LOS INFAMES SUPER-HÉROES

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Desde pequeños los seres humanos hemos necesitados super-heroes en nuestra vida. Hace siglos este tipo de personajes se identificaban con seres mitológico, como los elfos, procedentes de la mitología nórdica y germánica que originalmente fueron considerados una raza menor de dioses, el minotauro, de la mitología griega, como un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro, las adas, Apolo, etc.

 

Mas recientemente, estos seres, alguno semidioses, han adquirido una forma humana que en determinados momentos utilizan sus poderes para salvar a la humanidad de si misma o de ataques del mundo exterior,  como el Capitán América, Superman, Spiderman, y otros muchos, sin olvidarnos de nuestro querido Capitán Trueno.

Sin embargo, a medida que nos vamos haciendo mayores, aunque estos personajes siguen estando en nuestro recuerdo, nos damos cuenta que la realidad es muy diferentes, quedando en manos la humanidad de los dirigentes políticos que, aunque algunos son elevados a la categoría de super-hombres, sin embargo están, salvo algunas excepciones, muy alejados de este concepto.

Y, es que la realidad de la política en los países llamados democráticos no existe, entendida ésta como la ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados, ni siquiera considerándola como la actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la sociedad o a un país. Entonces, si no se hace política ¿qué es lo que hacen los políticos?.

Si negamos la mayor, es decir, si afirmamos que los políticos no hacen política, difícilmente podremos atribuir este adjetivo a los sujetos o sujetas que realizan esta actividad.

«… es que la realidad de la política en los países llamados democráticos no existe, entendida ésta como la ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados»

Hacer esta afirmación, en un momento como el actual en que la sociedad está más politizada que nunca y donde los aspirantes a ejercer tan “noble actividad” están tremendamente impacientes por pillar cacho o salir en la foto, usando aquella frase de un socialista de pacotilla que  lleva viviendo de la política los cuarenta años de nuestra democracia, D. Alfonso Guerra, “quien se mueva no sale en la foto”.

Y…, es que, la historia de la democracia de este país es tan corta y tan poco evolucionada que casi todo, en este mundillo de trapicheos y mangantes, se hace por imitación y, aunque la juventud o cachorros de la nueva izquierda y de la nueva derecha venga sacando pecho de sus “hazañas”, no dejan de repetir lo mismo que se lleva haciendo desde que se proclamó la democracia tras la muerte del dictador, que no es otra cosa que seguir pasando la mano por el hombro a quien hace la foto y quien la ordena hacer para no quedarse fuera.

Dice la sacrosanta Constitución de 1978 que los partidos políticos expresan el pluralismo político y, como siempre, el tiempo verbal utilizado por esta norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico no  es el adecuado, en principio porque estamos hablando de la parte dogmática del texto constitucional que, aunque cargado de buenas intenciones, la realidad nos demuestra que están muy lejos los resultados de lo que se esperaba por muchos españoles que empezaron a ver la televisión en colores y el mundo también. Así, lo más adecuado hubiese sido decir que los partidos políticos «deberían ser» la expresión del pluralismo político, porque, si bien es cierto que se espera de ellos una identificación ideológica, el resultado final es el mismo, convivir con el IBEX para que no falte esa pasta que lo mueve todo.

Así que, la pasta no es tan mala, como tampoco quienes la tienen, habrá de todo, a pesar que algún político de la referida nueva izquierda se haya dedicado a demonizar a todos aquellos que vivían en urbanizaciones de lujo, cuando después, a la vuelta de la esquina ha sido él quien se ha comprado junto a su pareja un chalet en la sierra madrileña, no un adosado que es a lo que puede aspirar un trabajador de  clase media en este país saqueado y humillado, precisamente por los mal llamados políticos. Y, no se trata de que la gente de izquierdas no pueda vivir bien, pero que no nos venda la moto antes de comprarla porque luego al final uno se hace esclavo de sus propias palabras.

Al final todo se pega, da lo mismo el color, la ideología, salvo excepciones, obviamente, de personas integras y buenas, que las hay,  en un lado y en el otro; pero  no entre los líderes políticos porque para llegar a ser quien lleva las riendas dentro de estas organizaciones políticas tienen que haberte hecho muchas fotos antes vendiendo humo a los sufridores ciudadanos, y/o haber pasado la mano por el hombro a sus predecesores y a quienes hayan sido menester para alcanzar su meta.

El problema, siguen siendo los ciudadanos, quienes se encelan de unos y otros como si en ello les fuera la vida, cuando son aquellos, los políticos, quienes si pueden se la quitan o, aun peor, se la complican.

«El problema, siguen siendo los ciudadanos, quienes se encelan de unos y otros como si en ello les fuera la vida, cuando son aquellos, los políticos, quienes si pueden se la quitan o, aun peor, se la complican.»


¿Dónde está el empoderamiento del pueblo que unos prometieron?, ¿dónde está la bajada de impuestos que prometieron los otros?, ¿dónde está la ética y limpieza política que prometieron los de más allá?. Esto no es, por muchas capas de pintura que se le de para intentar tapar su corrosión, política. No, esto no es una ciencia acerca del buen gobierno, esto es un fraude a la ciudadanía en general, y los que se dedican a ello unos charlatanes manipuladores que están muy lejos de ser unos verdaderos políticos, quizá porque también están lejos de ser buenas personas.

Y todo esto pasa porque, ni la democracia es una auténtica democracia y porque quienes se autodenominan políticos viven muy bien como para permitir que los ciudadanos les pueden desposeer de sus privilegios

Y los infames super-héroes seguirán existiendo al igual que sus palmeros, esos mismos que inundan las redes sociales insultando a todos los que no piensan como ellos, porque en el fondo no son demócratas aunque aparenten serlo.
¿Dónde está el Capitán Trueno, para que limpie este país de tanta escoria?

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