Archivos de categoría para: Mundo

Muere la abogada y política feminista Simone Veil a los 89 años

Simone Veil

 Una gran mujer, considerada una de las principales figuras del feminismo, y una superviviente del Holocausto nazi, prisionera en el campo concentración de Auschwitz, con el número  78651, donde perdió gran parte de su familia; ha fallecido hoy a los 89 años. Apasionada, exigente, autoritaria y presta a la batalla, supo como nadie defender los derechos sociales, siempre muy a la izquierda.

Nació en Niza el 13 de julio de 1927 en una familia, los Jacob, que no practicaba el judaísmo religioso, sino el intelectual: el padre, Émile, arquitecto, inculcó a sus cuatro hijos que pertenecer al Pueblo del Libro implicaba un especial esfuerzo en el pensamiento y la escritura.

auschwitz niños con el número de prisionero grabado en el brazo

El 13 de abril de 1944, soldados franceses y alemanes cargaron a los Jacob en trenes de ganado con destino a Auschwitz. Se acercaba el caótico fin de la guerra. Después de Auschwitz, en enero de 1945, fue enviada a pie con tan solo 16 años, junto a su madre y una hermana, en la terrible “marcha de la muerte“, hacia Mauthausen y después a Bergen-Belsen. Solo Simone y una hermana sobrevivieron. Se ignora dónde murieron su padre y su hermano. Ella nunca quiso borrarse del brazo el número que le tatuaron en el campo de exterminio.

De aquella experiencia sacó una fortaleza formidable, con una ganas tremendas de vivir –“aunque sin muchas ilusiones“, y con la necesidad de entender el mundo y atender a quien más lo necesitaba.

Destacó por su extraorinaria labor en política tanto nacional como internacional, siendo la primera mujer ministra en Francia bajo el gobierno de iscard D’Estaing, en 1974, al frente de la cartera de sanidad; siendo su legado político más importante la ley que lleva su nombre, aprobada el 17 de enero de 1975 y que despenalizó el aborto bajo ciertas condiciones, a pesar de la gran presión ejercida por los grupos conservadores, dentro del propio Gobierno, y ante una opinión pública dividida. “Ninguna mujer recurre, por gusto, al aborto. Basta con escuchar a las mujeres. Siempre es una tragedia“, dijo Veil ante una asamblea francesa mayoritariamente masculina, añadiendo que “No podemos seguir cerrando los ojos ante los 300.000 abortos que, cada año, mutilan a las mujeres de este país, que ofenden nuestras leyes y humillan a aquellas que los padecen”.

“Ninguna mujer recurre, por gusto, al aborto. Basta con escuchar a las mujeres. Siempre es una tragedia”, dijo Veil ante una asamblea francesa mayoritariamente masculina…”
( Simone Veil )

 

También fue la primera mujer elegida presidenta del Parlamento Europeo, en 1979. De 1984 a 1989 fue la líder de los Liberales, Demócratas y Reformistas, y reconoció que su trabajo en la Unión Europa la había “reconciliado con el siglo XX”.

 

Al héroe del monopatín

al héroe del monopatín

Un héroe, un ángel, un ciudadano valiente… Gracias Ignacio…

Quizá te interese leer:

El último atentado

El terrorismo simpático

El Algoritmo de la Muerte

Busco la esencia de las cosas cuando dibujo. Autodidacta que explora nuevas técnicas. Me apasiona el arte en todas sus manifestaciones. Vivo inmersa en mi locura y eso me hace feliz.

Un refugio inesperado (3ª parte)

Niños polaco en las ruinas de Varsovia – Septiembre 1939

Unos prisioneros evadidos narraron unos hechos horripilantes, contaron cómo separaban a las familias al llegar a los campos.

Las mujeres, niños, ancianos, discapacitados o enfermos eran conducidos a unas naves a las que llamaban “duchas”, con la excusa de despiojarlos, y allí les aniquilaban abriendo las espitas del gas. Ya en meses anteriores los rumores llegados de Chelmno hablaban de judíos gaseados en furgonetas. La Resistencia polaca recibió una carta en clave advirtiendo y desvelando que los campos de trabajo no eran otra cosa que campos de exterminio.

Hechos tan abominables les golpeaba por dentro desgarrando sus entrañas, aumentando inexorablemente la sensación de temor, formaba parte de su día a día manteniéndose invisible y hacían acto de presencia en el momento más inesperado, una puerta que se abría sola, la ventana que chirriaba, el objeto que caía al suelo sin haber sido tocado, un golpecito que sonaba extraño, las cosas más triviales eran capaces de provocar un enorme sobresalto en los presentes. A pesar de ello los Zabinski se sobreponían intentando salvar todas las vidas posibles, arriesgando constantemente la suya. Antonina acostumbró a teñirles los cabellos, utilizando peróxido, a aquellos Invitados con rasgos semitas demasiado evidentes, para que pudieran pasar desapercibidos. Durante unos meses, mientras estuvo embarazada de su hija Teresa se vio forzada a guardar reposo y a permitirse recibir los cariñosos cuidados de sus Invitados.

Irena Sendler 1942

Una de las Invitadas de honor en el zoo fue Irena Sendler. Antes de la invasión de 1939 trabajaba de enfermera en el Departamento Social de Varsovia. Era hija de un médico y familia católica. En 1942 horrorizada por la degradación de vida impuesta a los judíos se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, más conocida como Zegota, (célula fundada por Zofia Kossak y Wanda Krahelska-Filipowicz, con la misión de ayudar a los que se ocultaban en hogares polacos. Su único propósito era el rescate. Salvaron entre 30.000 y 50.000 judíos en Varsovia), y consiguió que se unieran a la causa varios colaboradores más. Crearon identificaciones falsas para tratar enfermedades infecciosas y los nazis, temerosos de contagiarse, permitieron a los polacos controlar las epidemias que surgían en el gueto, dándoles un pase especial. El grupo introducía en secreto alimentos, ropa, medicamentos y dinero.

Pronto comenzaron la labor de rescate de los niños. Algunas familias reticentes a separarse de sus hijos, algo comprensible pero nefasto, fueron deportados y gaseados en los campos de exterminio. Durante más de año y medio Irena consiguió sacar a más de 2.500 niños utilizando una infinidad de subterfugios para esconderlos. Desde sacos de patatas hasta cajas de herramientas, pasando por cargamentos de mercancías, ataúdes, cualquier elemento servía si con ello les salvaban la vida.

 

“Pronto comenzaron la labor de rescate de los niños. Algunas familias reticentes a separarse de sus hijos, algo comprensible pero nefasto, fueron deportados y gaseados en los campos de exterminio.”

Creó un archivo donde registró sus nombres y datos así como sus nuevas identidades, a fin de devolvérselos a sus familias una vez hubiera acabado la guerra. Elzbieta Ficowska era un bebé de cinco meses cuando fue transportada entre un cargamento de ladrillos en un carro tirado por un caballo. Le administraron un sedante para mayor seguridad y la introdujeron en una caja de madera llena de agujeros para que entrase el aire. Sus padres murieron en el gueto y a ella se la conoció con un apodo, “la niña de la cuchara de plata”, su madre había escondido entre sus ropas una cuchara de plata con su verdadero nombre y la fecha de nacimiento grabados: 5 de enero de 1942.

Irena Sendler 2007

Irena fue descubierta, se cree que la traicionaron. La Gestapo la detuvo y la trasladó a Pawiak, una infame prisión, donde la torturaron brutalmente y la condenaron a muerte. Ella era la única que conocía las verdaderas identidades de los niños y las familias polacas adoptivas, pero no consiguieron arrancarle ni una sola palabra. Los miembros de la Zegota sobornaron al soldado que la custodiaba y pudieron rescatarla antes de ser ejecutada. Más tarde enterró los registros de los niños del gueto en un tarro de cristal en el jardín de una vecina, con el fin de que fuesen recuperados un día si ella moría. Se la conoció como ‘El Ángel del Gheto de Varsovia’. La mantuvieron escondida en la casa de los Zabinski, sus amigos, hasta recuperarse de algunas heridas, de otras no se restableció jamás. En el año 2007 el gobierno de Polonia la presentó como candidata para optar al premio Nobel de la Paz, se trataba de una de las últimas heroínas y mártires vivas de su generación. Recibió en su país la condecoración más elevada siendo nombrada dama de la Orden del Águila Blanca y la distinción de Justa entre las Naciones en Israel.

En una de sus frases dijo lo siguiente: ‘Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada con el corazón, sin importar su religión, raza ni nacionalidad’.

Janusz Korczak Monumento

Otro miembro importante del gueto, Janusz Korczak, pediatra, pedagogo, escritor y miembro de la Logia Masónica de la Federación internacional Le Droit Humain, (tenía como objetivo: “conseguir la conciliación de toda la humanidad por encima de las barreras religiosas y buscar la verdad manteniendo siempre el respeto entre los hombres”), había fundado ‘El Hogar de los Huérfanos’ (Dom Sierot) en colaboración con Stefania Wilczynska el 7 de octubre de 1.912, un hogar que dirigió durante los siguientes 30 años hasta la invasión. Fue arrestado por los nazis, recluido en la prisión de Pawiak y puesto en libertad gracias a una fianza. Una vez en el gueto los miembros de la Resistencia le propusieron la fuga en varias ocasiones, siempre se negó a abandonar a los huérfanos, decía: ‘No se abandona a un niño enfermo y no le abandonas en estas circunstancias’. Todavía estaban frescas en la memoria colectiva las imágenes de Janusz acompañado de 200 niños y de sus colaboradores, los más pequeños aferrados a su mano o a sus ropas, caminando silenciosos hacia los vagones del ferrocarril cuyo destino les llevaría inexorablemente a su exterminación en Treblinka.

