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¿Quienes son los Reyes Magos?

REYESMAGOS
El día de Reyes Magos, al igual que el resto de fiestas navideñas se han convertido en algo pagano, donde el consumismo impuesto por un capitalismo voraz, hace que en pleno mes de diciembre-enero hagan el “agosto” las grandes superficies y franquicias comerciales.

Celebramos estas fiestas sólo por el hecho de que nos permiten consumir y deleitarnos en las grandes cenas y comilonas familiares que, ante el abuso de algunos de los manjares que estos días nos permitimos aunque cuesten tres veces más que en cualquier temporada del año, hacen que finalmente terminen en urgencias médicas con un gran empacho, lo que se traduce en una gran  pesadez y dolor de estómago, falta de ganas de comer, diarreas, vómitos, acidez de estómago, entre otros síntomas, que hace que hagamos el propósito de cuidarnos un poco más en el próximo ágape no excediéndonos; aunque, al final, todo  queda en eso, en un mero propósito.

Pero, el consumismo no termina en la comida, ya que fechas señaladas principalmente para los niños como Noche Nuena con Santa Claus, de importación “made in USA”, y el día de Reyes, al final se extienden a todos los miembros de la familia, comprando cosas para regalar o auto reglamos por el mero hecho de que hay que hacerlo, porque para eso están. En definitiva, festejamos estas fiestas como parte del encanto celebratorio que tienen. Pero, ¿sabemos, realmente, lo que celebramos?.

Si preguntásemos a más de uno o una quiénes fueron los Reyes Magos, la respuesta mayoritaria sería que fueron tres personas llamadas Melchor, Gaspar y Baltarsar, que siguiendo una estrella montados en camellos terminaron en el portal de Belén, para adorar al niño Jesús, a quien reglaron oro, incienso y mirra. Esa es todo lo que la gran parte de la gente, incluidos los creyentes saben sobre estas figuras decorativas de los nacimientos que montamos en nuestros hogares.

Sólo uno de los cuatro evangelistas, el Apóstol San Mateo, hace referencia en el libro sagrado a estos tres personajes, afirmando que después de que el Jesús naciera en la ciudad palestina de Belén: «vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle».  Sin embargo, no se hace referencia al número concreto de Sus Majestades, ni a su raza.

El rey del país, Herodes, al escuchar la pregunta, dice Mateo que:

«se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo». La respuesta de todos fue unánime: «en Belén», pues así lo decía la profecía.

Continúa el Apóstol su relato, indicando que Herodes tendió entonces una trampa a los magos: les envió a la ciudad y les pidió que averiguasen todo lo que pudiesen acerca del niño, pues él quería adorarle también. «Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño». Tras entrar en la casa en la que había nacido el pequeño, se postraron, le adoraron y le entregaron los tesoros que portaban: «le ofrecieron presentes: oroincienso y mirra». Posteriormente se marcharon, pero no cumplieron su promesa de avisar al rey tras ser advertidos en sueños (por un poder superior) de lo que este pretendía.

Esta es toda la historia que nos narra el Evangelio de San Mateo, de la cual la primera conclusión que sacamos es que eran magos pero no Reyes, debiendo entenderse su condición de magos no como practicantes de la magia, prohibida por la Biblia, sino como hombres sabios o de ciencia.

Sin embargo, dicho evangelio no nos indica el número exacto de magos que adoraron a Jesús, aunque teniendo en cuenta los regalos que le  hiciero (oro, incienso y mirra) sirvió al teólogo Orígenes en el Siglo IV a indicar que eran tres; número que fue declarado oficial por el papa León I para toda la cristiandad. Aunque según otras tradiciones los Magos, como la de los armenios podrían ser doce. s »

Otro dato que no encontramos en la Biblia es la referencia a sus nombres, los cuales encontramos en dos textos del siglo V, que los llaman Melichior, Gathaspa y Bithisarea y Melkon, Gaspard y Balthazar. También un mosaico del Siglo VI en la iglesia de San Apolinar Nuovo (Rávena, Italia) aparecen sus figuras y, sobre sus cabezas, los nombres que hoy todos conocemos: Melchor, Gaspar y Baltasar.

También existen leyendas que hablan de un cuarto Rey Mago llamado Artabán, que habría interrumpido su camino para curar a un viejo moribundo y que por tanto habría llegado tarde a Judea, donde sería apresado y encerrado treinta años en el palacio de Jerusalén. El teólogo presbiteriano Henry van Dyke recogió esta historia en su cuento navideño “El otro Rey Mago” (1896).

 

“También existen leyendas que hablan de un cuarto Rey Mago llamado Artabán, que habría interrumpido su camino para curar a un viejo moribundo”

Existen también interpretaciones históricas según las cuales durante el tiempo que San Mateo escribió su Evangelio aumentaron el número de conversiones al cristianismo, desempeñando los Magos de Oriente una función de proselitismo, en el sentido de incitar a los nuevos cristianos  a adorar al hijo de Dios de la misma manera que lo hicieron esos extraños que eran los Reyes Magos. También existe otra teoría que señala que estos Magos representaban a los tres continentes conocidos en aquel momento (Europa, África y Asia), y que eran sacerdotes persas o incluso doctores babilónicos.

Así pues, al hablar de estas tres figuras que culminan las fiestas navideña, nos movemos entre la leyenda y la historia, remontándose al Siglo V el día de su celebración el 6 de enero, atribuyéndole el nombre de epifanía; aunque para algunos estudiosos del tema no es más la celebración del solsticio de invierno.

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Todos contra todos

 

La integración en las sociedades que sufren de discriminación, sea racial, cultural, sexual, religiosa o de cualquier otro tipo, no se consigue a golpe de ley, ni a golpe de censura, ni a golpe de discriminación positiva. Solo una labor pedagógica de años, la convivencia diaria y el conocimiento del otro pueden llevar a que esa tolerancia necesaria pueda producirse y no imponerse.

Somos muy dados en esta sociedad marchita, adocenada, decadente, a que aquellos que tienen voz, aquellos a los que se les ha otorgado la voz para que hablen por nosotros, en una clara dejación de sus funciones, confundan su voz con la voz de aquellos a los que representan y, lo que es peor, secuestren la voz de sus representados en una labor de sórdida censura cuando estos dicen, o lo intentan, aquello que a los excelsos representantes de sí mismos les parece inconveniente.

Posiblemente una de las abominaciones más flagrantes de un tiempo a esta parte es todo aquello que engloba, que supone, que se guarece bajo la mediocridad de la expresión “políticamente correcto”, porque cuando algo es políticamente correcto es que es solo parcialmente cierto, tendiendo el porcentaje de certeza de la expresión a cero.

No se le puede pedir a una sociedad que viva en un retroceso permanente de sus usos y costumbres, o que olvide lo vivido durante generaciones, solo para que aquellos que llegan se sientan más cómodos y además que calle y otorgue. No se puede acusar permanentemente a un colectivo mayoritario de intolerante o fascista porque no permita de buen grado la imposición de hábitos que chocan y agreden a los suyos propios, consecuencia de siglos de evolución y cultura. No se puede acallar a la gente que en la calle percibe una realidad, indeseada por políticos y comunicadores, llamándoles racistas, xenófobos o fachas, aunque en determinados casos lo sean, porque aquellos que son insultados por su percepción de lo que les rodea no van a cambiar esa percepción siendo vilipendiados, etiquetados, despreciados, antes bien se convertirán en unos irreductibles propagadores de su idea, en unos enemigos acérrimos y beligerantes de lo que rechazan.

“No se puede acusar permanentemente a un colectivo mayoritario de intolerante o fascista porque no permita de buen grado la imposición de hábitos que chocan y agreden a los suyos propios, consecuencia de siglos de evolución y cultura”


Porque una cosa es lo hablado y otra cosa es lo vivido. Porque una cosa es hablar desde un barrio acomodado sin problemas de convivencia y otra es ver como tu barrio de toda la vida, tu barrio modesto y tradicional, se va convirtiendo en un gueto en el que tú eres el extraño, en el que puedes llegar a ser mal mirado por hacer tu vida de siempre. Porque una cosa es tener un empleo bien remunerado y solvente y otra cosa es ver que los nichos de trabajo no especializado te son inaccesibles por ser nativo. Y además no puedes decirlo, es políticamente incorrecto. Los que tenemos un buen trabajo, los que vivimos fuera de las zonas marginales, te vamos a llamar racista, facha, xenófobo y vamos a usar todos los medios a nuestro alcance, políticos, de difusión, legales, para hacerte comprender a ti y a los a los demás equivocados lo impropio de su conducta.

 Solo habremos conseguido fomentar el odio de los estigmatizados y, eso sí, vernos con un halo de santo apostolado, civil, laico, progresista, políticamente correcto.

Pues nada, nada, santos varones del mundo cultural, del mundo político, del mundo social, de las élites, a seguir así, a seguir vaciando nuestra equívoca conciencia sobre las espaldas de los que no tienen derecho ni siquiera a su propia conciencia. A seguir pontificando desde nuestra atalaya diciendo que no hay barro al pie de nuestra casa mientras la gente se va hundiendo en él. Mantengamos nuestros privilegios y fustiguemos, hostiguemos, insultemos y despreciemos a todo aquel que remueva la placidez de nuestra buena conciencia.

Sigamos permitiendo los guetos, los vivenciales, los educativos, los laborales, incluso los de protección social, y seguiremos teniendo marginalidad, violencia, terrorismo y, sobre todo, sobre todo, una sociedad intolerante de todos contra todos. Sigamos negando la realidad por políticamente incorrecta y seguiremos teniendo una  suerte de capas sociales, étnicas y culturales absolutamente impermeables unas con otras.

