Archivo de autor
Sergio López
Historias escritas por sergiolopez
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

El club de los seres periféricos

Sí estuviéramos ante un tratado de medicina encontraríamos diversas alusiones a lo periférico, una de ellas hace alusión al sistema nervioso periférico, definido cómo: el responsable de regular las funciones involuntarias del cuerpo. Por ejemplo, el ritmo cardíaco, la respiración y la digestión.

 

También se habla de periférico cuando nos referimos, desde el ámbito de la informática, a dispositivos complementario de una computadora, impresoras, ratones…

Podriamos pensar pues que lo periférico, partiendo del contexto fisiológico, es un parte fundamental del engranaje para el funcionamiento del todo.

El ser periférico vive pues en una constante contradicción, teniendo la percepción de que no forma parte de lo esencial o de lo más importante, una percepción a veces alimentada por la vorágine centrista y otras por la propia endogamia periférica. Al ser consciente de esta contradicción las instituciones, catalanas y del gobierno central, tendrían que haber tenido el sentido de estado que se les supone y a partir de ahí estar dispuestos a dialogar, racionalizar el desencuentro y analizar los motivos del desafecto y propiciar un pensamiento positivo, generador de futuro y estabilizador.

“las instituciones, catalanas y del gobierno central, tendrían que haber tenido el sentido de estado que se les supone y a partir de ahí estar dispuestos a dialogar, racionalizar el desencuentro y analizar los motivos del desafecto y propiciar un pensamiento positivo, generador de futuro y estabilizador.”


Sin embargo en Cataluña la fuerza centrífuga, tendencia de un objeto a seguir una curva hacia fuera del centro, ha sido aprovechada por el independetismo para alimentar está tendencia periférica en beneficio de sus desaciertos, utilizándola cómo una cortina de humo para los casos Pujol, tres por ciento… y aprovechando la falta de política en todas las estructuras, ha elegido la posverdad cómo estrategia para desacreditar al todo, el estado español, y erigirse en víctimas oprimidas, dibujando escenarios inquisitoriales  y potenciando un pensamiento emancipador que liberaría al ser periférico de la hoguera centrista.

El Gobierno, acelerando la inercia centrifuga, con su falta de inteligencia política, ha dado permanentemente argumentos al sentimiento de desapego de los ciudadanos catalanes más moderados, y en este caldo de cultivo se han desarrollado las tesis independentistas, de modo que cerrada las puertas del dialogo solo caben soluciones drásticas. Dimisión del presidente del ejecutivo o nuevas elecciones.

Porque ante la inercia centrifuga de la periferia, el gobierno de la nación debía haber contrarrestado con la fuerza centrípeta, definida como una fuerza “real” que contrarresta a la fuerza centrífuga y evita que los objetos salgan volando de su lugar. Pero en vez de acudir al método el ejecutivo de Rajoy ha acudido al conocimiento vulgar, que según Platón sé caracteriza por ser superficial, subjetivo, acrítico, sensitivo y no sistemático. El resultado ha sido una visión deformada de la realidad española y una exposición innecesaria de las carencias de una constitución que debe ser sometida a un estudio profundo para su adecuación al realidad de este país.

Se está escribiendo este artículo al mediodía del uno de octubre. Esperemos que no se unan más socios al club de los seres periféricos y que las fuerzas reaccionarias que han acampado en los parlamentos de Francia, Alemania, Austria, Inglaterra… sigan de pic nic en nuestro país.

Pasado el tiempo de la concordia habrá que minimizar las consecuencias que los iracundos han sembrado en la conciencia colectiva de un pueblo, la inercia que ha generado el odio tutelado por los Goebbels de turno, y en ese escenario debe prevalecer la autoridad moral de los hacedores de puentes.

Las estructuras política de este país deben hacer propuestas coherentes y razonadas y que no solo enfoquen la cuestión catalana, sino los déficit que el estado de las autonomías ha generado con el paso del tiempo, entre ellos las consecuencia de las dadivas que los partidos que han gobernado en minoría han tenido que pagar a nacionalistas para poder sacar adelante la votación de su investidura cómo candidato a la presidencia, porque parte de este problema viene por la omertá que estos gobiernos tutelados por el nacionalismo sé ha visto obligado a acatar.

La respuesta bananera del ejecutivo presidido por Rajoy a una manifestación de ciudadanos, aunque en su origen estuviera la ilegalidad de una consulta que contravenía la constitución, no ha hecho más que escenificar la debilidad de un gobierno sin capacidad de dialogo, ignorante de las más elementales normas por las que conducir la convivencia del pueblo y tan absorto en su propia incompetencia que no ha valorado que un gobierno en minoría parlamentaria no puede solucionar, por sí solo, un problema de la magnitud que le ha planteado el gobierno de la generalitat, aunque contara con el apoyo institucional de otros partidos del arco parlamentario.

