Podemos definir el duelo como aquel proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida. Es la respuesta natural a la pérdida, y cuanto más significativa sea la misma, más intenso será el proceso de duelo. El dolor por la ausencia de un ser querido es el período de sufrimiento y duelo después de una muerte. El duelo que experimentamos tras una pérdida forma parte del funcionamiento normal de las emociones. Cuando hablamos de elaborar un duelo, puede parecer que hablamos de muerte, pero en realidad estamos hablando de vida. Porque el duelo se hace para que nuestra vida, nuestros proyectos y nuestro futuro sean mejores y más plenos. Por tanto, el duelo es diferente para cada persona. Puede incluir muchos síntomas emocionales y físicos, como pueden ser: Ira, ansiedad, culpa, confusión, negación, depresión, miedo, culpa, irritabilidad, soledad, insensibilidad, alivio, tristeza, shock o anhelo 3. Aunque no hay una manera correcta o incorrecta de llorar, hay maneras saludables de lidiar con el dolor de una pérdida que, con el tiempo, pueden aliviar tu tristeza y ayudarte a llegar a un acuerdo; hasta encontrar un nuevo significado y seguir adelante con tu vida.

LAS FASES DEL DUELO
El modelo de Kübler-Ross describe cinco fases del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. A continuación, se detallan las características de cada fase:
- Negación: En esta fase, la persona se niega a aceptar la realidad de la pérdida. Puede sentirse aturdido, confundido o incluso disociado. La negación es un mecanismo de protección ante el gran impacto que supone la pérdida. En este punto, no se reconoce ni se acepta la pérdida.
- Ira: En esta fase, la persona experimenta sentimientos de rabia y resentimiento. La ira es fruto de la frustración que produce saber que la pérdida es irreversible. La persona puede sentirse enfadada con el fallecido, con Dios, con el mundo o consigo misma.
- Negociación: En esta fase, la persona intenta negociar con la realidad para evitar la pérdida. Puede hacer promesas o pactos con Dios o con la vida. La negociación es una forma de intentar recuperar el control ante la sensación de impotencia que produce la pérdida.
- Depresión: En esta fase, la persona experimenta una gran tristeza y desesperanza. Puede sentirse abrumada por la realidad de la pérdida y por la sensación de vacío que esta deja. La depresión es una respuesta natural a la pérdida y puede durar semanas o meses.
- Aceptación: En esta fase, la persona comienza a aceptar la realidad de la pérdida. Puede sentirse más tranquila y en paz consigo misma. La aceptación no significa que la persona haya superado la pérdida, sino que ha aprendido a vivir con ella.
Es importante tener en cuenta que el duelo es diferente para cada persona y que no todas las personas experimentan todas las fases. Además, el proceso de duelo no es lineal y puede haber retrocesos o avances en cualquier momento.

TIPOS DE DUELOS
Existen varios tipos de duelos, cada uno con sus propias características. Aquí hay algunos de los tipos de duelos más comunes:
- Duelo anticipado: Este tipo de duelo se produce antes de que ocurra la pérdida. Es común cuando se diagnostica una enfermedad terminal.
- Duelo normal: Este tipo de duelo es una respuesta normal y saludable a la pérdida. La persona en duelo experimenta una amplia gama de emociones, pero con el tiempo, estas emociones disminuyen y la persona puede seguir adelante.
- Duelo complicado: Este tipo de duelo se produce cuando una persona experimenta un duelo normal, pero las emociones no disminuyen con el tiempo. La persona puede sentirse atrapada en el dolor y la tristeza, lo que puede afectar su capacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas.
- Duelo crónico: Este tipo de duelo se produce cuando una persona experimenta un duelo normal, pero las emociones no disminuyen con el tiempo. La persona puede sentirse atrapada en el dolor y la tristeza, lo que puede afectar su capacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas.
- Duelo colectivo: Este tipo de duelo se produce cuando un grupo de personas experimenta una pérdida común, como un desastre natural o un ataque terrorista. El duelo colectivo puede ser más difícil de superar que el duelo individual debido a la magnitud de la pérdida.
EL DUELO PATOLÓGICO
El duelo patológico es un proceso de duelo desadaptativo que se produce cuando la persona no avanza en las fases normales del duelo o no reacciona ante la pérdida. Puede ocurrir por pérdidas repentinas, múltiples, catastróficas o ambivalentes. Los síntomas del duelo patológico son similares a los del duelo normal en las fases iniciales, pero se intensifican, cronifican o interfieren en la vida de la persona. La psicoterapia puede ayudar a resolver los conflictos que impiden elaborar la separación.
No obstante, no existe un consenso claro sobre las fases específicas del duelo patológico. Algunos autores han propuesto diferentes modelos, pero no hay un modelo universalmente aceptado. En general, se considera que el duelo patológico se caracteriza por una prolongación excesiva de las fases normales del duelo, una intensidad emocional exagerada, una dificultad para aceptar la realidad de la pérdida y una interferencia significativa en la vida cotidiana.
Es importante tener en cuenta que el duelo patológico es diferente para cada persona y que no todas las personas experimentan todas las fases. Además, el proceso de duelo no es lineal y puede haber retrocesos o avances en cualquier momento.
ORÍGEN DEL DUELO PATOLÓGICO
Hay varias teorías explicativas que intentan explicar por qué algunas personas experimentan un duelo patológico. Aquí hay algunas de las teorías más comunes:
Teoría del apego: Esta teoría sugiere que el duelo patológico se produce cuando una persona pierde a alguien a quien estaba muy apegada. La persona en duelo experimenta una sensación de pérdida de identidad y se siente incompleta sin la persona fallecida.
- Teoría del estrés: Esta teoría sugiere que el duelo patológico es una respuesta al estrés crónico. El estrés prolongado puede afectar negativamente el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades físicas y mentales.
- Teoría cognitiva: Esta teoría sugiere que el duelo patológico se produce cuando una persona tiene pensamientos negativos y distorsionados sobre la pérdida. Estos pensamientos pueden incluir la culpa, la ira y la negación.
- Teoría del apego desorganizado: Esta teoría sugiere que el duelo patológico se produce cuando una persona tiene un apego desorganizado. El apego desorganizado se produce cuando una persona tiene experiencias traumáticas en la infancia que afectan su capacidad para formar relaciones saludables en la edad adulta

