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FACEBOOK y sus miserias

Arañafacebook
Que somos esclavos de nuestras vidas, obvio, excepto para los ciegos que no quieran ver, o para los que llevan ojeras que nada más les permite percibir el camino que tienen delante, sin panorámica, de forma obtusa y con los prejuicios de siempre. Y, dentro de esta esclavitud moderna, tal vez debería decir rancia-contemporánea, hay una, que cada día capta a más víctimas en sus redes, es FACEBOOK; hasta el punto que he llegado a convertirse en la red con más  usuarios autómatas e incapaces mentales no preparados para la información vertiginosa, a veces, manipulada o falsa que obtienen  a través de ella

 Son muchos los ejemplos que podría poner y, segura que ustedes conocen más, siendo, tal vez, el más cantoso el insulto descalificativo a quien publica algo que no va en su línea, vamos a denominar, de pensamiento; aunque dudo mucho que quien entra directamente en el insulto pueda pensar, y hasta incluso leer, ya que muchas veces se quedan simplemente en la imagen de una fotografía, también a veces manipulada, para que la mecha se encienda, y borregos, incultos, mal educados…, sin olvidarnos también de los indeseables ideológicos que profesan la violencia verbal por encima de todo, y que tanto abunda en la red social que más pisotea los derechos de sus usuarios, a los que parece controlar basándose en denuncias falsas, también de los mismos indeseables o primos hermanos, ya que en el caso de los denunciantes su actuación es más sutil. Y…, “zas”, viene FACE con sus jueces y ejecutores implacables que te cortan la cabezan sin ni siquiera decirte cuál es el motivo, sólo que: “ha incumplido Vd nuestras normas sociales”, o algo similar.  Bien, sí, he cometido, vamos a denominarlo -una infracción-, y por lo tanto lo normal es que, en su sistema justo, pague por ello;  pero, al menos díganme cuál es la norma incumplida y la pena que lleva inherente en caso de incumplimiento, o ¿lo hacemos al azar?, hoy me ponen una pena y mañana otra diferentes para los mismos hechos.

Pero, no. El TODO PODEROSO FACEBOOK hace lo que le sale del mismísimo arco del triunfo y una veces te bloquean por denuncias falsas de un indeseable intolerante y raquítico mental; otras por compartir sólo cinco o seis veces un post en diferentes grupos a los que perteneces. Si pertenezco a un  grupo o a varios, a los que me de la gana, mientras no se ponga un límite, lo lógico es que comparta mis cosas con ese grupo o esos grupos, siempre que no se salta de sus objetos o fines, pero para eso está su o sus administradores. Sin embargo otras veces de deja publicar, no se sabe cuantas veces y ni siquiera un toque de orejas. Juego al despiste, así te cazo cuando a mi me de a gana, pensará FACE. Me caza, ¿en qué?, informen al menos.

Lo lastimoso de todo esto, no es la propia RED SOCIAL, que también por lo expuesto, sino algunos de sus usuarios que por su conducta reprobable tenga que ser sancionados por no saber estar; dicho de otra manera, es bochornoso que nos tengan que tratar como a niños de escuela cuando personas adultas y mayores de edad, se presume, que deberían tener la suficiente madurez y compostura para saber estar. Pero, la vida es así, desgraciadamente el ser humano necesita de normas que lleven aparejadas penas, por él mismo puestas, por aquello de que la “ley sin espada no es más que palabra”, para controlar su propia actuación. Un absurdo, porque si somos capaces de darnos cuenta que necesitamos de normas por nos podemos descarriar con facilidad, ¿por qué no intentamos no descarriarnos?, actuando, al menos, lo más correctamente que sepamos o podamos.

Como yo también me he descarriado o me he ido, tal vez, por los cerros de Úbeda, volviendo a centrar el tema frívolo, o tal vez, no tanto, de la Red Social llamada FACEBOOK, cuya traducción no es otra que “cuadernos de cara”, pues su origen no fue otro que crear una red de interrelación de alumnos de una universidad a modo de book personal. Lo que pasa, es que con el tiempo, como en casi todas las cosas, lo que se piensa que puede ser bueno al final el hombre o mujer lo convierten en malo; no todos ni todas, para nuestro consuelo, el de unos pocos que deseamos desaparezca de esta Red Social dichos indeseables, quienes juegan sucio y violenta. Pero también, que FACEBOOK deje de actuar como censor basándose en denuncias falsas, sin ni siquiera dar una oportunidad al presunto infractor de sus normas sociales, para su defensa y, lo que es peor, que dicha censura se ponga en marcha por compartir en grupos, sólo y exclusivamente porque con ello se esta mermando sus ganancias a través de sus campañas de difusión y publicidad.

Si actuásemos con menos automatismo con el que solemos actuar, sería para que los usuarios limpios de esta Red Social y de otras parecidas, buscásemos una alternativa a esta forma de comunicación e interrelación, bien usando otras Redes, o bien contribuyendo todos a una limpieza de indeseables; primero mediante una actitud de  respeto a la opinión contraria y, segundo, mediante su aislamiento.

 

 “Si actuásemos con menos automatismo con el que solemos actuar, sería para que los usuarios limpios de esta Red Social y de otras parecidas, buscásemos una alternativa”

Pero sobre todo, también hagamos un pequeño esfuerzo en leer lo que se publica en un determinado post, porque a veces la foto no concuerda con la historia que se cuenta, como suele pasar en los perfiles de muchos usuarios donde se pone nuestra mejor foto y se publica nuestra mejor vida para dar envidia a nuestros propios amigos. Esfuerzo necesario y previo a cualquier opinión, a no ser que no queremos que se nos tome en serio o tengamos las mismas intenciones de aquellos indeseables. Aunque, allá cada cuál, cada uno se descalifica con sus propios actos, como aquellos intelectualoides de Wikipedia que quieren saberlo todo.

Finalmente, decirle a FACEBOOK que, haría mejor, en vez de utilizar cerraduras o candados para cerrar nuestras bocas, sólo con el objeto de hacer caja, que intente controlar a quienes están convirtiendo esta Red de “amigos” en un lodazal de insultos, de mentiras,  de violencia verbal, incluso de violación de derechos fundamentales o personales, frente a los cuales deberíamos perder el miedo y denunciar ante las autoridades competentes, sobre todo cuando se nos calumnia e injuria, con ese único ánimo de desprestigiar tu imagen.Vale ya. Por favor, seamos un pocos serios, ¿no os parece?, dejemos de comportarnos como adolescentes con la sangre hirviendo, controlemos nuestra verborrea.

Y, se me olvidaba, señores y señoras de FACEBOOK, quien están a la cúspide de todo este entramado de conexiones virtuales, no pierdan tanto tiempo en sus juicios sumarísimos,  y  dediquen poquito de tiempo para no perder o proteger los datos personales de sus usuarios, es decir, nuestros datos, que vergüenza. Si no son ustedes serios, tal vez deberíamos replantearnos continuar usando su RED, porque volver a recuperar nuestra confianza en ustedes no va a ser una tarea fácil.

 

 

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

No sabíamos lo que nos esperaba

Creaciónrrss

 

Éramos ingenuos, confiados. Se había abierto una brecha entre las cartas postales y el teléfono que descansaba en lugar preferente en casa, y en aquellos momentos éramos cándidos., porque no sabíamos lo que nos esperaba.

Enredábamos con internet, contentos de poder comunicarnos por chat, ante el ordenador. Creábamos grupos de amigos, conocidos; ligábamos, porque era aquella novedad de salas virtuales con gente de 20, 30 40, etc. También por temas, donde la gente hablaba de sus aficiones comunes.

