Archivos de categoría para: Actualidad

Cuando la sanidad se convierte en un negocio

 

El principal problema que tienen los españoles es su escasa memoria histórica, lo cual unido a la ineficacia de los gobiernos en la gestión de un sistema sanitario público y a sus continuas mentiras, nos están llevando a la destrucción de unos de los servicios básicos que fue reconocido por muchos países como ejemplar por su calidad y por el acceso universal que para los ciudadanía supuso.

Desde el inicio de la transición en España tras la aprobación de la Constitución de 1978, según pone de manifiesto el periodista Francisco Javier Barbado Cano en la comunicación presentada para su exposición en el Congreso Internacional Historia de la Época Socialista: 1982-1996, concluyendo su investigación bajo el título “El PSOE y la Reforma Sanitaria: ¿un nuevo modelo?, tanto el PSOE como la UCD en sus respectivos gobiernos “no pusieron reparos en ningún momento a la presencia de la Sanidad privada en España. Pero, mientras el primero la consideraba como una actividad de negocio sin más, cuya participación en la gestión de la Sanidad pública debía limitarse a aquellas áreas en que la red asistencial del Estado encontrase dificultades de provisión, la segunda se mostró proclive a favorecer la entrada de las entidades privadas en la gestión de los servicios sanitarios públicos. No obstante, los socialistas se muestran menos reacios a la gestión mixta de la sanidad conforme avanzan los años y, a partir de 1982, mantienen los conciertos como fórmula de colaboración entre el Sistema Nacional de Salud y el sector sanitario privado”.

Del PP poco -o mucho- hay que decir sobre su clara tendencia a un sistema sanitario privado, manifestación de los recortes operados en su últimos gobiernos en la mayoría de los servicios públicos de carácter asistencial,  tendencia que, asimismo, han propiciado los gobiernos autonómicos populares como depositarios del ejercicio de esta competencia, pero también socialistas.

Y, como siempre, los ciudadanos y ciudadanas son los eternos sufridores de estas políticas en las que claramente quienes salen ganando es el sector privado, es decir las compañías de asistencia sanitaria a las que parte de la ciudadanía con recursos  tienen que recurrir para asegurar su salud ante las largas listas de espera en el sistema público, debido principalmente a la reducción de personal para que puedan cuadrar las cifras mermadas que los presupuestos públicos destinan a este servicio; aunque, cada día es más el convencimiento de quienes recurren al sector privado de que la calidad es cada día peor ante la enorme competencia entre compañías lo que obliga a bajar los precios, repercutiendo finalmente en su asistencia a los usuarios para poder obtener un buen margen de beneficios.

Así, una de las consecuencias de esa reducción del gasto tiene su manifestación en el precio o contraprestación que se paga a los médicos que prestan sus servicios en el sector privado que, por su escasa cuantía para hacerlo rentable les exige aumentar el número de pacientes, lo que al final se traduce en menos tiempo de asistencia a cada uno de ellos, además de la connivencia entre los pagadores y los propios médicos en reducir a lo estrictamente imprescindible las pruebas de diagnóstico.

Otra manifestación de esta perdida de calidad del sector privado es que tales médicos en la mayoría de las ocasiones son los mismos que los del público, al ser uno de a los pocos empleados públicos a los que se le permite la compatibilidad entre ambos sectores, de manera que después de su larga jornada de trabajo en el  sector público, incluso precedido en ocasiones de alguna guardia de venticuatro horas pasan consulta en el privado, por lo que la fatiga, como es lógico, hace que repercuta en una peor calidad en este último sector; actuación criticada por muchos usuarios al convertirse en todo en un negocio para las compañías y para los propios médicos. A lo que hay que añadir la externalización de sistema público en el privado para reducir las largas listas de espera en aquel, limitándose a una única asistencia que tras el diagnóstico o intervención el paciente queda en el limbo del abandono por parte de ambos.

“Otra manifestación de esta perdida de calidad del sector privado es que tales médicos en la mayoría de las ocasiones son los mismos que los del público, al ser uno de a los pocos empleados públicos a los que se le permite la compatibilidad entre ambos sectores…”

El caso es que, salvo excepciones de médicos y otros sanitarios que hacen que prime la calidad de su servicio en relación a sus pacientes, o de los que se conforman, bajo la misma premisa, en trabajar en sólo uno de lo sectores, tanto la sanidad pública como la privada están perdiendo la calidad que en su día tuvieron. Y los políticos, a lo suyo, que no es otra cosa que gobernar para unos pocos que son los que obtienen los beneficios de este caos sanitario. Dicho de otra manera, que las personas con menos recursos se fastidien, por no decir que se jodan como dijo alguna diputada del PP en la precedente legislatura en relación a los parados, pues no les queda otra, o sí, que es luchar por mejorar el sistema.

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Chiquiosa y Dulcegatito

 

—Espera, espera — el hombre vaciló, la sonrisa flotaba sobre su cara perpleja — ¿No serás… “Chiquiosa”?

—¡¿”Dulcegatito”?!

El hombre asintió, todo sonrisas, y abrió los brazos. La mujer se lanzó a ellos y ambos se abrazaron y se contemplaron por un segundo. Apenas podían creerlo, ¡se habían encontrado! Después de tantas semanas de juego virtual, se habían encontrado por casualidad. Ambos eran algo recelosos de su privacidad y ninguno había visto fotos del otro, pero habían hablado miles de veces durante su amistad, por micrófono o chat, y ahora al fin se habían visto. Se dieron dos tímidos besos. Al fin se conocían. Se sonrieron y se dieron un pequeño beso. Al fin se tenían frente a frente. Y se abalanzaron uno contra el otro.

Ninguno de los dos se sorprendió cuando notó su lengua en la boca del otro, en lugar de eso se abrazaron desenfrenadamente. Dulcegatito tumbó a su compañera sobre la reluciente mesa de roble, y ésta le sacó la camisa de los pantalones mientras le tanteaba el cinturón. Chiquiosa sentía su cuello latir de calor, un calor maravilloso que se desbordaba por su pecho medio descubierto, su estómago y sus bragas. Un ariete tórrido palpitaba muy cerca de ellas y, la parte de su cerebro que sabía que aquello era una locura estaba hipotéticamente atada, amordazada y encerrada en un armario, mientras sus hormonas agitaban pompones y hacían la ola.

Dulcegatito llevó la mano de la mujer a su bragueta y juntos bajaron la cremallera. Qué pasó con los calzoncillos, nunca se supo con exactitud, porque su hombría salió disparada como si no existieran. Un profundo gemido salió del pecho de Chiquiosa, ¡le quería dentro, le quería YA! ¡Eran demasiadas semanas hablando de lo que harían, teniendo charlas salvajes y sacándose las ganas a solas, frotándose como un animal! Dulcegatito le hizo a un lado las bragas y, para gran alegría de los dos, embistió.

Los dedos de Chiquiosa se crisparon en los anchos hombros de su compañero, pero éste no le dejó respiro, empezó a bombear de inmediato. Quiso la mujer suplicar, pedir un segundo de calma, pero el placer la atacó con fuerza y la súplica no llegó a nacer en su garganta. Risas y gemidos salieron en su lugar, y más cuando Dulcegatito le bajó el sujetador de un tirón y liberó sus tetas. El hombre enterró su cara en ellas mientras movía las caderas, ¡ah, qué caliente! ¡Qué maravillosamente caliente y húmeda estaba! Era un abrazo de dulzura, de humedad abrasadora que enloquecería a cualquiera. Y a ella también. Su deseo estaba tan alto que apenas podía controlarse, no quería gritar, ¡pero no podía evitarlo!

