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Subida de la Luz. Un crimen organizado

Cuando la ola de frío nos obliga a los ciudadanos a recluirnos más tiempo en nuestros hogares, lo cual no viene mal para mejorar nuestra vida familiar y disfrutar de los nuestros al calor de una buena calefacción,  sin embargo, como en otras ocasiones ha ocurrido, esta reclusión, pensando o no en las bonanzas que nos puede aportar, no nos va a salir gratis; mejor dicho, nos va a salir más caro, porque casi nada en este mundo, cuando hay un intercambio de bienes o una prestación de servicios tiene un coste cero. Todo cuesta, hasta los servicios públicos no son gratuitos a pesar de que nos lo quieran vender así y que muchos se lo quieran creer para vestir a sus políticos, a los que gobiernan, como benefactores.

 El encarecimiento de nuestra vida hogareña se debe, como a estas altura sabemos todos al haberse convertido hoy en la noticia estrella de los medios, a la subida del recibo de la luz, denominada por algunos como “el calambrazo español”, una forma eufemística de reflejar el dolor que nos va a causar.

Una subida record desde el año 2008, lo que nos lleva a pagar un precio similar al de Alemania, pero con una renta más baja de los ciudadanos españoles debido a la bajada de sueldos; de manera que estamos pagando la energía eléctrica más cara de Europa; de manera que, comparada con los países de nuestro entorno equivale a un 70% desde el principio de la crisis, estando previsto un nuevo aumento de un 10%, que muchos intentan justificar relacionándola con  la climatología que ha llevado a nuestros pantanos a estar bajo mínimos; sin embargo, en otros países del sur de Europa, como en Portugal o Italia, el recibo sigue siendo el mismo, a pesar de tener una  climatología similar a la nuestra.

Hemos conseguido, o tal vez deberíamos decir que los gobernantes, quienes dicen ser nuestros representantes, han conseguido un sistema fabuloso respecto a la venta de energía, eso sí, fabuloso para las energéticas, pagando los sufridores españoles casi el doble desde que se iniciara la crisis, lo que ha llevado al país a alcanzar sin la aplicación impuestos el récord de subida de la U.E; impuestos que, sin duda también repercuten en la subida del recibo a unos 76 euros al mes por familia, de media.

Más de cinco mil personas sufren en España la pobreza energética, hecho que parece no importarle absolutamente nada a los gigantes energéticos, pero mucho menos a los gobiernos del Partido Popular que son los que han autorizado las mayores subidas desde el año 2011, trayéndoles al pairo las más de 7.000 muertes al año asociadas a las carestía excesiva de la energía, según el estudio bienal sobre pobreza y desigualdad energética publicado en abril del año pasado por la Asociación de Ciencias Ambientales, multiplicando aproximadamente por seis las víctimas de accidentes de tráfico.

 

“Más de cinco mil personas sufren en España la pobreza energética, hecho que parece no importarle absolutamente nada a los gigantes energéticos, pero mucho menos a los gobiernos del Partido Popular”

Según el citado estudio detrás de estas muertes están los incendios, como el de la anciana de Reus fallecida hace poco más de un año, así como enfermedades derivadas de la baja temperatura, sobre todo de índole respiratoria como costipados y neumonías, o circulatorias como hipertensión, infartos, ictus, etc, incluso ocasionando problemas de salud mental como ansiedad o depresión, entre otras.

Parece que ya hay un motivo importante para que nos olvidemos un poco del tema de Cataluña y de la confrontación que éste ha ocasionado entre los ciudadanos, para que nos empecemos a preocupar todos y a unirnos al objeto de hacer una oposición ciudadana a tal medida; habida cuenta que la inestabilidad económica  tras la crisis puede que mañana haga parada en nuestros hogares teniendo que recurrir a una manta  y a una vela para poder ver y darnos calor, circunstancia que, con toda seguridad, no viven ni tendrán que padecer los grandes directivos de las energéticas, así como los políticos que entran y salen a través de las puertas giratorias, y parlamentarios que cobran más de 3.500 euros al año, eso sin contar algunos pluses por formar parte de comisiones o ostenten alguna otra responsabilidad como portavoces o miembros de las distintas mesas. Y es que la pobreza en general, y la energética en particular, es el crimen más organizado del mundo.

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

La resaca del Black Friday

 

Dijo Séneca: “Compra solamente lo necesario, no lo conveniente. Lo innecesario, aunque cueste un solo céntimo es caro”

Viernes, 24 de noviembre de 2017.

 

08,00 horas: AM. Mi mujer agita mi cuerpo inerte todavía sumido en el sueño de Morfeo, me despierto sobresaltado, no es para menos, quejándome de su manera brusca de despertarme. No tarda en recordarme mi promesa de dedicarle este día para cumplir con el tercer mandamiento del capitalismo: “capitalizarás las fiestas”.

08,05 horas: AM. Me dirijo a la cocina llevándome por delante todo lo que encuentro por el camino, todavía mi cuerpo no ha reaccionado, sigo bajo los efectos traumáticos de tan duro despertar. Me preparo un café sólo, bien cargadito. Tomo mis pastillas, entre ellas la de la tensión porque la debo tener por las nubes. Ella me exige mayor rapidez. “¡¡Vamos, que estas dormido!!”. Me abraso la lengua.

08,15 horas: AM. He tomado el café casi de un sorbo, toca la ducha. Empiezo a entrar en agujas, mi cuerpo empieza a reaccionar a la cafeína y al agua que cae sobre mi cuerpo, mientras ella me dice, de nuevo, que me apresure, conocedora del tiempo, tal vez en exceso, que dedico a esta tarea.

08,30 horas: AM. Casi me saca a la fuerza del baño. Luego se queja que no lo limpio. Malditas prisas.

08,36 horas: AM. Me dispongo a vestirme. Sabiendo lo que me espera cojo la ropa y el calzado más cómodo.

09,30 horas: AM. Por fin he disfrutado de un poco de sosiego. Una hora de espera desde que ella entró al baño. Me ha dado tiempo para volverme a tomar tranquilamente otro café, responder a los emails que tengo pendientes en mi cuenta de correo -uno docena aproximadamente- y leer apaciblemente los titulares de las noticias en los medios digitales. Ella sigue con el mismo estrés. Me entran ganas de echarle un trankimazín al zumo de naranja que también en la larga espera me ha dado  tiempo a prepararle.

09,35 horas: AM. Me dirijo al garaje para sacar el coche. El maletero, como siempre, está lleno de cosas que se van dejando y que nunca se ordenan. Recojo las cosas que más ocupan y las subo a casa. “¿Qué haces aquí?”, me pregunta ella echándome en cara que todavía no haya sacado el coche del garaje. “No, si llegaremos a media mañana”, añade.  “Ni que tuviéramos que fichar”, pienso yo sin verbalizarlo, por si las moscas.

09,50 horas: AM. Me toca esperar de nuevo. En este caso casi diez minutos en doble fila y con amonestación del policía local de turno. Por fin llega. Nos ponemos en marcha. Aprecio una pequeña sonrisa en su cara.

10,00 horas: AM. Llegamos al parking del centro comercial. Vaya por Dios, no podía ser de otra manera, una larga cola para entrar. Caras largas de maridos pacientes y sonrientes de esposas esperando al gran festín.

10,15 horas: AM. Seguimos en la cola del parking. Ella se empieza a inquietar. No para de despotricar ante la larga espera. “Si hubiésemos salido antes”, me reprocha. Me rio de forma sarcástica.

10,20 horas: AM. Se baja del vehículo y quedamos en vernos en el interior del centro comercial. “Llámame al móvil cuando hayas aparcado y te digo donde estoy”. Me quedo más tranquilo. Aprovecho para poner la música alta para tratar de no pensar mucho en la tortura que me espera, acordándome del año pasado.

10,30 horas: AM. Por fin he aparcado el coche. La llamo al móvil, y lo que me esperaba, no lo coge. Insisto varias veces, lo coge y me dice donde me espera.

10,45 horas: AM. Llego al lugar donde hemos quedado. No la encuentro ante la gran muchedumbre que abarrotaba el establecimiento. Empieza la búsqueda de “encontremos a wally”. Como un periscopio intento ponerme de puntillas y estirar mi cabeza para intentar divisiar a mi mujer, para ello intento recordar la ropa que lleva puesta.

11,00 horas: AM. Suena mi móvil.  Es ella: “¿Dónde te has metido?”, me pregunta medio enfadada. “Te estoy buscando y no te encuentro”. “¿Dónde estás?”, me vuelve a preguntar. “Pues donde me dijiste”, le respondo un poco nervioso. “Ya no estoy allí… había mucha gente”. Me tranquilizó el pensar que no me tenía que enfrentar a tal marabunta. Me dice el nuevo lugar en el que se encuentra, enfrente del anterior. Me doy la vuelta y más de lo mismo, gente y más gente, autómatas en busca del mejor precio. Todo mi gozo en un pozo.

11,05 horas: AM. Me dispongo, de nuevo, a iniciar la búsqueda. La diviso al fondo. ¡¡¡Victoria!!!. Me dirijo a ella intentando salvar la distancia de unos diez a quince metros que nos separaba, buceando entre el gentío y esquivando algunas prendas que en el recorrido me encontraba tiradas en el suelo y que se enredaban en mis zapatos. No es fácil avanzar.

11,10 horas: AM. Llego al expositor donde se encontraba pero, ya no está. De repente veo que un montón de pantalones, blusas, abrigos, bolsos y no sé cuántas cosas más, creo que se llaman complementos, de todos los colores y marcas se dirigen hacia mí como si de un fantasma se tratase o un muñeco de trapo que hubiese adquirido vida. Llegando donde me encontraba veo que de repente se asoma una cabeza de entre tanta ropa, la de mi mujer. ¡¡¡Eureka!!!.

11,30 horas: AM. Después de un largo cuarto de hora, llegamos ambos a la cola de la caja. Vaya cola. Eso parecía la entrada al Santiago Bernabéu en el derbi de los dos Madrid. Daba casi dos vueltas al establecimiento. Le pido que me pase parte de la ropa para evitar que cargue ella con toda.

11,40 horas: AM. Mi mujer se cansa de estar a la cola. El síndrome de la compra compulsiva parece haber vuelto a apoderarse de ella. De repente me veo con toda la ropa encima de mis brazos. “Voy a mirar unos vestidos que he visto y que están muy bien de precio”. Tragué saliva para hidratar mi garganta seca del aire caliente que salía de unos grandes tubos que colgaban del techo, sin que casi me diera tiempo a preguntar qué si no le bastaba con lo que había cogido, ante la repentina orden. “Llámame cuando estés llegando a las cajas”. Desapareció entre el tumulto

12,15 horas: PM. Media hora de espera en una cola interrumpida en numerosas ocasiones por gente que pedía paso para desplazarse de un lado a otro de la tienda. Tiempo suficiente para hacerme casi amigo de otro  sufrido marido que detrás de mi hacía lo propio. “¿Dónde se habrá metido mi mujer?”, me dijo. “Paciencia” dije yo intentando tranquilizarle después de media docenas de llamadas tanto suyas como mías a nuestras respectivas. Su mujer llegó después de diez minutos, la mía, sin embargo, ni siquiera cogía el teléfono y las cajas estaban apenas  a diez personas de distancia.

12,30 horas: PM. Después de quince minutos llamándola con cierta compulsividad termino dándome cuenta que su bolso lo tengo colgado de mi hombro y su teléfono dentro de él. Mi paciencia está llegando a su límite.