Y Antonina se preguntaba entonces cómo podía estar ocurriendo algo tan abominable en pleno siglo XX.

Janusz Korczak fue condecorado a título póstumo con la Cruz de Caballero de la Orden del Renacimiento de Polonia y de Justo entre las Naciones en Israel. En la Polonia actual se le considera un mártir, además de un precursor de las modernas teorías pedagógicas. Opinaba lo siguiente: ‘Cambiar el mundo, significa cambiar la educación’.

En 1.943 uno de los más monstruosos comandantes del Tercer Reich, Heinrich Himmler, a quien se le atribuye ‘La Solución Final’, visitó el gueto y ordenó la reanudación de las deportaciones, sin embargo, los judíos insurrectos levantaron barricadas y actuaron en contra de los judíos colaboracionistas, la expulsión hubo de ser pospuesta. Desde el exterior fueron apoyados por la Resistencia polaca y por los miles de judíos que habían logrado escapar, entre

20.000 y 30.000. El bosque de Parczew, con lagos y algunos caminos transitables se convirtió en el refugio de estas personas, la mayoría hombres. El Levantamiento del Gheto de Varsovia fue el escenario de la mayor resistencia judía contra el genocidio, se inició el 19 de abril de 1.943 pero la ayuda del exterior no fue suficiente y acabó apenas en unas semanas, concretamente el 16 de mayo, dejando una imagen fantasmal con el gueto reducido a escombros y sembrado de miles de cadáveres. Los nazis lo dieron por concluido volando uno los símbolos más emblemáticos de la comunidad judía, la Gran Sinagoga, que se encontraba en el exterior del gueto, en la calle Tlomackie. Alrededor de 56.000 hombres fueron capturados y hechos prisioneros. Otros 37.000 deportados a diferentes campos de concentración.

Jan Zabinski

Jan recibió un tiro en el cuello durante la insurrección de Varsovia, logrando milagrosamente sobrevivir. Estuvo en un campo de prisioneros en Alemania durante dos años, regresó en 1.945. Antonina también fue detenida junto con sus hijos, en el trayecto de camino a Alemania consiguió escapar con los niños permaneciendo ocultos en una aldea hasta el final de la guerra. Cuando regresó a Varsovia se dedicó a recaudar fondos para la reconstrucción del zoológico. Su reapertura se llevó a cabo en el año 1.949, siendo Jan su principal protagonista. Retomó sus clases como profesor y escribió varios libros. La familia volvió a estar unida. El 7 de octubre de 1.965 se desplazaron a Israel invitados por sus amigos y por aquellos cuyas vidas salvaron. En una emotiva ceremonia fueron reconocidos con la prestigiosa distinción de Justos entre las Naciones. A las sucesivas preguntas de la prensa Jan explicaba: “No fue un acto de heroísmo, sólo una obligación humana”.

Su gesta permaneció un tanto archivada demasiado tiempo, la grandeza y la humanidad de Jan y Antonina Zabinski deben ser recordadas.

Algunos de los prisioneros más conocidos del gueto fueron:

  • Emanuel Ringelblum: Historiador. Autor de las ‘Notas desde el Gheto de Varsovia’.
  • Mordechai Anielewicz: Comandante de la Organización de la lucha judía.
  • Yitzhak Katzenelson: Poeta y dramaturgo.Wladyslaw Szpilman: Compositor y pianista. La película de Roman Polanski está basada en sus memorias.

Más de 860.000 polacos fueron desarraigados, 1.300.000 enviados a Alemania para realizar trabajos forzados y 350.000, sencillamente, asesinados.

Reza en un dicho judío lo siguiente: Quien salva una vida salva al mundo entero

Fin del relato

No te pierdas los capítulos anteriores:
Montserrat Prieto
Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Un refugio inesperado (2ª Parte)

Soldados evadidos en las jaulas del zoo


Intentando reaccionar ante el ataque demoledor y la destrucción de la que estaban siendo objeto, sin que hubiera habido una previa declaración de guerra, la familia Zabinski corría desesperada atravesando las calles del barrio antiguo y a duras penas consiguieron llegar de nuevo al zoo.

Jan pensaba que el cerco a la ciudad sería inminente. Organizó rápidamente la salida de su mujer y su hijo de Varsovia hacia un pueblo cercano llamado Rejentówa, quedándose él al frente del zoológico.

Miles de civiles tuvieron el mismo pensamiento y en una huida apresurada abandonaron la ciudad a pie, apenas sin pertenencias, acarreando tan solo con los pocos enseres que podían llevar. Impulsados por el miedo y el instinto de supervivencia realizaban un esfuerzo por alejarse y buscar un lugar más seguro. Una interminable columna de gente volvió a escuchar los zumbidos de la aviación germana rasgando el cielo. Los temibles Stukas aparecían como aves de presa, sin alma, voraces, no dudando en abalanzarse a velocidad de vértigo sobre una muchedumbre indefensa, al tiempo que disparaban sus balas y alcanzaban sus objetivos fácilmente, provocando entre la población el pavor y la dispersión. Los pilotos de los cazas polacos eran hombres cualificados y famosos por su valor pero no podían competir, sus aviones estaban obsoletos, con los modernos y veloces Junkers JU-87 Stukas. Tan clara desventaja no les detuvo a la hora de lanzarse con determinación en persecución de los invasores logrando derribarles, al menos en aquella ocasión, y salvar la vida de sus compatriotas que enloquecidos de fervor y agradecimiento les vitoreaban.

irundstGerd von Rundstedt

La información que le llegó a Jan era muy preocupante, revelaba el avance de las tropas alemanas desde Prusia Oriental advirtiendo que no tardarían en alcanzar Rejentówa, hecho que le obligó a salir precipitadamente a buscar a su familia y llevarles de vuelta a la capital. Los nazis habían desarrollado estratégicamente la invasión desde tres ejes diferentes que terminarían por confluir en Varsovia. El ataque principal lo realizarían desde el territorio nacional alemán sobre toda la frontera polaca, bajo el mando de Gerd von Rundstedt. Un eje de ataque secundario por el norte, desde Prusia Oriental, ejecutado bajo el mando de Fedor von Bock. Y otro eje de ataque terciario por parte de los aliados eslovacos, con apoyo de unidades alemanas, bajo el mando de Ferdinand Catlos. Su intención no era otra que aislar la fuerza principal del ejército polaco al oeste del Vístula con el fin de ser, posteriormente, destruido.

Por su parte el ejército polaco había recibido órdenes precisas de defender Varsovia hasta el último aliento. A su regreso, los Zabinski, se encontraron el zoo devastado. El desolador sufrimiento de los animales que aterrados aullaban, barritaban, gruñían, chillaban o gemían les sobrecogió el alma. Tuvieron que presenciar con impotencia cómo los soldados polacos se veían obligados a sacrificar a muchos de aquellos animales que estaban malheridos. Una tercera parte de los animales fueron masacrados por las bombas de los nazis. El tiempo no se podía detener para asimilar cada trágico suceso y con el rostro anegado por las lágrimas se vieron forzados a reaccionar con rapidez pues suponía la diferencia entre vivir o morir. Jan, como veterano de la Primera Guerra Mundial tuvo que incorporarse al día siguiente a filas. Una vez más se despidieron, a Antonina y a Rys no les quedó otra opción que refugiarse en la casa de unos familiares.

Los bombardeos continuaron hasta finales de septiembre. Fue el general Erwin Rommel, cuyo apelativo el ‘Zorro del Desierto’ le definía, quien se dirigió por radio al pueblo polacoensalzando su valentía e instándoles a rendirse de una manera digna. Un despliegue de soldados alemanes en formación, de tanques, batallones y caballería desfiló por sus calles adueñándose de la ciudad ante los atónitos ojos de sus ciudadanos. Un tiempo después Jan, exhausto y demacrado aunque felizmente sano y salvo, volvía a reunirse con su familia.

La nueva colonia alemana estaba comandada por el abogado particular de Hitler, miembro destacado del Partido Nazi, Hans Frank dictó un decreto que había elaborado con unas leyes compuestas por el pensamiento nazi. Un decreto que, según él, estaba destinado a combatir la violencia. Cualquiera que violase las órdenes sería ejecutado. En realidad pretendía reducir a cenizas las estructuras del pueblo polaco y ejecutar a sacerdotes, profesores, terratenientes, políticos y artistas. En 1940 comenzó la persecución directa a los judíos quienes diariamente sufrían vejaciones y eran víctimas de ataques. Mandó levantar una alambrada y después construir un muro alrededor de una zona donde solo había edificios para reubicarlos allí, marginándoles y aislándoles de la zona aria. Así fue como nació el Ghetto de Varsovia, el más grande de todos, donde llegaron a habitar hacinadas casi medio millón de personas. Los nazis comenzaron a transportar a miles de judíos a Treblinka cuando ya muchos de ellos habían comenzado a morir en masa debido a las epidemias y al hambre. En aquellos días ignoraban que eran enviados a un campo de exterminio, pensaban que iban a un campo de trabajo.

Con el cese de los bombardeos la familia Zabinski pudo regresar definitivamente a su hogar. Comprobaron que la casa misteriosamente seguía en pie, había sufrido daños pero podría ser reconstruida para habitarla en su mayor parte. Totalmente desolados ante la situación que vivían muchos de sus amigos y vecinos judíos, recluidos en el ghetto, pensaron que debían hacer algo para ayudarles, y con esta decisión su destino quedó ligado al de ellos. A partir de entonces siempre llevaban oculta en algún bolsillo de su ropa una cápsula de cianuro.

Jan Zabinski no se quedaría de brazos cruzados viendo cómo los nazis destruían su país y a sus gentes. Ideó un plan. Se le ocurrió un proyecto, la cría de ganado porcino, con la excusa de alimentar a las tropas alemanas. Para ello disponía de un contacto importante, Luck Heck, un alemán antiguo conocido y miembro de la Asociación Internacional de Zoológicos, a quien le gustó la idea. Por otra parte, Jan, como teniente veterano de guerra también estaba bien informado y relacionado. Pertenecía a la Guardia Popular que estaba formada por unos 380.000 soldados y también colaboraba con la Resistencia, la mejor organizada de toda Europa.

Jan y Antonina utilizaron el zoo para esconder a muchos judíos que lograban escapar del ghetto, también a soldados que sobrevivieron a la invasión, todos ellos necesitaban de manera urgente un lugar eventual donde ocultarse, alimentarse y proveerse de documentos falsos. Les escondieron tanto en su propia casa, haciéndoles pasar por familiares, como en el sótano o utilizando las jaulas vacías de los animales que previamente habían cubierto de heno.

“Jan y Antonina utilizaron el zoo para esconder a muchos judíos que lograban escapar del ghetto, también a soldados que sobrevivieron a la invasión, todos ellos necesitaban de manera urgente un lugar eventual donde ocultarse, alimentarse y proveerse de documentos falsos”

 

El Ghetto de Varsovia

Les llamaban los ‘Invitados’, les ponían nombres inventados, apodos, además de utilizar constantemente consignas para avisarles de cualquier peligro. Eran conscientes del enorme riesgo que corrían sus vidas, (cualquier persona que ayudase a un judío era ejecutada junto a toda su familia), lo cual les hacía vivir en un estado permanente de atención y alarma. Cuando alguien desconocido e aproximaba a la casa, Antonina corría al piano y comenzaba a tocar ‘Go, Go to Crete’, con esta advertencia los Invitados sabían que debían ocultarse inmediatamente. Tenían demasiado cerca un batallón de soldados que se había instalado en una zona del parque y disponían de un almacén donde posiblemente guardaban armas. Jan vivía una vida doble y al límite, por un lado su pertenencia a la Resistencia, por otro como cuidador de los Parques y Jardines de Varsovia y de la granja porcina. Procuraba no comentar sus actividades bélicas con su esposa para no preocuparla contaminando más su estado de ánimo. Participaba en la construcción de bombas, en la construcción de sótanos y búnkeres, espionaje, sabotajes, descarrilamientos, atentados a los nazis provocando explosiones a lugares que frecuentaban y un sinfín de actividades. Daba clases de biología y parasitología, no asistían muchos alumnos por causas evidentes, en aulas nómadas para no ser localizados. (Los nazis habían prohibido las clases secundarias y los estudios universitarios) También se desplazaba habitualmente al ghetto, llevando escondidos alimentos, mensajes o notas a sus amigos y conocidos, gracias a un pase especial se le permitía la entrada y salida sin demasiados impedimentos. Ayudó a evadir a algunos judíos con aspecto más ario, porque no llamaban la atención, haciéndoles pasar por colaboradores suyos, después les ocultaba en el zoo hasta conseguirles documentos y abrirles un paso seguro fuera del país. Su hogar se convirtió para los perseguidos en ‘La casa de la Esperanza’. En 1943 comenzaron a llegar Invitados con noticias escalofriantes sobre la brutalidad que ejercían los nazis “en los campos de trabajo”.

Continuará…

Capítulo anterior aquí

Montserrat Prieto
Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Un refugio inesperado (1ª parte)

Transcurría el año 1.931 cuando Jan Zabinski y Antonina Erdman festejaban sus esponsales, quedando sus vidas unidas para siempre. Jan era ingeniero y zoólogo. Antonina había estudiado piano y lenguas extranjeras. Se conocieron cuando aprendían dibujo y pintura en la Academia de Bellas Artes. Compartían, además, un mutuo amor por la naturaleza y los animales.

Antonina Zabinski

Emprendían juntos una nueva andadura por la senda de la vida, cargados de ilusiones, de proyectos innovadores y de expectativas. Ejerciendo el puesto de nuevo director del zoológico de Varsovia, Jan, aspiraba legítimamente a convertirlo en uno de los más majestuosos de Europa. Su esposa y él ocupaban la casa grande, que pasaba casi inadvertida entre tanta vegetación. Desde el primer momento compartieron su vida y su hogar con los animales del zoo, quienes requerían de una constante atención y cuidados. No resultaba extraño entrar en el salón de su casa y ver aparecer a algún animalito con una pata vendada, un ave con el ala quebrada en vías de curación o a los cachorritos de lince (procedentes del bosque de Bialowieza y huérfanos a causa de los cazadores furtivos) que ella se ofreció a cuidar, con el fin de preservar la especie en peligro de extinción pues sólo quedaban unos cuantos ejemplares en Europa.

Diferentes lenguajes, sonidos, sabores u olores se mezclaban y condensaban en el aire, formando una amalgama misteriosa difícil de desentrañar. A estos densos y cotidianos aromas se terminaron por acostumbrar.

Rynard Zabinski

En 1932 nació su primer hijo, Ryzard, (les gustaba llamarle Rys), que en polaco significa: lince, quien creció en un hogar donde sus mejores amigos eran los animales.

El zoológico estaba situado a la orilla derecha del río Vístula. Contaba con muy diversas especies, algunas exóticas. Tenían la responsabilidad y la preocupación que todo parque zoológico requiere, la de mantener animales sanos y calmados, por lo que Jan debía organizar, supervisar y hacer continuas rondas. Se desplazaba para realizar este trabajo en su bicicleta e iba acompañado siempre de su inseparable alce, al que llamaba Adam. Disponían de guardas que patrullaban constantemente para evitar robos, ya que las especies exóticas estaban de moda en el mercado negro. Acudían a visitarlo personalidades distinguidas, tanto de Polonia como del extranjero, delegados del gobierno, profesionales de la prensa. De anfitriona ejercía Antonina enseñándoles las distintas zonas que habían recreado, bosques, prados, desiertos, lagunas, entusiasmaba a todo el mundo contando historias y anécdotas. Ella tenía un don especial en su trato diario con los animales, les ayudaba a estar calmados y tendía a humanizarlos, consiguiendo efectos verdaderamente sorprendentes.

En 1.939 habían conseguido varios objetivos, el zoo gozaba de un aspecto magnífico y ellos se preparaban para recibir al año siguiente la reunión anual que se celebraría en su ciudad, la cual congregaría a los miembros de la Asociación Internacional de Directores de Zoológicos. Un evento importantísimo. Lo que ignoraban entonces era la secreta orden que Hitler había dado a sus generales, “para que se ocupasen del problema polaco”.

Molotov-Ribbentrop

En agosto de 1.939 los ministros de asuntos exteriores Von Ribbentrop y Molótov, habían firmado un pacto secreto de no-agresión entre Alemania y la Unión Soviética. El mundo despertó conmocionado ante la noticia, aún no se conocía el contenido de dicho pacto pero parecía no quedar duda de las intenciones, se albergaban negros auspicios sospechando que ya se estaban dividiendo Polonia tras la invasión, repartiéndose sus productivas y codiciadas tierras de labranza.

En la madrugada del 1 de septiembre, los alemanes, contando con la ventaja del factor sorpresa y en la oscuridad de la noche habían atravesado las fronteras polacas. Amanecía cuando los zumbidos de los Stuka se acercaban amenazadores a la ciudad sobresaltando y estremeciendo a sus habitantes. Como Jan era un veterano de la Primera Guerra Mundial supuso que serían escuadrones de la Luftwaffe escoltando al ejército alemán. Consciente de que Polonia carecía de los aviones, armas o equipamientos de guerra para combatir contra la todopoderosa Alemania de Hitler, decidió poner a salvo a su familia de inmediato alojándola en un lugar más seguro.

La Blitzkrieg (palabra que se atribuye a Hitler y significa: “guerra relámpago”) hacía acto de presencia, acompañada del terror. Una pesadilla con connotaciones apocalípticas invadió súbitamente la apacible vida de los polacos, su existencia estaba a punto de cambiar y jamás volvería a ser igual. Tan sólo habían pasado unas pocas horas cuando se enteraron de que la viciada mente de Hitler había urdido una artimaña para justificar la invasión ante el mundo, intentó hacer creer que los polacos habían atacado Gleiwitz, una ciudad fronteriza alemana. En realidad fueron las mismas tropas nazis las que prepararon el falso ataque, se vistieron con uniformes polacos y requisaron una radio local emitiendo una falsa llamada a las armas contra Alemania. Incluso llegaron a mostrar a periodistas extranjeros los cadáveres de prisioneros vestidos con el uniforme polaco, en un vano intento por convencerles ya que la trampa no surtió efecto.

“a Blitzkrieg (palabra que se atribuye a Hitler y significa: “guerra relámpago”) hacía acto de presencia, acompañada del terror. Una pesadilla con connotaciones apocalípticas invadió súbitamente la apacible vida de los polacos, su existencia estaba a punto de cambiar y jamás volvería a ser igual.”

Los Zabinski, en su lógica obsesión de salvar a su pequeño hijo Rys prepararon precipitadamente algo de equipaje y salieron del zoo, adentrándose en las calles adyacentes y bulevares. Sobre sus cabezas retumbaban los zumbidos de los bombarderos y de las sirenas que llevaban incorporadas, sembrando confusión entre la gente. Los Stuka aparecían veloces, se dejaban caer en picado dibujando en el aire una vertical perfecta y acto seguido soltaban sus bombas que caían cerca de donde se encontraban. La ciudad se había convertido en un caos, la gente gritaba

llamándose unos a otros, corrían enloquecidos sin saber muy bien adonde les llevaba el pavor que, de pronto, se había apoderado de ellos. Escenas dantescas aparecieron ante sus ojos, tejados que se desprendían de los edificios y desaparecían entre un ruido infernal acumulando nubes de polvo negruzco, casas que ardían, ramas caídas, árboles arrancados de cuajo, socavones en el asfalto que impedían el paso y diseminados por las calles yacían los cuerpos inertes de ancianos, niños, mujeres y de animales. Los quejidos de los heridos pidiendo ayuda apenas tenían eco entre aquel infierno de destrucción. Varsovia era bombardeada en un brutal y salvaje ataque sorpresa, los nazis aniquilaban cuanto encontraban a su paso sin discriminación alguna, de tal forma, que parecía como si quisieran borrarla de la faz de la tierra. Jan se dio cuenta de que no podían seguir y debían regresar rápidamente a su casa del zoo.

Continuará…

Montserrat Prieto
Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Los hippies de la naturaleza

En un lugar del centro de África en la República Democrática del Congo, en pleno corazón de la selva, albergado por el enramado y denso follaje, rodeado de los humedales de la jungla, se encuentra el hábitat de los hippies del mundo natural.

Asentados en la orilla sur del Río Congo y norte del Río Casai (gregario del río Congo), esta fascinante especie de primates llamados Bonobos (Pan Paniscus) son nada menos que nuestros primos lejanos, según estudios científicos, pues comparten más del 98’9% del ADN del Homo Sapiens. De hecho están más emparentados con la raza humana que con los Gorilas.

Su existencia se desconocía hasta 1.933 y fue descubierta por casualidad. Cuando Harold Coolidge, anatomista americano, presentó un cráneo en el museo de Tervuren (Bélgica) en 1.928 se creía que pertenecía a un joven chimpancé. El mérito del descubrimiento, como especie diferenciada, se atribuyó a Ernst Schwarz (zoólogo alemán) debido a unos estudios que realizó y publicó posteriormente. A partir de entonces otros científicos del mundo se sumaron a las investigaciones en pos del origen y conocimiento de estos primates, como Jane Goodall, que ha creado el Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga, Richard Wrangham, Frans de Waal o Dale Peterson, entre otros.

Aún así, en la actualidad, nuestro conocimiento sobre estos parientes lejanos sigue siendo escaso o nulo. El experto en simios Brian Hare lo deja patente durante una entrevista al afirmar: ‘Nadie sabe nada de los Bonobos. Hasta las personas más cultas se sorprenden al oír hablar de ellos’.

Para descubrir quienes son, cómo viven, qué particularidades poseen y porqué son considerados incluso más inteligentes que los chimpancés, rango que ocupan después de los humanos, solo tenemos que situarnos en su zona de hábitat, en la orilla sur del Río Congo. Ahí nos encontraremos con unos seres que, como máximo, alcanzan el metro de altura. Su cara es negra y fina, tienen los ojos y las fosas nasales grandes, orejas pequeñas, de labios rosados y pelo largo en la cabeza. De cuerpos y cuellos delgados, con hombros estrechos y largas piernas. Se distinguen del resto de los primates porque caminan en posición bípeda, igual que los humanos, durante largas distancias. Los rasgos faciales son distintivos en cada individuo, o sea que son fácilmente reconocibles por sus diferencias.

 

“Se distinguen del resto de los primates porque caminan en posición bípeda, igual que los humanos, durante largas distancias”

 


Se alimentan de hojas, brotes, semillas, flores, resina, termitas, lo que les convierte en expertos frugívoros, y la cual complementan con miel, huevos, aves y pequeños mamíferos que cazan, también consumen plantas medicinales para combatir los parásitos intestinales. Son muy sociales. Viven en pequeños grupos de alrededor de 10 individuos. Las hembras se ayudan unas a otras formando un gran equipo al que ningún macho, más grandes y fuertes, osarían discutir su matriarcado. Los vínculos que desarrollan con sus hijas e hijos son muy fuertes y permanecen de por vida. Cuando tienen encuentros con los otros grupos se desata una orgía de divertimento y amabilidad que expresan con saludos a través de relaciones sexuales. Utilizan el sexo para liberar tensiones, como vía de escape para evitar la violencia. Es así como resuelven conflictos, situaciones complicadas y fortalecen el núcleo matriarcal de su sociedad.

Pag.1

Montserrat Prieto
Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Trincheras frente al ciberataque

Computer virus background 1

El ciberataque del pasado viernes ha afectado al menos a 200.000 víctimas de 150 países, según el último recuento elaborado por la agencia policial de la UE, Europol, que advierte que la cifra podría seguir aumentando este lunes, cuando se reanuden las actividades laborales en muchas empresas.

Pero, como ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad siempre en este tipo de actuaciones que podemos denominar criminales al llevar asociado un tipo penal con su respectiva pena, tiene que haber héroes y villanos. En este caso, el héroe “anónimo” conocido como “MalwareTech”, es un experto informático que escondido tras el citado pseudónimo, como hacen todos los hackers para preservar su auténtica identidad, fue quien ayudó a limitar el alcance del ciberataque global que afectó a cerca de cien países el viernes, ha alertado este domingo pasado de que otros ataques similares podrían desencadenarse de manera inminente, afirmando a la BBC de que “quizás no este fin de semana, pero con bastante probabilidad el lunes por la mañana” comenzará un ataque similar.

Es muy importante que la gente proteja sus sistemas ahora“, señaló el informático.

Es por ello que os dejamos una serie de consejos o medidas que todos los usuarios deberíamos haber puesto en marcha para proteger nuestro ordenador, de manera que, si tu ordenador está todavía desprotegido, no es tarde para ponerlas en marcha, es más deberías hacerlo ya:

 

“Es muy importante que la gente proteja sus sistemas ahora”

1. Usa encriptación
Encriptar los datos puede asegurarte que la información confidencial de tu empresa o de tu hogar no se vea expuesta cuando un empleado (o tú) pierda su computadora o teléfono móvil corporativo. Los software de codificación encriptan la información de tal manera que es ilegible para aquellos que no tienen la contraseña correcta.

Para Windows, BitLocker es una herramienta que encripta todo el disco y viene estándar con el sistema operativo, mientras que FileVault es el equivalente para Mac.

2. Cuidado con el phishing
Una de las formas más comunes que los hackers usan para acceder a tu red es a través del correo electrónico “phishing”. Éstos son mensajes de email que los hackers ajustan a ti o a tu negocio para convencerte de hacer clic en una liga para poner un código malicioso en tu computadora o para ingresar datos confidenciales. Educar a los empleados acerca de los riesgos de abrir esos mails o de dar clic en links sospechosos puede prevenir un ciberataque.

Tu equipo también debe tener cuidado de descargar aplicaciones en los dispositivos móviles. Cada vez más los criminales informáticos están escondiendo el malware en las apps –al igual que lo hacen en los mails phishing- para que la gente descargue un virus. Compañías de seguridad móvil como Appthority pueden informarte acerca de qué apps contienen amenazas.

3. Conoce tu red
Todos debemos saber, desde el pequeño empresario que quiere proteger su negocio hasta el usuario doméstico, deben saber lo que hay en su red, todo lo que entra y sale. De manera que si notas algún tipo de actividad poco común, podrás tomar alguna acción preventiva antes de que el hacker pueda acceder a tu información. La única manera de realmente monitorear tus redes es contratar a un experto en seguridad informática.

Si esa opción excede a tu presupuesto, Security Onion es un software que puede instalarse en otro servidor para monitorear lo que sucede en tu red. Quizás no sepas qué significa el problema, pero si sospechas un ataque porque tus operaciones regulares no funcionan correctamente o porque notas que desaparece algún dinero, puedes facilitar el trabajo de un experto proveyéndole esta información.

Otra herramienta de detección de amenazas es OpenIOC, el cual también es efectivo sólo si alguien monitorea la información.

4. Asegura tus cuentas bancarias
Usa la autenticación múltiple para acceder a tus cuentas bancarias, si tu banco lo permite. Esto significa que tu cuenta requerirá alguna confirmación extra (incluso una llamada), además de una contraseña, lo que dificulta un paso más al delincuente informático para que acceda a tus datos.

También es recomendable usar un ordenador separado para la banca en línea. Esto puede limitar las oportunidades de descargar malware de un mail phishing o de otras actividades diarias que hagas en tu computadora.