—¡Más… más…! ¡Sí! — El placer delicioso, la alegría de sentirse llena, colmada, la excitación, la situación, ¡todo la sobrepasaba! Sus piernas se elevaron solas, y Dulcegatito sonrió y la besó, la abrazó con fuerza. La dulce electricidad se hizo insoportable, y una maravillosa sensación de placer la inundó, haciendo estremecer con tal fuerza que uno de sus zapatos salió despedido. Dulcegatito movió las caderas en círculos, lenta y profundamente, haciéndola gozar más aún, prolongando el placer del exquisito orgasmo… y casi enseguida aumentó de nuevo el ritmo, dispuesto a acabar él también.

Chiquiosa cerró los ojos, notó que un rubor tremendo cubría sus mejillas, y deseó estar a un millón de quilómetros de allí, a un millón de años luz. Pero con Dulcegatito sobre ella. Con sus jadeos quemando su oído, sus anchas manos en sus tetas, y su polla embistiendo salvajemente su intimidad.

“No… no aguanto más”, pensó el hombre, y se dejó ir. Una poderosa corriente de gusto le recorrió la columna y le hizo temblar las piernas. Sintió el placer estallar de forma maravillosa en su polla y derramarse por ella, como si se le escapase media vida por entre las piernas. Una pequeña sonrisilla de gusto apareció en su cara, y sus hombros se contrajeron en un escalofrío, mientras Chiquiosa le apretaba contra ella con brazos y piernas, mientras su coño le abrazaba y palpitaba en torno a su virilidad, tan sensible…

—Eeeh… B-bien, creo que con esto, se dan por concluidas las presentaciones. Sugiero un descanso de cinco minutos antes de continuar con la reunión. — A su alrededor, los otros once directivos, cuatro de los cuales habían venido con Dulcegatito desde Barcelona para tratar lo de la fusión de empresas, se habían quedado sin sitios a los que mirar fingiendo que no veían nada. Y esa tarde, hubo que reponer todos los rollos de papel higiénico de los lavabos.

 

La próxima vez que alguien os diga: “el otro día conocí a una chica en el trabajo, y la jodí”, no os pongáis tristes. Quizá no esté hablando en sentido figurado.

© Dita Delapluma

 

Dita Delapluma

Vieja romántica, nueva erótica. Escritora por amor y por salud cerebral. Estudiante de doblaje y locución, trata de compaginar la consecución de sueños con el pago de facturas. En cruenta lucha contra la ansiedad.

La guerra de nuestros abuelos

 

 

Todo está en llamas en la noche oscura,

cayeron del cielo una tras otra,

su madre lloraba cuando él las arrojaba,

ella enmudeció, ya no respiraba,

él estaba en el otro lado de la guerra que lo mandaba.

 

Sus hermanos también cayeron,

y la moza que lo esperaba con una vida en sus entrañas.

Una vida fecundada antes de que se lo llevarán.

Ardía el pueblo en llamas por unas bombas incendiarias

Olor a sangre y destrucción eso es lo que quedaba

 

Hoy todavía quedan las secuelas de una guerra sin sentido,

es el día de mañana, de una mañana sembrada de odio y desesperanza.

Tuvo la oportunidad de la reconciliación de dos bandos hijos de una misma madre,

pero prefirió seguir matando a los que la libertad anhelaban.

 

Él descansa en una iglesia, en esa misma iglesia que lo llevó bajo palio.

Una cruz enorme hecha con sangre de los vencidos se ve desde todos los lados.

Fueron miles los represaliados que aún conserva en sus entrañas.

Somos libres los que percibimos el hedor de su cuerpo embalsamado.

Dicen que fue enterrado con todos los honores de un pueblo ensangrentado.

 

Son muchos lo que todavía guardan el odio que él sembró.

otros sólo queremos se repare el daño causado.

Queremos abrir la tierra para recuperar a los que murieron,

sólo por querer la democracia de ese pueblo resignado.

 

No guardamos odio, sólo amor y esperanza de que algún día se cierren las heridas.

Solo queremos se nos de devuelvan a quienes nos arrebataron para vanagloria de unos vencedores con rencor y deseo de venganza.

En las cunetas o en la tapia del cementerio los mataron.

Todavía oigo los tiros y veos sus cuerpos inertes amontonados.

 

Algunos murieron con el puño en alto gritando la palabra que más quiero:

Libertad para un pueblo amedrentado y resignado.

 

© Descartes

Descartes

Sentimientos, sólo sentimientos

¿Hasta cuándo?

En el Valle hay una iglesia –la basílica del Valle de los Caídos– donde están enterrados en diferentes criptas y pisos 33.833 cadáveres, de los cuales 12.410 son de personas desconocidas, lo que lo convierte en la mayor fosa común de España.

Además de emplear a personal contratado, también se construyó con el trabajo de presos políticos bajo las normas del Patronato Central de Redención de Penas por el Trabajo, un organismo que hizo posible la utilización de los presos políticos como mano de obra y su explotación laboral a cambio de una reducción de la condena.

En su origen, como especifica el decreto que ordena su construcción, ese iba a ser el lugar para los héroes del franquismo. En un momento dado, la dictadura decide trasladar miles de cuerpos de republicanos represaliados, en muchos casos sin permiso ni conocimiento de sus familias.

Francisco Franco (y José Antonio Primo de Rivera), está enterrado con todos los honores y lápida frente al altar mayor de esta basílica, lo que las familias de las víctimas consideran un agravio. Además, no es un “caído por España” en la guerra, de modo que vulnera el espíritu con el que el propio Franco construyó el Valle.

Aquí puedes ver el informe de expertos para el futuro del Valle de los Caídos encargado por el Gobierno de Zapatero.

¿Merece estar enterrado aquí un dictador que después de haber ganado la guerra encarceló a 270.000 personas y fusiló a 50.000, muriendo al menos de hambre y frío en las prisiones más de 4000, sólo por pensar de forma diferente? 

Fuentes:

El País

eldiario.es

Busco la esencia de las cosas cuando dibujo. Autodidacta que explora nuevas técnicas. Me apasiona el arte en todas sus manifestaciones. Vivo inmersa en mi locura y eso me hace feliz.

El tiro curvo

Los que manejan armas, sobre todo armas antiguas, saben que la forma habitual de tirar es apuntar alto para que el tiro tenga mayor alcance. Parece que en la política esta norma tiene mucho predicamento. Al fin y al cabo este sistema permite el navajeo a nivel institucional y evita tener que solucionar los problemas del ciudadano de a pie preocupado por problemas que ni le afectan ni, si fuera capaz de analizar con rigor, le llevan a nada en su día a día.

Esto sucede en todos los aspectos: en la economía, en la justicia, en la educación, en la representatividad… La indefensión popular es absoluta en todos estos aspectos. Absoluta y complacida. Los ciudadanos furiosos acuden a todas las muletas que los políticos les muestran y acabados los capotazos de rigor no han conseguido nada. Absolutamente nada.

Por esto, y no por otras grandes historias, macro historias en terminología de tomar el pelo, a día de hoy, y en todo el mundo, a cada día que pasa tenemos menos derechos, más miedos y una confusión mental que nos incapacita para tomar el rumbo adecuado.