12,35 horas: PM. A dos personas de distancia de las cajas y sudando como un pollo, por fin aparece ella con otro montón de ropa, éste más pequeño que el que soportaba yo. Le suelto la que había dejado en mis brazos sobre ella, haciendo un solo monto que volvió a sepultar su cabeza, me descuelgo su bolso de mi hombro y lo cuelgo sobre el tuyo. Desaparezco. “Te espero fuera, no aguanto”, fueron mis últimas palabras. A medida que me voy alejando consigo oír a la mujer que había estado delante de mí en la cola que le decía a la mía: “yo a estas cosas no traigo a mi marido, ni por aguantarlo”, “a mí me viene muy bien para que espere a la cola”, le contestó mi amada esposa.

01,00 horas: PM. Por fin llega al banco donde intentaba descansar de tan ardua tarea. “Me he entretenido”, dijo. “¿En qué?”, le pregunte sin obtener respuesta, tal vez porque mi pregunta era lo suficientemente estúpida como obvia hubiese sido su respuesta.

01,05 horas: PM. Después de dividir las bolsas repletas entre ella y yo, me dispuse a iniciar el camino hacia el parking. “¿Dónde vas?”, preguntó, “Vamos a entrar en ese otro establecimiento”, añadió, sin dar tiempo a que yo pudiese contestar a su nuevo deseo.

01,15 horas: PM. La guerra empieza de nuevo con la diferencia que ahora no me podía evadir ante un “me acompañas” que salió de sus labios con cierta ternura, no dándome opción a decirle que no, sino quería quedar como un mal marido poco colaborador y mal educado. Qué remedio.

15,00 horas: PM. Termina el calvario, tres bolsas cada uno. Las suyas más repletas que las mías, quizá para no sobrecargar mi maltrecha espalda, o tal vez para que no siguiera quejándome de cada paso que ella daba.

15,15 horas: PM. Llegamos al coche, en silencio, exhaustos, al menos yo. No me atreví a preguntar cuánto se había gastado. No quería amargarle ni amargarme yo el resto del día pensado en esos números rojos que estaban ocupando mi cabeza desde que abandonamos la última tienda.

16,00 horas: PM. Por fin en casa. Yo agotado, ella al parecer no tanto pues se dispuso nada más comer un sándwich​ vegetal y una pieza de fruta a hacer un paso de modelos ante mí. Qué privilegio. Adiós siesta, pensé con la resignación de quien no tiene ninguna opción de salirse con la suya.

El resto del día y fin de semana no importa, sólo resaltar su felicidad después de unas largas jornadas de “ropaterapia”.

Lunes 27 de noviembre de 2017

La resaca del Black Friday, dos bolsas de ropa para descambiar. No pregunte el porqué. Aunque me hizo feliz pensando que el agujero en nuestra cuenta corriente iba a ser menos grande que el esperado.

La felicidad no duró mucho. Es cierto que nos pasamos media vida pensando en el pasado y la otra pensando en el futuro, sin vivir el presente. En este caso mi cabeza empezó a torturarse pensando en la Navidad, noche vieja y sus trajes de luces, Reyes y rebajas de enero, San Valentín, rebajas de primavera, vacaciones en primera línea de playa, rebajas de verano, vuelta al cole y comienzo de coleccionables, temporada otoño invierno, y rebajas de septiembre, puentes, Halloween, y de nuevo otro black friday y otra vez navidad, sin olvidar cumpleaños, aniversarios, bautizos, comuniones y bodas con su respectivo IBAN en la invitación. En fin una tortura mental y una cuenta corriente bastante mermada. Pero ella lo vale.

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Santa María de Iquique, a vueltas con las distopías

Repasaba como tantas veces en mi memoria el disco dedicado a la matanza de Santa María de Iquique por Quilapayún que tanto escuché e influyó en mi adolescencia tardía o primera juventud. Y lo repasaba no sólo estéticamente si no históricamente. Han pasado 110 años, se cumplen ahora, el veintitantos de diciembre, desde que los trabajadores chilenos de las salitreras fueron asesinados impunemente por intentar salir de una situación de esclavitud encubierta a la que estaban sometidos en su propio país, por empresarios anglosajones protegidos por sus propios políticos. Y además los trabajadores, los muertos, fueron considerados los responsables de su propia muerte.

Y como siempre en este repaso hago una especie de cuadro evolutivo social de la situación de los trabajadores, como si se pudiera comparar la libertad actual con la esclavitud de aquellos hombres que no eran esclavos porque cobraban.

Es verdad que cobraban en dinero no convertible emitido por la empresa y que solo podía gastarse en los establecimientos de las propias empresas donde no había ninguna garantía sobre precios, pesos o medidas. Es verdad que los pobres ilusos vivían en casas que eran propiedad de sus patronos, comían lo que ellos les suministraban y al precio que ellos marcaban, pero sobre todo, astuto matiz, se les pagaba por su trabajo.

Nada que ver con hoy en día. Vivimos en casas que pertenecen a los bancos, nos pagan con el dinero que manejan los bancos que invertimos en pagarles la vida entera que les debemos. Compramos en establecimientos que son propiedad directa o indirecta de los bancos y si tenemos algún problema recurrimos a una legalidad impuesta por la jerarquía económico-política. Pero hay tres grandes diferencias, tres evoluciones claras y definitivas:

” Vivimos en casas que pertenecen a los bancos, nos pagan con el dinero que manejan los bancos que invertimos en pagarles la vida entera que les debemos.”


1. Antes los patrones eran personas, interpuestas o reales pero personas, ahora los patrones se esconden tras siglas de fondos de inversión, paraísos fiscales y anonimato recalcitrante y manejan el cotarro a través de sus capataces bancarios: Tal vez no sea una mejora pero es una evolución.

2. Antes los políticos se imponían y superponían a través de elecciones amañadas o directamente por golpes de estado, ahora los elegimos, eso es libertad. Es verdad que solo podemos elegir a aquellos que los bancos les prestan el dinero y luego se lo perdonan y se lo vuelven a dejar… y que nunca, nunca representan lo que quisiéramos que representaran. Pero podemos votar. No vale para nada, los resultados no son representativos, ofrecen unas cosas y hacen otras. Pero podemos votar. Somos libres de equivocarnos inevitablemente.

3. Yo creo que esta es la más clara de todas las evoluciones. En Santa María de Iquique los representantes de los trabajadores no corrieron y fueron los primeros en caer ante las balas. Hoy en día los sindicalistas corren, corren que se las pelan para alcanzar prebendas, puestos liberados que pagan sus compañeros a los que llevan a huelgas inútiles que a ellos les sufragan y viven integrados en el sistema, y piden el dinero a los bancos que se lo prestan y luego se lo perdonan y se lo vuelven a dejar… Anda! Como a los políticos.

Es de agradecer mucho, mucho, la preocupación de las grandes instituciones internacionales, nacionales, autonómicas y locales por garantizar nuestra libertad y nuestros derechos. Tanto sin vivir merece una recompensa que el populacho desagradecido no es capaz de reconorcerles. Aunque tampoco importa porque están más preocupados en elegir capataces de izquierdas o capataces de derechas, representantes de izquierdas o… bueno o de izquierdas, políticos de derechas o… bueno de centro izquierda. Eso sí mientras tanto los patrones, los de verdad, los que no tienen nombre, ni cara, ni salen en los papeles… un reír y no parar, de verdad, un reír y no parar.

Ah¡, se me olvidaba, esto no es un llamamiento a que nadie sea responsable de su propia desgracia, incluida la muerte, es solo la solitaria reflexión de un estúpido idealista.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

El futuro que nos espera

Igual que nuestro presente, nuestro futuro no será nada halagüeño, y no es que lo digamos por decir, para cargar las tintas contra los políticos o porque lo queramos utilizar como arma arrojadiza contra el gobierno en este momento aprovechando la crisis catalana. No, es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), la que lo dice  en el informe de bienestar de la OCDE de 2017 bajo el título ‘¿Cómo es la vida?’, en el que se sitúa a España entre los peores países desarrollados en calidad democrática y en desigualdad económica y, lo que es peor y más preocupante, es que la tendencia no mejorará, sino todo lo contrario.

Recordemos que la OCDE es un organismo de cooperación internacional, compuesto por 35 Estados, cuyo objetivo es coordinar sus políticas económicas y sociales, del que España forma parte desde el 3 de agosto de 1961.

Pues bien, el citado informe, entre otras cosas, manifiesta que los nacidos en nuestro país a partir de los sesenta tendremos un vejez peor que la de nuestros padres, al comparar la situación de los pensionistas españoles con los de la media de los países ricos, dependiendo prácticamente en su totalidad de los ingresos que obtuvieron durante su vida en activo, en tanto que los segundos este vínculo es inferior; lo que se traduce en una mayor desigualdad en los ingresos de los futuros pensionistas, debido fundamentalmente al aumento del paro que ha provocado una desigualdad de ingresos entre los hogares ricos y pobres, convirtiendo a España en el quinto país de la OCDE  con la peor distribución de renta, y el peor de Europa.

“convirtiendo a España en el quinto país de la OCDE  con la peor distribución de renta, y el peor de Europa.”

Además, el cambio en el cálculo de las pensiones españolas —que entró en vigor en 2014 y que implicaba el abandono del IPC como base para revalorizar las pensiones, y su sustitución por un mínimo del 0,25%— ha contribuido y contribuirá a reducir los pagos a los futuros pensionistas, eso sin contar con el sableado del gobierno de Mariano Rajoy al fondo de pensiones de donde ha sacado 67.337 millones de euros, se dice bien, desde el 2012, 9.500 millones a principios de año, lo que evidencia el fracaso de las reformas impulsadas por el PP y el PSOE.

Estamos ante un panorama especialmente negro para los pensionistas, al que contribuye el rápido envejecimiento de la población española y el abandono de la mujer del mercado laboral para cuidar de sus hijos, lo que se traduce en unos ingresos insuficientes en la hucha que pretendía garantizar el futuro de aquellos.

También, el informe de la OCDE, de la voz de alarma sobre los elevados niveles de pobreza en España, en continuo ascenso desde el inicio de la crisis económica en el año 2007, con especial incidencia en la población infantil, lo que suele acarrear problemas en la vida adulta.

Los riesgos de pobreza y desigualdad de nuestros jóvenes son muy superiores a los de sus padres, no sólo porque su esperanza de vida es superior, sino también porque las condiciones laborales son cada vez más precarias e inestables y porque la distribución de la riqueza es cada vez más desigual con incidencia en los extremos, es decir, unos pocos ganan mucho, mientras que unos muchos ganan poco, de manera que los ricos serán cada vez más ricos y los pobres más pobres, lo que,  en definitiva contribuye a que la desigualdad en edades avanzas continúe y aumente, al igual que las disparidades socio-económicas en la salud, lo que quiere decir que la desigualdad no sólo está en función de la edad sino también con factores como la salud, en cuanto que las personas con problemas sanitarios suelen ganar menos.

Otros factores que contribuye a la desigualdad económica son los bajos niveles formativos, de manera que, los que tienen más bajos niveles suelen dejar de trabajar antes; o el sexo, en cuanto que las pensiones que cobran las mujeres son un 27% menor que la delos hombres.

Un futuro desesperanzador que, como señala el informe de la OCDE no es previsible que mejore, y ello  porque, los gobiernos no han hecho bien sus deberes y siguen sin hacerlos, con políticas de parcheo ante problemas coyunturales o encaminadas a beneficiar a determinados sectores, en vez de con una visión de futuro tomando las medidas necesarias para que el país en general prospere, construyendo pilares sólidos sobre los que sustentar nuestra economía.

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

7-0 de 1917 – 2017

Cien años que marcaron varias generaciones proletarias, con ascenso y triste declive en ventajas sociales y salariales.  El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido ese camino” 1 Debemos de perseverar y volver a realizar una revolución para retornar a ese pasado de hace “cuatro días”.