Y después nos sorprendemos de París, de Londres, de Barcelona…

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Los sicarios del mal

 

¿Qué nos está pasando a las personas?, aunque quizá debería referirme a una especie indeterminada en involución que en su momento fue denomina humana, pero que hoy, por mucho que nos empeñemos ni siquiera estamos en el momento inmediatamente anterior al homo sapiens.

Esta mañana al cruzar por el paso de peatones no pude superar los apenas 10 metros que separaban uno y otro lado de la calle al haberme arriesgado a iniciar de forma imprudente tan rutinaria tarea en el momento en que el muñequito verde empezaba a parpadear anunciando el cambio a rojo, cuando me vi sorprendido por un vehículo que apretando el acelerador parecía que su intención era arrollarme para hacerme expiar por mi grave imprudencia. Un salto seguido de un quiebro a modo de los recortes taurinos tuve que dar para no ser arrollado por quien pretendía ser mi juez y verdugo, salvando mi pellejo por apenas unos centímetros.

Sobra continuar con el segundo capítulo de esta macabra historia, donde predominaron los insultos del fitipaldi con actitud sumamente violenta, para demostrarles nuestra incapacidad de empatía con nuestros semejantes, nuestra intolerancia, soberbia y falta de valores que nos convierte cada día más en seres más inhumanos, en camicaces del día a día.

No se como nos recordarán los nietos de nuestros nietos, si es que llegamos a perpetuarnos hasta ese momento, debido a que la bomba de relojería sobre la que, desgraciadamente se asienta nuestra vida, se ha puesto en marcha por nuestra inconsciencia, acelerando su deflagración las continuas confrontaciones con nuestros congéneres basadas en ideologías de saldo que compramos en mercados de cuarta o quinta mano, de políticos, medios de comunicación y falsos profetas, cuyo único fin es atraer y acaparar a imbéciles que no saben dirigir su vida por haber cambiado ideales y valores por dioses de cartón que les prometen un futuro próspero a cambio de una suscripción o afiliación gratis a sus ideas, que con el tiempo por su inconsistencia se evaporan como el humo, en ese intercambio falaz donde la rentabilidad económica y el materialismo devoran el poco alma que nos queda.

“ideologías de saldo que compramos en mercados de cuarta o quinta mano, de políticos, medios de comunicación y falsos profetas, cuyo único fin es atraer y acaparar a imbéciles”


Muchos dirán que soy un pesimista y que el paso de un semáforo a riesgo de ser atropellado por el macarra de turno no es lo suficientemente trascendental como para globalizar una experiencia personal, elevándola a un comportamiento social; pero, queramos o no, la vida y nuestra catalogación como humanos, depende de pequeñas cosas, de pequeñas actitudes, como ceder el paso a nuestros mayores, dejar el asiento del bus para una embarazada o discapacitado, ayudar a cruzar la calle a un invidente, dar las gracias cuando alguien nos sujeta la puerta del ascensor,  y un largo etcétera; que no solamente nos hace ser mejores, sino, también, más felices.

No soy pesimista, porque, aunque es cierto que hay grandes personas que convierten su vida en un servicio a los demás con la única intención de redimir al mundo de una destrucción casi segura, también las hay, por desgracia mayor en número, que enarbolando banderas de diferentes colores se nos presentan como salva patrias o elegidos por la divinidad, sin ni siquiera preguntarnos si queremos que ellos nos salven, apropiándose no sólo del tesoro de nuestra libertad, sino que, además se creen los únicos y mejores que el resto, o al menos se nos presentan como tales; buscando encima que les demos las gracias por una redención que no les hemos pedido, que no la necesitamos y menos con el envoltorio con la que quieren vendérnosla,  pero sobre todo, con tanta soberbia que cuando les hacemos frente nos acusan de traidores por no pensar  igual que ellos, aunque se auto denominan demócratas.

También habrá quien piense o se pregunte qué ofrezco o que hago yo por cambiar las cosas, qué quién soy para juzgar a los demás y, aunque no necesito dar explicaciones, justo es que lo haga cuando hago público mis pensamientos. Es por ello, no queriendo pecar de falsa humildad, decidles que sólo soy un peón, o si me apuran un aprendiz de la vida, de un mundo que cada vez entiendo menos, y que mi intención no es juzgar sino describir lo que veo que, ojalá sólo sea una distorsión de la realidad provocada por una miopía egocéntrica.

 

 

 

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Somalia, el  horror y la destrucción que no queremos ver

Posiblemente no nos duela tanto el atentado perpetrado el pasado sábado en la capital de Somalia, atribuido a la milicia yihadista Al Shabab, como nos ha dolido otros que han tenido lugar en diversas ciudades de países de la Unión Europea, incluido el nuestro; y esto es una realidad que quien la niegue nada más se está engañando a si mismo. Y, es que, los 6.520 kilómetros que separan Mogadiscio de Madrid hace que la sangre no parezca tan roja, ni posiblemente tan humana, como cuando quien se desangra es nuestro vecino, y porque tampoco es lo mismo que las víctimas tengan la piel de otro color, o profesen otra religión distinta a la nuestra.

Ni siquiera los medios de comunicación tratan la noticia de la misma manera. Una pequeña alusión en los telediarios y se acabó. No volvemos a saber nada, a diferencia a cuando la desgracia tiene lugar en nuestro entorno, donde la noticia machacona, una y otra vez, convierte a veces en abusiva, además de intoxicante la información, generando, incluso, un pánico en la población, aparte de fobias contra determinadas religiones y razas, con exaltaciones patrióticas excluyentes con lo que no es nuestro; no en vano cada vez van ganando más terrero los partidos de ultraderecha en Europa, fomentando la islamofobia o la xenofobia en general, bajo el argumento de que nos están quitando lo que es nuestro.

La crueldad del ser humano puede llegar a límites que no podríamos imaginar, si no es porque se están convirtiendo en habituales comentarios tales como que “se vayan a su país”,   “que nos dejen en paz”, acusándolos de delincuentes, vándalos, ladrones, vagos, y un largo etcétera, que evidencia un gran desprecio y rechazo de seres humanos que se refugian en nuestro país huyendo, a veces, de una muerte segura, y otras buscando iniciar una nueva vida que les libere de las penurias de su lugar de procedencia, en los que la economía de mercado que nos permite un nivel de vida más alto que el suyo, propicia cada vez más el empobrecimiento y explotación de quienes no han tenido la fortuna de nacer en nuestro entorno.

 

“La crueldad del ser humano puede llegar a límites que no podríamos imaginar, si no es porque se están convirtiendo en habituales comentarios tales como que “se vayan a su país”, “que nos dejen en paz”,  acusándolos de delincuentes, vándalos, ladrones, vagos, y un largo etcétera

El atentando de Somalia ha provocado, al menos 230 muertos, la mayoría calcinados, y 350 heridos, cifras que no son definitivas, fruto de la explosión de dos vehículos bombas, además de una gran cantidad de edificios destruidos, dejando un paisaje dantesco; sin que los hospitales den abasto para atender tanta desgracia humana.

Unidad frente al terrorismo reclama la Unión Europea y líderes políticos del mundo desarrollado, a quienes están siendo asediados por constantes ataques de las milicias yihadistas, concretamente del Shabad, grupo terrorista de corte islámica, fundado hace más de una década y posteriormente adherido a Al Qaeda, integrado por más de 7.000 combatientes que tras ser expulsados de las principales centros urbanos del país controlan las zonas rurales, habiendo provocado miles de muertos en los últimos siete años. Unión que debería transformarse en un mayor apoyo y ayuda internacional por parte de Occidente para hacer frente a tanta destrucción y terror yihadista.

Y es que los problemas no se solucionan apartándolos de nuestro lado, porque este mundo no deja de ser un lugar común donde habitamos todos los seres humanos, y cuando se siembran vientos se recogen tempestades.

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Galimatías de intereses


Artículo basado en la  carta del lector londinense KN Al- Sabath, 26 de agosto de 2013, en Financial Times.- Ver más en “Alimentaron la Hidra”
 

Señor:

– Irán apoya a Assad. ¡Los estados del Golfo están contra Assad!
– Assad está contra los Hermanos Musulmanes. Los Hermanos Musulmanes y Obama están contra el general Sisi. Pero los estados del Golfo son pro Sisi. Lo que significa que están contra los Hermanos Musulmanes.
– Irán es pro Hamás, pero Hamás apoya a los Hermanos Musulmanes.
– Obama respalda a los Hermanos Musulmanes, mientras Hamás está contra EE. UU.
– Los estados del Golfo son pro EE. UU. Pero Turquía está con los estados del Golfo contra Assad; mientras Turquía es pro Hermanos Musulmanes y está contra el general Sisi. Y el general Sisi está siendo respaldado por los estados del Golfo.
Bienvenido al Oriente Medio y que tenga un buen día.

La verdad puede eclipsarse pero no extinguirse, (Tito Livio).

Reflexiones propias

José Enrique Centén Martín

Nacido en Tánger (Marruecos) en 1952, de abuelos andaluces emigrados a Marruecos en los años de hambruna del XIX. Madrileño de adopción desde 1961. Sólo bachiller elemental, desde los quince años trabajando. Perseguido, encarcelado y amnistiado en 1976, siempre junto a los más desfavorecidos, es lógico. Entré en la Universidad por mayores de 25 años en el 2010, he estudiado Historia en la UCM, incluso he escrito un ensayo“El Estado participativo”, jubilado parcial desde el 19 de marzo de 2012.

