Archivos de categoría para: Vida

Linchamiento a la española

la polémica apela con chorizo de Jamie Oliver

paella con chorizo

Si hay algo que me parece lamentable es el linchamiento interesado. La capacidad que tienen ciertas personas para escandalizarse en determinados momentos por una situación que no pasa de ser cotidiana y que han consentido con absoluta displicencia, con culpable permisividad, día a día durante años.

Jamie Oliver ha saltado a las páginas de todos los periódicos, a las ondas de todas las radios y televisiones por su ocurrencia de dar una receta de paella con chorizo en una televisión inglesa.

¡Anatema! han gritado mediáticamente muchos gurús de la gastronomía y, o, de la comunicación españoles ante un ataque directo a un emblema patrio.

Y hay que reconocer que hay motivos, que realmente una paella con chorizo no existe. Realmente es que no es una paella. ¿O sí?

Veamos, lo que no es, de principio, es una paella valenciana tradicional. En eso estaremos de acuerdo casi todos. Pero si gritamos anatema por esa razón empecemos a ir gritando anatema a cada paso que demos. Intentaré explicarme.

  1. Puede llamarse paella, en realidad arroz en paella, a todo arroz que se cocine en un recipiente así denominado, paella.
  2. Paella, del griego patella –vaso plano que se utilizaba para ofrendas-, es el nombre del recipiente en el que se elabora y del que toma su nombre, por simplificación, la receta. En una pirueta idiomática la preparación se llama como el utensilio en el que se prepara y se deforma, popularmente, el nombre del mencionado útil, paellera, para poder distinguir continente y contenido.
  3. En España, por dejación, por interés comercial y por falta de interés oficial, se va tomando la costumbre, ya casi general, de llamar paella a toda preparación que sea arroz con algo. Da lo mismo que sea un arroz al fuego, al horno o guisado. Da lo mismo que se prepare en caldero, en olla, o en paella. Da lo mismo que sea caldoso, seco o cremoso. Todo se vende como paella en aras de una comercialización económicamente eficaz pero culturalmente dañina.
  4. La inmensa mayor parte de la población española, incluida parte de la valenciana, no sabe cuáles son las bases de fuego, ingredientes y proporciones que hacen que un arroz en paella pueda considerarse una pella valenciana tradicional. Lo que, teóricamente, sería una paella.
  5. Se permite que a los turistas, tanto nacionales como extranjeros, se les engañe vendiéndoles como paella elaboraciones que no respetan ninguna norma, ni de veracidad ni de calidad.
  6. Desgraciadamente, y ante el nulo interés de los que deberían estar interesados, profesionales y autoridades principalmente, esto no sucede solo con la paella. El turismo todo lo permite.

Pero lo justo es ilustrar con datos, con hechos, algunas de las consideraciones realizadas para poder explicar el por qué me  parece lamentable la reacción mediática a la patochada realizada por el cocinero inglés Jamie Oliver en una televisión británica.

La primera consideración es que si usted se da un paseo por las zonas turísticas de España, desde la Plaza Mayor de Madrid al Camino de Santiago, encontrará establecimientos que ofertan cierta marca de “paellas” entre cuyas especialidades se encuentra una con queso y “beicon”, ni siquiera tocino o panceta. Nunca he visto que nadie denunciara el uso espúreo del concepto de paella por parte de esta marca, y de algunas otra marcas. Porque hay varias.

En la mayoría de los restaurantes para turistas, incluidos lo que están dentro de la Comunidad Valenciana, se vende como paella cualquier preparación, algunas absolutamente exquisitas, que lleve arroz. Se le llama paella a los deliciosos arroces al caldero alicantinos, se le llama paella a los arroces guisados y caldosos que hay por toda la geografía peninsular, se le llama paella a los arroces al horno que en todo levante deberían ser enseña de riqueza y diversidad cultural. Y nadie dice nada. Es más fácil dar gato por liebre, aunque el gato sea tan exquisito como la liebre, porque la liebre está vendida y el gato hay que venderlo.

Jamie Oliver

Jamie Oliver

“La primera consideración es que si usted se da un paseo por las zonas turísticas de España, desde la Plaza Mayor de Madrid al Camino de Santiago, encontrará establecimientos que ofertan cierta marca de “paellas” entre cuyas especialidades se encuentra una con queso y “beicon”, ni siquiera tocino o panceta. Nunca he visto que nadie denunciara el uso espúreo del concepto de paella por parte de esta marca, y de algunas otra marcas. Porque hay varias”.

Un peregrino mexicano con el coincidí unas cuantas etapas del camino me contaba que en México un grupo de amigos se reunían algunos fines de semana y preparaban una paella que llevaba, entre otros ingredientes, chorizo, y casi cualquier otra cosa que pudieran tener a mano. Cuando le expliqué en qué consistía una paella. Como había que tasar las proporciones, como había que manejar los fuegos, cuales, y por qué, eran los ingredientes tradicionales, cuando le expliqué que en España existían más de doscientas, puede que de dos mil, preparaciones de arroz que no son paella, no entendía porque nadie lo explicaba. Por qué no se protegía la denominación de algo tan emblemático a nivel internacional.

Si entra en internet y pone paella con chorizo, encontrará más de trecientas mil entradas que responden a ese criterio, incluso con chorizo criollo. Algunas son de chefs como la de Denisse Oller, pero hay incluso una receta que pertenece al recetario de la marca Nestlé. Y hasta ahora nadie había dicho nada.

El grupo editorial Planeta De Agostini, sacó hace un año, aproximadamente, una colección de recetas por fascículos bajo el nombre de “La Cocina de mi Abuela” y en el volumen Arroces I, al II ya no llegué, viene una receta de paella valenciana que contiene varias inexactitudes. La primera los ingredientes. La paella valenciana, la tradicional al menos, no lleva marisco, mejillones, gambas, berberechos. En La Albufera, de donde es originaria, no usaban el marisco. Pero seamos permisivos. Permitamos que exista una paella marinera que lleve marisco. Lo que nunca, nunca, nunca, jamás, puede llevar una paella es cebolla. Nunca, jamás. Porque la cebolla impide que tenga ese punto seco, graso, que permite que la paella valenciana tradicional sea como es y no otro arroz cualquiera. Tampoco entonces, que yo sepa, nadie dijo nada.

Todo lo anteriormente expuesto, permítaseme la terminología judicial ya que algo de judicial tiene el tema, me lleva a indignarme con los que tan resuelta y contundentemente han salido a linchar a un chef que no hizo otra cosa que sentirse original y aplicar lo que al fin y a la postre llevan aplicando los comerciantes españoles, sean hosteleros, cocineros, editores, industriales o expertos, contra un bien cultural como es la paella, en particular, o la mal llamada gastronomía española, en general desde hace años. Y yo hasta aquí, nunca he oído nada. A nadie. Silencio, cómplice, y permisividad, máxima, en los organismos oficiales y en los círculos de expertos y practicantes.

Gracias Jamie Oliver. Espero que en nuevas intervenciones vayas dando un repaso a los distintos platos de nuestra maltratada gastronomía tradicional. Yo seguiría con el pulpo. Así, al menos, con el ruido, muchos se enterarán de que existen las liebres.

Para más detalle sobre la paella ver:

http://defuegosybrasas.blogspot.com.es/2014/01/paella-valenciana.html

El día del Alzheimer

salud mental

enfermedades salud mental

Hola papá:

Hace unas fechas fue el día mundial del Alzheimer y todos los actos y zarabandas se centraron en esa terrible enfermedad. En esa enfermedad que yo llamaría colectiva porque aunque el que sufre la enfermedad, el enfermo, es uno, los que la padecen, los pacientes, son tantos como personas allegadas lo atienden. Claro, que qué te voy a contar que no estemos viviendo.

Tal vez esta carta debería, podría, haber sido escrita en fecha tan significativa en vez de esperar este tiempo, pero no ha sido así. Y no ha sido así a propósito, con toda la intención del mundo, como protesta consciente y sentida.

Parece ser, así se desprende de ciertas convocatorias y actitudes, que el Alzheimer es una enfermedad de grado superior, una especie de élite de las enfermedades neurológicas, y que el resto de demencias, las que no tienen nombre específico porque no las ha estudiado un doctor con nombre y renombre, son de rango inferior, o, simplemente, no se las nombra.

Así que, papá, te has extraviado por el camino equivocado. Algo así como si te hubieras extraviado dos veces. Si no fuera tan patético, tan lastimoso, tan cruel, te pediría que volvieras para extraviarte por el camino correcto.

“el resto de demencias, las que no tienen nombre específico porque no las ha estudiado un doctor con nombre y renombre, son de rango inferior, o, simplemente, no se las nombra.”

Aunque a estas alturas que te vengan a ti con esas historias. A ti, que llevas ya un tiempo más allá de pompas y nombres, más allá de cuitas y pesares que no sean los inherentes y diarios de no permitirte languidecer en paz, sin el sufrimiento pertinaz que los episodios de limpieza y alimentación te producen y que son los únicos nexos que te obligan a conectarte con un mundo, con unas costumbres, que hace tiempo ya que abandonaste.

En fin, papá, que no te preocupes. Que nosotros, tus pacientes asociados, te vamos a cuidar, vamos a velar por tu limitada vida hasta donde las fuerzas nos acompañen y la voluntad nos guíe, o incluso más allá. Sin importarnos el nombre o la importancia social que este pueda deparar. Sin importarnos un ardite que tu enfermedad sea de primera o segunda categoría, porque tú eres, para nosotros, EL ENFERMO. Si, así, en mayúsculas.