Desde finales del siglo XX y principio del XXI, los asalariados han perdido paulatinamente su identificación y la memoria olvidando las ventajas sociales y económicas logradas durante siglo y medio de las luchas de sus abuelos haciendo vigente las palabras de Bujarin al triunfo de la Revolución rusa: “Tratando de obtener las mayores ganancias, los capitalistas buscan fuerzas de trabajo, más baratas y al mismo tiempo la mayor explotación posible. Se persigue así la “cacería” de trabajadores, lo que se llama en Occidente “el efecto llamada”. Y al tiempo en aras del máximo beneficio se desplazan mercancías y capitales cada vez más lejos de su país de origen”2

Con estos renglones algunos ya estarán pensando “salió el comunista de turno”, nada más lejos de la realidad, no porque no sea interesante la filosofía comunista, sino que hoy en día es muy difícil serlo e imposible en esta sociedad, es como volver a una comunidad esenia que en esencia podría ser la comunista, pero tenemos pequeñas propiedades que no compartimos con la comunidad, como el coche, vivienda, móvil…, y ante los que me acusarán de serlo, les  indico: “Ser comunista no es reclamar el control de los medios energéticos por el Estado (agua, luz, gasolina) o potenciar las energía renovables; en España prohíben y sancionan por utilizar el astro sol al no permitir a los particulares el uso de placas solares. No es ser comunista pedir la eliminación de tantos intermediarios entre el agro y el consumidor. No es ser comunista exigir que las grandes empresas y fortunas particulares paguen sus impuestos como el asalariado o autónomo. No es ser comunista eliminar y penalizar la ingeniería financiera y tributaria, para evitar pagar al Fisco. No es ser comunista tener la Educación, Sanidad y prestaciones sociales públicas, que abarque a todos, y a los más necesitados en especial.

“No es ser comunista exigir que las grandes empresas y fortunas particulares paguen sus impuestos como el asalariado o autónomo. No es ser comunista eliminar y penalizar la ingeniería financiera y tributaria, para evitar pagar al Fisco. No es ser comunista tener la Educación, Sanidad y prestaciones sociales públicas, que abarque a todos, y a los más necesitados en especial.”


Todo por la imagen distorsionada, y a veces cierta, de ciertos regímenes comunistas que hemos conocido, regímenes manipulados por algunos dirigentes al mantenerse en el poder a toda costa, eliminando pensadores como en el caso de Bujarin (Moscú, 1888-1938), y muchos otros desconocidos. Regímenes que convirtieron al partido en Gobierno y Administración única cayendo en la más abyecta burocracia y nido de corrupción, al igual a como ocurre en las supuestas democracias actuales, y en la falsa democracia de España. O como en ese otro supuesto país comunista, al que no se le critica por definirse así, China, posiblemente la 1ª potencia económica mundial, que se elevó a ese puesto por el Capitalismo agresivo de la Globalización, siendo primero objetivo del Capital por su mano de obra barata; pero que han controlado los medios de distribución y hoy es el competidor a quién temen las llamadas Democracias burguesas controladas por al Absolutismo Financiero, las que controlan y pregonan las excelencias de la Democracia burguesa, o como dice José Manuel Bermudo, “Democracia burguesa no es otra cosa que dictadura de la burguesía cuando se basa solo en el Derecho (sus derechos)”.3 Han logrado conseguir, 100 años después, el retorno a un nuevo absolutismo, el Absolutismo Financiero.

1.- Charles Chaplin  (El gran dictador).
2.- periodistas-es.com,cien-anos-la-revolucion-octubre-del-sueno-al-desencanto
3.- José Manuel Bermudo Ávila. Catedràtic de Filosofia Política (Universitat de Barcelona)

José Enrique Centén Martín

Nacido en Tánger (Marruecos) en 1952, de abuelos andaluces emigrados a Marruecos en los años de hambruna del XIX. Madrileño de adopción desde 1961. Sólo bachiller elemental, desde los quince años trabajando. Perseguido, encarcelado y amnistiado en 1976, siempre junto a los más desfavorecidos, es lógico. Entré en la Universidad por mayores de 25 años en el 2010, he estudiado Historia en la UCM, incluso he escrito un ensayo“El Estado participativo”, jubilado parcial desde el 19 de marzo de 2012.

Afinsa, consideraciones sobre un disparate

Es difícil decir algo nuevo en un tema tan tratado, incluso tan maltratado, pero curiosamente, a pesar de todo lo que he leido, no he encontrado a nadie que explique con un mínimo de rigor como se puede producir un disparate semejante.

Todos los negocios tienen múltiples variables que permiten el enfoque correcto que el empresario debe de dar a su negocio, pero, entre todas ellas, las fundamentales para que el negocio pueda prosperar son el conocimiento y la gestión las que determinan de una forma más directa la deriva del proyecto.

Todos tenemos claro qué es el conocimiento, el dominio de los conceptos que atañen a un tema. Y el conocimiento aplicado a un negocio es fundamental a la hora de la toma de decisiones, ya que de ellas depende el beneficio que es el objetivo prioritario de todo negocio. Y empezamos con los conceptos esquivos.

¿Que es el beneficio?, ¿que diferencia hay entre el bruto y el neto?. El beneficio es la diferencia entre el coste del producto que comercializas y su venta. Hasta que no hay venta cerrada se puede hablar de beneficio estimado, pero no de beneficio real. E incluso, una vez realizada la operación se podrá hablar de beneficio bruto (B.B.), y habrá que esperar a restar los costes generales y los impuestos para determinar el beneficio real de una operación o beneficio neto (B.N.).

Bueno, parece fácil, pero no lo es. Una de las grandes dificultades en todo negocio es establecer con rigor el precio de coste (P.C.) del producto que se comercializa. Inicialmente, y para un negocio ideal, es sencillo. El coste de un producto que se compra y se vende inmediatamente es el precio al que lo hemos pagado. Pero, ¿y si el producto no es único?, ¿y si no se vende inmediatamente y hay que almacenarlo?, ¿y si se compra varias veces a distintos precios antes de empezar a venderlo?, ¿y si se mezclan los de distintos precios en una sola venta?, todo se complica. Para empezar a los gastos generales tendremos que incorporar los gastos de almacenamiento, pero es que tendremos que establecer alguna norma para saber, lo más aproximadamente posible, el coste de lo que vendemos (P.C.)

Hay tres reglas casi universales para calcular el coste de un material en un almacén con rotación -rotación es el conjunto de entradas y salidas de un producto determinado almacenada sin que tengan que corresponderse entradas con salidas, p.ej. compro cinco, vendo tres, compro seis, vendo cuatro, compro dos… -. Estas tres reglas se llaman LIFO, FIFO y medio y corresponden con las iniciales en inglés de su forma de aplicarse al valorar:

  • FIFO. First In First Out. Primero que entra primero que sale. A todos los productos vendidos se les aplica el precio del primero que se ha comprado. Solo se aplica en mercados en recesión ya que se supone que el primero comprado es el más caro y por tanto al vender  al P.C. del primero el B.B. es mayor.
  • LIFO. Last In First Out. Último que entra primero que sale. A todos los productos en venta se les aplica como P.C. el precio de compra del último adquirido. Mercado en expansión. Se supone que el último valor pagado es el más caro, luego al aplicarlo a los adquiridos con precio más bajo se revalorizan y aumenta el B.B.
  • Medio. Es el más habitual. Cada vez que se compra se recalcula el precio de coste de todos los productos iguales según la fórmula: Articulos almacenados por el P.C. anterior + articulos comprados x precio de compra / articulos almacenados + artículos comprados. Y sobre ese precio resultante P.C. nuevo se calcula el P.V.R. o precio de venta recomendado, habitualmente un % sobre el P.C. resultante.

 

Es verdad que aunque estamos simplificando y que para hablar de los costes de almacenamiento y calcular el % de B.B. a aplicar para que la empresa sea rentable, tendremos que manejar conceptos como stock medio, índice de rotación u obsolescencia, pero esto no es un curso de gestión, que también, si no un artículo sobre las razones del fiasco de Afinsa.

Bien, Afinsa compraba, pero no vendía, y por tanto no tenía unos ingresos inmediatos por gestión de ventas, especulaba. Esto es compraba, almacenaba esperando la revalorización, o sea una versión del LIFO, e iba pagando beneficios con las nuevas aportaciones de asociados que se utilizaban para eso, una parte, y el resto para adquirir nuevos bienes. Y se suponía que lograda la máxima revalorización se vendería el producto y con los beneficios se haría lo mismo que con las nuevas aportaciones.

¿Que sucede si el producto no se revaloriza?, que el sistema no se sostiene. ¿Y si se deprecia?, Que se está repartiendo lo que no se puede reponer. ¿Pueden los gestores saber que esto se está produciendo?. Depende de sus conocimientos del sector y de gestión. ¿Sucede lo mismo con los controladores que la ley exige para un negocio de este tipo?. Los conocimientos de gestión le son exigibles, pero los de conocimiento del sector son los que están en cuestión.

El sector de la filatelia tiene sus propias características que provienen de la valoración peculiar del producto con el que se trabaja, y es que el precio de compra del producto es puramente circunstancial y no se tiene en cuanta a la horade valorar el producto almacenado.

Veamos las peculiaridades de Afinsa, que provienen de las de una empresa financiera, la especulación, y la del valor sobre el que especula, la filatelia. Afinsa vendía la revalorización de sus productos adquiridos, la mayor parte sellos, y no el producto en sí mismo. Y esto suponía que tenía que lograr el mayor beneficio estimado que, por supuesto, y como ya dijimos, no es un beneficio real.

Para ello tenía que reflejar en sus balances un cálculo de la revalorización que fuera justificable, aunque no necesariamente real, y ya nos acercamos a la pirueta final. ¿Como creo un beneficio desmesurado donde no hay más que perdidas?. Trabajando con sellos hay una forma en que se puede justificar tanto si existe un ánimo de estafar o si simplemente hay un temerario desconocimiento de las particularidades del sector. Me explico.

La revalorización es la diferencia que existe entre la inversión realizada por compras, la suma de las facturas de proveedores y los impuestos, y el valor actual de los productos adquiridos en propiedad. Y el problema surge a la hora de valorar esos productos.

Cualquiera que trabaje con sellos, como coleccionista, como comerciante, o como simple aficionado, sabe que el sello tiene, al menos, tres valores: el valor facial, el valor que tiene en su cara y que sirve para comprarlo en el momento de ser emitido y de ser usado para franquear un correo. El valor de catálogo o valor referencial que se le da en los catálogos especializados y que cualquier conocedor sabe que no no es real, si no orientativo. Y el valor real, que no se concreta hasta el momento en que se ejecuta la venta del sello y que depende de su rareza y del capricho del comprador por adquirirlo. Luego hay otra serie de factores que pueden revalorizar un sello concreto: un defecto, un matasellos, que esté en un bloque determinado, que el número de serie de la hoja sea capicúa, o uno concreto, y así hasta un millón de factores diferentes.

Afinsa compró sellos en una época en el que las tiradas eran monstruosas, desmesuradas, en un momento en el que se hacían tiradas para franqueo que el mercado postal, no el filatélico, tardaba años en consumir y que por tanto no se revalorizaban, en un momento en el que la popularización del fax, las empresas de mensajería y la irrupción de las nuevas tecnologías supusieron un desplome del tráfico de envíos postales, agravado por la irrupción de los franqueos automáticos que utilizaban otro sistema de sellado de envíos y que relegaban a los sellos a los cajones de las oficinas de correo.