 

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

Las cicatrices del miedo

Según el diccionario de la RAE, el miedo es la “perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”
 

Primigeniamente todas aquellas amenazas con que los fenómenos naturales intimidaban al hombre, estos lo relacionaban con la magia para asi tratar de justificar sus miedos y, para luchar contra esa naturaleza amenazante y mágica acudían a fuerzas protectoras que los protegiesen, ofreciendo sacrificios y ofrendas, y de esas prácticas nacieron los dioses y después las religiones, y se pasó del miedo al relámpago al miedo a los dioses y de ahí a la manipulación del intelecto propiciando la ignorancia cómo mecanismo de control de las masas. La historiadora Joanna Bourke autora  de “El miedo: una historia cultural” sostiene que: “el principal transmisor actual del miedo son los medios de comunicación de masas, pero en todo caso se precisa de la credulidad de la sociedad para que el pánico estalle”.

 El miedo cómo emoción primaria y básica. El miedo cómo mecanismo de supervivencia ante lo desconocido, cuando lo desconocido, lo aún por llegar, parece como si lo hubiéramos vivido mil veces, como si hubiera salido del sueño y tratara de romperte la vida. Ese Déjá Vu que nos pasea por situaciones que no deseamos, premoniciones que desasosiegan el intelecto y ante la que no tenemos, en el corto plazo alternativas. La incomodidad de tener que adaptarse a lo imprevisible, una incomodidad espiritual que no física y que te hace volver continuamente la cabeza en un intento de cazar esas sombras que te estremecen.

Nos hemos acostumbrado al terrorismo yihadista, a la violencia contra la mujer, a las políticas neoliberales y sus consecuencias: la emigración de los jóvenes, el umbral de la pobreza y la pobreza misma, a las pateras y sus muertos, al paro, al hambre, a los desastres del cambio climático, a los nacionalismos y los populismos, a la corrupción institucional y las otras, a las filias y las fobias. Nos hemos acostumbrado a tantos submundos que vivimos en ellos sin saberlo.

“Nos hemos acostumbrado al terrorismo yihadista, a la violencia contra la mujer, a las políticas neoliberales y sus consecuencias (…)”

Nos hemos acostumbrado al sufrimiento ajeno y no somos conscientes que ese hábito solo enmascara el miedo a que algunas de esas amenazas se ceben en nuestro entorno más próximo. Hemos creado automatismos que nos inmunizan y hacen que el miedo no nos atrape tras cada noticia, tras cada muerte o tras cada ruptura de la convivencia y cada vez somos más débiles ante lo imprevisto y cada vez más el rito doblega a la norma, a la ley y nos desnuda ante la bestia.


La bestia enfermedad, la bestia pobreza, la bestia guerra, la bestia muerte…,  la intolerancia, el desamor, el fanatismo, la soledad…, esculpiendo en la memoria su código perturbador y haciendo saltar las alertas cuando el miedo ya ha conseguido distorsionar la realidad y solo nos queda nuestra conciencia como disciplina contra la anarquía del subconsciente.

Como expone Joanna Bourke, es preciso la credulidad para que el pánico estalle. La credulidad definida cómo: “Facilidad que tiene una persona para creer lo que otros le cuentan” . Por eso aparentamos una vida normal, el trabajo, la familia, los pequeños placeres, la cotidianeidad, la rutina de una vida sosegada, con los sobresaltos propios de los tiempos que corren. Porque eso es lo que quieren que creamos, que estamos instalados en el mejor de los mundos posibles.

Pero también existe una vida paralela, una vida que sentimos amenazadas y entonces el miedo actúa como una emoción que nos ayuda a rebelarnos y sobrevivir hasta conseguir un equilibrio entre la amenaza y los recursos para vencerla. Esa percepción de inseguridad, esa angustia de la que no somos capaces de sustraernos y que nos dejan el ánimo surcado por cicatrices a través de las cuales navegó el miedo.

Sé atribuye a Paulo Coelho la siguiente frase: “Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar”.

 

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

Posverdad: la realidad paralela

Fuente: Social Media & eLearning

A veces las palabras esconden oscuros presagios: nacionalismos, supremacistas blancos, xenofobia, machismo, tea party, millennials,  precariedad, vulnerabilidad de mujeres, inmigración, alt right, posverdad…y nombres propios, Trump, Le Pen, Putin, Kim Jong, Maduro… que alimentan estos malos augurios.

Todos los dictadores necesitan una base social sobre la que asentar sus carencias ideológicas, y que mejor base social que aquella que sustentan movimientos políticos marginales o minoritarios, de inicio, y con un claro contenido ideológico radical, normalmente de extrema derecha, que pretenden romper la pluralidad, Franco utilizó a la falange y ahora Trump se vale de la Alt Right,  grupo cuyo activismo se da a través de internet, donde sus miembros permanecen en el anonimato y son  la mayoría de ellos jóvenes anti-establishment y sin jerarquía ni líderes.

