen dando miedo.
Pero sus silencios, me siguen dando pánico.

Pero su olor me sigue dando terror.
Pero sus caricias me siguen dando espanto.

Vómito de miedo y horror.
Cada vez me odio más.
Cada vez soy más pequeña
Cada vez me siento más nada,
más nadie.
No tengo ánimos ni para morir.

Poema incluido en el libro del autor: “Nosotras»

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Sólo soy de esos nadie, que morirá en un “accidente”. Estudié y me formé en tres carreras preciosas en Cuba. (en España sólo tengo EGB) Fui profesor en algunas cosuchas. Pero sobre todo Mediador en Conflictos Bélicos. Secuestros. Evacuaciones de niños y esclavos, Brigadista Internacional, Ayuda de Emergencias, Ayuda Humanitaria, Contra el tráfico de órganos de niños/as, Cooperación al Desarrollo y unas cuantas cosuchas más. A los ocho años un picoleto hijo del fascismo y la incultura, me dio de hostias en las caballerizas del cuartel de la guardiacivil de Talavera, y le doy las gracias por ello, me quitó el miedo a morir y me enseñó quien era el enemigo. A mi primera mujer la mataron en chile y a la niña que llevaba dentro (nuestra Gimena) también. Tengo veintiún camaradas muertos/as en batallas. A los que les debo todo lo que soy. Estoy viejo y de físico destrozado. Creo que he sido un buen padre de todos “mis hijos/as”.

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