5. Protege tus dispositivos cuando viajes
Cuando salgas en viajes de negocios o de placer, intenta tener tus dispositivos todo el tiempo contigo. Otra opción es tener un ordenador aparte sólo para viajes en la que no almacenes información confidencial y la cual puedas limpiar completamente cuando estés de regreso.

¿A qué esperas?. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

La lucha titánica del Pueblo Lenca

Apenas había comenzado el mes de marzo del año 2016 cuando en la madrugada del jueves día tres, unos hombres se deslizaron sigilosamente hasta la vivienda de Berta Cáceres. Protegidos por las sombras que aún se cernían en La Esperanza, en el oeste de Honduras, penetraron en su cálido hogar y asesinaron a esta heroína indígena del pueblo Lenca.

Dejaron tras de sí destrucción y tragedia. La pérdida irreparable de una vida, a una anciana madre desolada y a unos hijos huérfanos. Le arrebataron la vida a una mujer extraordinaria pero no consiguieron acallar su voz, la cual sigue viva en los suyos y en cuantos quieran recordarla. Un día la Historia la rescatará para darle el lugar merecido entre sus páginas.

Pero mientras, vayamos al inicio. ¿Qué mal había hecho Berta para sufrir tan devastador y trágico destino? ¿Por qué recibió amenazas de violación y linchamiento? Incluidas también las proferidas a su madre y a sus hijos. ¿A qué tanto ensañamiento y crueldad hasta terminar con lo más sagrado que un ser humano posee, su propia vida?

Su historia se remonta a su niñez. Creció educada bajo el manto de fortaleza y coraje de su madre, quien fue partera, enfermera y hasta alcaldesa, cuidando de la salud de muchas mujeres, viviendo dictaduras y golpes de estado. Heredó el amor por la tierra, la naturaleza y las tradiciones de su comunidad. No es extraño pues que se convirtiera en un referente, una mujer imparable, digna y orgullosa guerrera de su pueblo. Fue una líder fuerte e incorruptible a la que ni amenazas, ni asesinatos, pudieron detener o apartar del camino que había emprendido. En 1993 cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras. COPINH.

En 2006 la comunidad lenca del Río Blanco buscó la ayuda de la Organización cofundada por esta infatigable mujer. Habían descubierto que tras la masiva llegada de maquinaria pesada al lugar se escondía un polémico proyecto hidroeléctrico. Ningún representante del Gobierno había contactado con ellos en ningún momento para informarles.

Bajo su liderazgo, el pueblo lenca se organizó rebelándose en una titánica, injusta y desigual lucha en contra de la construcción de la represa de Agua Zarca. De llevarse a cabo el proyecto significaría desplazar a la comunidad, impidiéndoles desarrollar sus actividades agrícolas y desterrándoles de sus hogares, de sus raíces. El resultado de la privatización sería no solo del río sino de varios kilómetros a la redonda.

Las asambleas indígenas lencas, más de 150, rechazaron la construcción de la represa sobre el Río Gualcarque. Se desplazaron hasta Tegucigalpa para exigir al congreso rechazar el proyecto hidroeléctrico ya que habían otorgado a empresas privadas sus ríos durante más de treinta años.

El pueblo indígena continuó unido e hizo una férrea oposición en 2013 impidiendo la entrada de maquinarias al bloquear las carreteras. La firme, dura y valiente resistencia duró más de un año. La confrontación de Agua Zarca tuvo para ellos un alto coste ya que durante ese tiempo tres de sus activistas fueron asesinados. Además, soportaron estoicamente el infame hostigamiento al que fueron sometidos por los militares, los guardias privados, los sicarios y la policía, llegando éstos incluso a apuntar con sus armas a las cabezas de niños, niñas y ancianos de Río Blanco.

En los últimos años se han registrado más de 116 asesinatos de defensores medioambientales, la mayor parte de ellos ocurridos en América Latina, siendo Honduras el país cuyo registro es el más elevado.

Después de este dramático enfrentamiento en el que consiguieron paralizar el proyecto, el gigante asiático Sinohydro dio por concluido su contrato a finales del 2013 con DESA. Posteriormente, también retiró la financiación La Corporación Financiera Internacional, alegando con inquietud que se podrían estar violando Los Derechos Humanos.

“En los últimos años se han registrado más de 116 asesinatos de defensores medioambientales, la mayor parte de ellos ocurridos en América Latina, siendo Honduras el país cuyo registro es el más elevado.”

 

En abril del año 2015, la lucha incesante por la conservación del entorno y de su etnia otorgó a Berta Cáceres el premio medioambiental, llamado Goldman. Este premio está considerado como el máximo galardón y reconocimiento a nivel mundial para activistas y defensores del medioambiente. En su tradición

Premio Goldman a Berta Cáceres

Premio Goldman a Berta Cáceres

los lencas consideran que son los custodios de la naturaleza, a la que aman y respetan. Las mujeres, a su vez, están consideradas como las guardianas de los ríos ya que sus espíritus femeninos residen en ellos

Quiero rendir mi más profundo respeto y mi mayor admiración a este pueblo valeroso y milenario (es uno de los grupos mesoamericanos autóctonos) que son descendientes directos de Los Mayas, (según el historiador Rodolfo Barón Castro). Merecen ser reconocidos. A todas las personas que por el mero hecho de defender la naturaleza les ha sido arrebatada la vida. Y ¡cómo no!, a una mujer que, utilizando como única arma su palabra, se atrevió a enfrentarse a los dioses de la era moderna, el poder y el dinero, maquinaria destructiva, pagando por ello un precio terrible.

Quiero soñar, Berta, que tu espíritu reposará sobre las cristalinas aguas de vuestros sagrados y venerados ríos, quiero soñar que continuarás siendo la guardiana de aquel santuario por toda la eternidad.

Y termino con una cita, tus propias palabras: “Vos tenés la bala… Yo la palabra… La bala muere al detonarse… La palabra vive al replicarse”.

Montserrat Prieto
Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Los ángeles de la guerra

Quiero escribir y no puedo, porque de lo que quiero hablaros me inunda de emociones prevaleciendo una sobre todas, un dolor inmenso, una indignación muy difícil de contener.

Me faltan las palabras, porque un nudo en la garganta paraliza mis manos, y mi mente no da abasto para encauzar de una manera ordenada y comprensible lo que estoy sintiendo.

Son muchos años de imágenes sangrientas, de una queja ensordecida por los gritos tras la devastación de ciudades por bombas cargadas de odio, de fanatismo de religiones absurdas, de deidades que justifican, según sus fieles siervos, este deshumanizado comportamiento de destrucción  bajo la premisa de revoluciones santas que hace de quienes participan en ellas dignos merecedores de no se cuentas vírgenes en el paraíso.

Quizá, hasta mi comportamiento no sea el adecuado, porque, aunque no me pueda acostumbrar a tantas imágenes de horror, todavía están un poco lejos, y lo que un día es un sollozo al día siguiente se transforma por una  moral acomodaticia para no tener que salir de esa zona de confort en la que todos nos movemos; quizá porque el dolor es tan grande que es mejor volver la vista hacia otro lado.

Vivimos en un mundo en el que todo vale, donde la esquizofrenia del ser humano hace que lo que hoy recriminamos al día siguiente lo justificamos bajo falsos ideales. Tan pronto nos oponemos a la guerra como la justificamos porque hay que terminar con los malos, y ¿quienes son peores lo que disparan o los que les venden las armas haciendo de la muerte y la destrucción un mercadeo?.

No puede verlos como se les agota el aire, como sus músculos se paralizan por los efectos de esas armas químicas contra objetivos civiles,  contra niños cuyo único pecado es haber nacido en ese lugar donde el odio es una consecuencia de la existencia de un dios que viene  salvar el mundo, siendo tanto dolor el prefacio de un Armagedón que terminará con el mundo de los infieles.

“Vivimos en un mundo en el que todo vale, donde la esquizofrenia del ser humano hace que lo que hoy recriminamos al día siguiente lo justificamos bajo falsos ideales.”

¿Cuándo será la próxima vez?, ¿esta tarde?, ¿mañana?, ¿dentro de una semana o de unas horas?, quien sabe. La solución es muy fácil para el resto de mortales que vivimos alejados del campo de batalla, sólo bastará con apagar el televisor, no sin despotricar antes contra las cadenas de televisión por poner tan trágicas imágenes a la hora en que placenteramente llenamos nuestro buche; sin ser conscientes de que quizá mañana esa muerte puede llamar a nuestras puertas disfrazada de diferentes maneras: desde un conductor suicida que enviste todo lo que se le ponga por delante o mediante la deflagración de bombas en la hora punta de una estación de metro, de un aeropuerto  o dentro de una iglesia. Cualquier sitio donde haya muchas personas vale.

Tal vez, nos estemos volviendo inmunes al dolor, a la injusticia, a la muerte, y que mejor que nadie nos lo recuerde para no perder esa mueca de media sonrisa idiota frente el dolor de quienes, siendo aún unos ángeles hoy han perdido su vida.