En realidad el planteamiento es fácil, y hoy en día con las redes sociales aún más fácil. Todo es cuestión de crear una realidad irreal en la que todo parezca lo que no es y todo sea lo que no parece. Magia, creo que le llaman.

Se toma una sociedad. Se le otorgan unos derechos que sean fácilmente manejables. Se crean unas ideologías que les impidan ser independientes y tener criterio propio, se crean unos enemigos internos y alguno, fundamental, externo. Se la dota de un territorio, unos símbolos identificativos y un discurso de superioridad sobre todo lo demás, se le da cuerda y a jugar.

Solo hay que manejar los conceptos de forma que nunca sean los que parece que son. Por ejemplo, una democracia que no representa a nadie. Discurso alternativo: “la democracia es el mejor de los sistemas posibles por muy imperfecto que sea”. No es verdad, una mala democracia, una falsa democracia en la que se desvirtúa el valor de los votos con leyes retorcidas, una democracia en la que el ciudadano no puede hacer oír su voz porque está secuestrada por unas organizaciones profesionales del ejercicio del poder, es un mal sistema. Pero se vota, se elige, cierto, pero solo a aquellos que han sido previamente seleccionados en despachos a los que el ciudadano de a pié no tiene acceso y en base a programas que luego no cumplen nunca. Y eso es jugar con cartas marcadas. La democracia, el poder del ciudadano, no se ejerce cambiando las élites de un tipo por élites diferentes, o de diferente origen, el poder del ciudadano se alcanza dándole voz real, dándole a su voto el mismo valor que al de su vecino y permitiéndole que vote a las personas que él desee y no a un bloque de anónimos cobradores de sueldo por apretar un botón de vez en cuando. La democracia existe, pero a los detentadores del poder, a las élites actuales no les interesa lo más mínimo que pueda llevarse a la realidad.

 

“… una falsa democracia en la que se desvirtúa el valor de los votos con leyes retorcidas, una democracia en la que el ciudadano no puede hacer oír su voz porque está secuestrada por unas organizaciones profesionales del ejercicio del poder, es un mal sistema. “


A mí que me importa si el señor Casado es un mentiroso, o si la mujer del señor Sánchez se favorece del cargo de su marido, o si el señor Iglesias se compra un chalet. Nada, no me importa lo más mínimo, a mi vida no le afecta de ninguna forma. A mi vida le afecta que los jóvenes de esta sociedad lleven más de treinta años sin un plan educativo estable y eficaz. A mí me afecta que la fiscalidad de este país sea una trampa recaudatoria para cualquiera que quiera tener una iniciativa económica. A mí me afecta que un juez de primera instancia de alguna localidad no muy grande juzgue a sus amigos y se le note, y no pueda hacer nada. A mí me afecta que cada cuatro años el parlamento que dice representarme se llene de personas de las que no conozco ni la cara, ni la conoceré al cabo de cuatro años, ni quedará claro que ha hecho aparte de apretar el botón que su jefe le haya indicado cada vez que haya una votación. A mí me afecta que se legisle en función del que más grita y no del que más razón tiene. A mí me afecta que se mienta día a día con absoluta desfachatez  y se rían las mentiras porque son las de los “míos”. A mí me afecta que me toreen y me tomen por tonto. A mí me afecta que un sinvergüenza entre en mi casa y tenga más cobertura legal que yo que lo único que quiero es que me devuelvan lo que es mío. A mí me afecta que un delincuente contrastado salga de la comisaría varias veces al mes sin que se ponga coto al delito. A mí me afecta que los pobres sean cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos mientras se montan fiscalidades de pacotilla que lo único que buscan es exprimir a la clase media sin solucionar el gran problema del reparto razonable de la riqueza. A mí me afecta que me hablen de derechos los que consideran que solo tienen derechos. A mí me afecta que me regañen, insulten, califiquen, personas incapaces de tener más idea que la que los demás aplaudan. A mí me afecta que estemos tan podridos que las únicas voces que se escuchan son las populistas y radicales. A mí me afecta ver morir a gente buscando la vida porque sus lugares de origen se han vuelto inhabitables por intereses que a mí no me interesan.

Pero claro, esto solo es lo que a mí me interesa. Yo entiendo que en realidad es más interesante ser socialista, popular, podemita, nacionalista o ciudadano. Gritar cuando me digan que hay que gritar, y que es lo que hay que gritar. Insultar a todo el que diga que no está de acuerdo y debatir siguiendo las consignas del partido. Yo entiendo que es más interesante y menos estresante. Pensar por uno mismo es, aparte de poco gratificante socialmente hablando, un trabajo impropio y nada valorado.

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Sin cultura no hay progreso

Hace unos días encontré en Facebook un grupo cuyo nombre era algo así como “sin cultura volverá a ganar el PP o el PSOE”, y creo que no le falta razón, pero sólo en parte, porque aunque son estos dos partidos los responsables de la situación en la que actualmente se encuentra el país, no solamente en el aspecto económico sino también en el aspecto social, entendiendo por tal la continua confrontación ideológica donde el ruido que se mete por un lado y por el otro, hace que muchos nos sintamos descolocados, sometidos a una agitación sin precedentes donde incluso los que se sitúan en el mismo lado no se ponen de acuerdo.

Me gustaría pensar que estamos ante una revolución de ideas pero, desgraciadamente, no es así, sino más bien todo lo contrario. Por un lado tenemos a los de la derecha, cuya  principal baza de ataque entre ellos es la corrupción política, limitándose a decir los unos que son mejores que los otros porque no tienen corrupción en el seno de su partido. Obviamente me estoy refiriendo por si alguno o alguna no lo ha captado todavía al Partido Popular y a Ciudadanos, que si bien es verdad en este último, sin embargo, a pesar del poco tiempo que lleva en la política estatal ya ha recibido algún tirón de orejas por el Tribunal de Cuentas en cuanto a la  justificación de algunas subvenciones electorales; por lo demás depende del sector imperante dentro del Partido Popular para situar a uno más o menos a la derecha del otro. Por otro lado, en los de la izquierda, el revuelo es mayor, aunque no es cosa de ahora sino que viene de mucho tiempo atrás con tiranteces hacia políticas cada vez más populistas aunque se traten de disfrazar de cierto humanismo.

Ahora bien, no es mi intención en estos momentos hacer una crítica política de la cual, creo  que una gran mayoría estamos más que hartos bajo el convencimiento de que cada uno cuando alcanza el poder no lo hace mucho mejor que el precedente, ganando finalmente, no el mejor, ni siquiera el menos malo, sino por lo mal que lo han hecho los anteriores. Dicho de otra manera, no son los méritos propios los que llevan a triunfar hoy en día a los partidos políticos en su lucha por el poder en los diferentes comicios electorales, sino lo mal que lo hace el contrario, repitiéndose esta pauta de comportamiento una y otra vez.

Así pues, abandonando la arena política y siguiendo con el nombre del grupo de Facebook en principio citado, permítanme que lo modifique en parte para aseverar que “sin cultura no hay progreso”, y no me estoy refiriendo solamente al progreso económico, que también, si tenemos en cuenta que la cultura constituye una cualidad integral dentro de la formación del individuo que abarca casi todas la parcelas de nuestra vida en sociedad.

