GASLIGHTING. UNA PESADILLA DE DOLOR: DE LA CONFUSIÓN A LA LIBERACIÓN

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El Gaslighting hace referencia a un tipo de maltrato emocional, es una forma insidiosa de manipulación en el que se hace cuestionar a alguien su propia realidad. Es un abuso psicológico, sutil, invisible y devastador, que se manifiesta más en las relaciones personales, de pareja, aunque también puede ocurrir en el terreno laboral o social.

El término ‘gaslighting’ fue adoptado por el psicoterapeuta estadounidense Walter Langer en la década de 1960, que lo identificó y lo articuló en el contexto de los trastornos psicológicos. Fue una inspiración directa de la obra de teatro, ‘Luz de Gas’, de 1938, escrita por Patrick Hamilton. Posteriormente se adaptó a la gran pantalla, dirigida por George Cukor consiguió siete nominaciones a los premios Oscar. Ingrid Bergman y Charles Boyer, en 1944, lograron una magistral interpretación. En España se estrenó con el título: ‘Luz que agoniza’.

El argumento de la película ha sido adoptado por la psiquiatría y la psicología como concepto clave a la hora de diagnosticar dinámicas abusivas, incluidos contextos de abuso laboral o político. La trama del filme: ‘Gira en torno a un astuto hombre de clase acomodada que pone en marcha un plan maquiavélico contra su esposa y lo lleva adelante sin ningún tipo de remordimiento. Así, manipula las luces de gas (de ahí el título de la obra) haciendo que bajen o suban de intensidad sin que haya una causa lógica, cambia de lugar o esconde pequeños objetos de su entorno para después, ante la extrañeza de ella, simular que nunca hubo ningún cambio, de modo que ella termine convencida de que padece lagunas de memoria’.

dándose cabezazos
Imagen Plazabierta.

Estratagemas que desarrolla el gaslighter para socavar la confianza de su víctima

  • El gaslighter intenta que la víctima tenga una visión fragmentada, con vacíos y lagunas sobre hechos ocurridos, llegando a modificar la veracidad de sus propios recuerdos. Disfraza con maña la ‘luz de gas’, deformando la realidad.
  • Provoca intencionada y lentamente el alejamiento de su círculo más cercano, (familia, amistades) para poder manipularla con total libertad de acción, sin testigos.
  • Le atribuye problemas de cordura, utiliza frases como: ‘siempre te imaginas cosas’ o ‘se te va la cabeza’, con el fin de alterar su percepción de la realidad.
  • Practica el chantaje emocional cuando la víctima se queja de su conducta, mostrándose ofendido, consiguiendo invertir los papeles.
  • Ataca las cosas importantes, con el único deseo de ejercer el control absoluto, tanto físico, como emocional y económico, sobre su víctima.
  • En la medida que logra su objetivo se vuelve más hostil y agresivo, al punto de llegar a normalizar descalificaciones, insultos, vejaciones y agresiones verbales explícitas
    ‘La doctora G. Meraz señala que en las relaciones de pareja las mujeres somos especialmente vulnerables al gaslighting, ya que es difícil dudar de alguien en quien hemos depositado nuestra confianza e intimidad, lo cual permite que esa persona ejerza un enorme control y manipulación. Quema lentamente y la víctima apenas se va dando cuenta de ello’.

Consecuencias del gaslighting

  • Daña profundamente la autoestima, convierte a la víctima en una persona insegura y dependiente de la aceptación ajena.
  • Socava sus profundas creencias.
  • La impulsa a desarrollar confusión y dudas sobre sí misma, su memoria, su salud mental y sus propias capacidades.
  • Ansiedad y Depresión: la constante manipulación crea un ambiente de inestabilidad emocional.
  • Puede sentirse muy sola, debido al aislamiento al que la conduce el manipulador.
  • Le genera impotencia y frustración por la sensación errónea de estar continuamente equivocada.
  • Desarrolla una desconfianza hacia los demás, incluso, de aquellos que le son genuinos.
  • La persona afectada puede padecer estrés postraumático y/o depresión (con ideas suicidas, en casos extremos).

Cómo identificar las señales del gaslightin

Este perverso maltrato difícil de identificar es violencia psicológica, “una agresión más intencionada y consciente que inconsciente, que atenta contra la estabilidad emocional de la víctima”. Aunque hay señales claras y habituales que pueden ayudar a las personas perjudicadas a detectarlo y a protegerse de ello.