NOTA DE REDACCIÓN: advertimos que las imágenes que se muestran a continuación pueden herir vuestra sensibilidad.

https://www.youtube.com/watch?v=ZCE3nOKIZAE

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

El último atentado

Algunos pensamos que después de aquel atentado del 11-S del año 2001 contra las torres gemelas de New York no se perpetraría ninguno más  por los fundamentalistas islámicos,

ya que fue tanta su gravedad en cuanto al número de víctimas y destrucción, que llegamos al convencimiento de que era sólo el pago de un tributo por aquella “ Guerra del Golfo” de la Administración Bush, tanto del padre como del hijo; pero no fue así, porque hasta el día de hoy no han parado de sucederse atentados, con más o menos víctimas, pero con el mismo denominador común, la barbarie contra la población civil por fanáticos de la religión y de la guerra.

Todavía recordando el atentado de Atocha en Madrid de 2004, a muchos se nos pone la piel de gallina cuanto menos, puesto que vimos  el terror a muy poca distancia.

Nada justifica que, ni una sola vida, puede ser arrebatada, ni en nombre de Ala, ni tampoco en nombre de un Estado Islámico que ni siquiera existe, pero tampoco nada puede justificar las guerras, en las que muchos países democráticos, como se presume el nuestro (eso dice la Constitución), han participado buscando armas de destrucción masiva que no existían, o para dar el estoque final a la organización terrorista “Al qaeda”, cuando las evidencias e investigaciones de la ONU, pusieron de relieve la inexistencia de aquellas. Sin embargo un presidente español, con pintas de dictador y con ansias de codearse con el gobierno de los Estados Unidos, así como de poner los pies al estilo vaquero de Texas en la mesa de centro del despacho oval de la Casa Blanca, se convirtió en el tercero en discordia, junto a Bush y Anthony Blair, para derribar de su pedestal a Sadam Husein, y desencadenar aquel conflicto armado, que a lo único que nos ha llevado a sido a pagar con la sangre de 192 ciudadanos españoles que fallecieron en aquel atentado de 2004, además de los 1.858 heridos.

No se trata de poner el ventilador y que la mierda salpique a todo el mundo, ni mucho menos. Se trata de que todos hagamos examen de conciencia para reconocer que tan recriminable es un atentando como una guerra, aunque en los primeros se desconozca dónde está el enemigo en cada momento. Y, si algo deberíamos haber aprendido de todo esto, es que la violencia genera más violencia, y que hay muchas formas de atentar contra la integridad de las personas, desde la venta de una pistola a quienes van a apretar el gatillo, hasta apretar uno mismo el gatillo en nombre de una falsa paz y una falsa libertad, porque lo que realmente se busca es el beneficio económico de su oro negro.

Nada, ni nadie, incluidas las deidades de cada uno, justifican la perdida, aunque sea, de una sólo víctima. Nada, ni nadie, justifica que la sociedad civil sea la pagana de los errores de quienes gobiernan. Ni las guerras son necesarias para imponer el orden, ni los atentados para imponer ideas o creencias.

“Nada, ni nadie, incluidas las deidades de cada uno, justifican la perdida, aunque sea, de una sólo víctima. Nada, ni nadie, justifica que la sociedad civil sea la pagana de los errores de quienes gobiernan. Ni las guerras son necesarias para imponer el orden, ni los atentados para imponer ideas o creencias”

La pena de todo esto, de este engranaje de “poder y orden” con disparo en la frente, bombas o vehículos que arrasan con todo lo que pillan por delante, es que nunca llegará a su fin, porque quienes mueven la maquinaria de tal engranaje alimentan con falsos ideales, falsos patriotismos, falsos dioses, y también falsas noticias, la destrucción de todo cuanto le rodea, incluso de uno mismo.

¿Cuándo será el último atentado?.

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Los juegos de guerra de Donald Trump

Dentro de la inocencia de la niñez y, parte de la adolescencia de aquella época de los que ahora superamos la mitad de un siglo -nada comparable a la actual-, recuerdo que en el tránsito de una etapa a otra, haber jugado por primera vez al Monopoly;

y dentro de la suerte del principiante, haber ganado un montón de dinero de juguete que me hizo sentir como el propio Rockefeller, especulando con mi creciente riqueza de ficción. Sentí por primera vez, la erótica del poder, pero, como contrapunto, también empecé a vislumbrar la injusticia social en cuanto a la falta del equilibrio de fuerzas entre quienes tienen el capital y quienes venden su trabajo para subsistir.

 

Del juego a la realidad, de la ficción a la patética realidad de machacar a los más débiles para que los fuertes cada vez lo sean más. Del poder al abuso de éste para no perder los privilegios que lleva implícito. Y al final un mundo en manos de los que encabezan la Lista Forbes, a excepción de algún chalado ensalzado por la plebe en uso del juego de la democracia, que permite votar pero no de controlar a quienes  se votan, eso, sin tener en cuenta la irresponsabilidad de quienes dan su voto a cualquier charlatán a pesar de un pasado turbio como es el caso del nuevo inquilino de la Casa Blanca,  con un armario lleno de trapos sucios como determinadas conductas de acoso sexual, con una misoginia incontrolable en una campaña electoral lo más parecida a un espectáculo circense; eso sin tener en cuanta sus negocios sucios y sus trampas al fisco. Y es que el pasado de Trump está tan entrelazado con la mafia que parece increíble que sus contrincantes del partido Republicano y su rival demócrata Hillary Clinton, no hayan llenado los periódicos de todos los EEUU con sus evidentes vínculos con el Crimen Organizado, y de esta manera haberse hecho con el poder.

 

“Estamos pues, ante una mezcla explosiva, ante una fuerza incontrolable manejada por quien su personalidad megalómana le hace auto situarse en la cumbre del poder, espetando decretos en contra no sólo de los propios derechos humanos, bajo una apariencia de auto protección frente a los enemigos de los EEUU”

Pero, lo realmente preocupante es que estamos hablando del presidente de los Estados Unidos de América, la única superpotencia militar tras la Guerra Fría y la disolución de la Unión Soviética, representando las dos quintas partes del gasto militar mundial, además de su fuerza económica, política y cultural, líder en el mundo. Un país con una fuerza inmensa en manos de quien ha empezado a gobernar a base de Decretos, con una ostentación sin precedentes del poder que representa, y que ha propiciado que muchos dirigentes de otros países del mundo hayan manifestado su preocupación por tales actuaciones, claramente calificable de abuso de poder, al predominar una predisposición a la confrontación más que unas cordiales relaciones en aras a solucionar los posible problemas bilaterales o plurilaterales, amén de su constante obsesión, como siempre ha sucedido en el partido Republicano, de potenciar los conflictos bélicos, al haberse auto atribuido el país una posición de garante de la democracia y libertad en el mundo, aunque no de los derechos humanos.

Estamos pues, ante una mezcla explosiva, ante una fuerza incontrolable manejada por quien su personalidad megalómana le hace auto situarse en la cumbre del poder, espetando decretos en contra no sólo de los propios derechos humanos, bajo una apariencia de auto protección frente a los enemigos de los EEUU, sino también, dando al traste con determinadas medidas iniciadas por su predecesor, las cuales presagiaban una mayor protección social, tales como la inclusión de medidas para abaratar los anticonceptivos en su reforma sanitaria o la ley de derecho al aborto; una normativa federal para la igualdad salarial entre hombres y mujeres y otra contra la violencia doméstica, campañas contra de las agresiones sexuales y una reforma de la regulación de las armas, así como designar a dos mujeres como juezas del Tribunal Supremo. Un legado que no está nada claro que sobreviva en su totalidad a la era de Donald Trump.

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

España en guerra

Foto: artwork of loid mongoloid and company. http://wearemongoloid.com/

La ilusión de una paz aparente que difumina el hecho de nuestro apoyo, directo o indirecto, a las aventuras bélicas, en busca de riquezas ajenas, de EEUU y sus genocidas Atlantistas.

No hace mucho que escuché de boca de una amiga que “por lo menos, nuestra generación no ha vivido la guerra”. Se refería a ello en el contexto de una conversación sobre la situación mundial actual.

Tenía razón. Pero no estar “en guerra” no significa que nuestro país no participe en las guerras de los demás.

Así le dije. Me daba la razón asintiendo, pero no me supe explicar bien.

Se puede estar “en paz” y que una guerra cercana te arruine, provocando una catástrofe humanitaria. Pero también se puede ignorar una guerra lejana y forrarte vendiendo material bélico a los contendientes. Depende de la moral o de la suerte, según el caso.

También se puede participar en una guerra ajena, pagándola y jugándote la vida,  y quedarte con las migajas del botín.

Conviene recordar que la guerra en dos capítulos contra Iraq produjo 40.000 millones dólares de beneficios a Halliburton, la armamentística de un tal Dick Cheney, y un millón de muertos iraquíes. Mientras los ciudadanos españoles nos quedamos con un palmo de narices, viendo cómo se nos metía en una guerra claramente imperialista en la que no nos jugábamos nada, nuestro país apoyaba la contienda para que los monopolios de la guerra yanquis se forraran con la sangre derramada por los iraquíes.

Pagar, palmar y ver cómo otros se llevan el botín. Porque al final de todas las guerras hay un botín, para eso se hacen. Lo que pasa es que no lo dicen por la tele ni los periodistas con reputación se atreven a denunciarlo. Porque si nos dijeran claramente de qué va cada guerra que hay actualmente en el mundo, nadie podría apoyarlas abiertamente sin ser un sádico sin escrúpulos o un psicópata sanguinario y codicioso. Tampoco, claro está, se podría convencer a la población de que es mejor no pensar en las guerras si están lo suficientemente lejos.

