Un gitano campeón del mundo, en su caravana. Tyson Fury.

Cuando el perfil que triunfa no es el convencional.

Los meses finales del 2015 dejaron en el mundo del boxeo una imagen que los seguidores de este deporte recordarán por largo tiempo, algo que podríamos metaforizar en la abdicación de un rey frente a, hete aquí, otro.

“Eres viejo, tengo ganas de dejarte KO. Estoy tan seguro de ganar como de ponerme bien los zapatos por la mañana” le dijo el aspirante al rey dos meses antes del combate.

Las tarjetas de los tres jueces fueron favorables a Fury frente al todopoderoso Wladimir Klitschko. Tyson Fury no dejó pasar su primera oportunidad de convertirse en el rey de la categoría suprema   y se mantiene erguido en 25 combates, 18 de ellos antes del final.

 

Hasta aquí todo parecería normal a ojos de cualquiera ajeno al mundo del boxeo, un boxeador que gana a otro, un nuevo campeón de pesos pesados, por lo que ambos deben ser dos gigantes hipermusculados golpeándose sin piedad en un ring. ¿Y cuál es el perfil que un desconocedor medio tiene de un boxeador, del boxeador? ¿Qué referente acudirá a su mente ante esta pregunta? Puede que sea el del Mayweather millonario, excéntrico, excesivo, muy similar al de estrella del rap americano… ¿Quizá se imagine a un pobre diablo como Poli Díaz, alguien que llega desde abajo, se encumbra y se estrella por su mala cabeza…? Alguna abuela o abuelo recordaría a Pedro Carrasco, prototipo de deportista casado con folclórica que alguna vez se dio en este país; alguno se imaginará una figura exótica, misteriosa, como José Legrá, y alguno puede que acuda a referentes vascos, aquellos boxeadores fuertes, pegadores, exponentes del vasco duro, recio, un Paulino Uzkudun, Urtain, Paco Bueno,…

Ahora bien, un gitano campeón de x es algo para muchos complicado de imaginar. Y en la categoría de los pesos pesados lo hemos visto en 2015.

Gitanos deportistas hay, y ha habido antes, aunque no sea algo que se diga ni se tenga por qué decir tampoco. Stoitchkov, Ibrahimovic, o Quaresma, Andrea Pirlo, de la etnia sinti, el manouche Eric Cantona, etnia; otros futbolistas como Arzu, Jesús Navas, Apoño o Rafael Van der Vaart o incluso iconos como Zarra, del que no se suelen decir sus otros apellidos Montoya y Salazar.

Ahora pensemos que Wladimir Klitschko llevaba más de una década sin perder. Y pensemos a continuación en un gigante de 2,07 de 27 años curtido a base de años pelenado en combates ilegales a mano limpia, ganando dinero a base de

dar palizas a sus rivales siguiendo una tradición que sus padres y tíos ya continuaron de sus padres y tíos, las peleas clandestinas. Da igual imaginarse al personaje de Brad Pitt en Snatch, cerdos y diamantes.

Las peleas a puño limpio son una especie de deporte tradicional en el submundo de los bajos fondos británicos desde hace siglos. No pensemos solamente en delincuentes y gente del hampa, sin en padres de familia, abogados, tenderos, parados,… que dilucidan quién es el más duro a puño limpio en un pequeño ring de pacas de heno.   La película de Guy Ritchie lo muestra teatralizado; en el documental de VICE puede apreciarse en su realidad sincera.

 

Tyson Fury es un campeón descendiente de una familia de gitanos nómadas irlandeses de larga tradición en esta lucha, procede de un ambiente en el que sobrevivir confiere dotes de superhéroe. El director irlandés Ian Palmer reflejó todas las aristas de este mundo en su documental Knuckle, sobre la rivalidad entre varias familias de nómadas     irlandeses y sus peleas de boxeo sin guantes, doce años fimando la enemistad de tres clanes irlandeses: Quinn, McDonagh y Joyce, miembros de la Irish Traveller Community… Pero Fury tuvo el chance de crecer en un hogar y no en una caravana rodante, en Wilmslow, Chesire, Inglaterra.

Su primera intención con el dinero tras conquistar el título no es rodearse de lujos o extravagancias como otros boxeadores, ni crear un estudio o un club, sino restaurar su caravana Westmorland Star, de segunda mano, a la que le meterá   5,000 euros para vivir en ella.

Un tipo prepotente y fanfarrón, sexista, homófobo, “El fin del mundo llegará con la legalización de la homosexualidad, el aborto y la pedofilia. Y ya legalizaron las dos primeras”, señaló en una entrevista,   que lleva en su pantalón el nombre de Venezuela, pero solamente en referencia al nombre de su hija.

 

http://www.huffingtonpost.es/julio-munoz-gijon/el-silencio-sobre-los-fut_b_2071857.html

http://canchallena.lanacion.com.ar/1849755-lo-destronaron-vladimir-klitschko-perdio-una-pelea-luego-de

http://aebox.es/lo-primero-que-tyson-fury-el-rey-gitano-hara-con-su-nueva-fortuna/

http://canchallena.lanacion.com.ar/1849753-tyson-fury

Jose Luis Cobreros

Recolector de conocimientos inútiles. Obrero de la docencia, de la pública, lingüista en los ratos libres y lector nocturno… dormir es de débiles. Noroeste de la península.Editor Plazabierta.com

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Jose Luis Cobreros Escrito por el Mar 5 2016. Archivado bajo Actualidad, Deportes. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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