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El turismo y la clase obrera autóctona. Cuando juntar palabras no es tener ideas.

Los radicales han encontrado un nuevo juguete, un tema más en el que enfrentar a la sociedad para explicarnos lo malos, los indignos, lo inmorales que somos. Los radicales han encontrado un motivo más con el que demostrarse a sí mismos lo superiores que son moralmente al resto de las personas de su entorno, y de su extorno. A partir de este momento ya pueden llamarnos fachas por ir de vacaciones.

Se suceden en lugares, noticiarios y periódicos, los relatos sobre nuevas actuaciones intimidatorias contra elementos, servicios o entidades afines al turismo de ciudades. Parece ser que la idea general es que el turismo atenta contra la dignidad o los derechos de la clase obrera autóctona. Curioso concepto de nuevo cuño que pone en duda en que fuentes ideológicas beben los cabecitas, debería decir cabecillas pero en realidad estoy aludiendo a su capacidad intelectual, de estos movimientos.

Si un concepto tenía claro, universalmente claro, hasta este momento la clase obrera, y mira que me molesta hablar en estos términos de clases, era su internacionalidad. La clase trabajadora era una en su lucha y reivindicaciones, y van estos radicales de nuevo cuño, y le ponen puertas al campo para hacer su finca particular; ahora la clase trabajadora es autóctona, es decir que un trabajador de un lugar concreto tiene unas aspiraciones, unos derechos, unos objetivos diferentes al que vive apenas a quinientos metros, porque yo supongo, y con cierto criterio, que la clase obrera de un pueblo, barrio o sector comercial, se considerará autóctono respecto a todos los demás, y a freír gárgaras la tan cantada e invocada internacionalidad.

Realmente el turismo, en muchas de las facetas actuales, es un monstruo devorador de lugares, de calidades y de valores de aquellos lugares que se ponen de moda. La permisividad oficial con cierto tipo de actividades, y actitudes, para atraer a turistas, bordean, bastante por fuera, los límites de lo intolerable.

Es cierto que el turismo de costa ha arrasado zonas antes idílicas y las ha convertido en paredes de hormigón frente al mar. Es verdad que la nula preparación de algunos visitantes en muchos aspectos del país a visitar empobrece la calidad de lo que existe y da lugar a la proliferación de tópicos y de aprovechados que ofrecen los tótems de una imagen deleznable del país. Es verdad, qué duda cabe, que cierto turismo adolescente, que se ha fomentado de forma irresponsable en los últimos tiempos, deja, aparte de un escaso beneficio, unas imágenes, unas actitudes, un resabor amargo, que la población “agraciada” con su presencia difícilmente debe de tolerar.

Pero curiosamente no es contra estos tipos nocivos de turismo contra los que los radicales se movilizan, no. Es contra el turismo en general, contra el turismo que afecta a la clase obrera autóctona, je. Uno de los efectos claros del turismo que aporta riqueza y, por tanto, eleva el nivel de vida de la zona afectada. Es claro que esta subida del nivel de vida afecta inevitablemente a aquellos cuyo poder adquisitivo es más bajo y no tienen un beneficio directo de esa actividad. Es, efectivamente, un efecto perverso que, como todos los efectos negativos, deben de ser solucionados por la propia sociedad, y no por un grupito de escasa representatividad real que se arrogue la voz de la mayoría, de la conciencia ciudadana, y de la verdad absoluta.

“Pero curiosamente no es contra estos tipos nocivos de turismo contra los que los radicales se movilizan, no. Es contra el turismo en general, contra el turismo que afecta a la clase obrera autóctona”

De todas formas, y por si me cupiera alguna duda, una vez visto el adalid al que invocan en su lucha, el superhéroe de sus anhelos, yo prefiero seguir viviendo las aristas negativas del turismo que las purgas sanguinarias del camarada Stalin.

Me pregunto, una vez más, si la ley de memoria histórica solo mira hacia un lado, si los que con tanta inquina y fervor la invocan para el franquismo propio se olvidan de los asesinos de masas por el simple hecho de que mataron fuera de esta país, o simplemente los consideran menos asesinos porque mataron, torturaron y exterminaron en loor de una lucha obrera que les sirvió para medrar personalmente. Se diría que algunos tienen una memoria histórica selectiva, una lobotomía ideológica respecto a la historia, una doble moral que aplicar a los asesinos.

Al final, como todo lo radical, lo que acaba aflorando en cuanto se hace un análisis riguroso de las propuestas, si es que realmente hay alguna detrás del ruido y las acciones coercitivas, es una inconsistencia, cuando no contradicción, palmaria.

Hay que fomentar la presencia de refugiados, que son extranjeros, pero hay que rechazar a los turistas, porque son extranjeros. Hay que defender a la clase obrera, eso sí, autóctona, pero solo si pertenece al tipo de clase obrera que ellos consideran como tal, abstenerse personal de empresas turísticas y de industrias auxiliares del turismo, que se quedarían sin trabajo ni recursos. Hay que prohibirles a los demás que vengan a nuestro país levantando fronteras impenetrables, pero hay que luchar para que las fronteras no existan en los casos que ellos defiendan. Y, por supuesto, esa fronteras no deben de existir cuando ellos decidan coger su mochila y hacer turismo fuera del ámbito de su clase obrera autóctona.

Parece ser, cada vez más, que una cosa es ser radical, otra decir que se es y otra, totalmente diferente, ser mínimamente coherente. Digo yo.

Rafael López Villar
Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

El lobo, las ovejas y el pastor miedoso

Creo que todos estaremos de acuerdo que, según el cariz que ha tomado la política en este país en los últimos tiempos donde los corruptos parece que salen de debajo de las piedras, las promesas o juramentos que los distintos cargos hacen de guardar lealtad al rey, cumplir y hacer cumplir la constitución como norma fundamental del Estado, se han convertido en otra farsa más de las muchas que tenemos que soportar los ciudadanos.

Pero, la pregunta que se hace obligada en este momento, no puede ser otra que ¿no puede castigarse a aquellos servidores y representantes  del pueblo por incumplimiento de tales promesas o juramentos?. No. Porque no existe ningún tipo penal que castigue este tipo de conducta, salvo que concluya en la comisión de algún otro tipo de delito tipificado penalmente como es la prevaricación, malversación de fondos, fraude fiscal, evasión de capitales y otras conductas a las que nos tienen acostumbrados este tipo de fauna política sin decencia y los partidos que los cobijan; en algunos casos a modo de organizaciones criminales que participan, ocultan y, hasta podríamos decir, actúan como cómplices o cooperadores necesarios, y que, aunque las evidencias nos muestran tales actitudes, en respeto a la presunción de inocencia que ellos mismos incumplen cuando se trata de juzgar al contrincante pasándosela por el arco del triunfo, nos obliga a hablar de ellas como presuntas hasta que un Tribunal  las confirme como en el caso del Partido Popular, bajo cuyo paraguas se han convertido excesos por sus cargos políticos, algunos condenados y otros que, actualmente están siendo investigados.

Entonces, ante este tipo de comportamientos que los políticos tratan de minimizar bajo el argumento de que son casos aislados, ¿qué postura debemos adoptar los ciudadanos ante quienes incumplen lo que podríamos denominar por su analogía como juramento “hipocrático”, en cuanto que sólo  puede atribuírsele un contenido de carácter ético?. Evidentemente, sólo caben dos opciones, la primera la del pataleo que nos lleva a muchas y muchos a manifestarnos en contra de tales alimañas políticas, y la más decisiva y más importante no votarlos para impedir que renueven esos juramentos que no sirven absolutamente para nada.

Indudablemente, estamos ante un corrillo de zorros en cuyo centro, el rey, no tiene ninguna atribución ejecutiva, salvo la del promulgar las leyes, aún las que a posteriori se han declarado inconstitucionales o en contra de alguna directiva comunitaria, y la protocolaria de recibir cada cierto tiempo a un presidente del gobierno inútil para informarle de las cuestiones de Estado, y la de reunirse con los lideres de los diferentes partidos antes de formarse gobierno por el más votado tras las elecciones generales; pero que, bien podría censurar la descomposición de un sistema por quienes se han convertido en desleales a la jefatura del estado que representa. Conducta permisiva que hace que algunos dudemos de la eficacia de esta institución a la que sólo vemos inaugurar exposiciones, dar la mano a embajadores o disfrutar de sus excelentes vacaciones de verano e invierno a todo lujo.

