CARTAS SIN FRANQUEO (CCIV)- UN PUEBLO DIGITAL

1
35346
98

Nuevos tiempos, nuevas vivencias, sin duda, pero el gran problema es si entendemos esas nuevas vivencias, si comprendemos sus reglas y somos capaces de aceptarlas, de gestionarlas, de convivir con ellas.

La nuevas tecnologías, su utilización, han introducido en la sociedad nuevos sistemas de relación, de convivencia, incluso, si me apuran, nuevas visiones de cómo vivir los sentimientos, sin que se haya preparado previamente a nadie para entender y adaptarse a esta nueva, y amplia, visión del mundo. Un nuevo mundo ha venido, y nadie sabe como ha sido, ni como es, ni siquiera como debiera de ser.

Y si las nuevas generaciones nacen siendo ya nativos de la nueva realidad, los más mayores se debaten entre la impericia, algunos, los menos, del manejo de esas nuevas posibilidades, y un navegar entre expectante, ilusionante y frustrante por ese amplio abanico de relaciones que se le ofrecen. Expectante porque nadie domina plenamente todas las posibilidades de las nuevas herramientas. Ilusionante porque permite conocer, relacionarse y disfrutar de personas que antes serían inaccesibles. Frustrante, porque no todas las personas que se asoman a esa realidad lo hacen con un ánimo constructivo, ni comprenden las reglas, aún tácitas, de esa realidad casi virginal, ni asume que no todo el que se asoma a su puerta digital comparte sus valores, sus convicciones, ni tienen un certificado de buenas intenciones.

Seguramente hay múltiples iniciativas, múltiples plataformas, múltiples aplicaciones en las webs dedicadas a relacionar personas con diferentes motivos, con distintas motivaciones, pero, a mi me interesan, aquí, ahora, para esta reflexión, únicamente aquellas que buscan la reunión de personas sin otros fines que relacionarse, que formar grupos de intereses afines, y compartir tiempo de ocio.

Descarto, de principio, las aplicaciones de búsqueda de pareja, porque no constituyen ningún tipo de relación estable, grupal, si no que buscan un objetivo único e inmediato, y porque, es mi criterio, no hay nada que espante más al amor que su búsqueda incesante, sin entrar en el detalle de que muchos no buscan el amor, si no el sexo accesible, sin complicaciones.

Hay aplicaciones que se significan por centrarse en su especialización de tramos de edad, los de cuarenta, los de cincuenta, los de sesenta, o por su estado civil, separados, viudos, solteros, y alguna simplemente pone ciertos límites, mayores de cincuenta, dejando que sean aquellos que aceptan su pertenencia los que se organicen una vez dentro, y estas son, todas ellas, las que intentan crear un ámbito de amistad amplio, sin otro objetivo concreto que el de facilitar la posibilidad de ocupar el ocio, y combatir la soledad.

Son estas aplicaciones, las gentes que se relacionan a través de ellas, las que acaban convirtiéndose en auténticos pueblos digitales que, y es humano, reproducen fielmente los tipos y comportamientos de cualquier pueblo físico con una cantidad limitada de habitantes.

En estos pueblos digitales, los grupos de interés, o de amistad, o de ambas cosas, que se van creando, serían los barrios, o las comunidades de vecinos, a elegir, y siguen las mismas pautas, tienen los mismos tipos de personas, y adolecen de las mismas viciadas relaciones, que las originales. Tal vez el hecho más diferencial sea que uno puede pertenecer a tantos barrios, a tantas comunidades de vecinos como existan, sin otro límite que su existencia.

Algunas de las características más evidentes, aunque lo evidente no siempre es perceptible por todo el mundo, son:

  • Pasado un cierto tiempo, todo el mundo te conoce, directa, o indirectamente. O ha coincidido contigo en algún evento, o pertenecéis a algún grupo común, o alguien le ha hablado de ti.
  • Hay cotillas, chismosos y criticones
  • Hay buena gente, hay gente normal, y hay mala gente
  • Cuantas más actividades hagas, más hablaran de ti. Incluso a veces bien.
  • Siempre encontrarás gente afín a ti. Excepcionalmente amigos de verdad, habitualmente amigos de diversión.
  • El mayor peligro no son los demás, sois tú mismo, y tu capacidad, o incapacidad, para ignorar a los que intentan hacer daño
  • Otro peligro importante es que no sepas discriminar entre las personas que se acercan a ti, y quieras ser amigo de todos. El fracaso, y el daño, están garantizados.
  • No menos peligroso es caer en la tentación de pensar que todo el mundo te dice siempre la verdad. Acabarás siendo manipulado, y seguramente enfrentado a aquellos que sí discriminan.
  • Nunca debes de dar motivos para habladurías. No hacen falta. Hay gente que ya buscará los motivos por ti, aunque no sean ciertos.
  • Debes de aprender a tener secretos propios, y nunca debes de ser cómplice de secretos ajenos, porque esos secretos, trasladados de forma artera, pueden ser usados para atacar a otro, y provocarle indefensión. La famosa fórmula de: “te voy a contar una cosa de fulanito/a, pero tienes que guardarme el secreto, porque solo te lo digo a ti”, que suele acompañar a una revelación que daña a un tercero, además de no pasar el triple filtro de Aristóteles (“¿Es verdad lo que voy a decir? ¿Es algo bueno para los demás? ¿Y es realmente útil?”),suele mentir en que solo se cuenta a una persona, suele mentir en lo que se cuenta, y suele ser usado para evitar que el tercero pueda defenderse, enfrentando al mentiroso a su mentira, pero provocando el daño de la duda en el que escucha.

En definitiva, un pueblo como otro cualquiera, con sus historias, sus personajes peculiares, sus dimes, sus diretes, sus pros, sus contras, sus idas, y sus venidas

Hoy, sobre todo la gente que llega a su edad madura sola, divorciados y viudos principalmente, tiene una gran oportunidad de sortear la soledad integrándose en algún barrio de algún pueblo digital, aunque a veces, y eso tenemos que aprender a gestionarlo, esa pertenencia se salde con algún desengaño, con alguna herida por maledicencia, con alguna frustración por amistades desengañadas, con alguna cicatriz por roce con otro ser humano venenoso, o simplemente dolido porque las cosas no siempre son como uno quiere. De todo hay en los pueblos digitales.

Pero, si ustedes me dan algo de crédito, más vale una mala experiencia en compañía, que una idílica soledad que siempre acaba aplastando el ánimo, porque a veces la peor compañía somos nosotros mismos.

Bienvenidos a este su pueblo digital, bienvenidos al circo de las relaciones humanas. Pasen y vean. Pasen y disfruten todo lo que puedan. Pero pasen, no se queden en la puerta, ni permitan que nada, ni nadie, se la enseñe para salir, una vez que estén dentro.

Bienvenidos.

1 COMENTARIO

  1. Buenas tardes Rafa,en primer lugar quiero q sepas q yo te admiro, porque para mi escribir es muy difícil y para ti es tan fácil como el buen profesional churrrero q los hace buenos y fácil, no sé si me entiendes lo q quiero decirte, para ti escribir es como para otros freír un huevo. Rafael es un placer leer tus cartas y reflexiones. Muchas gracias 🤗👍

    0
    0

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí