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Aprende a circular por una glorieta o rotonda

glorieta a vista de pájaro

circulación por una glorieta

Si quieres pasar un rato entre divertido y tenso, y al mismo tiempo aprender lo que no se debe hacer cuando circulas por una glorieta o rotonda,

nada más tienes que acercarte a la primera que tengas cerca de tu casa y te aseguro que comprobaras que uno cada cinco conductores lo hacen tal y como indicamos en este articulo, el resto, aparte de poner su integridad física en peligro, están creando situaciones de peligro, obstaculizando en la mayoría de los casos el tráfico.

Es por ello que nos hemos puesto manos a la obra en recordar a todos los conductores como se debe de circular por estos espacios cada vez más utilizados en nuestras carreteras con el fin de hacer el tráfico más fluido.

Existe una gran variedad de diseños de glorietas, pero en todas ellas el conductor debe tener en cuenta los mismos principios: ceder el paso a quienes están dentro de ella y escoger el carril que considere más adecuado en función de la salida que vaya a tomar; una vez dentro, tiene preferencia el vehículo que está ocupando un carril respecto al que va a acceder a él; y, para salir de la glorieta, es imprescindible situarse previamente en el carril exterior; y si no ha sido posible, efectuar un nuevo giro para colocarse con tiempo en esa posición.

A pesar de esto, muchos conductores preguntan cómo debe circular por estas intersecciones y algunos –por desconocimiento o irresponsabilidad– incumplen las reglas que rigen la circulación por las glorietas. Tenga en cuenta que no existen carriles establecidos en función de la salida que vaya a tomar: la glorieta es una vía de sentido único, generalmente con varios carriles, que tiene las salidas situadas en su carril derecho, como si se tratara de una autovía.

infografía general

circulación glorieta

“ceder el paso a quienes están dentro de ella y escoger el carril que considere más adecuado en función de la salida que vaya a tomar; una vez dentro, tiene preferencia el vehículo que está ocupando un carril respecto al que va a acceder a él; y, para salir de la glorieta, es imprescindible situarse previamente en el carril exterior; y si no ha sido posible, efectuar un nuevo giro para colocarse con tiempo en esa posición. “

¿Sería correcto salir desde el carril izquierdo de una autovía cortando la trayectoria del que circula por el carril derecho? Le recordamos cómo debe circular por una glorieta para no tener problemas y respondemos a preguntas como ¿qué es una glorieta?, ¿cómo sabemos que estamos ante una glorieta?, ¿cuál es el sentido de circulación?, ¿quién tiene la prioridad?, ¿y si existe señalización regulando la preferencia?, ¿por qué carril debo circular?, ¿cómo utilizo los indicadores de dirección?, ¿cuándo pongo el intermitente para salir?,  ¿puedo salir directamente desde un carril interior?  ¿Y si el carril exterior está ocupado?. Estas preguntas encuentran su respuesta en los tres casos especiales que exponemos a continuación.

TRES CASOS ESPECIALES

¿Quiere saber cómo circular en glorietas partidas sin señalizar?

infografía glorieta sin señalizar

glorieta sin señalizar

¿Qué ocurre cuando un camión de grandes dimensiones debe afrontar una glorieta? 

infografía glorieta camiones pesados

circulación en glorietas cuando en ella se encuentran camiones pesados

 

 

 

¿Y sin se encuentra con un grupo de ciclistas circulando por la glorieta?

infografía glorieta por la que circulan ciclistas

La prioridad de los ciclistas en grupo en las glorietas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

… y por supuesto, algo fundamental, moderar la velocidad cuando vayas a acceder a una rotonda, cediendo el paso a los que están dentro… un poco de educación y respeto a los demás, incluso cuando se equivoquen, no estaría mal. La violencia al volante al primero que ponen en peligro es a quien la utiliza, si no logras contener tu ira deberías deberías buscar un buen especialista que te ayudase, por tu propia salud y felicidad, y por la de los demás.

Aquí te dejamos un video resumen de lo expuesto…. gracias por prestarnos tu atención, y recuerda que dentro de los coches hay personas, respeta su vida y la tuya.