Un beso, papá, volátil, efímero, cariñoso, con la esperanza de que consiga abrirse camino hasta donde tú puedas percibirlo.

http://plazabierta.com/luego-papa-adios/

http://plazabierta.com/el-90-cumpleanos/

 

 

 

 

 

 

 

Otra comedia nacional, la gastronomía

pollo tratado

comida industrial

La dilapidación  del patrimonio cultural de nuestro país, en ciertas áreas, está rozando el límite de lo irrecuperable y, en breves años, será patéticamente irreversible.

La absoluta dejación de los poderes públicos, el desinterés general de lo popular y los intereses espúreos de empresas del sector está abocando a la gastronomía popular española, posiblemente la más rica, variada e imaginativa del mundo, a su desmantelamiento por olvido, por dejación, por imposición del interés de otros países menos afortunados que nos llevan a su ignorancia y, posiblemente, su posterior apropiación.

Hemos entregado los canales de distribución, lo que se llama la comercialización, a empresas de países fronterizos empeñadas en imponer sus productos, muchas veces de menor calidad, en nuestros canales de comercialización y llevarse los nuestros a otros lugares donde son más apreciados y sin duda más valorados.

Por eso, y no por otro motivo,  comemos tomates de madera, naranjas insulsas, quesos de masilla, ¿miel? China y pescado africano. Por eso, y por algún otro motivo, nuestras angulas, nuestro atún y nuestras mejores frutas y hortalizas debemos de ir a buscarlas, a comerlas,  a Japón, a Francia o a la Conchinchina.

Y ¿la gente que  hace? Pues comer lo malo y quejarse, resignadamente, de lo malo y lo caro que está todo. Y ¿Lo público que hace? Favorecer a los amigos mediante normas y leyes que penalizan al pequeño productor, al artesano, que intenta salir de la mediocridad general y buscar canales alternativos, imaginativos, directos al consumidor. Y, supongo, llegado el momento compartir los beneficios de las medidas tomadas por “el bien y la salud” de aquellos en cuyo nombre gobiernan y por cuyo interés  deberían de velar.

 

“Y ¿la gente que  hace? Pues comer lo malo y quejarse, resignadamente, de lo malo y lo caro que está todo. Y ¿Lo público que hace? Favorecer a los amigos mediante normas y leyes que penalizan al pequeño productor, al artesano”

Como resultas de todo ello España se está convirtiendo en el paraíso de la comida basura industrial, sintética, insana.

La miel española se almacena sin comercialización posible mientras  se importan barcos y barcos de un producto meloso procedente del país  asiático que se etiqueta como miel pero que dudo que pasase los controles mínimos de identidad. Los quesos asturianos, cántabros gallegos, manchegos, andaluces, castellanos, son suplantados en las tiendas por masillas industriales de sabor indefinido mientras se promocionan, también debido a la estupidez nacional, quesos franceses, holandeses, suizos  o italianos que tienen mucho que envidiar a los nuestros. Eso sí, si uno quiere tener un cierto prestigio “gastronomil” tiene que saber muchos nombres en francés y manejar una billetera de un cierto calibre para asegurar su presencia en los locales que los pagados críticos gastronómicos de prestigio recomiendan.

Por eso nuestros jóvenes llenan sus noches de licores de hierbas alemanes, industriales, llenos de química, mientras a los pequeños artesanos gallegos productores de aguardientes de calidad, de tradición, absolutamente naturales, el estado los destroza con multas impagables y que deberían considerarse vergonzosas, injustas, abusivas, malintencionadas.

Por eso, seguramente, y por muchas  cosas más de carácter innombrable, ya no nos acordamos de cuál era el sabor de la España de nuestros abuelos, a que sabe un queso auténtico, que aspecto tiene un  pescado fresco, o cual es la época de consumo de ningún producto, porque, oh maravilla¡, los productos del campo, del mar, los frescos, los de  verdad, tienen una época óptima de consumo, unos tiempos óptimos de maduración o engorde, una ventana concreta para alcanzar su momento idóneo para el consumo.

Y si todo lo anterior es ya, de por sí, desmoralizante, la degradación, el olvido, la dejación oficial sobre la protección del patrimonio gastronómico-cultural que nuestra historia nos ha legado, raya en lo delictivo.

¿Cómo es posible asistir a la ignominia de ver como cualquier local para guiris se apropia, pervierte y degrada los platos más emblemáticos de nuestra tradición? ¿Cómo podemos asistir impasibles al engaño sistemático y sistematizado que las cartas de la mayoría de locales de nuestra geografía sobre el origen, el nombre o la edad de lo que nos ofrecen? ¿De dónde salen todos los  corderos lechales que a diario se asan en nuestra geografía? ¿De qué extraña raza son  con casi un metro de alzada en algunos casos y fuera de época de parición? ¿Cuántos españoles, incluidos los valencianos, han logrado comer una paella valenciana? No, no arroz al horno, no arroz en paella, no esos pastiches precocinados con marca que ofrecen  en locales para turistas. No, auténtica paella valenciana. Pocos, muy pocos.

¿Qué extraño proceso psicológico han sufrido esos pescados expuestos en los establecimientos comercializadores con la etiqueta de frescos del día de la lonja de da igual donde, de ojos hundidos, agallas descoloridas y piel mortecina, cuando no sin cabeza  ni piel, que parecen deprimidos y me deprimen a mí  al contemplarlos?

¿Cuántos de los que están leyendo esto han comido chanquetes? No, eso que le han dicho que son chanquetes, no, los  de verdad, los que se compran a escondidas y hay que pagar con cheque porque no hay suelto suficiente. Eso que usted ha comido son unos insípidos peces asiáticos para incautos. El chanquete, el auténtico, está prohibido, y es prácticamente imposible de conseguir salvo que tengas algún amigo pescador o con un amigo pescador. Eso que le han ofrecido con maneras de mafioso de telefilm no es chanquete, es un bodrio engañabobos en este mercado en el que todo vale.

¿Hasta cuándo vamos a asistir impertérritos al cierre de tabernas, casas de comidas, pequeños negocios familiares de restauración, sustituidos, suplantados, ahogados, por franquicias de dudosa calidad, de dudosa  intención, de perversión sistemática del producto y de su elaboración?

¿Cuántos de los que esto leen saben, incluidos los gallegos, cual es la  diferencia entre el pulpo a’feira, que nos sirven, y el pulpo a la gallega que  nos ofrecen? Sí, hombre, si, son  distintos,  y no, hombre, no, la diferencia no son los cachelos, ni siquiera las patatas cocidas a las que los “listos” de rigor llaman cachelos sin saber de qué están hablando. La diferencia es que se preparan de diferente manera, con distinta técnica.

¿Para cuándo, estúpida pregunta, el mínimo interés necesario para promulgar una ley de etiquetado clara, convincente, que facilite una ley de protección de las gastronomía tradicional española y de sus consumidores? Y si fuera necesario, que no lo dudo, una suerte de cuerpo de inspección de su cumplimiento.

Sí, claro, yo también lo veo. Yo también estoy viendo los ojillos brillantes del técnico fiscal de turno. Pero yo no hablo de eso,  no estoy hablando de una ley recaudatoria y de una licencia más para el amiguismo y el mangoneo. Yo intentaba proponer una ley de preservación y pureza. Ahí es ná. Aunque sea imitando iniciativas parecidas que ya funcionan en Francia. Porque la imitación de los que quieren y  no tienen se nos da mejor que salvar lo  que tenemos y ellos quieren.

Acordémonos de  que llamamos consomés a los consumados, patés los ajos, los cocinados no los cultivados, y mayonesa a la  mahonesa, por poner solo algunos ejemplos. Bendito país. País S.A. Celtiberia Show en su máxima expresión.

La obesidad es contagiosa

obesidad y hábitos alimenticios

la obesidad

Dicen que eres la suma de las 5 personas con las que pasas más tiempo. Los últimos estudios parecen indicar que esto es especialmente cierto si lo aplicamos a la obesidad. Se suele atacar el problema del sobrepeso desde el prisma de la nutrición y el ejercicio pero los factores sociales y psicológicos tienen mucho más peso del que creemos.

En los últimos 30 años, como sociedad, hemos ido aumentando de peso. Este aumento no responde a características genéticas y el hecho de que se produzca a través de todos los entornos y niveles sociales desafía la explicación puramente ambiental. Algunos investigadores han planteado la posibilidad de que la obesidad se comporte como una enfermedad contagiosa, como si de un resfriado común se tratase que se extiende lentamente por toda la sociedad, este planteamiento arroja algún resultado curioso.

En nuestro día a día distinguimos distintos círculos sociales. Desde los más allegados como nuestra pareja con la que convivimos o los amigos cercanos a los más “lejanos” como compañeros de trabajo, conocidos, incluso la gente con la que, sencillamente tratamos en nuestro día a día. Al parecer todos ellos podrían tener una influencia en nuestro peso.

Como es lógico, los más cercanos son los que más influencia ejercen. Si nuestra pareja es obesa nuestra posibilidad de ser obesos aumenta un 57%, la cercanía favorece el “contagio”. Las amistades también tienen un fuerte impacto, un solo amigo cercano obeso aumenta un 20% nuestras posibilidades de sobrepeso.

Por contra los círculos más “alejados” ejercen un menor impacto, aunque también notable. Por cada conocido obeso nuestras posibilidades aumentarían 0,5% hasta llegar a cinco personas de nuestro entorno con obesidad, una vez superado ese umbral nuestras posibilidades de ser obesos se duplican.

Un efecto curioso es que el sexo del círculo social es importante para la aplicación de estos datos. Las relaciones sociales con individuos de sexo distinto tienen menos impacto que las del mismo sexo. Así un grupo de amistades o pareja del mismo sexo tienen más impacto en nuestras posibilidades de padecer sobrepeso que amistades de distinto sexo.

Obviamente estos datos se apoyan en análisis puramente estadísticos, aunque han sido confirmados por  otras investigaciones que arrojan resultados similares como esta o esta extensa revisión del tema, nos ayudan a comprender tendencias.