“Indudablemente, estamos ante un corrillo de zorros en cuyo centro, el rey, no tiene ninguna atribución ejecutiva (…); pero que, bien podría censurar la descomposición de un sistema por quienes se han convertido en desleales a la jefatura del estado que representa


Estamos pues, ante un circo político, ante un engranaje donde el dicho de “entre todos la mataron y ella sólo se murió” refleja la pantomima de este sistema que los ciudadanos nos tenemos que tragar sino queremos que nos amordacen con leyes represivas por ellos aprobadas y refrendadas con el único objeto de que nadie pueda usar la libertad de expresión como cortapisa a sus ignominiosas conductas.

Seguiremos con el cuento del lobo que, disfrazado con piel de cordero se come a las ovejas, mientras el pastor sale corriendo para no tener que enfrentarse a tan fiero animal, aunque ello ponga en tela de juicio su valentía y su propia dignidad. Pero, esto es España y no podemos pedir otra cosa, porque sólo hemos aprendido a tirarnos piedras en vez de unir nuestras fuerzas para conseguir algo mejor.

Olga Sánchez Rodrigo
Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

La cuestión andaluza: Susana entre el PSOE y Andalucía

Sí Pedro, si la obligas a escoger entre el PSOE y Andalucía, escogería Andalucía y hará suya la bandera, el estatuto, el 4 de Diciembre, el 28 de Febrero y hasta la huelga de hambre de Escuredo,

pero no dimitirá como este cuando no consiguió mayor competencias para Andalucía y una reforma agraria, ni tampoco dimitirá como Rodríguez de la Borbolla, cuando reclamó mayor cuota de autogobierno para Andalucía; no, Susana se enrocará en el pasado reivindicativo andaluz pero no aportara soluciones de futuro para Andalucía, porque el futuro es ella envuelta en la música y letra del himno andaluz.

Susana, como muchos responsables políticos mediocres, se enroca en su poder institucional y desde esa atalaya amenaza, reparte dádivas, exige adhesiones y se sumerge en el Aqueronte buscando los cadáveres que ella misma enterró, negándoles el óbolo que debía cobrar Caronte para poder pasar a la otra orilla, y como no podía esperar cien años para que pasaran gratis, pues eso, se ha sumergido y ha rescatado a Chaves, Griñan y compañía para que la jaleen en su pírrica victoria congresual. Y digo yo, ¿Qué necesidad tendrían tantos “ex” en dejarse rescatar? No deben olvidar que muy pocos mortales han conseguido cruzar dos veces victorioso el Aqueronte, uno fue Hércules y el otro Orfeo.

Susana ha enfrentado la institución a la ideología y, llegado el caso, en ese enfrentamiento apostaría por la institución. Andalucía liderada por Díaz contra el PSOE liderado por Sanchez. No se ha dado cuenta que jamás liderara el socialismo español, al menos a través de un liderazgo obtenido con limpieza y honestidad, desde comportamientos leales y respeto al adversario, circunstancias las expuestas que no ha esgrimido en su último intento de abordar la Secretaria General del PSOE.

“Susana ha enfrentado la institución a la ideología y, llegado el caso, en ese enfrentamiento apostaría por la institución. “

Se ha atrincherado en Andalucía dispuesta a inmolarse cosida a la bandera verde y blanca. A través de un discurso propio de los cuarteles de antaño, mitinero y deslavazado, ha expuesto su máxima: yo aquí, en Andalucía soy la única autoridad, quiera el PSOE o no ¿y sí se cuestiona esté liderazgo? ¿sí se pone a prueba está condición de irreductible? Dudo que tuviese la elegancia de dimitir y seguramente rompería la gobernabilidad del PSOE en Andalucía.

Su argumento político más pertinaz es reivindicar “igualdad de trato” de Andalucía con respecto a Cataluña, como en 1980 cuando Manuel Clavero Arévalo, ministro de UCD para las regiones, que para expresar su disconformidad con la construcción de un proceso autonómico de dos velocidades, popularizó el famoso “café para todos” dimitiendo ante la negativa del gobierno central a que Andalucía tuviese el mismo trato que las comunidades consideradas históricas. Susana Díaz arranca desde esos posicionamientos preautonómicos en contraposición a la España nación de naciones, a la España plurinacional de Sanchez, y desde este posicionamiento nacionalista se acomoda en los inicios reivindicativos de la Andalucía del siglo pasado buscando refugio en Escuredo y Borbolla. Resulta patético ir a remolque de las reivindicaciones nacionalistas catalanas para reclamar la misma cuota de “satisfacciones” para Andalucía, cuando el órdago catalán es una apuesta por la independencia, y es complicado una mesa que soporte un café para todos bajo esas circunstancias.

Entiende que por ahora el único punto flaco que presenta Sanchez es su aceptación de ciertos “privilegios” para Cataluña como moneda de cambio, mero subterfugio, que sirva para desbloquear la cuestión catalana. El debate territorial como arma arrojadiza en vez de como herramienta de concordia y cohesión. Desde este posicionamiento pretende tejer alianzas y estrategias que se subordinen a sus postulados andalucistas, para debilitar, de nuevo, a Pedro Sanchez, un andalucismo que a través suya gimotea derechos y denuncia agravios con respecto a otros territorios, esgrimiendo el complejo de los desheredados: “No quiero caridad, quiero solidaridad y equidad”, en vez de plantear políticas de estado y liderar la cohesión desde el Sur a través de políticas solidarias en materia de educación, sanidad, dependencia y esgrimir con orgullo la bandera andaluza, pero con la misma responsabilidad esgrimir también el ideario socialista y no amenazar con la ruptura. La prueba del fracaso de las políticas sociales es que en la reciente remodelación de Junio las consejerías que han cambiado de titulares han sido, Sanidad Educación, Empleo, Justicia, Agricultura y Cultura.

La bandera de la igualdad no se puede enarbolar contra el socialismo desde el socialismo, se puede enarbolar desde el susanismo y no desde la presidencia de la Junta de Andalucía y no se le puede espetar al Secretario General de todos los socialistas, también el suyo, que esto es como las lentejas, el que quiera las come y el que no las deja. Es decir Pedro, que gracias por venir a Andalucía, pero que aquí no pintas nada.

Andalucía, donde Susana Díaz en 2015 obtuvo los peores resultados, en porcentajes, y el segundo peor en número de escaños, de la reciente historia andaluza y con un gobierno rozando la mayoría absoluta necesaria para gobernar, coaligado con Ciudadanos. Una presidenta que ha renovado su ejecutivo, como consecuencia del degaste tanto institucional como orgánico, casi en el ecuador de la legislatura y que a menos de dos meses de esa renovación nombró a cuatro de los cinco consejeros cesados altos cargos de la Junta de Andalucía, las puertas giratorias de las administraciones públicas. Con este bagaje institucional pretende Susana echarle un pulso al socialismo español desde la Presidencia socialista de la Junta de Andalucía.

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

La amnesia de un gallego

No recuerdo, no me acuerdo, no lo sé, lo desconozco, fueron las respuestas repetidas a las preguntas que le fueron formuladas en el Juicio  del caso Gürtel en la Audiencia Nacional al presidente del gobierno de España.

Tal vez porque su cerebro esté padeciendo una demencia senil prematura, aunque también cabe la posibilidad de que haya cometido perjurio al no decir la verdad ante las evidencias que han llevado al Tribunal a llamarle a declarar  en calidad de testigo, como constata la Caja B de Bárcenas y la destrucción del ordenador donde se llevaba ésta para no dejar rastro alguno; el mismo al que dió ánimos en un SMS diciéndole que estaban haciendo todo lo posible para que todo terminara en aguas de borrajas sabiendo lo que podría revelar si hablaba, como ha hecho, y al que posteriormente acuso de delincuente saltándose esa presunción de inocencia que él mismo demanda de continuo para los acusados de su partido o cercanos a él que al final han terminados con sus huesos en la cárcel.