Y todo eso en casa, cuando queríamos abrir nuestro ordenador, al abrigo de la intimidad. Con esas personas, a las que conocíamos a través del chat, se hacían quedadas, en alguna ciudad, y era tan refrescante conocer a varias personas con las que te escribías en tiempo real con cierta frecuencia.

Recibíamos y enviábamos correos electrónicos con los consejos del dalai lama de turno, con el proverbio japonés. Y algún que otro correo con animación de donde salían estrellitas y flores, con palabras bonitas de amistad o amor.

Pero aquello degeneró y ya no saludábamos a las personas a quienes nos dirigíamos, limitándonos al reenvío. Y claro ya era una pesadez, el correo inundado con cartas que no eran exactamente para ti, sino para una lista de contactos.

Algunos protestaron, y escribieron avisos como este “Reenvios NO, por favor. Si me escribes a mí, prometo contestar”.

Luego apareció facebook, con tanto éxito, para bien y para mal, que subimos fotos, eventos, nietos, viajes.  Una cantidad de gente sabía, y sabe, lo que haces o dejas de hacer.

Y si no le das al “me gusta” a lo mejor los amigos se enfadan. Y si no apareces con la frecuencia debida, te importunan, porque, a ver, si no te dejas ver en facebook, es que te pasa algo

Aún así  no sabíamos lo que nos esperaba con el teléfono móvil, que suena en momentos inoportunos, porque estás en el trabajo, o en el autobús, o en el retrete. O situaciones aún más estrambóticas.

Y todos gritando con el aparato en la oreja, en cualquier  parte. Una cruz:  las salas de espera, los autobuses, las calles, los aviones, los patios de vecinos…

Y así caminando por los hilos que nos acercan, o nos alejan, apareció wasap; una guinda que venía a coronar la comunicación, hasta que se convirtió en la pesadilla que es hoy.

Reenvíos de refranes, chistes, dibujos, frases de autoayuda, ramos de flores, dietas, muñequitos, y el consabido video, que a alguien le parece gracioso y ¡hala!, a mandarlo. Sin olvidar las garrafales faltas de ortografía, porque el autocorrector ha sugerido cerbeza.

Y lo que es peor: Informaciones sin contrastar. El atrevimiento que propaga, por ejemplo, autorías que no lo son, chismes sin fundamento, rumores que se dan por ciertos capaces de situar a Lope de Vega en el siglo XX, o a da Vinci en la Edad Media.

“Y lo que es peor: Informaciones sin contrastar. El atrevimiento que propaga, por ejemplo, autorías que no lo son, chismes sin fundamento, rumores que se dan por ciertos capaces de situar a Lope de Vega en el siglo XX, o a da Vinci en la Edad Media.”


La capacidad de crítica, la sana curiosidad por contrastar, en un grado cercano a cero.

Y mientras creemos sin fisura, cualquier noticia wasapera, olvidamos la solidez del estudio y la lectura.

Hay que ver.  Cándidos como éramos, no sabíamos lo que nos esperaba, en aquellos tiempos, cuando los reenvíos electrónicos ya no nos hacían tanta gracia.

 

 

 

Charo Cutillas

(Yecla. (MU) 1956)

Matrona y Antropóloga.

Ha desarrollado su actividad en el hospital comarcal de Hellin y en diversos países latinoamericanos (Perú, Paraguay y Guatemala), como consultora para la OMS.

Corresponsal de Radio Nederlan durante los años 90.

Autora de la novela “Sabor a ron”.

Actualmente reside en Albacete

Facebook

Husmear

 

Un servidor se hizo socio, o integrante, hace unos seis o nueve años. No lo recuerdo exactamente. Por ahí andará la cosa. El margen de tiempo me lo dejo amplio por aquello de no errar. Que soy asquerosamente perfeccionista y no quisiera…

Y tan contento que estaba.Oiga.

Total, apenas utilizo la red. Si acaso- y muy de vez en cuando- para saber el estado transformado de Fernando Breijo (que me parte la caja de la risa, casi siempre). O porque, si ton ni son, me aparece en la bandeja de entrada de mi correo, un correo de Facebook diciendo que alguien me ha citado en la susodicha red.

Que, por cierto, por más que ponga esos avisos de mención en la carpeta de ‘correo no deseado’ (o ‘spam’, para los que no dominen el excelso idioma de la pérfida Albión y sus colonias. Pobres ignorantes que ni catalán saben), caso excesivamente omiso me hace y…¡pumba!…me vuelve a aparecer en el principal. Y vuelta a empezar.

Cuando tengo ánimos y ganas, claro está, hago eso. Que es la minoría de las veces, para qué me voy a engañar si la procrastinación es mi única bandera, por lo visto. Pero es que me cansa mucho, la verdad, eso de dar una orden a un artilugio que -se supone- debe obedecerme sumisamente, y sin embargo se pasa mis órdenes por el forro. Entonces, para qué me voy a enfurruñar. Como no puedo fusilarlo al amanecer – o a la hora que me salga de mis entretelas , que tampoco me voy a poner exquisito – pues lo dejo hacer, me quejo por dentro con cierto berrinche acompañado de varias y obtusas blasfemias que hasta yo me reconcomo. Y punto, pelota y final. Sin necesidad de llamar a Segis, que por lo conocido, es un hacha en estas lides, según el mismo me refiere y que no me mareo en comprobarlo.

Lo dicho, no entro mucho en el Facebook. A dios gracias.

Porque en otro caso, vaya usted a saber lo que usted sabría de mi sin saberlo yo. Es curiosa la cosa.

Del resto de las innumerables redes, ni me he apuntado. Hay una que, por más que lo intento (dos veces por lo menos), no sé ni inscribirme. Instagram o algo así creo que se llama: total, no voy a poner fotos ni a gulusmear…

Cuando, por una de esas, abro la redecita de Facebook, lo primero que me pregunta la muy chismosa es que en qué estoy pensando. Como hacen siempre las recelosas novietas cuando estas diez o doce segundos sin hablar, pensando en la ‘inconmensurabilidad del ser, bailando entre la razón pura, la práctica y hasta la dialéctica’ -algo bastante frecuente en un servidor. Modestias aparte.. ¡Qué tostón, la virgen!

Me he enterado, por no sé qué medios (jijiji, que risa me da), que la redecita de Facebook, (que tiene millones de seguidores y adeptos), se está chivando de todo lo que pones en ella. Y que transmite tales conocimientos a merced del mejor postor. A mi eso no acaba de parecerme muy bien que digamos.

Menos mal que yo hago caso omiso de sus indicaciones, y no he publicado que soy el verdadero inventor del golden gate  además de otras obras cuya autoría no es precisamente la que se pregona. Verbigracia, la torre eiffel, o el gran cañón de colorado – cuyas esquirlas las ordene limar para que no se hiciese nadie daño si caía por él. O, puestos a recordar- ya que son tantas mis pericias- el creador de la teoría del big-bang (exigiendo, eso si, que Sheldon Cooper fuese mi protagonista indiscutido) y el descubridor de la penicilina y la tomografía axial computerizada.  En tan solo dos de mis múltiples habilidades y sapiencias: de arquitecto y científico. Que me quedan cuatro ristras más, por lo menos.

En otras facetas de mi inagotable sabiduría, tampoco puse en la red de marras que también fui yo quien insto y asesoró a islero dónde debía endilgarle la corná a manolete, a fin de que no saliese de rositas del trance. Dos opciones tenía el morlaco: o la yugular o la femoral. Escogió la segunda.

O que, a modo de ejemplo de nuevo, fui yo que le soplaba al oído a Edison todo lo que tenía que aportar como invento suyo, puesto que mi naturaleza natural es muy sencilla y humilde. Y detesto las pomposidades y las entrevistas con flashes.

Pues menos mal. Menos mal que no lo puse. En otro caso, todos mis amigos de Facebook, me hubieran retirado el saludo. Por petulante y mas que probable embustero. Amigos, por cierto, que no conozco en persona ni al 95%. O más.

Tampoco he puesto nunca lo qué estaba pensando, ni mi estado de ánimo ni ná de ná de esas cosas tan íntimas que, como persona cabal, me limito a contar a mis amiguetes en voz bramadora para que se entere el resto de la parroquia, en mis baretos cotidianos.

¡Pues faltaría más!

No. No le he dicho nada al Facebook ni de mis intimidades ni de mis intenciones, ni logros, que son abundantísimos. Tampoco de mis trastornos existenciales ni de mis diarreas mentales inacabables. ¡Pues si! para eso estamos, para que se entere todo quisqui.

Y de dónde vivo, dónde he vivido y a quien dedico el tiempo libre, ya ni le cuento. Hasta ahí podíamos llegar.

A mi, el tal Mark Elliot Zuckerberg – le he hecho un copia/pega como es normal- si bien no me ha hecho de momento nada, quién me dice que no va a chismorrear todo lo que exponga, entre otras cosas.

“No. No le he dicho nada al Facebook ni de mis intimidades ni de mis intenciones, ni logros, que son abundantísimos. Tampoco de mis trastornos existenciales ni de mis diarreas mentales inacabables. ¡Pues si! para eso estamos, para que se entere todo quisqui.”


Pues eso podíamos hacer. Y que se coloqué aqui la guardia civil, el mossad, la cia, el Al-Mukhabarat al-‘Ammah (esto también lo hice en copia/pega), el cni las vegas (el de miami me gusta menos), o vaya a saber usted cual. Y me enchironen.

O me haga dimitir de mis varios e interesantisimos cargos conseguidos a fuerza de sudor y enchufes, por chorizo y embustero.

No, amigos, no. Que no soy como la Cifuentes esa- que me cae genial, por cierto- y que seguro que presuntamente se ha inventado un máster y la muy locuela lo ha publicado en el Facebook y …así pasa lo que tenía que pasar. Por más que un docto rector universitario meta las patas hasta los corvejones mas encubiertos, intentando deshacer el entuerto sin tener en cuenta en absoluto aquello de que es mejor ser gilipollas y callar, que hablar y demostrarlo.

¡Que no, vaya! ¡Que no le digo al Facebook en qué estoy pensando! Y mucho menos a qué ni a quién dedico el tiempo libre.

¡Pero bueno! que indiscreto pretende ser quiere ser el muy granuja del Facebook.

Francisco R Breijo-Márquez

Doctor en Medicina, Profesor de Cardiología, Periodista (Boston. MA (USA). Redactor de Plazabierta.com
Titular Professor of Clinical & Experimental Cardiology.
Research Director at East Boston University (on voluntary leave), Hartford University (on voluntary leave) and Murcia University. C.S. Abanilla (currently).

Pastores, adeptos y redes sociales

Redluz
Me lamento profundamente cada vez que entro en las redes sociales, las ínclitas redes sociales, y compruebo, con harto pesar, que el primer escollo para la comunicación que debieran de favorecer es que en muchos casos el obstáculo principal para una comprensión del problema que se intenta tratar es el vaciado sistemático, feroz, no sé si irreversible, del lenguaje realizado por los políticos y activistas de todo pelo. Observar el torticero uso de conceptos como democracia, fascismo, derecho, justicia, ley o igualdad para a continuación ver la interpretación parcial e interesada que se hace de los mismos, siempre a favor del que lo usa, es patético. Conceptos retorcidos al límite para buscar la razón antes que la verdad.

Llevo meses, en realidad años, constatando como los personajes públicos, los creadores de opinión, cuanto peores más, retuercen el lenguaje, se lo inventan, lo pervierten para que parezca que dicen lo que no dicen, que no dicen lo que dicen, o que donde dije digo, digo diego. Aunque lo más patético, lo que realmente invita a la depresión, es comprobar, con horror y con rubor, aunque sea rubor de vergüenza ajena, como muchas personas, algunas con un cierto prestigio intelectual, utilizan esos conceptos irreales para defender posiciones que si tuvieran la voluntad, o la capacidad, de pensar por sí mismos verían que son absolutamente irreales.

Pero en muchos casos la educación recibida no se lo permite, y en otros ni pueden ni quieren, porque se nos ha acostumbrado a pensar con frases hechas, impuestas, estudiadas para evitar que el pensamiento sea libre. Cada vez que oigo a más de una persona repetir el mismo concepto, las mismas palabras, el mismo argumentario sin ser capaz de salir de los límites que el originador de mantras, mi abuela les llamaba caga sentencias, ha puesto en circulación, me pregunto dónde está la capacidad de raciocinio individual, y les pregunto.

Les pregunto porque la mejor forma de saber si alguien es un convencido o es un converso es preguntarles más allá de los límites impuestos, es seguir el razonamiento hasta los recovecos en los que el razonamiento individual tiene que valorar fundamentos que en el mantra inicial se han usado como axiomas y que suele ser el origen de toda la falacia. Les pregunto y les razono hasta donde la lógica se convierte en binaria y no admite los matices que permiten extender la sombra sobre la razón.

Y cuando un converso, un difundidor de mantras ajenos, un sectario de lo que sea que alguien pretende conseguir con mentiras y frases estudiadas para no ser puestas en cuestión, convertidas en gotas léxicas preparadas para penetrar mentes por el goteo continuo, pertinaz, contumaz, irracional, se encuentra ante el límite de su capacidad de defensa suele tener tres salidas típicas: volver al origen de la idea para evitar la trampa del límite, insultar o calificar al que no es capaz de convencer o, los más inteligentes, intentar buscar un argumento alternativo que sea negativo para el oponente aunque no tenga nada que ver con lo que se estaba discutiendo. Este último recurso es casi un reconocimiento de que no es capaz de mantener la razón sobre el tema inicial pero que hay tantas cosas alrededor de su pretensión que puede justificarla con argumentos ajenos al meollo de la cuestión.

“Y cuando un converso, un difundidor de mantras ajenos, un sectario de lo que sea que alguien pretende conseguir con mentiras y frases estudiadas para no ser puestas en cuestión, convertidas en gotas léxicas preparadas para penetrar mentes por el goteo continuo, pertinaz, contumaz, irraciona”


Y aquí seguimos, instalados entre la sordera y el insulto, sin pretender dar tregua al enemigo, que, por supuesto, es el malo y es conveniente acabar con él, por lo civil o por lo criminal. Entre personajillos de la talla de los actuales políticos que solo pueden dar lugar a personajillos como los que defienden a capa y espada sus eslóganes, sin otro argumento que el emanado de un lenguaje vacío y degradado, interesadamente incapaces de expresar una sola idea sin que pueda pensarse que sean al menos tres contrapuestas. Pensadores de adeptos a los que guiar sin educar, a los que adoctrinar sin convencer, a los que imbuir sin necesidad de razonar. Pastores que no se preocupan más que de hacerse con una razón que les favorezca y difundirla para imponerse, sin importarles un ardite el mal que a su paso vayan dejando, ni el que el futuro herede por su causa.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Un día como hoy

Redes Sociales Poderosas
Estoy planteándome seriamente el darme de baja en todas las redes sociales. No creo que pueda aguantar mucho más tiempo. ¿Por una cuestión de confidencialidad? No hombre, no. ¿Por una cuestión de tiempo? Que no, que no va por ahí la cosa. Me voy a dar de baja por una cuestión económica. Mi presupuesto familiar no me permite pagar diariamente la peluquería para conseguir dejar de tener los pelos de punta.

¿Qué soy un exagerado? Puede, no diría yo que no, pero mucho más exagerado es comprobar como sistemáticamente la gente utiliza los foros de la red para negar vez tras vez los principios y comportamientos que deberían de caracterizar a un ser humano. Como si de un estadio deportivo se tratara los forofos, los hinchas, los ultras de la opinión insultan, menosprecian, descalifican, deshumanizan todo aquello con lo que no están de acuerdo. Sin límites, todo vale, todo está permitido, sin separar, ya en el colmo del paroxismo, lo personal de lo público, lo íntimo y privado de lo expuesto.

 

Es verdad que la casta política que medra en este país desde hace unos años a esta parte hace casi bueno este comportamiento. Lo que pasa es que si analizamos con un poco de crítica interior los únicos culpables de lo que está pasando somos nosotros mismos. Nosotros mismos hemos permitido y apoyado su medraje con nuestros votos. Nosotros mismos perdemos la razón con el tono de nuestras críticas, de nuestro forofismo. Nosotros mismos abonamos el terreno para ser insultados, vilipendiados, expuestos por los que piensan diferente a nosotros porque nosotros lo hemos hecho. Nosotros mismos estamos enseñando a los otros el camino del descrédito y la permisividad moral de que todo vale cuando es contra otro.

” Lo que pasa es que si analizamos con un poco de crítica interior los únicos culpables de lo que está pasando somos nosotros mismos. Nosotros mismos hemos permitido y apoyado su medraje con nuestros votos.”


Así que realmente lo que me pone los pelos de punta, lo que me hace gastarme un pastón en peluquería, física y moral, no es solo leer, percibir, maldigerir, la saña de ciertos comentarios, si no comprobar que esa saña está al servicio de los que habrían de sustituir a los que están hoy en día, y si esa es la catadura moral de la alternativa… ni dios nos va a pillar confesados porque no habrá inocentes.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Los guardianes virtuales #guardianvirtual

Virtualguardianes

Hay mucha gente perdida en esto del uso de las Redes Sociales (RRSS), convirtiendo sus actuaciones en estos medios desde un hazmerreír para el resto de usuarios hasta poner en riesgo su integridad física y moral con publicaciones sobre su vida íntima o personal que cuelgan en canales de mayor transmisión de datos del planeta como Facebook, twiter o instragram, entre otros; no sólo porque se hacen vulnerables ante los demás, sino también porque, y aquí entramos en el campo de la moral por no existir una tipificación de este tipo de conductas en el Derecho Penal, como es la acción repetida de muhos padres de familia de colgar fotos de sus hijos menores de edad, sin tener la prudencia de limitar quienes los que pueden tener acceso a las mismas.

También entran en el ámbito de lo moral el contenido de muchas publicaciones, cuyo único argumento es el ataque a través del insulto, la intolerancia y la violencia verbal, en general; sin argumentaciones, incluso utilizando información no veraz o sacada de contexto para argumentar sus falacias convirtiéndolas en ad hominem, al globalizar conductas y ataques de forma irreflexiva en relación a unas determinadas ideas o personas, simplemente por no comulgar con ellas.

Me enojo cuando la más importante Red Social, como Facebook, únicamente controla determinadas conductas que ponen en peligro su actividad comercial a través de la difusión de publicidad,  obtención de “likes” y otras similares, calificando de Spam, una publicación difundida en los grupos a los que se pertenece y relacionada con ellos, no con intereses mercantiles de ningún tipo , sino simplemente de poner en circulación  pensamientos, ideas u opiniones y; sin embargo no controlan conductas como las indicadas, incluyendo también aquellas que atentan contra el honor, la intimidad personal y familiar, y la propia imagen, que pueden llegar a calificarse de calumniosas e injuriosas la mayoría de las veces y, por lo tanto, penadas por la Ley.

Claro, que lo perfecto sería que nadie nos tenga que venir a controlar nuestras acciones porque se nos presupone lo suficientemente maduros y responsables, y aquí también entra la responsabilidad por el uso adecuado de las RRSS por nuestros hijos menores de edad; quienes la mayoría de las veces campan a sus anchas,  accediendo incluso a información para adultos o a páginas, que deberían estar cerradas por ilegales por traficar de manera encubierta con todo tipo de mercancía.

Pero, ¿cómo exigir responsabilidad a personas a personas que carecen de dos dedos de frente?… ¿a personas inmaduras, fanáticas, descerebrados?. Aquí jugamos un papel muy importante todos los usuarios de las RRSS, al menos de los que queremos un internet limpio, veraz y responsable; un papel que consiste en denunciar cualquier tipo de conductas que  puedan ser constitutiva de delito a las autoridades competentes, como son las fuerzas del orden público o ante el juzgado de guardia y, por supuesto, ante el administrador de la propia red social, bloquear y denunciar ante el citado administrador cualquier información que no sea veraz, siempre que pueda probarse dicha falta de veracidad; no dar pábulo a posiciones radicales de confrontación; así como de cualquier tipo de conducta que al prudente juicio del usuario pueda ser inmoral o ilegal. En definitiva, completar la falta de responsabilidad o evitar el mal intencionado uso de las RRSS en consecución de objetivos espurios.

 

“¿cómo exigir responsabilidad a personas a personas que carecen de dos dedos de frente?… ¿a personas inmaduras, fanáticas, descerebrados?. Aquí jugamos un papel muy importante todos los usuarios de las RRSS, al menos de los que queremos un internet limpio, veraz y responsable;”

Si no limpiamos las RRSS corremos el riesgo de que se convierta en una gran cloaca de información, en vez de en una herramienta útil para las personas o en un espacio limpio para la información y de convivencia pacífica entre las personas.

Somos conscientes que estamos ante una labor muy difícil porqué, como en la vida misma, indeseables que se pegan a la mierda los hay por todos los lados, pero no imposible; al menos sabrán que están siendo observados.

Por último, también resulta aconsejable que la RRSS sean usadas adecuadamente, limitando el acceso a la información más sensible a las personas que realmente se tiene confianza y no de manera pública, dejando a salvo las imágenes de niños. Hay cientos de tutoriales que pueden encontrarse en google, lugar donde también podemos buscar la ortografía correcta de las palabras cuando dudemos de ella, demostremos que somos cultos al hablar y al escribir, se trata, simplemente del respeto a nuestro idioma. Hay palabras que duelen verse escritas de manera inadecuada, o sustituyendo, que también destruyendo, mediante el uso abreviaturas, signos y emoticonos, sentimientos que antes transmitíamos mediante la palabra, y que, a veces por su carácter minimalista, es imposible de traducir.

Convirtámonos en guardianes de las RRSS, en guardianes virtuales, compartiendo nuestros posts con el hashtag #guardianvirtual, como garantía que lo que contamos es veraz y esta limpio o no adulterado, que somos personas respetuosas y que buscamos simplemente una convivencia pacífica, compartir nuestro tiempo u ocio con otras personas en cualquier parte del mundo.