Un peligro latente en los océanos

Barco espía ruso llamado Khanka

 La herencia recibida de la II Guerra Mundial
Reposando ocultos bajo las aguas de nuestros mares y océanos, a veces poco profundas, desdibujados en fantasmales siluetas inmutables en el tiempo, permanecen los pecios. Rodeados de un lúgubre silencio acechan siniestros, amenazadores, rezumando de sus tanques un líquido venenoso y mortal. Ese goteo espeso, negruzco, oloroso, es el fuel de los barcos mercantes y buques de guerra que fueron hundidos durante la II Guerra Mundial. Destruye cualquier forma de vida in situ y alrededores, incluso a varios kilómetros de distancia su acción corrosiva contamina los organismos de los peces, que posteriormente al ser capturados transmiten la contaminación a la cadena alimentaria.

Durante varias décadas su existencia ha pasado inadvertida a la mirada de millones de personas, pero no por ello han dejado de existir, representando un latente y escalofriante peligro, una amenaza real y global. Es la nefasta herencia que las generaciones precedentes enzarzadas en conflictos bélicos nos han legado. Este perturbador bagaje de pecios desperdigados en los océanos, cercanos a las costas, constituyen una auténtica bomba de relojería que de estallar en algún momento, la magnitud de las consecuencias serían de dimensiones catastróficas para el medio ambiente y muchas especies, entre ellas la humana. Ni siquiera a día de hoy los científicos pueden valorarlas por su cuantía.

El deterioro se va acumulando en el tiempo, por cada década transcurrida las láminas de acero pierden de 0’5 a 2 milímetros a causa de la corrosión que ejercen la temperatura, la salinidad del agua o la profundidad a la que se encuentran. En el Pacífico, en las costas australianas, un grupo de científicos ha podido constatar en sus informes a través de las investigaciones llevadas a cabo, que cuando esas láminas de metal reduzcan su grosor de entre 3 a 10 milímetros, se producirá una inestabilidad que causará la rotura del tanque con poca presión. Mientras, los pecios continúan desgastándose por la oxidación y muchos de ellos se están acercando a esa situación crítica y alarmante.

“constituyen una auténtica bomba de relojería que de estallar en algún momento, la magnitud de las consecuencias serían de dimensiones catastróficas para el medio ambiente y muchas especies, entre ellas la humana.”

 

El cargero Coast-Trader

En Japón, Estados Unidos y Europa se han localizado en diversos puntos de sus costas más de 6.300 pecios con los tanques repletos de toneladas de crudo y combustible. Uno de los que actualmente más preocupa a los científicos es el Coast Trader, un carguero que fue hundido por un submarino japonés frente a la costa de Seattle, calculan que contiene en su interior unas 400 toneladas de fuel.



Una ingente cantidad de naufragios voluntarios e involuntarios se produjeron entre 1.939 y 1.943 en la Batalla del Atlántico. Los aliados hundieron 696 submarinos de la prestigiosa Kriegsmarine alemana y a su vez perdieron 2.452 mercantes más 175 buques de guerra. Si le añadimos el coste en vidas humanas, más de 25.870 tripulantes, el precio es incalculable.

Sobresalen los hundimientos más relevantes de los buques considerados como los colosos del mar, el alemán Bismarck (casi 51.000 toneladas) y el británico H.M.S. Hood (alrededor de 44.600 toneladas). En mayo de 1.941 el buque británico recibió de lleno el brutal impacto de una granada de 381 kilos lanzada desde el Bismarck, creando tal explosión que lo partió en dos. De la tripulación compuesta por 1.415 hombres, sólo se salvaron tres. Al tener conocimiento del hecho inmediatamente Winston Churchill dio una orden: “Encuentren al Bismarck”.

Sin tregua, la joya del nacismo y gran orgullo del Reich, fue perseguido incansablemente por las fuerzas británicas durante cuatro interminables días. Finalmente le localizaron antes de que pudiera llegar a la rada de Brest en la costa francesa. Se inició una implacable batalla, uno de los torpedos de los aliados consiguió destruir el timón y la flota naval británica concentró el fuego hasta reducirlo, a las dos horas dio la vuelta de campana precipitándose al fondo del océano para siempre, arrastrando consigo cañones, armamento y tanques rebosantes de fuel, además de la irreparable pérdida de las vidas de 2.097 hombres. Únicamente sobrevivieron 115 tripulantes.

Hundimiento del Bismarck

En la Bahía de Dancing, en la costa de Polonia, ha desaparecido cualquier forma de vida a causa de los restos del buque hospital alemán Stuttgart, el cual yace bajo la quietud de sus aguas como una sombra tenebrosa desde 1.943, a tan solo 20 metros de profundidad.

Solamente en las costas noruegas se calcula que fueron hundidos alrededor de 900 barcos, siendo considerados 29 de ellos de alto riesgo al almacenar en sus tanques una enorme cantidad de combustible. El único país del mundo que ahora está invirtiendo para limpiar y salvar sus costas bombeando el fuel de los pecios, es Noruega.

¿Por qué no siguen el mismo ejemplo el resto de los países? ¿O quizá es más cómodo mirar hacia otro lado y dejar la misma herencia nefasta a nuestros jóvenes, a nuestras futuras generaciones? Pero la cuestión principal no es ésta, sino el tiempo del que, por desgracia, no dispondrán. El tic tac del reloj comenzó a contar desde el mismo instante en que tales desastres humanos y medioambientales ocurrieron. Y a día de hoy, en pleno siglo XXI, siguen sin resolverse. ¿A qué se está esperando para actuar y tomar las medidas necesarias?

Fuentes consultadas:
Historia de la II Guerra Mundial
Documental del año 2017: “Las lágrimas negras del mar” Director: Christian Heynen

Montserrat Prieto

Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

El infierno del Gulag (2ª Parte)

 
Un genio literario nacido en 1.918 tras la Revolución Rusa

Interminables riadas de prisioneros japoneses desfilaban hacia un destino en Siberia y Asia Central al final de la guerra con Japón. El torrente de gente detenida era inagotable, emigrados de Manchuria cuyas familias fueron separadas, polacos, rumanos, húngaros, a los que se sumaban más de un millón de soviéticos que habían huido del régimen. Y en ese maremágnum de locura pasaron inadvertidas riadas menores, como la de los niños españoles que fueron enviados a Rusia a comienzos de la guerra civil española y educados en sus internados; en la postguerra ya eran adultos y deseaban regresar a su país. La política de Stalin no se lo permitió, les acusaron de ser ‘socialmente peligrosos’ y a los más persistentes de ser ‘espías de los americanos’, muchos terminaron en los Gulag.

En Nueva Jerusalén se hizo espacio para otra riada de prisioneros alemanes desalojando a los presos rusos y reubicándolos en distintas cárceles del archipiélago. Solzhenitsyn fue trasladado a Kaluga Gate, cerca de Moscú, dejando atrás el tedioso color rojizo-grisáceo de los pozos de arcilla y el atroz trabajo de recogerla con las manos cuando estaba empapada por la lluvia. Allí estuvo diez meses. El 18 de julio de 1.946 le enviaron nuevamente a Butyrki, pasando una y otra vez por los mismos vejatorios procedimientos. Aún así resultó más soportable. El hedor continuaba siendo irrespirable en la celda diseñada para la mitad de hombres que la abarrotaban, pero al menos no se veía obligado a experimentar a cada momento el horror de otros campos. ¡Qué felicidad sintió!, pudo resarcirse de la falta de sueño y recibir diariamente dos comidas calientes.

Un día fue recalificado como “prisionero en misión especial” gracias a su licenciatura en Matemáticas y Física. En septiembre de 1.946 llegó a un conjunto de prisiones dedicadas a la investigación científica, llamadas  situadas en la cuenca alta del Volga, en Rybinsk, donde se diseñaban y construían motores de aviones. Las prisiones disponían de fábricas, laboratorios, talleres, y los trabajos estaban dirigidos por presos expertos en dichas materias. Más adelante, en otra sharashka recién inaugurada en el norte de Moscú, llamada Marfino, también conocida como ‘Prisión Especial no16”, encontraría la inspiración para su novela ‘El primer círculo’, y comprobaría que la vida era sustancialmente distinta a la de los campos de trabajo. Ya no tenía que derrumbarse agotado sobre los tablones duros de madera con las alpargatas de cuerdas puestas, allí se pudo entregar a un descanso placentero cobijado por la amable tibieza de una limpia sábana. Al poco tiempo llegaron dos presos con los que haría gran amistad, Dimitri Panin y Lev Kopelev. En sus memorias Dimitri describiría el encuentro con Solzhenitsyn. ‘Recordaba haber visto a un hombre de impresionante figura, vestido con un abrigo de oficial, bajando los escalones. Le gustaron de inmediato, la franqueza de su rostro, el vigor de sus ojos azules, su espléndido pelo castaño, su nariz aquilina’.

En sus memorias Dimitri describiría el encuentro con Solzhenitsyn. ‘Recordaba haber visto a un hombre de impresionante figura, vestido con un abrigo de oficial, bajando los escalones. Le gustaron de inmediato, la franqueza de su rostro, el vigor de sus ojos azules, su espléndido pelo castaño, su nariz aquilina’.”

