DE COTORRAS Y SABIOS…

 

 

Iba a dejar de escribir sobre la estupidez humana, pero no puedo, algo me incita a ello, tal vez porque el hombre y la mujer, el ser humano en definitiva, lleva el atributo de ser tan estúpido como su ignorancia le permite, y es que nuestro empecinamiento en creer que lo sabemos todo nos lleva a no entender nada. Es como la cara y la cruz de la misma moneda y es que el creernos tan sabios nos hace ser irremediablemente estúpidos, torpes y cortos de entendederas.

The spiral staircase of Quinta da Regaleira in Sintra, Portugal. Balck and white shot.

He conocido a gente que buscando la luz se dan de bruces continuamente con su soberbia, se sitúan al lado de la luz, pero su engreimiento no les deja ver los actos ajenos, sino son para criticarlos, porque al final poner a los demás por debajo  nos permite que por un segundo brille nuestra tonsura de sabios resabiados. Empingorotados para hacer creer a los demás que están tocados por la mismísima Athenea.

Si peligroso es el ignorante más lo son los ensoberbecidos de sabiduría de Wikipedia, de tutoriales de youtube o de pasquines escritos por pseudoperiodistas de distintas ideologías, de libros de moral que persiguen dirigir conciencias o juzgar comportamientos que se apartan de sus dogmas de fe, de libros de autoayuda para cabezas cuadradas.

La ignorancia es peligrosa, pero aún más lo es la sabiduría mediocre porque puede convertir en osados a quienes la padecen.

Sólo cuando alcancemos la consciencia socrática de la humildad de tener por delante un gran mundo de conocimientos inexplorado habremos alcanzado la sabiduría de guardar silencio ante los verdaderos sabios que no presumen de sus saber y tienen la generosidad de darnos la luz para iniciarnos en ese maravilloso mundo de crecimiento personal, porque si la sabiduría no nos hace crecer como personas no es una verdadera sabiduría sólo un cumulo desordenado de conocimientos que nos convierte en cotorras desatadas. Con los silencios se aprende más que el embarcarse en discusiones estériles con razonamientos irracionales.

«El comienzo de la sabiduría es el silencio…» Pitágoras

 

 

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Director Plazabierta.com. Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

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