 

 

 

 

El acoso laboral o moobing (2ª parte).

coso laboral segunda parte

Después de analizar la figura jurídica del acoso laboral o moobing y la forma de denunciarlo, a continuación vamos a ver las estrategias y las modalidades utilizadas para someter a la víctima a este tipo de violencia, siendo éstas muy variadas, y la mayor parte de las veces se combinan una con otras a modo de tratamiento integral.

Entre las modalidades utilizadas del acosador laboral, podemos citar, a efectos meramente enunciativo, las siguiente:

1) Ataques sobre las posibilidades que comunicarse.

– El superior reduce las posibilidades de expresarse.

– Se interrumpe sistemáticamente a la persona acosada.

– Los compañero evitan hablar con ella.

– Se le habla o se le insulta a gritos.

– Se critica constantemente su trabajo.

– Se critica constantemente su vida privada.

– La persona acosada tiene miedo al teléfono.

– Se le amenaza por escrito.

Se evita el contacto mediante miradas de desprecio o gestos negativos.

– Se evita el contacto mediante señas, sin decir nada directamente.

2) Ataques en las relaciones sociales.

– No se vuelve a hablar con la víctima.

– Sus compañeros no permiten que les responda.

– Se la traslada a un lugar alejado de sus compañeros.

– A su compañeros de trabajo se les prohibe hablar con la víctima.

– No se le hace caso.

3) Repercusiones en la estima social.

– Se habla mal por detrás de la víctima.

– Se difunden rumores.

– Se pone en ridículo a una persona.

– Se le hace sospechar que puede estar enfermo psíquicamente.

– Se le fuerza a consultar a un psiquiatra.

– La gente se burla de algún impedimento físico.

– La gente imita la forma de andar, la voz o los gestos, para burlarse de alguien.

– Se ataca su orientación política o religiosa.

– Se burlan de su vida privada.

– Se burlan de su nacionalidad.

– Se obliga a alguien a realizar trabajos que hieren la conciencia de uno mismo.

– Se juzga su trabajo de manera errónea y ofensiva.

– Se pone en cuestión las decisiones de la víctima.

– La gente profiere insultos obscenos u otras expresiones degradantes.

– Se hacen proposiciones sexuales e incluso se intentan roces y tocamientos.

4) Ataques sobre la calidad de la situación profesional y de la vida.

– No se asigna ningún trabajo a la víctima.

– Se le retira cualquier ocupación en el trabajo, de manera que ni pueda proyectar tareas.

– Se le asignan trabajos absurdos.

– Se le asignan trabajos .muy inferiores a sus propias posibilidades.

– Se le asignan tareas nuevas constantemente.

– Se le ofrecen tareas ofensivas.

– A la víctima se le ofrecen tareas que superan su capacidad para desprestigiarlo.

5) Ataques a su salud.

– Se le obliga a realizar trabajos perjudiciales para la salud.

– Recibe amenazas de violencia física.

– Se le priva de su autoridad.

– Se le infringen malos tratos físicos.

– Se ocasionan gastos a la víctima para perjudicarla.

– Se ocasionan daños físicos en el hogar o en el trabajo de la víctima.

– Se pone en evidencia su vida sexual.

En cuanto a los ataques a su prestigio profesional, cabe citar:

1)  Desprestigio laboral (se produce un descrédito o desprestigio en el trabajo, bien a través de distorsión en la comunicación, como rumores o calumnias, o con medidas restrictivas o de agravio comparativo con el resto de los trabajadores, minimizando u ocultando sus logros):

– Critican su trabajo.

– No le miran o le miran con desprecio o gestos de rechazo.

– Le calumnian y murmuran a sus espaldas.

– Hacen circular rumores falsos o infundados sobre él/ella.

– Se evalúa su trabajo de manera parcial, injusta y malintencionada.

– Se someten informes confidenciales y negativos sobre él/ella, sin notificarle ni

darle oportunidad de defenderse.