Pero, no sólo la falla la memoria a Rajoy sino que su soberbia como viene siendo habitual en él cuando se siente acorralado, hizo acto de presencia en varias ocasiones, conducta recriminada por el presidente del tribunal; un presidente que permitió que su declaración no se hiciese frente al estrado junto al banquillo de los acusados, sino en un lugar preferente entre los magistrados y los abogados, gozando de un privilegio que no está reconocido procesalmente, pero también vetando una serie de preguntas decisivas bajo el argumento de que no resultaban pertinentes, aspecto que corresponde únicamente considerar al presidente de la Sala, aunque en este caso con el falaz argumento que lo que se haya dicho en la prensa debe quedar allí, como si lo que se hubiese dicho fuese un invento de los periodistas cuando fueron algunos de ellos los que sacaron a la luz las pruebas en la que apoyaban sus crónicas.

“Pero, no sólo la falla la memoria a Rajoy sino que su soberbia como viene siendo habitual en él cuando se siente acorralado, hizo acto de presencia en varias ocasiones,”


Está claro que el presidente no puede ser acusado debido a su aforamiento sin la autorización del Congreso de los Diputados, y que el interrogatorio que todos pudimos presenciar el pasado miércoles en directo en todos los canales de televisión, no ha sido más que un montaje para demostrar a los ciudadanos que la justicia es igual para todos, cuando todos sabemos que hay ciudadanos de primera y de segunda. En definitiva, una farsa como muchas de las que se escenifican en este país para consuelo de aquellos que todavía comulgan con este sistema donde la corrupción y la falta de independencia de la justicia, y de una fiscalía que si no se queda muda como en este interrogatorio, apoya a los acusados. Pero esto es lo que hay cuando un país funciona a base de cacicadas.

Un montaje del que el Partido Popular ha sacado pecho,  y lo seguirá haciendo como patriotas de pacotilla, elogiando la conducta de su presidente por colaborar con la justicia, olvidando que ha sido llamado por el propio Tribunal y no una colaboración voluntaria del que está acostumbrado al plasma y a los vetos en sus comparecencias ante la prensa; sin olvidar su entrada en la Audiencia Nacional a escondidas como el que tiene que ocultar algo, lo que no deja de ser un acto de cobardía para no enfrentarse a los medios de comunicación allí presentes. Pero, lo peor, no avergonzándose de ser el Partido con más acusados en investigados judicialmente entre sus filas por corrupción, sino todo lo contrario, sacando a paseo la misma soberbia que su presidente.

¿Cuál será el capítulo siguiente de esta trama?. Las respuestas pueden ser varias según la cávalas más racionales de la dirección que está tomando el proceso. Pero respetando la presunción de inocencia, la misma que a ellos no les duele en prenda saltarse cuando son  juzgados por las comisiones de investigación del Congreso, o por la opinión pública con todo el derecho que corresponde a cualquier ciudadano como votante, tendremos que esperar a que las instrucciones y juicios sobre tantas tramas de corrupción concluyan y se dicten las sentencias correspondiente que, seguramente, serán más indulgentes que si el imputado fuese un ciudadanos más. Como prueba tenemos el juicio del “yernísimo” Urdangarín y su esposa de sangre azul. Tal vez, todo se deba al color de los imputados que en este caso coincide.

Aunque se ha convertido en un tópico aquello de que España es un país de pandereta, sin embargo, mientras los mediocres políticos no hagan lo posible para ponerse de acuerdo con el fin de desterrar a este pobre hombre al que la memoria le falla, seguiremos siendo considerados como un país de tercera o como también algunos han bautizado una republica bananera o españistan; pero sobre todo porque es necesario por un simple acto de humanidad que permita a este presidente patético disfrutar de un retiro que le haga recobrar la memoria sobre todo aquello que ha hecho y permitido, y si no lo ha hecho, porque como presidente de un partido y del ejecutivo tendría el deber de conocer a través de su equipo. Váyase Sr. Rajoy, por su propia salud y por la nuestra. Sólo engañas a los que son tan patriotas de pacotilla como tú y los tuyos.

“Aunque se ha convertido en un tópico aquello de que España es un país de pandereta, sin embargo, mientras los mediocres políticos no hagan lo posible para ponerse de acuerdo con el fin de desterrar a este pobre hombre al que la memoria le falla, seguiremos siendo considerados como un país de tercera”

Olga Sánchez Rodrigo
Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Justicia Social

 

La Justicia Social ha alimentado el terrible ego de los políticos durante varias décadas, queriendo echar por tierra, bajo argumentos de diversas índoles, un Franquismo que poco o nada había hecho por los más desfavorecidos. Lejos de entrar en polémicas vanas donde la conclusión puede herir más de una sensibilidad y sin pretender ironizar sobre una realidad que me parece imprescindible, diré que el término en sí es un sin sentido.

La Justicia Social ni es justa ni es social, y nunca ha pretendido serlo desde que se acuñó el término. Igualar clases sociales, sueldos, condiciones laborales y demás prebendas, aparte de sonar como una música armónica en los oídos, es una ilusión risoria que jamás podrá realizarse. Lo más interesante es que los grupos políticos en su inmensa ignorancia, creen que a día de hoy pueden engañar a alguien con esto. Justicia Social con sueldos de miseria, contratos aún más míseros, paro abrumador y juventud huyendo de España, dibujan un panorama social donde realmente lo que se necesita es justicia.

Mientras nos sigan gobernado zotes de todas las razas, con o sin pedigree, disfrazando su maldad y codicia en forma de buenismo, jamás podrá lograrse una ligera igualdad de clases, de género o de oportunidades. La ciudadanía y no los políticos, debemos luchar sin descanso por nuestros derechos; los suyos están blindados y de nada sirve quejarse, tenemos lo que nos merecemos.

“Mientras nos sigan gobernado zotes de todas las razas, con o sin pedigree, disfrazando su maldad y codicia en forma de buenismo, jamás podrá lograrse una ligera igualdad de clases, de género o de oportunidades”.

Mientras sigamos votando a los partidos que nos ofrece el panorama actual en España, la justicia social seguirá siendo un término para buscar en el diccionario con poca enjundia, pero con fundamento.

Abraham Domínguez
Soñador de nacimiento y buscador por vocación. Profesor universitario, ensayista y artista plástico por definición, mi tarea educativa y mi obra artística buscan el romanticismo perdido de otro tiempo, donde la creatividad y el ingenio dominaban el mundo.

Ya no estoy dispuesto

Puigdemont se hunde

Muchas veces las visiones parciales, o las excesivamente globales, impiden ver ciertos detalles que a toro pasado son los realmente dramáticos, y acaban siendo el embrión de episodios lamentables que se revivirán en el futuro a conveniencia de cualquier desaprensivo que necesite utilizarlos en su beneficio.

Esto no es nuevo, viene pasando a lo largo de la historia y parece, es casi seguro, que seguirá sucediendo en tanto en cuanto los seres humanos sigamos tan imbuidos de lo propio que lo ajeno no es exactamente eso, ajeno.

Entre el jolgorio, el chascarrillo y la bufonada, síntomas evidentes de que existe preocupación, vamos desgranando los días  que nos acercan a la consumación del desafío que ciertos políticos catalanes, ávidos de mayor poder y de pasar a la historia, han planteado al estado español. Y según pasan los días, uno tras otro inexorablemente aunque a veces parezca que no van a llegar a pasar del todo, el gobierno responde con frases hechas ocultando de forma irresponsable cuales serán, si es que existen, las medidas a tomar, cuales los límites que tolerar, cuales los puntos de no retorno que se hayan marcado.

Aún a día de hoy los supuestos ciudadanos, una vez más tratados como contribuyentes y despojados de su calidad de ciudadanos, estamos en la más absoluta ignorancia de que medidas tiene previsto adoptar el gobierno, cuando, donde, de qué manera, en nuestro nombre, en el que se supone que gobiernan.

