OPERACIÓN GLADIO A PLENO RENDIMIENTO: LA SEGUNDA TRANSICIÓN.

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En una entrevista que realizó la cadena Cuatro a Jorge Verstrynge hace unos pocos días que pueden ver aquí, dio la clave que me hizo entender como está relacionada la historia de este país, siguiendo el guion preestablecido de una película dirigida por los intereses norteamericanos. La clave fue cuando habló del complejo de Abraham que padecía González respecto a Iglesias. Este complejo, según Verstrynge, habla del desorden que sufren los padres que ven como sus hijos les arrebatan el poder y se quedan excluidos en el ostracismo y para combatirlo, son capaces de organizar guerras para quitarse de en medio a los vástagos más sobresalientes.
Sobre la Transición, todos hemos leído la versión oficial y algunos también la versión oficiosa sobre como la CIA manejaba desde Langley la Transición, desde antes de la muerte del dictador, hasta la encumbración en el poder a Felipe González.
La operación Gladio, así se conoció a la operación que funcionaba en toda Europa para luchar contra el comunismo en la zona después de la II Guerra Mundial, organizando y financiando terroristas de extrema derecha para conseguir sus objetivos contra cualquier movimiento comunista o de extrema izquierda, observado desde la Central de Inteligencia Americana.
En una entrevista a Alfredo Grimaldos, autor del libro La CIA en España, de Editorial Debate, que pueden ver aquí, nos cuenta pasajes sobre aquellos oscuros años de la Transición española y nos habla de cómo la CIA controlaba su desarrollo.
>>Los norteamericanos se asustan bastante cuando el 25 de abril de 1974 se les va de las manos el proceso en Portugal a raíz de la revolución de los claveles. Por eso se centran desesperadamente en España para amarrar bien su posición en la península Ibérica. En el 74, en Suresnes, el PSOE es refundado con el apoyo de la CIA y del Servicio de Información de Carrero Blanco. Ellos son los que llevan a Felipe González a Suresnes, le escoltan y le dan el pasaporte. González se convierte en una alternativa controlada.
El comandante Miguel Paredes, del SECED, y el inspector Emi Mateos, destinado en la Jefatura Superior de Policía de Bilbao, ya han empezado a trabajar en lo que llaman Operación Primavera: una serie de contactos con algunos miembros del PSOE del interior, para ver cuáles son sus planteamientos políticos. Especialmente con Nicolás Redondo y Enrique Múgica. «En el SECED nos propusimos empezar a reunimos con ellos —recuerda el entonces comandante Paredes—, para ver hasta dónde llegaba su izquierdismo, su ímpetu revolucionario, su afán izquierdista… y tratar de acercarlos hacia posiciones más templadas, menos radicales, más en la línea de la moderación pragmática que les recomendaba Willy Brandt.
Los encuentros entre los agentes del SECED y los socialistas continúan, y a ellos se incorporan algunos militantes más. «Después de cada encuentro redactábamos un informe para el Servicio», continúa Paredes su relato. «Nuestra impresión entonces era que el líder ideológico, el que pensaba más largo, más rápido y con más calado era Pablo Castellano. El mayor peso moral lo tenía Nicolás Redondo. Felipe González nos pareció un conversador ágil, brillante, con “charme”… Pero, de pronto, sacó un largo Cohiba, lo encendió con parsimonia y se lo fumó como un sibarita. A mí ese pequeño detalle me chocó, me extrañó. Era un trazo burgués que no encajaba con sus calzones vaqueros, ni con su camisa barata de cuadros, ni con su izquierdismo… En mi informe oficial no mencioné esa bobada del habano ni lo que me sugirió. Pero en mi agenda privada de notas sí que escribí: “Felipe González, el sevillano, parece apasionado pero es frío. Hay en él algo falso, engañador. No me ha parecido un hombre de ideales, sino de ambiciones”. >>