ABORDAJE TERAPÉUTICO
El tratamiento del duelo patológico puede variar según la persona y la gravedad de los síntomas. En general, el objetivo del tratamiento es ayudar a la persona a aceptar la realidad de la pérdida y a adaptarse a su nueva vida sin la persona fallecida. Algunos tratamientos que pueden ser útiles incluyen:
- Terapia psicológica: La terapia puede ayudar a la persona a procesar sus emociones y a aprender a lidiar con la pérdida. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia de aceptación y compromiso (ACT) son dos enfoques que se han utilizado con éxito para tratar el duelo patológico.
- Medicación: En algunos casos, los medicamentos pueden ser útiles para tratar los síntomas del duelo patológico, como la depresión o la ansiedad. Sin embargo, los medicamentos no son una solución a largo plazo y no tratan la causa subyacente del problema.
- Grupos de apoyo: Los grupos de apoyo pueden proporcionar un espacio seguro para compartir experiencias y emociones con otras personas que están pasando por un proceso de duelo similar. Los grupos de apoyo pueden ser especialmente útiles para las personas que se sienten aisladas o que no tienen un sistema de apoyo sólido en su vida cotidiana.
- Ejercicio y meditación: El ejercicio y la meditación pueden ayudar a reducir los síntomas del duelo patológico y mejorar el bienestar emocional. El ejercicio puede ayudar a reducir la ansiedad y la depresión, mientras que la meditación puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la concentración.
LA PREVALENCIA
Según un estudio realizado por el Instituto Avanza, alrededor del 10% de las personas en duelo desarrollan un duelo complicado o patológico. En la ciudad de Madrid, por ejemplo, se produjeron aproximadamente 28,900 defunciones en 2013, lo que significa que la media de afectados en proceso de duelo fue de 173,000, de los cuales 17,000 necesitarían ayuda profesional por evolucionar a un duelo complicado.
En cuanto a la prevalencia del duelo patológico en España, una revisión sistemática de 12 estudios identificó una prevalencia ponderada media del 21,53%. Sin embargo, no hay consenso sobre el diagnóstico del duelo patológico, el uso de instrumentos de detección o los factores de riesgo y protección para el duelo complicado.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Vedia, V. (2016). Duelo patológico. Factores de riesgo y protección. Revista Digital de Medicina Psicosomática y Psicoterapia.
- Pereira, R. (2016). Evolución y Diagnóstico del duelo normal y patológico. Escuela Vasco Navarra de Terapia Familiar.
- Worden, J. W. (2009). Grief counseling and grief therapy: A handbook for the mental health practitioner. Springer Publishing Company.
- Shear, K., Frank, E., Houck, P. R., & Reynolds, C. F. (2005). Treatment of complicated grief: a randomized controlled trial. JAMA, 293(21), 2601-2608.
- Vachon, M. L. S., & Lyall, W. A. (2016). Pathological grief: Psychotherapeutic approaches. Journal of Mental Health Counseling, 38(1), 3-15.