  • El abusador distorsiona hechos pasados o niega, sin inmutarse, haber dicho algo que sí dijo, con el fin de desorientar a la víctima.
  • Minimiza o descalifica las emociones de la víctima, diciendo, por ejemplo: ‘estás exagerando’, ‘no piensas con claridad’ o ‘dices muchas tonterías’.
  • La invisibiliza cuando le conviene, la ignora, hace cosas sin consultar; muestra una clara incongruencia entre las palabras y los hechos.
  • Transforma el enfoque cuando se les confronta: cuando se cuestiona su comportamiento desviará la atención hacia los fallos de la víctima.
  • Consigue que la víctima se sienta “irracional” o extremadamente “excesiva”.
  • Fomenta la dependencia emocional: busca que la persona perjudicada no sea capaz de gestionar sus propios sentimientos y termine dependiendo solo de él.
  • El uso del “blame-shifting” o “desplazamiento de culpa”: el gaslighter nunca asume su responsabilidad; siempre invertirá el orden y te culpará a ti o a otras circunstancias.

El Perfil del gaslighter, ya sea en pareja, en el terreno laboral, o en el ámbito social

Estos hábiles manipuladores exhiben una peculiar actitud al principio de la relación, simulan ser personas atentas, encantadoras, hasta que consiguen imponerse, entonces emerge su verdadera naturaleza. Son egocéntricas, inseguras, cómodas en la mentira sistemática, niegan, juzgan, cuestionan, distorsionan, controlan, anulan, llegando a ser muy crueles. No todos tienen un trastorno de la personalidad, pero sí buscan dominar, invalidar y controlar.

Sin embargo, cuando esta conducta se repite sistemáticamente suele asociarse a rasgos narcisistas de la personalidad, al comportamiento antisocial, o a ambos, entre otros Trastornos de la Personalidad.

  • Narcisismo: buscan validación a través del protagonismo y carecen de empatía,
  • Personalidad Manipuladora: Son muy persuasivos, capaces de ocultar información importante que no sea proclive a sus propios intereses.
  • Falta de remordimiento o culpa: Hay una absoluta ausencia de remordimiento por sus acciones
  • Percepción distorsionada de la realidad: Sus propios deseos y necesidades están siempre en primer lugar, por encima del bienestar ajeno
  • Inestabilidad emocional y reactividad: Cuando alguien se atreve a cuestionar la realidad que estos “artistas de la manipulación” han creado, pasan rápidamente de la calma a alterarse y a ser extremadamente violentos en sus gestos y palabras, provocando en las víctimas confusión, sufrimiento, y un profundo miedo.

    Foto de Hannah Xu en Unsplash

Cómo enfrentarse y salir del círculo que ha creado el gaslighter

  • El primer gran paso para protegerse: reconocer que se está siendo víctima de este tipo de maltrato. Observar sus contradicciones, legitimar las emociones, las experiencias, y la propia verdad frente a sus mentiras.
  • Establecer límites claros: defender y reivindicar el criterio y la opinión particular.
  • Evitar caer en su “peligroso juego”: el gaslighter es experto en llenar de culpas.
  • No ceder a sus chantajes emocionales: mantenerse firme en las decisiones.
  • Documentar las interacciones: escribir lo que ocurrió puede ayudar a reafirmar la versión personal de los hechos y ser de utilidad en caso necesario.
  • Centrarse en el crecimiento personal: crear espacios en los que poder recuperarse del desgaste, reconectar consigo mismo y con la vida.
  • Aumentar la autoestima: Cuando se siente que algo ‘no cuadra’, es muy importante escuchar esa potente y sabia voz interior que nos alerta: se llama intuición.
  • Buscar apoyo y refugio: el amor de familiares y amigos que sean genuinos es fundamental.
  • Aunque el gaslighting trate de borrar tu verdad, recuerda que no estás sola y lo que sientes es real. Nadie merece vivir bajo el yugo perverso y destructivo que anula la autonomía. Reconocer este abuso es el primer paso hacia la sanación y la vida plena que siempre has merecido. “… En la oscuridad de la manipulación, es ahí donde debemos encontrar la luz de nuestras convicciones …”

 

Referencias:

• R. Sterm, (2019) ‘Efecto luz de gas. Detectar y sobrevivir a la manipulación invisible de quienes controlan tu vida’. Sirio (Edit)
• I. Carretero, (2017) Luz de gas, el maltrato machista que nadie parece ver. El País
• Frappat, Hélène (2025) Luz de gas: o el arte de enmudecer a las mujeres (Ediciones Paidós)

 

 

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