«La sensibilidad no es una debilidad, sino una fuente de fortaleza y conocimiento.»
Carl Gustav Jung

En mi artículo anterior, compartí un fragmento de la historia de una niña que no soportaba el roce de una costura en la piel, ni una luz directa sobre los ojos. No era rara, como algunos pensaban. Era altamente sensible. Hoy quiero hablar de esa misma niña… años después. De lo que ocurre cuando una Niña Altamente Sensible (NAS) crece, y esa intensa forma de sentir no desaparece, sino que se transforma, evoluciona y acompaña toda una vida.
En la edad adulta la esencia y las características siguen siendo las mismas. Porque es una parte intrínseca del ser, no es un fenómeno aislado, ni un «problema» que deba corregirse.
¿Qué es la alta sensibilidad?
Es un rasgo hereditario con bases biológicas y genéticas que influyen en cómo el cerebro procesa la información y las emociones. En los componentes químico-cerebrales intervienen: Neurotransmisores, Redes Neuronales y Sistema nervioso.
Las personas con alta sensibilidad tienen un sistema nervioso más desarrollado que les permite captar detalles y estímulos que suelen pasar desapercibidos para los demás. Si bien esto puede ser un regalo, también conlleva desafíos únicos, que requieren comprensión y aceptación.
El Descubrimiento Científico de la Alta Sensibilidad
El concepto de personas altamente sensibles (PAS) fue acuñado por la psicóloga estadounidense Elaine Aron. A través de exhaustivos estudios, descubrió que este rasgo es una característica biológica y no un trastorno psicológico.
En la década de 1990, junto a su esposo, el Dr. Arthur Aron, realizaron investigaciones sobre la reactividad emocional y el sistema nervioso. Utilizando imágenes de resonancia magnética (IRM), demostraron que las personas altamente sensibles presentan una mayor activación en áreas del cerebro —como las neuronas espejo y la ínsula— asociadas con la empatía, la evaluación emocional y la procesación sensorial.
Las investigaciones, realizadas con miles de personas, concluyeron que entre un 15 % y un 20 % de la población presenta este rasgo, tanto hombres como mujeres por igual, sin que ello implique ningún trastorno o enfermedad. Del 80 % restante, aproximadamente un 42 % sería sensible, sin tener el rasgo biológico. También se ha comprobado que el rasgo está presente en otras especies, especialmente en algunos perros y gatos.
Los cuatro pilares del rasgo de la Alta Sensibilidad
La doctora Elaine Aron identificó varios aspectos básicos que caracterizan a las personas altamente sensibles. Estos pilares son los cimientos fundamentales para entender cómo funciona este rasgo, conocido bajo las siglas D.O.E.S.:
- Sensibilidad ante las sutilezas (Sensitive to subtleties): Las PAS perciben con mayor intensidad estímulos físicos como luces, ruidos, olores o texturas. Captan pequeños detalles del entorno e intuyen con facilidad los cambios emocionales en otras personas. Es, en cierto modo, una «radiografía» de la alta sensibilidad.
- Alta emocionalidad o empatía (Strong emotions): Experimentan de forma profunda e intensa tanto las emociones propias como las ajenas. Esta capacidad emocional está estrechamente relacionada con una empatía elevada, gracias a la intensa actividad de las neuronas espejo. Sienten con fuerza lo que ocurre a su alrededor y dentro de sí mismas.
- Procesamiento profundo (Deep processing): Tienen una inclinación natural a observar, reflexionar y analizar las experiencias con detalle. Este rasgo les permite evaluar opciones y consecuencias de manera exhaustiva, lo que contribuye a una comprensión más matizada del mundo. Es, según Aron, la característica más significativa del rasgo PAS.
- Sobreestimulación (Overstimulation): Al percibir y procesar numerosos estímulos de forma simultánea o continua, las PAS pueden llegar a un estado de saturación del sistema nervioso. Esto se traduce en agobio, bloqueo mental, fatiga o estrés, especialmente en entornos muy demandantes.
Desafíos y estrategias de manejo
Si bien ser PAS puede ofrecer múltiples beneficios, también presenta grandes desafíos. Aprender a gestionar el caos que provocan los estímulos intensos y crear un entorno adecuado es crucial para el bienestar de las personas altamente sensibles.