Estos tejemanejes son descritos por varios autores, como nos cuenta por ejemplo Francisco Franco Salgado-Araujo, en su libro Mis conversaciones privadas con Franco, Ed. Planeta, 1976.
>>Hablamos después de las actividades de la CIA en el mundo occidental y, en especial, en relación con España. La prensa internacional, digo al Caudillo, comenta las actividades de ese organismo. Su obsesión es conseguir que nuestro Estado tolere primero
y legalice después la acción de dos partidos, uno de carácter socialista y otro democrático, que deberán tener su expresión en dualidad similar en el campo universitario y sindical. Para conseguirlo no vacilarán en financiar sistemáticamente a grupos de activistas (que han creado la ASO y la FUDE). Por ahora no se proponen como objetivo derribar el Estado, sino importunarlo, preocuparlo, no dejarlo en paz para que se arranque al Partido el compromiso de una coexistencia entre lo legal y lo ilegal, con aspiraciones de suceder al Régimen una vez desaparezcan. Estas objeciones, según la información que doy al Caudillo, las expone la CIA con toda tranquilidad, a la luz del día, financiando las huelgas de Asturias o los tumultos de Madrid y Barcelona. La CIA cree que con esas actividades cumple el deber de prever el futuro, pues, de lo contrario, al régimen débil sucedería el caos y a éste, el comunismo. >>
La escasa incidencia del PSOE en la realidad política española de los primeros años setenta la reconoce el propio Francisco Bustelo, en su libro La izquierda imperfecta, Ed. Planeta 1996. Bustelo es uno de los militantes elegidos como miembros de la Comisión Ejecutiva del partido en Suresnes. Sin embargo, todo cambia a partir de ese congreso:
>Las embajadas en Madrid empezaron a recibir entonces instrucciones de que se pusieran en contacto con nosotros. Acompañé a González a visitar a algunos embajadores, entre ellos el estadounidense, y tuve que entrevistarme con otros funcionarios norteamericanos de menor categoría. A los norteamericanos les causé buena impresión. Durante los años siguientes me solía llamar el consejero político de esa embajada, persona muy enterada de lo que sucedía en España, para que comiésemos juntos. >>
El encuentro entre Reagan y Felipe González
Reagan y Felipe González
Como podemos observar, los hechos se vuelven a repetir con ciertos parecidos razonables. En ambas ocasiones intentaban desacreditar a los nuevos por sus pintas desaliñadas, greñudos y sin los modales característicos de las élites. Felipe, por ejemplo, lucía un largo de cabello que no estaba bien visto por los más conservadores de la época.
Otro paralelismo llamativo entre González e Iglesias son sus encuentros con los que realmente mandan para recibir las oportunas indicaciones a seguir, como aseguran en algunos medios diplomáticos de Madrid que aseguran que el embajador de Estados Unidos en España, James Costos, pidió a Pablo Iglesias en la entrevista que ambos mantuvieron en marzo del año pasado, la cabeza de Juan Carlos Monedero, con el fin de desactivar el ala radical, marxista y antinorteamericana de Podemos. La realidad fue que Juan Carlos Monedero, a los dos meses de aquella reunión, se apartaría de la convulsa vida política para encontrar tranquilidad en las esferas intelectuales.
Pablo y embajador estadounidense
Encuentro Pablo Iglesias con el Embajador Americano James Costos