Vivimos en un sistema donde la velocidad en la transmisión del conocimiento a través de la información se mueve a un ritmo tan vertiginoso que es imposible profundizar en los temas  salvo que exista el propósito del receptor de ir más allá de lo que se transmite en una noticia; de manera que esas pequeñas pinceladas sobre un tema concreto parece que nos convierte en doctores en la materia, de manera que al final todos terminamos sabiendo de todo, aunque en realidad no sabemos de nada, al menos con la profusión de la que parece presumimos.

Es sorprendente, cuanto menos, oír a determinadas personas que cuando hablan parecen sentar cátedra del tema en cuestión aunque carezca de la formación adecuada en la disciplina a la que se refiere, en definitiva nos convertimos en un santiamén en médicos, jueces, abogados, sociólogos, politólogos, psicólogos o especialistas en un sin fin materias del conocimiento que quienes ejercen la profesión a la que se refieren han tenido que superar, cuanto menos, una carrera universitaria, algún que otro master no regalado, además de la práctica durante mucho tiempo y la investigación o información continúa, llegando a la conclusión cada vez que se profundiza más sobre el tema, de que realmente, es tanto lo que nos queda por aprender que la humildad nos lleva a pronunciar aquella frase atribuida a Sócrates de “sólo sé que no sé nada”,  y que Platón recogió por primera vez habida cuenta que aquel no dejó testimonio por escrito de su filosofía.

“Es sorprendente, cuanto menos, oír a determinadas personas que cuando hablan parecen sentar cátedra del tema en cuestión aunque carezca de la formación adecuada en la disciplina a la que se refiere, en definitiva nos convertimos en un santiamén en médicos, jueces, abogados, sociólogos, politólogos, psicólogos o especialistas en un sin fin materias del conocimiento”

Estando así las cosas, lo normal es ver a las personas enzarzándose en discusiones que no llegan a ningún sitio sino simplemente a discutir por discutir, y sólo por aquello de que yo tengo que llevar siempre la razón. Y no digo con ello que no haya que opinar y mucho menos cuartar la libertad de pensamiento y opinión de los demás, sino todo lo contrario; ahora bien con un conocimiento mínimo de lo que se habla, y sobre todo, con la capacidad suficiente de saber escuchar a nuestro interlocutor porque seguro que algo aprenderemos, aunque sólo sea a no repetir la idioteces que salen por su boca, si es que realmente lo son, o simplemente para combatir su argumento si el nuestro consideramos que es más sólido.

Otras veces, presuponemos que determinadas opiniones porque son expuestas por personas con determinado poder mediático o por su formación expresa sobre la materia de la que se habla tiene que ser dogma de fe para los demás, tampoco se trata de esto, ni tampoco de cuestionar todo lo que digan los demás controlen o no el tema, pero sí tener el suficiente juicio crítico de al menos poner en formol sus palabras hasta recabar la información suficiente que nos permitan corroborarla o rechazarla, o en muchos casos entenderlas para poder criticarlas. Sólo así avanzaremos o progresaremos como personas, y como seres sociales que somos, también como sociedad, dejando de perder el tiempo en discutir por discutir o por imponer a los demás nuestro criterio muchas veces fundado en lo que hemos oído a otros sin saber de lo que realmente se está hablando.

Concluyendo, el conocimiento es el motor del progreso y el que nos va a reportar la ideas suficientemente sólidas para hacer que nuestra sociedad avance.

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

El top manta y la demagogia ciudadana

Cuando la demagogia forma parte de nuesto sistema de razonamiento indudablemente las consecuencias no son buenas, habida cuenta que su uso, principalmente por los políticos populistas, se basa en apelar a los sentimientos y emociones de la gente para ganarse su apoyo. La retórica del demagogo busca únicamente incentivar las pasiones, los deseos o los medios para conseguir el favor del pueblo o lo que es lo mismo su voto.

Dijo Abraham Lincoln que “la demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con las palabras mayores”, y eso es lo que estamos haciendo con el momento actual tema de los manteros, mezclando recursos ideológicos infectados por una retórica demagoga, como es el hecho de afirmar desde la compasión que son personas sin recursos económicos y que tienen que ganarse la vida de alguna manera; lo cual es tan absurdo como querer justificar el hurto o el robo por personas que carecen de dichos recursos. Y, es que, nos olvidamos que las personas que se dedican al top manta son el último eslabón de una estructura mafiosa que se dedica a la falsificación de marcas que compiten de forma desleal con los negocios más próximos que venden la marca original, obviamente a un precio mayor.

Según las cifras oficiales más de siete mil millones de euros alcanza el mercado de la falsificación en nuestro país, ocasionando hasta uno 40% de perdidas en los comerciantes en la capital de España, con muy parecidas cifras en Barcelona, Valencia y otras ciudades turísticas. Cifras que van en aumento debido a la participación o colaboración de los propios ciudadanos que compramos los productos vendidos por aquellos aún sabiendo que se trata de una práctica ilegal, casi siempre con la única intención de ahorrarnos el precio del producto original, que por su conseguida imitación a veces es  difícil de distinguir, siendo habitual la justificación de tal conducta ciudadana la caridad o solidaridad hacia personas que han cruzado nuestras fronteras y que utilizan este recurso como único modo de supervivencia al carecer de “papeles” que les impide el acceso al mercado laboral  de forma legal.

“Según las cifras oficiales más de siete mil millones de euros alcanza el mercado de la falsificación en nuestro país, ocasionando hasta uno 40% de perdidas en los comerciantes en la capital de España pero muy parecidas a las que sufren en Barcelona, Valencia y otras ciudades turísticas.”


La antedicha caridad o solidaridad estaría bien si con ello no estuviésemos  contribuyendo con conocimiento a una práctica ilegal que compite con comerciantes que venden productos de forma legal en establecimientos legales abiertos al público al estar prohibida la venta ambulante salvo en lugares adecuados para ello conocidos como mercadillos en un determinado día de la semana; donde los Ayuntamientos a través de sus correspondiente ordenanzas fijan las condiciones, entre otras disponer de alta de autónomo, estar al corriente de sus obligaciones con la hacienda pública y con la seguridad social, así como el pago de la correspondiente tasa. Es obvio que todo tiene que girar en torno a un orden para que las cosas funcionen dentro de la normalidad lo cual se traduce necesariamente en cumplir con la legalidad vigente.

Así pues, desde una perspectiva responsable, en primer lugar deberíamos ser los propios ciudadanos los que no fomentamos este tipo de práctica  al margen de la Leyes vigentes, como son la Ley de la competencia, de ocupación de la vía pública sin permiso de la autoridad municipal, amen de otras normas jurídicas de carácter tributario. Además de plantearnos que nuestra caridad o solidaridad no puede hacerse con cargo a la de otras personas que son aquellos comerciantes con establecimientos en los lugares donde se ubican los manteros. Dicho de otra manera, si queremos ser solidarios hagámoslo con nuestros propios recursos no con los de otros y, por supuesto, siempre dentro de la legalidad.

Sin embargo, parece que el virus de la demagogia cada vez está mas presente en nuestra sociedad, en primer lugar por su uso por los políticos que, como se ha indicado buscan el favor de los ciudadanos, es decir, su voto, apelando o manipulando sentimientos como el de la citada solidaridad frente a personas desvalidas por estar al margen del sistema; cuando deberían ser ellos los que diesen la solución, en principio para evitar la competencia desleal y en segundo lugar para que la actuación de tales personas estuviesen amparadas por la legalidad.