 

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Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

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Parental click, la primera app anti bullying y acoso que obtiene pruebas legales en caso de juicio

 
Parental Click es la herramienta de control parental que más información da a los padres de forma legal. La app está especialmente pensada para aquellos padres que confían en sus hijos pero no en lo desconocido y desconocidos de Internet

 

Nace Parental Click, la primera aplicación de control parental basada en la jurisprudencia del Tribunal Supremo y que, gracias a la mediación activa de los padres y el consentimiento del menor, permite obtener pruebas legales y legítimas en caso de proceso judicial. El objetivo principal de la aplicación es permitir a los padres llevar a cabo un control consentido de sus hijos en el día a día y prevenir de forma eficaz y legal los casos de acoso sexual, cibernético y bullying.

La aplicación ha sido creada por el abogado español Pedro Valle y cuenta con el soporte de los prestigiosos expertos en psicología infantil, adolescente y familiar ‘Psiconueve’ y de la consultora tecnológica Grupo Hasten.

Tres de cada cinco casos que llegan a la sala de lo penal del Tribunal Supremo son por acoso a menores

Tres de cada cinco casos que llegan a la sala de lo penal del Tribunal Supremo son por acoso a menores. Esto ocurre en muchas ocasiones porque las pruebas presentadas por la acusación no han sido obtenidas de forma legítima y legal, de modo que son desestimadas. Las consecuencias de esto es el alargamiento durante años del proceso judicial, recurso tras recurso, incluso reduciendo las posibilidades de obtener una sentencia favorable. “La buena intención y la necesidad de ayudar cuanto antes no implica un buen resultado, hay resquicios legales que pueden suponer un freno, incluso que el acusado quede impune”, manifiesta Pedro Valle.

Hasta el momento, las únicas herramientas disponibles eran aplicaciones espía que incluían un sistema de filtrado de contenido. Estas aplicaciones han ayudado a muchos padres a conocer situaciones que perjudican a sus hijos, pero no ayudan de forma eficaz a resolverlo. En caso de detectar un hecho denunciable, los padres primero tendrán que justificar su actuación y mostrar cómo se ha obtenido esa información.

Parental Click está diseñada para que toda la información que obtengan los padres pueda constituir una prueba procesalmente legítima de los hechos ocurridos. En caso necesario, su acción judicial será más breve y con mayores garantías de éxito. Es decir, no vulnera los derechos del acusado, ni el derecho a la intimidad del menor o del secreto de las telecomunicaciones.

Una herramienta de defensa en caso de abuso o agresión para el menor y una herramienta de control honesto y transparente para los padres

En caso de abuso o agresión, el menor cuenta con un recurso que puede activar en la app llamado “Botón del Fuerte”. De esta manera, sólo con agitar el teléfono se activan los sistemas de geolocalización y grabación de imagen y sonido con la idea de obtener pruebas legítimas de lo ocurrido. La geolocalización permite identificar además el lugar exacto de los hechos, algo clave en un proceso judicial ya que “dependiendo de dónde ocurran los hechos, el coste de la indemnización tendrá que ser asumido según corresponda. Siempre que los niños estén bajo la responsabilidad de un profesional -colegio, actividades extraescolares, campamento…- éste será el responsable. Si ocurren en Internet o fuera del centro, son los padres del agresor el que lo asumiría” matiza Pedro Valle. “Esta indemnización puede alcanzar los 40 mil euros”, añade.

 

Según el INE, casi el 70% de los niños de 12 años ya tiene un smartphone


Por su parte los padres obtienen una herramienta honesta y transparente de control en el día a día, ya que el menor está totalmente informado de la información a la que tienen acceso sus progenitores. Así podrán detectar si su hijo es víctima de abusos -incluso si es agresor- y si hace un uso responsable de la tecnología. Parental Click también ofrece a los progenitoresayuda profesional online, tanto de los expertos tecnológicos como del equipo de psicólogos, además de acceso a una comunidad donde los padres y madres pueden compartir sus experiencias.

“Actualmente en España, más de un millón de padres espían a sus hijos en Internet, pese a sentir que no están haciendo lo correcto. Desde Parental Click no queremos desarrollar un entorno donde controlar todo lo que hacen los hijos mediante una app, sino ayudar a los padres a anticiparse a un problema. Ayudarles a que puedan guiarles mejor para que desarrollen conductas responsables en su uso de la tecnología”, señala Valle.

¿Cómo funciona Parental Click?

Parental Click es la herramienta de control parental que más información da a los padres de forma legal. La app está especialmente pensada para aquellos padres que confían en sus hijos pero no en lo desconocido y desconocidos de Internet, y que buscan contar con una herramienta que, al estar instalada de forma consensuada con su hijo, no vulnere esa relación de confianza pero que les ofrezca todas las garantías de seguridad.

Las funciones del sistema se pueden configurar de acuerdo a la madurez del menor y a los riesgos a los que pueda estar expuesto. Periódicamente, el equipo de psicólogos planteará al menor una serie de preguntas tipo test para valorar su reacción en situaciones de riesgo cotidianas.

Acorde a ello, los padres podrán activar todas o algunas de las funcionalidades de acceso que permite la aplicación, de las cuales siempre tendrá conocimiento el menor. Ante situaciones puntuales de alto riesgo, el padre podrá activar algunas en modo oculto a éste sin infringir por ello la ley.

Parental Click permite visualizar:

  • Cada foto o vídeo que el menor realice o reciba, sean borrados o no, lo reciben sus padres
  • Geolocalización con consentimiento previo del menor, en el caso de no recibir respuesta en 5 minutos, se activa la geolocalización inmediata
  • Historial de navegación
  • Agenda y alerta de nuevos contactos añadidos
  • Historial y contenido de las llamadas
  • Contenido en sus redes sociales
  • Apps descargadas

“Nuestro objetivo es evitar que los menores accedan a contenido inapropiado, compartan datos personales o imágenes que les pueda perjudicar hoy o en el futuro. Queremos procurarles todas las ventajas de hacer un uso constructivo y responsable de la tecnología y acompañarles mientras aprenden a identificar y a reaccionar ante los peligros. También vamos a proporcionar pruebas procesalmente legítimas de los hechos ocurridos, obtenidas respetando los derechos fundamentales de las partes implicadas para que, llegado caso, puedan ser presentadas en un juicio e incrementar las posibilidades de éxito y reducir los tiempos procesales”, indica su fundador. “Para el día a día, el resultado inmediato que se consigue con el uso de la app es que los menores recapaciten antes de hacer nada en Internet: hablar con desconocidos, publicar fotos, comentarios, participar en juegos, bromas o concursos, hacer fotos de sus amigos, selfies… Si no quieren o pueden compartirlo con sus padres es un error crear ese contenido y muy peligroso compartirlo en redes”, concluye Pedro Valle.

© VISTO DE OTRO LADO

Se te acabo el chollo de informarte en Facebook

A los que nos interesa la verdad de las cosas y buscamos informarnos de las noticias en nuestro muro de Facebook parece que se nos ha agotado esta posibilidad a no ser que paguemos por ello.

Facebook está probando un método de suscripción para acceder a las noticias que aparecen en esta red social. Lo ha explicado Campbell Brown, jefe de acuerdos sobre noticias de Facebook. El plan es que los que no estén subscritos solo puedan acceder a 10 artículos: a partir del 10º artículo, tendrán que pagar si quieren ver más.