Lo que subyace en estos estudios son los hábitos. No se trata de que nos “contagiemos” de la obesidad como una enfermedad ordinaria pero los hábitos de vida sí son contagiosos, como humanos aprendemos y nos relacionamos por imitación. Un individuo tiende a imitar los gestos y costumbres de aquellas personas con las que se lleva bien, es nuestra forma de encajar en el grupo.

Esta estrategia de “pertenencia” al grupo se lleva rápidamente a la comida, cena con una persona que coma de manera abundante y es muy posible que acabes comiendo más de la cuenta. Esta imitación va más allá, estar expuestos a un bombardeo de imágenes, sea de personas obesas, demasiado delgadas o excesivamente musculadas moldea nuestra percepción de nuestro propio cuerpo. Esto es un factor clave ampliamente estudiado en el tratamiento de trastornos alimenticios.

¿Como podemos atajar este problema? Si hablamos de obesidad será clave cambiar nuestros hábitos alimenticios y de ejercicio pero somos seres sociales, dependemos de la cohesión del grupo para sobrevivir y, siendo realistas, cambiar de “conocidos” no es ni viable ni deseable. Esto convierte el cambio en un continuo nadar contra corriente, es una de las razones que explican el fracaso de las dietas. Hay que ser totalmente consciente de que el apoyo de nuestro entorno es algo clave.

Al emprender esta tarea nos vamos a encontrar en nuestro entorno con distintas “resistencias”. Desde el miedo al cambio escogido (“esa dieta es demasiado extrema” / “¿no estás haciendo demasiado ejercicio?”), al temor de perderte como miembro del grupo si cambias, o el ver sus propias decisiones erróneas reflejadas en la persona que realiza un cambio de hábitos.

“Si hablamos de obesidad será clave cambiar nuestros hábitos alimenticios y de ejercicio pero somos seres sociales, dependemos de la cohesión del grupo para sobrevivir y, siendo realistas, cambiar de “conocidos” no es ni viable ni deseable”

Ser consciente de esta dinámica puedes ser la mejor arma posible para combatirla. No intentes forzar los cambios que has adoptado en tu entorno, en su lugar explica tus elecciones sin imponerlas y respetando las elecciones de los demás. No intentes coaccionarlos para adoptar tu modo de vida, mantén siempre presente las razones por las que realizas los cambios e intenta buscar opciones, alternativas y soluciones de compromiso para cada situación.

Es difícil pero, en el lado positivo, estas dinámicas funcionan en las dos direcciones. Con esfuerzo y tesón te puedes convertir en una fuerza de cambio positivo que, como un virus, se extienda por tu entorno y les dé soporte para realizar elecciones que les beneficiarán en el futuro.

MOV3

MOV3

Aprende a circular por una glorieta o rotonda

glorieta a vista de pájaro

circulación por una glorieta

Si quieres pasar un rato entre divertido y tenso, y al mismo tiempo aprender lo que no se debe hacer cuando circulas por una glorieta o rotonda,

nada más tienes que acercarte a la primera que tengas cerca de tu casa y te aseguro que comprobaras que uno cada cinco conductores lo hacen tal y como indicamos en este articulo, el resto, aparte de poner su integridad física en peligro, están creando situaciones de peligro, obstaculizando en la mayoría de los casos el tráfico.

Es por ello que nos hemos puesto manos a la obra en recordar a todos los conductores como se debe de circular por estos espacios cada vez más utilizados en nuestras carreteras con el fin de hacer el tráfico más fluido.

Existe una gran variedad de diseños de glorietas, pero en todas ellas el conductor debe tener en cuenta los mismos principios: ceder el paso a quienes están dentro de ella y escoger el carril que considere más adecuado en función de la salida que vaya a tomar; una vez dentro, tiene preferencia el vehículo que está ocupando un carril respecto al que va a acceder a él; y, para salir de la glorieta, es imprescindible situarse previamente en el carril exterior; y si no ha sido posible, efectuar un nuevo giro para colocarse con tiempo en esa posición.

A pesar de esto, muchos conductores preguntan cómo debe circular por estas intersecciones y algunos –por desconocimiento o irresponsabilidad– incumplen las reglas que rigen la circulación por las glorietas. Tenga en cuenta que no existen carriles establecidos en función de la salida que vaya a tomar: la glorieta es una vía de sentido único, generalmente con varios carriles, que tiene las salidas situadas en su carril derecho, como si se tratara de una autovía.

infografía general

circulación glorieta

“ceder el paso a quienes están dentro de ella y escoger el carril que considere más adecuado en función de la salida que vaya a tomar; una vez dentro, tiene preferencia el vehículo que está ocupando un carril respecto al que va a acceder a él; y, para salir de la glorieta, es imprescindible situarse previamente en el carril exterior; y si no ha sido posible, efectuar un nuevo giro para colocarse con tiempo en esa posición. “

¿Sería correcto salir desde el carril izquierdo de una autovía cortando la trayectoria del que circula por el carril derecho? Le recordamos cómo debe circular por una glorieta para no tener problemas y respondemos a preguntas como ¿qué es una glorieta?, ¿cómo sabemos que estamos ante una glorieta?, ¿cuál es el sentido de circulación?, ¿quién tiene la prioridad?, ¿y si existe señalización regulando la preferencia?, ¿por qué carril debo circular?, ¿cómo utilizo los indicadores de dirección?, ¿cuándo pongo el intermitente para salir?,  ¿puedo salir directamente desde un carril interior?  ¿Y si el carril exterior está ocupado?. Estas preguntas encuentran su respuesta en los tres casos especiales que exponemos a continuación.

TRES CASOS ESPECIALES

¿Quiere saber cómo circular en glorietas partidas sin señalizar?

infografía glorieta sin señalizar

glorieta sin señalizar

¿Qué ocurre cuando un camión de grandes dimensiones debe afrontar una glorieta? 

infografía glorieta camiones pesados

circulación en glorietas cuando en ella se encuentran camiones pesados

 

 

 

¿Y sin se encuentra con un grupo de ciclistas circulando por la glorieta?

infografía glorieta por la que circulan ciclistas

La prioridad de los ciclistas en grupo en las glorietas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

… y por supuesto, algo fundamental, moderar la velocidad cuando vayas a acceder a una rotonda, cediendo el paso a los que están dentro… un poco de educación y respeto a los demás, incluso cuando se equivoquen, no estaría mal. La violencia al volante al primero que ponen en peligro es a quien la utiliza, si no logras contener tu ira deberías deberías buscar un buen especialista que te ayudase, por tu propia salud y felicidad, y por la de los demás.

Aquí te dejamos un video resumen de lo expuesto…. gracias por prestarnos tu atención, y recuerda que dentro de los coches hay personas, respeta su vida y la tuya.

 

 

 

 

5 Posturas de Yoga para tu día a día

flexibilidad yoga playa puesta de sol

flexibilidad yoga

La práctica de “asanas” (posturas) es uno de los pilares de los estilos de Yoga más populares. Sin embargo, la imagen que se suele transmitir de esta práctica suele estar bastante distorsionada.

Nos centramos en mostrar ejercicios que son auténticos despliegues circenses reservados a unos pocos prodigios de la flexibilidad en lugar de una práctica accesible a cualquiera. En  realizamos multitud de posturas en clase, que combinadas con la respiración y el foco de atención adecuados obtienen resultados espectaculares, sin embargo, no tienes por qué limitarte a la práctica en la clase. Entre la infinidad de posturas de Yoga he escogido estas 5; son sencillas, se integran fácilmente en cualquier otra actividad y pueden tener un impacto directo en tu bienestar. ¿A qué estás esperando para probarlas?.

Flexión de cadera de pie (Uttanasana): Doblarte desde la cadera hasta el suelo, manteniendo la espalda recta no solo te ayuda a estirar gemelos e isquiosurales/isquiotibiales. Una flexión correcta de la cadera es un patrón básico de movimiento, te ayudará a mejorar tu rendimiento atlético en ejercicios como el peso muerto y te puede evitar problemas y lesiones en carrera/sprints. Además de ser imprescindible para realizar con seguridad actividades cotidianas como atarse un zapato.

¿No eres capaz de hacer esta postura correctamente? Empieza por corregir eso antes de intentar cualquier otro ejercicio más avanzado.

postura yoga

Flexión de cadera de pie (Uttanasana)

Como hacerla: Desde posición de pie, con las piernas separadas el ancho de la cadera (se puede hacer con los pies juntos aunque es un poco más exigente). Inhala y comienza a doblarte desde la cadera hasta llegar al suelo al tiempo que exhalas, mantén la espalda recta durante todo el descenso. Apoya la punta de los dedos de las manos en el suelo. Fácil de explicar, algo más difícil de realizar.

Triángulo (Adho Mukha Svanasana): El triángulo es un estiramiento completo de la cadena posterior, un exigente ejercicio de flexión de tobillo y que, además, mejora la posición de hombros. Enseña a realizar un adecuado campaneo escapular y a empujar por encima de tu cabeza al tiempo que mantienes tu espalda neutral.

Si vas a realizar sentadillas o levantar un peso con los brazos por encima de tu cabeza practicar esta postura te da la mecánica corporal que necesitas.

yoga

Triángulo (Adho Mukha Svansana)

Como hacerla: Comienza en el suelo sobre 4 apoyos, los brazos con el ancho de los hombros y las rodillas con el de la cadera. Apoya la bola del pie y empuja las caderas hacia arriba, intentando llevar los glúteos hacia el techo, al tiempo que empujas el suelo con las manos. No dejes que los brazos se peguen a tus orejas. Relaja el pecho, mantén la espalda en posición neutra e intenta dejar caer los talones hasta el suelo.