Bueno, ya hemos explicado como el valor real de las compras de Afinsa se aproximaba mucho a cero, pero, ¿como se podía seguir vendiendo una revalorización que no existía? .Afinsa se intervino en el año 2006, pero en el año 2002 Afinsa se encuentra una revalorización inesperada de sus existencias, entra en vigor el euro. El valor referencial de los catalogos pasa de pesetas a euros con un incremento considerable y Afinsa lo aplica a sus balances.

Dice Jose María Sempere en un artículo publicado en Filatelia en mayo del 2005, y que evidentemente los de Afinsa no debieron de leer:

“No es ningún secreto que el valor real de los sellos y cualquier objeto en general, está sometido a las leyes del mercado; leyes que a través de la oferta y la demanda generan subidas y bajadas de sus precios según las circunstancias del momento. ¿Por qué en los catálogos sólo se reflejan las alzas y no las bajas? Sucede que cuando el mercado experimenta bajas reiteradas llega a producirse un desequilibrio entre los precios de los catálogos y los que realmente se utilizan en la compra y venta que, en ocasiones, llegan a ser enormes.

Argumentan los que pretenden seguir una política artificial de precios en lugar de ir ajustando el catálogo a la realidad del mercado que ello perjudica a la inversión que ha efectuado el coleccionista. Eso es falso. En primer lugar el coleccionista que quiera vender lo tendrá que hacer al valor de mercado con independencia de lo que puedan decir los catálogos. Por el contrario con ese proceder el coleccionista se desmotiva, porque se siente engañado con unas valoraciones falsas. Creyendo en los precios de catálogo, cuando acude a vender le dicen que esos precios no eran reales. A los únicos que perjudica que el catálogo sea un reflejo fiel del mercado, es a quienes quieren especular, a quienes pretenden dirigir el mercado a través de los precios de los catálogos mintiendo al coleccionista al decirle que siempre suben y nunca bajan.”

 

Hay poco más que explicar. Según catálogo las existencias de Afinsa se habían revalorizado siete u ocho veces su valor facial. Según catálogo. Según mercado las existencias de Afinsa no valían nada. Las autoridades tardaron un poco en darse cuenta del disparate. Y ¿Afinsa? pues, si aplicamos la navaja de Hanlon, en babia y arruinando a muchas personas. Y si no la aplicamos lucrándose a costa de los que arruinaban.

 

“Según catálogo las existencias de Afinsa se habían revalorizado siete u ocho veces su valor facial. Según catálogo. Según mercado las existencias de Afinsa no valían nada.”

Tal vez las autoridades implicadas debieron de estar más despiertas, tener mayor conocimiento de lo que tenían que auditar. Tal vez debieron de buscar una solución que no provocara la debacle que se provocó. No lo sé. Yo solo se algo de gestión y algo de filatelia. Eso y que, independientemente de mi solidaridad con el sufrimiento de los afectados, el especular con el dinero lleva aparejado el riesgo de perderlo. Y si no que se lo pregunten a los miles de empresarios arruinados en los últimos años. También con ellos soy solidario.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Otro ataque a la cultura por el gobierno de Rajoy

©Angelaz

Constituye una cuestión de derecho el que los autores sean retribuidos por la copia de sus obras en pos de la protección de la propiedad intelectual, ya que si así no fuese estaríamos usurpando algo que no nos pertenece, ahora bien, pagar sin haberse hecho la copia o haberla utilizado, no solamente constituye un abuso de poder, sobre todo cuando se refleja con la promulgación de una Ley;  sino también una actitud inquisitiva, desproporcionada y, hasta incluso,  contraria a nuestro derecho interno privado, como a continuación veremos.

 

El anterior canon  que entró en vigor en 1992, adaptado al uso digital de la propiedad intelectual ajena en 2006 por el gobierno socialista, y cuya finalidad era compensar a los autores o creadores por el supuesto perjuicio que les generaba el uso de sus obras para fines privados, consistente en gravar cualquier adquisición de productos digitales; fue modificado  por el gobierno de Mariano Rajoy sustituyendo la compensación ligada a cada compra privada por una compensación ligada a los Presupuestos Generales del Estado a través de una partida creada al efecto, destinada a las entidades gestoras de los derechos de autor, las cuales recurrieron ante el Tribunal Supremo esta modificación por considerar que, debido a que dicha partida se nutre de los impuestos que pagamos tanto las personas físicas como las jurídicas (empresas), grabando, por lo tanto a las personas privadas como a las que no lo son, motivo por el que el Real Decreto aprobado por el gobierno del Partido Popular fue anulado por nuestro máximo Tribunal, siendo ahora el Tribunal de Justicia de la Unión Europea el que da la razón al Supremo, pero en este caso porque va en contra de las directivas comunitarias relacionadas con el tema, bajo el argumento que: “no puede garantizar que el coste de la compensación equitativa solo sea sufragado, en último término, por los usuarios de copias privadas”.

Es por ello que los Populares se han visto obligados a dictar de nuevo un nuevo Real Decreto en sustitución del anterior, volviéndose a gravar el consumo privado de determinados productos digitales como CD´s, lápices de memoria, ordenadores y sus consumibles, o cualquier otro tipo de memoria digital, entre otros productos, cuya relación haría interminable la lista en caso de querer citarlos todos.

Estamos pues, se mire como se mire, ante una ley inquisitoria porque grava el producto independiente de que su consumo se lleve a cabo para guardar o reproducir obras o documentos propios o ajenos; además, de una doble imposición que grava el consumo, aparte del IVA, por tanto contraria el derecho tributario y al privado, puesto que nuestro código civil en su artículo 1256  no permite dejar la efectividad de la obligación al arbitrio de una de las partes del contrato -en este caso al empresario- al exigir un plus por el consumo del producto cualquiera que sea su destino, aspectos que ya corroboraron en su momento algún que otro juzgador de instancia.

“Estamos pues, se mire como se mire, ante una ley inquisitoria porque grava el producto independiente de que su consumo se lleve a cabo para guardar o reproducir obras o documentos propios o ajenos;”

Pero, como siempre, los de arriba pisan a los de abajo, y el hecho de que el TJUE  censure la postura del anterior gobierno de Rajoy no significa que la nueva normativa aprobada por el actual dando marcha atrás,  sea justa y, aunque resulte más beneficiosa para las entidades gestoras de los autores y editores, dudamos que lo sea también para los autores, por ser los que menos cobran en la cadena de producción musical, cuyos mayores beneficiarios son de las discográficas o editoriales; obstaculizando el consumo de la cultura tan necesaria en este país.

Otra lacra más para esta sociedad permisiva, a la que le da mismo que la machaquen en sus derechos y a la que se le priva de uno de los bienes más importante para el progreso de un país como es la cultura, sobre todo para las personas que no puede acceder a ella por su precaria situación económica. Y, como siempre, un Partido Socialista que no se acaba de enterar donde está, puesto que, si bien podemos celebrar su recurso contra esta nueva norma, no deja de ser similar a la que ellos aprobaron y que tanto cabreó a los consumidores de cultura; aunque si tienen razón en una cosa, como es que quienes tenían que pagar este canon digital son las empresas que se enriquecen con este negocio y que además no están pagando impuestos en España. No el estado, conforme ha subrayado Ibán García, secretario federal socialista de Cultura, tras la aprobación de dicha Noma por el último Consejo de Ministros del PP.

Pero, así es la cultura “made in spain”, para unos pocos que la pueden pagar. O tal vez deberíamos llamarlo mafia?.

 

 

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Un partido veleta

 

Parece ser que el  giro hacia la izquierda del nuevo PSOE que prometió Pedro Sánchez no ha sido más que un espejismo, una nueva muestra de que este partido sigue perdido ideológicamente y, en consecuencia una nueva burla a aquellos de sus militantes que todavía creen  en los principios de su fundador, Pablo Iglesias.

De nuevo Pedro nos vuelve a demostrar que su partido no es independiente, así como lo fácilmente manipulable que es por muchas de las empresas del Ibex 35, es decir por los que tienen la pasta, y que le han hecho dar marcha atrás en su posición inicial al NO en la ratificación por España sobre el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá, conocido como CETA, habiendo comprometido su abstención a la UE, lo que supone un nuevo apoyo a las políticas neoliberales en contra del pueblo llano, como la que permitió y está permitiendo el gobierno de Rajoy.

La UE tiene la intención de firmar en breve dos acuerdos comerciales de gran alcance: Uno con Canadá (CETA o AIEC = Acuerdo Integral de Economía y Comercio) y uno con EEUU (TTIP o ATCI = Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión). El discurso oficial argumenta que estos tratados crearán puestos de trabajo y aumentarán el crecimiento económico. Sin embargo, más que los ciudadanos, es mucho más probable que solo las grandes corporaciones se vean beneficiadas por dichos acuerdos. Estas son las principales razones,:

  • Los inversores podrán demandar a los estados.El llamado Arbitraje de diferencias inversor-estado (conocido como ISDS del inglés Investor-state dispute settlement) – incluso en su nuevo disfraz como el “sistema de arbitraje de inversiones” de la UE (conocido como ICS del inglés Investment Court System) – dará a los inversores extranjeros (es decir, a las empresas canadienses y estadounidenses) el derecho a demandar a estados europeos si creen que leyes o medidas de la UE o de cualquiera de los estados miembros ha perjudicado a sus inversiones y disminuido sus beneficios esperados. Esto afectará también a leyes y medidas promulgadas en el interés del bien común, como por ejemplo las destinadas a la protección de los consumidores y del medio ambiente.
  • Las corporaciones serán invitadas a participar en la redacción de nuevas leyes.La llamada “cooperación regulatoria” permitirá que representantes de grandes compañías y burócratas de ambos lados del Atlántico influencien los borradores de ley en grupos de expertos antes incluso de que estos sean debatidos en los parlamentos electos. ¡Esto socava la democracia!
  • Las grandes compañías tienen demasiada influencia en las negociaciones secretas del CETA y el TTIP.En el 92% de todas las reuniones de las partes interesadas que la Comisión Europea ha mantenido en la fase preparatoria del TTIP, solo han sido escuchados representantes de empresas. Solo en algunos pocos casos representantes de los consumidores y de los sindicatos han sido invitados para expresar su opinión. La influencia de las empresas se mantiene durante las negociaciones: Incluso algunas expresiones en los borradores de ley que se han filtrado a la luz pública provienen directamente de los lobbies empresariales.
  • Las negociaciones se realizan en secreto.Nuestros representantes públicos saben muy poco de los progresos y el público en general es incapaz de ver ninguno de los textos de los acuerdos a los que han llegado hasta que las negociaciones hayan terminado.Los miembros del Parlamento solamente están capacitados para leer esos bastos textos legales (el acuerdo CETA, por ejemplo, tiene unas 1500 páginas) en habitaciones especialmente diseñadas sin ayuda de expertos, y no les está permitido decirles al público lo que han leído. Una vez que las negociaciones hayan finalizado, ellos solamente podrán aceptar o rechazar los acuerdos, sin tener la posiblidad de pedir cambios.
  • Los estándares de calidad alimentaria y de protección del consumidor pueden verse debilitados.A través de la puesta en común de regulaciones, objetivo del TTIP, los estándares europeos se ven amenazados, ya que los estándares estadounidenses son en muchos casos significativamente más bajos. Además, desde el lado estadounidense se quiere que la UE acepte su aproximación a la evaluación de riesgos, que permitiría que cualquier producto se pudiera vender hasta que el estado pudiera probar que es dañino. Hasta ahora, las compañías europeas deben demostrar que sus productos son inofensivos antes de introducirlos al mercado.
  • Los derechos y empleos de los trabajadores correrían peligro.Los Estados Unidos se niegan a reconocer derechos básicos de los trabajadores (sólamente ha ratificado dos de los ocho estándares laborales básicos de la OIT), y la “carrera hacia el abismo” desencadenada por el TTIP podría convertirse en un peligro para los derechos de los trabajadores también en la UE. Además, una mayor competencia del extranjero podría llevar a pérdidas masivas de trabajos. Un estudio publicado por la Universidad de Tufts (EEUU) establece que podrían perderse 600.000 trabajos debido al TTIP.
  • Los países europeos estarían bajo presión para permitir tecnologías de alto riesgo como el fracking o la modificación genética (conocido por las siglas GM del inglés Genetic Modification).Como parte del TTIP y/o CETA, se podría permitir a las empresas llevar a los gobiernos ante árbitros si regulan o prohíben estas tecnologías de alto riesgo.En 2013, la compañía de gas y petróleo Lone Pine puso a una demanda de 250 millones de dólares contra Canadá, después de que el estado de Quebec estableciera una moratoria sobre el fracking.El TTIP y el CETA allanarán el camino para un número cada vez mayor de demandas como esta.
  • CETA y TTIP aumentarán aún más las desigualdades.Los ya privilegiados se beneficiarán más de CETA y TTIP. Las grandes empresas obtendrán aún más ventajas con respecto a las pequeñas y medianas empresas y los ciudadanos. Es probable que la crisis económica de la UE se va a profundizar aún más, y se prevé que los estados miembros más competitivos van a embolsar la mayor parte del potencial de crecimiento del PIB. Los países de la periferia de la UE, que ya son altamente dependientes del capital extranjero, corren el riesgo de perder la oportunidad de empleo de calidad y la inversión sostenible. A escala mundial, la desigualdad entre los países desarrollados y en desarrollo aumentará aún más, según estudios pronosticando caídas dramáticas del PIB y pérdidas de empleo en terceros países.
  • La liberalización y la privatización se convertirán en caminos de un solo sentido.El CETA y el TTIP harán aún más complicado y posiblemente incluso imposible – el devolver instituciones públicas, hospitales o la recogida de basuras al sector público una vez que hayan sido privatizados.