Es cierto que esta idea no ha partido de Facebook sino de los diarios y medios informativos digitales que quieren sacar el mayor provecho de esta plataforma de comunicación de la que también, indudablemente ésta sacará partido motivo por el cual su gratuidad cada vez es más cuestionada por el hecho de que cada día son más las restricciones a aquellos usuarios que quieren compartir las noticias con el resto del mundo en vez de publicar “chascarrillos” y medias verdades que desvirtúan la noticias. “A mar revuelto, ganancia de pescadores”

Con el crecimiento cada vez mayor de los medios digitales,  los diarios cada vez tienen menos suscriptores y por lo tanto disminuyen sus beneficios.

Según  fuentes cercanas a Facebook,, a finales de año esta red social  empezará con las pruebas en cuanto a la determinación de los detalles del proceso de pago, de manera que en el próximo año podría entrar en funcionamiento esta forma de difusión de noticas procedentes de tales medios.

“Facebook está probando un método de suscripción para acceder a las noticias que aparecen en esta red social. (…) El plan es que los que no estén subscritos solo puedan acceder a 10 artículos: a partir del 10º artículo, tendrán que pagar si quieren ver más-“

En todo caso te damos la oportunidad que, mediante la suscripción gratuita indefinida, que hemos aumentado a los primeros cien mil suscriptores a nuestro MAGAZINE PLAZABIERTA.COM, puedas recibir también de forma gratuita en tu correo electrónico la noticias del momento, motivo por el que estamos estudiandoel cambio de formato, siempre bajo la premisa de que somos un medio social en el que tu voz es lo más importante.

Según fuentes cercanas a Facebook, todavía deben perfilarse detalles como el proceso de pago, de manera que si la prueba funciona, podría oficializarse en 2018.

Fuente: Cnet

SUSCRIPCIÓN GRATUITA INDEFINIDA PLAZABIERTA.COM AQUÍ

 

Game of Thrones (season 7)

Daenerys (Emilia Clarke) toma posesión de Dragonstone en la nueva temporada. (Foto: HBO)

Ayer pudimos ver el primer adelanto en vídeo de “Game Of Thrones ” con  King’s Landing en poder de Cersei, Daenerys que tendrá que decidir cuál será su plan de ataque en el próximo episodio 

En el norte Jon Snow (Kit Harington) tiene una audiencia con Yohn Royce, defensor del valle de Arryn, quien se muestra desconfiado ante la casa Targaryen. ¿Por qué los menciona ahora?

Es posible que en el próximo episodio de “Game of Thrones” Jon Snow sepa que Daenerys ya está en Westeros, a lo cual se sumaría la carta de Samwell Tarly sobre los yacimientos de dragonglass cerca al palacio de la recién llegada.

El adelanto también muestra a un lobo. ¿Se trata, pues, del esperado reencuentro de Arya Stark (Maisie Williams) con Nymeria? Como se recuerda, en la primera temporada ella abandonó a la loba para salvarla de los Lannister, quienes querían matarla por morder a Joffrey.

DATO

Se puede ver este episodio en  “Game of Thrones” el domingo 23 de julio por la noche en los canales HBO, HBO 2 y la app HBO GO.

No se te olvide dejarnos tu comentario.

La estupidez tecnológica

A veces se ponen los nombres pensando solo en la parte positiva de lo nombrado, obviando que como el hombre es un ser, como casi todo en el universo, pretendidamente simétrico habrá que pensar también en cómo se llamarán las consecuencias negativas de lo nominado.

Por ejemplo, si el hombre pone en marcha un avance tecnológico como pueda ser la inteligencia artificial es casi inevitable pensar que se dará lugar a la existencia de algo tan artificial como la inteligencia, pero de signo contrario.

Claro, el nombre evidente sería la estupidez artificial, pero, desgraciadamente, eso es algo que el hombre lleva practicando desde antes de Atapuerca. Puede, incluso, que desde antes de que el hombre pudiera considerarse a sí mismo como tal.

El caso es que más allá de cómo queramos, o logremos llamarle, el hecho existe. Como hay que referirse, y referirlo, de alguna manera permítaseme llamarle estupidez tecnológica. Posiblemente el concepto sea tan amplio que su implicación quede, al nombrarlo así, un tanto difuso. Puede ser. Pero  habrá que empezar por poner puertas al campo, nombre a lo innominado, de alguna manera.

Es verdad que una estupidez tecnológica es diseñar máquinas para matar, máquinas para devastar, máquinas para complicar la vida a las personas, y todas ellas se acometen, pero en todos esos casos, y yo diría que en todos los demás, la estupidez está en el creador y no en lo creado. Y si es así, que lo es, podríamos definir la estupidez tecnológica como todo invento realizado por el hombre para complicarle, o quitarle, la vida a sus semejantes.

Seguro que a todos se nos ocurren, así, de golpe, multitud de ejemplos. Los drones bélicos, los ordenadores de Hacienda o los “call center”. Pero con ser todos ellos intrínsecamente perversos hay otras aplicaciones tecnológicas que tras una cara amable, tras una apariencia de avance y servicio, esconden conductas que analizadas con frialdad nos llevan de la preocupación al miedo.

A mí me ha pasado ayer. Ayer, inopinadamente, he descubierto una estupidez tecnológica que me atañe directamente y que ha hecho subir el termómetro de mi indignación hasta niveles a los que hacía tiempo que no me asomaba.

Ciertamente uno de los grandes problemas que tiene esta pretendida civilización, o lo que va quedando de ella entre ideologías y otros disparates, son las redes sociales y, particularmente, su perversa utilización que deja a la vista pública la bajeza moral, la miseria ética y educativa de muchos de sus utilizandos, que vierten en una especie de frenesí bacanal lo más sucio y bajo de sus instintos. Esas redes sociales en las que triunfan en una orgía de impunidad y, pretendido, dogmatismo moral, los inquisidores subidos en pedestales de razones indiscutibles ante las que los demás hemos de doblegarnos o resignarnos a ser atacados, insultados, descalificados o amenazados, incluso de muerte, por gentecilla que cara a cara no aguantaría dos argumentos seguidos.

“no de los grandes problemas que tiene esta pretendida civilización, o lo que va quedando de ella entre ideologías y otros disparates, son las redes sociales y, particularmente, su perversa utilización que deja a la vista pública la bajeza moral, la miseria ética y educativa de muchos de sus utilizandos”

Pero con ser muchos de los usuarios de las redes sociales, inquisitoriales, dictatoriales, amorales de moral única y rígida, victorianos de nuevo cuño, adoradores de una libertad sin diversidad, impostores e imponedores de la verdad única, renegados y resabiados de lo normal, títeres y guiñoles de todo tipo y tendencia, tendencia ajena por supuesto, de una estupidez tecnológica proverbial, no son la única estupidez tecnológica achacable al uso, y a veces disfrute, de estas herramientas sociales que bien usadas serían una fuerza imparable en la consecución de metas positivas: la educación, la formación, la verdad y la libertad. La ajena antes que la propia, por si algunos aún ignoran en que consiste la verdadera Libertad.

Ayer, inopinadamente, mi cuenta de Facebook, eso que algunos llamamos caralibro en la intimidad, me comunicó, con un cierto tufillo de satisfacción y complicidad, que mi denuncia anónima había sido atendida y que se había retirado la publicación denunciada.

