La fallida estafa del partido de Albert Rivera a los ciudadanos

Cuando alguien no es coherente con sus postulados, o lo que es lo mismo, cuando no hay una concordancia entre ideas y acciones de una persona o de un grupo, hace que se convierta para aquellos que vemos el teatro desde la butaca en una farsa.

La coherencia es una actitud que se refleja en el comportamiento. La falta de coherencia se advierte cuando hay una franca contradicción entre lo que se opina y el ejemplo que se muestra, lo que es evidente en el campo de la política cuando no se cumplen los compromisos asumidos en las promesas electorales, como en el caso de Ciudadanos, en su lucha contra la corrupción de los demás partidos pero no contra el suyo propio, al haber intentado incluir la reforma de su sede en Madrid como gasto electoral de la campaña para las generales del 20 de diciembre de 2015; falta de coherencia que atenta contra la propia dignidad humana, al traicionar la confianza depositada en él por sus simpatizantes y votantes.

Ha sido el propio Tribunal de Cuentas en su función fiscalizadora quien ha rechazado tales gastos,  en un informe dado a conocer el pasado lunes, en el que se señala que tales gastos no corresponden a conceptos con “finalidad puramente electoral” [ver en PDF]. El escrito del tribunal recuerda que esos trabajos corresponden a “operaciones ordinarias cuyos conceptos no tienen la consideración de gasto electoral con arreglo a lo establecido en el artículo 130 de la LOREG“.

La cantidad que el Partido que Albert Rivera ha tratado de colar dentro de tal concepto asciende a la nada desdeñable cantidad de 387.183,12 euros, que equivale para los abuelos que tienen su propia contabilidad, a mas de cincuenta millones de las antiguas pesetas, no sólo referente a unidades de obra sino que, también incluye otras partidas que no se corresponden expresamente con gastos electorales según el citado Tribunal de Cuentas.

Esta falta de coherencia ética entre lo que C´s condena respecto a otras formaciones políticas en su lucha contra la corrupción, evidentemente debería producir la decepción y falta de confianza en quienes ven en Rivera una alternativa de gobierno, aunque nos tememos que la necedad de muchos está por encima de la lógica o del juicio crítico que debería propiciar este tipo de conductas; pero España y los españoles somos diferentes.

“Esta falta de coherencia ética entre lo que C´s condena respecto a otras formaciones políticas en su lucha contra la corrupción, evidentemente debería producir la decepción y falta de confianza en quienes ven en Rivera una alternativa de gobierno”

El peregrino argumento utilizado por la formación naranja en su escrito de alegaciones a la fiscalización llevada a cabo por el Tribunal de Cuentas, es que:”los gastos vinculados a la sede del partido en Madrid se realizaron originalmente para actos de la campaña electoral y que, tras los resultados obtenidos en las elecciones, se decidió el carácter permanente de la sede“.

Se necesita tener cara dura, teniendo en cuenta que, entre los conceptos que se pueden costear con subvenciones electorales, según la ley electoral mencionada anteriormente, está la confección de sobres y papeletas, la propaganda y la publicidad en periodo electoral, el alquiler de locales, el personal contratado para la campaña, los medios de transporte y los intereses de los créditos bancarios, pero no las obras en una sede, pero si cuela, cuela… y a otra cosa.

El caso, es que, como viene siendo habitual por la clase política la cuestión está en sacar el máximo provecho de las subvenciones públicas, esas que pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos, lo que convierte en más ignominioso, si cabe, tal fraude por constituir un de engaño, consumado aunque no haya colado,  a todos los sufridores contribuyentes, máxime cuando descontando los más de 387.000 euros de gastos no electorales, el resultado es que Ciudadanos destinó un total de 3.453.000 euros en la campaña para las elecciones del 20D y otros 3.293.529 euros para el envíos de propaganda electoral. La suma de ambas cifras asciende a los 6.746.619 euros.

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

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Feliciano Morales Escrito por el Dic 10 2016. Archivado bajo Actualidad. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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