NO SÉ A QUÉ EDAD NACÍ

 

 

 

No sé a qué edad nací,
Sé que nací muerto
y que luego decidí vivir
vivir rápido, y estrujando los momentos
siempre en el límite de la muerte
luchado por la vida
mía y de los demás.

No sé a qué edad me hice mayor.
Creo que siempre fui mayor.
Niño mirador, escuchador de relatos
y escuchador de silencios
siempre tuve un diccionario de silencios
Siempre supe de la opresión y el hambre
Niño lector clandestino
Que siempre supo de qué lado estar.

Hay que combatir
Hasta que la equidad sea cotidiana,
sea costumbre,
sea habitual,
como la risa y el respirar.

Estrujé la vida.
Planté cara a un país asqueroso
con olor a naftalina y paleteces
patria llena de idiotas y soberbios
como los grandes estultos.

Pagué por ello soledad y tortura
desde los ocho años.
Hasta que marché
de esta patria llena de idiotas arrogantes.

Regreso a visitas
que siguen pringosas
de “Servidumbre voluntaria”
País bendecido por pederastas y ladrones.

Perdiendo batallas aprendí
Que valía más el aprendizaje
Que lo que perdí en la batalla.

Sigo con mi bastón recorriendo
otros fretes de batallas,
otras contiendas, más sutiles y difusas.
Mi veleta la marcan los encarcelados en fosas.

No sé a que edad me hice brigadista
Evacuando niños de los suelos más ricos del mundo
Evacuando niñas marcadas para ser sacrificadas a la ablación
Evacuando esclavos, del cacao, de las minas, del sexo,
con menos de diez años
Investigando el tráfico de órganos de niños.
Entrando en los infiernos, sin barcas y sin dioses.

No sé a que edad me hice guerrillero
Matando a los esclavistas
A los traficantes de piezas de niños
A los paramilitares, troceadores de personas con motosierras
A los asesinos de indígenas, por maderas y oro.
A los dueños de Maras
A los fascistas torturadores.

No sé a qué edad me vino la muerte
Ha sido mi acompañante desde hace tantas batallas,
que ya ni lo recuerdo.

Sigue a mi lado, impertérrita, impasible,
nada dicen sus ojos, nada dicen sus manos
siempre a mi lado,
con docenas de muertes en mi mochila.
No sé cuando sacará su cuchillo y atravesará mi corazón.

No sé a qué edad dejaré de respirar
dejaré la lucha y el combate de justicia social
no sé cuándo desapareceré
silencioso, si no tengo fuerzas
si tengo algo de brío, me llevaré
algún fascista conmigo.
y morirá un nadie, Yo.

3 Comentarios

  1. Precioso poema el q leo «no se a que edad nací»
    Me contacta contigo Marivi Escribano de Talavera, somos compañeras de estudio y me habló de ti.
    Te contactaré en breve

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