Las redes sociales han contribuido a una nueva cultura y las ideas han cruzado y cruzan fronteras a una velocidad de vértigo y ese vértigo ha llevado a una juventud, que se siente desheredada por el sistema, a compartir rabia, experiencias y anhelos, ante una situación en la que se consideran  traicionados por una clase política, financiera y sindical, cada una con su parte alícuota  de responsabilidad, que les han robado la luz al final del túnel, dejándolos huérfanos y al socaire de los populismos. Y asi surge, como un valor al alza, lo incorrecto como argumento contra lo políticamente correcto.

“Las redes sociales han contribuido a una nueva cultura y las ideas han cruzado y cruzan fronteras a una velocidad de vértigo y ese vértigo ha llevado a una juventud, que se siente desheredada por el sistema, a compartir rabia, experiencias y anhelos, ante una situación en la que se consideran  traicionados por una clase política”

Estamos ante un cambio de ciclo complejo por la aparición de estas nuevas, ya no tanto, formas de comunicar a través de las redes sociales, donde a veces la identidad es ficticia, lo que permite un mayor grado de contestación y promoción de ideas, que por su cruda exposición de la realidad calan en los sectores más desprotegidos, sectores marginados pero con un grado de formación impensable en otros momentos históricos tan reivindicativo cómo el que estamos viviendo. Este hecho hace que estos movimientos vayan asentándose con mayor rapidez y con una solidez tal que han llegado a modificar el arco parlamentario en países como España.

La realidad ha mutado hacia espacios ideológicos radicalizados, de ahí el esfuerzo, quiero creerlo asi, del líder socialista Pedro Sanchez por posicionar al PSOE en el escenario ideológico que le corresponde, un partido de izquierda sin los afeites con que el sistema financiero ha venido maquillando a las socialdemocracias europeas. Ha llegado un momento en que la ciudadanía no distinguía, apenas algunos matices, las políticas conservadoras de las progresistas y ocurre como con los cangrejos ermitaños, que ocupan las conchas de caracoles muertos para protegerse, a esto se llama tanatocresis, que consiste en el aprovechamiento que realiza una especie de los restos, excrementos, esqueletos o cadáveres de otra especie con el fin de protegerse o de servirse de ellos como herramientas. Pues bien ambos partidos, conservadores y progresistas, han institucionalizado la tanatocresis, es decir se han usado mutuamente como protección ante posibles adversarios, tanto por la derecha como por la izquierda, de tal forma que el ganador permitía al perdedor cierto grado de “utilidad” para asi tener siempre a mano una tarjeta de invitación por si había que cambiar de concha protectora. Es decir por si la bancada azul cambiaba de inquilino.

Estas tendencias vienen acompañadas de nuevos lenguajes, el lenguaje de la posverdad, término aceptado recientemente por la RAE y que definen cómo: aquella información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, “sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público”, es decir un lenguaje alternativo en el que la verdad pasa a ser algo secundario, el lenguaje como instrumento de manipulación de la opinión pública y a través del cual el rumor se convierte en noticia de primera plana, permitiendo la aparición de una constelación mediática, paralela a unos medios de comunicación que cotizan a la baja,  mientras simultáneamente suben los nuevos “gatekeepers”, aquellos que tienen el poder de decidir si dejar pasar o bloquear la información y que tienen su laboratorio en los motores de búsqueda y redes sociales, sitios web, editoriales y canales informativos, que terminan repitiendo afirmaciones posfácticas sin argumentación. La posverdad como mentira emotiva.

En nuestro país Mariano Rajoy se equipara a Donald Trum en EE.UU y Nigel Farage en Reino Unido en la utilización de la posverdad como una potente arma de divulgación política, no solo de su ideología, sino de sus políticas excluyentes y de claro signo proteccionista de las elites financieras. El desprestigio de la verdad como estrategia política del poder institucional. No importan si un hecho ha sucedido o no, importa que alguien crea que ha sucedido.

Para el sociólogo Félix Ortega la manipulación de la información hace que el público no pueda conocer qué es verdad y qué falsedad. Esto se debería a la transformación de la comunicación política en propaganda, la pérdida de principios éticos por el periodismo actual y su sometimiento a intereses totalmente particulares así como la puesta en escena de los políticos hacia el espectáculo, la manipulación y la fragmentación de la ciudadanía.

No obstante seguimos confiando en la fortaleza de las instituciones como garantes contra este tipo de manipulación, y repetimos como un mantra frases como, ¡¡¡es un gobierno en minoría¡¡¡ , ¡¡¡la fortaleza está en el congreso¡¡¡, ¡¡¡la oposición controlara las políticas que vayan contra al interés general¡¡¡. El gobierno de Rajoy nos ha demostrado lo equivocado de estos planteamientos conformistas y la historia está para recordarnos los horrores a que llevan la manipulación  de la voluntad popular a través de la propaganda política y el uso de la posverdad como herramienta de adoctrinamiento ideológico. En la Europa de los años 30 del siglo pasado existía el mismo grado de conformismo con respecto a políticas semejantes. “Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”. Este pensamiento fue compartido por el nazi Goebbels, el fascista Queipo de Llanos, Lenin…

Según Mark Twain: “La historia no se repite, pero rima”.