Una vez más los individuos de este país son ninguneados por las instituciones que se dicen representativas y que actúan con secretismo a nuestras espaldas.

Es difícil ya saber, o tal vez no, si es que somos considerados una especia de tutelados incapaces, gobernados ignorantes, o simplemente estúpidos votantes. Una vez más, y otra, y otra.

Como ciudadano que me creo, que quiero ser, que reclamo ser reconocido, quiero saber, exijo saber, cuales son los pasos que el gobierno pretende dar, cuando piensa darlos y como respuesta a que actitudes o declaraciones. Como ciudadano que se siente responsable del gobierno de su país, aunque no lo haya votado, quiero saber por qué no se ha cercenado ya semejante patochada, a que oscuros intereses y componendas obedece esta actitud pasiva y prepotente que se traslada a la opinión pública.

No me interesa en lo más mínimo la cuestión política de fondo, ni la legal, ni las formas a día de hoy, porque a día de hoy, y un poco más cada día que pasa, lo que me va preocupando son las consecuencias humanas que se pueden derivar, que se infieren, de lo que va a suceder.

Insisto, yo no sé hasta dónde pretenden llegar unos y otros porque ya se preocupan de ocultárnoslo, pero estoy convencido, la experiencia así nos lo demuestra, que llegado el momento algún descerebrado tendrá el subidón patriótico necesario para ponerse en trance, y, voluntariamente, convertirse en un mártir por la causa, por la estúpida causa que le han dicho que existe, por la estúpida causa de que algunos sean más, de que algunos se lleven más, de que algunos se sientan más, de que algunos , en definitiva, sean aún, si cabe, y cabe, más despreciables, indignos e inmorales de lo que ya son ahora.

Y si eso llega a suceder, si algún imbécil se hace sangre, aunque sea con el asta de la bandera que porta sea con los colores que sea. Si algún descerebrado se produce una gota de sangre porque alguien lo pisa en una manifestación o algarada. Si algún estúpido patriota de mente obtusa, se hace un corte con una octavilla al repartirla, yo me voy a acordar de los miembros de nuestro gobierno y de los desalmados que han provocado esta situación. Y me voy a acordar para mal, para reclamar que paguen el mal permitido.

Aunque sea una sola gota, porque si algo no soporto, si algo me produce un rechazo con nausea y asco son los mártires ajenos, son los gilipollas útiles con vocación de sangre irredenta, son los bobos de capirote que se sienten alguien enfervorecidos por la masa que les rodea y de la que se sienten líderes y portavoces a los que nadie escucha y todos jalean.

“Si algún estúpido patriota de mente obtusa, se hace un corte con una octavilla al repartirla, yo me voy a acordar de los miembros de nuestro gobierno y de los desalmados que han provocado esta situación. Y me voy a acordar para mal, para reclamar que paguen el mal permitido.”


Y por supuesto, si algunos me dan aún más asco, son aquellos que teniendo la obligación, la responsabilidad, el mandato de evitar que eso pase, han usado el tiempo de evitarlo para bonitos juegos florales que no llevan a otra parte que a un escenario de riesgo.

Y luego me venderán su éxito. Y luego se harán la foto. Y luego me pedirán mi voto. Y yo, ya, no estoy dispuesto.

Rafael López Villar
Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Los zombies políticos

La Real Academia define zombi como la “persona que se supone muerta y ha sido reanimada por arte de brujería con el fin de dominar su voluntad”. Así, los zombis son supuestamente cuerpos que se devuelven a la vida para ser usados como esclavos.

 

Después de la muerte del dictador España se convirtió en un país de zombis. El sistema de partidos políticos eclosionó,  y con ello un montón de gente alienada por falsas ideologías que decían representar cada uno de ellos según su posición hacia la derecha y la izquierda de un centro que no tardó mucho en descomponerse ante un PSOE, donde el puño en alto fue lo habitual hasta que Felipe González se dio cuenta que se sacaba más provecho posicionándose al lado de la banca que del lado del obrero. Y una derecha llena de herederos del fascismo, que todavía hoy perduran, que lo único que ha hecho ha sido sangrar a los ciudadanos, no sólo desde un punto de vista figurativo consecuencia de una política económica y social donde la presión fiscal y la privación de derechos públicos ha ido en aumento; sino también literalmente, metiéndonos en una guerra para satisfacer las ínfulas de un presidente que quería jugar a ser tan grande como Tony Blair y George W. Bush, y que nos trajo el peor atentando terrorista de la historia de España, además de una foto en las Azores que nunca olvidaremos por haberse convertido en la “imagen de la vergüenza”. Todo ello sin olvidarnos de que tanto unos como otros han vendido la soberanía del país a una Unión Europea donde los países ricos no quieren saber nada de los pobres, salvo que no dejen de apretarse el cinturón para que ellos puedan seguir en una línea de progresión económica.

Partidos, ambos, que han ido haciéndose con el poder no sólo a consecuencia del fracaso del contrario  cuando han gobernado, ello sin contar la grave corrupción que siempre les ha salpicado; sino también de una manera orquestada mediante una reforma de la Ley Electoral con un reparto de escaños por el sistema d’Hondt que tiende a favorecer a los partidos grandes, hasta que una parte de los ciudadanos han decido castigarlos al comprobar que sólo han servido para parasitar las instituciones, consecuencia de una revolución pacífica protagonizada por el movimiento 15M, que al margen de la marca blanca del PP –Ciudadans- que decidió dar su salto de la política autonómica de Cataluña a la nacional, hizo que apareciese un nuevo partido que luchara en la arena policía bajo la promesa de limpiar las instituciones de tanta mierda como aquellos habían producido durante casi cuarenta años.

Pero, como siempre, el tiempo suele cambiar las cosas, en este caso para mal, pues al revivir político de la ciudadanía, sobre todo de los más jóvenes, duro exactamente lo mismo que el tiempo que tardó PODEMOS en convertirse en un partido político más, donde el poder de las bases ha sido sustituido por una maquinaria que poco difiere de los otros partidos, con un secretario general omnipotente y un consejo ciudadano resultado de unas primarias donde las listas plancha fue la tónica general.

Estamos, pues, ante un escenario político que lo único que trasluce es una ciudadanía de muertos vivientes, de zombies que siguen a pies juntillas a sus líderes políticos en el mejor de los casos, por eso que la disidencia y la razón no está bien vista en política; y en el peor, de unos ciudadanos que pasan absolutamente de todo, aunque no levanten cabeza.

“mientras que la derecha sigue campando a sus anchas, también impulsada por zombies que lo único que les mueve es una zanahoria colgada de un palo delante de sus narices, metiendo la religión en la política y la promesa de un futuro mejor. Un palo que a sus espaldas sujetan los mismos sinvergüenzas que han esquilmado las arcas públicas.” 

El espíritu del 15M ha desaparecido, convirtiéndose en un mero perfil en Facebook, abocado al fracaso desde su origen, puesto que en este país por desgracia interesan más los proyectos personales que el servicio a los demás, de manera que muchos que promovieron el “si se puede” de Sol, ya estaban fraguando su puesto político, y los que no, el desánimo y la resignación les ha llevado a dar por perdida la batalla, mientras que la derecha sigue campando a sus anchas, también impulsada por zombies que lo único que les mueve es una zanahoria colgada de un palo delante de sus narices, metiendo la religión en la política y la promesa de un futuro mejor. Un palo que a sus espaldas sujetan los mismos sinvergüenzas que han esquilmado las arcas públicas.

 

 

Olga Sánchez Rodrigo
Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Hacia el municipalismo

 

 

Cuando el ser humano decidió organizarse y formalizar un grupo en donde todos cuidaran de todos, sin saberlo, se estaban sentando las beses o el germen del municipalismo.

No es menos cierto que, a lo largo y ancho de la historia, sobre todo de la española, este concepto se ha utilizado para describir y usar determinadas realidades. Esta forma primera de organización territorial económica y social del estado constituye hoy en día la unidad básica del ordenación del Estado. La primera por así decirlo más claramente.