Cobra (Bhujangasana): La postura previa era un estiramiento de la cadena posterior, así que lo completamos con uno de la cadena anterior. Con la cobra estiramos la zona abdominal al tiempo que trabajan los gluteos, la espalda, se abre la zona pectoral y los hombros. Muchos de nosotros pasamos demasiadas horas sentados delante del ordenador, esto puede llevar a un acortamiento de ciertos músculos (el psoas, por ejemplo) y la clásica posición de hipercifosis (hombros y cabeza hacia adelante, exceso de arco lumbar).

Esta postura puede ser una ayuda para solucionar estos problemas posturales, sin embargo, requiere cierta precaución. Comienza suave, sin intentar subir excesivamente el tronco, ni llevar la cabeza demasiado hacia atrás y mantente atento a posibles punzadas, dolor o molestias en la base de la columna pues pueden estar apuntando otros problemas subyacentes.

Como hacerla: Túmbate en el suelo bocabajo, coloca tus manos debajo de los hombros. Mientras inhalas, ve empujando el suelo al tiempo que subes vertebra a vertebra, mantén las piernas juntas y mantén activos los glúteos. Lleva la cabeza suavemente hacia arriba mientras extiendes el torax; abre el pecho y mantén los hombros abajo.

yoga

Cobra (Bhujangasana)

 

Gato – Vaca (Majaryasana – Bitilasana): Una buena movilidad en toda la espalda y las cervicales junto con un patrón de respiración correcto puede aliviar ciertos dolores de espalda. Se trata de una postura realmente interesante pues al estar sobre cuatro apoyos realizas el movimiento eliminando la carga sobre la columna.

El movimiento continuo que produce es muy relajante al tiempo que estiras toda la espalda.

yoga

Gato – Vaca (Majaryasana – Bitilasana)

 

Como hacerla: Comienza en el suelo sobre 4 apoyos, los brazos con el ancho de los hombros y las rodillas con el de la cadera. Coloca la columna en postura neutra, exhala completamente mientras bajas la cabeza hacia el suelo y redondeas la espalda hacia el techo. Inmediatamente, inhala profundamente y eleva la cabeza hacia el techo al tiempo que el ombligo baja hacia el suelo. Fluye a través de los dos movimientos, suavemente, combinándolos con la respiración.

Postura de estiramiento: Un ejercicio único de Kundalini Yoga (similar a la “hollow body position” que se practica habitualmente en gimnasia deportiva). Hasta ahora hemos hablado mucho de movilidad, especialmente en la espalda, pero también necesitamos ganar estabilidad y fuerza en la zona abdominal para prevenir todo tipo de problemas y lesiones.

Este ejercicio trabaja poderosamente la faja abdominal al tiempo que exige un control absoluto de la columna.

estiramiento yoga

Postura estiramiento

Como hacerla: Túmbate bocarriba, estirado o estirada completamente, mantén las piernas juntas y los brazos a los lados del cuerpo; eleva la cabeza y las piernas unos 15 centímetros. Eleva el tronco superior doblándote desde el torax sin forzar tus cervicales al tiempo que mantienes la zona lumbar totalmente pegada al suelo. Estira tus manos a ambos lados del cuerpo con las palmas mirando una a la otra.

La postura de estiramiento se realiza habitualmente utilizando una respiración conocida como “respiración de fuego”, es una técnica avanzada y que excede el ámbito de este artículo por lo que recomiendo que, en este caso, mantengas una respiración normal.

Uniendo las posturas

Muy bien, tienes una selección de posturas interesantes, ahora… ¿Qué haces con ellas? Muy sencillo,  realiza un breve calentamiento general o colócalas al final de tu sesión de ejercicio, de manera que el cuerpo esté preparado. Puedes trabajarlas por separado perfeccionando cada una de ellas o realizar la siguiente rutina que te propongo:

  • Comienza con la flexión hacia adelante (uttanasana), y trabaja la postura hasta que puedas mantenerte en ella 1 minuto sin problemas.
  • Túmbate en el suelo boca abajo, sube a cobra (bhujangasana), comienza manteniéndote 30 segundos en la postura; baja de nuevo al suelo y pasa a triángulo (adho mukha svanasana) de nuevo 30 segundos. Realiza tres veces el ciclo anterior. Con la práctica podrás realizar una transición fluida entre ambas posturas, tal como se hace en el Saludo al Sol (del que hablaremos algún día) y podrás ir aumentando el tiempo hasta que puedas mantenerte 1 minuto en cada postura.
  • Descansa un momento boca arriba y, cuando estés preparado/a, colócate en postura de estiramiento. Al principio 30 segundos realizados correctamente será un reto duro, realiza 3 series descansando entre ellas y ve aumentando el tiempo poco a poco, hasta que puedas aguantar 1 minuto entero.
  • Por último, colócate sobre 4 apoyos y relaja completamente la espalda realizando gato-vaca (Majaryasana – Bitilasana) durante 1 minuto.

Como ves en apenas 6-8 minutos habrás realizado un trabajo de estiramiento completo y trabajado la zona abdominal. ¡Pruébalo y cuéntanos tus experiencias!

Descargo de responsabilidad: Obviamente, esta rutina no puede sustituir la supervisión de un profesional. Debes tener el visto bueno de tu especialista en salud antes de realizar cualquier esfuerzo físico y parar en el momento en que aparezca el mínimo malestar, molestia o dolor. Usa tu sentido común.

MOV3

El acoso laboral o moobing (2ª parte).

coso laboral segunda parte

Después de analizar la figura jurídica del acoso laboral o moobing y la forma de denunciarlo, a continuación vamos a ver las estrategias y las modalidades utilizadas para someter a la víctima a este tipo de violencia, siendo éstas muy variadas, y la mayor parte de las veces se combinan una con otras a modo de tratamiento integral.

Entre las modalidades utilizadas del acosador laboral, podemos citar, a efectos meramente enunciativo, las siguiente:

1) Ataques sobre las posibilidades que comunicarse.

– El superior reduce las posibilidades de expresarse.

– Se interrumpe sistemáticamente a la persona acosada.

– Los compañero evitan hablar con ella.

– Se le habla o se le insulta a gritos.

– Se critica constantemente su trabajo.

– Se critica constantemente su vida privada.

– La persona acosada tiene miedo al teléfono.

– Se le amenaza por escrito.

Se evita el contacto mediante miradas de desprecio o gestos negativos.

– Se evita el contacto mediante señas, sin decir nada directamente.

2) Ataques en las relaciones sociales.

– No se vuelve a hablar con la víctima.

– Sus compañeros no permiten que les responda.

– Se la traslada a un lugar alejado de sus compañeros.

– A su compañeros de trabajo se les prohibe hablar con la víctima.

– No se le hace caso.

3) Repercusiones en la estima social.

– Se habla mal por detrás de la víctima.

– Se difunden rumores.

– Se pone en ridículo a una persona.

– Se le hace sospechar que puede estar enfermo psíquicamente.

– Se le fuerza a consultar a un psiquiatra.

– La gente se burla de algún impedimento físico.

– La gente imita la forma de andar, la voz o los gestos, para burlarse de alguien.

– Se ataca su orientación política o religiosa.

– Se burlan de su vida privada.

– Se burlan de su nacionalidad.

– Se obliga a alguien a realizar trabajos que hieren la conciencia de uno mismo.

– Se juzga su trabajo de manera errónea y ofensiva.

– Se pone en cuestión las decisiones de la víctima.

– La gente profiere insultos obscenos u otras expresiones degradantes.

– Se hacen proposiciones sexuales e incluso se intentan roces y tocamientos.

4) Ataques sobre la calidad de la situación profesional y de la vida.

– No se asigna ningún trabajo a la víctima.

– Se le retira cualquier ocupación en el trabajo, de manera que ni pueda proyectar tareas.

– Se le asignan trabajos absurdos.

– Se le asignan trabajos .muy inferiores a sus propias posibilidades.

– Se le asignan tareas nuevas constantemente.

– Se le ofrecen tareas ofensivas.

– A la víctima se le ofrecen tareas que superan su capacidad para desprestigiarlo.

5) Ataques a su salud.

– Se le obliga a realizar trabajos perjudiciales para la salud.

– Recibe amenazas de violencia física.

– Se le priva de su autoridad.

– Se le infringen malos tratos físicos.

– Se ocasionan gastos a la víctima para perjudicarla.

– Se ocasionan daños físicos en el hogar o en el trabajo de la víctima.

– Se pone en evidencia su vida sexual.

En cuanto a los ataques a su prestigio profesional, cabe citar:

1)  Desprestigio laboral (se produce un descrédito o desprestigio en el trabajo, bien a través de distorsión en la comunicación, como rumores o calumnias, o con medidas restrictivas o de agravio comparativo con el resto de los trabajadores, minimizando u ocultando sus logros):

– Critican su trabajo.

– No le miran o le miran con desprecio o gestos de rechazo.

– Le calumnian y murmuran a sus espaldas.

– Hacen circular rumores falsos o infundados sobre él/ella.

– Se evalúa su trabajo de manera parcial, injusta y malintencionada.

– Se someten informes confidenciales y negativos sobre él/ella, sin notificarle ni

darle oportunidad de defenderse.

– Las personas que le apoyan reciben amenazas, o presiones para que se aparten de

él/ ella.

– Callan o minimizan sus esfuerzos, logros y aciertos.

– Ocultan sus habilidades y competencias especiales.

– Exageran sus fallos y errores.

– Informan mal sobre su permanencia y dedicación.

– Controlan de manera muy estricta su horario.

– Cuando solicita un permiso o actividad a la que tiene derecho se lo niegan o le

ponen pegas y dificultades.

– Se le provoca para obligarle a reaccionar emocionalmente.