El mismo Pablo Iglesias publicó en su Twiter la foto de su encuentro con el embajador norteamericano. Fue el mismo día de la reunión mantenida, en un encuentro que el líder de la formación morada calificó de “útil, productivo, cordial e interesante”, en sus propias palabras.
Es curioso el hecho de como Iglesias en esa época, dio un giro a su política radical y sobre todo su posicionamiento ante la OTAN, pasando de las bases fuera, al, tendremos que respetar los acuerdos firmados hasta el fin de su vigencia mientras fortalecemos una alianza Europea. Recordemos que González es el que mete a España en la OTAN en 1986 después de mantener el rechazo a este organismo como fórmula para llegar al poder. Felipe González fue un hombre de los norteamericanos y de la Socialdemocracia alemana desde siempre. Pero para llegar al poder le interesaba ofrecer una imagen de izquierda moderada, centrista y alejada del comunismo, por ello, el 17 de mayo de 1979, durante la celebración del XXVIII Congreso del PSOE, Felipe González impone que desaparezca el término “marxismo” de los estatutos del partido.
Grimaldos, citando las fuentes en su libro, da la lista de miembros del gobierno que llevaba en el bolsillo el general Armada, cuando entró en el Parlamento tomado por Tejero en aquel funesto 23-F que también venía con el beneplácito de la CIA y el anterior Rey de España.
En ella además del propio Armada como Presidente, Felipe González, aparecía como vicepresidente para Asuntos Políticos; Gregorio Peces Barba como ministro de Justicia; Javier Solana, ministro de Comunicaciones y Transporte; Enrique Múgica, ministro de Sanidad. A Jordi Solé Tura y Ramón Tamames, que si no recuerdo mal por aquella época todavía conservaban el carnet del PSUC y el PCE, les correspondían los ministerios de Trabajo y Economía respectivamente. También figuraban, claro está, los nombres de Fraga, Herrero de Miñón, Areilza, etc., pero esos nombres que destilaban hedor franquista eran previsibles, los anteriores no. ¿Les suena de algo ese reparto de vicepresidencia y ministerios?…
Por otro lado, pocos líderes europeos realizan másters en la elitista European Graduate School (EGS) de Saas-Fee (Suiza), fundada en 1994, y especializada en impartir cursos sobre teoría política y medios de comunicación. Pero Pablo Iglesias, un joven antifascista desde temprana edad, tuvo la facilidad de graduarse en esta escuela reservada a las promesas de la política internacional. Fue en 2011, el mismo año que entró en la escena política el movimiento del 15M y pueden ver aquí como lo anuncia en su currículo de la Universidad Carlos III.
El líder de Podemos obtuvo el Master of Arts in Communication, un curso en el que se enseña cómo utilizar la televisión, la prensa y el cine para influir en la política. El EGS mantiene buenas relaciones con el Departamento de Estado norteamericano.
En su artículo “¿Y si Pablo Iglesias fuera un agente del CNI?” publicado por Jesús Cacho, director del diario digital “Voz Populi”, el veterano periodista que ha escrito libros de referencia sobre los entresijos políticos y económicos de la democracia española, ofrece algunas pistas, sin duda menos de lo que sabe, sobre el papel fundamental desempeñado por el grupo televisivo Atresmedia en el meteórico ascenso de Podemos y su líder Pablo Iglesias.
¿Será Podemos otro experimento de ingeniería social, salido de los laboratorios de la CIA con la necesaria ayuda del CNI para canalizar el creciente descontento de la izquierda española ante la corrupción y el descrédito de la clase política plasmada en el 15M, en la difícil Segunda Transición que acaba de comenzar?.
La respuesta nos la dará el tiempo y los historiadores pero desde luego, hemos de reconocer que con sus lagunas, la anterior transición, nos ha dejado el periodo más largo de estabilidad política y paz social. Si esta nueva injerencia de Langley nos va a regalar otro periodo igual de tranquilo, yo firmo y voto.
Llámenme conspiranoico…

1 COMENTARIO

  1. hola F. coincido al 100% contigo . Donde hay que firmar para otros 40 anyos de «estabilidad a la espanola»…??
    Teoria super interesante la de Pablo Iglesias y el CNI. y si Cacho lo piensa, que aun no esta gaga, pues permanezcan atentos a su pantalla, que diria aquel. Ademas PIglesias tiene algo de interesante, que no se puede definir pero que esta ahi (un touch de camaleonismo ideologico?) , incluso para los que no pensamos como el.
    no es tan descabellada la conspiracion. Al fin y al cabo…. de donde viene Putin..?
    un saludin
    g

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