Como ya hemos apuntado, desde el municipalismo o las casas pueblas en las sucesivas repúblicas españolas, cuya base era anarquista y que, por tanto, pretendían una disolución del estado a la par que un autonomía total de los pueblos y municipios, hasta la concepción del régimen opresor que vino después, existe una amplia diferencia. Los primeros pretendían organizarse de forma diferente, los segundo buscaban la forma de controlar a la población de una manera más directa, rápida y por tanto eficaz. Se buscaba la opresión y la represión por medio de la organización local.

Actualmente ¿que es o como se debe entender el municipalismo?. Es una pregunta que incluye varias respuestas. La primera es delimitar lo que no es municipalismo. En este sentido municipalismo no es ciudadanismo. El primero concibe al vecino como algo activo en lo segundo  como un sujeto pasivo receptor de las prestaciones o servicios públicos municipales.

Una vez delimitado este concepto podemos definir al municipalismo moderno como la forma en que la organización consistorial hace no sólo receptor al vecino sino responsable de la dispensa y calidad de los servicios municipales del que es objeto. Esto conlleva que los vecinos objeto y responsables de la prestación de tales bienes han de contribuir a su mejora y control de una manera activa y en consonancia con el ecosistema social en donde cohabitan con otros vecinos.. Cada vecino pues, es responsable de su junta de distrito, de su barrio y de su pueblo tanto o más que el concejal que lo representa.

 “podemos definir al municipalismo moderno como la forma en que la organización consistorial hace no sólo receptor al vecino sino responsable de la dispensa y calidad de los servicios municipales del que es objeto”

De esta manera, los vecinos se convierten no solo en corresponsables a nivel municipal de esa gestión, sino en guardianes y protagonistas activos de la calidad del entorno en donde viven.  A menudo se confunden los medios con los fines. El municipalismo deja claro que el fin último es el vecino y los medios los servicios que un ayuntamiento puedo prestar siendo el vecino precisamente el actor principal garante de la calidad de ese entorno a donde se dirige el servicio público no prestado, sino dado.

Dicha eficacia viene dada inexorablemente en el asociacionismo vecinal y de otra naturaleza. Herramienta ésta denostada en unos tiempos y apoyada en otros. El asociacionismo se convierte así en el vehículo para llevar esta gestión municipal de forma que sea totalmente equitativa y representativa.

Pensamos que la implantación de ese municipalismo activo o corporativo si se quiere se tendría que dar por fases. Pero esa es otra historia que será contado en otro momento.

© Javier Arias y Javier Mauri (PDSA)

 

 

Las últimas víctimas del franquismo

Ayer quedamos impactados por el derribo de una cruz franquista en , en cumplimiento de la conocida Ley de la Memoria Histórica, aunque desconocida por el partido del gobierno de Rajoy, provocando heridas de diferente consideración a ciudadanos allí presentes, algunos  con el objeto de dar testimonio de la lucha ciudadana que desde los albores de esta pantomima de democracia llevan exigiendo la retirada de símbolos franquistas.

Hace prácticamente un mes tuvo lugar la retirada de otro de los símbolos que todavía persistían en una de las plazas más bellas del mundo, nos referimos al medallón de Franco en la plaza mayor de Salamanca, rodeado de  polémica tras la resistencia de su alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, quizá por la añoranza hacia su padre, también alcalde de esta ciudad durante el Franquismo. En este caso a las espaldas de los salmantinos, ya que la retirada fue ocultada a la gran cantidad de ciudadanos allí presentes.

cruz demolida poco después de su construcción

El derribo de la cruz franquista en la población vasca de Larrabetzu, según hemos podido comprobar en la imágenes retrasmitidas en todos los informativos de la televisiones de nuestro país, se produjo hacia el lado contrario, seguramente por una falta de previsión de  la medidas de seguridad pertinentes, al no estar suficientemente sujeto el harnnes que debía sujetar la cruz y provocar su caída hacia el lado correcto. Pero, independientemente de las razones técnicas que provocaron su derribo inadecuado, las cuatro personas que resultaron heridas, podríamos considerarlas al día de hoy, como las últimas víctimas del franquismo, pero también del fascismo de quienes nos gobiernan, muchos de ellos hijos y nietos de este régimen ditactorial que con una mano juran sobre la Constitución y con la otra siguen saludando con la mano cara al sol, bajo argumentos tan falaces de que la izquierda no quiere dejar en paz a sus muertos para seguir obteniendo subvenciones para su exhumación, subvenciones que ellos mismos han retirado, seguramente para no tener que soportar la vergüenza de lo que han sido y siguen siendo por sus actitudes.

Miles de muertos del bando republicano siguen enterrados en las mismas cunetas en que fueron fusilados, o en las tapias de algunos cementerios, extramuros al prohibirse su inhumación en el interior por la propia iglesia o alcaldes franquista, manifestación del simbolismo de la unión entre Iglesia y Estado, según la titularidad de aquellos; por la ideología anticlerical de los fusilados. Eso sin contar aquellos restos que fueron trasladados sin el permiso y a espaldas de sus familiares a uno de los mausoleos construidos por los presos políticos de la izquierda mediante trabajo forzosos, bautizado por el mismísimo dictador como el valle de los caídos, donde también se encuentran sus restos para vergüenza de un pueblo que creyó en aquel momento y sigue creyendo ahora en la libertad.

“Miles de muertos del bando republicano siguen enterrados en las mismas cunetas en que fueron fusilados, o en las tapias de algunos cementerios, al prohibirse su inhumación en el interior por la propia iglesia o alcaldes franquistas (…) manifestación del simbolismo de la unión entre Iglesia y Estado”


Como dijo Pérez Reberte en la presentación de su libro  “La guerra civil contada a los jóvenes” en noviembre de 2015: “Sacar a los muertos de las cunetas no es por memoria histórica, es por sentido común”, manifestando, asimismo: “No me quiero sentir vinculado a un país tan vil”. Sentimiento que muchos compartimos mirando de frente a quienes deben hacer cumplir la Ley de la Memoria Histórica y miran hacia otro lado, provocando la confrontación en vez de la concordia entre quienes fallecieron en una guerra que jamás debido de existir y cuya agonía se prolongó para los vencidos hasta la muerte del dictador.

Valga las heridas abiertas a las cuatro personas por el peso de la cruz franquista derribada ayer para recordar al gobierno de Rajoy, a pesar de la pantomima del recuerdo-homenaje en la sede del PP en Madrid, del vigésimo aniversario del asesinato del Concejal Popular Miguel Ángel Blanco por la banda terrorista ETA, lo cual evidencia su doble vara de medir, pero sobre todo su miserable actuación de no querer reparar ni curar las heridas de la dictadura franquista.

 

Busco la esencia de las cosas cuando dibujo. Autodidacta que explora nuevas técnicas. Me apasiona el arte en todas sus manifestaciones. Vivo inmersa en mi locura y eso me hace feliz.

Tener razón no es suficiente

Oigo, al menos durante un rato, con bastante atención el desgranamiento de los motivos que la portavoz de Podemos argumenta para la presentación de la moción de censura.

Oigo caer, como huesos en una copa, la interminable relación de corruptelas y corrupciones que los miembros del PP han cometido durante su detentación de cargos de poder a lo largo de todos estos años. Todos son ciertos y todos crean un ambiente enrarecido y malsano en la percepción que de la política, y de los políticos, tenemos los españoles. Es casi como oír cantar la pedrea en el sorteo de Navidad. Solo me sobresalta, en algunos momentos puntuales, el paso a tono mitinero que la portavoz sobreactúa para salir de esa ensoñación rayana en los párpados caídos.

Efectivamente todo es cierto, no hay exageraciones ni, lo que es peor, novedades. Es una suerte de “deja vue” de los discursos de la últimas elecciones, y de las anteriores, y de las ante anteriores. Como ciertos son los recortes excesivos, y es cierta la preponderancia de una oligarquía económica, y es cierta la brecha que aumenta entre riqueza y pobreza, y son ciertas las necesidades sociales, y el deterioro educativo, y las trabas a los emprendedores y… tantas y tantas cosas que habría que hacer.

Y al pensar de esta forma te das cuente de una pregunta ¿Sirve para algo esta moción decensura? ¿Cuál es el objetivo real de esta representación?