Debemos ser conscientes todos que permitiendo este tipo de prácticas en realidad estamos dando alas a la inseguridad poniendo cada vez menos trabas a la precariedad, incluso contribuyendo a que ciertos movimientos xenófobos alcen su bandera contra las personas que se dedican a este tipo de venta en la vía pública, fomentando la violencia y el rechazo social contra ellos como única solución al problema, y cuyo fin último no es otro que el desestabilizar el sistema buscando la confrontación social, cada día más imperante en nuestras calles azuzados por ciertos movimientos políticos de carácter populista.

“Debemos ser conscientes todos que permitiendo este tipo de prácticas en realidad estamos dando alas a la inseguridad poniendo cada vez menos trabas a la precariedad, incluso contribuyendo a que ciertos movimientos xenófobos alcen su bandera contra las personas que se dedican a este tipo de venta ilegal,”


No querer ver el problema del top manta o disfrazarlo con demagogia no es más que otra manifestación de una sociedad miope, como casi siempre arrastrada por ideologías populistas, que prefieren mirar hacia otro lado hasta que el problema lo tienen en su propia puerta. Pero, como dijo otro expresidente del gobierno, en este caso español, Adolfo Suarez: “quienes alcanzan el poder con la demagogia terminan haciéndole pagar al país un precio caro”.

 

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

De muerte herido

Imagen by Carlos Barberena

 

 

Me falta el aire. No es calor el que reseca mi garganta.

No puedo respirar, siento que mi cuerpo está agotado, no soy capaz de pensar.

Solo el zumbido del motor es lo que percibo del exterior, un zumbido que va en aumento. No puedo levantar el pie del acelerador. Quiero llegar pronto a un destino que ni siquiera me he marcado. 

Tal vez me pare ese acantilado con el mar a sus pies. Un mar azul teñido de sangre.

¿Cómo se puede vivir en un mundo en el que todo te ahoga, donde el ruido es tan fuerte que  anula mis sentidos?. Ruido, demasiado ruido.

Proyectos para un futuro que no existe.

No puede existir bondad en un hombre cuya alma está vacía y el corazón solo impulsa la sangre que se ha subido a mi cabeza.

Tal vez no merezca lo que tengo.  Es el destino que me he forjado por ser y haber sido siempre un cobarde incapaz de dar un paso adelante viviendo  de la inercia que otros marcan en mi deambular por un mundo sin sentido,  casi tan muerto como yo, al menos de muerte herido.

Descartes

La petulancia ideológica

Que tenga que soportar que me llamen fascista o que a este medio se le atribuya el mismo adjetivo dice bastante de ciertos señores y señoras, por llamarlos de alguna manera, que vayan presumiendo de ser de izquierdas y tolerantes, cuando lo que llevan dentro es mucho veneno, en algunos casos por la frustración de no haber alcanzado dentro de los partidos políticos u organizaciones a las que pertenecen o dicen pertenecer y defender, los puestos que creen merecer,  en otros por el fanatismo de ideologías trasnochadas y también para trepar en determinados cargos públicos de carácter político.

Quienes me atribuyen tan lindo calificativo me importan más bien poco o nada, porque ellos mismos se descalifican cuando tal insulto lo hacen sin ningún tipo de fundamento, aunque ya estaban descalificados desde el momento que se ponen las medallas de esas ideologías que lo único que persiguen es radicalizar la vida política de este país, una vida de por sí bastante mal oliente desde hace cuarenta años, pero de un hedor insoportable en los últimos años, tanto a un lado como al otro del mapa político a lo largo y ancho de este país cada vez más ultrajado y humillado.

Pero, sin embargo, si me importa que la descalificación sea de este medio simplemente por plasmar aquello que ciertas personas piensan y escriben desde su más absoluta libertad, siempre desde una postura razonada y no simplemente desde el insulto y la descalificación.

Obviar estas personas el contenido plural de este medio que, como su propio nombre indica, pretende ser una plaza de encuentro de pensamientos, ideas, incluso de ideologías aunque pertenezcan al siglo pasado -unas y otras-, y de noticias, demuestra por una parte su enanez y raquitismo mental, y por otra parte la poca coherencia de lo que presumen ser: “demócratas”. Sí, demócratas de pacotilla. A ellos les digo que fascismo es descalificar a alguien porque no piensa lo mismo o defiende ideas contrarias.

 Demuestran su falta de intelectualidad, de formación, de ser incapaces de utilizar la dialéctica como forma de dialogar y discutir para descubrir la verdad mediante la exposición y confrontación de razonamientos y argumentaciones contrarios entre sí.

“Demuestran su falta de intelectualidad, de formación, de ser incapaces de utilizar la dialéctica como forma de dialogar y discutir para descubrir la verdad mediante la exposición y confrontación de razonamientos y argumentaciones contrarios entre sí.”


Son personas, que si no llevan la razón les puede su frustración, su ego inmaduro, creen saber de todo y, lo peor, sustentan sus razonamientos vagos en clichés ideológicos que repiten una y otra vez como un disco rayado, del que es incapaz de pensar por libre.

En este medio, independientemente de la ideología o pensamientos de sus colaboradores, no pretende y se esfuerza en no defender de ningún partido político y de ninguna ideología, porque la mejor defensa es la que cada uno puede hacer desde el ejemplo y el buen hacer, algo muy difícil de predicar de los partidos políticos existentes en este país, cuyo único argumento es el “tú más” y su principal trabajo es descalificar conductas que ellos mismos no dudan en practicar.

Ellos son los que hablan de libertad de expresión, utilizando la injuria y la calumnia sin ningún tipo de escrúpulos o reparos. Violentan desde su incontinencia verbal con una verborrea muy parecida a los charlatanes de feria, vendiendo humo de colores rojos, verdes morados, naranjas y azules, y otros de una mezcla chirriantes de patriotismos y separatismos cuya única causa es mantenerse en el poder y chupar de él, aunque para ello tenga que vender a su propia madre.

A ellos y ellas, casi les agradezco su petulancia ideológica porque con sus actitudes son ellos mismos los que se descalifican, pero tened al menos la valentía de hacerlo públicamente asumiendo vuestras propias palabras, le ofrezco para ello un espacio en este medio, si se atreven.

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

La lluvia

 

 

Ayer llovió. Nunca había pensado en lo que el tiempo influye en nuestras vidas. Ayer llovió mucho y las colas en el cine se hicieron interminables, imposibles. Por eso no pudimos encontrar entradas para la película que habíamos elegido y decidimos ir al sótano de ensayos a escuchar música –Jaques Brel naturalmente- y charlar y reírnos. Incluso tu amiga Marga y su hermana estuvieron de acuerdo con el plan.

No se en que momento empezasteis a besaros, no se en que momento estuvimos todos desnudos. Con claridad solo recuerdo que hubo un momento en que me deje ir porque las fuerzas ya no me respondían para seguir tantos cuerpos, tantas caricias, y la música. Jaques Brel en el casete parecía el único inagotable de los cinco.

En la tele han dicho que mañana va a llover. Podíamos quedar para ir al cine. Invita a tus amigas y coge otra cinta, aunque sea de Jaques Brel.

Boticheli

La dudosa imparcialidad del programa de Ana Rosa Quintana.

Está bien que entre compañeros haya cierto apoyo, pero cuando el compañerismo afecta a un sector como el de la prensa o los medios de comunicación y, concretamente a uno en particular, con el fin de ocultar una noticia que guarda relación con quien conduce un determinado programa televisivo,  como el matinal que presenta Ana Rosa Quintana en Telecinco, no sólo hace que se pueda poner en duda la imparcialidad del mismo en cuanto al tratamiento de la noticia en general, sino que además, nos hace pensar sobre los motivos que han llevado a la propietaria de la cadena Mediaset así como a su competencia Atresmedia a adoptar esta actitud de falta de transparencia.