En definitiva el CETA y el TTIP quieren aumentar el poder de las multinacionales a expensas de la democracia y del bien general.

Pedro Sánchez ha comunicado el sentido del voto de su partido al comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, en un encuentro en Madrid, señalando que  «Esos argumentos son puro populismo», añadiendo que «Vengo de un país muy pequeño que también tiene preocupaciones por los grandes acuerdos y el peso de grandes empresas. Puedo asegurar con toda mi autoridad que este CETA no es un peligro de ningún tipo ni pone problemas para los ciudadanos españoles y las empresas».

En fin, si este es el nuevo socialismo, apaga y vámonos…. Al menos que tengan la decencia de quitarse ese nombre, pues la social democracia es algo bien diferente, de manera que, en el ámbito económico las diferencias entre estas dos ideologías son abismales. Mientras la socialdemocracia se transa con el capitalismo aceptando un modelo de economía social de mercado en donde lo importante es el mercado y los consumidores, en el socialismo del siglo XXI se desarrolla el concepto de economía solidaria que promueve el comercio justo, el empresariado con responsabilidad social y fortalece la dupla ciudadanía-sociedad rechazando la entente consumidor-mercado.

“En fin, si este es el nuevo socialismo, apaga y vámonos…. Al menos que tengan la decencia de quitarse ese nombre, pues la social democracia es algo bien diferente. “

Pedrito, vuelves a ser una cara guapa con la cabeza vacía. Para algunos un farsante neoliberal, puesto que  no hemos tenido que esperar mucho  para darnos cuenta que lo que has vendido en las primarias de tu partido, a sus simpatizantes y militantes, es el humo que lleváis vendiendo desde que el PSOE se acomodó y posicionó al lado del capital con Felipe González y Zapatero, volviendo a hacerse realidad la unión con la derecha.

Ya no engañáis a nadie.

Fuente:

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Caciquismo político y empresarial made in Spain

De nuevo la Agencia Tributaria ha hecho pública la lista de sus morosos que deben más de un millón de euros, lo cual me parecería muy bien en aras a la transparencia sino fuese porque  más que transparencia parece una tomadura de pelo a los millones de contribuyentes tanto personas físicas como jurídicas que puntualmente cumplimos con nuestras obligaciones tributarias,

 

lo cual hace que algunos nos planteemos la pregunta de ¿por qué se permite a los contribuyentes tramposos llegar a deudas tan altas sin antes iniciar un procedimiento de apremio que haga efectiva la deuda sin llegar a alcanzar cifras tan astronómicas?.

Falta poco para que termine el segundo trimestre del año en curso y muchos ya nos vemos con la soga al cuello al tener que hacer la declaración trimestral del IVA que, aún siendo conscientes de que se trata de un impuesto sobre el consumo que hemos repercutido en terceras personas, siendo la diferencia con el soportado lo que tenemos que declarar, lo cierto es que durante el periodo impositivo ha formado parte de la economía de la empresa, si es que así podemos llamar a los pequeños negocios que constituyen un auto empleo para muchas personas; eso sin contar con la cuota de autónomos que ,en vez de ser progresiva en virtud de las ganancias, es igual para todos, con independencia de acogerse a determinados regímenes en pro de los derechos pasivos, inaccesibles para la mayoría, cuando dichas ganancias a penas ndan para  pagar el arrendamiento del local, eso sin contar el pago de algún salario .

Es cierto que cualquiera que monta un negocio debe ser consciente o al menos  haber hecho un estudio previo de los costes e ingresos que puede reportar, al objeto de determinar su rentabilidad; pero no es menos cierto que todo negocio entraña un riesgo empresarial que debe soportar el empresario o autónomo que está al frente del mismo, riesgo que nadie puede negar que cada vez es mayor debido a la situación económica del país que, lejos de haber remontado como afirman los hombres de negro del gobierno con Rajoy al frente, está en un estancamiento tal, que hace que día tras día veamos como muchos negocios de nuestro entorno son cerrados.

“la situación económica del país que, lejos de haber remontado como afirman los hombres de negro del gobierno con Rajoy al frente, está en un estancamiento tal, que hace que día tras día veamos como muchos negocios de nuestro entorno son cerrados.”

A mayor riesgo, mayores ganancias, lo cual es obvio, por ejemplo, cuando se quiere ampliar la cuota de mercado con el fin de obtener mayores beneficios; ahora bien, igual que ocurre para el pequeño empresario o autónomo, las grandes empresas deberían saber a lo que se enfrentan mediante un estudio previo del mercado, de manera que el riesgo no vale como  escusa para que dejen de pagar sus impuestos. La cuestión es que, en su caso, parece que la Agencia Tributaria tiene mayor permisibilidad, mientras que a lo pequeños se le da el hachazo de forma inminente si se retrasan en uno de sus pagos. En definitiva, se machaca al pequeño, mientras que al grande se le deja campar a sus anchas

También somos conscientes que los intereses en juego son diferentes, habida cuenta que en las grandes empresas entra en juego un factor muy importante como son los trabajadores, de manera que si la cosa se va a pique serían muchas las personas que irían a engrosar las listas de desempleo. Ahora bien, este factor no debería ser un chantaje para condonar deudas o dejar de pagar impuestos, porque de admitirse en muchos casos se estaría dando expectativas a empresas heridas de muerte provocada por el propia empresario al objeto de generar intencionadamente deudas que permitan en determinados supuestos llegar a un expediente de regulación de empleo, teniendo bien repletos los bolsillos el empresario. Eso sin contar los equipos de fútbol y algún que otro jugador, cuya chulería no deja de ser ofensiva para los españoles cumplidores, y que a pesar de no estar en ese listado, no contribuyen por las ganancias millonarias obtenidas en España. Quizá el motivo sea que se consideran por encima de los simples mortales, como dioses del olimpo que contribuyen al atontamiento de los españoles.

 ¿A qué jugamos entonces?, ¿por qué la Agencia Tributaria permita que se acumulen esas deudas millonarias?,   ¿Por qué existe un tratamiento fiscal diferente?. La respuesta sólo puede ser una: CACIQUISMO… pura y llanamente caciquismo político y empresarial del que este gobierno del Partido Popular nos tiene acostumbrados.

 

 

Busco la esencia de las cosas cuando dibujo. Autodidacta que explora nuevas técnicas. Me apasiona el arte en todas sus manifestaciones. Vivo inmersa en mi locura y eso me hace feliz.

La indignante dignidad

Libertad sin perjuicio

Si algo no se perdona en nuestro común país, hoy por hoy incluidos los catalanes, es que alguien haya tenido éxito en cualquier faceta de la vida. Si esa faceta es la de los negocios el agravio hay muchas gentes que lo consideran personal.

Recordemos esa coletilla tan popular en bares y corrillos. “Es que ni trabajando, ni con un negocio “honrao” nadie se hace rico”. Y punto pelota. Ya hemos convertido a cualquiera que pueda sobresalir en un más que probable delincuente. Luego aplicamos esa frase tan nuestra, esa que se dice con gestito y tono de si yo te contara lo que se, “cuando el rio suena agua lleva” y a ver quién es el guapo que argumenta. Ya está todo dicho y el linchamiento está en marcha.

A mí, y lo he dicho repetidamente, la desigualdad social llevada a los extremos en los que se mueve hoy en día me parece inmoral, innoble e inadmisible. No se pueden consentir ciertos niveles de enriquecimiento en una sociedad llena de pobres de necesidad y pobres de solemnidad. No se puede consentir que haya acumulación, acaparación, mientras exista ausencia. No se puede tolerar que haya una regulación del mínimo de pobreza y no haya una regulación del máximo de riqueza.

He puesto muchas veces el ejemplo del poblado primitivo. No concibo que en una tribu, sí, de esas tan atrasadas, cierto individuo tenga varias cabañas, la mayoría cerradas, y haya otros componentes de la tribu que tengan que dormir a la intemperie porque no pueden pagar su compra o, concepto perverso, su alquiler. Cuando todos tengan cabaña alguno la tendrá de mayor tamaño. Seguro que tampoco en esa tribu nadie tirará alimento mientras el de al lado se muere de hambre.

Y es que hemos hecho, hemos consentido, una sociedad perversa. Una sociedad en las que algunos tienen derecho a acaparar a costa de la necesidad de los otros, derecho a enriquecerse a costa del empobrecimiento ajeno, sin límites. Y en esta expresión se contiene lo realmente inadmisible, sin límites.

Es lícito, como no, es obligado, luchar por una mayor igualdad social, por una mayor equiparación en las oportunidades, por una sociedad más justa e igualitaria. Es imprescindible llegar al punto en el que todo individuo por el hecho de nacer dentro de una comunidad tenga asegurada la equidad con respecto a los demás miembros de la misma.

Pero hecha esta reflexión, puesta negro sobre blanco la tremenda injusticia que la legalidad actual supone, lo que no se puede es condenar a un individuo por lograr el mayor partido de unas circunstancias, de unas leyes, que él no ha promovido.

Lo que no puedo es personalizar en alguien que ha sabido moverse mejor que yo mi propio fracaso y el fracaso de mis esfuerzos para que la sociedad sea distinta.

Yo, y hablo ahora personalmente, considero inmoral sin paliativos la acumulación de riqueza que el señor Amancio Ortega ha conseguido, pero no por ello voy a considerarlo a él como una especie de apestado, no voy a considerarlo a él como un inmoral, no voy a considerarme por ello justificado para promover campañas de descrédito o, directamente, de linchamiento social. No voy a volcar sobre su persona, a hacer personal, la consideración que me merece una norma.

