Carlos Muñoz

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Madrid, 4 de agosto de 1968. Madrileño de 4ª generación. Compagina su labor literaria, con la escultura y la pintura. Deportista y amante de la naturaleza, aprovecha cualquier excusa para huir de su Madrid e ir a cualquier sitio “con un poco de verde”.

UN JARDÍN DE ROSAS

Era en el número siete de Easton Line, justo al lado de aquella pequeña plaza en donde veinte años después me declaré a Mary,...

CASUALIDAD

Muchas veces he orinado en el alcoque de un árbol. La deferencia entre los perros y yo, era el levantamiento de una de las...

APOCALIPSIS

"Arremolinados en torno al cuerpo sin vida de un ejemplo, los días aún por llegar, miran sorprendidos. Ignoran la razón de los gusanos, se...

HUMO

Sentado en mi pequeña silla de madera de pino, escribo sin pensar estas letras.  Sólo y con una suave música de fondo y esa luz,...

UNA HISTORIA

Nicanor mientras, a pesar de haber expulsado su primera hombría, seguía dando que hablar a los resabiados muelles del somier. Tampoco pensaba en la mujer que tenía debajo; se movía por defecto, como el péndulo mareado de un reloj al que se le acaba la cuerda. Después, se dejó caer lentamente sobre el cuerpo alquilado de Margarita, venciendo la cabeza entre sus pechos.

SER

...En las heladas llanuras de Mongolia un hombre, un buen mongol, ha de tener tres cosas para que la vida, para que el resto de las vidas que aún le quedan, sean tan plenas como el helado amanecer de los inviernos planos y blancos que se pintan .

VOLVER

“Volver, con la frente marchita, con las nieves del tiempo plateando mi sien….” No podía quitarme ese hermoso tango de la cabeza, también ya llenita de canas. Sentado en el asiento número 15 del tren regional regresaba a mi pueblo, Almazán, después de treinta años de marchar de sus calles y de mi Duero amigo, con una maleta marrón, una camisa blanca y veinticinco años de juventud y esperanza.

ROBERTO

Comencé aquella misma tarde a trabajar de mozo de reparto en la tienda de ultramarinos del señor Clemencio. Eran tiempos en los que el trabajo escaseaba, y al amanecer, la Plaza de la Independencia se llenaba de hombres y mujeres dispuestos a hacer cualquier tipo de faena por penosa que fuera, para ganarse unas cuantas monedas y echarse algo de comer a la boca

SOLENOIDE

I En todos los centros, siempre hay un hombre que habla de las cosas más importantes y, vive Dios, que el amigo del hambre, Remigio Verde, era uno de ellos. Arremolidados como gorriones en torno al pan jubilado del parque, escuchábamos en estado de semi inconsciencia, las palabras de aquél, para nosotros, sabio entre los sabios: "En verdad os digo, hijos del vómito y la sangre seca, que el único motivo que me mueve, es el odio a mí mismo; una necesidad básica que encuentra alivio en vuestra mirada, y que, en definitiva, no hace sino escupir amor sobre cada uno de vosotros..."

UN CUENTO PARA LOS SANTOS

Tal vez, si hubiera podido elegir, no hubiera sacado aquella automática con el número de serie borrado con ácido.

MI ABUELO

  Cuando era niño, todos los Domingos del mes de Abril, mi abuelo, aquel hombre grande, de nariz aguileña, que se me fue una tarde...

NOTICIAS INESPERADAS

  Sentado en un viejo butacón desvencijado, con la pierna derecha sobre la izquierda y hojeando un periódico, Tomás deja que el tiempo resbale lentamente...

TIERRA DE NADIE

  Era bastante emocionante ver, como los gorriones del parque, se peleaban por unas miguitas de pan duro. Siempre me sentaba en el mismo banco, uno...

UN CUENTO DE OTOÑO

Eran aquellos días de otoño en los que el Pueblo llenaba de hojas secas, las calles, los tejados, la pequeña plaza de la iglesia...

LA REALIDAD QUE NO VEMOS. SUBMUNDOS

    Antes de acostarse, Pablo había echado una enorme miga de pan suizo que le había sobrado de la cena, al retrete. Después, se puso...

REBOTES

    Era muy evidente que el espejo del cuarto de baño no reflejaba el Plano invertido de realidad que tenía frente a él, sino el...

ÚLTIMA VOLUNTAD

  Últimamente un sueño demasiado real perturba mis noches: Un grupo de ucranianos malencarados entran en casa, me atan a la cama y con la...

CUATRO DE AGOSTO DE 1938

    Una historia Real. En la mañana del cuatro de agosto de 1938, un proyectil de doscientos milímetros cayó sin explotar al lado de un grupo...

LA VENTANA

    Descubrir que al abrir una ventana el mundo ha cambiado es propio de los sueños o tal vez de la pesadillas, todo depende de...

EL UTERINO CASO DE ALBERTO DOE

  «Fermina, la amable anciana que cada día me hacía la compra, falleció hace veinte días atropellada por un camión cargado de chatarra . Al parecer,...

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LA VENTANA

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