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

La cuestión andaluza: Susana entre el PSOE y Andalucía

Sí Pedro, si la obligas a escoger entre el PSOE y Andalucía, escogería Andalucía y hará suya la bandera, el estatuto, el 4 de Diciembre, el 28 de Febrero y hasta la huelga de hambre de Escuredo,

pero no dimitirá como este cuando no consiguió mayor competencias para Andalucía y una reforma agraria, ni tampoco dimitirá como Rodríguez de la Borbolla, cuando reclamó mayor cuota de autogobierno para Andalucía; no, Susana se enrocará en el pasado reivindicativo andaluz pero no aportara soluciones de futuro para Andalucía, porque el futuro es ella envuelta en la música y letra del himno andaluz.

Susana, como muchos responsables políticos mediocres, se enroca en su poder institucional y desde esa atalaya amenaza, reparte dádivas, exige adhesiones y se sumerge en el Aqueronte buscando los cadáveres que ella misma enterró, negándoles el óbolo que debía cobrar Caronte para poder pasar a la otra orilla, y como no podía esperar cien años para que pasaran gratis, pues eso, se ha sumergido y ha rescatado a Chaves, Griñan y compañía para que la jaleen en su pírrica victoria congresual. Y digo yo, ¿Qué necesidad tendrían tantos “ex” en dejarse rescatar? No deben olvidar que muy pocos mortales han conseguido cruzar dos veces victorioso el Aqueronte, uno fue Hércules y el otro Orfeo.

Susana ha enfrentado la institución a la ideología y, llegado el caso, en ese enfrentamiento apostaría por la institución. Andalucía liderada por Díaz contra el PSOE liderado por Sanchez. No se ha dado cuenta que jamás liderara el socialismo español, al menos a través de un liderazgo obtenido con limpieza y honestidad, desde comportamientos leales y respeto al adversario, circunstancias las expuestas que no ha esgrimido en su último intento de abordar la Secretaria General del PSOE.

“Susana ha enfrentado la institución a la ideología y, llegado el caso, en ese enfrentamiento apostaría por la institución. “

Se ha atrincherado en Andalucía dispuesta a inmolarse cosida a la bandera verde y blanca. A través de un discurso propio de los cuarteles de antaño, mitinero y deslavazado, ha expuesto su máxima: yo aquí, en Andalucía soy la única autoridad, quiera el PSOE o no ¿y sí se cuestiona esté liderazgo? ¿sí se pone a prueba está condición de irreductible? Dudo que tuviese la elegancia de dimitir y seguramente rompería la gobernabilidad del PSOE en Andalucía.

Su argumento político más pertinaz es reivindicar “igualdad de trato” de Andalucía con respecto a Cataluña, como en 1980 cuando Manuel Clavero Arévalo, ministro de UCD para las regiones, que para expresar su disconformidad con la construcción de un proceso autonómico de dos velocidades, popularizó el famoso “café para todos” dimitiendo ante la negativa del gobierno central a que Andalucía tuviese el mismo trato que las comunidades consideradas históricas. Susana Díaz arranca desde esos posicionamientos preautonómicos en contraposición a la España nación de naciones, a la España plurinacional de Sanchez, y desde este posicionamiento nacionalista se acomoda en los inicios reivindicativos de la Andalucía del siglo pasado buscando refugio en Escuredo y Borbolla. Resulta patético ir a remolque de las reivindicaciones nacionalistas catalanas para reclamar la misma cuota de “satisfacciones” para Andalucía, cuando el órdago catalán es una apuesta por la independencia, y es complicado una mesa que soporte un café para todos bajo esas circunstancias.

Entiende que por ahora el único punto flaco que presenta Sanchez es su aceptación de ciertos “privilegios” para Cataluña como moneda de cambio, mero subterfugio, que sirva para desbloquear la cuestión catalana. El debate territorial como arma arrojadiza en vez de como herramienta de concordia y cohesión. Desde este posicionamiento pretende tejer alianzas y estrategias que se subordinen a sus postulados andalucistas, para debilitar, de nuevo, a Pedro Sanchez, un andalucismo que a través suya gimotea derechos y denuncia agravios con respecto a otros territorios, esgrimiendo el complejo de los desheredados: “No quiero caridad, quiero solidaridad y equidad”, en vez de plantear políticas de estado y liderar la cohesión desde el Sur a través de políticas solidarias en materia de educación, sanidad, dependencia y esgrimir con orgullo la bandera andaluza, pero con la misma responsabilidad esgrimir también el ideario socialista y no amenazar con la ruptura. La prueba del fracaso de las políticas sociales es que en la reciente remodelación de Junio las consejerías que han cambiado de titulares han sido, Sanidad Educación, Empleo, Justicia, Agricultura y Cultura.