Pasmo. No puedo calificar de otra forma más que de pasmo la reacción inmediata que sufrí. Según el caralibro yo había interpuesto una denuncia anónima, algo absolutamente contrario a mi forma de entender las cosas, algo propio de represores, de reprimidos, de censores, de inquisidores, de dictadores, de frustrados, contra algo que alguien había publicado en la red social. Y además, al parecer, yo tenía razón en mi denuncia. Tras el pasmo, la indignación y la necesidad de saber, de conocer qué, cuando y de quién estábamos, en realidad estaba el caralibro, hablando.

Cuando comprobé de que publicación me habían, alguien o algo, nombrado censor anónimo y maquinante tuve un primer ataque de hilaridad, un segundo de estupor y un tercero de indignación que fue subiendo, cuando comprobé que además me preguntaban por mi satisfacción con el resultado obtenido con opciones de muñequito, hasta santa indignación. Por supuesto marqué el muñequito que más cara de amargado tenía y escribí un comentario aún más amargo, soez, insultante… que seguramente no leería nadie, o nadie al que le inmutara lo más mínimo mi respuesta, o que lo leería un robot que llevaría el muñequito a algún tipo de formulario de estadísticas de respuestas. Lo borré.

Resulta que yo había denunciado a Agustín Martinez Eugui, pintor, motero, amigo y hermano, porque había publicado uno de sus cuadros que era un torso desnudo de mujer. Es verdad que me joroba sobremanera que Agustín sea más alto, más guapo, más delgado y menos calvo que yo. Como ocultar que la envidia me corroe cuando compruebo que es mejor pintor que yo, lo cual en sí mismo no supone ningún mérito por su parte. Pero todas estas cosas ya se las he dicho a la cara, y varias veces. No, yo jamás había, ni habría, interpuesto una denuncia, jamás anónima, jamás contra Agustín, jamás porque se viera un desnudo. Claramente algo, o alguien, ha utilizado mi cuenta y mi nombre para llevar a cabo una acción que repudio con toda mi fuerza y convicción. Así que después de borrar el comentario anexo al muñequito decidí explicarme, y explicar a todo el que lo lea que existe la estupidez tecnológica y que estamos inermes ante ella.

Porque si la denuncia anónima pertenece a la más antigua, y execrable, estupidez humana, permitirla en los nuevos entornos, aún no tiene nombre y el de estupidez tecnológica se le queda corto. Muy, pero que muy, corto.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Analfabetos funcionales

 

Uno de las grandes luchas de la humanidad en general y de la sociedad española en particular, ha sido la erradicación del analfabetismo, y esa lucha, estadísticamente, se ha ganado. Es verdad, es una victoria puramente estética,

ya no hay prácticamente personas que no sepan leer y escribir, aunque viendo ciertos mensajes de redes sociales uno se pregunta que es saber escribir, pero lo que nadie controla es cuantas de esas personas que tiene el conocimiento básico no son ahora analfabetos funcionales, no son ahora ignorantes incapaces de asimilar, analizar y cribar la información que reciben.

Uno de los grandes argumentos que te encuentras hoy en día cuando hablas con ciertas personas es que lo han leído en internet, ya si además lo pone la Wikipedia es dogma de fe, sin pararse a pensar que la información que figura en internet es tan extensa, tan ingente, tan comercial, que siempre vas a encontrar lo que tú quieras, lo que no quieras y todos los matices intermedios.

Leyendo internet, las redes sociales, uno se da cuenta de que ya hemos sido invadidos por los extraterrestres, que no digo yo que no, que somos fumigados en aras de unos intereses espúreos, que no digo yo que no, que vivimos en un conflicto de conspiraciones e intrigas a las que somos ajenos, que no digo yo que no, que somos permanentemente envenenados por las industrias farmacéuticas, que no digo yo que no, que somos gobernados por oligarquías en la sombra, que no digo yo que no, que …
Que, vamos a ver, que no digo yo que no, que no digo yo que no haya motivos para reflexionar sobre ciertas cuestiones y plantearse infinidad de preguntas, pero que disponemos de tantos argumentos, de tal avalancha de información, que somos incapaces de acceder a toda e, incluso, de asimilar toda aquella a la que accedemos. Primero por cantidad, pero, y es fundamental, por falta de los conocimientos básicos imprescindibles para analizar con rigor temas concretos.

Más allá de actitudes sospechosas, que las hay, más allá de intereses comerciales, que los hay, más allá de intrigas y conspiraciones, que estoy convencido de que las hay, yo no tengo capacidad de encontrar la verdad de todas las cuestiones, en caso de que pueda encontrar la de alguna, porque mi formación y mi tiempo no me lo permiten.

Es fundamental, a la hora de documentarse sobre un tema, contrastar las fuentes, no dejarse llevar por convicciones personales y, sobre todo, medir las consecuencias de nuestra incapacidad, porque si en muchos casos podemos vivir con nuestra desinformación, o nuestra deforme información, en ciertos temas como el de la salud seguir consejos y verdades de ciertos gurús de la literatura comercial y de la cultura sanitaria alternativa, en tiempos en vez de escribir libros viajaban por las ferias en carromatos, nos pueden llevar a una pérdida de salud y de calidad de vida sin retorno posible.

 

“Es fundamental, a la hora de documentarse sobre un tema, contrastar las fuentes, no dejarse llevar por convicciones personales y, sobre todo, medir las consecuencias de nuestra incapacidad”

Yo desconfío profundamente de la industria farmacéutica, y de la alimentaria y sus fórmulas llenas de letras y números que desconozco, pero no eso no me lleva a suicidarme en aras de unos consejos alternativos igual de, si no más, dañinos que lo que intento evitar. Procuro comer natural, procuro no tomar más medicamentos que los imprescindibles y detectar en los que tomo efectos secundarios indeseables, y me encomiendo a lo que sea para que lo que entra en mi cuerpo no empeore lo que había antes. No alcanzo a más.

¿Y a cuento de que ha venido esto? Ah¡, si, ya recuerdo. El otro día alguien compartió en su muro un chiste que al parecer era muy gracioso. Era como sigue:

Romeo le dice a Julieta:
– ¿No es verdad angel de amor que en esta … ?
– Romeo –interrumpe Julieta en el colmo de la gracia- ¿Quieres trepar ya de una vez por la enredadera…?

El resto, que parece ser el chiste, ya no tiene importancia. Lo realmente importante es que aparte de lo soez, previsible y poco gracioso del chiste, nadie, ab-so-lu-ta-mente nadie, reparó en que ¿Qué pintaba Romeo en Sevilla? ¿Qué hacía Julieta en el lugar de Doña Inés? ¿Hay enredaderas en la finca de Don Juan, a orillas del Guadalquivir? ¿Hay tanta gente que ignora que esa frase es del Don Juan de Zorrilla y que Romeo y Julieta son personajes de Shakespeare?

Pues eso, analfabetos funcionales.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

ANONYMOUS destapa el fraude electoral del PP en el 26J

fraude electoral

tonto electoral

En el Derecho Romano, principal fuente histórica de nuestro derecho, se contemplaba un delito llamado «crimen ambitus», que describía la corrupción electoral, especialmente la compra de votos.

Durante el periodo republicano (509 a.C. – 27 a.C.), el propio sistema electoral facilitaba, de hecho, la corrupción, que se agravó a partir de la expansión territorial y marítima producida después de la Segunda Guerra Púnica. Los gobernadores comenzaron a enriquecerse sin escrúpulos a través del cobro de impuestos excesivos y la apropiación de dinero de la administración pública. Como denunció en aquella época el historiador romano Salustio, «los poderosos comenzaron a transformar la libertad en licencia. Cada cual cogía lo que podía, saqueaba, robaba. El Estado era gobernado por el arbitrio de unos pocos».