Desgastar al gobierno, no. Con el mismo argumentario, con las mismas sensaciones de hartazgo y fatalismo, ya ganaron esas elecciones, ya, incluso, aumentaron su ventaja en votos.

Posiblemente la única razón real y profunda es enfrentar al PSOE de Pedro Sánchez y demostrar a sus militantes que Podemos está dispuesto a hacer lo que ellos suponen que quieren hacer los que votaron en las pasadas elecciones internas socialistas.

Y puede que tengan razón, pero lo que también parece evidente es que no lo quieren hacer con Podemos, o al menos no dirigidos por Podemos, por los dirigentes de Podemos.

En todo caso si en algún momento pretendieron remover alguna conciencia, pretendieron ganar con su pertinaz enumeración alguna voluntad, no les ha salido bien. Incluso puede que el partido en el gobierno se sienta reforzado tras la moción y su falta absoluta de mordiente y de apoyos.

Podemos, y me temo que mucha más gente, confunde el descrédito ajeno con el crecimiento propio, la desilusión ajena con la posibilidad propia. Se equivocan. Parece ser que la cabeza de los votantes no alineados, la voluntad de los votantes no comprometidos ideológicamente, no funciona de esta manera. Parece ser que, y lo he apuntado en varias ocasiones, el votante español independiente ejerce su derecho con la resignación de elegir la papeleta que menos miedo le da, la lista que menos desconfianza le produce.

“Podemos, y me temo que mucha más gente, confunde el descrédito ajeno con el crecimiento propio, la desilusión ajena con la posibilidad propia. Se equivocan.”

Y la picaresca, esa actitud ante de la vida de aprovechamiento propio y de propios, esa actitud semiheroica, en todo caso simpática, del truhán, del ladrón de guante blanco, del pícaro, es algo arraigado en la personalidad de los habitantes de este país, tanto, tanto, que yo sigo pensando que todos tenemos un pícaro en nuestro interior que sale a la luz cuando existe la oportunidad para ello. Tanto, tanto, que solemos pensar que los pícaros son los otros y lo que cada uno de nosotros hacemos es otra cosa. Es más, que nos viene muy bien lo que hacen los políticos para justificar como compensación lo que a nosotros en nuestro día a día se nos queda entre los dedos.

Por eso, en este caso, en estas circunstancias, tener razón no es suficiente. Hablar de lo mal que lo han hecho, y lo hacen los otros, no proporciona los votos para formar un gobierno, porque lo que la gente vota es el tipo de sociedad que se propone, no lo mala que es la actual, que ya todos lo sabemos. Y el tipo de sociedad que propone una izquierda dura, trufada de radicalismos y de activismos varios y variopintos, no es lo que está en la cabeza, ni en los deseos, de una mayoría de los españoles.

No, tener razón no es suficiente si además no se tiene un proyecto alternativo convincente. Y, de momento, parece ser que no se tiene.

Rafael López Villar
Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

De moción a moción y tiro porque me toca

 

Desde la presentación de la moción de censura presentada por Unidos Podemos contra el gobierno de Mariano Rajoy, han sido muchas y muy variadas las reflexiones que he hecho sobre el tema,

desde una crítica a la forma en que se ha presentado por entender careciendo de los apoyos parlamentarios para que pudiese prosperar, lo que me llevó a afirmar su inutilidad, además de una crítica a Pablo Iglesias como candidato a la presidencia del gobierno por el carácter egocéntrico del que se suele hacer gala en su forma de llevar la secretaria general del partido; hasta la reflexión final totalmente contraria a la anterior, -eso sí, después de seguir el desarrollo de las sesiones en que se ha debatido y votado-, de haber puesto contra las cuerdas no sólo al partido del gobierno por su extrema y generalizada corrupción, sino  también al PSOE, como partido de izquierda que no está haciendo nada para terminar con una forma de gobernar que se parece más a la de una organización mafiosa que la de una organización política cuya finalidad última debe ser la gestión de lo público en pro de los ciudadanos.

Escaños del gobierno del PP, durante la moción de censura

Son muchas las crónicas que se derivan del debate de esta moción, desde el comportamiento improcedente de los escaños del Partido Popular, con actitudes de burla, prepotencia, incluso de soberbia de creerse los mejores y los únicos “patriotas” que hacen bien las cosas en beneficio del país, intentando extrapolar como actos aislados de los que el partido no es responsable, sino las personas que los llevan a cabo, ilícitos e impropios de un representante de la ciudadanía, sino de toda ya que han demostrado no gobernar para todos, al menos de sus votantes; cuando en realidad estamos ante un comportamiento sistémico que, en palabras de Pablo Iglesias, está parasitando todas las instituciones públicas. Además, de una falta de respeto generalizada contra los intervinientes de otros partidos, que no le bailan el agua, jugando con sus móviles, leyendo la prensa o algún  libro, o simplemente hablando con el del escaño de al lado o mirando al techo, quizá recordando nostálgicamente los tiros de Tejero;  aunque también algún diputado de Mareas no pudo dejar de sucumbir a la tentación de pasar el rato jugando con su Tablet. En definitiva una falta de respeto democrático hacia los ciudadanos. Eso si contar las largas ausencias del presidente del gobierno, como si la cosa no fuese con él.

Pero, especialmente, no debemos dejar pasar la actitud del principal partido de la oposición, cuyo secretario general reelegido en primarias, en las que prometió dar mayor poder a los militantes, sigue igual de perdido, continuando los militantes sin tener ni voz ni voto en una decisión de tal trascendencia como es dejar que siga gobernando el Partido Popular debido al voto de abstención de su grupo parlamentario.

Claro que la moción de censura ha sido útil, prueba de ello es la trascendencia mediática que ha tenido en los medios de comunicación, tanto nacionales como extranjeros, algunos de los cuales han tildado la moción de censura, no contra Rajoy, sino contra la corrupción generalizada de su partido de la que él es el principal responsable.

También ha servido para que el candidato a la presidencia del gobierno en la moción presentada  haya puesto en bandeja a Pedro Sánchez la oportunidad de que su propio partido sea el que presente cuanto antes una nueva moción de censura, que sin lugar a dudas apoyarían, según Iglesias, y que evidentemente permitiría que el principal partido de la oposición, el PSOE, gobernase, eso sí, dejando de lado a la marca blanca del Partido Popular. Y que, serviría para que, de una vez por todas,  dejasen claro ante los ciudadanos su posición hacia una verdadera izquierda y no una ficción denominada social democracia que lo único que ha conseguido es poner de manifiesto su alianza tácita con la derecha, al permitir su gobierno y no hacer nada para terminar con su corrupción, además de permitir una política neoliberal que ha masacrado y sigue haciéndolo, los derechos y libertades sociales.

“ha servido para que el candidato a la presidencia del gobierno en la moción presentada  haya puesto en bandeja a Pedro Sánchez la oportunidad de que su propio partido sea el que presente cuanto antes una nueva moción de censura, que sin lugar a dudas apoyarían”

En definitiva, la moción ha servido para abrir un camino de diálogo y unión de la izquierda de este país, de forma similar a la que en Portugal, nuestros vecinos más queridos, permitió en las últimas elecciones generales derrotar a la derecha y su política de reformas impuesta por la UE de reducción del gasto público mediante recortes de servicios públicos esenciales, como se ha hecho en España con Rajoy.

Están, por lo tanto, llamados a entenderse Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, emprendiendo una lucha no sólo contra la corrupción insoportable que inunda al país y sus instituciones, sino contra una política social y económica que rote en torno al ciudadano y no como ahora, apoyando solamente los intereses de las empresas del IBEX  que más estafan a los españoles, de las que hay que destacar por su mayor representación el Banco Santander (14,43%), Inditex (11,98%),Telefónica (10,42%) BBVA (10,29%), Iberdrola (5,42%),  y Repsol (4,61%), la mayoría de ellas dirigidas por demócratas de paja que, en vez de representar la marca España, se representan así mismos y sus intereses económicos. Ahora bien, ¿dejará el IBEX que  lleguen a un acuerdo?.