“considero inmoral sin paliativos la acumulación de riqueza que el señor Amancio Ortega ha conseguido, pero no por ello voy a considerarlo a él como una especie de apestado, no voy a considerarlo a él como un inmoral, no voy a considerarme por ello justificado para promover campañas de descrédito o, directamente, de linchamiento social”

Campañas de descrédito

No voy a dedicarme, porque se lo merece por rico, a difundir sin ningún tipo de verificación las campañas de descrédito de sus empresas, ni las personales. No voy a considerarlo directamente responsable de la legislación laboral de los países en los que pudiera interesarle contratar a sus proveedores. ¿Que podría evitarlo? Claro, y el noventa por ciento de otros muchos de los que no hablamos porque a pesar de hacer lo mismo no han conseguido los mismos éxitos financieros.

Pero lo que ya me parece aberrante, lo que me parece indigno y sectario, es el rechazo que ciertas personas, que se dicen en posesión de un mayor criterio moral, que hacen apropiación de una mayor dignidad social, de la que nadie les ha hecho depositarios, hacen de una donación por el simple y sencillo hecho de que tiene nombre y cara, y aprovechan, además, esa circunstancia para promover un ataque personal contra alguien que, en sentido estricto, está haciendo más por la redistribución de la riqueza que todos los políticos del mundo juntos, incluidos, y señalados, los del signo al que pertenecen los que se sienten ofendidos.

Estoy seguro de que muchos de esos grandilocuentes, y dignos, ofendidos por la donación, verían con mejores ojos, yo diría con mirada más clara, que la donación se hiciera a algunas de esas ONGs que se gastan más en oficinas y todo terrenos que en ayudas efectivas, en esas inefectivas organizaciones que se montan más para prurito moral propio que para beneficio ajeno.

A mí me parece de agradecer cualquier actuación que permita una mejora en las condiciones de vida, o de salud, de cualquier persona, y si la donación del señor Ortega contribuye a salvar, alargar o mejorar la vida de una sola persona, me sentiría, si fuera él, satisfecho.

Y es que yo no creo que la dignidad, ese concepto que tan alegremente manejan, esa virtud que tan pagados de sí mismos reclaman, valga un solo muerto, un solo día de dolor, un solo minuto de retraso en un diagnóstico.

Volviendo a nuestra ancestral y atrasada aldea, yo no concebiría que, en el hipotético caso de que alguien acaparara cabañas y otros carecieran de ellas, se rechazara por dignidad el que alguien con más de una cabaña le cediera una otro que no tuviera ¿Dónde estaría la dignidad? ¿En sufrir a la intemperie las inclemencias? ¿En persistir en la desigualdad para mayor escarnio del acaparador? ¿En denunciar la situación sin permitir acercamientos a la solución salvo que se hagan como los dignos consideren que tienen que hacerse?

Y es que yo no creo en la dignidad de los muertos, en la dignidad del sufrimiento, en los que se auto proclaman héroes de la virtud. Eso sí, consideraría muy digno por su parte que llegado el momento y las circunstancias, dios no lo quiera, renuncien al beneficio de esas máquinas que ellos consideran indignas, aunque creo que no. O sea, que no me creo que renuncien a la cabaña que les toque.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

La Ley de Monipodio

Vivimos en un país invadido por la corrupción, sumergido en la corrupción, atónito ante el nivel de corrupción que día a día, partido a partido, organismo a organismo, salta a las páginas, sean escritas o habladas, de los medios de comunicación.

Es tal el grado de corrupción al que asistimos que cabe preguntarse ¿Es una táctica?  ¿Están usando la corrupción para distraernos de otras cosas?

Es verdad que en este país la corrupción, el trinque, la picaresca, es algo tan extendido, tan implícito en nuestro carácter, nuestra formación y nuestras leyes que si de repente nos viéramos libres de ella,  si mirando a nuestro alrededor no percibiésemos su tufillo repugnante, nos preguntaríamos en que extraño país extranjero nos encontramos.

Nunca he tenido claro si todos esos pícaros extranjeros que pueblan nuestros semáforos, nuestras esquinas, nuestras calles y transportes han venido a España a buscar su supervivencia o a hacer un master que los gradúe definitivamente en engaños y corruptelas. No hay facultad en todo el mundo que pueda compararse a le del Dr. Monipodio, ni campus como el de su patio extendido a todo un país.

En España todos somos corruptos, y perdónenme los medio españoles que no lo sean.  Yo no, pensarán muchos, yo nunca he robado, pensarán convencidos, olvidándose de esos folios de la oficina que se llevaron a casa, de ese gasto particular disimulado entre las dietas, de esas vendas o analgésicos  tomados en compensación de la explotación laboral sufrida, de esas deducciones presentadas en la declaración de la renta a ver si cuelan porque ya me las están cobrando por otro lado, que además es cierto. Y todo eso es corrupción, la corrupción de los pobres, la corrupción del que no tiene acceso a la corrupción de los millones y los negocios, pero corrupción.

En España todos somos corruptos, y perdónenme los medio españoles que no lo sean.  Yo no, pensarán muchos, yo nunca he robado, pensarán convencidos, olvidándose de esos folios de la oficina que se llevaron a casa”

A lo mejor soy un cínico, no lo dudo, pero me temo que tengo razón. Y me temo que tengo razón porque en este país se legisla presuponiendo que el ciudadano es corrupto y va a intentar engañar a la administración, a la empresa, al recaudador, y por tanto, y en defensa propia, el recaudado, el paganini, se siente justificado en su latrocinio y, así como de paso, justifica al injustificable corrupto que además es, en realidad, el corruptor. Porque en este país se educa en la auto justificación, en aquello de que lo que no me lleve yo se lo lleva otro, en lo de “marica el último”, con perdón de la LGTB que seguro que se ofende aunque a estas alturas el dicho nada tiene que ver con las tendencias sexuales de nadie, en que “el que no corre vuela”.

Claro que el corrupto institucional es doblemente repugnante, moralmente hablando, porque se aprovecha de una posición no alcanzada por méritos propios si no por elección o  designación de electo para alcanzar un nivel de trinque al que no tendría acceso de otra forma.

Podríamos, en un alarde de ingenio, hacer una especie de principio de Peter de la picaresca que podríamos denominar la Ley de Monipodio, y que diría algo así como: “De trinque en trinque va el ciudadano subiendo y subiendo hasta que se le va la mano”. Perdóneseme el ripio en honor a nuestros literatos del siglo de oro que tanto y tan acertadamente escribieron sobre el tema.

Decía Samaniego en su “La Alforja”:

En una alforja al hombro,

Llevo los vicios;

Los ajenos delante,

Detrás los míos.

Esto hacen todos:

Así ven los ajenos,

Más no los propios.

Y eso que Samaniego no conocía el trajín de los partidos actuales, esa especie de paladines de la magia que meten una mano en todo lo que pueden mientras tiene la otra ocupada señalando la mano trincona de los otros partidos. Así el ciudadano harto de no saber hacia dónde mirar acaba no mirando hacia parte alguna.

Y en eso estamos, en eso nos tienen entretenidos, en denostar, perseguir, indignarnos con la corrupción ajena. Mientras tanto nos quitan la libertad, la democracia y la moral. Porque al fin y al cabo entre iguales anda el juego y no tenemos donde elegir, y ya ni ganas de hacerlo.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

A beneficio de los huérfanos y los pobres de la sociedad

Hay días, desgraciadamente muchos, en que viendo lo que me rodea me pregunto hasta donde va a llegar  la miseria moral de la sociedad en la que convivo. Hasta donde podremos alargar esta decadencia muelle e insana, este retorcimiento culpable de los valores que nos traemos de un tiempo a esta parte y que me lleva, a pesar de mis esfuerzos, a aborrecer por igual a personas e instituciones, obras y dejaciones.

No puedo concebir con qué criterio esta sociedad, sus miembros, creen haber descubierto una suerte de fuente de la eterna juventud, pero solo para ellos, solo para aquellos que creen, posiblemente yo también tuve mis momentos, que los viejos ya nacen así y con la única misión de entorpecer, de fastidiar, de impedir la natural evolución de la juventud.

No he empezado estas palabras con el propósito de hacer una análisis de edades, ni siquiera con el de reivindicar papeles, pero permítaseme, aunque sea de forma ocasional, apuntar que todas las sociedades pujantes, fuertes y con futuro contrastado, han partido de equilibrar la fuerza de la juventud y la prudencia de la experiencia, renuncio aposta al término equívoco de sabiduría.

Pero hablemos, que es lo que realmente pretendía, de Justicia, no de justicia reglada y formal, no de justicia penal, civil o laboral, hablemos de justicia social, hablemos del delito de lesa humanidad que esta sociedad comete segundo a segundo de su existencia. Hablemos de acaparación, de avaricia desmedida y de abandono, de abandono cruel y culpable.

Porque abandono cruel y culpable, abandono miserable moral y éticamente es el que esta sociedad perpetra contra sus mayores a cada instante de cada día. Porque abandono lamentable por sus términos y su profundidad es el que sufren los mayores de esta sociedad, los discapacitados de este país, y me consta que de otros, cuando llegando a la edad en la que esperan que se les devuelva en forma de atención y cuidados que les son, no necesarios, imprescindibles se sienten abandonados, ninguneados, estafados, maltratados.

“abandono cruel y culpable, abandono miserable moral y éticamente es el que esta sociedad perpetra contra sus mayores a cada instante de cada día”

¿Cómo puede una sociedad permitirse, amparada en sus estructuras y criterios burocráticos, mirar para otro lado mientras algunos de sus miembros más débiles y necesitados malviven, malmueren, en condiciones infrahumanas? ¿Cómo puede permitir la soledad, la incapacidad, la discapacidad, la necesidad que personas sin recursos por edad, por formación, por vivencias sufren cada día y ampararse en un trámite burocrático, en un impreso, en una miserable y cochina mirada social para desentenderse del problema?

Pero si esta mirada sucia, inhumana, indecente, de la sociedad provoca en mí el desprecio más absoluto ese sentimiento se convierte en rabia y frustración cuando además me fijo en el agravio comparativo que ciertas informaciones, ciertas exhibiciones diría yo, ponen habitualmente ante mis ojos.

Es triste que la sociedad no sea capaz de demandar, de proveerse, de unos mecanismos que impidan el enriquecimiento abusivo de unos pocos frente a la necesidad de unos muchos. Es triste pensar, y más vivir, el abandono de nuestros mayores, de nuestros discapacitados de cualquier edad, de nuestros enfermos, de nuestros abandonados a su suerte. Y digo nuestros, en general, porque si nuestros fueron los beneficios de su trabajo, de su discurrir vital, de su inteligencia o torpeza, nuestras son ahora sus cuitas. De todos, de la sociedad.

Pero con ser triste, lamentable, indigno, me gustaría reflexionar sobre ciertas preguntas que acuden a mí cabeza cuando me cruzo, prácticamente a diario, con hechos que mi conciencia no consigue asimilar. Y para plantearlas y que sean comprensibles establezcamos una medida base, la pensión mínima de jubilación: 637,70 euros al mes. Si, insuficiente para vivir dignamente, miserable, pero es lo que hay y nos va a permitir poner en cifras nuestra reflexión moral.

¿Puede una sociedad sana, medianamente equilibrada y con valores, permitir que exista una lista, hablo de la lista Forbes, en la que el señor más rico de este país acumula un capital equivalente a 111.337.619,60 pensiones mínimas mensuales? ¿O sea la pensión anual de 7.952.687 personas viviendo en necesidad? ¿Posiblemente algunos de ellos con discapacidades que no pueden solventar por carencias económicas?

Claro que si en vez de coger solo a uno, tomamos los datos de los 50 más ricos del país podremos comprobar que acumulan 278.751.764,15 pensiones mínimas mensuales, o podrían pagar  una anualidad entera de miseria a 19.910.840 necesitados.

