SER FELICES Y ESTAR CONTENTOS NO ES LO MISMO

El enfoque actual de sentirse bien es un estrés poco realista, que no cuadra con las enseñanzas del viejo libro de texto sobre la vida.

La felicidad depende de factores externos para existir. La felicidad nos pasa.

La alegría que se expresa al estar contentos, es una actitud del corazón y el espíritu, presente dentro de nosotros. La alegría puede compartir su espacio con otras emociones: tristeza, vergüenza o ira. La felicidad no puede.

Nadie en su sano juicio negaría que tener tres comidas al día, una vivienda adecuada, ropa, amigos y familiares cercanos es importante. También ayuda gozar de un trabajo estable, un  ambiente laboral favorable y un buen jefe.

Furia, miedo, frustración e ira. Cuando vemos que algo no está resuelto o satisfecho por nuestros estándares, se implementan varios mecanismos que desencadenan emociones negativas, que obstaculizan nuestro razonamiento y consumen la energía interior.

Más allá de los motivos, existe una gama de competencias emocionales, como la capacidad de calmarse y saber tranquilizar a los demás, la empatía y la escucha, que facilitan resolver desacuerdos de manera efectiva. El desarrollo de estas habilidades hace posible la existencia de las conversaciones saludables,  que contribuyen a la maduración de las relaciones con los demás y eliminan de la raíz las formas negativas de trato, que a menudo conducen a roces y disputas.

El estado de estar feliz» o cuando «una experiencia te hace feliz” contiene tres elementos diferentes que elegimos por su nuestro propio bien. Estos elementos son:

  • 1.- Una emoción positiva (como la comodidad, la calma, etc.).
  • 2.- Un compromiso (fluir, perderse en una actividad, superar los desafíos logrando el flujo).
  • 3.- Un significado (estar al servicio de algo más grande que nosotros).

En definitiva, la felicidad crea satisfacción. Eso es. Es realmente unidimensional cuando lo piensas. Es completamente subjetivo.

Ahora bien, para estar contento no se precisa necesariamente estar feliz, y cuando observas este estado, es mucho más amplio. Hay cinco elementos medibles que lo componen:

  • 1.- Emoción positiva.
  • 2.- Compromiso.
  • 3.- Significado.
  • 4.- Relaciones (relaciones positivas). Sentirse conectado con los demás.
  • 5.- Un logro (encontrado el significado, tu propósito – estar al servicio del bien mayor- completando esa meta).

Parece que la felicidad tiene más que ver con satisfacer nuestras necesidades, obtener lo que deseamos y sentirnos bien, mientras que estar contento está más relacionado con actividades únicas, como desarrollar una identidad personal, expresar el yo o integrar conscientemente el pasado y el presente de uno con la experiencia del ahora.

Estar contento es multidimensional. Sus cinco pilares, los fundamentos de los cinco elementos son fortalezas. Aunque la emoción positiva es realmente subjetiva como en la felicidad, el significado, las relaciones combinadas con el logro no son solo subjetivas, son objetivas. De hecho, se pueden medir y ver externamente.

Personalmente, elijo estar contenta porque elijo hacer algo, no porque me hace feliz, sino porque me hace mejor.

Para mí, estar contenta es una condición más profunda, que no solo afecta un aspecto de mi vida. Es una forma de ver las cosas y es mi forma de ser.

El arte de ser feliz, según Schopenhauer.

El arte de ser feliz, según Schopenhauer. Las 50 reglas del filósofo cascarrabias a la búsqueda de la felicidad:

http://www.estandarte.com/noticias/libros/clasica/el-arte-de-ser-feliz-de-arthur-schopenhauer-_3977.html

 

 

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