 

 

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Una vez al año

Sí, es verdad, hay un dicho que afirma que una vez al año no hace daño, pero también hay otro que dice que del dicho al hecho hay mucho trecho. Así que sentadas las bases incuestionables de esta reflexión vamos a meternos en harina.

Ayer, como todos los años, como cada año, se celebró la final de la Copa del Rey de fútbol y casi como cada año había representación de equipos vascos o  catalanes en ella, y como cada año, cuando estos equipos de estas localizaciones geográficas participan en la final, se produjo la ya tradicional pitada al himno español.

A mí, personalmente, me importa un ardite el himno en cuanto símbolo que sirve para marcar separaciones entre los hombres.  Es más, me importa básicamente lo mismo que los pitadores y sus pretendidas pretensiones territoriales. Un ardite. Pero hay ciertas consideraciones en el tema que, sin embargo, sí me importan. Es más, para mayor jolgorio de bobos, me indigna. Porque si hay algo que me indigna, que me hace posicionarme, es la falta de respeto. La falta de respeto y de educación, suponiendo que pudieran separarse. Y ya llegados a este punto y puesto a posicionarme yo lo haré a favor del pitado por dos motivos fundamentales, porque los pitadores son menos y buscan ser distintos y porque nunca puedo estar a favor de los que están en contra.

No sé si solo sucede en este país, me temo que sí. No consigo entender que extraño mecanismo, es evidente que en mal funcionamiento, nos hace pensar que el primer paso para reivindicar algo es denigrar lo del contrario. Que el primer argumento para estar a favor de algo es estar contra lo contrario.  Que la primera razón para posicionarse es situarse en la sinrazón. Me temo que puede ser un problema de la falta de inteligencia, o de criterio, en la que nos educan.

Claro que también puede que consideren que es una broma, una broma de mal gusto que solo comparten unos pocos. Y que lo hacen solo por molestar, solo porque hacerlo molesta a algunos que ellos consideran los malos. ¿Qué menos pueden hacer los buenos que molestar a los otros?

Sea cual sea finalmente la motivación el único problema, el único resultado, de toda esta historia que se repite año tras año, una vez al año para mayor rechifla de unos y mayor cabreo de otros, sean quienes sean los malos, sean quienes sean los buenos, si es que alguien puede considerarse bueno en estas circunstancias, es que tenemos un país de maleducados, es que tenemos un país en el que las instituciones no se preocupan más que de los suyo. Los ciudadanos, la defensa de los espacios comunes y los símbolos que los identifican, les importan lo que a mí, un ardite. Con una diferencia, yo no me represento ni a mí mismo y ellos han sido elegidos para representar a todos los ciudadanos de este país y defender y preservar lo que los identifica. Aunque posiblemente no tengan tiempo, ni ideas.

“Sea cual sea finalmente la motivación el único problema, el único resultado, de toda esta historia que se repite año tras año, una vez al año para mayor rechifla de unos y mayor cabreo de otros, sean quienes sean los malos, sean quienes sean los buenos,”

Si no recuerdo mal existe una película que se llama “La Mala Educación”, no recuerdo cual es la historia, pero para mí, sin duda, la exhibición anual de mala educación es la que hacen ciertos energúmenos con la excusa de un posicionamiento político y la certeza de una absoluta falta de criterio moral, político e incluso  racional.

Espero que si alguno lee esto se ría mucho, se ría con ganas, porque eso es lo que hace un mediocre cuando se le enfrenta a sus carencias, reírse con la suficiencia que la ignorancia provee.

Rafael López Villar
Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

La guasa del presidente

 

La guasa de Rajoy cuando es interpelado por las Cámaras de las Cortes Generales, por el Congreso de los Diputados y el Senado, parece ser que a los únicos que satisface es a su propios correligionarios, al resto nos parece una auténtica burla a los ciudadanos allí representados,

pero, la cosa aún se agrava más, cuando las preguntas en la sala de prensa de ambas instituciones son respondidas con un sarcasmo, cuya habitualidad, le están convirtiendo, si es que no lo han hecho ya, en un bufón de corte, irrespetuoso con la libertad de prensa, al ser tratado los medios de diferente manera según de donde venga la pregunta.

Bufón, al que parece habérsele olvidado que su trabajo es ser presidente de todos los españoles, le hayan votado o no, y con la obligación de dar respuestas serias y transparentes, pero sobre todo respetuosas, para eso gana el sueldo que gana, muy encima del 30% de los asalariados españoles que cobra menos de 1.221,1 euros brutos al mes, 4,7 millones de los 14.232.800 trabajadores, y que 2,9 millones de ellos ganó por debajo de 972,8 euros mensuales brutos.

Estamos ante una actitud torticera que no se puede permitir al que se considera el máximo representante de la soberanía nacional, aunque su legitimidad este cuestionada por muchos por la forma en que ha accedido al puesto representativo que ocupa, porque además de los votos de su propio partido, insuficientes para su investidura, contó con los votos de quienes son considerados como la marca blanca del Partido Popular, pero sobre todo, por la abstención incomprensible del principal partido de la oposición, el PSOE, al que sus militantes parecen haber metido en vereda tras las últimas primarias, con un giro a la izquierda inusual, al menos esas han sido las promesas de quien ha vuelto a ser elegido después de la traición de los barones del partido, así como por la viaja guardia que se resiste a dejar los puestos de privilegio que ocupan dentro de aquel.

“Estamos ante una actitud torticera que no se puede permitir al que se considera el máximo representante de la soberanía nacional, aunque su legitimidad este cuestionada por muchos por la forma en que ha accedido al puesto que ocupa”

Pero, lo dicho, no es novedad para la mayoría de los españoles, la cual viene representada por quienes votaron a otras formaciones políticas, y por aquellos que, decidieron abstenerse de ejercer su derecho al voto, por disconformidad con un sistema que, lejos de poder ser considerado democrático, se ha convertido en un sistema neofascista, donde la voz de los ciudadanos cada vez es menos escuchada en pro de un interés general, cuando realmente sólo lo es por el interés de unos pocos, y a los que sólo se tiene en consideración con promesas incumplidas en la mayoría de las ocasiones, en el momento de ir a votar. Mayoría, decíamos, hartos de aguantar las respuestas y el comportamiento antidemocrático de aquel bufón, pero que, por falta de unión de los partidos, en su conjunto más votados, situados a la izquierda; unas veces por el ego de sus líderes y otras por la desconfianza hacia una izquierda radicalizada; están colaborando con esta historia interminable de caciques y corruptos.

Es por ello que, sólo caben dos opciones, que el PSOE y PODEMOS se entiendan, o seguir aguantando esta forma antidemocrática de ejercer el poder por una derecha que, cada vez, nos recuerda más épocas pasadas en las cosas se hacían a la fuerza, o “por cojones”, perdonen la expresión. Porque, cuando alguien no tiene vergüenza, como en este caso Rajoy, no podemos pretender que responda con argumentos a algo que no los tiene, como es su forma de gobernar tolerante con la corrupción y con un sistema económico que lo único que ha demostrado es que los ricos cada vez lo son más, mientras que los pobres, ni siquiera, tienen para kleenex.

 

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

El ave fénix

 

El niño guapo del PSOE se ha convertido en el ave fénix que ha resurgido de sus cenizas.

Rechazado por muchos, no sólo dentro de su partido, se ha convertido en el hombre salvador, no sólo  de su propio partido sino también de la situación en la que actualmente se encuentra España, más que nunca sumergida en una charca de corrupción que cada día se va haciendo más grande con el riesgo inminente de convertirse en un lodazal de miseria política.

En contra de lo que muchos esperaban, Pedro Sánchez se ha impuesto a una Susana Díaz que, además de demostrar su inutilidad en el gobierno de Andalucía, donde su labor no ha destacado por ningún proyecto importante desde que se hiciese con la presidencia, sino sólo, la de ser la voz de sus amos, los barones del PSOE y otras viejas glorias como Felipe, Guerra, Zapatero y Rubalcaba a la cabeza, quienes la han apoyado, pretendiendo con ello recomponer un PSOE para que, una vez más, estuviese dirigido por los caciques de siempre. Sin embargo los afiliados del partido han demostrado su hartazgo con quienes han llevado a esta formación política a ser un colaborador necesario de la política neoliberal que cada día con más fuerza esta arramplando con los derechos de los ciudadanos, sobre todo de los más débiles, económicamente hablando y peor tratados por el sistema.