2)Entorpecimiento del progreso (se refieren a un bloqueo sistemático de la actividad laboral, degradando al trabajador con tareas inapropiadas en la forma o en el contenido, de acuerdo con sus competencias):

– Le asignan un lugar de trabajo que le mantiene aislado del resto de sus compañeros.

– Le asignan un trabajo humillante.

– No se le asignan nuevas tareas, no tiene nada que hacer.

– Le cortan sus iniciativas, no le permiten desarrollar sus ideas.

– Le obligan a hacer tareas absurdas o inútiles.

– Le asignan tareas muy por debajo de su competencia.

– Le obligan a realizar tareas humillantes.

3) Incomunicación o bloqueo de la comunicación (las tácticas implican un bloqueo de la

comunicación intraorganizacional (dentro de la organización) y extraorganizacional (con el exterior de la organización):

– Sus compañeros le ponen pegas para expresarse o no le dejan hablar

– Ignoran su presencia, no responden a sus preguntas.

– La gente ha dejado o está dejando de dirigirse o de hablar con él! ella.

– No consigue hablar con nadie, todos le evitan.

– Prohíben a sus compañeros que hablen con él/ella.

– En general, se le ignora y se le trata como si fuera invisible.

– Devuelven, abren o interceptan su correspondencia.

– No le pasan las llamadas, o dicen que no está.

– Pierden u olvidan los encargos para él/ella.

4) Intimidación encubierta (tácticas referidas a amenazas y daños encubiertos, que

predominantemente no dejan “huella” o se realizan de manera “limpia”, sin que se puedan

delimitar responsables específicos):

– Recibe llamadas telefónicas amenazantes, insultantes o acusadoras.

– Recibe escritos y notas amenazadoras.

– Le ocasionan a propósito gastos para perjudicarle.

 

infografia del mobbing-acoso aboral

infografia del mobbing-acoso aboral

Si sufres alguna de estas conductas denúncialo, recuerda que en la primer parte te indicamos como realizarlo: haz clic aquí

Además de las actuaciones que  se pueda hacer contra este acoso, es fundamental recibir ayuda psicológica para evitar las enfermedades y los estados que se pueden derivar de este tipo de situaciones y buscar el apoyo  familiar. Además, en todas las provincias existen plataformas de afectados en las que se pone en común información y recursos.

En caso de que la situación sea insostenible, el trabajador acosado debe acudir al médico de cabecera, informándole de estos hechos y si la situación lo requiere, solicitando la baja médica.

En caso de que la situación sea insostenible, el trabajador acosado debe acudir al médico de cabecera, informándole de estos hechos y si la situación lo requiere, solicitando la baja médica. 

No actuar violentamente contra el acosador

Hay que evitar situaciones en las que el trabajador devuelva al acosador los daños sufridos. Si a pesar de ser la víctima,  se golpea, insulta, o veja  a otro trabajador o a un superior jerárquico, el trabajador acosado puede ser sancionado  o despedido disciplinariamente  por estos hechos.

 

 

 

 

Hablemos de masonería (2ª parte)

la piramide y el masón

sendero del mason

Ya sabemos legalmente que es la masonería, pero seguramente la pregunta principal sigue en el aire. ¿Qué es realmente la masonería?

No es fácil explicarlo de forma sencilla porque existen múltiples organizaciones, no todas recomendables, que pueden coincidir en el planteamiento básico de objetivos. Por eso muchas veces se sabe antes lo que se dice que no es la masonería que lo que realmente es. Por eso, y porque mucha gente tiene una idea ya preconcebida de lo que parece ser.

La masonería es una organización que ofrece a las personas la posibilidad de mejorar como individuo en compañía de otras que comparten sus objetivos y las reglas de trabajo y están dispuestas a intercambiar conocimientos.  Nada nuevo, ni especial. Desde religiones a sectas, pasando por tertulias y cofradías, los hombres, a lo largo de toda la historia, y en todos los ámbitos culturales o sociales, se han reunido con el fin de lograr objetivos comunes.

Pero hay algunas características que hacen de la masonería algo diferente. El objetivo final de la masonería es ayudar al hombre a pensar por sí mismo, enseñar al ser humano que, mediante el simbolismo, herramienta principal de la masonería, todo lo que sucede tiene más lecturas y experiencias que la inmediata y evidente, que todo en la vida tiene diferentes niveles de reflexión y de comprensión y que cada interpretación de lo sucedido es personal y transferible como hallazgo a los demás miembros. Y en esto último radica la fuerza, la capacidad de mejora que los masones encuentran.

Así que en un alarde de osadía voy a intentar resumir. La masonería como institución es una organización que acoge a libre pensadores, esto es personas capaces de tener sus propias ideas, dispuestos a aprender y enseñar a los demás miembros que pertenecen a la misma.

“La masonería como institución es una organización que acoge a libre pensadores, esto es personas capaces de tener sus propias ideas, dispuestos a aprender y enseñar a los demás miembros que pertenecen a la misma.”

La masonería, como acción, es un trabajo individual que se realiza de forma colectiva. No es un método, no es una transmisión de conocimiento. El masón trabaja con rigor sobre su propia persona para alcanzar una mejora humanística, ética, moral, y en su trabajo diario, permanente, pone a disposición de los demás miembros sus logros para orientarlos en su trabajo. El objetivo es lograr un ciudadano que contribuya con su ejemplo a la mejora de la sociedad más íntimamente ligada a él.

Pero, como esto puede ser un poco lioso, vamos a explicarlo masónicamente. Es decir de forma simbólica.

El masón que entra a la masonería está representado por una piedra bruta, es decir, una piedra con imperfecciones, con protuberancias, sin aristas definidas, pero con potencial de llegar a ser otra cosa. Una piedra que si se quisiera construir con ella no podría ser ensamblada directamente con otras piedras. El objetivo de la masonería sería conseguir que esa piedra se convirtiera en una piedra cúbica lo más perfecta posible, una piedra que pudiera encajar con absoluta facilidad con las demás piedras también trabajadas. Conseguir que esa piedra sea lo más regular, lo más útil posible es el objetivo de cada masón. Conseguir que esa piedra encaje con las demás y construir una estructura colectiva es el objetivo de la masonería.

Ahora cambiemos la piedra bruta por cualquier elemento laboral común a cada uno de ustedes y ya tienen un atisbo de lo que es la masonería, y el simbolismo.

Si soy periodista mi objetivo será perfeccionar mi objetividad, mi estilo literario, mi capacidad de análisis, para lograr junto con mis compañeros una publicación cada vez más interesante y con mayor repercusión.

Si soy mecánico, administrativo, funcionario, fontanero o lo que sea, y tengo inquietud porque mi trabajo sea cada vez mejor y más útil para los demás, entonces estoy haciendo lo mismo que hace la masonería, solo que la mecánica, por ejemplo, trabaja sobre una pieza en concreto y el funcionamiento del vehículo a nivel global y  la masonería trabaja, como ya hemos apuntado anteriormente, sobre la ética, a nivel individual, y sobre la sociedad, a nivel colectivo.

Posiblemente, querido lector, tú puedas ser un masón en potencia y no lo sepas. Posiblemente nunca hayas pensado en la masonería y en ti como algo posible, porque tú no eres de religiones, ni de sectas, ni de cosas raras. Claro, la masonería tampoco, ya que, al igual que tú en tu trabajo, en tú círculo de amigos, solo busca mejorar y favorecer a los demás con esa mejoría.

Hay algunas obras humanas que tienen el sello de la masonería y que pueden darnos una idea aproximada de lo que la masonería, en realidad los masones, ha aportado a la humanidad: La declaración de los derechos humanos. La constitución de los EEUU. La Cruz Roja. La constitución de Cádiz, la famosa “Pepa”. La Institución Libre de Enseñanza.

Libertad, igualdad y fraternidad son los valores de la sociedad que la masonería persigue. Respeto, compromiso y unión son las bases sobre las que trabaja el masón para conseguirlo.

El 90 cumpleaños

el Padre de Rafa

su padre y el alzheimer

Ayer, papá, fue tu cumpleaños. Ayer, papá, era el día en el que todos, tus hijos, tus nietos, algunos sobrinos, deberíamos habernos reunido para celebrar que hacía noventa años que habías nacido.

Somos tan dados a las efemérides redondas. Somos tan previsibles y tan aficionados a marcar el camino con mojones que significan tan poco en realidad. Estamos tan preocupados por encontrar un motivo de felicitación que solemos dejar pasar, sin siquiera percatarnos, todos los momentos  rutinarios, normales, en los que deberíamos congratularnos en previsión de aquellos venideros en los que la ausencia de normalidad, la ausencia de felicidad o esperanza, harán que volvamos la vista atrás para buscar el último momento en el que debimos de felicitarnos, de felicitarte.

Ayer, papá, fue el cumpleaños de las ausencias, el cumpleaños en el que el cuerpo de mi padre cumplió noventa años de vida, el cumpleaños al que mi padre, el homenajeado, no asistió por incapacidad, por enfermedad, por abandono.

Hoy se, entonces no lo podía saber, que deberíamos de haber celebrado tu ochenta y ocho cumpleaños como el último que celebraríamos con mi padre, como el último en el que tú participarías con el resto de la familia de tu onomástica. Aunque fuera mermado, aunque fuera parcialmente, aunque a ratos te ausentaras para visitar ese lejano lugar en el que se vive una permanente infancia.

Ayer, papá, fue el cumpleaños de las ausencias, el cumpleaños en el que el cuerpo de mi padre cumplió noventa años de vida, el cumpleaños al que mi padre, el homenajeado, no asistió por incapacidad, por enfermedad, por abandono.

Felicidades, papá. Felicidades.