Llegado el año 1.950 la época “dulzona” de Marfino se extinguió. Le llevaron a Ekibastuz, un campo situado en las estepas de Kazakhstan, en Asia Central. Fuera de aquel perímetro se extendían la taiga y la tundra entre los cientos de kilómetros que le separaban del mundo conocido. Fue el lugar en el que gestó ‘Un día en la vida de Iván Denisovich’. Meses después le diagnosticaron un cáncer y le ingresaron en el hospital de la prisión. Le operaron y poco a poco se fue recuperando. Una vez más se reforzaba. Traspasó el umbral que separaba la desesperación de los campos de trabajo a la desolación en una cama del hospital enfrentándose a la muerte y definitivamente triunfando a la muerte en sí misma. ¡La Providencia tenía planes para él! A la vez que se recuperaba físicamente crecía espiritualmente, de aquella experiencia nacería su obra ‘Pabellón de Cáncer’. En el campo de Ekibastuz conoció a hombres apresados por sus creencias. Memorizó las historias al igual que sus propios versos, quedarían reflejados en ‘Archipiélago Gulag’. En aquellos días su esposa Natalya tras años de abnegada soledad, le escribió una carta dando por concluida la relación de 16 años.

¡Y por fin, el 3 de marzo de 1.953, la condena finalizó! Varios presos y él fueron conducidos al distrito de Kok-Terek en la zona sur del gran desierto Bet-Pak-Dola. Comenzaba el exilio perpetuo. Por primera vez en años saboreó la libertad. Consiguió una plaza de profesor de matemáticas en la escuela. Apenas transcurridos unos días de su llegada le avisaron para que acudiera a la plaza del pueblo, los aldeanos se congregaban alrededor de un aparato de radio escuchando las noticias, Stalin había muerto. Aleksandr escribiría: “… ¡El dictador asiático ha muerto! ¡Qué increíble júbilo habría en los campos! Yo podría haber aullado de júbilo junto al altavoz; ¡incluso podría haber bailado una desenfrenada giga! Pero los ríos de la historia fluyen lentamente…”

Al poco tiempo tuvo una recaída de la enfermedad pero logró superarla definitivamente, entonces Solzhenitsyn se sintió purificado. Había evolucionado a un estado espiritual superior y aquella inestimable riqueza que se aglutinó en su interior, dio lugar a la persona en la que se convirtió. Con paso precavido, en secreto, pero firme y seguro comenzó a escribir las obras que le encumbrarían como a uno de los grandes escritores rusos del siglo XX. Regresó a sus orígenes religiosos y a las sagradas tradiciones del pueblo ruso, logrando rescatar los entrañables recuerdos de su infancia.

Sus orígenes

Aleksandr había tenido una infancia feliz en comparación con otros niños rusos. Nació en Kislovodsk en 1.918 pocos meses después de la Revolución. Sus padres, Isaaki Solznenitsyn y Taissia Sncherbak eran personas inteligentes y cultas. Un trágico accidente acabó con la vida de su progenitor. Cuando nació, su madre se lo llevó a vivir a Rostov criándole en circunstancias muy duras. Los evangelios y la literatura de la religión ortodoxa actuaron como el manantial que ayudó a desarrollar su imaginación. Aprendió de su tía Irina el verdadero sentido de la belleza de las tradiciones, las raíces, la familia y la devoción por las artes. Le impulsó en la lectura abriéndole las puertas de su biblioteca donde descubrió fascinado a Tolstoi, Dostoievski, Turgeniev, Shakespeare, Dickens o Jack London, entre otros.

Creció en un círculo familiar donde todos eran antibolcheviques. Hablaban abiertamente de las atrocidades que el nuevo régimen estaba cometiendo contra el pueblo, de las propiedades que el estado confiscó a su abuelo y de la persecución que éste sufrió. En cambio en la escuela recibía un adoctrinamiento muy distinto. Los mismos bolcheviques eran ensalzados, contaban hazañas en las que enarbolaban banderas y tocaban trompetas. Inexorablemente las utópicas doctrinas marxistas-lenilistas le irían convenciendo de una ideología sincera e ingenua, propia de la inexperta juventud. Promulgaban el ateísmo y los cristianos ortodoxos sufrieron las consecuencias de aquel febril odio. Saquearon iglesias y detuvieron a muchos popes, unos fueron enviados a los campos de trabajo y a otros los fusilaron. No estaba prohibida por ley ninguna doctrina pero no se podía hablar de ello bajo pena de prisión. La poetisa Tanya Khodkevich lo expresó con irónico y amargo humor: “Puedes rezar libremente, pero de manera que sólo pueda escucharte Dios”. Fue condenada a diez años.

En aquel ambiente desarrolló sus estudios de Matemáticas y Física en la Universidad y al mismo tiempo de Humanidades en el MIFLI. En 1.940 Natalya Reshetovskaya y él decidieron casarse. Un año después se incorporó a filas, estuvo en el frente hasta que en 1.945 fue arrestado y condenado al Gulag. Permaneció en el exilio hasta 1.956 en que su caso se revisó, considerando que no había pruebas suficientes le rehabilitaron y regresó a Moscú. El reencuentro con Natalya, a pesar de estar ya separados, les llevó a retomar su relación, pero algo profundo había cambiado entre ellos. Se desplazaba a casa de sus amigos para escribir en secreto, en un deseo incontenible de contar al mundo la espantosa realidad vivida en los campos de trabajo por millones de personas.

Las últimas décadas

Decidió enviar el manuscrito de ‘Un día en la vida de Iván Denisovich’ a Tvardovsky de Novy Mir. En aquellas fechas ostentaba la presidencia Nikita Kruschev, un estalinista que deseaba alejarse de aquella línea y dar una nueva imagen del país. A Tvardovsky le encantó el manuscrito e hizo lo imposible porque se publicara, obteniendo la aprobación de Kruschev. La publicación resultó un bombazo literario que levantó ampollas en el sistema soviético. Solzhenitsyn comenzó a ser conocido en el resto del mundo, aunque en su país le volvieron a vilipendiar y a despreciar. En 1.968 conoció a Natalya Svetlova, quien se convirtió en su segunda esposa y con la que tuvo tres hijos. Le concedieron el premio Nobel de Literatura en 1.970. Posteriormente en 1.973, la publicación en París de la primera parte de ‘Archipiélago Gulag’ provocó un ataque de furibundas críticas al autor, por ello fue detenido de nuevo en 1.974, acusado de traición, expulsado de la URSS y enviado al exilio. Viajó a Estados Unidos un año después donde escribió diversas obras, recibió varios premios. Regresó a su país en 1.994 cuando Mikhail Gorbachov le restituyó la ciudadanía rusa. Recibido como un héroe se convirtió en un referente político y moral para la mayoría de los rusos, reconocido por su amor a la verdad. En 2007 le visitó en su domicilio el presidente Vladimir Putin para agradecerle su labor en beneficio de Rusia y felicitarle por el Premio Nacional. Murió en 2008 y a petición propia se le enterró en el Monasterio Donskói de Moscú junto al historiador Vasili Kliuchevski. Le hicieron un funeral de Estado, con todos los honores. Dimitri Medvedev interrumpió sus vacaciones para acudir al acto religioso acompañado del primer ministro Putin.

 

¡Por fin se le hacía justicia restituyendo su honor!

Fuentes consultadas.
Biografía escrita con su propia colaboración por Joseph Pearce Un día en la vida de Iván Denisovich
La casa de Matriona
Archipiélago Gulag

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Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Mundo de locos y locos sin mundo

Fuente: La Mente es Maravillosa

Hemos llegado a un punto sin retorno del que no vamos a salir tan fácilmente. Nuestra generación se enfrenta a la etapa más dura que hayamos vivido. Nos movemos entre la delgada línea que separa la cordura y la destrucción de todo lo conocido, de los valores que nos inculcaron y por los que le damos sentido a nuestra breve pasada por estos lares. Mal acostumbrados nos vemos: los conflictos nos llegan diluidos, buscamos el interés en nuestra persona, olvidamos al prójimo y así nos va.

Hemos llegado al punto de ver la guerra en la puerta de nuestra casa. Nos acostumbramos a verla a través de nuestros televisores curvos y con pantalla retina, sabiendo que aquello que sea, ocurre a miles de kilómetros, sintiéndonos a salvo y en paz, mientras los pobres desgraciados huyen día a día de una muerte que acecha tras la esquina. Esa huida puede acabar con suerte en un país europeo, llamémosla una tierra prometida donde es impensable que de camino a la escuela o al trabajo puedas perder la vida. En definitiva, paz. En cambio, encuentran muros, alambre de espino y una mano que les indica el camino en dirección contraria. Ese “dedo acusador” ha olvidado que su rostro refleja el nuestro no hace más de un siglo, cuando Europa caía presa de la guerra y la muerte. Los polos se invierten. Ahora nos toca a nosotros mover ficha.

En este momento, veo la cara de uno de los autores de la matanza y seguro que sus compatriotas sienten el mismo asco, la misma repulsa, la misma impotencia. Se suma a otro de tantos. Se suma a la ya más que extensa lista de rostros que forman parte del odio, del fanatismo y de falta total de humanidad. La violencia llama a la violencia. Ambos bandos tratan de imponer su ideología, ambos perpetran ataques, ambos pelean por lo que creen (o más bien por sus intereses, qué coño). Y para variar, lo pagan las pobres almas que menos lo merecen. Parece mentira que la mente humana no aprenda, no termina de quedar claro que las naciones, las ideologías y los “imperios” vienen y van. Pero lo que realmente importante es lo que queda tras ellos: las personas.