La bandera de la igualdad no se puede enarbolar contra el socialismo desde el socialismo, se puede enarbolar desde el susanismo y no desde la presidencia de la Junta de Andalucía y no se le puede espetar al Secretario General de todos los socialistas, también el suyo, que esto es como las lentejas, el que quiera las come y el que no las deja. Es decir Pedro, que gracias por venir a Andalucía, pero que aquí no pintas nada.

Andalucía, donde Susana Díaz en 2015 obtuvo los peores resultados, en porcentajes, y el segundo peor en número de escaños, de la reciente historia andaluza y con un gobierno rozando la mayoría absoluta necesaria para gobernar, coaligado con Ciudadanos. Una presidenta que ha renovado su ejecutivo, como consecuencia del degaste tanto institucional como orgánico, casi en el ecuador de la legislatura y que a menos de dos meses de esa renovación nombró a cuatro de los cinco consejeros cesados altos cargos de la Junta de Andalucía, las puertas giratorias de las administraciones públicas. Con este bagaje institucional pretende Susana echarle un pulso al socialismo español desde la Presidencia socialista de la Junta de Andalucía.

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

DESDE LA ATALAYA DEL 26J

resultados electorales

atalaya 26J

La mañana apacible del litoral mediterráneo se percibe desde el calendario como un remanso de sosiego, es domingo y la bonanza de la suave brisa del viento de levante invita a las familias, sin distinción de clases o rangos, a disfrutar, sombrillas y esterillas en ristre, del recién estrenado verano. En el hemisferio norte apenas hace unos días que el sol  pasó por el trópico de Cáncer, el solsticio de verano, el dia mas largo.

El 26J, precedido del solsticio y de noches de aquelarres, hogueras y baños en el mar a las doce de la noche. Noche de San Juan, tradiciones de lunas menguantes, ritos y conjuros. Noche de moragas y “juas”. El fuego como elemento purificador y el agua del mar como pócima para conseguir la belleza eterna.

Desde la atalaya del 26J Europa contempla el Brexit; el Reino Unido desde su Midsummer particular ha decidido abandonar las estructuras de la UE, y lo han decidido, mayoritariamente, aquellos que mas se beneficiaban de estas estructuras, y los integrantes mas mayores de la pirámide poblacional, el 61% de los mayores de 65 años votó a favor de que el Reino Unido saliese de la UE, al contrario que el 75% de los jóvenes de entre 18 y 24 años que apostó por la permanencia. “La generación más joven ha perdido el derecho a vivir y a trabajar en 27 países. Nunca sabremos el alcance de las oportunidades, las amistades, los matrimonios y las experiencias que les han sido negadas. La libertad de movimientos nos ha sido arrebatada por nuestros padres, tíos y abuelos”, acusa Nicholas Barrett.

 Como casi siempre y en Reino Unido también, el futuro se va por el desagüe. Uno de los argumentos sobre el que ha girado la campaña del no a Europa ha sido básicamente el miedo a los inmigrantes, “esa gente que ya han agotado el estado del bienestar del continente y que ahora pretenden lo mismo con Britania” Sin darse cuenta que la población mayoritariamente de inmigrados con los que coexisten son extra comunitarios.

Tal ha sido la confusión generada en el Reino Unido por el triunfo del Brexit, que decenas de votantes llamaron a la Comisión Electoral el mismo viernes para preguntar si podían cambiar su voto y reconocer que habían optado por la opción “leave” en señal de “protesta”, pero con la certidumbre de que el Reino Unido se iba a quedar dentro de la UE, según informe ‘The Independent’.

El control de las fronteras, ese miedo cosido al alma que los xenófobos tejen contra los diferentes, y la arrogancia de las elites y las grandes ciudades hacia el resto del país, esas zonas donde la economía nunca acabo de recuperarse de la gran recesión, y donde se ha votado “leave”, según nos explica en su magnifico articulo Roger Senserrich: Brexit: campo, ciudad y los perdedores de la globalización. Esa globalización que no ha sabido ser solidaria para asegurar que ninguna región se quede atrás y que esta permitiendo que los populismos desde Le Pen o su homologo británico Nigel Farage, hasta Beppe Grillo ocupen casi una cuarta parte de los escaños de la Eurocamara.

“¡Parad a Boris Johnson!”. Esa es la consigna interna que resuena también en las últimas horas dentro del Partido Conservador ingles. ¡Parad a Donald Trump¡ ¡Parad a Marina Le Pen¡ ¡Parad a Grillo¡ ¡Parad a Christian Strache. Parad el populismo para que Jo Cox se la ultima victima de la radicalización de la vida cotidiana.

Hoy y a estas horas, falta apenas una hora para que se cierren los colegios electorales, con una caída significativa de la participación, la incertidumbre, no tanto en el resultado como en la cuadratura de esos resultados, para conformar gobierno atenazan a la sociedad de este país, un país recién salido del letargo institucional mas prolongado de la democracia y al que ninguno de los líderes ha aportado soluciones ante la previsibilidad que las urnas  arrojen resultados similares a los del 20D. Un solsticio político que esta noche podría llegar a su cenit y que se ha caracterizado por la excesiva carga ideológica que han impregnado las decisiones a la hora de posibles pactos de gobiernos.

