EN VERTICAL

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El pasado recoge cerezas
de mi boca caídas,
hoy son las piedras
las que en mi boca se agitan,
ya nadie mastica cerezas
en mi boca marchita.

No hay lengua
que vaya lamiendo sus aristas.
Y como centinela en silencio
la memoria,
que a otras bocas olvido preste,
serán hoy el único canto.

Y sobre el roto cristal del vientre,
ya en las cenizas del cuerpo,
el reseco esperma
a su memoria fenece.

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