Entre las estrategias más eficaces se encuentran el autoconocimiento, el establecimiento de límites claros, la práctica de mindfulness y saber rodearse de un entorno tranquilo. El tiempo a solas les permite recargar energías y procesar lo vivido, y esto lo llevan a cabo intuitivamente, aun sin conocer su rasgo, cuando se sienten desbordadas.
Confieso que soy una persona altamente sensible
Ahora bien, ¿qué sucede cuando esta alta sensibilidad no se entiende o no se acepta? La respuesta es simple, aunque dolorosa: se sufre. Durante años no comprendí por qué el mundo me parecía tan intenso y abrumador. Sentía profundamente no solo mis propias emociones, sino también las ajenas. Y, aquello, la mayoría de las veces era agotador.
Lo más frustrante de todo era no entender por qué me sentía «diferente».
Llegué a pensar que tanta intensidad era una carga enorme, una especie de maldición, un defecto o algo que debía cambiar en mí. Hasta hace poco tiempo que pude poner nombre a lo que me ocurría, entonces toda mi vida cobró sentido, empecé a entender y a aceptar que mi cerebro funciona de una forma distinta, que soy una persona altamente sensible.
Desde mis recuerdos más recónditos de la infancia, los ruidos fuertes, las luces brillantes y las texturas incómodas formaban un caos diario que me sobreestimulaba con frecuencia. Tuve el privilegio de crecer con unos padres amorosos que, aunque entonces aún no se conocía el rasgo PAS, supieron protegerme de las burlas, validaron mi forma de ser y me acompañaron mientras también ellos aprendían a ser padres. Su amor fue mi bastión, el refugio silencioso que me sostuvo siempre.
He dejado de interpretarlo como un obstáculo, para contemplarlo como un don. Este rasgo me permite conectar profundamente con el mundo, y me ofrece una percepción única, una mirada enriquecedora que me ayuda a ver más allá de lo comprensible.
Recorrer la senda hacia la aceptación y compartirlo sin temor a recibir mayor incomprensión o ser etiquetada, ha sido un proceso largo y a veces doloroso, pero es en este camino donde he encontrado mi fuerza. He aprendido a cuidarme, a establecer límites, a proteger mi paz interior y, sobre todo, a abrazar mi verdadera naturaleza, a agradecerla como un verdadero privilegio. Hoy, me siento más conectada conmigo misma que nunca.
«No necesitas disculparte por ser sensible, necesitas abrazarlo»
The Highly Sensitive Person
Para quienes aún caminan buscando entre las sombras respuestas, mi mensaje es este: no estás solo, no estás sola. La sensibilidad es una luz que, aunque a veces parezca frágil, brilla con una fuerza única y transformadora. Déjala ser tu guía. Permite que te lleve hacia un equilibrio interior que nutra tu alma y celebre tu esencia.

Porque ser PAS es un regalo inestimable: un viaje hacia la profundidad del ser, una invitación a vivir con los sentidos despiertos y el corazón abierto. Es aprender a bailar bajo la lluvia de emociones, a encontrar refugio en el silencio y a descubrir en cada detalle la magia que muchos no tienen la fortuna de vislumbrar.
Es el don de sentir la vida en tonos multicolores, de escuchar el lenguaje de las aves y del viento, de conectar con la esencia de los demás desde un lugar auténtico y compasivo.
En un mundo donde reina el caos, nuestra voz sensible es más necesaria que nunca.
Montserrat Prieto
Bibliografía
- Aron, E. N., & Aron, A. (1997). The Highly Sensitive Person: How to Thrive When the World Overwhelms You. Nueva York: Broadway Books.
- Spaulding, E. N. (s.f.). Psicóloga clínica y miembro del Instituto Carl G. Jung en San Francisco. Pionera en estudios sobre Alta Sensibilidad mediante resonancia magnética junto con su esposo, el Dr. Arthur Aron. Desarrolladora de la Escala de Sensibilidad Emocional.
- Spaulding, E. N. (varios años). El don de la sensibilidad y series relacionadas: crianza, infancia y amor. Traducidos a 17 idiomas.
- Enlaces recomendados: Listado de Profesionales Acreditados en Alta Sensibilidad en España (ResearchGate).