Aunque ¿qué podemos esperar de una sociedad que permanentemente saca en los papeles, y hace sus ídolos, a unos niños mimados que, por poner un ejemplo, exhiben periódicamente sus coches nuevos, uno más además de los que les regalan, con cuyo precio se pagarían 3.753 mensualidades de necesidad? O por ponerlo en otros parámetros, y hablando de uno concreto, ¿que por dar patadas, eso sí, muy eficazmente, a una pelotita gana cada minuto lo mismo que 146,5 personas necesitadas en un mes?

Posiblemente tampoco eso sea para escandalizarse si hay corporaciones, empresas, administradoras de, en realidad que comercian con, bienes de primera necesidad como la energía que mientras cortan el suministro, gas y electricidad necesarias para preparar los alimentos, para la higiene y  combatir el frío, a personas en estado de necesidad se permiten declarar, solo una de ellas, beneficios en 2013 por un importe de 8.395,41 pensiones mínimas mensuales con las que esas personas podrían alimentarse y, es posible que, hasta pagar los servicios que les hubieran prestado con unas tarifas más justas.

Y es que una sociedad que hace de la necesidad de los pobres el beneficio de los ricos es una sociedad, no injusta, no desequilibrada, miserable e indigna.

Por cierto, y que no se nos olvide, qué  podemos esperar de un Estado que emplea en su órgano recaudatorio principal, en su burocracia y su faceta coercitiva, 228,600 pensiones mínimas mensuales, insuficientes, patéticas. Es verdad, si además hablamos de las remuneraciones y prebendas de toooodos los cargos públicos, semipúblicos, de favor y beneficiados la cara se nos puede caer de vergüenza. Se nos debería de caer de vergüenza o podrida por el llanto de la impotencia y la pena por los miles y miles de conciudadanos que conviven su miseria, su necesidad, a nuestro alrededor.

Recuerdo, como no, aquella canción del grupo “Desde Santurce a Bilbao Blues Band” que hablaba de la fiesta que daba la marquesa en la que los invitados bebían, comían, vomitaban y flirteaban a beneficio de los huérfanos. Al día siguiente:

A las 10 de la mañana

los huérfanos trabajaban.

Y los pobres mendigaban.

Los invitados… RONCABAN

Pero todo ello era…

 

 

A beneficio de los huérfanos,

los huérfanos, los huérfanos

y de los pobres de la capital

 

Es posible que alguien confunda esto con un manifiesto comunista, revolucionario. No, no lo es. Y no lo es porque no creo que exista la igualdad absoluta ni creo en el absolutismo necesario para intentarla. Pero si creo que mientras se codeen la necesidad y el lujo, mientras convivan miseria y riqueza habría que intentar, habría que lograr un sistema que además de marcar la miseria mínima con la que puede castigarse a los ciudadanos también legislara la opulencia máxima con la que puede ofenderse a los necesitados. Salario mínimo frente a beneficio máximo. Eso sí sería Justicia Social, convivencia ciudadana, Ética humanitaria. A beneficio de los huérfanos y de los pobres de la sociedad.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

El Quijote derrotado

imagen de Ángela Zapatero

A raíz de la información reciente sobre las intenciones del gobierno de llevar adelante la unificación y privatización parcial de Bankia y BMN, está claro que el rescate de las cajas de ahorros no era una cuestión patriótica y de salvaguarda de nuestro sistema financiero, sino la ejecución del penúltimo escalón del proyecto para el descuartizamiento de nuestra economía y su entrega en bandeja de plata al capital exterior.

Como sucedió en los 80 y 90, donde los gobiernos de PSOE y PP liquidaron todas las empresas y monopolios públicos que les fue posible, rentables o no, para venderlos a precio de ganga a nuestros competidores europeos y norteamericanos, los “nuevos” gobernantes de todo signo se afanan en obedecer sumisamente las recetas del FMI, portavoz de los intereses económicos globales de EEUU, el BCE, homólogo del anterior en cuanto a los interese alemanes, y los más “reputados” economistas patrios, que han decidido que España no tiene derecho a manejar una banca pública al servicio de los intereses nacionales, como sí tienen países tan poco bolivarianos como Alemania o EEUU.

Si en los 80 y 90 se justificó la venta de nuestro patrimonio económico en la baja rentabilidad de ciertas empresas y los criterios de convergencia con Maastrich (una convergencia falsa, pues supuso entregar sectores enteros de nuestra economía a los países del norte de Europa, para quedarnos como un país “de servicios” para el señoreo de las burguesías protestantes y luteranas), en las dos primeras décadas de este milenio asistimos a un avance sin precedentes en el control de activos por parte de los capitales extranjeros más agresivos. Si en Maastrich se decretó que España tendría cuotas de producción agrícola, ganadera, lechera y pesquera, no fue por interés nacional, sino para que Francia no tuviera competencia real en su pedazo del botín europeísta. Si vendimos SEAT (por una peseta, una prueba más del grado de sumisión al que estamos sometidos), Santana y Pegaso, no fue por decisión soberana e independiente, sino por órdenes del Kaiser de turno, que se aseguraba así la preeminencia de la industria alemana sobre el resto de Europa, y apuntalaba su reunificación con el horizonte del alto valor añadido del sector industrial. A nuestro país se le dejó controlar su sistema financiero y las industrias energéticas, además de otras parcelas menores de los monopolios públicos históricos, un bocado que a nuestra raquítica y decadente burguesía le pareció suficiente para entregarnos a los intereses exteriores, y que van cayendo como fruta madura en manos de los señores del capital exterior, público o privado.

El sector financiero está, según datos de la CNMV, en manos del capital extranjero, con paquetes mayoritarios de origen estadounidense, sobre todo, pero también alemanes, holandeses, chinos o persas. La banca española ya no lo es, la cantidad de acciones en manos de los “inversores” extranjeros lo refleja de manera objetiva; no es una simple opinión, sino un hecho objetivo y medible, que determina la política de esas entidades en base a los legítimos derechos de sus propietarios.

Ahora es la banca pública la que está en su punto de mira. Tanto si son bancos extranjeros como nacionales los que adquieren los paquetes de acciones de esas entidades, será el capital extranjero el que pase a controlarlos. Como digo, es un hecho, no una opinión. Así es que la decisión de privatizar nuestras antiguas cajas no es una decisión, sino una imposición. Y quienes tienen el poder de imponer son los mismos que en su día nos extorsionaron para entrar en el Euro, los que nos cuentan las noticias y los que nos venden el 90% de lo que consumimos, incluidas la luz, el gas y el agua.

“Ahora es la banca pública la que está en su punto de mira. Tanto si son bancos extranjeros como nacionales los que adquieren los paquetes de acciones de esas entidades, será el capital extranjero el que pase a controlarlos. Como digo, es un hecho, no una opinión”

Alemania o EEUU pueden tener banco central y banca pública propia. España no. España entregó sus armas en los 90 y ahora no tiene herramientas con qué defenderse de la invasión imperial. Somos un pelele en manos del hegemonismo.

Y, para colmo, la imparable financiarización de la economía mundial, unida a la concentración monopolista del sistema financiero en un puñado de gigantescas corporaciones, más poderosas y con más recursos que algunos países desarrollados, es un peligro potencial para la democracia, la libertad y los derechos humanos fundamentales, además de suponer, en la práctica, un dogal irresistible para las potencias de tercera como España.

Todo esto me trae a la mente la imagen patética de un Quijote derrotado, malvendiendo su armadura y escudo para comerse unas migajas de pan duro, mientras no acierta a ver qué le ha pasado.

Nos han despojado de todas las armas económicas para defendernos, nos han hecho renunciar, con el beneplácito de nuestra decadente clase política, a todas las barreras políticas para detener la invasión del capital monopolista, y nos quieren arrancar de las manos la parte de nuestro sistema financiero que todavía no poseen. Nos quieren rendidos, dependientes y sumisos, mendigando por comida a cambio de nuestras últimas posesiones.

 

Las monedas sociales. Qué son y para qué se utilizan

Las monedas sociales- o monedas locales, complementarias o alternativas- es dinero que se crea y utiliza para fomentar tanto el trabajo como el consumo locales y empoderar a comunidades para conseguir objetivos sociales concretos.

Existen ahora mismo unas 5000 monedas sociales a nivel mundial repartidas en numerosos países tales como Alemania, Bélgica, Francia, Gran Bretaña, y Italia, además de numerosos países de América Latina y Japón.

Antes de que existieran los bancos centrales (primer banco central: Suecia – 1668), circulaban varias monedas en un mismo país. Con el nacimiento de los bancos centrales se establecen las primeras monedas nacionales y a partir de ese momento, las monedas locales empiezan a dejar de tener sentido. La lógica de la moneda nacional sólo tiene unos pocos cientos de años, pero el formato de una única forma de moneda está tan metido en nuestra psique que es difícil romperlo.

El sistema capitalista nos obliga a establecer relaciones económicas de una única forma, a través de la moneda, y ha eliminado otras formas de relaciones comerciales, como son la solidaridad y la reciprocidad. La actual modelización de los intercambios (dinero-dinero) ha propiciado importantes desigualdades económicas entre personas, comunidades y países a través de sus múltiples contradicciones. Una moneda social que esté bien diseñada debería estimular procesos sociales y solidarios pues el dinero en sí mismo no tiene valor ni sentido sino va asociado a la creación de bienestar. Frente a los sistemas monetarios-financieros convencionales propios del sistema capitalista se posicionan los sistemas monetarios-financieros sociales que culpabilizan al primero de las distintas crisis, de las propias debilidades estructurales del sistema, concentran desproporcionadamente la riqueza, fomentan la competencia sistemática, propician el crecimiento económico interminable, la desigualdad perenne entre los hombres, injusticias sociales y de la acumulación acelerada. Los sistemas monetarios sociales, destinados a la base de la pirámide, permiten articular mecanismos para generar pequeñas acumulaciones de capital que propicien poner en marcha proyectos de autoempleo y microempresas en el ámbito local, poniendo en valor los recursos económicos de las comunidades.

Para combatir esta situación y buscando una nueva lógica de los intercambios y de la relación del hombre con los recursos naturales y económicos hacen aparición las monedas sociales, monedas que se crean y utilizan para fomentar tanto el trabajo como el consumo locales y capacitar a comunidades para conseguir objetivos sociales concretos. Forman parte de las finanzas-economías solidarias. Cabe mencionar a Bernard Lietaer como impulsor del ECU en Bélgica (precursor del Euro) y ahora defensor de las monedas alternativas, además de uno de los principales referentes para todo este movimiento.

 

 Una moneda social es una herramienta creada y utilizada por comunidades, colectivos y particulares al objeto de poder facilitar intercambios tanto de productos como de servicios o de conocimientos

 


¿Qué es una moneda social
?

Una moneda social es una herramienta creada y utilizada por comunidades, colectivos y particulares al objeto de poder facilitar intercambios tanto de productos como de servicios o de conocimientos. Otra definición, en este caso de Bernard Lietaer, considera al dinero local como “Un acuerdo dentro de una comunidad de usar algo como medio de intercambio”.

Las monedas sociales se caracterizan por lo siguiente:

  • Son sistemas monetarios de vecindad basados en la confianza y la reciprocidad,
  • Se diferencian del dinero de curso legal pues en ocasiones pueden perder valor con el tiempo (fenómeno denominado “oxidación” o interés negativo) con el objetivo de que no se pueda acumular,
  • Pueden ser tan variados en su forma y en su funcionamiento como lo son las monedas nacionales de curso legal.

Denominándose  monedas complementarias, se refieren a que algunas de estas monedas pretenden complementar las deficiencias del dinero legal con las ventajas que tiene este recursos como dinamizador del comercio local de proximidad, del autoempleo y de optimización de los recursos locales

Con monedas “alternativas”, se refieren entonces a que algunas monedas pretenden crear un sistema alternativo y diferente al actual utilizando la moneda social como una herramienta más

¿Por qué utilizar las monedas sociales?