La extrema derecha aun no es visible en España y la amenaza de los populismos parece, que de momento, ha sufrido una implosión que permitiría un arco parlamentario en el que apenas se exteriorizasen posturas radicales, tan solo la cuestión catalana y en menor medida la vasca y gallega parece ser que podrían poner en riesgo la falta de consenso a la hora de un gobierno de izquierdas.

“La extrema derecha aun no es visible en España y la amenaza de los populismos parece, que de momento, ha sufrido una implosión que permitiría un arco parlamentario en el que apenas se exteriorizasen posturas radicales, tan solo la cuestión catalana y en menor medida la vasca y gallega parece ser que podrían poner en riesgo la falta de consenso a la hora de un gobierno de izquierdas.”

Los independentistas y sus aliados tienen materia de reflexión con lo ocurrido en Reino Unido y una lectura exigida, nadie duda de la legitimidad del proceso que ha conducido al Brexit, pero cada vez son mas los que dudan de la legitimidad y la honestidad de los dirigentes pro Brexit en cuanto a las tergiversaciones que han hecho de la realidad europea para conseguir sus objetivos.

Desde la atalaya del 26J y ya casi en el ocaso, en esa parte del hemisferio no visible en que se aloja el sol, con los colegios electorales cerrados, solo queda esperar y pensar que será posible la gobernabilidad de un país que exige posicionamientos políticos solidarios en las negociaciones y en la posterior gestión de esa globalización, para evitar que haya vencedores y vencidos y de esta manera evitar que el miedo alimente el populismo y de cabida a la extrema derecha en nuestro país. Está en sus manos señorías.

 

 

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

ESPECIAL 26J: Del PSOE y el suicidio de los delfines

Hay diversas teorías sobre el suicidio de los delfines. A veces captan señales ajenas y se desorientan chocando contra grandes barcos o dirigiéndose a las playas en un “suicidio involuntario”. Suelen seguir a un guía o “líder”.

Si el guía decide quitarse la vida o se desorienta, a veces el grupo le sigue provocando un suicidio en masa, también se relacionan estos suicidios con problemas de contaminación, enferman y van a morir a la costa

Comenta Iñaki Gabilondo en su espacio de la cadena SER, La Firma, que al PSOE le espera una disyuntiva dramática a partir del 26 de Junio. “Ha de suicidarse eligiendo entre la guillotina y la silla eléctrica, entre apoyar a Unidos Podemos o permitir que gobierne el PP”.

Este pensamiento lo corrobora los datos del CIS, organismo que establece un techo de 80 escaños, según los sondeos, para el  PSOE. Partido que estaría navegando en tierra de nadie desde un punto de vista de la dificultad que tiene en fijar el voto ideológico entre los indecisos. Siempre según fuentes del CIS, habría un 8% que aún no han fijado su intención de voto y se escoran desde los que dudan entre PP o PSOE, entre PSOE o Ciudadanos o entre Podemos y PSOE. Demasiados colores en la paleta de un Pedro Sánchez, que aunque se resiste, siguen empeñados en guiarle la mano.

Mientras Europa se engalana para el fútbol y el fútbol engalana a Francia, París se convierte en el epicentro de un país envuelto en protestas por la reforma de la ley laboral. Descendientes de españoles a ambos lados de las barricadas, por una parte Philippe Martínez el líder de la CGT, el principal sindicato de Francia y por otra el primer ministro Manuel Valls, ambos protagonistas en Francia de una historia vivida hace ya cuatro años en nuestro país. Particularmente hecho de menos en nuestro país mas a un Martínez que a un Valls.

En este contexto el 26 de Junio España se enfrenta a un dilema sin precedentes, las urnas habrán señalado, de nuevo, caminos de entendimiento y los ciudadanos absortos en Eurocopa, matanzas, protestas ya vividas y con los resultados del Brexit ya conocido apenas unos pocos días antes, tendrán que decidir quien debe gobernar y quien debe estar en la oposición. Ese es el camino que señalan las urnas, todo lo que venga después es pura transversalidad.

“En este contexto el 26 de Junio España se enfrenta a un dilema sin precedentes, las urnas habrán señalado, de nuevo, caminos de entendimiento y los ciudadanos absortos en Eurocopa, matanzas, protestas ya vividas y con los resultados del Brexit ya conocido apenas unos pocos días antes, tendrán que decidir quien debe gobernar y quien debe estar en la oposición”

¿El suicidio del PSOE…? No es como dice Gabilondo, se asemeja más al suicidio de los delfines, a saber, mensajes erróneos, liderazgos, y no solo el de Pedro Sánchez, varados en orillas ideológicas turbulentas, que han llevado, desde hace mas de una década, a la social democracia española a un suicidio en masa por la contaminación liberal de los hasta hace poco tiempo grandes lideres del PSOE, no todos.