Y el meollo de todo este asunto es precisamente ese, que vivimos en una guerra imperialista por las riquezas mundiales, disfrazada de cruzada por la libertad, justificada con nuestra garantía de seguridad interna, en la que millones de inocentes mueren cada año gracias a las armas que pagamos entre todos a través de los presupuestos públicos.

La nueva ministra de la guerra, Cospedal, ya ha acatado las órdenes de la OTAN de incrementar nuestra contribución a las guerras de EEUU por el mundo, parafraseando, incluso, al mismísimo Obama: “España debe aumentar su contribución a la defensa que proporciona EEUU”. En concreto, el Nobel de la Paz de las 26.000 bombas exigió incrementar el presupuesto público hasta un 2% del PIB. 20.000 millones de euros, 3 billones y medio de pesetas, que, como no puede ser de otra forma, saldrán de nuevos recortes en nuestros servicios públicos.

“Y el meollo de todo este asunto es precisamente ese, que vivimos en una guerra imperialista por las riquezas mundiales, disfrazada de cruzada por la libertad, justificada con nuestra garantía de seguridad interna, en la que millones de inocentes mueren cada año gracias a las armas que pagamos entre todos a través de los presupuestos públicos.”


De estos asuntos, nuestra querida prensa monopolizada no dice ni pío. El tema de las guerras en las que participamos, para que las grandes empresas monopolistas se forren bien los bolsillos, no parece ser merecedor de debates televisados. Ni a izquierda ni a derecha se trata a fondo el sentido de las guerras por el mundo y a quién benefician. Y, por supuesto, nunca se dice quién las paga, porque somos nosotros.

Lo recalco para que, cuando alguien comente que no estamos en guerra, se le pueda decir: No, pero sí que las pagamos todas.

La sórdida destrucción del planeta tierra.

patada planeta tierra

Vivimos en un mundo, o mejor dicho, estamos en un mundo, cuya percepción se hace a través de una pantalla, bien sea la de un PC, la propia TV o la de las sala de cines, con proyección de imágenes que cada uno cataliza según su propia inteligencia, incluyendo la emocional, y escasa experiencia la mayoría de las veces, convirtiéndonos en auténticos doctores de lo desconocido cuando manifestamos nuestras opiniones de lo que estamos percibiendo del mundo real.

Percibimos guerras, epidemias, gente que emigra a lugares más seguros al de sus países de origen, buscando una vida mejor o huyendo de una muerte segura, con una posición de observador que no pasa de la simple expresión de una queja o un juicio de disconformidad con lo que a una gran parte, aunque parezca lo contrario, de la población mundial le ha tocado sufrir en sus propias carnes.

Pongamos como ejemplo, el mapa del hambre que en el año 2015 elaboró la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), según el cual 795 millones de personas en el mundo pasan hambre, no porque no puedan hacer alguna comida a lo largo del día, sino porque están inmersos en una situación de desnutrición crónica.

Mapa del hambre según la FAO

Mapa del hambre según la FAO

En cuanto a los conflictos bélicos, el año 2015 dejó un saldo de 167.000 muertos, según cifras facilitadas por el International Institute for Strategic Studies (IISS) de Londres. El mismo análisis registró en su anterior edición que en 2014 perdieron la vida 180.000 personas en conflictos armados.

Del total de víctimas causadas por las guerras, el conflicto de Siria fue escenario de 55.000 muertes, lo que lo convierte -un año más- en el conflicto más sangriento de la actualidad.

Y, en cuanto a los refugiados, el año 2015 batió el record, de manera que una de cada 113 personas en el mundo es víctima de desplazamiento forzosos, habiendo cruzado el Mediterraneo más de un millón, según las estadísticas facilitadas por ACNUR, disminuyendo cada vez más las posibilidades de retorno; siendo la guerra de Siria el conflicto armado que mayor número de refugiados ha generado.


No se trata de que nos enrolemos como voluntarios en una ONG o de que demos cada cierto tiempo una limosna para paliar tanto sufrimiento, actitudes ambas, que siendo necesarias, carecerían de eficacia sino cambiamos nuestro percepción de la realidad y empezamos a ver, no sólo lo que subyace a estas situaciones de caos que hemos descrito, sino las consecuencias que, inevitablemente acarrearán en un futuro al resto del mundo si no damos una respuesta inmediata.

Los datos que preceden son la prueba irrefutable de que estamos asistiendo de manera impasible, al margen de esa pequeña protesta que nos limitamos a hacer, más que por la situación en si, por vernos perturbados  por las imágenes que nos transmiten los informativos mientras estamos comiendo o cenando apaciblemente en nuestros hogares, como si el tema no fuera con nosotros. Y, es que, así lo siente la mayoría de las personas, respondiendo ante esta carga de falta de humanismo con la patética pregunta ¿qué podemos hacer nosotros?, para eso están los gobiernos.

Sí, efectivamente que para eso están los gobiernos, aunque cada vez son mayor en número las organizaciones no gubernamentales surgidas de la solidaridad de la sociedad civil ante un mundo en el que cada vez se observa más destrucción y caos, y todo como consecuencia de un reparto desigual de la riqueza, cuando no por las actitudes egoístas de gobiernos que propician la confrontación para poderse hacer un hueco en el reparto la tarta que supone la riqueza natural que muchos de los países más masacrados guardan dentro de sus fronteras.

el fin del planeta tierra

Destrucción y muerte

“Los datos que preceden son la prueba irrefutable de que estamos asistiendo de manera impasible, al margen de esa pequeña protesta que nos limitamos a hacer, más que por la situación en si, por vernos perturbados  por las imágenes que nos transmiten los informativos mientras estamos comiendo o cenando apaciblemente en nuestros hogares, como si el tema no fuera con nosotros”


En definitiva, nuestra permisibilidad tiene que ver mucho para que el estado de las cosas cambie a mejor, necesitamos convertirnos en activistas en nuestros entorno social más inmediato, luchando contra ese poder establecido que esta por encima de gobiernos y naciones, para el que las personas no somos más que meros números en una base de datos. Si cambiamos conciencias podemos cambiar el mundo evitando que sucumba a una destrucción global.

 

Si no dejamos de ver la vida como una sucesión de imágenes a través de una pantalla, inevitablemente estamos optando por nuestra propia destrucción, por la destrucción del planeta tierra como si de un suicidio programado se tratase.

 

 

  

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

SOS. Grandes manchas de basura oceánica

isla basura vista desde abajo

imagen buzo isla basura

Hace tiempo escuche a un amigo que se disponía a tirar una cáscara de plátano en el campo durante un picnic: “es biodegradable”, y tan fresco que se quedó. Esto  me hizo reaccionar de forma inmediata ante tal despropósito con la respuesta: “si es biodegradable, ¿por qué no lo tiras en el salón de tu casa?”.

Cada persona genera más de 500 kilos de basura al año, lo que es lo mismo, una ingente cantidad de recursos naturales desperdiciados. Reducir, reusar y reciclar debiera ser el objetivo de todos, como ya lo es de un buen número de ciudadanos y de activistas que han emprendido el camino hacia los ‘cero residuos’, pero no es así, seguimos descuidando nuestra obligación de colaborar en la protección del medio ambiente, a lo que hay que añadir la generación de desperdicios y residuos dentro de la cadena productiva.

Nuestro hábitat esta cada día más contaminado provocando la agonía del mundo en el que vivimos, consecuencia del poco cuidado y protección que los seres humanos hacemos de él, convirtiéndonos en el peor de los animales que habitan el planeta tierra.

Isla Basura del Oceano Pacífico

Isla Basura del Pacífico

Consecuencia de esa contaminación, de la que casi todos somos responsables por el poco cuidado que hacemos de nuestro entorno más inmediato bajo la premisa de que ya hay personas que se encargar de recoger la basura que generamos, hace que perdamos la conciencia de la repercusión que tales acciones tienen en uno de los principales recursos naturales de nuestro planeta, como es el agua, y más concretamente los mares y océanos, como el Pacífico, el más grande de la Tierra, ocupando la tercera parte de su superficie. Se extiende aproximadamente 15.000 km desde el mar de Bering en el Ártico por el norte, hasta los márgenes congelados del mar de Ross en la Antártida por el sur.  El Pacífico contiene mas 25.000 islas (más que todos los demás océanos del mundo juntos), casi todas las cuales están ubicadas al sur de la línea del Ecuador.

Pues bien, una de las Islas del Pacífico, aunque no entra dentro del censo al que hemos hecho mención, es la Isla de Basura, Isla de Plástico, Sopa de Plástico, Sopa Tóxica, o la Gran Mancha de Basura del Pacífico, y que no es más que una acumulación de basura flotante en el centro-norte del océano Pacífico, entre la costa Este de Estados Unidos, Japón y las islas Hawai. No se trata en realidad de una isla flotante, sino de una zona del océano en la que hay una alta concentración de desperdicios suspendidos en el agua del tamaño de Francia y Alemania.

En la revista National Oceanic And Atmospheric Administration de Estados Unidos se publicó un artículo en 1988 en el que se vaticinaba la formación de una mancha de basura que bien puede ser esta sopa tóxica. Sin embargo, no se le dio más importancia hasta que en 1997, Charles Moore, oceanógrafo estadounidense, la descubrió cuándo navegaba desde Los Ángeles a Hawai pasando por el giro del Pacífico Norte, zona que normalmente es evitada por los barcos ya que hay poco viento y mucha presión. Moore se encontró con una cantidad sorprendente de plástico flotando en el mar y alertó al oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer, quién se encargaría de darle más repercusión ante la comunidad científica. Ebbesmeyer llamó a esta zona con el nombre de Eastern Garbage Patch (mancha de basura del Este), nombre con el que se le conoce en Estados Unidos. La Isla de Basura se convirtió así en el ejemplo más habitual cuándo se habla de contaminación marina.