Los recursos – productos, servicios y saberes – son en muchos casos ignorados por la economía formal. De la misma manera le sucede al trabajo doméstico, a la reutilización y el reciclaje de todo tipo de enseres o al trabajo que puede denominarse voluntario o de ayuda mutua. Estos recursos, una vez convertidos en moneda social, crean riqueza y bienestar social en las comunidades donde se implementan.

¿Cómo funciona

Existen diferentes formas de crear dinero social:

  • Desde los bancos de tiempo y las redes de trueque: Se crea a partir de los propios intercambios de servicios (bancos de tiempo) o de productos (redes de trueque). Los bancos de tiempo usan la divisa tiempo y las redes de trueque una moneda social propia y característica. En ambos casos se denominan monedas de “crédito mutuo”,
  • O las monedas soportadas por euros que se “compran” con moneda de curso legal y cuyo objetivo principal es el apoyo del comercio local de proximidad. Estas últimas son más conocidas y populares.

Se puede utilizar de diferentes maneras, según:

  • Su formato: digital o en forma de billetes físicos,
  • Los medios de pago utilizados: internet, SMS, Smartphone, tarjetas de pago… y
  • Su registro: manual, por internet…

¿Cúantas monedas sociales hay en España?

Aunque van creciendo de forma constante y muy rápido debido a la crisis, en mayo de 2013 se registraron en el marco de las 2ª Jornadas de Monedas Complementarias en Sevilla alrededor de 70 monedas sociales en España. Puede no obstante que haya más monedas sociales “pequeñas”, pues son iniciativas bastante descentralizadas que se pueden crear a partir de un pequeño grupo de personas.

¿Cuánto vale una moneda social?

Todo depende del tipo de moneda social y de lo que ha acordado el colectivo que la creó. Muchas veces se utiliza una triple paridad entre tiempo, moneda local y moneda oficial, para poder valorar los intercambios. Para las monedas sociales únicamente soportadas por euros, en la mayoría de los casos 1 unidad de moneda social = 1 Euro.

¿Qué se puede conseguir con una moneda social?

Se puede conseguir todo tipo de bienes, servicios o conocimientos, incluso poder recibir parte del sueldo o la totalidad en moneda social , como con el Bristol Pound en Inglaterra.  Se puede también tener una pequeña renta básica en Moneda Social como es el caso de las Moneda Demos en las Islas Canarias… Las opciones son infinitas, siempre que hayan actores que utilicen la moneda social de tu zona además de variados recursos para intercambiar.

¿Qué ventajas tienen?

Las principales ventajas son las siguientes:

  • Fomenta la economía local: Como herramienta económica local, como se ha visto en el video del Sol-Violette en Francia, una moneda social no es un fin en sí mismo, sino que sirve para generar más riqueza y acelerar el consumo y la producción locales.
  • Impide las burbujas económicas: Contrariamente a una divisa internacional, una moneda social no se puede acumular ni funcionar fuera de una zona determinada. Además tiene una cantidad limitada según su número de usuarios. No hay especulación, ni inflación, deflación, etc…
  • Impulsa las relaciones entre “vecinos”: Permite dinamizar el barrio, conocerse y generar dignidad en esta zona. Con una moneda social, comprar en una tienda con esta herramienta significa apostar por lo local, aparte de crear una identidad propia como la moneda de tu barrio o localidad.
  • Genera participación ciudadana: Una moneda social existe a base de la riqueza que crea la gente con sus bienes y servicios. Asimismo permite empoderar a la gente quién lo utiliza, permitiéndole autoorganizarse hasta involucrarse en la política local.

¿Cúales son los inconvenientes?

  • Número limitado de usuarios: El prinicipal inconveniente es la escasez de usuarios. Si hay pocas personas o empresas que lo usan, la moneda social se ve muy limitada. Por eso en la mayoría de los casos se utiliza la moneda social como complemento al Euro o la moneda nacional, y no como alternativa una absoluta o única, si bien ambas opciones coexisten.
  • Moneda únicamente local: la moneda social tiene un área de utilización muy limitada. Aún así, existe una alternativa de intercambio internacional entre redes y monedas sociales llamado CES Exchange, donde la gente puede intercambiar bienes y servicios entre todas las monedas sociales registrados a nivel mundial. También aparecen muchos bancos de tiempo. Actualmente hablamos de unos 300 intercambios entre 34 países.

¿Dónde puedo acudir para empezar a intercambiar con monedas sociales? 

Puede empezar mirando las monedas sociales que aparecen en el mapa de monedas sociales de Vivir sin Empleo. En el menú de arriba:

  • Selecciona en la sección: “O elegir la categoría que más te interesa” la etiqueta “Moneda/Mercado social”.
  • Según la zona donde vives, pincha en el icono de la zona que te interesa: Allí verás qué entidad se encaraga de la moneda social local.
  • A partir de allí ponte en contacto con esa entidad que creó la moneda social de tu zona.

¿Se puede canjear una moneda social en euros?

En principio casi todas las monedas sociales tienen paridad con el euro o la moneda nacional, lo cual no quiere decir necesariamente que se puede canjear en euros: Es una decisión que debe tomar la comunidad impulsora de la moneda. Sin embargo, muchas monedas sociales, para incentivar su uso y ser más atractivas para el consumidor, ofrecen un cambio más favorable para la moneda social que puede adquirirse en euros.

Por ejemplo, el Expronceda ofrece 11 exproncedas por 10 euros, pese a que la paridad sea 1 euro = 1 expronceda. De la misma forma, en Alemania, si cambiamos 1 Chiemgauer conseguimos 0,95 euros, aunque 1 Chiemgauer valga 1 euro: El objetivo es primar la utilización de la moneda social sobre el euro.

Futuro de las monedas sociales a nivel mundial 

Bernard Lietaer, impulsor del ECU en Bélgica (precursor del Euro) y ahora defensor de las monedas alternativas, explica cómo se pueden compaginar las dos monedas y cual podría ser el futuro de las monedas locales.

 

 

Fuentes

http://www.deotramanera.co/ayudar/economicamente-dinero/monedas-sociales-que-son-como-funcionan

https://es.wikipedia.org/wiki/Moneda_local

http://www.economiasolidaria.org/documentos/explicacion_practica_sobre_moneda_social

 

La que se avecina

Incidir en la mentira del gobierno de España sería entrar cuestionar su legitimidad para gobernar el país, habida cuenta que la confianza depositada en ellos por aquellos incautos que los votaron esta sustentada en la farsa,

dejando al lado el fanatismo de aquellos que votan a los suyos aunque sean los peores o por la sacrosanta vinculación que el partido del gobierno tiene con la iglesia católica, en cuyos sacramentos se sustenta la vida de los del domingo de misa y comida en familia, a través de cuya óptica ven a los de la izquierda como al hombre del saco, tachándolos de populistas, cuando no hay peor populismo que el que ellos hacen tratando a sus propios votantes como imbéciles al haberles ocultado datos de vital importancia para la gobernabilidad del país; aunque ciegos hay que estar para no saber leer entre líneas, o leer más allá de lo que los periódicos afines al gobierno o a la oposición quieren que lean sus incondicionales lectores, y que se empeñan en ver la política  como una continua confrontación entre fuerzas en vez de cómo un entorno en el que se debata con sosiego lo que a los ciudadanos en general les interesa, que no es otra cosa que tener trabajo, una vivienda en la que vivir y poder asegurar, en cierta medida, el futuro y bienestar de su familia, amén de la prestación de determinados servicios públicos básicos como son la educación, la sanidad y los servicios sociales.

Pues bien, otra de la muchas cosas que este gobierno de rufianes, entendiendo por tal aquellos que viven del engaño y la estafa, han ocultado al país para no cuestionar su promesa de bajada de impuestos y de revitalización de la economía, es el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 2016 sobre España, realizado el pasado mes de octubre, tras una visita que fue retrasada por la falta de gobierno tras las elecciones del 26J; en el cual se nos pide la subida del IVA en los tipos reducidos, que abarca una larga lista de productos y servicios como son los alimentos en general (excepto los que soportan un IVA superreducido) y el transporte, que tributan a un 10%; abarcando el superreducido a los productos de primerísima necesidad, como son el pan, leche, huevos, frutas, verduras, hortalizas, cereales y quesos, que tributan al 4%,  además, de los libros, periódicos y revistas no publicitarios; medicamentos de uso humano; sillas de ruedas para minusválidos y prótesis y Viviendas de Protección Oficial o VPO.

Así mismo, en materia tributaria, el FMI pide al gobierno español la tributación medioambiental y el impuesto sobre los carburantes.

“Pues bien, otra de la muchas cosas que este gobierno de rufianes, entendiendo por tal aquellos que viven del engaño y la estafa, han ocultado al país para no cuestionar su promesa de bajada de impuestos y de revitalización de la economía, es el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 2016 sobre España”

Finalmente, en cuanto al gasto público se insta a nuestro país  a que se revise la eficiencia del gasto en educación y sanidad. Y todo ello para conseguir una reducción sostenida del déficit público y la deuda, cuyo excesivo tamaño sigue dejando a la economía española “muy vulnerable a las perturbaciones exteriores”, según se indica en el citado informe.

Debido a que el gasto público en sanidad es cada vez mayor debido al envejecimiento de la población, la sugerencia del FMI es el establecimiento de copagos, lo cual incentivaría la iniciativa privada y, en consecuencia, un mercantilización de la salud.

¿A dónde nos llevan estas medidas?. Aunque el FMI alaba la trayectoria seguida en nuestro país, señalando que “Las reformas introducidas en España siguen dando frutos”, sin embargo, añade que “es necesario profundizar en ellas para mantener un crecimiento sólido a medio plazo”, poniendo de ejemplo, como “la moderación salarial y una mayor flexibilidad del mercado laboral han contribuido a que la economía española recupere competitividad y genere empleo a buen ritmo”, aunque en ningún momento analiza la calidad del mismo que, como bien sabemos, se trata de un empleo precario y mal remunerado, de manera que la escasa recuperación de la tasa de desempleo lo es a costa de la explotación laboral de los trabajadores. Ello sin hablar de la deceleración de nuestra economía en el próximo año, aspecto que también analiza el informe de FMI, aunque no con demasiado énfasis.

Dicha deceleración, conforme ya indicó a mediados de año la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE), se debe fundamentalmente a que el precio del petróleo ha repuntado levemente tras caer abruptamente durante el último año, así como el impacto sobre las importaciones debido a la creciente debilidad de los países latino americanos, y los efectos decrecientes de la política monetaria del Banco Central Europeo. Por otra parte, el gobierno de España, consecuencia de las instrucciones dadas por la UE y de las advertencias del FMI, no podrá mantener la política expansiva que prometió y que inicio antes de las elecciones del 20 D, con la bajada de impuestos y la devolución de la paga extraordinaria a los funcionarios.

Lo cierto es que España aunque no ocupe el vagón que lleva el farolillo rojo, sin embargo, seguimos estando en los vagones de cola. Seguimos siendo los conejillos de indias de la economía europea que manejan los más ricos, encantados con un gobierno que se repite fiel a la voz de su amo, en este caso a Merkel, al que de vez en cuando dan una palmadita en la espalda para incentivar una medidas de contención del gasto público, basadas en una economía de restricciones que cada vez inciden más en una peor calidad de vida de los pobres ciudadanos, y que día tras día soportamos estoicamente, unos con la resignación de que las cosas nunca van a cambiar y otros con la indignación de saber que estamos ante una farsa tejida por los poderes económicos para beneficiar a los más ricos.

Feliciano Morales

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

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