“Parece mentira que la mente humana no aprenda, no termina de quedar claro que las naciones, las ideologías y los “imperios” vienen y van. Pero lo que realmente importante es lo que queda tras ellos: las personas.”


Llegamos al punto de la indiferencia, del individualismo al que nos han llevado para nuestra desgracia. Lo que sí que tengo claro es que como en todo conflicto, sea armado, ideológico, social, político o un batiburrillo de todos, quiero aprovechar para mandar un mensaje a todos los que alteran la humanidad que nos queda: nosotros somos MUCHOS MÁS, y ya sea de una forma o de otra, nosotros lograremos quedarnos mientras vosotros os reunís con vuestras 72 vírgenes.

Rafa Rodero

Técnico de Fotografía
Graduado en Historia del Arte
Cómic andante a tiempo completo
Instagram: @redsneakersphoto

Juegos de Guerra

Fuente: Hispan TV

Cuando Donald Trump accedió a la presidencia de los EEUU no fuimos los único en presagiar que esta legislatura iba a ser como una bomba de relojería, y así ha sido durante estos casi ocho meses que lleva en el poder, cuyas medidas y meteduras de pata han ocasionando dimisiones entre sus colaboradores más inmediatos y miembros del gobierno, ceses y mucha crítica social, casualmente por muchos de aquellos que le votaron, al darse cuenta que su gestión al frente del gobierno no es lo mismo que la gestión de una empresa por muy grande que ésta sea; pero sobre todo, porque su inteligencia brilla por su ausencia, no dejando de ser más que un charlatán millonario con ínfulas.

Pero, la prueba más palmaria de que este mequetrefe metido a presidente de una de las grandes potencias mundiales es un auténtico descerebrado, es la que estamos viviendo en estas últimas semanas al haber sucumbido al invite de otro payaso sin materia gris en el cerebro de jugar a uno de lo juegos más peligrosos, como son los juegos de guerra.

Bien es cierto que estamos ante dos naciones que llevan manteniendo durante mucho tiempo una tensa relación bilateral con una confrontación que dura más de dos décadas, y que en varias ocasiones han estado a punto de la confrontación bélica, siendo el precedente de la actual el último ataque de EEUU en el pasado mes de abril con misiles a Siria, ordenado por Trump, creciendo la tensión con Pyongyang, con despliegues militares, pruebas con misiles y desafíos entre una nación y otra, que han recrudecido las hostilidades entre ambos países hasta haber llegado a la situación actual de amenaza de ataque por parte de las autoridades norcoreanas a la isla estadounidense de Guam.

La cuestión es que no sabemos si como en anteriores ocasiones las provocaciones por parte de Corea son simplemente para medir hasta donde llega su intimidación a EEUU, con el objeto de poner sobre la mesa las armas con las que cuentan ambos o, por el contrario, se trata de una verdadera afrenta por parte del líder Norcoreano con el objeto de mostrar al mundo que no teme a nadie y que dispone del arsenal necesario para hacer frente a la mayor potencia de occidente y quizá, en armamento, la mayor del mundo.

Juegos de guerra que, ahora, posiblemente, tengan más peligro que nunca, porque si bien todos hemos sido conscientes del peligro del megalómano Pyongyang, éste se recrudece cuando su contrincante es otro individuo tan  falto de juicio, como es Donald Trump; más dado a apretar el botón que al dialogo. En definitiva, estamos pisando aguas movedizas o, peor aún, viviendo en un planeta cuyo futuro está en manos de dos personas cuya insensatez es la principal característica de sus personalidades.

 

“Juegos de guerra que, ahora, posiblemente tengan más peligro que nunca, porque si bien todos hemos sido conscientes del peligro del megalómano Pyongyang, éste se recrudece cuando su contrincante es otro individuo tan insensato o falto de juicio como es Donald Trump,”

Dejemos un hilo de esperanza a las palabras del profesor Bates Gill, experto en relaciones entre Estados Unidos y Asia de la Universidad Nacional de Australia, quien ha afirmado respecto a la crisis entre EEUU y Corea del Norte: “Yo dudo que esto se vaya a resolver a través de una guerra nuclear. Me baso en algunas de las declaraciones del gobierno de Trump que dicen que quieren agotar todos los diferentes tipos de vías diplomáticas y pacíficas“, aunque también hay que tener en cuenta la advertencia del Trump a principios de este mes de agosto:” “Les van a suceder cosas que nunca pensaron que podían ocurrir, ¿de acuerdo?“, aunque no concretó a que se refería.

Utilizado la misma frase que los diferentes inquilinos de la Casa Blanca han utilizado, aunque referido a todo el planeta: Dios salve al mundo, sobre todo de dirigentes tan necios como estos dos.

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Muere la abogada y política feminista Simone Veil a los 89 años

Simone Veil

 Una gran mujer, considerada una de las principales figuras del feminismo, y una superviviente del Holocausto nazi, prisionera en el campo concentración de Auschwitz, con el número  78651, donde perdió gran parte de su familia; ha fallecido hoy a los 89 años. Apasionada, exigente, autoritaria y presta a la batalla, supo como nadie defender los derechos sociales, siempre muy a la izquierda.

Nació en Niza el 13 de julio de 1927 en una familia, los Jacob, que no practicaba el judaísmo religioso, sino el intelectual: el padre, Émile, arquitecto, inculcó a sus cuatro hijos que pertenecer al Pueblo del Libro implicaba un especial esfuerzo en el pensamiento y la escritura.

auschwitz niños con el número de prisionero grabado en el brazo

El 13 de abril de 1944, soldados franceses y alemanes cargaron a los Jacob en trenes de ganado con destino a Auschwitz. Se acercaba el caótico fin de la guerra. Después de Auschwitz, en enero de 1945, fue enviada a pie con tan solo 16 años, junto a su madre y una hermana, en la terrible “marcha de la muerte“, hacia Mauthausen y después a Bergen-Belsen. Solo Simone y una hermana sobrevivieron. Se ignora dónde murieron su padre y su hermano. Ella nunca quiso borrarse del brazo el número que le tatuaron en el campo de exterminio.

De aquella experiencia sacó una fortaleza formidable, con una ganas tremendas de vivir –“aunque sin muchas ilusiones“, y con la necesidad de entender el mundo y atender a quien más lo necesitaba.

Destacó por su extraorinaria labor en política tanto nacional como internacional, siendo la primera mujer ministra en Francia bajo el gobierno de iscard D’Estaing, en 1974, al frente de la cartera de sanidad; siendo su legado político más importante la ley que lleva su nombre, aprobada el 17 de enero de 1975 y que despenalizó el aborto bajo ciertas condiciones, a pesar de la gran presión ejercida por los grupos conservadores, dentro del propio Gobierno, y ante una opinión pública dividida. “Ninguna mujer recurre, por gusto, al aborto. Basta con escuchar a las mujeres. Siempre es una tragedia“, dijo Veil ante una asamblea francesa mayoritariamente masculina, añadiendo que “No podemos seguir cerrando los ojos ante los 300.000 abortos que, cada año, mutilan a las mujeres de este país, que ofenden nuestras leyes y humillan a aquellas que los padecen”.

“Ninguna mujer recurre, por gusto, al aborto. Basta con escuchar a las mujeres. Siempre es una tragedia”, dijo Veil ante una asamblea francesa mayoritariamente masculina…”
( Simone Veil )

 

También fue la primera mujer elegida presidenta del Parlamento Europeo, en 1979. De 1984 a 1989 fue la líder de los Liberales, Demócratas y Reformistas, y reconoció que su trabajo en la Unión Europa la había “reconciliado con el siglo XX”.

 

Al héroe del monopatín

al héroe del monopatín

Un héroe, un ángel, un ciudadano valiente… Gracias Ignacio…

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Busco la esencia de las cosas cuando dibujo. Autodidacta que explora nuevas técnicas. Me apasiona el arte en todas sus manifestaciones. Vivo inmersa en mi locura y eso me hace feliz.

Un refugio inesperado (3ª parte)

Niños polaco en las ruinas de Varsovia – Septiembre 1939

Unos prisioneros evadidos narraron unos hechos horripilantes, contaron cómo separaban a las familias al llegar a los campos.

Las mujeres, niños, ancianos, discapacitados o enfermos eran conducidos a unas naves a las que llamaban “duchas”, con la excusa de despiojarlos, y allí les aniquilaban abriendo las espitas del gas. Ya en meses anteriores los rumores llegados de Chelmno hablaban de judíos gaseados en furgonetas. La Resistencia polaca recibió una carta en clave advirtiendo y desvelando que los campos de trabajo no eran otra cosa que campos de exterminio.

Hechos tan abominables les golpeaba por dentro desgarrando sus entrañas, aumentando inexorablemente la sensación de temor, formaba parte de su día a día manteniéndose invisible y hacían acto de presencia en el momento más inesperado, una puerta que se abría sola, la ventana que chirriaba, el objeto que caía al suelo sin haber sido tocado, un golpecito que sonaba extraño, las cosas más triviales eran capaces de provocar un enorme sobresalto en los presentes. A pesar de ello los Zabinski se sobreponían intentando salvar todas las vidas posibles, arriesgando constantemente la suya. Antonina acostumbró a teñirles los cabellos, utilizando peróxido, a aquellos Invitados con rasgos semitas demasiado evidentes, para que pudieran pasar desapercibidos. Durante unos meses, mientras estuvo embarazada de su hija Teresa se vio forzada a guardar reposo y a permitirse recibir los cariñosos cuidados de sus Invitados.