– Las personas que le apoyan reciben amenazas, o presiones para que se aparten de

él/ ella.

– Callan o minimizan sus esfuerzos, logros y aciertos.

– Ocultan sus habilidades y competencias especiales.

– Exageran sus fallos y errores.

– Informan mal sobre su permanencia y dedicación.

– Controlan de manera muy estricta su horario.

– Cuando solicita un permiso o actividad a la que tiene derecho se lo niegan o le

ponen pegas y dificultades.

– Se le provoca para obligarle a reaccionar emocionalmente.

2)Entorpecimiento del progreso (se refieren a un bloqueo sistemático de la actividad laboral, degradando al trabajador con tareas inapropiadas en la forma o en el contenido, de acuerdo con sus competencias):

– Le asignan un lugar de trabajo que le mantiene aislado del resto de sus compañeros.

– Le asignan un trabajo humillante.

– No se le asignan nuevas tareas, no tiene nada que hacer.

– Le cortan sus iniciativas, no le permiten desarrollar sus ideas.

– Le obligan a hacer tareas absurdas o inútiles.

– Le asignan tareas muy por debajo de su competencia.

– Le obligan a realizar tareas humillantes.

3) Incomunicación o bloqueo de la comunicación (las tácticas implican un bloqueo de la

comunicación intraorganizacional (dentro de la organización) y extraorganizacional (con el exterior de la organización):

– Sus compañeros le ponen pegas para expresarse o no le dejan hablar

– Ignoran su presencia, no responden a sus preguntas.

– La gente ha dejado o está dejando de dirigirse o de hablar con él! ella.

– No consigue hablar con nadie, todos le evitan.

– Prohíben a sus compañeros que hablen con él/ella.

– En general, se le ignora y se le trata como si fuera invisible.

– Devuelven, abren o interceptan su correspondencia.

– No le pasan las llamadas, o dicen que no está.

– Pierden u olvidan los encargos para él/ella.

4) Intimidación encubierta (tácticas referidas a amenazas y daños encubiertos, que

predominantemente no dejan “huella” o se realizan de manera “limpia”, sin que se puedan

delimitar responsables específicos):

– Recibe llamadas telefónicas amenazantes, insultantes o acusadoras.

– Recibe escritos y notas amenazadoras.

– Le ocasionan a propósito gastos para perjudicarle.

 

infografia del mobbing-acoso aboral

infografia del mobbing-acoso aboral

Si sufres alguna de estas conductas denúncialo, recuerda que en la primer parte te indicamos como realizarlo: haz clic aquí

Además de las actuaciones que  se pueda hacer contra este acoso, es fundamental recibir ayuda psicológica para evitar las enfermedades y los estados que se pueden derivar de este tipo de situaciones y buscar el apoyo  familiar. Además, en todas las provincias existen plataformas de afectados en las que se pone en común información y recursos.

En caso de que la situación sea insostenible, el trabajador acosado debe acudir al médico de cabecera, informándole de estos hechos y si la situación lo requiere, solicitando la baja médica.

En caso de que la situación sea insostenible, el trabajador acosado debe acudir al médico de cabecera, informándole de estos hechos y si la situación lo requiere, solicitando la baja médica. 

No actuar violentamente contra el acosador

Hay que evitar situaciones en las que el trabajador devuelva al acosador los daños sufridos. Si a pesar de ser la víctima,  se golpea, insulta, o veja  a otro trabajador o a un superior jerárquico, el trabajador acosado puede ser sancionado  o despedido disciplinariamente  por estos hechos.

 

 

 

 

El acoso laboral o moobing (1ª parte).

acoso y explotación

acoso laboral

Por si fuese poco, aparte de la esclavitud laboral como consecuencia de la crisis, y de la sinvergüencería de algunos empresarios, de la mayoría, por conseguir beneficios a costa de reventar a trabajar a sus empleados;

hay que añadir el acoso que sobre éstos se ejerce, no sólo con el fin indicado, sino de dominio mediante el ejercicio de una autoridad con un abuso palmario, hasta el punto de conseguir un sometimiento pleno del subordinado fundado en un temor reverencial, hasta el punto de considerar normales tales conductas en el contexto de un mundo laboral competitivo, lo que se traduce que el sometido a acoso, al igual que sucede con las mujeres maltratadas, no suelen reconocerlo, justificando en muchas ocasiones una actitud tan reprobable como dañina para la salud de quien lo sufre.