Se trata de la noticia de la que prácticamente todos los medios de prensa se han hecho eco, excepto el matinal  que compite con aquella en la misma o parecida franja horaria, Espejo Público, así como por el propio programa de Ana Rosa ahora presentado por Joaquín Prat en su sustitución por el disfrute de sus vacaciones estivales; referente la detención el pasado martes del empresario Juan Muñoz, marido de aquella  dentro del marco de la denominada “Operación Tándem” por la que se está investigando la presunta organización criminal que lidera el comisario jubilado, José Manuel Villarejo, al parecer contratada por Muñoz para un chantaje; con la detención conjunta de su hermano  y de su abogado.

No solamente es esta noticia la que cuestiona la pretendida imagen del programa Ana Rosa en su lucha por las injusticias sociales como si de Robin Hood se tratase, ya que también fue inicialmente ocultada la conducta de tan afamada periodista a  quien no le duele en prenda criticar la corrupción de nuestros políticos, entre ellas la de tener sus millonarios “ahorros” en paraísos fiscales, aún siendo ella misma la propietaria de una SICAV (Argomaniz Inversiones) con un patrimonio que supera los 10 millones de euros y que gestiona el banco suizo Lobar Odier, que la que este medio se hizo eco en un artículo bajo el título “Patriotas de Papel“.

“No solamente es esta noticia la que cuestiona la pretendida imagen del programa Ana Rosa (…) también fue inicialmente ocultada la conducta de tan afamada periodista (…)  propietaria de una SICAV (Argomaniz Inversiones) con un patrimonio que supera los 10 millones de euros y que gestiona el banco suizo Lobar Odie”


Hoy el citado empresario ha sido llamado  a declarar ante el juez que posiblemente lo dejará en libertad, por la imputación de los cargos de revelación de secretos y extorsión que lleva aparejada una pena de hasta 10 años de cárcel y, aunque es cierto que la presunción de inocencia debe imperar siempre en la imputación de un delito o falta, sin embargo ello no es óbice para tener correctamente y puntualmente informados, en particular, a los seguidores del programa de Ana Rosa, a los que simplemente se les ha dicho por su sustituto en la emisión del program de ayer del que todos estábamos expectantes en cuanto al tratamiento de la noticia, que: “a su debido tiempo se hablará de todo”, dejando en el aire la posibilidad de que el programa informe sobre las detenciones en el marco de la mencionada operación.

No es de recibo la ocultación de esta noticia, actitud que deberían valorar los seguidores incondicionales de quien no cumple con el deber de cualquier periodista que no es otro de mantener correcta e imparcialmente informado al público en general. Pero, como siempre, cada uno es cada uno y cada una es cada una, y hay quienes buscan el rigor en la información y otros que se tragan todo lo que le echan encima, cuentos o no cuentos, verdades o menos verdades, justificando incluso conductas como la que aquí criticamos.

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

La real pose

 

Después de aquel desaire de la reina Letizia a su suegra la reina emérita Dª Sofía el pasado 1 de abril al finalizar la misa de Pascua en la Catedral de Palma de Mallorca, han sido varias las fotografías en las que se ha podido ver a ambas como si nada hubiese pasado en una actitud perfectamente programada por la Casa Real para demostrar a sus “súbditos” que entre ambas no hay ningún mal rollo, además de intentar forzar la buena relación entre abuela y nietas, sobre todo con la heredera al trono a la que pareció molestarle el abrazo de aquella en un intento de hacerse juntas una fotografía por el fotógrafo real, cuya culpa de tan desairado comportamiento la mayor parte de la opinión pública parece atribuir a la Letizia, en una clara demostración pública que la relación entre reinas no es tan buena y que quien manda es aquella.

Pues bien, siguiendo con el marketing real, en el último posado de los reyes Felipe VI y Letizia con sus hijas en sus tradicionales vacaciones veraniegas en la citada isla, esta vez en el Palau de l’Almudaina y no en el de Marivent, su residencia de verano; en este caso sin la presencia de los eméritos, justificado por su hijo en el hecho de que D. Juan Carlos estaba “fastidiado”, lo que ha provocado que hayan vuelto a cargarse las tintas de los diferentes medios informativos en el hecho de la mala relación existentes entre ellos, atribuyendo de nuevo la responsabilidad a la estirada nuera.

Sea como fuere, lo que es evidente es la estampa idílica que el posado ha querido transmitir a quienes están interesados en la vida cortesana, convirtiéndolo en el más largo de la historia y queriendo demostrar una total naturalidad -forzada-, en las respuestas a distancia a las preguntas formuladas por los periodistas allí presentes que, en algún momento, propició el dialogo entre el matrimonio y sus hijas.

Para muchos este posado no va más allá que el de cualquier otra persona famosa que aparece en las revistas del corazón que son las que hacen el agosto -y nunca mejor dicho-, como una forma de acercase al glamour y a la vida ostentosa de unos pocos privilegiados, quizá intentando recrear aquellos cuentos de príncipes azules y princesas del pueblo que les contaban de niños para dormir y que, algunas niñas, sobre todo,  habrán deseado como un sueño inalcanzable recreándose en juegos de palacio colocándose una tiara de plástico en la cabeza o vistiéndose con algún disfraz de princesa. Para otros, los más monárquicos no es más que una clara demostración del buen funcionamiento de una institución que, según ellos, representa a España y a los españoles.

Sean cuales fuere las intenciones que llevan a muchos a comprar ese tipo de revistas que han convertido a la familia real en un elemento imprescindible del papel couche,  igual que se hace con otras instituciones importantes del país, como la presidencia del gobierno donde también viene siendo tradición fotografiar al presidente de turno, algunas veces con su familia, en su lugar de veraneo; no se pretende  criticar, ni mucho menos, a quienes les gusta recrearse con este tipo de posados, cada uno con su tiempo y su dinero hace lo que le viene en gana, pero debe entenderse que para algunos, sobre todo por la escasa y forzada naturalidad nos parezca cuanto menos algo ridículo, no sólo por el poco aprecio a una institución que dista mucho de ser democrática, en cuanto que la auténtica representación en una democracia parlamentaria debe ser la elegida por el pueblo de forma periódica mediante elecciones, distando mucho de serlo una institución a la que se le otorga un carácter vitalicio.

“… no se pretende  criticar, ni mucho menos, a quienes les gusta recrearse con este tipo de posados, cada uno con su tiempo y su dinero hace lo que le viene en gana, pero debe entenderse que para algunos, sobre todo por la escasa y forzada naturalidad nos parezca cuanto menos algo ridículo…”

Pero, así son las cosas, al pueblo hay que mantenerlo entretenido, a veces con partidos de fútbol, otras con alguna confrontación ideológica o patriótica y, como no, con algunas fotografías de la ostentosa vida que algunos llevan a nuestra costa. Y, como siempre, el debate esta servido: ¿monarquía o república?, la pena es que este debate no trascienda de determinados foros y se lleve a donde se tiene que llevar como es al parlamento, sin miedos, porque nunca hay que tener miedo a la voluntad del pueblo libremente expresada en las urnas.

Busco la esencia de las cosas cuando dibujo. Autodidacta que explora nuevas técnicas. Me apasiona el arte en todas sus manifestaciones. Vivo inmersa en mi locura y eso me hace feliz.