En 2010 se descubrió otra mancha de basura en el Atlántico Norte dónde hay otro giro oceánico similar al giro del Pacífico Norte.

La gran isla de basura del Pacífico representa un gran reto para el hombre, pues puede ser muy difícil de limpiar. El conocimiento generalizado de este tema pone de relieve el gran problema que supone el vertido de residuos a los mares y que se da de forma generalizada en todo el mundo. Queda claro que lo que tiramos al agua no desaparece y que el mar se ha convertido  en el vertedero más grande del mundo.

“Queda claro que lo que tiramos al agua no desaparece y que el mar se ha convertido en el vertedero más grande del mundo.”

El proyecto Kaisei fue una iniciativa de limpieza oceánica, realizando un seguimiento de su ruta en Google Earth y en Google Maps durante todo el camino, recopilando información científica sobre los desechos de plástico marinos para determinar soluciones globales. Las rutas de la expedición se crearon en el mar casi en tiempo real a través de un enlace ascendente satelital utilizando teléfonos móviles. Los científicos pudieron utilizar sus teléfonos para grabar una ubicación geográfica y un vídeo en esa ubicación, que se publicaron de forma inmediata en Google Earth. La ciencia salió del laboratorio y de las aulas y se compartió con el mundo en tiempo real, con el fin de  concienciar sobre la existencia de desechos marinos, su impacto sobre el medio ambiente y la búsqueda de soluciones dirigidas a su prevención y limpieza.

Kaisei significa Planeta Oceánico en japonés y también da nombre al barco de la organización. Este barco ha participado en dos importantes expediciones para estudiar los métodos de recolección de deshechos más eficientes y económicos.

Entre los hechos relevantes alrededor de esta iniciativa destacamos:

La amenaza va más allá de la provocar la muerte de vida marina: Los excesos en el consumo, además de poner en peligro la fauna y su entorno oceánico, han dado vía libre a la entrada de contaminación en la cadena alimentaria humana. Ya en su primera expedición en agosto de 2009, Proyecto Kaisei identificó elementos químicos contaminantes que son ingeridos por los peces.

No es la única en el mundo. Existen cinco grandes giros oceánicos en el mundo compuestos por desechos plásticos. Los últimos estudios han revelado que el Giro del Norte del Pacífico se ha convertido en la mayor concentración de contaminación marina en el mundo. Durante la expedición de 2010, Proyecto Kaisei encontró con grandes trozos de plástico y gran cantidad de redes de pesca.

¿Qué son los giros? Los giros son grandes torbellinos de agua marina formados por las corrientes, que van moviéndose libremente de un lado a otro por los océanos del mundo. Con el tiempo acaban atrapados en ellos contaminantes orgánicos y artificiales arrastrados por las corrientes. Toda esta masa atrae hacía si pequeñas partículas de plástico y otros tóxicos que darán lugar a estas concentraciones.

Los contaminantes tardan años en llegar a los giros. El plástico se degrada mediante el proceso de fotodegradación por el cual se rompe en partículas cada vez más pequeñas. El destino de estas grandes y pequeñas partículas será navegar durante miles de kilómetros hasta llegar finalmente a los giros o las playas.

La ‘mancha’ es más una sopa que una isla. Si buscamos en Google Earth, no veremos ninguna “isla de basura”, ya que los plásticos encontrados del giro no tienen una forma compacta, sino que tienen más apariencia de confeti de colores. Cuando los trozos llegan al giro oceánico y se descomponen, la fauna marina lo confunde con alimento y los ingieren.

La polución por plásticos más peligrosa es invisible. Algunas de las partículas de plástico más peligrosas son demasiado pequeñas, lo que las convierte en la trampa perfecta para pequeños peces que la confunden con pequeños trozos de plancton. Estudios realizados sobre peces linterna, los peces más abundantes en nuestros océanos y fuente de alimento de peces más grandes, revelaron que un 35% de la muestra contenía hasta 80 trozos de plástico en sus estómagos.

https://es.wikipedia.org/wiki/Mancha_de_basura_del_Atlántico_Norte

https://es.wikipedia.org/wiki/Isla_de_basura

http://computerhoy.com/noticias/life/nasa-muestra-video-como-forman-islas-basura-33275

https://www.facebook.com/notes/únetealplaneta-jointheplanet/ya-todos-conocen-la-gran-isla-que-hemos-creado-con-nuestros-desechos-en-el-mar/316384185080910/

 

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

El terrorismo simpático

pistola disparo

loco disparando

Tal vez uno de los grandes problemas de la policía para enfrentarse a la actual ola de atentados es que estaban preparados para el terrorismo empático, pero no para el simpático. Es evidente que no estoy hablando de un terrorismo gracioso y amable.

Los servicios de inteligencia de todo el mundo se han dedicado a vigilar, a controlar, a todo individuo con unas características ideológicas o religiosas afines a los grandes movimientos terroristas mundiales; a vigilar, por decirlo rápido, a los afectos al terrorismo por empatía. Personas alineadas y militantes de movimientos susceptibles de cometer actos terroristas. Personas educadas en el odio y el fanatismo.

Pero en los últimos atentados hemos visto un giro dramático en los métodos y en los autores. Nos han empezado a hablar de los lobos solitarios, individuos sin antecedentes, sin afiliaciones, normalmente marginados, excluidos sociales o personas con unas taras psicológicas difíciles de detectar. Estos individuos son los posibles terroristas por simpatía, o por sintonía, o por vibración.

Personas aparentemente normales, unas más aparentemente que otras, con una necesidad compulsiva de sentirse reconocidos, valorados, importantes por algo o para alguien, y que no reparan en medios ni consecuencias para lograrlo.

No son terroristas que puedan ser detectados previamente por el sistema tradicional. Seguramente, la mayoría, no habrán visitado nunca una mezquita, una iglesia o una pagoda. Seguramente, la gran mayoría, no se han afiliado al estado islámico, a un grupo de ultraderecha o a los talibanes afganos. Solo son parias, enfermos psicológicos, tarados morales, que se sienten minusvalorados por una sociedad, `por un entorno, que no les reconoce su enfermiza grandeza.

No son distintos de los adolescentes que un buen día se echan a la calle, se echan un arma a la cara y disparan contra todo lo que se mueva. No son distintos de esos pilotos que estrellan su avión por algún motivo reivindicativo o de ese conductor que se pone a circular en sentido contrario.

No son distintos, efectivamente, pero si lo es la consecuencia de sus actos, porque a sus muertos se unirán más muertos por efecto simpático.

No hace falta una infraestructura. No hace falta un armamento sofisticado. Ni siquiera hace falta un arma, basta con cualquier objeto que mate, un camión, un cuchillo o un madero lo suficientemente contundente. Cualquier objeto susceptible de matar a un semejante. Y ya tenemos un terrorista en potencia. Basta con que se considere además un iluminado, un elegido y los mimbres para otra desgracia ya están tejidos. Ya tenemos un nuevo atentado en ciernes. Solo hay que esperar a ver cuándo y dónde explota. El hecho de que se le dé tanta cobertura, fundamental para su auto reivindicación, y que alguna infausta organización lo acoja como suyo, aunque ni haya oído jamás hablar de él ni le importe una mierda, ya es suficiente motivación para ellos.

“No hace falta una infraestructura. No hace falta un armamento sofisticado. Ni siquiera hace falta un arma, basta con cualquier objeto que mate, un camión, un cuchillo o un madero lo suficientemente contundente”.

En este caso sería importante revisar la información. En este caso la primera batalla a ganar es la batalla de los nombres, la batalla de las palabras. De esto sabemos bastante en España que no empezamos a ganar nuestra guerra hasta que no llamamos terroristas y asesinos a los que lo eran. Y, convencido como estoy, me voy a mojar y voy a sugerir que se quite la denominación de acto terrorista a estos últimos perpetrados en Francia o Alemania. No basta con que el ejecutante sea musulmán, o diga serlo, o tenga nombre musulmán, o proceda de un país con mayoría musulmana y mate gente para que automáticamente una barbaridad se convierta en un acto sea terrorista.

Yo titularía: “Un enfermo perpetra un nuevo acto de barbarie creyéndose un terrorista”. Seguro que nadie reivindicaría al enfermo, seguro que los otros enfermos no se van a sentir simpáticamente llamados. Convirtamos la simpatía en antipatía y habremos ganado la primera batalla. Llamemos a las cosas por su nombre y el efecto llamada pasará a ser un efecto susurro, o, incluso, un efecto rechazo.

Yo titularía: “Un enfermo perpetra un nuevo acto de barbarie creyéndose un terrorista”.

A un heroico terrorista, para los suyos, solo lo separa de un enfermo social, sin suyos que lo aclamen o le reivindiquen, la forma de llamarlo y la verdadera motivación de sus actos.

Rafael López Villar
Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Buscar en Archivo

Buscar por Fecha
Buscar por Categoría
Buscar con Google

Galería de Fotos

120x600 ad code [Inner pages]
Acceder | Designed by Gabfire themes