El profesor de alemán, Heinz Leymann – doctor en Psicología del Trabajo y profesor de la Universidad de Estocolmo -, fue el primero en definir el moobing durante un Congreso sobre Higiene y Seguridad en el Trabajo en el año 1990:

 “Situación en la que una persona ejerce una violencia psicológica extrema, de forma sistemática y recurrente y durante un tiempo prolongado sobre otra persona o personas en el lugar de trabajo con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la víctima o víctimas, destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr que finalmente esa persona o personas acaben abandonando el lugar.”

En España el concepto se tradujo por Acoso Laboral ya sea físico o psicológico, acoso grupal o acoso institucional. El concepto, según define González de Rivera en su libro Cómo defenderse del Mobbing y otras formas de acoso, se aplica a situaciones grupales en las que una persona es sometida a persecución, agravio o presión psicológica por una o varias personas del grupo al que pertenece, con la complicidad del resto.

Pero, no sólo, la manifestación del acoso laboral o moobing es la de la presión por parte del jefe,  sino también la de la competitividad de los propios compañeros, sobre todo de los “trepas” que quieren ascender en su puesto de trabajo a base de pisar a los propios compañeros, así como fruto de la envidia de quien estando por encima ve peligrar su puesto por ser más merecedor del mismo uno de sus subordinados.

Así pues, se puede hablar de dos tipos de acoso:

  • Vertical: cuando viene causado por el empresario o los superiores jerárquicos del trabajador. Muchas veces puede estar motivado por enemistad o discriminación por quien realiza el acoso o por la voluntad empresarial de que el trabajador presente una baja voluntaria. No obstante, hay que saber diferenciar cuando estamos ante un acoso laboral y cuándo ante unas órdenes del empresario. El empresario tiene la facultad de dirigir el desarrollo del trabajo, pero las órdenes que imparta tienen que respetar siempre los derechos del trabajador, sin atentar contra su dignidad, integridad moral o física.  Aunque en ocasiones no se comprendan o compartan las órdenes recibidas, no en todos los casos habrá una situación de acoso laboral.
  • Horizontal: cuando viene causado por compañeros de trabajo, con el mismo nivel. Suele venir motivado por enemistad, envidias, discriminaciones (racial, sexual, por creencias…).

La persona que empieza a sufrir los primeros síntomas de mobbing, con comentarios inoportunos e incluso ofensivos en los que se ponga en duda su profesionalidad o se critique algún aspecto de su vida íntima, tiene que tratar de atajarlo, para ello lo primero que tiene que hacer es elaborar un registro de aquellas conductas discriminatorias que dañan su dignidad, creando un entorno de trabajo hostil, humillante, ofensivo e intimidatorio; denunciándolo  mediante cualquiera de las formas que se indican a continuación, dependiendo del tipo de acoso.

“lo primero que tiene que hacer es elaborar un registro de aquellas conductas discriminatorias que dañan su dignidad, creando un entorno de trabajo hostil, humillante, ofensivo e intimidatorio; denunciándolo”  

Hemos de tener en cuenta que el artículo  18.1 de la Constitución Española garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la a propia imagen.

El honor, en cuanto concepto o apreciación que los demás pueden tener de uno mismo, es indudable que se resienten con el acoso moral.

La persona que es víctima del mobbing laboral no solo sufre en el interior de su psiquis dañada por el ataque acosador, sino que, también, desmerece en la consideración que los demás, el grupo social o laboral , tienen de ella.

Junto a esos derechos a la cesación y a la reparación del acoso moral, también, existe el derecho a criticar tal conducta de una forma pública, al amparo del artículo 20 del texto Constitucional.

