CAMBIAR

Existen planos con los que orientarnos a través de la geografía variable de la vida, para que en la composición de nuestro carácter, podamos trazar, ayudados por la movilidad de una herramienta llamada PICA, nuestra transformación. Con ella habremos de situarnos frente a la construcción de la persona que queremos ser.

¿PICA?

Más sobre las picas: https://fraseomania.blogspot.com/2019/03/poner-una-pica-en-flandes.html

Si nos damos  la posibilidad de cambiar (descubrir un punto de fuga, una especie de puerta), podremos encontrar (en un mirar dirigido), lo que buscamos. Se demuestra así, la coincidencia especular del punto de vista (la actitud con que uno enfoca o piensa algo) con el punto de fuga siempre subjetivo, para determinar el emplazamiento del fulcro donde entibar nuestra pica como una pértiga, pasando a convertirla, tras cambiar su sentido de arma, en un instrumento con el que saltar más alto o más lejos.

Dadme un punto de apoyo…. Una frase que en puridad Arquímedes de Siracusa (S. III a.C.) no pronunció tal cual. Más modestamente decía: …si hubiera otro mundo y pudiera ir a él, entonces podría mover éste.

Así es como aparece escrita en su libro “Sobre la palanca”, mucho tiempo perdido y, afortunadamente, recuperado del olvido por Plutarco”. (Strathern, P.,“Arquímedes y la palanca”, Siglo XXI de España Editores, S.A).

¿Cómo estudiar la pértiga metafísica? ¿Por qué no encuentro respuestas definitivas? ¿Es posible determinar el alcance y los límites del conocimiento? ¿Puedo estar segura de saber lo que creo saber?

LA PÉRTIGA es un instrumento útil si conseguimos permutar nuestra fuerza bruta en benigna, pero tiene sus peligros y nos lleva a equivocarnos cuando no trazamos líneas para su empleo:

  • Decidir por qué aplicar nuestra fuerza. Este es el primer error: resolver adecuadamente el problema equivocado. El estímulo discriminativo señaliza si el manipulandum funciona. Aprendemos que emplear la pértiga no siempre es efectivo.
  • Buscar un punto de apoyo adecuado. Para ello debemos conocer nuestras habilidades. O ser capaces de recibir el consejo de otras personas. Es un punto interior y no exterior.
  • Actuar o accionar el manipulandum, ese mecanismo que no está en nuestra naturaleza, para obtener o evitar, ya hemos decidido qué queremos, o el resultado a alcanzar; ya que sabemos, o creemos saber, cómo conseguirlo.
  • Saber caer
Allison Stokke durante un salto

Y vuelta a empezar, fallamos. Porque nos metemos en la caja de Skinner (exterior) y no en nuestro interior, enredados por las cosas mundanas.

Fallamos hasta que aprendemos a medir en qué lugar hay que aplicar la palanca para saltar…

Fallamos también, porque no equilibramos los instrumentos en proporción con los objetivos propuestos… La fuerza ha dejado de ser valiosa y es reemplazada por las ideas. El logos es capaz de vencer a la inercia: el punto de apoyo está entre la fuerza aplicada y la fuerza resistente como una catapulta, alicates, tijeras, balanza romana,…

El fulcro o punto de apoyo, no está en el azar, ni en la ventura, ni en las fuerzas cósmicas desparramadas o en la energía telúrica desasida. Hay que buscarlo, agacharse y medir, para después afianzarlo con valores éticos. Ese punto de apoyo no está fuera de nosotros y debería ser la marca en el corazón de todo nuestro ser. Es el único lugar en el que deberíamos apoyar nuestras acciones ya que nos permitirá situarnos fuera de la influencia de la ley accidental (la del acaso, casualidad, contingencia o hado).

Atenea y Heracles, que es mordido por el cangrejo enviado por Hera, la Hidra y Yolao

¿Recordáis la historia de LA HIDRA DE LERNA?

Herecles recibió instrucciones de Euristeo para matar a la Hidra de Lerna, una serpiente acuática que vivía en un pantano cerca de Lerna, en el Peloponeso. La Hidra tenía nueve cabezas, aunque algunas fuentes aseguran que eran más aún. Era una criatura extremadamente venenosa e incluso su aliento era mortal. Con la ayuda de Atenea, Heracles encontró la guarida del monstruo y empezó a luchar contra él. Cada vez que le cortaba una cabeza, brotaban dos o tres en su lugar.  Consiguió (con ayuda) acabar con la serpiente, pero Euristeo dejó en evidencia la negligencia del héroe.

No podemos estar toda la vida luchando o enfrentando lo urgente y no lo importante. Tampoco cambiar una y otra vez por interés u oportunismo. El punto, que absorbe la fuerza proyectada que habrá de  multiplicarse, ha de proporcionarnos movimiento, o concentrarse para sujetar, cortar o moldear.

Conocernos para cambiar es imprescindible: dos puntos, acciones o estados, generan un tercero. Es la vuelta a la generación y la creación a la escala del ser humano.

Cada ser humano ha de alcanzar su madurez, el uso equilibrado de las decisiones libres y responsables para construir su proyecto de vida. La búsqueda de la libertad es una motivación incesante, y aunque no sea un logro real o empírico, lo que comienza a emanciparnos a las personas, es el hecho de ser conscientes de nuestra “actividad vital” auto-gestionada, que es en sí la búsqueda incansable de la liberación.

No siempre tenemos por qué combartir contra todos los obstáculos, también podemos aprender a saltarlos.

CAMBIAR es imprescindible para convertirnos en seres evolucionados. El cambio es un salto; es hacer una conexión en el espacio donde se despliega la realidad y se abren nuevas oportunidades.

 

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