La reconstrucción del planeta

 

Dijo Albert Einstein que: “No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas”, y es que, está claro que el orbe nunca ha estado más en peligro que ahora, donde las cabezas nucleares de los misiles que las grandes potencias mundiales poseen están más calientes que nunca. No se trata de una actitud derrotista y mucho  menos alarmista, sino  una simple constatación de los hechos, con líderes al  frente de aquellas cada vez más exaltados, por una parte en respuesta a los conflictos bélicos existente en oriente medio con polarización en el control del mundo y de las reservas de petróleo y otras materias primas entre EEUU y Rusia, sobre todo con un Donald Trump cuya actitud bélica es más que manifiesta.

 

A lo anterior hay que añadir otra serie de conflictos que afectan a casi todos los países del mundo y más directamente a los ciudadanos, tales como el terrorismo, el narcotráfico, la inmigración ilegal, el hambre, el subdesarrollo, la contaminación y el consiguiente calentamiento global del planeta, que hacen que las bases del sistema capitalista se tambaleen, con una super población cada vez más exaltada por la indignación de la pésima gestión de quienes manejan los hilos del poder.

En definitiva, vivimos en un mundo enfermo física y mentalmente grave, donde la esquizofrenia hace que nos movamos entre ideologías antagónicas y radicalizadas en muchos casos, pasando de unas a otras según el movimiento del viento o los intereses del momento. Enarbolamos la bandera de la paz pero no dudamos en machacar a nuestro adversario político llegado el caso, en vez de buscar consensos que nos beneficien a todos, luchamos por los intereses de los animales o contra su maltrato pero no dudamos en comer carne, defendemos la igualdad de la mujer pero en nuestro ámbito privado dejamos que sean ellas las que lleven la carga del hogar y de los hijos, además de trabajar fuera de casa como si de superwomen se tratase, eso sin contar con los movimientos feministas para los que el hombre es un fiero enemigo sin evolucionar en línea directa con el  Hombre de Cromañón y, a veces, no es para menos.

Un simple botón lo controla todo, el mundo, lo creamos o no, está pendiente de un hilo cada vez más fino y todo por dos causas, la primera del aguante de sus habitantes frente a un poder global donde el dinero lo controla todo y la  avaricia de quienes lo tienen sin dejar lugar al bienestar de los peor tratados por el sistema y, la segunda, la incapacidad de nuestros representantes de llegar a acuerdos que equilibren la balanza entre países y personas ricas y pobres, reflejo propio de comportamiento humano que siempre busca quedar por encima de los demás, en una actitud soberbia y de dominio o control de los demás.

Nos enfrentamos, por tanto, a dos posibilidades ante tan grave situación, una la de levantar el pie del acelerador que hace que el mundo esté girando a una  velocidad vertiginosa incapaz de controlar o bien prepararnos para hacer frente a lo que se nos avecina, un planeta en vías de destrucción. En ambos casos la respuesta final será la reconstrucción. La reconstrucción de un sistema de valores que se transformen en reglas de obligado cumplimiento por aquello de que la norma sin espada no es más que palabra,  o la reconstrucción en el sentido al que nos lleva las palabras del Albert Einstein en principio citadas, a la reconstrucción de un planeta totalmente destruido, en el que quizá durante muchos años no quedará un resquicio para la vida.

“Nos enfrentamos, por tanto, a dos posibilidades ante tan grave situación, una la de levantar el pie del acelerador que hace que el mundo esté girando a una  velocidad vertiginosa incapaz de controlar o bien prepararnos para hacer frente a lo que se nos avecina, un planeta en vías de destrucción”


Ante esta descripción de los hechos lo normal es que todos entremos en el desánimo y en la resignación, pues entendemos que en nuestra minúscula existencia en comparación con el orbe y de las fuerzas que lo controlan poco podemos hacer. Sin embargo, las cosas no son así, todos y cada uno de nosotros aunque nos parezca mentira tenemos mas fuerza de la que nos pensamos, fuerza que si la unimos a la de nuestros semejantes puede desembocar un poder enorme.

No se trata de reventar o destruir el sistema como algunos dicen y hacer otro nuevo, no. De lo que se trata es de cambiar nosotros mismos para que nuestro entorno sea diferente, dicho de otra manera, adoptando una actitud diferente frente a lo que sucede en nuestro círculo social más inmediato, saliendo de la burbuja que todos nos hemos creado a nuestro alrededor para defendernos de los ataques externos, fomentando cada vez más una individualidad que hace que este planeta cada día se fracture más.

 

“De lo que se trata es de cambiar nosotros mismos para que nuestro entorno sea diferente, dicho de otra manera, adoptando una actitud diferente frente a lo que sucede en nuestro círculo social más inmediato, saliendo de la burbuja que todos nos hemos creado”


Si nosotros cambiamos hacia actitudes más generosas frente a los demás, más solidarias y con el único fin de hacer un mundo mejor, contagiaremos a quienes estén a nuestro alrededor. Se trata de adoptar una posición más activa frente a los problemas que nos afectan a todos, pero siempre con la predisposición de buscar soluciones que beneficien a la generalidad y no a unos pocos, no desde ideologías transnochadas  y manipuladoras sino desde ideas que sirvan para transformar el mundo, para su reconstrucción moral, porque mientras no gire sobre el eje del interés común o general no habrá nada que hacer e inevitablemente llegaremos a la destrucción total, quizá sin retorno. Si nosotros cambiamos indudablemente también cambiarán nuestros representantes, porque ellos están hechos de la misma pasta que el resto, pero, además, porque de nosotros dependerá su elección y su sustento en el ejercicio del poder.

Sí, es necesaria una revolución, pero una revolución de ideas, de principios, hacia dentro del ser humano. No hace falta sangre, ni voces, ni imposición de ideologías. Se trata de una revolución en silencio de la que tú ya puedes formar parte. Y, si no estás dispuesto o dispuesta a hacer nada, por lo menos cállate, porque tu ruido ya empieza a molestar.

 

Licenciado en Derecho. Técnico Superior en Telecomunicaciones. Asesor jurídico de Administración Pública. Administrador Plazabierta.com. Escéptico por naturaleza y soñador de vez en cuando.

Elecciones 2312

 

 

“La libertad. El gran anhelo de la humanidad, el fin deseado. Es curioso que según avanza la civilización el hombre está más dispuesto a renunciar a la libertad real a cambio de una realidad formal, a renunciar a la libertad individual en aras de una segura libertad colectiva. Solo falta por saber si se puede ser libre y estar seguro al mismo tiempo”
Anónimo siglo XXI

SODEBIESSA, Sociedad Para el Desarrollo y Bienestar del Estado, S.A., entidad corporativa responsable de la gestión de lo político, fiscal, financiero, social y legal.
-Doscientos treinta y seis años a al servicio del estado Ibérico para su orden y progreso-