Es evidente que la salida del trabajador de la empresa, en razón al acoso moral, es una solución no excesivamente satisfactoria, pues produce, aparte del abandono de los efectos resarcitorios por tal conducta , una pérdida del puesto de trabajo sin la voluntad o con la voluntad forzada del trabajador.

Sin embargo, ésta parece ser la solución posible, si bien habría de ponderarse en términos adecuados por la Jurisprudencia Social no solo el perjuicio inherente a la forzada extinción contractual -ex art. 50-c) del Estatuto de los Trabajadores – sino, también, el perjuicio material y moral que ocasiona al trabajador tener que extinguir la relación laboral que mantiene con la empresa.

Existen varias opciones, dependiendo del tipo de acoso recibido, de las pruebas que se tienen, de donde proviene el acoso, etc.  Son situaciones complejas para las que se debe contar con asesoramiento profesional que indique los pasos a dar en casa momento.

a) Denunciar el acoso sin tener acudir a los juzgados

  • Presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo: es una de las mejores opciones. Habrá que adjuntar copia de todas las pruebas que se tengan. El inspector, de forma anónima, sin indicar quien es el trabajador denunciante, investigará los hechos. Con lo que descubra redactará un acta, con lo que tendríamos otra prueba para posteriores juicios con esta acta. Además el Inspector puede obligar a la empresa a cesar en el acoso o a tomar las medidas necesarias para que el acoso termine, y podrá sancionar a la empresa tanto por ser el origen del acoso como por no haberlo evitado al tener la obligación de velar por la salud de sus trabajadores.
  • Ver si  en el Convenio Colectivo existe un protocolo frente al acoso, y en ese caso activarlo.
  • Ponerlo en conocimiento del Comité de Seguridad y Salud de la empresa: en el caso de que exista ese comité, para que dentro de la empresa se investiguen los hechos y se tomen las medidas necesarias. Suele funcionar solo cuando es un acoso producido entre compañeros, no por la empresa.
  • Denunciar a la dirección de la empresa: cuando el acoso no proviene de la propia empresa. La empresa tiene la obligación de velar por la salud de sus trabajadores y evitar este tipo de situaciones. Normalmente no es una medida muy efectiva.

b) Acudir a los Juzgados

Hay varias vías y jurisdicciones a las que acudir:

 Jurisdicción Social

Existen procedimientos laborales que se pueden poner en marcha:

  • Demanda por tutela de Derechos Fundamentales: para la defensa de la dignidad del trabajador y contra el acoso recibido, de forma que el Juez constate este acoso y obligue al acosador a cesar. Es un procedimiento urgente y preferente.
  • Procedimiento para extinguir la relación laboral: pedir que se rompa la relación laboral debido a este acoso por parte de la empresa y que se le reconozca la máxima indemnización como si fuese un despido improcedente y la posibilidad de pedir la prestación por desempleo.
  • Procedimiento reclamación daños y perjuicios: junto a la tutela de los derechos fundamentales o a la extinción se puede pedir que la empresa pague los daños y perjuicios soportados y derivados del acoso. Será necesario cuantificar estos daños y demostrarlos.
  • Reclamar todos los derechos: en el caso de querer una salida lo más rápido posible de la empresa, debido al acoso recibido por la empresa y una vez demandando el acoso, es posible empezar a demandar todos los derechos que se tienen: diferencias salariales, la condición de indefinido , la antigüedad real , el horario, la categoría, las horas extra no pagadas … para al final la empresa acabe despidiendo al trabajador. Al ser despedido, ya no se estará sufriendo el acoso y se tendrá que impugnar el despido, indicando que el motivo real del despido es el acoso recibido y las denuncias presentadas.

En algunos de estos procedimientos se puede pedir al Juzgado que autorice al trabajador a no ir a trabajar hasta que se resuelva el juicio, y que la empresa tenga que seguir pagando el salario. Y en la mayoría de los casos será necesario demandar tanto a la empresa como al acosador.

