No nos vais a callar

 

Que a estas alturas de la película hablemos de “La brigada política” de la policía, a muchos les puede sorprender, aunque a otros tantos no nos sorprende demasiado  si tenemos en cuenta como ha funcionado el ministerio del interior desde que el Partido Popular está en el poder,

donde la represión de los derechos de los ciudadanos ha sido una constante ascendente, culminada por la eufemísticamente llamada Ley de protección de la seguridad ciudadana, con la que se encubre o protege determinadas conductas que suponen un manifiesto abuso de poder, incluso una violación de derechos fundamentales, e incluso, humanos.

Muchos ya se han dado por vencidos y otros, como siempre, vencedores de esta represión ciudadana, pero el colmo de los colmos es que se quiera callar la boca de los que estamos obligados a informar, no por tener una carrera o cobrar un sueldo a cargo de una u otra editorial de noticias, sino porque un día se nos inoculó un patógeno en nuestro cuerpo que nos hizo revolvernos ante la injusticia social, obligándonos a poner cara, nombre, identidad a aquellos que por su fechorías atentan, no sólo contra los derechos de los ciudadanos, sino en algunos casos contra su integridad física o moral, de la única forma que sabemos hacerlo, que es escribiendo y compartiendo nuestra percepción de lo que sucede a nuestro alrededor con todos aquellos que deciden perder o ganar su tiempo, quién sabe…, leyéndonos, siendo ésta nuestra mejor y única retribución, porque de esta manera estaríamos cumplimiento  con nuestro único objetivo que, aparte del de informar,  es poner en debate de todos nosotros, de todos los ciudadanos, los temas que nos preocupan.

No, no nos van a callar, ni incluso la brigadas políticas  con el apóstol Santiago a la cabeza. En este caso, con aquel “y cierra España”, porque están de espaldas a lo que D. Ramón del Valle Inclán transformo en su obra “Luces de Bohemia” en “Santiago y abre España, a la libertad y al progreso” en labios del modernista Dorio de Gádex; porque no hay nada más rastrero que un funcionario al servicio de su país actúe de manera parcial en sus actuaciones, sacando , además, ventaja personal de ello.

¿A dónde llegaremos?. La respuesta es enormemente complicada después de cuarenta años de dictadura y otros tantos de una democracia descafeinada; tanto, tanto… que…, a muchos nos cuesta creer que los ciudadanos y ciudadanas de este país vayan a hacer frente a las tantas injusticias sociales de las que somos objeto día tras día, no siendo que por decir algo las cosas vayan a peor. Allá cada uno y cada una con sus ” causunadas”.

 “a muchos nos cuesta creer que los ciudadanos y ciudadanas de este país vayan a hacer frente a las tantas injusticias sociales de las que somos objeto día tras día, no siendo que por decir algo las cosas vayan a peor. Haya cada uno y cada una.”

Pero, lo que no es admisible desde ningún punto de vista, es que quien ha sido elegido por el número dos de la Policía para tratar con la prensa, por haber sido el portavoz del Sindicato Profesional de la Policía (SPP), el inspector jefe José Ángel Fuentes Gago, se dedique a amenazar a un determinado medio, como al Diario Público, simplemente porque no le gustan sus informaciones; así como hacer comentarios tales como que, “es bueno que los jueces no acepten las denuncias que la cúpula policial quiere poner contra Público, porque “podemos dar los datos: La abogada Patricia López, compañera sentimental del abogado… y dirás tú, qué tiene que ver”.


Hasta ahí podríamos llegar, no lo podemos consentir, porque si lo hacemos, si nos callamos, estaríamos dando cabida al resurgimiento de brigadas políticas dentro de la policía, pasando de la patada en la puerta a la patada en la boca, si fuera necesario, para acallar a quien no les guste por su forma de pensar. Pero, sobre todo, porque callando la boca a un medio se la estarían callando a todos los demás.

A ver si nos vamos enterando que, en un Estado de Derecho, no se hacen las cosas “por cojones”, como lo hacía durante la dictadura la “brigada político social”, amedrentando, pegando, torturando y matando…, aunque no se yo, porque parece ser que a algunos la pistola le da alas, y estrellas.

 

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Feliciano Morales Martín Escrito por el Mar 23 2017. Archivado bajo Actualidad, Nacional. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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