Estamos tan alejados que sé que mi mensaje no te puede llegar. No hay teléfono ahí donde resides, en ese imaginario lugar al que tu mente ha ido a refugiarse. Aun así no quiero que pase el día sin felicitarte, sin recordarme que, aunque no te olvide en ningún momento, esta fecha, dicen las convenciones sociales, las costumbre arraigadas, la práctica desde niños, es un momento en el que felicitarte es más obligatorio, en el que felicitarte exige un homenaje, un rito, una práctica especial, una parafernalia de expresiones y actitudes que este año están más encaminadas a que los demás intentemos un día de normalización que a que tú te sientas acompañado.

No sé si ha habido tarta. No sé si ha habido regalos. No sé si habrás tomado el batido, que  a diario se consigue que tomes entre gritos, agravios y engaños, de forma plácida y con ganas. No sé si, a pesar de no percibirlo, tú también habrás decidido celebrarlo. Me temo que no, papá. Yo creo que, si tu cabeza te alcanzara, celebrarías los cinco o los seis años. Sin tarta. Sin regalos. Sin fiestas ni más compañía que la que tu propio ensimismamiento pudiera proveerte.

Ayer, papá, fue tu cumpleaños y yo no estaba. Ayer, papá, cumpliste noventa años, y tú tampoco.

El Equipo de Redacción de Plazabierta.com se une a la Felicitación al padre de nuestro Colaborador/redactor Rafael Villar, al que estamos sumamente agradecido por compartir con todos nosotros sus sentimientos. Gracias Rafa

Cabeza y Corazón

alzheimer

el otoño de la vida

Hace apenas una semana, papá, que creí despedirme de las cartas que te escribo. Hace apenas una semana, tanto, tan poco, que creí cerrar un capítulo en mis reflexiones sobre tu enfermedad, sobre nuestra enfermedad.

Una semana de siete días apenas transcurridos en una rutina de aislamiento, de incomunicación, de inaccesibilidad, que presagiaban, que anunciaban, un corte definitivo en tus relaciones con este mundo que los demás llamamos, inconscientemente, consciente. Solo tus ojos, papá, esos ojos grises tuyos que tantas miradas han compartido con los míos, con los nuestros, que tantos momentos comunes han contemplado, simulaban una ventana a un interior desordenado, a un interior con un orden inalcanzable desde el exterior. Pero tampoco. Al mirarlos solo devolvían miedo, solo devolvían alejamiento, solo devolvían un gesto indescriptible de frontera. La ventana está abierta, la contra cerrada.

Una semana, papá, decía. Una semana y aquí estoy de nuevo, incapaz de contener las palabras que me brotan de la triste contemplación de tu dolencia, de la impotente sensación de inútil acompañante de tus cuitas y desafueros.

Ayer, viéndote gritar de miedo cada vez que te movían, viéndote desorientado, perdido, en la camilla del hospital, requiriéndome los besitos que pedías a tu hermano mayor, José Luis, agarrado a mi mano o a la de mi hermana como si fuera tú ultimo asidero a la vida, no podía evitar pensar en la crueldad, en la indecencia, en la ruina vital, que supone contemplar una actitud infantil en un cuerpo estragado por la inmovilidad, por la ausencia de actividad cognitiva y regular, por los años y la enfermedad.

“Una semana, papá, decía. Una semana y aquí estoy de nuevo, incapaz de contener las palabras que me brotan de la triste contemplación de tu dolencia, de la impotente sensación de inútil acompañante de tus cuitas y desafueros.”

Y hablaba con mi hermana y reflexionábamos ambos, sin poder evitar el dolor de pensarlo, hasta donde puede justificarse el sufrimiento de una familia preservando una vida que ya es apenas biológica. La vida de un ser remoto de aspecto exterior conocido, una vida que se apaga con la lentitud del paso de los milenios, y que ya no tiene esperanza alguna de recuperación.

Y entonces pedías los besitos, “José Luis, José Luis, dame besitos. Más”, con mirada perdida, con cara de un sufrimiento desorientado, casi ausente, y el dolor de haberlo pensado, el dolor de haber sido capaz de pensarlo, te traspasa y te sientes miserable. Aunque sepas que en realidad no eres José Luis, que él ya no es tu padre, que nunca volverá a serlo. Aunque sepas que el calvario que os queda por delante es peor que todo lo pasado.

No te preocupes, papá, mientras estemos aquí, a tu lado, no faltará José Luis para darte besitos, ni faltarán tus hijos para agarrar tu mano. Aunque las fuerzas a veces fallen, aunque los labios apenas puedan insinuar el beso en medio de un bostezo de cansancio, aunque la mano esté lasa de agotamiento, aunque a veces, solo a veces, papá, solo cuando la realidad se impone al sentimiento, la cabeza nos marque una distancia que el corazón acaba no aceptando.

http://plazabierta.com/luego-papa-adios/

Hablemos de masonería (1ª parte)

símbolo masonería

masonería

Hablemos de masonería. Y para hablar de masonería lo primero que hay que hacer es aclarar qué es la masonería.

Los masones tienen su propia definición formal de lo que es la masonería, pero esa definición es tan formal, tan interna, que si se usa en el plano divulgativo sería como hacer una exposición de física cuántica en un aula de primaria.

Empecemos por establecer que la masonería es una orden, o sea la masonería es un conjunto de reglas aceptadas y actitudes asumidas que regulan la convivencia entre sus miembros, los masones. Y la orden masónica, como cualquier otra asociación, tiene unas normas, unos estatutos, a los que queda obligado cualquier miembro que solicita su pertenencia a ella y es aceptado. Hasta aquí uno puede pertenecer a la masonería o a los amigos de las tabernas con la misma facilidad.

Pero la verdad es que no es así. Porque la masonería no es una asociación cualquiera, es una orden iniciática. ¿Y esto que es lo que es? Bien, expliquemos que significa la palabra en cuestión. Iniciáción es toda experiencia decisiva que supone una prueba de acceso, un filtro, que hay que pasar para pertenecer a un ámbito social o de conocimiento.

El colegio es iniciático. La Universidad, las famosas novatadas, el paso del ecuador, son ritos iniciáticos. Estas pruebas son, al fin y a la postre, una forma de introducción en un círculo específico, normalmente de transmisión de conocimiento, aunque se me ocurren otras ceremonias iniciáticas a las que la mayor parte de la población asiste sin ser consciente de que lo sean.

La imposición del nombre siempre fue un rito por el que el recién nacido, o el recién aceptado si es adulto, puede ya ser nombrado por la sociedad en la que se integra y es iniciático. El paso de la niñez a la categoría de adulto siempre fue motivo de ritos de iniciación en todas las sociedades. El acceso  a un conocimiento superior, sea mediante la ciencia o mediante la magia, también se ha realizado siempre mediante un sistema iniciático. Las fraternidades universitarias americanas, los chocos vascos y cualquier grupo humano en el que usted tiene que demostrar su idoneidad para su pertenencia a él son básicamente iniciáticos. ¿Que no todos representan de forma específica esa iniciación? En unos casos porque se ha perdido la tradición, en otros casos porque la tradición ha sido asumida por la religión y en otros porque no tiene una forma distinguible aunque si lo sea el fondo.

“Como se verá la cosa tiene poco de misterioso, nada de exotérico o mágico. Nada, absolutamente nada, de político o religioso. Porque, pero eso será motivo de posteriores explicaciones, una cosa es la masonería y otra cosa son los masones, es decir, sus miembros”

Como se verá la cosa tiene poco de misterioso, nada de exotérico o mágico. Nada, absolutamente nada, de político o religioso. Porque, pero eso será motivo de posteriores explicaciones, una cosa es la masonería y otra cosa son los masones, es decir, sus miembros.

Así que, resumiendo, la masonería es, legalmente, una asociación que reúne a personas con unas inquietudes determinadas y para cuya pertenencia hay que pasar una serie de pruebas de idoneidad. Se define a sí misma, por tanto, como orden iniciática y organiza a sus miembros de forma jerárquica.

Seguro que llegados a este punto las preguntas se acumulan, y es mi intención ir respondiendo a todas las preguntas que me formuléis, e incluso a algunas que no me formuléis. Pero el tema es amplio y requerirá algún que otro capítulo.

El acoso laboral o moobing (1ª parte).

acoso y explotación

acoso laboral

Por si fuese poco, aparte de la esclavitud laboral como consecuencia de la crisis, y de la sinvergüencería de algunos empresarios, de la mayoría, por conseguir beneficios a costa de reventar a trabajar a sus empleados;

hay que añadir el acoso que sobre éstos se ejerce, no sólo con el fin indicado, sino de dominio mediante el ejercicio de una autoridad con un abuso palmario, hasta el punto de conseguir un sometimiento pleno del subordinado fundado en un temor reverencial, hasta el punto de considerar normales tales conductas en el contexto de un mundo laboral competitivo, lo que se traduce que el sometido a acoso, al igual que sucede con las mujeres maltratadas, no suelen reconocerlo, justificando en muchas ocasiones una actitud tan reprobable como dañina para la salud de quien lo sufre.

El profesor de alemán, Heinz Leymann – doctor en Psicología del Trabajo y profesor de la Universidad de Estocolmo -, fue el primero en definir el moobing durante un Congreso sobre Higiene y Seguridad en el Trabajo en el año 1990:

 “Situación en la que una persona ejerce una violencia psicológica extrema, de forma sistemática y recurrente y durante un tiempo prolongado sobre otra persona o personas en el lugar de trabajo con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la víctima o víctimas, destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr que finalmente esa persona o personas acaben abandonando el lugar.”

En España el concepto se tradujo por Acoso Laboral ya sea físico o psicológico, acoso grupal o acoso institucional. El concepto, según define González de Rivera en su libro Cómo defenderse del Mobbing y otras formas de acoso, se aplica a situaciones grupales en las que una persona es sometida a persecución, agravio o presión psicológica por una o varias personas del grupo al que pertenece, con la complicidad del resto.