Convoca
Transcurridos los cuatro años preceptivos, la fiesta de la participación ciudadana. Para lo cual han sido elegidos mediante sorteo cuatrocientos ciudadanos de pleno derecho de este estado, mayores de edad, de conducta intachable y curriculum conveniente, que han sido integrados en cuatro equipos, el rojo, el azul, el verde y el blanco. Las listas de los integrantes de cada equipo están disponibles en todos los sistemas de carácter público desde el mismo momento de la publicación de esta convocatoria.
Actos
Durante siete días se organizarán debates, coloquios y reuniones en las que participarán uno o más de los equipos según su deseo, tanto de forma presencial como mediante los distintos sistemas de comunicación.
El séptimo día cada ciudadano podrá decantarse por uno de los equipos, pudiéndolo hacer por cualquiera de los medios habilitados para tal fin y que son los ya habituales en convocatorias precedentes.
Satisfacciones
Los doscientos cuarenta que consigan clasificarse, según las ley 247/2173 para el reparto proporcional de votos, obtendrán una excedencia de cuatro años en sus trabajos habituales pasando a integrarse en el departamento de comisiones y debates de esta sociedad que asignará sus salarios según las condiciones establecidas para empleos de carácter público, siempre mejorando las condiciones salariales y sociales que detenten en la actualidad.
Catorce del equipo más votado obtendrán además de un mayor ingreso económico el privilegio de asistir a las juntas generales de la empresa para transmitir sus resoluciones al departamento ya mencionado.
Ocho más por cada dirección general de esta empresa podrán formar comisiones que asistan a las reuniones departamentales correspondientes cuando los jefes de departamento lo consideren oportuno.

Antonio Gonzalez y Gonzalez del Cerro.
Director General de Politica Legislativa y Libertades Ciudadanas.
Madrid a 10 de Mayo del 2312

Rafael López Villar

Nacido en 1953 en Orense. Vive en Madrid desde los cuatro años. Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española sobre la que tiene varios blogs.

Hipocresía e inmigración

Dice Pablo Casado que “No es posible que España pueda absorber a millones de africanos, y lamentablemente tengo que darle la razón habida cuenta que para hacer caridad primero tenemos que tener satisfechas las demandas de nuestra sociedad que, desgraciadamente son muchas y algunas de ellas tan urgentes que de ello depende el bienestar de muchas familias españolas. Tampoco se trata de que demos las sobras porque en el momento actual tampoco sobra tanto. Ahora bien, debemos preguntar al Sr. Casado que ha hecho su partido por los emigrantes aparte de poner alambres con concertinas para parar las avalanchas que en determinados momentos se producen en la frontera con el continente africano, cosa que también hizo el PSOE, o someter a los que han logrado su entrada a un absurdo examen de españolismo.

También estoy de acuerdo que el problema de la inmigración es un problema global o al menos europeo en cuanto que es éste el continente especialmente afectado, a lo que el gobierno del PP y también el del PSOE ha contribuido bastante poco para buscar soluciones, sólo parches puntuales que no arreglan una situación de la que especialmente somos responsables todos los países que vivimos sumidos en un sistema capitalista donde lo que impera es el poder del dinero y el bienestar de unos pocos, los más ricos, creando  desigualdades con determinadas zonas del planeta, lo que al final se traduce no sólo en la necesidad de que sus habitantes tengan que buscarse la vida en zonas más prosperas para poder subsistir. Países por otra parte, ricos muchos en materia primas, también explotados por el capital extranjero

Ningún argumento puede justificar el dejar morir a personas por la simple cuestión de haber nacido en el lugar menos adecuado para garantizar su subsistencia, pero tampoco es suficiente el argumento de permitir que todos los emigrantes procedentes de tales lugares se establezcan en nuestro país y, menos que se produzca un rechazo xenófobo donde la violencia es la única respuesta; de la misma manera que tampoco es admisible que la entrada se produzca de forma violenta, aunque comprensible cuando de lo que se trata es la opción de seguir viviendo o mal viviendo, o ¿acaso alguno de ustedes no defenderían con uñas y dientes su propia vida y la de su familia?.

La emergencia humanitaria exige respuestas inmediatas, respuestas o soluciones a largo plazo, donde la parte más débil, en este caso quienes huyen en muchas ocasiones de una muerte segura, no dejarles morir en las pateras o en las precarias embarcaciones que intentan llegar a nuestras costas o impidiendo el atraque en nuestros puertos de aquellas pertenecientes a ONG´s cuyo único fin es contribuir a aminorar las muertes por esta circunstancia. Cualquier país debería estar obligado internacionalmente a prestar el auxilio necesario a quien lo necesita, pero de la misma manera internacionalmente debe financiarse la acción de protección civil prestada.

 

“Cualquier país debería estar obligado internacionalmente a prestar el auxilio necesario a quien lo necesita, pero de la misma manera internacionalmente debe financiarse la acción de protección civil prestada.”

La cuestión, realmente se complica, cuando intentamos dar respuesta a la pregunta de qué hacer cuando las personas que han llegado a nuestras fronteras logrando la entrada en el país se han recuperado después de la adecuada asistencia sanitaria que les hemos prestado: ¿las devolvemos a su país sabiendo que de nuevo volverán a intentar huir de las condiciones paupérrimas en las que viven o de los conflictos bélicos en los que en los que están sumidos sus países?, ¿las acogemos aún sabiendo que no estamos en condiciones de recibir a tanta gente?.

Sería muy fácil recurrir al argumento o sentimiento de la solidaridad y la caridad que a la gente de bien nos puede aflorar ante estas situaciones, pero no se trata solamente de tener buenos sentimientos, se trata de humanismo, un humanismo que deben asumir todos los países, primero intentando solucionar las desigualdades económicas en el planeta, pero, también, colaborando con los países receptores por proximidad a los países de procedencia, primero con la financiación necesaria para una adecuada asistencia sanitaria y social y, por otra parte, siendo conscientes todos, y con ello me refiero a los ciudadanos de a pie, de que estamos ante un problema que no se puede solucionar echando a la gente y menos aún demonizándolos por ser de otro color o de otra raza.

El orbe esta en peligro, un peligro que afecta a todos y no solamente a los que huyen de sus países, quizá mañana seamos nosotros los que tengamos que emigrar, quién sabe, situación que todos en cierto modo hemos tolerado y que seguimos tolerando por pensar que la política no tiene que ver nada con nosotros. Basta ya de buenismos como el de Pedro Sánchez, que no digo que no sea oportuno ante situaciones de emergencia humanitaria, puesto que algo hay que hacer, pero no sólo para colocarnos medallas y menos aún para crear confrontación como hacen determiandos partidos de la derecha española.

 

Olga Sánchez Rodrigo

Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Suscríbete al magazine por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 2.990 suscriptores

Un libro que no te puedes perder

Jairo Junciel desgrana las peripecias de Aníbal Rosanegra para evocar un tiempo cuajado de intrigas, reyertas y aventuras, en un orbe en el que resuenan los nombres de Quevedo, Hernán Cortés o Calderón de la Barca. Rigurosamente documentada e inspirada por la obra de grandes autores del género como Alejandro Dumas, Rafael Sabatini o nuestro Arturo Pérez-Reverte 
Más AQUÍ »

 

Estadísticas del sitio

  • 130.441 visitas

Un sitio de confianza

Publicidad local

Ofertas especiales curso 2018-2019
Llámame +34 620174039

Restaurante El Rubio. c/ Caseríos del Sur.Piedrahíta, Ávila. España. Teléf: +34 920 36 02 10  haz clic aquí

Galería de Fotos

TE ACONSEJAMOS ESTE LIBRO SI TE PREOCUPA SU SALUD

Se puede encontrar en: El Corte Inglés, FNAC, AGAPEA, Casa del Libro, Librerías Picasso, Carrefour y on-line en amazon.es

8256 Remedios Naturales
Por José Enrique Centén Martín

Acceder | Designed by Gabfire themes