EL PERDEDOR ETERNO

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Toma tu corazón roto y conviértelo en arte. Carrie Fisher

Paisaje Ausente, pintura de Juan Alió. Creer sospechas y negar verdades, es lo que llaman en el mundo ausencia, Lope de Vega.

Todo el mundo conoce la decepción de perder, pero cuando ese sentimiento de tristeza o descontento se descontrola, puede convertirse en un síndrome: el del perdedor eterno.

Una de las ideas más convincentes del pensamiento sistémico es que nuestras percepciones pueden crear nuestra realidad. Lo que damos por «hecho» puede ser el resultado de procesos que nosotros mismos hemos puesto en marcha.

Cuando, inadvertidamente, iniciamos una dinámica que conduce a la erosión en nuestro desempeño, nosotros mismos creamos los problemas. Si es así, hay que salir pitando de ese círculo perverso.

Profundizar en la comprensión de nosotros mismos, nos permite recuperar el sentido de propósito y eficacia que olvidamos cuando estamos en modo reactivo.

Pasos importantes son aprender a dejar de culpar a los demás, aclarar los valores, aspiraciones y talentos; y afirmar el tipo de contribución que queremos hacer al mundo exterior.

Pero, ¿cómo?

Las cinco disciplinas de Peter Senge para las organizaciones pueden aplicarse al plano individual:

Dominio personal

  1. Haz concesiones y evita los sacrificios.
  2. Aprecia a los demás por lo que te aportan a ti y al mundo que nos rodea.
  3. Adopta la perspectiva de que los desafíos pueden ayudar a crecer.
  4. Recuerda que todos somos más que la suma de nuestros éxitos y fracasos.

Modelos mentales

Debemos comprender mejor cómo funciona nuestra mente. Nuestras creencias tienen impacto en nuestras percepciones, que a su vez influyen en nuestras acciones y luego en nuestra realidad. Nuestros modelos mentales nos sirven cuando nos permiten enfocarnos en lo que queremos. Sin embargo, siempre son visiones simplificadas, y por lo tanto incompletas, de la realidad.

Para bien o para mal, a menudo repetimos nuestro pasado sin darnos cuenta y recreamos inconscientemente el estilo de resolución de conflictos erróneo. La pregunta es: ¿tus formas de plantear conflictos y resolverlos están conduciendo realmente a los resultados que deseas ahora?

Construcción de una visión compartida

Todavía se mantienen los modelos mentales tradicionales sobre los roles de género, por ejemplo. Debemos remodelarlos para satisfacer las aspiraciones personales. Podemos compartir nuestras intenciones y aprender sobre el impacto que tenemos unos en otros.

Aprendizaje en equipo

Pautas: estar completamente presente; mente abierta; escuchar profundamente antes de responder; reconocer que los sentimientos y la realidad de la otra persona son ciertos para él o ella; hablar desde tu corazón en lugar de desde la cabeza; inclinarse a la incomodidad (la incomodidad es una chispa de energía, inclinarse sugiere recibir esa tensión con una calidad de indagación o alerta).

Patrones y Paradigmas. Celia Ruiz

Pensamiento sistémico

Integra a todas las demás disciplinas en un cuerpo coherente de teoría y práctica. Nos recuerda continuamente el principio aristotélico de que el todo es más que la suma de las partes. Nos permite comprender el aspecto más sutil de la organización inteligente, su cambio de perspectiva: en lugar de considerarnos como individuos separados del mundo nos reconocemos como parte de él; en vez de considerar que un factor “externo” causa nuestros problemas, comprendemos cómo nuestros actos crean los problemas que experimentamos.

Usamos dos herramientas simples para ayudarnos a salir de ataduras: mapas de interacción y el arquetipo de «adversarios accidentales».

Debido a que muchos de nosotros pasamos más tiempo en el trabajo que con nuestra familia, tendemos a tener más éxito en nuestra vida profesional que en casa. Sin embargo, usar parte de nuestro tiempo en el trabajo para desarrollar nuevas habilidades interpersonales no solo puede conducir a un mayor éxito en el trabajo, sino que también puede proporcionarnos herramientas para respaldar nuestro éxito en nuestra vida personal.

Identificar y cambiar patrones de comportamiento bien arraigados, puede ser gratificante pero también doloroso.

https://www.youtube.com/watch?v=gAHRQaPF7n0

Bibliografía:

Branden, Nathaniel y Devers. Lo que el amor nos pide. Libros Bantam, 1987.

Fritz, Robert. El camino de menor resistencia. Libros Ballantine, 1989.

Hochschild, Arlie Russell. The Time Bind: Cuando el trabajo se convierte en hogar y el hogar en trabajo. Henry Holt y compañía, 1997.

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