Además hay que tener en cuenta que en los procedimientos por acoso, como norma general el trabajador tiene que mostrar los indicios del acoso recibido y será la empresa la que tiene que demostrar que este acoso no ha existido.

Procedimiento Penal

Se pueden iniciar procedimientos penales:

  • Contra el acosador: el acoso laboral puede llegar a ser un delito por las coacciones, agresiones y amenazas recibidas
  • Contra la empresa: por no haber tomado las medidas necesarias contra el acoso o para minimizar los daños del acoso

Procedimiento Civil

  • Se pueden solicitar responsabilidades extracontractuales del agresor, en el caso de no ser el empresario
  1. Procedimiento Contencioso-Administrativo
  • Cuando se es funcionario público no se debe de acudir a la vía laboral si no a la vía contenciosa. En la Administración Pública existe un protocolo contra el acoso, para solicitar a los superiores jerárquicos que se finalice con el acoso. En el caso de no actuarse, existe la posibilidad de demandar ante los Juzgados Contencioso-Administrativo, así como pedir una indemnización por daños y perjuicios.

Continuará

En la segunda parte analizaremos las estrategias y las modalidades utilizadas para someter a la víctima a acoso o mobbing laboral así la como la manera de enfrentarnos a las mismas.

Haz clic aquí para ver la segunda parte.

Cómo librarte de pagar una multa

control velocidad

multas de tráfico

Según las empresas “quitamultas”, las sanciones municipales son fáciles de recurrir ya que, en muchos casos, el ayuntamiento es incapaz de presentar dentro de plazo las pruebas que le incriminen.

Todos hemos hemos podido comprobar que la crisis ha fomentado que los Ayuntamientos españoles hayan espoleado a sus policías locales para incrementar el número de multas, para con ello incrementar sus ingresos, incumpliendo la finalidad principal de la normativa sobre tráfico que, no es otra que aumentar la seguridad en el tráfico, aspecto que no siempre se consigue solamente con la sanción de los infractores, sino mejorando la calidad de los propios servicios públicos.

¿Cuáles son las sanciones más habituales? Las de aparcamiento -en zona limitada o por doble fila- que suponen hasta un 65% de las multas, seguidas de las de velocidad y las de hablar por el móvil.

Para saber cómo evitar pagar las sanciones, nos hemos puesto en contacto con expertos jurídicos, policías “buenos”, controladores de la hora… y la opinión mayoritaria es que “Se han de recurrir todas las sanciones, en cualquier vía: en la administrativa -durante los recursos, en la ejecutiva -durante la reclamación del importe una vez que la sanción es firme- o, incluso, en los tribunales. En cualquiera de estas vías, podemos librarnos de una multa por errores de procedimiento como la prescripción, la caducidad, la atribución errónea…”.

Ante una multa de tu ayuntamiento, tienes dos opciones: primero, aceptarla y pagarla con una rebaja, o si crees que no eres culpable, recurrirla. Mucha gente, por falta de tiempo o desconocimiento, las deja pasar y eso es una tontería: pierdes el derecho a defenderte o el derecho a la reducción en el pago”.

 Se librará de la multa si…

  1. Te la comunican fuera de plazo.

de tener en cuenta que cada ayuntamiento es distinto, pero la  experiencia de los expertos en el tema señalan que los recursos de multas se ganan ‘moviendo’ el expediente por la Administración y forzando errores de procedimiento, como los que a continuación te indicamos:

Por ley, la Administración tiene tres meses de plazo para comunicar al infractor las sanciones leves -por ejemplo, las de estacionamiento limitado-, seis meses para las graves -hablar por el móvil- y hasta un año para las muy graves -sobrepasar en más del 50% el límite de velocidad-. Si te llegan a tu casa más tarde podrás alegar que han prescrito y no tendrás que pagarlas.
“los recursos de multas se ganan ‘moviendo’ el expediente por la Administración y forzando errores de procedimiento”
 

 

Qué dice el experto. “Algunos ayuntamientos -los más grandes- están ‘hasta arriba’ de trabajo y, con frecuencia, notifican las multas fuera de plazo”. La mayoría de las empresas quitamultas destacan que en torno al 40% de las sanciones que tramitan, prescriben por este motivo. ¿El truco? “Alargar los plazos lo máximo posible: por ejemplo, apurar los 15 días hábiles que tienes -por ley- para recurrir, apurar los otros 15 que tienes para contestar cuanto te envían las pruebas que te incriminan, el mes que tienes para presentar alegaciones”, indica Álvaro García, de Sinmultas.