Con esta acción de los afiliados, muchos, dentro y fuera del partido, han recobrado la esperanza de un giro hacia la izquierda del PSOE, que permita destronar a Rajoy, poniendo fin de esta manera a la vergonzante actuación que llevo al Partido Popular a hacerse con el gobierno del Estado, mediante una abstención impuesta en la investidura de aquel, gracias a la traición de unos cuantos, que pretendieron acabar con la carrera política de Pedro Sánchez.

Empieza una nueva etapa para los socialistas en la que, naturalmente, debe procederse a una limpieza de fondo pedida por quienes deberían ser la voz suprema en todos los partidos políticos, los afiliados. Ha llegado el momento que los que apoyaron incondicionalmente a Susana se vayan a sus casas o a sus yates, de lujo, y en caso de Susana convertida en un cadáver político vuelva a su feudo, donde parece ser el único sitio donde la apoyan, aunque algunos con muy pocas ganas por aquello de que, el que se mueva de la foto no sale,  esperando allí el fin de su legislatura.

De Patxi López poco hay que decir, sólo el de haberse convertido en el tercero en discordia en la contienda de la primarias con el fin de dividir el voto y así dar la victoria a Susana Díaz, es decir la de un tonto útil bajo la máscara de un socialismo descafeinado.

Esta vez ha ganado la democracia, habiendo fracaso estrepitosamente la manera que venía siendo  habitual de dirigir un partido a la sombra de los que hicieron del PSOE lo mismo en lo que hoy se ha convertido el PP, en una cueva de ladrones, o acaso hemos olvidado los casos de imputación y condena durante el gobierno de González, donde Roldán se convirtió en su máximo exponente.

Lo dicho, se abre una época de esperanza y de limpieza dentro del principal partido de la oposición que, a muchos, nos vuelve a cargar de energía en una lucha que dábamos por perdida, ante la estupidez de un pueblo que a pesar de ser maltratado, volvía a dar su voto al maltratador. Pero esto es España, luces y sombras. Un país donde “El Guernica” de Pablo Picaso, es la mejor representación de los que somos y en lo que podemos convertir el país sino mandamos a los barones socialistas al retiro en el que deberían estar, y a Rajoy a su registro de la propiedad.

“Se abre una época de esperanza y de limpieza dentro del principal partido de la oposición que, a muchos, nos vuelve a cargar de energía en una lucha que dábamos por perdida, ante la estupidez de un pueblo que a pesar de ser maltratado, volvía a dar su voto al maltratador”

Esperemos que este giro a la izquierda del PSOE con Pedro Sánchez a la cabeza sirva para llegar a un entendimiento con el resto de fuerzas de izquierda para devolver al pueblo lo que le pertenece, no sólo los derechos que le han sido usurpados, sino la soberanía nacional para que su voz se convierta en el único motor y guía de quienes hemos elegido para que nos representen.

 

 

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Cuidado con la cartera

Creo que la gran mayoría de los españoles hemos estado en Madrid alguna vez en nuestro vida, yo cada vez menos, por motivo que ahora no vienen a cuento, lo que me hace echarla de menos de vez en cuando, a pesar de su continuo barullo, fluir de vehículos y de personas, porque también  es una Villa que rezuma cultura e historia en su centro histórico y aledaños.

Valga esta introducción para exponer lo que realmente me preocupa, hoy por hoy, de esta Comunidad uniprovincial, además de capital de España, que no es otro que el tema de la inseguridad, sobre todo en determinadas zonas y horas, y no estoy hablando precisamente del metro, sino de algunas zonas urbanas.

Concretamente me estoy refiriendo a una calle súper céntrica, contigua a la Plaza de Colón, donde el protagonista, reproducido en lo alto de una columna en su pose de conquistador pisando la arena de las recién descubiertas Américas; pero en este caso, también a modo de director de escena que nos presenta o nos da paso  al lugar, donde quizá, se haya cometido uno de los mayores latrocinios de este país, a cualquier hora del día.

“me estoy refiriendo a una calle súper céntrica, contigua a la Plaza de Colón”

“donde quizá, se haya cometido uno de los mayores latrocinios de este país, a cualquier hora del día.”

Pero, por si todavía alguno o alguna anda despistado, sólo tendré que recordarles los casos Gürtel y Lezo, para que tomen posición en este vodevil que les voy a presentar, y no me refiero a tal género teatral  sólo por la picaresca que esconde, sino también por los enredos que día a día vamos descubriendo cada vez que nos sentamos frente al televisor para escuchar, como dice mi suegra: el diario hablado.

Localización: un partido, el Partido Popular, llegándose a considerar en algunos medios como una organización criminal, a la que se abrió juicio por el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, como responsable civil subsidiario por la ‘caja B’, y en cuyo seno tiene en estos momentos mas de ochocientos imputados entre sus cargos políticos, y, a ver los que salen del caso Lezo ¿…?.

Un actor principal: el presidente del gobierno, D. Mariano Rajoy, quien se esconde o busca esconderse tras un plasma cada vez que hay que hablar o “dar la cara” sobre la corrupción de su partido, salvo cuando es interpelado en el Congreso o Senado, y porque no le queda más remedio, desde aquel “Luis, nada es fácil, pero hacemos lo que podemos”, y figurar luego en sus papeles en el reparto de determinados sobres.

1er. actor secundario: Otro partido político, Ciudadanos, al que ponemos cara en la figura de Albert Rivera, por su apoyo a la investidura de Rajoy en el momento que podemos considerar el cénit de la corrupción en el PP y después de haber permitido una estafa contra los españoles, eufemísticamente llamada crisis, habiendo alcanzado la deuda exterior la escalofriante y astronómica cifra de 1.129.378 millones de euros, alcanzando casi el cien por cien del Producto Interior Bruto (PIB), concretamente el 99,4%; además de ser el momento, también, de mayor castración de los derechos de los ciudadanos.

2º Actor Secundario. Otro partido, el PSOE, al que ahora no podemos poner cara por problemas internos tras haber sido tocados en su largo naufragar a la derecha de la izquierda, por un arrecife de color morado que les ha hecho perder el Norte, sobre todo al haber permitido la investidura de Rajoy con una farsa llamada “abstención” impuesta por una maquinaria inquisitoria del partido, llamada “disciplina de partido”… puf! Que mal suena.

3er. Actor Secundario. Otro partido, de color morado como el arrecife que se ha mencionado antes, Unidos Podemos. Dicen que intentando aprender de sus errores, pero que, con una cara de pocos amigos, por su ceño fruncido, y coleta a modo de colega, todavía genera dudas en un sector del electorado de izquierdas por su radicalismo, y tan amante de si mismo que es capaz de teatralizar una moción de censura sin candidato  que cuente con los suficiente de apoyos parlamentarios para derrotar la actual e incomprensible “componenda de gobernabilidad” a cargo del partido, de momento, más corrupto de la historia de nuestra actual “monarquía parlamentaria”.

Extras: Los Españoles, por lo menos más de veinte millones de empleados en España que ni  huelen las cuatro cifras al cobrar al mes, es decir que no llegan a ser mil euristas, a los que hay que añadir 4.237.800 de parados, eso sin contar los indignados o los que superando los mil euros al mes en su salario ser convierten en débiles  de un sistema en el que quien soporta el peso son precisamente los de abajo; eso sin contar a la gran cantidad de autónomos que tienen que hacer verdaderos esfuerzos para poder mantener abiertos sus negocios, esperando tiempos mejores.

Así que, después de lo que os he contado, mucho cuidado con los aledaños de la Calle Génova a la altura de su número trece, cuidado con vuestras carteras, y también hago extensible este advertencia a los diputados que entren por la zona derecha del Partido Popular al hemiciclo, yo no me fiaría demasiado.

Feliciano Morales Martín
Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

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