LAS COSAS TAMBIÉN TIENEN VIDA

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En el año 96 del siglo pasado, leí un libro titulado: “Las cosas también tienen vida”, de Lyall Watson. Quedé impresionada con su contenido, que me sirvió de reflexión y después de vivencia y evidencia.

Los seres humanos a lo largo de la historia hemos antropomorfizado a las cosas, los lugares, los accidentes geográficos (mares, ríos, volcanes, montañas…), los planetas, los satélites, las estrellas (…); de una u otra manera les hemos ido otorgando cualidades de nuestra propia idiosincrasia; y es que en el fondo sabíamos que todas esas cosas,  lugares, o cuerpos estelares, en esencia, guardaban en su interior el mismo secreto que nosotros guardamos ¿Qué cuál es ese secreto? Ese secreto no es otro que nuestro común origen y nuestra común composición atómica. Ya en la antigüedad el Griego Demócrito lo propuso, diciendo: “Nada existe excepto átomos y espacio vacío; todo lo demás son opiniones”. Esa aseveración, para alguien sin las herramientas de la ciencia de hoy, era extraordinaria, visionaria y avanzada (en mi opinión, quizás revelada…por ese conocimiento que reposa en el subconsciente colectivo junguiano o, quién sabe, por la sabiduría heredada de humanidades anteriores).

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Ahora sabemos que los átomos están compuestos por partículas subatómicas y que, de ellas, el quark es la partícula más pequeña e “indivisible” que se conoce; según la ciencia. Yo imagino que el quark también es divisible; es más, creo que la “división” de la “materia-energía” es infinita, al igual que su “acumulación”; de hecho, cuando de niña, en clase de ciencias naturales, descubrí  que la materia estaba compuesta de átomos y éstos a su vez de partículas, le pregunté a mi maestro: “Don Senador,  pero si las moléculas se parten en átomos y los átomos en partículas, ¿en qué se parten las partículas?” Don Senador sólo me dijo: “Eso ya no se puede”. No quedé entonces satisfecha, ni ahora tampoco.

Lo único que sé, por experiencia, es que todas esas “cosas” (máquinas, objetos, lugares, accidentes geográficos, estrellas, planetas, satélites…) que forman parte de mi vida, contienen algo de mí, de mi esencia. Las miro y sé que de alguna forma conecto con ellas: mi coche, a quien llamo Rocinante y con el que he vivido muchas aventuras; mi casa, la que me vio nacer y puede que me vea morir; mi río, el Guadiana, sus márgenes y mi paseo; mi ciudad, una bella milenaria; mi patria, donde creo que estuvo situado el Edén; mi planeta, para nosotros, tal como somos, quizás el único habitable; mi satélite, esa preciosa luna a la que me gusta llamar Selene; mi estrella, la que nace y muere hoy para resucitar y volver a morir mañana; todos los “mis” siguientes (…) serían aquellas “cosas” a las que pudiese mirar y en las que me pudiese ver como en las mencionadas. Al decirlas “mías” no lo hago poseyéndolas; sino que más bien me “poseen” ellas, porque todas tienen un pedazo de mi corazón.

Sí, las cosas también tienen vida y no porque se la demos, sino porque en su interior vibran átomos. Su composición tiene memoria grabada que compartimos. Esa memoria es la de la idea primigenia y perfecta, imaginada por la Gran Mente que todo lo creó. La Creación registrada en el “Mundo Platónico de las Ideas”, donde se encuentra lo absoluto; nacido como accidente a este “mundo aristotélico” y aparentemente real, en el que todo es medible, pesable, observable; aunque distante de la perfección.

No es apego lo que siento por mis cosas y mis lugares; es amor. El amor puede desprenderse del objeto amado sabiendo que no lo pierde; porque todo lo amado se guarda para siempre en la memoria del corazón, en la información que lo configura. Muchas de mis cosas queridas, como mis seres queridos, se marcharon y se marcharán; pero no son algo que perdí o perderé, porque no son ni han sido una adherencia a mi persona, sino una conexión irrompible. Todo aquello con lo que se conecta a través del corazón es eterno.

Las cosas también tienen vida, ellas han formado o forman parte de nuestras vidas; nos configuran y las configuramos, cuando hay amor que no es apego.

 

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