El suicidio del PSOE no la marca la complejidad de una decisión arbitraria, porque a priori nunca podrá ser racional una decisión que ha de mecerse en el antagonismo entre una abstención que beneficiaría al PP o un cheque en blanco a  Podemos.

El suicidio del PSOE ha sido un suicidio cocido a fuego lento, hasta el punto que desde la estructuras mas básicas como las agrupaciones municipales, hasta las provinciales o regionales, con sus secretarios generales al frente, se han preocupado mas por consolidar su poder orgánico, ganando congresos sin preocuparles la sangría de votos que se producía en cada elección local, autonómica o nacional.

El suicidio del PSOE viene marcado por la falta de debate interno, por un cierto acomodamiento de sus bases, por la excesiva institucionalización de los cuadros orgánicos y por la dependencia de esos cuadros a los resultados electorales para permanecer en los asientos, inmersos de esta manera en un bucle diabólico, a mas institución mas obediencia a los aparatos, para asi los aparatos seguir siéndolos, asegurando sillones institucionales para obtener poder orgánico y asi hasta el infinito, hasta que el infinito se ha agotado.

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

ESPECIAL 26J: Entre el liderazgo y el caos.

 

Hemos podido leer estos días una noticia en el Huffington Post, titulada: “La razón por la que todas las estatuas griegas tienen el pene pequeño” en la que se desarrolla la teoría del profesor Andrew Lear, de la Universidad de Harvard, según el cual , un pene pequeño y no erecto era algo codiciado para los hombres de la antigua Grecia porque se asociaba a la moderación y al control de los impulsos, que para los griegos eran unas de las principales virtudes de la masculinidad.

Seria la antítesis del, “usted no sabe con quien esta hablando” o “aquí mandan mis santos… atributos” Esa propensión a escenificar lo irracional desde un escenario tan poco edificante y tan poco convincente, que suelen utilizar los mediocres cuando sus argumentos acaban en la vía muerta del desafuero.

Esto no quiere decir que los moderados sean los auténticos machos alfa, que según el canon griego deberían serlo, ni que los desaforados sean sumisos, los machos beta de una sociedad en busca de un líder. No, no es una cuestión de atributos, mas bien es una cuestión de valores, de apostar por la racionalidad, y quizás por eso los griegos, en la escenificación del hombre ideal, postergaban el tamaño de los genitales, en ese concepto que tenían de la proporcionalidad y en la que el hombre era la medida del universo, y por lo tanto ese universo debía estar regido por la armonía, basada en la medida y la proporción.

Estamos inmersos en un periodo convulso de la historia, en el que el concepto del hombre como un ser racional e intelectual ha pasado a un segundo plano, para dar paso al macho beta como prototipo del líder, aquel que antepone el tamaño al control de los impulsos. Optamos por los políticos vociferantes, mediáticos y mitineros, en detrimento de los humanistas. De ahí el auge de los nacionalismos y la extrema derecha en este continente, cuna de dioses y hombres que en sus inicios intentaron explicar el caos.

El liderazgo tranquilo es el que basa su estrategia en la medida y la proporción, el que utiliza la razón para a traves de estos conceptos buscar la armonía, aquel que intenta ordenar el caos desde la predicción de sus consecuencias. Ese es el líder que este país anhela, y si embargo, con lo que nos tropezamos en las plazas y los escenarios mediáticos, en las instituciones y los partidos políticos de este país, son lideres beta, lideres que pretenden convencer desde lo gestual, aquel al que no le importa romper los equilibrios naturales con tal de alimentar su ego, en un claro ejercicio de mediocridad.

En pleno periodo de elecciones, no hemos dejado de estar en campaña desde el 20D, ¿habéis oído a alguno de los lideres recurrir a la literatura, a la historia, a la filosofía para ilustrar sus discursos? Ninguno, todos en mayor o menor medida, han optado por demostrarnos que sus atributos, llámense programas, números de escaños o proporcionalidad en el numero de votos obtenidos, son mas “abultados” que los del adversario, dándoles la razón a Andrew Lear y a los antiguos griegos, en que esta manifestación de “grandeur” los alejan de las virtudes del hombre, de tal forma que eran representados escultóricamente, con grandes atributos, los borrachos, los descontrolados, los impulsivos.

 

“¿habéis oído a alguno de los lideres recurrir a la literatura, a la historia, a la filosofía para ilustrar sus discursos? Ninguno, todos en mayor o menor medida, han optado por demostrarnos que sus atributos, llámense programas, números de escaños o proporcionalidad en el numero de votos obtenidos, son mas “abultados” que los del adversario”

La ética del liderazgo y la eficacia, en cuanto la aplicación de ese liderazgo a la obtención de un fin, pactado entre los ciudadano y el líder, conducen al equilibrio, y en el resultado de esa ecuación es donde radica la diferencia entre autoridad y poder. Una sociedad que necesita el liderazgo armónico, racional, para gestionar el caos producido por la concentración del poder en los sistemas financieros, y que han terminado por anular la capacidad de los estados para gestionar sus propios recursos y poder legislar en beneficio del interés general. Existe una disposición en la naturaleza a responder con fuerza renovada al caos y no al equilibrio, en ese momento estamos y hoy por hoy no veo al líder capaz de gestionar este caos.

