Los listos de la izquierda

Vi

vimos en un mundo donde aparentar ser lo que no eres resulta demasiado fácil, sólo tenemos que acudir a las redes sociales, como Facebook y Twitter, entre otras, para comprobar que, quien dice ser en su perfil no es más que lo que un puro espejismo; dicho de otra manera, somos lo que queremos que los demás vean de nosotros, es decir nuestra mejor cara.

Esto viene a cuento de cada día me encuentro con más personas que aparentan ser de izquierdas, progresistas, pero nada más tienes que rascar un poco para ver que la cosa no es así, porque, aparte de la desinformación de muchos sobre los temas de los que habla, cuando les preguntas el porqué  de su odio hacia la derecha, o mejor dicho a los valores que ésta defiende, tales como unidad nacional, el respeto a la vida, defensa de lo propio frente a una inmigración sin control y límite; la primera respuesta que encuentras es la calificación de fascista. Es decir, cero argumentos, con descalificación e insultos sólo por el mero hecho de pensar de una forma distinta a ellos.

El ser progre parece estar de moda, aunque luego el comportamiento de quienes presumen de tal condición diste mucho de ser un auténtico demócrata, debido a que el principal valor de la democracia, como es el respeto a las opiniones contrarias, en la mayoría de los casos brilla por su ausencia; convirtiendo lo que debería ser un debate sobre posiciones diferentes en un confrontación sin límite, donde todo vale, incluido el insulto y las amenazas.

Esto es en lo que han convertido muchos de los llamados de izquierdas las redes sociales, en un campo minado de intolerancia y falta de respeto, la mayoría de las veces por personas que dicen que condenan la violencia.

“El ser progre parece estar de moda, aunque luego el comportamiento de quienes presumen de tal condición diste mucho de ser un auténtico demócrata, debido a que el principal valor de la democracia, como es el respeto a las opiniones contrarias, en la mayoría de los casos brilla por su ausencia”

A todos ellos me dirijo, y de la misma manera que me han tachado de fascista sólo por el mero hecho de considerarme de derechas, yo les podría adjudicar el mismo adjetivo, pero no lo hago por evitar la confrontación que he condenado antes; aunque lo merezcan por su violencia verbal, su intolerancia, por sus clichés de considerar que la izquierda es la única solución a los problemas de la gente.

Nadie me podrá negar que es de un enanismo mental sin límites identificar a la gente de derechas con la dictadura de Franco, porque de la misma manera podríamos identificarlos a ellos con la dictadura del proletariado que defiende el marxismo, donde los obreros, industriales y asalariados tienen el control del poder político en lugar de la burguesía, tales como empresarios, capitalistas y profesionales independientes, prescindiendo de lo principal que debería ser que, quienes pretende ejercer el poder estén preparados para ello, de la misma manera que exigimos cuando padecemos una enfermedad ser examinados por un médico y no por un charlatán, un brujo o un santón, o el primero que encontramos por la calle.

No se trata de volver al sufragio censitario o sufragio restringido  de finales del siglo XVIII y el siglo XIX, basado en la dotación del derecho a voto sólo a la parte de la población que contaba con ciertas características precisas, no; el derecho al voto, o lo que es lo mismo, el sufragio activo debe corresponder a todos los ciudadanos por igual, pero, para el sufragio pasivo, es decir, el derecho a presentarse a los diferentes comicios electorales debería estar en manos de quienes tienen cierta preparación, sin perjuicio de la pertenencia a una clase social determinada.

Pues bien, de la misma manera, esos progres de izquierda, pseudo comunistas, antes de discutir sobre un determinado tema deberían estar informados, y no recurrir el recurso fácil de la descalificación, porque ellos mismos se están poniendo en evidencia, al igual que ponen en dicha situación a aquellos partidos que incondicionalmente defienden.

Olga Sánchez Rodrigo
Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Olga Sánchez Rodrigo Escrito por el Dic 30 2016. Archivado bajo Opinión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

3 Comentarios por “Los listos de la izquierda”

  1. Mariano

    Los iluminados de la derecha, cuando en vezde debatir y argumentar, solo hablan de Venezuela y Comunismo, además de mantener en el poder a personas y partidos que está demostrado que son corruptos y ladrones de lo público al mismo tiempo que la mayoría tienen el dinero en paraísos fiscales ( eso si, la banderita de España en la pulsera del relog) y llenándose la boca de MARCA ESPAÑA

  2. Arcadio Villar

    Listos y fanáticos los hay en todos los lados. La estupidez humana no conoce de ideologías… ni de izquierdas y derechas.

  3. Julián Baldoví Rodrigo

    Es un comentario bastante neutral,En el que en pocas palabras dice lo que ya sabemos todos o casi todos “poderoso caballero don dinero”entonces cuál es la solución pacífica para que los grandes no arrinconan a los pequeños y que los gobiernos no nos atiborren a impuestos Con tal de sanear lo economía del país y no tocar el dinero de los grandes.

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