Irena Sendler 1942

Una de las Invitadas de honor en el zoo fue Irena Sendler. Antes de la invasión de 1939 trabajaba de enfermera en el Departamento Social de Varsovia. Era hija de un médico y familia católica. En 1942 horrorizada por la degradación de vida impuesta a los judíos se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, más conocida como Zegota, (célula fundada por Zofia Kossak y Wanda Krahelska-Filipowicz, con la misión de ayudar a los que se ocultaban en hogares polacos. Su único propósito era el rescate. Salvaron entre 30.000 y 50.000 judíos en Varsovia), y consiguió que se unieran a la causa varios colaboradores más. Crearon identificaciones falsas para tratar enfermedades infecciosas y los nazis, temerosos de contagiarse, permitieron a los polacos controlar las epidemias que surgían en el gueto, dándoles un pase especial. El grupo introducía en secreto alimentos, ropa, medicamentos y dinero.

Pronto comenzaron la labor de rescate de los niños. Algunas familias reticentes a separarse de sus hijos, algo comprensible pero nefasto, fueron deportados y gaseados en los campos de exterminio. Durante más de año y medio Irena consiguió sacar a más de 2.500 niños utilizando una infinidad de subterfugios para esconderlos. Desde sacos de patatas hasta cajas de herramientas, pasando por cargamentos de mercancías, ataúdes, cualquier elemento servía si con ello les salvaban la vida.

 

“Pronto comenzaron la labor de rescate de los niños. Algunas familias reticentes a separarse de sus hijos, algo comprensible pero nefasto, fueron deportados y gaseados en los campos de exterminio.”

Creó un archivo donde registró sus nombres y datos así como sus nuevas identidades, a fin de devolvérselos a sus familias una vez hubiera acabado la guerra. Elzbieta Ficowska era un bebé de cinco meses cuando fue transportada entre un cargamento de ladrillos en un carro tirado por un caballo. Le administraron un sedante para mayor seguridad y la introdujeron en una caja de madera llena de agujeros para que entrase el aire. Sus padres murieron en el gueto y a ella se la conoció con un apodo, “la niña de la cuchara de plata”, su madre había escondido entre sus ropas una cuchara de plata con su verdadero nombre y la fecha de nacimiento grabados: 5 de enero de 1942.

Irena Sendler 2007

Irena fue descubierta, se cree que la traicionaron. La Gestapo la detuvo y la trasladó a Pawiak, una infame prisión, donde la torturaron brutalmente y la condenaron a muerte. Ella era la única que conocía las verdaderas identidades de los niños y las familias polacas adoptivas, pero no consiguieron arrancarle ni una sola palabra. Los miembros de la Zegota sobornaron al soldado que la custodiaba y pudieron rescatarla antes de ser ejecutada. Más tarde enterró los registros de los niños del gueto en un tarro de cristal en el jardín de una vecina, con el fin de que fuesen recuperados un día si ella moría. Se la conoció como ‘El Ángel del Gheto de Varsovia’. La mantuvieron escondida en la casa de los Zabinski, sus amigos, hasta recuperarse de algunas heridas, de otras no se restableció jamás. En el año 2007 el gobierno de Polonia la presentó como candidata para optar al premio Nobel de la Paz, se trataba de una de las últimas heroínas y mártires vivas de su generación. Recibió en su país la condecoración más elevada siendo nombrada dama de la Orden del Águila Blanca y la distinción de Justa entre las Naciones en Israel.

En una de sus frases dijo lo siguiente: ‘Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada con el corazón, sin importar su religión, raza ni nacionalidad’.

Janusz Korczak Monumento

Otro miembro importante del gueto, Janusz Korczak, pediatra, pedagogo, escritor y miembro de la Logia Masónica de la Federación internacional Le Droit Humain, (tenía como objetivo: “conseguir la conciliación de toda la humanidad por encima de las barreras religiosas y buscar la verdad manteniendo siempre el respeto entre los hombres”), había fundado ‘El Hogar de los Huérfanos’ (Dom Sierot) en colaboración con Stefania Wilczynska el 7 de octubre de 1.912, un hogar que dirigió durante los siguientes 30 años hasta la invasión. Fue arrestado por los nazis, recluido en la prisión de Pawiak y puesto en libertad gracias a una fianza. Una vez en el gueto los miembros de la Resistencia le propusieron la fuga en varias ocasiones, siempre se negó a abandonar a los huérfanos, decía: ‘No se abandona a un niño enfermo y no le abandonas en estas circunstancias’. Todavía estaban frescas en la memoria colectiva las imágenes de Janusz acompañado de 200 niños y de sus colaboradores, los más pequeños aferrados a su mano o a sus ropas, caminando silenciosos hacia los vagones del ferrocarril cuyo destino les llevaría inexorablemente a su exterminación en Treblinka.

Y Antonina se preguntaba entonces cómo podía estar ocurriendo algo tan abominable en pleno siglo XX.

Janusz Korczak fue condecorado a título póstumo con la Cruz de Caballero de la Orden del Renacimiento de Polonia y de Justo entre las Naciones en Israel. En la Polonia actual se le considera un mártir, además de un precursor de las modernas teorías pedagógicas. Opinaba lo siguiente: ‘Cambiar el mundo, significa cambiar la educación’.

En 1.943 uno de los más monstruosos comandantes del Tercer Reich, Heinrich Himmler, a quien se le atribuye ‘La Solución Final’, visitó el gueto y ordenó la reanudación de las deportaciones, sin embargo, los judíos insurrectos levantaron barricadas y actuaron en contra de los judíos colaboracionistas, la expulsión hubo de ser pospuesta. Desde el exterior fueron apoyados por la Resistencia polaca y por los miles de judíos que habían logrado escapar, entre

20.000 y 30.000. El bosque de Parczew, con lagos y algunos caminos transitables se convirtió en el refugio de estas personas, la mayoría hombres. El Levantamiento del Gheto de Varsovia fue el escenario de la mayor resistencia judía contra el genocidio, se inició el 19 de abril de 1.943 pero la ayuda del exterior no fue suficiente y acabó apenas en unas semanas, concretamente el 16 de mayo, dejando una imagen fantasmal con el gueto reducido a escombros y sembrado de miles de cadáveres. Los nazis lo dieron por concluido volando uno los símbolos más emblemáticos de la comunidad judía, la Gran Sinagoga, que se encontraba en el exterior del gueto, en la calle Tlomackie. Alrededor de 56.000 hombres fueron capturados y hechos prisioneros. Otros 37.000 deportados a diferentes campos de concentración.

Jan Zabinski

Jan recibió un tiro en el cuello durante la insurrección de Varsovia, logrando milagrosamente sobrevivir. Estuvo en un campo de prisioneros en Alemania durante dos años, regresó en 1.945. Antonina también fue detenida junto con sus hijos, en el trayecto de camino a Alemania consiguió escapar con los niños permaneciendo ocultos en una aldea hasta el final de la guerra. Cuando regresó a Varsovia se dedicó a recaudar fondos para la reconstrucción del zoológico. Su reapertura se llevó a cabo en el año 1.949, siendo Jan su principal protagonista. Retomó sus clases como profesor y escribió varios libros. La familia volvió a estar unida. El 7 de octubre de 1.965 se desplazaron a Israel invitados por sus amigos y por aquellos cuyas vidas salvaron. En una emotiva ceremonia fueron reconocidos con la prestigiosa distinción de Justos entre las Naciones. A las sucesivas preguntas de la prensa Jan explicaba: “No fue un acto de heroísmo, sólo una obligación humana”.

Su gesta permaneció un tanto archivada demasiado tiempo, la grandeza y la humanidad de Jan y Antonina Zabinski deben ser recordadas.

Algunos de los prisioneros más conocidos del gueto fueron:

  • Emanuel Ringelblum: Historiador. Autor de las ‘Notas desde el Gheto de Varsovia’.
  • Mordechai Anielewicz: Comandante de la Organización de la lucha judía.
  • Yitzhak Katzenelson: Poeta y dramaturgo.Wladyslaw Szpilman: Compositor y pianista. La película de Roman Polanski está basada en sus memorias.

Más de 860.000 polacos fueron desarraigados, 1.300.000 enviados a Alemania para realizar trabajos forzados y 350.000, sencillamente, asesinados.

Reza en un dicho judío lo siguiente: Quien salva una vida salva al mundo entero

Fin del relato

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Montserrat Prieto

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Un refugio inesperado (2ª Parte)

Soldados evadidos en las jaulas del zoo


Intentando reaccionar ante el ataque demoledor y la destrucción de la que estaban siendo objeto, sin que hubiera habido una previa declaración de guerra, la familia Zabinski corría desesperada atravesando las calles del barrio antiguo y a duras penas consiguieron llegar de nuevo al zoo.

Jan pensaba que el cerco a la ciudad sería inminente. Organizó rápidamente la salida de su mujer y su hijo de Varsovia hacia un pueblo cercano llamado Rejentówa, quedándose él al frente del zoológico.