Volamos en alas de sueños imposibles y desechamos realidades que golpean, mas que las retinas, la esencia misma de la condición humana. Nos han acomodado en el caos sin intentar buscar un orden que lo explique, y asi vivimos las tragedias de otros seres humanos como una rutina más de nuestro día a día, impasibles y discutiendo el orden establecido por la propia naturaleza, el orden que marca la supervivencia de las especies.

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

Tiempos modernos.

 

Una de las claves del proceso democrático es el hecho de poder elegir en libertad, a traves de las urnas, a los que deben representarnos en las distintas instituciones.

A partir de aquí se inicia la acción política propiamente entendida como tal: la gobernanza, y esta puede ser a través de una mayoría absoluta o, si esta no se da, mediante pactos o alianzas.

Se define la gobernanza como  ”El arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía. Por lo tanto, esta gobernanza habrá de tener en cuenta la armonía necesaria con el pueblo.

Si analizamos los resultados electorales comprobaremos que el pueblo votó el 20D, en un porcentaje importante y por primera vez,  en función de la necesidad de cambio en la acción política de los partidos al uso. Es decir había que cambiar lo establecido para regenerar las instituciones y para llevar a buen termino esta regeneración se necesitan lideres, que como señala Sun Tzu, “avancen sin codiciar la fama y se retiren sin temor a la deshonra, cuyo único pensamiento sea proteger a su país y hacer un buen servicio a su soberano”, en este caso que nos ocupa su soberano es el pueblo. Aunque Sun Tzu lo aplica al arte de la guerra, también tendría encaje esta reflexión para el arte del buen gobierno.

De momento los lideres de los  nuevos partidos, a priori, cumplen estos requisitos de honestidad, transparencia y solidaridad con las clases mas desprotegidas, al menos en su doctrina ocupan un lugar preferente y su argumentarlo durante todo este periodo ha girado en torno a presentarse como la regeneración de una política cuyos lideres habían vulnerado estos principios, que tan bien había definido Aristóteles, estableciendo que:  “si el fin del gobierno es el interés general, la forma de gobierno será auténtica; cuando es el interés particular de los gobernantes, la forma de gobierno estará alterada”.

Habrá que dialogar y a través de la palabra establecer alianzas y estos contratos entre afines, en unos casos, y en otros entre diferentes, vendrán marcados por coaliciones que, en ocasiones, podrían llegar a poner en riesgo la gobernanza.

Habrá que esperar pues para sacar conclusiones sobre la estabilidad que esas alianzas puedan proporcionar. La estrategia de los urdidores de estas alianzas deben planificarse en base a una serie de parámetros tales como, la asunción de la diferencia doctrinal entre los socios; doctrina que emana de ideologías diferenciadas, asimétricas en algunos casos, y que pueden hacer fracasar la política si se ponen como línea roja en la mesa de la gestión de los asuntos públicos.

Otro de los parámetros a tener en cuenta es la necesidad de respetar el liderazgo, un liderazgo que procede de otras orillas y donde los egos pueden absorber la sabiduría y la necesidad de una disciplina, sin la cual la acción de gobierno tiende a fracasar.

En esa frontera entre el interes general y el particular que sirvió a Aristóteles para establecer los márgenes diferenciales entre una forma de gobierno auténtica o una alterada, en ese escenario es en el que el pueblo espera que se interprete su voluntad de cambio y exige que la legitimidad, honorabilidad y transparencia se proyecten sin la interferencia de unas alianzas mal trenzadas.

“Esperemos, que a diferencia de la película de Chaplin, el ciudadano no acabe perdiendo la razón  ante la mecanización de los procedimientos democráticos.”

 

Tiempos de cambios, tiempos modernos. Esperemos, que a diferencia de la película de Chaplin, el ciudadano no acabe perdiendo la razón  ante la mecanización de los procedimientos democráticos.

La desesperación del ciudadano ante la falta de rigor en los planteamientos de las políticas al uso y la incoherencia ideológica de los “lideres antiguos” no puede conducir a los “nuevos” a perseguir la excelencia atendiendo mas a la eficacia que a la eficiencia. Atendiendo mas a la consecución de los objetivos partidistas sin reparar en el gasto democrático que ello puede acarrear.

Sergio López
Esteponero del 52 y observador de la actualidad. Blogista independiente. Ex de muchas cosas y de casi todas orgulloso. Enfermero militante y político en las barricadas, dos vocaciones al servicio del ciudadano.

Buscar en Archivo

Buscar por Fecha
Buscar por Categoría
Buscar con Google

Galería de Fotos

Acceder | Designed by Gabfire themes