 

  1. No te cobran la sanción a tiempo.

Tanto la DGT, como los ayuntamientos, tienen un año, desde que la sanción es firme, para iniciar el proceso de cobro de la multa. Si no cumplen dicho plazo, ya no podrán hacerlo porque la sanción habrá prescrito.

Qué dice el experto. Suele ser habitual que los ayuntamientos, ante la gran carga de trabajo administrativo que tienen, no lleguen a cobrarte la multa -si te niegas, pueden embargar tu cuenta- en el tiempo establecido: un plazo de un año- que a partir de mayo, se ampliará a cuatro.

 

  1. Presuponen que tú eres el culpable.

Si no te pararon en el momento que cometiste la infracción y te remiten la sanción a casa, por ley, lo primero que te tiene que llegar es la solicitud de que identifiques al conductor -a veces, esta petición se incluye en la multa que recibes en casa-. De no llegarte dicha petición -entonces el ayuntamiento presupone que el titular del vehículo es el infractor-, puedes recurrir solicitando que anulen la sanción por ‘atribución arbitraria de responsabilidad’.

Qué dice el experto. “Se trata de un error que pocas veces cometen los grandes ayuntamientos: es más frecuente en pequeñas poblaciones”, indican policías que hemos consultado.

 

  1. La multa tiene datos incorrectos.

Debes comprobar muy bien si en la sanción se recogen correctamente los datos de tu coche -matrícula, marca, color…- y el momento y lugar exactos de la infracción.

Qué dice el experto. Antes, si los datos de la multa eran incorrectos, ésta quedaba invalidada, pero ahora los ayuntamientos vuelven a enviártela corregida. Por ello, “‘pillar’ esos errores sólo sirve para ganar tiempo, aunque puede ayudar a que la multa prescriba”, aclara Elena Grande, responsable del área jurídica de Dvuelta.”La única excepción es que la matrícula esté mal anotada, entonces sí podrías solicitar que la anulen”, añade.

 

  1. El agente que te puso la sanción no se ratifica en su versión.

Si te han puesto una multa, puedes recurrirla pidiendo las pruebas que te incriminan. En algunas sanciones, lo único que te inculpa es la palabra de un agente que tiene que corroborar, en un nuevo informe, su versión de los hechos. En muchos casos, el agente no llega a ratificar su versión -normalmente, por extravío del expediente; puedes recurrir de nuevo por falta de pruebas- o no lo hace en un tiempo adecuado y, entonces, la multa ‘caduca’.

Qué dice el experto. “Es un fallo por el que se ganan bastantes recursos de multas”, indica Elena Grande, de Dvuelta. Si el consistorio no presenta esta prueba, “podremos recurrir y la multa quedará invalidada”.

 

  1. Todas las multas deben ser ‘iguales’ y no lo son.

Todas las sanciones cometidas en idénticas circunstancias -por ejemplo, aparcar en doble fila- tienen que sancionarse con la misma multa -en dinero y puntos-.

Qué dice el experto. En muchas ocasiones, y ante sanciones iguales, un ayuntamiento quita puntos por una infracción y otro no, o ponen distintas multas. “Entonces, se recurren por vulnerar el principio de igualdad ante la ley y aunque normalmente no retiran la sanción, sí que se logra rebajar su cuantía”, indica Grande.

 

No te libras de la multa si…

  1. Te ponen una multa por aparcar mal.

Si firma la multa un policía municipal o un agente de movilidad, ellos siempre se acogen al principio de veracidad: es decir, entre su palabra y la de un particular, prevalecerá la suya. Por eso, sólo recurrirás con éxito estas multas si tienen defectos de forma -por ejemplo, un error en la matrícula del vehículo, en la ubicación del lugar de la sanción -, o el agente no ratifica su versión de los hechos.