Miles de civiles tuvieron el mismo pensamiento y en una huida apresurada abandonaron la ciudad a pie, apenas sin pertenencias, acarreando tan solo con los pocos enseres que podían llevar. Impulsados por el miedo y el instinto de supervivencia realizaban un esfuerzo por alejarse y buscar un lugar más seguro. Una interminable columna de gente volvió a escuchar los zumbidos de la aviación germana rasgando el cielo. Los temibles Stukas aparecían como aves de presa, sin alma, voraces, no dudando en abalanzarse a velocidad de vértigo sobre una muchedumbre indefensa, al tiempo que disparaban sus balas y alcanzaban sus objetivos fácilmente, provocando entre la población el pavor y la dispersión. Los pilotos de los cazas polacos eran hombres cualificados y famosos por su valor pero no podían competir, sus aviones estaban obsoletos, con los modernos y veloces Junkers JU-87 Stukas. Tan clara desventaja no les detuvo a la hora de lanzarse con determinación en persecución de los invasores logrando derribarles, al menos en aquella ocasión, y salvar la vida de sus compatriotas que enloquecidos de fervor y agradecimiento les vitoreaban.

irundstGerd von Rundstedt

La información que le llegó a Jan era muy preocupante, revelaba el avance de las tropas alemanas desde Prusia Oriental advirtiendo que no tardarían en alcanzar Rejentówa, hecho que le obligó a salir precipitadamente a buscar a su familia y llevarles de vuelta a la capital. Los nazis habían desarrollado estratégicamente la invasión desde tres ejes diferentes que terminarían por confluir en Varsovia. El ataque principal lo realizarían desde el territorio nacional alemán sobre toda la frontera polaca, bajo el mando de Gerd von Rundstedt. Un eje de ataque secundario por el norte, desde Prusia Oriental, ejecutado bajo el mando de Fedor von Bock. Y otro eje de ataque terciario por parte de los aliados eslovacos, con apoyo de unidades alemanas, bajo el mando de Ferdinand Catlos. Su intención no era otra que aislar la fuerza principal del ejército polaco al oeste del Vístula con el fin de ser, posteriormente, destruido.

Por su parte el ejército polaco había recibido órdenes precisas de defender Varsovia hasta el último aliento. A su regreso, los Zabinski, se encontraron el zoo devastado. El desolador sufrimiento de los animales que aterrados aullaban, barritaban, gruñían, chillaban o gemían les sobrecogió el alma. Tuvieron que presenciar con impotencia cómo los soldados polacos se veían obligados a sacrificar a muchos de aquellos animales que estaban malheridos. Una tercera parte de los animales fueron masacrados por las bombas de los nazis. El tiempo no se podía detener para asimilar cada trágico suceso y con el rostro anegado por las lágrimas se vieron forzados a reaccionar con rapidez pues suponía la diferencia entre vivir o morir. Jan, como veterano de la Primera Guerra Mundial tuvo que incorporarse al día siguiente a filas. Una vez más se despidieron, a Antonina y a Rys no les quedó otra opción que refugiarse en la casa de unos familiares.

Los bombardeos continuaron hasta finales de septiembre. Fue el general Erwin Rommel, cuyo apelativo el ‘Zorro del Desierto’ le definía, quien se dirigió por radio al pueblo polacoensalzando su valentía e instándoles a rendirse de una manera digna. Un despliegue de soldados alemanes en formación, de tanques, batallones y caballería desfiló por sus calles adueñándose de la ciudad ante los atónitos ojos de sus ciudadanos. Un tiempo después Jan, exhausto y demacrado aunque felizmente sano y salvo, volvía a reunirse con su familia.

La nueva colonia alemana estaba comandada por el abogado particular de Hitler, miembro destacado del Partido Nazi, Hans Frank dictó un decreto que había elaborado con unas leyes compuestas por el pensamiento nazi. Un decreto que, según él, estaba destinado a combatir la violencia. Cualquiera que violase las órdenes sería ejecutado. En realidad pretendía reducir a cenizas las estructuras del pueblo polaco y ejecutar a sacerdotes, profesores, terratenientes, políticos y artistas. En 1940 comenzó la persecución directa a los judíos quienes diariamente sufrían vejaciones y eran víctimas de ataques. Mandó levantar una alambrada y después construir un muro alrededor de una zona donde solo había edificios para reubicarlos allí, marginándoles y aislándoles de la zona aria. Así fue como nació el Ghetto de Varsovia, el más grande de todos, donde llegaron a habitar hacinadas casi medio millón de personas. Los nazis comenzaron a transportar a miles de judíos a Treblinka cuando ya muchos de ellos habían comenzado a morir en masa debido a las epidemias y al hambre. En aquellos días ignoraban que eran enviados a un campo de exterminio, pensaban que iban a un campo de trabajo.

Con el cese de los bombardeos la familia Zabinski pudo regresar definitivamente a su hogar. Comprobaron que la casa misteriosamente seguía en pie, había sufrido daños pero podría ser reconstruida para habitarla en su mayor parte. Totalmente desolados ante la situación que vivían muchos de sus amigos y vecinos judíos, recluidos en el ghetto, pensaron que debían hacer algo para ayudarles, y con esta decisión su destino quedó ligado al de ellos. A partir de entonces siempre llevaban oculta en algún bolsillo de su ropa una cápsula de cianuro.

Jan Zabinski no se quedaría de brazos cruzados viendo cómo los nazis destruían su país y a sus gentes. Ideó un plan. Se le ocurrió un proyecto, la cría de ganado porcino, con la excusa de alimentar a las tropas alemanas. Para ello disponía de un contacto importante, Luck Heck, un alemán antiguo conocido y miembro de la Asociación Internacional de Zoológicos, a quien le gustó la idea. Por otra parte, Jan, como teniente veterano de guerra también estaba bien informado y relacionado. Pertenecía a la Guardia Popular que estaba formada por unos 380.000 soldados y también colaboraba con la Resistencia, la mejor organizada de toda Europa.

Jan y Antonina utilizaron el zoo para esconder a muchos judíos que lograban escapar del ghetto, también a soldados que sobrevivieron a la invasión, todos ellos necesitaban de manera urgente un lugar eventual donde ocultarse, alimentarse y proveerse de documentos falsos. Les escondieron tanto en su propia casa, haciéndoles pasar por familiares, como en el sótano o utilizando las jaulas vacías de los animales que previamente habían cubierto de heno.

“Jan y Antonina utilizaron el zoo para esconder a muchos judíos que lograban escapar del ghetto, también a soldados que sobrevivieron a la invasión, todos ellos necesitaban de manera urgente un lugar eventual donde ocultarse, alimentarse y proveerse de documentos falsos”

 

El Ghetto de Varsovia

Les llamaban los ‘Invitados’, les ponían nombres inventados, apodos, además de utilizar constantemente consignas para avisarles de cualquier peligro. Eran conscientes del enorme riesgo que corrían sus vidas, (cualquier persona que ayudase a un judío era ejecutada junto a toda su familia), lo cual les hacía vivir en un estado permanente de atención y alarma. Cuando alguien desconocido e aproximaba a la casa, Antonina corría al piano y comenzaba a tocar ‘Go, Go to Crete’, con esta advertencia los Invitados sabían que debían ocultarse inmediatamente. Tenían demasiado cerca un batallón de soldados que se había instalado en una zona del parque y disponían de un almacén donde posiblemente guardaban armas. Jan vivía una vida doble y al límite, por un lado su pertenencia a la Resistencia, por otro como cuidador de los Parques y Jardines de Varsovia y de la granja porcina. Procuraba no comentar sus actividades bélicas con su esposa para no preocuparla contaminando más su estado de ánimo. Participaba en la construcción de bombas, en la construcción de sótanos y búnkeres, espionaje, sabotajes, descarrilamientos, atentados a los nazis provocando explosiones a lugares que frecuentaban y un sinfín de actividades. Daba clases de biología y parasitología, no asistían muchos alumnos por causas evidentes, en aulas nómadas para no ser localizados. (Los nazis habían prohibido las clases secundarias y los estudios universitarios) También se desplazaba habitualmente al ghetto, llevando escondidos alimentos, mensajes o notas a sus amigos y conocidos, gracias a un pase especial se le permitía la entrada y salida sin demasiados impedimentos. Ayudó a evadir a algunos judíos con aspecto más ario, porque no llamaban la atención, haciéndoles pasar por colaboradores suyos, después les ocultaba en el zoo hasta conseguirles documentos y abrirles un paso seguro fuera del país. Su hogar se convirtió para los perseguidos en ‘La casa de la Esperanza’. En 1943 comenzaron a llegar Invitados con noticias escalofriantes sobre la brutalidad que ejercían los nazis “en los campos de trabajo”.

Continuará…

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Montserrat Prieto

Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Un refugio inesperado (1ª parte)

Transcurría el año 1.931 cuando Jan Zabinski y Antonina Erdman festejaban sus esponsales, quedando sus vidas unidas para siempre. Jan era ingeniero y zoólogo. Antonina había estudiado piano y lenguas extranjeras. Se conocieron cuando aprendían dibujo y pintura en la Academia de Bellas Artes. Compartían, además, un mutuo amor por la naturaleza y los animales.

Antonina Zabinski

Emprendían juntos una nueva andadura por la senda de la vida, cargados de ilusiones, de proyectos innovadores y de expectativas. Ejerciendo el puesto de nuevo director del zoológico de Varsovia, Jan, aspiraba legítimamente a convertirlo en uno de los más majestuosos de Europa. Su esposa y él ocupaban la casa grande, que pasaba casi inadvertida entre tanta vegetación. Desde el primer momento compartieron su vida y su hogar con los animales del zoo, quienes requerían de una constante atención y cuidados. No resultaba extraño entrar en el salón de su casa y ver aparecer a algún animalito con una pata vendada, un ave con el ala quebrada en vías de curación o a los cachorritos de lince (procedentes del bosque de Bialowieza y huérfanos a causa de los cazadores furtivos) que ella se ofreció a cuidar, con el fin de preservar la especie en peligro de extinción pues sólo quedaban unos cuantos ejemplares en Europa.

