LA BELLEZA Y LA PROPORCIÓN ÁUREA. PARTE II

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Es un hecho que algunos pintores cuando realizan una obra buscan de forma premeditada la proporción áurea, pero.. ¿Es posible que otros artistas ejerzan esa búsqueda de forma inconsciente?

Velázquez: «Las Meninas»

En el artículo anterior, vimos que la Proporción Áurea y la Espiral de Oro se manifiestan en multitud de objetos de uso corriente. Como ya vimos, se basa en la sucesión de Fibonacci. Las pregunta que nos podemos hacer es si esta proporción la llevamos impregnada en nuestro propio inconsciente o es buscada de forma premeditada. Es decir, la duda se plantea, desde un punto de vista puramente artístico, de forma que la búsqueda de la belleza en el arte, de la proporción y de la armonía, la lleva el artista en su ser de forma puramente instintiva o si, por el contrario, la busca y la persigue constantemente.

En el cuadro de Dalí «Semitaza Gigante Volante» observamos como toda la obra sigue fielmente la proporción áurea. El anexo que sujeta la taza que, en principio, resulta inexplicable, es la justificación de la propia proporción áurea. La sombra negra en la parte superior derecha del cuadro es el arranque de la espiral de Oro, la cual termina en la base de la propia taza. En este caso, vemos que el artista busca en su composición esta proporción áurea. El propio autor afirmaba que encontró esta inspiración cuando le encargaron una réplica del famoso cuadro de Veemer, «La Encajera«.

Cuando Dali se enfrentó al cuadro y empezó a hacer distintos bocetos se dio cuenta de que el lienzo guardaba esta proporción y, según el mismo afirmaba, realizando la proporción el cuadro se creaba una figura de cuernos de rinoceronte.

La Encajera. Veemer

Leonardo da Vinci utilizó las proporciones áureas en muchas de sus obras. En la «Mona Lisa» la encontramos perfectamente definida en  el rostro. En este caso, también el artista buscaba en sus creaciones esta proporción divina.

Mona Lisa. Leonardo Da Vinci

Vasili Vasílievich Kandinsky (1866- 1944) fue el precursor de la abstracción lírica y del expresionismo. En sus obras vemos de forma constante la búsqueda de la proporción divina y de la propia Espiral de Oro.

Kandinsky. Composición X

En «Composición X» (1939) el autor nos muestra la proporción áurea de forma escondida pero evidente para los ojos que la busquen. A simple vista, el cuadro tiene formas redondeadas con curvas sucediéndose unas a otras. Si lo observamos con más detenimiento, vemos que la composición básica es rectangular con la proporción áurea perfectamente expresada.

Sonia Delaunay fue, junto con su marido Robert Delaunay grandes representantes de la abstracción y de simultaneismo.

En la obra «Philomena» podemos apreciar fácilmente la expresión de la Espiral de Oro, partiendo de la parte superior izquierda del cuadro.

S. Delaunay. Philomena

Cuando realicé la serie “Estructuras arbóreas” tenía claro que quería representar una figura arbolada pero geométricamente diseñada. Pretendía hacer la curva propia de la naturaleza, pero incluida ésta en un marco geométrico. En el momento en que realice la obra no pensé de forma directa en la proporción áurea. Sin embargo, observándola un tiempo después me di cuenta de que estaba perfectamente representada, tanto la proporción divina como la Espiral de Oro.

J. Alió. Estructuras Arboreas.

 

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