Pero, no sólo, la manifestación del acoso laboral o moobing es la de la presión por parte del jefe,  sino también la de la competitividad de los propios compañeros, sobre todo de los “trepas” que quieren ascender en su puesto de trabajo a base de pisar a los propios compañeros, así como fruto de la envidia de quien estando por encima ve peligrar su puesto por ser más merecedor del mismo uno de sus subordinados.

Así pues, se puede hablar de dos tipos de acoso:

  • Vertical: cuando viene causado por el empresario o los superiores jerárquicos del trabajador. Muchas veces puede estar motivado por enemistad o discriminación por quien realiza el acoso o por la voluntad empresarial de que el trabajador presente una baja voluntaria. No obstante, hay que saber diferenciar cuando estamos ante un acoso laboral y cuándo ante unas órdenes del empresario. El empresario tiene la facultad de dirigir el desarrollo del trabajo, pero las órdenes que imparta tienen que respetar siempre los derechos del trabajador, sin atentar contra su dignidad, integridad moral o física.  Aunque en ocasiones no se comprendan o compartan las órdenes recibidas, no en todos los casos habrá una situación de acoso laboral.
  • Horizontal: cuando viene causado por compañeros de trabajo, con el mismo nivel. Suele venir motivado por enemistad, envidias, discriminaciones (racial, sexual, por creencias…).

La persona que empieza a sufrir los primeros síntomas de mobbing, con comentarios inoportunos e incluso ofensivos en los que se ponga en duda su profesionalidad o se critique algún aspecto de su vida íntima, tiene que tratar de atajarlo, para ello lo primero que tiene que hacer es elaborar un registro de aquellas conductas discriminatorias que dañan su dignidad, creando un entorno de trabajo hostil, humillante, ofensivo e intimidatorio; denunciándolo  mediante cualquiera de las formas que se indican a continuación, dependiendo del tipo de acoso.

“lo primero que tiene que hacer es elaborar un registro de aquellas conductas discriminatorias que dañan su dignidad, creando un entorno de trabajo hostil, humillante, ofensivo e intimidatorio; denunciándolo”  

Hemos de tener en cuenta que el artículo  18.1 de la Constitución Española garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la a propia imagen.

El honor, en cuanto concepto o apreciación que los demás pueden tener de uno mismo, es indudable que se resienten con el acoso moral.

La persona que es víctima del mobbing laboral no solo sufre en el interior de su psiquis dañada por el ataque acosador, sino que, también, desmerece en la consideración que los demás, el grupo social o laboral , tienen de ella.

Junto a esos derechos a la cesación y a la reparación del acoso moral, también, existe el derecho a criticar tal conducta de una forma pública, al amparo del artículo 20 del texto Constitucional.

Es evidente que la salida del trabajador de la empresa, en razón al acoso moral, es una solución no excesivamente satisfactoria, pues produce, aparte del abandono de los efectos resarcitorios por tal conducta , una pérdida del puesto de trabajo sin la voluntad o con la voluntad forzada del trabajador.

Sin embargo, ésta parece ser la solución posible, si bien habría de ponderarse en términos adecuados por la Jurisprudencia Social no solo el perjuicio inherente a la forzada extinción contractual -ex art. 50-c) del Estatuto de los Trabajadores – sino, también, el perjuicio material y moral que ocasiona al trabajador tener que extinguir la relación laboral que mantiene con la empresa.

Existen varias opciones, dependiendo del tipo de acoso recibido, de las pruebas que se tienen, de donde proviene el acoso, etc.  Son situaciones complejas para las que se debe contar con asesoramiento profesional que indique los pasos a dar en casa momento.

a) Denunciar el acoso sin tener acudir a los juzgados

  • Presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo: es una de las mejores opciones. Habrá que adjuntar copia de todas las pruebas que se tengan. El inspector, de forma anónima, sin indicar quien es el trabajador denunciante, investigará los hechos. Con lo que descubra redactará un acta, con lo que tendríamos otra prueba para posteriores juicios con esta acta. Además el Inspector puede obligar a la empresa a cesar en el acoso o a tomar las medidas necesarias para que el acoso termine, y podrá sancionar a la empresa tanto por ser el origen del acoso como por no haberlo evitado al tener la obligación de velar por la salud de sus trabajadores.
  • Ver si  en el Convenio Colectivo existe un protocolo frente al acoso, y en ese caso activarlo.
  • Ponerlo en conocimiento del Comité de Seguridad y Salud de la empresa: en el caso de que exista ese comité, para que dentro de la empresa se investiguen los hechos y se tomen las medidas necesarias. Suele funcionar solo cuando es un acoso producido entre compañeros, no por la empresa.
  • Denunciar a la dirección de la empresa: cuando el acoso no proviene de la propia empresa. La empresa tiene la obligación de velar por la salud de sus trabajadores y evitar este tipo de situaciones. Normalmente no es una medida muy efectiva.

b) Acudir a los Juzgados

Hay varias vías y jurisdicciones a las que acudir:

 Jurisdicción Social

Existen procedimientos laborales que se pueden poner en marcha:

  • Demanda por tutela de Derechos Fundamentales: para la defensa de la dignidad del trabajador y contra el acoso recibido, de forma que el Juez constate este acoso y obligue al acosador a cesar. Es un procedimiento urgente y preferente.
  • Procedimiento para extinguir la relación laboral: pedir que se rompa la relación laboral debido a este acoso por parte de la empresa y que se le reconozca la máxima indemnización como si fuese un despido improcedente y la posibilidad de pedir la prestación por desempleo.
  • Procedimiento reclamación daños y perjuicios: junto a la tutela de los derechos fundamentales o a la extinción se puede pedir que la empresa pague los daños y perjuicios soportados y derivados del acoso. Será necesario cuantificar estos daños y demostrarlos.
  • Reclamar todos los derechos: en el caso de querer una salida lo más rápido posible de la empresa, debido al acoso recibido por la empresa y una vez demandando el acoso, es posible empezar a demandar todos los derechos que se tienen: diferencias salariales, la condición de indefinido , la antigüedad real , el horario, la categoría, las horas extra no pagadas … para al final la empresa acabe despidiendo al trabajador. Al ser despedido, ya no se estará sufriendo el acoso y se tendrá que impugnar el despido, indicando que el motivo real del despido es el acoso recibido y las denuncias presentadas.

En algunos de estos procedimientos se puede pedir al Juzgado que autorice al trabajador a no ir a trabajar hasta que se resuelva el juicio, y que la empresa tenga que seguir pagando el salario. Y en la mayoría de los casos será necesario demandar tanto a la empresa como al acosador.

Además hay que tener en cuenta que en los procedimientos por acoso, como norma general el trabajador tiene que mostrar los indicios del acoso recibido y será la empresa la que tiene que demostrar que este acoso no ha existido.

Procedimiento Penal

Se pueden iniciar procedimientos penales:

  • Contra el acosador: el acoso laboral puede llegar a ser un delito por las coacciones, agresiones y amenazas recibidas
  • Contra la empresa: por no haber tomado las medidas necesarias contra el acoso o para minimizar los daños del acoso

Procedimiento Civil

  • Se pueden solicitar responsabilidades extracontractuales del agresor, en el caso de no ser el empresario
  1. Procedimiento Contencioso-Administrativo
  • Cuando se es funcionario público no se debe de acudir a la vía laboral si no a la vía contenciosa. En la Administración Pública existe un protocolo contra el acoso, para solicitar a los superiores jerárquicos que se finalice con el acoso. En el caso de no actuarse, existe la posibilidad de demandar ante los Juzgados Contencioso-Administrativo, así como pedir una indemnización por daños y perjuicios.

Continuará

En la segunda parte analizaremos las estrategias y las modalidades utilizadas para someter a la víctima a acoso o mobbing laboral así la como la manera de enfrentarnos a las mismas.

Haz clic aquí para ver la segunda parte.

Hasta luego, papá, adiós

la enfermedad del Alzheimer

adios papá

Al principio solo fueron las palabras, la dificultad de interpretarlas, la creciente distorsión de las historias, la ruptura paulatina de los canales de comunicación.

Sabíamos, habíamos oído, que era duro. Sabíamos, conocíamos casos que nos enseñaban a esperar un empeoramiento permanente, pero solo la vivencia en primera persona, solo la convivencia con el deterioro, con la diaria sensación de pérdida, no por prevista menos dolorosa, hace que te des cuenta de la verdadera pendiente que el tobogán vital va adquiriendo día a día.

Hoy, papá, puedo seguir hablándote hacia dentro de mí mismo, pero la dificultad se ha hecho distancia, la distancia, lejanía, pozo y ya sima insondable a la que difícilmente llegan las palabras, los actos, los sentimientos. Estoy seguro de que aún no has alcanzado la profundidad máxima que la enfermedad puede deparar, pero también sé que estás en ese límite en que nuestra percepción ya no puede ahondar más, en que nuestra cordura no puede seguirte, en que nuestra consciencia nos impide rebasar el límite sin arriesgarnos a precipitarnos nosotros mismos en la negrura.

 

“Hoy, papá, puedo seguir hablándote hacia dentro de mí mismo, pero la dificultad se ha hecho distancia, la distancia, lejanía, pozo y ya sima insondable a la que difícilmente llegan las palabras”

Entre el límite que estás sobrepasando y la muerte física seguramente aún hay un recorrido considerable, una escalada de situaciones y penurias para las que debemos de prepararnos, aunque la preparación sea inútil, pero tú, la persona a la que siempre me he dirigido en mis cartas presuponiendo que de alguna forma tenía que comunicarme contigo, estás ya fuera de mi alcance, estás en ese estadio intermedio entre el no es y el no está que antecede al se ha ido.

