LA CONSOLIDACIÓN DE UNA MAYORÍA CLARA DEL “NO INDEPENDENTISMO”, DATO PRINCIPAL DEL 10N EN CATALUÑA.

Actualizando la serie histórica de los resultados electorales en Cataluña nos da como resultado el Cuadro 1. Entiendo que es un largo trabajo que aquí dejo para quien quiera perder los ojos. Pero algo podemos constatar con su visionado y es que si bien el secesionismo siempre ha bajado en la elecciones generales, en las dos últimas, realizadas este año, ha conseguido sobrepasar el 30% del censo electoral.

Esto lo podemos ver más claramente en el Gráfico 1, donde comparamos el voto al independentismo (amarillo) con la abstención (verde). Los mejores resultados del secesionismo siempre se han dado en elecciones autonómicas, momento en el que la abstención se disparaba. Era la llamada abstención diferencial que consideraba que los “charnegos”, más proclives a la izquierda (PSC y PSUC/ICV) se abstenían ya que no se sentían conmovidos por dichas elecciones autonómicas. A partir de las autonómicas de 2015 la abstención diferencial desaparece y contra pronóstico el secesionismo sube. Alcanza su máximo en las autonómicas de 2017, también el abstencionismo mínimo.

Como decía antes, ver Gráfico 2, el independentismo (amarillo) ha conseguido por segunda vez superar el 30% del censo electoral en unas generales (ambas este año). Pero también se puede constatar que a partir de 2015 el “No Soberanismo” (verde) aumenta y se consolida a costa sobre todo del “Soberanismo No Independentista” (rosa).

El “No Soberanismo” crece, especialmente, en las elecciones autonómicas dado el carácter plebiscitario de las últimas. Mientras en las generales al priorizar los problemas sociales, la izquierda “Soberanista No Independentista” recupera a los votantes de clase obrera. Un juego que no podrá durar mucho tiempo –En ese contexto hay que ver la crisis de C’s–.

Se puede constatar que la repetición de elecciones generales este año ha desmovilizado al “No soberanismo”, incrementando un 5% la “Abstención”. El “Independentismo” mantiene los porcentajes a pesar de la incorporación de la CUP (secesionistas) en las elecciones de noviembre.

Los datos de las elecciones del 10 de noviembre en Cataluña

El independentismo se sitúa en torno al 60% de los votos emitidos en Gerona y Lérida, son las provincias menos pobladas y más sobre-representadas (Ver Cuadro 2) A pesar de ello no son mayoritarios socialmente ya que no llegan a la mitad del censo. Ciertamente son hegemónicos y la sensación de angustia y opresión que generan entre los constitucionalistas es altísima.

Por el contrario, con ligueras diferencias, las provincias de Barcelona y Tarragona, más industriales y obreras, más charnegas, y más pobladas, son las que establecen la media de Cataluña, donde si bien el independentismo es importante nunca ha superado el tercio de la población y se sitúa siempre por detrás del “No Independentismo” ( “No Soberanistas” + “Soberanistas No Independentistas”)

Es importante en este caso recordar que la suma de “Independentistas” y “Soberanistas No Independentistas” nos daría el total de catalanes que defienden el, mal llamado, “Derecho a Decidir”. Dicha suma nos da el 41,58% del censo… lejos, muy lejos, de ese, inventado, 80% del que hablan Torra y toda la cohorte secesionista. Como se puede ver en la secuencia histórica del Cuadro 1 el DaD ha ido perdiendo fuelle.

Por otro lado es necesario resaltar la discriminación que el sistema electoral produce a la provincia de Barcelona ya que representando prácticamente el 75% de la población catalana le otorga, tan solo, menos del 67% de los diputados (Sufre una perdida de representatividad del -11%). Ver Gráfico 4. Frente a esta Infra-representatividad, las provincias de Gerona (+33%), Lérida (+50%) y, también, Tarragona (+21%) están claramente sobre-representadas.

Dichas discriminaciones, negativa para Barcelona (-21%) y positivas para el resto (+18%, +34%, +7%), se repiten con respecto a los porcentajes respecto a la población española y a la representación otorgada. La Infra-representación de Cataluña en conjunto (-11%) responde a la Infra-representación de Barcelona, corregida por la sobre-representación del resto.

Corolario.

Ciertamente el independentismo ha consolidado posiciones llegando a sus máximos en las autonómicas de 2015 y 2017 gracias a un Procés fuertemente subvencionado y profusamente promocionado desde el poder de la Generalitat. También crece y consolida posiciones en las dos citas a elecciones generales de este año, no así en las citas de 2015 y 2016.

Frente al independentismo desde 2015 se consolida y crece el no soberanismo también en las autonómicas y consolida sus posiciones en las dos generales de este año, flojeando algo en las segundas ciertamente.  Junto a ello el soberanismo no independentista pierde fuelle en beneficio del no soberanismo.

Pero lo más importante es la consolidación de una mayoría clara del “No Independentismo”, desde el 2015, tanto en las autonómicas como en las generales.

Así pues el problema radica en ¿como hacer hegemónica esa mayoría no independentista?

El gran escollo es el sistema electoral. Algunos pueden pensar que un sistema mayoritario facilitaría el cambio pero la realidad es que tal como esta configurada sociológicamente España otorgaría mayor representación al nacionalismo.

Solo un sistema electoral proporcional en circunscripción única garantizaría la correcta representación de todos sin discriminaciones. Todo ello unido a un sistema de elección del ejecutivo que garantice estabilidad y gobernabilidad que nos permitiría caminar hacia una solución a la severa crisis de estado que sufre en estos momentos España, tal como certeramente apunta en estas mismas líneas mi buen amigo Jordi Cuevas.

Reforma constitucional, reforma electoral, reforma territorial, redistribución y recuperación de competencias por la administración central…….

¡Valor y al toro!

Nou Barris, Barcelona. Viernes, 6 de diciembre de 2019.

Día de la Constitución.

Vicente Serrano.

Miembro de la Junta Directiva de la asociación Alternativa Ciudadana Progresista.

Autor del ensayo EL VALOR rEAL DEL VOTO. Editorial El Viejo Topo. 2016

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