 Por aquel entonces, el «crimen repetundarum» aludía a los delitos de corrupción, cohecho o tráfico de influencias. La primera ley que se estableció fue la «Lex Calpurnia» (149 a.C.), como consecuencia del abuso del gobernador de la provincia de Lusitania, Servio Sulpicio Galba, al que se acusó de malversación de fondos y fue juzgado por un jurado procedente de la orden senatorial, algo que era toda una novedad. Sin embargo, esta primera ley no imponía ninguna pena pública, sino la devolución del dinero que había sustraído.

En el 123 a.C., se establecieron una serie de tribunales permanentes, llamados «quaestiones perpetuaes», cuyo cometido fue el de investigar todas estas malas prácticas y extorsiones de los gobernadores provinciales que habían sido denunciadas por los ciudadanos. Al principio no tuvieron el éxito deseado, pero fueron importantes porque con ellos se definió legalmente el «crimen repetundarum», que hizo alusión a los delitos de corrupción, cohecho o tráfico de influencias.

Este sistema se fue perfeccionando con la definición de nuevos delitos. El «crimen maiestatis», por ejemplo, definía los abusos de poder por parte de los senadores y magistrados. Era considerado el acto más grave contra la República y fue castigado, incluso, con la pena de muerte o el exilio voluntario. El «crimen peculatus» hacía referencia a la malversación y apropiación indebida de fondos públicos por parte de un funcionario, así como la alteración de moneda o documentos oficiales. O el «crimen ambitus», que describía la corrupción electoral, especialmente la compra de votos.

Rajoy pirata

 “como parece que en este país, que algunos no han dudado de bautizar con el nombre de «Españistan», como una moderna modalidad de hacer alusión al deterioro económico y político del que ha sido objeto  a manos de políticos y partidos corruptos, que han conformado gobiernos despóticos; a veces difíciles de combatir con la promulgación de leyes lasas aprobadas por un legislativo bajo la técnica del rodillo de las mayorías absolutas, unas veces en manos del PP y otras del PSOE,, amparando a los ladrones de cuello blanco y condenando a los pobres desgraciados que, en ocasiones, delinquen”

La situación descrita parece una calcomanía de lo que, desde la Constitución de 1978 se vive en España, pero con un sistema penal más indulgente y tolerante con los que ejercen el poder de forma irregular. Estamos, por tanto, ante una demostración clara y patente de que el poder corrompe, y de qué manera; hecho evidenciado por la degradación de unas instituciones, empezando por la Jefatura del Estado, durante el reinado del que llaman rey emérito, que han convertido el ejercicio del poder en una auténtica cloaca.


Ahora bien, este problema se ha convertido en una patología social desde el momento en esas formas deleznables de actuar son respaldada por los súbditos, y creo haber utilizado la palabra correcta, pues no conozco que haya otra forma menos  peyorativa para denominar a quienes se someten a un poder en el que el «Estado de Derecho» es una mera entelequia plasmada en un Texto Constitucional que no ha dejado de ser más que una mera declaración de intenciones en la mayoría de los casos.

Así pues, como parece ser que en este país que algunos no han dudado de bautizar con el nombre de «Españistan», como una moderna modalidad de hacer alusión al deterioro económico y político del que ha sido objeto  a manos de políticos y partidos corruptos que han conformado gobiernos despóticos, a veces difíciles de combatir con la promulgación de leyes sacadas adelante por legislativos acostumbrados a utilizar la técnica del rodillo de las mayorías absolutas, unas veces en manos del PP y otras del PSOE, y que han servido de amparo para que los ladrones de cuello blanco a ellos vinculados, por formar parte de los mismos, hayan podido cometer sus fechorías, mientras que a los pobres desgraciados  que delinquen por necesidad, se les juzga y condena dejando caer sobre ellos todo el peso de la Ley.

Status quo como el descrito, no dejan otra alternativa a los ciudadanos comprometidos por un cambio real y efectivo en la forma de hacer política, que la DENUNCIA SOCIAL como la que esta llevando a cabo  ANONYMOUS contra el fraude electoral del PARTIDO POPULAR en las últimas elecciones del 26J, que de ser cierto, podría dar al traste con la investidura de Rajoy, y su condena perpetua al destierro político si logran quitarle la máscara de hipocresía que utilizan frente a determinados ciudadanos que han estado encantados de votar corrupción.

Aquí os dejamos  el video denuncia para que cada uno saque sus propias conclusiones y obtener la fuerza suficiente para hacer frente a estos malandrines, ladrones, meapilas, soplagaitas y neofascistas que se mueven como gusanos por esas instituciones que han hecho suyas al estilo de los caciques de la España en blanco y negro; algo así como: “aquí yo soy el que mando y hago lo que me da gana”, dentro de un sistema que difícilmente pueden ser adjetivado como democrático, en tanto en cuanto no se haga una limpieza a fondo con plaguicidas de ultima generación cuyo principio activo sea devolver el poder al pueblo en el sentido más amplio de la palabra.

 

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Los esclavos del Siglo XXI

Un trabajo de mierda, 
una casa pequeña 
Un amor aplastado 
por impuestos y deudas 
Unos niños preciosos 
aprendiendo en la escuela 

La vida de los esclavos en el siglo XXI 

Atrapados en el precio 
de una crisis eterna 
Por tener esas cosas 
que no nos interesan 
Protestar débilmente, 
reprimidos con fuerza 

La vida de los esclavos en el siglo XXI 

Unos nos arrastramos, 
otros sueñan con ello 
Unos se desesperan, 
otros se suicidan
Buscando una manera 
de librarse de esto 
De una vida de esclavos en el siglo XXI 

letra de la canción Esclavos del  S. XXI by Gatillazo

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

La catastrofe neoliberal (video)

catastrofe neoliberal

Las ideas de economía liberal parecen predominar el mundo moderno después de que hace casi siglo y medio el modelo provocara la primera crisis económica mundial.

Tras décadas de grandes avances sociales impulsados con la creación del estado del bienestar, repasamos el origen de su actual declive.

Desde los años 70 con los primeros experimentos liberales en dictaduras de América Latina, pasando por una versión más moderada en occidente; en ambos casos las consecuencias no parecen menos desastrosas que antaño.

Qué le sucede al hombre endeudado durante la crisis? ¿Cuál es su principal actividad? La respuesta es muy simple: paga». Expertos, políticos y editorialistas son unánimes: la deuda que grava las finanzas públicas obstaculiza el crecimiento y hace estallar el desempleo. Los Estados deben desendeudarse a cualquier precio si quieren tranquilizar a los mercados y volver a la prosperidad (…).

 

«Qué le sucede al hombre endeudado durante la crisis? ¿Cuál es su principal actividad? La respuesta es muy simple: paga». 

La crisis de 2008 aceleró la conformación de un «nuevo capitalismo de Estado», que confisca la riqueza social mediante el impuesto. En un inquietante retorno a las vísperas de las dos guerras mundiales, el proceso de acumulación está gobernado por el capital financiero, que absorbe sectores no rozados aún por él, como la educación, y tiende a identificarse con la vida misma. Ante la catástrofe actual y el desastre anunciado, urge salir de la valorización capitalista, reapropiarnos de nuestra existencia, nuestro saber-hacer, nuestras tecnologías, y reconectarnos con lo posible organizando colectivamente un frente del rechazo1.

(© Gobernar a Través de la Deuda. Tecnologías de Poder del Capitalismo Neoliberal by Lazareto, Maurizio).

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