Diferentes lenguajes, sonidos, sabores u olores se mezclaban y condensaban en el aire, formando una amalgama misteriosa difícil de desentrañar. A estos densos y cotidianos aromas se terminaron por acostumbrar.

Rynard Zabinski

En 1932 nació su primer hijo, Ryzard, (les gustaba llamarle Rys), que en polaco significa: lince, quien creció en un hogar donde sus mejores amigos eran los animales.

El zoológico estaba situado a la orilla derecha del río Vístula. Contaba con muy diversas especies, algunas exóticas. Tenían la responsabilidad y la preocupación que todo parque zoológico requiere, la de mantener animales sanos y calmados, por lo que Jan debía organizar, supervisar y hacer continuas rondas. Se desplazaba para realizar este trabajo en su bicicleta e iba acompañado siempre de su inseparable alce, al que llamaba Adam. Disponían de guardas que patrullaban constantemente para evitar robos, ya que las especies exóticas estaban de moda en el mercado negro. Acudían a visitarlo personalidades distinguidas, tanto de Polonia como del extranjero, delegados del gobierno, profesionales de la prensa. De anfitriona ejercía Antonina enseñándoles las distintas zonas que habían recreado, bosques, prados, desiertos, lagunas, entusiasmaba a todo el mundo contando historias y anécdotas. Ella tenía un don especial en su trato diario con los animales, les ayudaba a estar calmados y tendía a humanizarlos, consiguiendo efectos verdaderamente sorprendentes.

En 1.939 habían conseguido varios objetivos, el zoo gozaba de un aspecto magnífico y ellos se preparaban para recibir al año siguiente la reunión anual que se celebraría en su ciudad, la cual congregaría a los miembros de la Asociación Internacional de Directores de Zoológicos. Un evento importantísimo. Lo que ignoraban entonces era la secreta orden que Hitler había dado a sus generales, “para que se ocupasen del problema polaco”.

Molotov-Ribbentrop

En agosto de 1.939 los ministros de asuntos exteriores Von Ribbentrop y Molótov, habían firmado un pacto secreto de no-agresión entre Alemania y la Unión Soviética. El mundo despertó conmocionado ante la noticia, aún no se conocía el contenido de dicho pacto pero parecía no quedar duda de las intenciones, se albergaban negros auspicios sospechando que ya se estaban dividiendo Polonia tras la invasión, repartiéndose sus productivas y codiciadas tierras de labranza.

En la madrugada del 1 de septiembre, los alemanes, contando con la ventaja del factor sorpresa y en la oscuridad de la noche habían atravesado las fronteras polacas. Amanecía cuando los zumbidos de los Stuka se acercaban amenazadores a la ciudad sobresaltando y estremeciendo a sus habitantes. Como Jan era un veterano de la Primera Guerra Mundial supuso que serían escuadrones de la Luftwaffe escoltando al ejército alemán. Consciente de que Polonia carecía de los aviones, armas o equipamientos de guerra para combatir contra la todopoderosa Alemania de Hitler, decidió poner a salvo a su familia de inmediato alojándola en un lugar más seguro.

La Blitzkrieg (palabra que se atribuye a Hitler y significa: “guerra relámpago”) hacía acto de presencia, acompañada del terror. Una pesadilla con connotaciones apocalípticas invadió súbitamente la apacible vida de los polacos, su existencia estaba a punto de cambiar y jamás volvería a ser igual. Tan sólo habían pasado unas pocas horas cuando se enteraron de que la viciada mente de Hitler había urdido una artimaña para justificar la invasión ante el mundo, intentó hacer creer que los polacos habían atacado Gleiwitz, una ciudad fronteriza alemana. En realidad fueron las mismas tropas nazis las que prepararon el falso ataque, se vistieron con uniformes polacos y requisaron una radio local emitiendo una falsa llamada a las armas contra Alemania. Incluso llegaron a mostrar a periodistas extranjeros los cadáveres de prisioneros vestidos con el uniforme polaco, en un vano intento por convencerles ya que la trampa no surtió efecto.

“a Blitzkrieg (palabra que se atribuye a Hitler y significa: “guerra relámpago”) hacía acto de presencia, acompañada del terror. Una pesadilla con connotaciones apocalípticas invadió súbitamente la apacible vida de los polacos, su existencia estaba a punto de cambiar y jamás volvería a ser igual.”

Los Zabinski, en su lógica obsesión de salvar a su pequeño hijo Rys prepararon precipitadamente algo de equipaje y salieron del zoo, adentrándose en las calles adyacentes y bulevares. Sobre sus cabezas retumbaban los zumbidos de los bombarderos y de las sirenas que llevaban incorporadas, sembrando confusión entre la gente. Los Stuka aparecían veloces, se dejaban caer en picado dibujando en el aire una vertical perfecta y acto seguido soltaban sus bombas que caían cerca de donde se encontraban. La ciudad se había convertido en un caos, la gente gritaba

llamándose unos a otros, corrían enloquecidos sin saber muy bien adonde les llevaba el pavor que, de pronto, se había apoderado de ellos. Escenas dantescas aparecieron ante sus ojos, tejados que se desprendían de los edificios y desaparecían entre un ruido infernal acumulando nubes de polvo negruzco, casas que ardían, ramas caídas, árboles arrancados de cuajo, socavones en el asfalto que impedían el paso y diseminados por las calles yacían los cuerpos inertes de ancianos, niños, mujeres y de animales. Los quejidos de los heridos pidiendo ayuda apenas tenían eco entre aquel infierno de destrucción. Varsovia era bombardeada en un brutal y salvaje ataque sorpresa, los nazis aniquilaban cuanto encontraban a su paso sin discriminación alguna, de tal forma, que parecía como si quisieran borrarla de la faz de la tierra. Jan se dio cuenta de que no podían seguir y debían regresar rápidamente a su casa del zoo.

Continuará…

Montserrat Prieto

Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Los hippies de la naturaleza

En un lugar del centro de África en la República Democrática del Congo, en pleno corazón de la selva, albergado por el enramado y denso follaje, rodeado de los humedales de la jungla, se encuentra el hábitat de los hippies del mundo natural.

Asentados en la orilla sur del Río Congo y norte del Río Casai (gregario del río Congo), esta fascinante especie de primates llamados Bonobos (Pan Paniscus) son nada menos que nuestros primos lejanos, según estudios científicos, pues comparten más del 98’9% del ADN del Homo Sapiens. De hecho están más emparentados con la raza humana que con los Gorilas.

Su existencia se desconocía hasta 1.933 y fue descubierta por casualidad. Cuando Harold Coolidge, anatomista americano, presentó un cráneo en el museo de Tervuren (Bélgica) en 1.928 se creía que pertenecía a un joven chimpancé. El mérito del descubrimiento, como especie diferenciada, se atribuyó a Ernst Schwarz (zoólogo alemán) debido a unos estudios que realizó y publicó posteriormente. A partir de entonces otros científicos del mundo se sumaron a las investigaciones en pos del origen y conocimiento de estos primates, como Jane Goodall, que ha creado el Centro de Rehabilitación de Chimpancés de Tchimpounga, Richard Wrangham, Frans de Waal o Dale Peterson, entre otros.

Aún así, en la actualidad, nuestro conocimiento sobre estos parientes lejanos sigue siendo escaso o nulo. El experto en simios Brian Hare lo deja patente durante una entrevista al afirmar: ‘Nadie sabe nada de los Bonobos. Hasta las personas más cultas se sorprenden al oír hablar de ellos’.

Para descubrir quienes son, cómo viven, qué particularidades poseen y porqué son considerados incluso más inteligentes que los chimpancés, rango que ocupan después de los humanos, solo tenemos que situarnos en su zona de hábitat, en la orilla sur del Río Congo. Ahí nos encontraremos con unos seres que, como máximo, alcanzan el metro de altura. Su cara es negra y fina, tienen los ojos y las fosas nasales grandes, orejas pequeñas, de labios rosados y pelo largo en la cabeza. De cuerpos y cuellos delgados, con hombros estrechos y largas piernas. Se distinguen del resto de los primates porque caminan en posición bípeda, igual que los humanos, durante largas distancias. Los rasgos faciales son distintivos en cada individuo, o sea que son fácilmente reconocibles por sus diferencias.

 

“Se distinguen del resto de los primates porque caminan en posición bípeda, igual que los humanos, durante largas distancias”

 


Se alimentan de hojas, brotes, semillas, flores, resina, termitas, lo que les convierte en expertos frugívoros, y la cual complementan con miel, huevos, aves y pequeños mamíferos que cazan, también consumen plantas medicinales para combatir los parásitos intestinales. Son muy sociales. Viven en pequeños grupos de alrededor de 10 individuos. Las hembras se ayudan unas a otras formando un gran equipo al que ningún macho, más grandes y fuertes, osarían discutir su matriarcado. Los vínculos que desarrollan con sus hijas e hijos son muy fuertes y permanecen de por vida. Cuando tienen encuentros con los otros grupos se desata una orgía de divertimento y amabilidad que expresan con saludos a través de relaciones sexuales. Utilizan el sexo para liberar tensiones, como vía de escape para evitar la violencia. Es así como resuelven conflictos, situaciones complicadas y fortalecen el núcleo matriarcal de su sociedad.

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Montserrat Prieto

Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

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