Yo seguiré escribiéndote, seguramente incluso más allá de la vida, suponiendo que siempre puede haber un canal desconocido que por el que mis palabras puedan llegarte, o, simplemente, probablemente, porque necesito decirlas y pensar que tú puedas acceder a ellas.

Adiós papá, adiós de momento, creo que ha llegado el momento en que mis palabras tengan que volverse hacia mamá, en que tenga que preocuparme más de la vida aunque no olvide mirar de reojo al limbo en el que ya habitas, y son muchas las palabras pendientes para ella. Víctima y verdugo, víctima de su propia personalidad y verdugo de todos, empezando por ella misma.

Desde tus cimientos – Parte 1

mujer saltando

mujer saltando en el campo

Hay un aspecto del cuerpo humano que me fascina: cada vez que das un paso el pie de apoyo debe soportar, aproximadamente, una vez y media tu peso; si en lugar de andar echas a correr esa cifra puede aumentar hasta cinco veces.

Imagina que saltas o caes desde una pequeña altura: el impacto es brutal. Esto parece trivial, pero si esas fuerzas recayesen directamente sobre una articulación ésta quedaría gravemente dañada, sin embargo, algunos individuos son capaces de correr durante horas o caer desde alturas aterradoras sin sufrir, aparentemente, ningún daño.

Hasta hace relativamente poco tiempo la explicación de cómo el cuerpo era capaz de “absorber” esos impactos no estaba del todo clara, un arquitecto ecologista fue el primero en apuntar el camino. Una breve introducción a la historia de la tensegridad y la fascia.

“Torre de aguja”

[La “Torre de aguja” de Kenneth Snelson, una estructura construida utilizando los principios de tensegridad]

El término “tensegridad” viene de la unión de los términos “tensión” e “integridad”. Es un principio estructural donde, al contrario que en la construcción tradicional, los elementos rígidos que forman la estructura no entran en contacto unos con otros sino que están “atrapados” dentro de una red tensada. El término fue popularizado por el arquitecto Richard Buckminster Fuller, un conocido activista medio ambiental cuya máxima era “hacer más con menos”. En los años 40 del siglo XX empezó a experimentar con el diseño de las cúpulas o domos geodésicos y posteriormente llevó más allá el diseño creando el término integridad tensional, tensegridad.

Esta forma de construcción crea estructuras a las que si se les aplica una presión la reparten entre toda su superficie sin crear puntos de debilidad local, llegando a ser incluso plegables y permitiendo construir estructuras complejas a partir de otras más simples. ¿Y qué tiene que ver eso con nuestro cuerpo? Aparentemente todo, en los años 70 Donald E. Ingber propone que la mecánica y estructura celular podría basarse en un sistema de tensegridad, desde nuestras mismas células aprovechan ese principio estructural.

 

[Estructura tridimensional de un pie]

Si intentamos observar el cuerpo siguiendo este principio, nuestros huesos serían los elementos rígidos sostenidos por una estructura tensa de músculos y tendones. Aparentemente el modelo tenía sentido pero había un problema: el comportamiento y distribución de los músculos individuales, nuestra visión del mismo con un punto distal y otro proximal, no acaban de encajar con lo que sería un sistema de tensegridad. Nos faltaba un elemento que explicase el comportamiento de nuestro cuerpo ante el movimiento y el impacto. Entra en juego la fascia.

La fascia es una red tridimensional de tejido elástico, húmedo y pegajoso, no suena muy sexy pero es, básicamente, lo que nos mantiene unidos. Una suerte de vaina que rodea las distintas estructuras del cuerpo. Aunque las técnicas de liberación miofascial llevaban tiempo rondando por el mundo de la fisioterapia es a partir de los trabajos de la Dra. Ida Rolf, continuados por su hijo, o del Dr. Leon Chaitow cuando se empieza a ver a este tejido como una pieza estructural básica. Algunos autores llegan a considerar que nuestro cuerpo no tiene 600 músculos, sino que estaría formado por un solo músculo aislado en 600 compartimentos fasciales.

 “es pasar de un sistema newtoniano, donde entendemos cada parte del cuerpo de manera aislada y separada con palancas, vectores de fuerza y puntos de apoyo, a la teoría de la relatividad de Einstein”


Esto supone un cambio de paradigma absolutamente radical en la manera que entendemos nuestro cuerpo y nuestro movimiento: es pasar de un sistema newtoniano, donde entendemos cada parte del cuerpo de manera aislada y separada con palancas, vectores de fuerza y puntos de apoyo, a la teoría de la relatividad de Einstein, con sistemas que funcionan de manera sinérgica y aplicando la geometría “tensegril” a nuestra biología.

Este campo aún necesita de investigación y validación científica pero muchos fisioterapeutas, entrenadores y expertos en movimiento están aplicando sus principios con bastante éxito. En el próximo artículo veremos cómo puedes sacarle provecho a tu fascia para mejorar tu flexibilidad, ganar fuerza y evitar lesiones.

 

Alguna lectura adicional sobre fascia y tensegridad:

https://masquefisioterapia.wordpress.com/tag/tensegridad/

http://thehealinglotus.ca/lotus-notes/what-you-need-to-know-about-tensegrity-and-the-human-structure/

https://andreasaracco.wordpress.com/2012/04/10/tensegridad-y-cuerpo-humano/

http://smoda.elpais.com/belleza/la-fascia-el-nuevo-organo-que-nos-descubrio-gwyneth-paltrow/

La Alberca: vida en sus calles. © Andrés Barés

Castaños nevados

Alberca nevada

Usos y costumbres en la villa serrana salmantina.

Es invierno, mi madre me levanta y me dice: “Cariño, mira por la ventana, la calle está llena de azúcar”, limpio con mi mano el vaho de la ventana y veo esa calle toda blanca, los copos de nieve caen con una cadencia muy lenta, son enormes y el espesor ya ronda el metro, veo a mi abuelo abriendo camino con pala y escoba, tengo que ir a la escuela.

Mi madre, rompe el carámbano de la cántara para que el agua fluya a la palancana, me lavo la cara cogiendo con mis manos esa agua con trocitos de carámbanos, tomo el desayuno de la cazuela de porcelana escalcaboná*, que está con pan migao*, ya recocido, al amor de la lumbre, donde los verdiones* chisporretean* saltando los potricos* con los que hay que tener cuidado para que no te hagan pitanos*, y allí sentado en el tajo, veo como cuece el caldero del belbajo* con patatas, frutas y gamonitas para los garrapatos, mientras me lleno de pavesas.

Cuando termino pongo la loza encima de la piedra del entremijo*, con el resto de las escuillas*, al lado de los mendos* y salgo con mi tapaboca y el babi hacia la escuela.

Alberca al atardecer

Calle de La Alberca

Ya en la calle voy siguiendo el sendero, pero hay tanta nieve, que no veo el Barrionuevo hasta llegar a las lanchas del puentecito y veo como discurre el agua calle abajo, entre  las carambaneras*.

Ya oigo a los demás niños y niñas, pero ellas con su lata de a kilo con alambre a modo de asa, donde llevan el borrajo de la lumbre, y le van dando vueltas a modo de noria, para que no se les afogone*.

Los mayores han subido a los tejados, es tanta la nieve, que corren peligro de hundimiento, y a la vez con una vara larga de castaño, quitan los cuchillos de carámbano*, que cuelgan del alero del tejado.

Y volvemos en la tarde hacia la escuela, se ha celebrado una boda, y ya están en las cuartillas, dos niños se quedan para verlas, el tamboril suena con su gaita, los mozos están en la calle   entre humo tirando los cubetes* y en eso llega la moza con cuartilla a la cabeza, donde lleva los regalos a los novios, garbanzos, alubias o camisa de lino bordada, ella es la novia de ese mozo que la espera en media calle y prende  dos docenas de cubetes*, que les da vueltas mientras truenan y foguean, para tirarlos a los pies de su novia que aguanta sin moverse hasta el final de los truenos.

Los dos niños que allí estaban, recogen los truenos que no abortan, llegando tarde al colegio, como saben del castigo, meten sus boinas y unas chapas de lata entre el pantalón y su culo, pero el maestro coge la regla de castigo y les azota, de tal guisa que los truenos depositados en los bolsillos traseros, explotan para susto de todos y ellos entre las risas de todos, salen corriendo dando salto y soltando fuego y humos, “pal recreo”.

 

“meten sus boinas y unas chapas de lata entre el pantalón y su culo, pero el maestro coge la regla de castigo y les azota, de tal guisa que los truenos depositados en los bolsillos traseros”


Es la hora de las ánimas, hay que recogerse y sentarse ante el fuego en la cocina, para pelar las castañas pilongas puestas al amor de la lumbre, y cenamos las patatas con torreznos de corato*, y con coscurro de pan recién encetao* y a la cama donde espera el colchón vareado por la tía Tina, diciendo, “a las diez en la cama estés, y si puede ser antes, mejor que después”.

Palabras de la jerga:

escalcaboná*= con trozos quitados del esmalte. migao*= migado. verdiones*= Palos grandes de la lumbre. chisporretean*= que echan chispas. potricos*= chispas. pitanos*= pequeños agujeros en la ropa provocados por las chispas. belbajo*=comida preparada en el caldero para los cerdos. piedra del entremijo*= piedra donde se lavaba el lino.  escuillas*= vajilla. mendos* = ropa para labar.  Carámbaneras* = agua helada. afogone*= que se apague. cubetes*= cohetes. Corato*= Corteza del torrezno. Encetao*= empezado

Buscar en Archivo

Buscar por Fecha
Buscar por Categoría
Buscar con Google

Galería de Fotos

120x600 ad code [Inner pages]
Acceder | Designed by Gabfire themes