Si te la impone un controlador de la zona ORA: No tienen presunción de veracidad, con lo que su denuncia es ‘de particular a particular’. Por eso, recurre siempre solicitando que el controlador se ratifique y presente una foto como posible prueba. También puedes ayudarte de la declaración de un testigo que corrobore tu versión… “aunque esto último lo aceptan muy pocos ayuntamientos”, indica Grande.

 

  1. Dejas el coche en doble fila,en un vado…

En este caso sólo merece la pena recurrir por defectos de forma: error en la matrícula, en la ubicación de la señal -a veces se indica mal el nombre de la calle y se cita una donde no existe señal de prohibición-.

  1. Te pilla un radar

Debes solicitar como prueba la foto del radar que te incrimina y constatar que la fecha, la hora y la velocidad coinciden con la de la sanción que te llega -si no es así, podrías pedir la nulidad de la multa por un error en la prueba-. Si en la foto aparecen dos coches, en ese caso tampoco es válida. Por supuesto es recomendable solicitar el certificado de verificación del radar: cada aparato tiene que revisarse y calibrarse cada año y si pone multas con el certificado caducado, no serán válidas, como ocurrió en 2007 con un radar que funcionaba mal en Reus -Tarragona- y del que se tuvieron que anular hasta 3.200 multas.

 

  1. Llevas el coche en mal estado o te falta algún papel

No tener pegada en el parabrisas la pegatina de la ITV o llevar una rueda en mal estado está considerado como una sanción leve, pero “en muchas ocasiones, el propio agente ‘hace la vista gorda’ tras indicárselo al conductor”, nos han explicado varios policías. En caso de sanción, se puede hacer poco, ya que prima la palabra del agente, ¿Lo único? Recurrir para agotar los plazos, indican desde el departamento jurídico de CEA.

 

  1. Te multan por hablar por el móvil.

Lo mejor en estos casos es negar los hechos y aportar pruebas: la factura del taller donde te instalaron un manos libres -si lo llevas- o el manual de uso del móvil si el aparato incluye esta función.

 

¿Y si conduces bebido?

En los controles de alcoholemia los agentes deben hacerte dos test -si el primero da positivo- con un alcoholímetro homologado, y en un intervalo de, al menos, 10 minutos y siempre deben ofrecerte la posibilidad de realizar un tercer test de alcohol en sangre -si das positivo, pagarás tú los costes, pero si das negativo, los abonará la administración-. El particular debe cerciorarse de que se le ha ofrecido esa posibilidad y de que se ha recogido su respuesta correctamente en el atestado que debe firmar. De no ser así, podría recurrir alegando que no se respetaron sus derechos.

 

TU ABOGADO. El ayuntamiento quiere instalar una farola en la fachada de mi vivienda.

instalación farola en una fachada particular

farola en una fachada

Consulta de Santiago Jiménez (Madrid).

El Ayuntamiento de mi pueblo quiere colocar sobre mi fachada una farola para el  alumbrado público, ¿puede hacerlo sin mi consentimiento?.

RESPUESTA

La colocación de farolas, contadores y cables en las fachadas para la prestación del servicio de alumbrado público se circunscribe dentro de las denominadas servidumbre . El artículo 536 del Código Civil regula la forma de establecimiento de las mismas: «las servidumbres se
establecen por la Ley o por la voluntad de los propietarios. Aquellas se llaman Legales y éstas voluntarias».
En el caso que nos ocupa la primera cuestión que debemos plantearnos es si estamos ante una servidumbre Legal o voluntaria.
  • La servidumbre voluntaria debe soportarla el propietario del predio sirviente con ocasión de la prestación de servicios públicos, bien Municipales, bien de otro carácter.

 

  • Las servidumbres Legales vienen reguladas en el artículo 549 del Código Civil como aquellas impuestas por la Ley tienen por objeto la utilidad pública o el interés de los particulares.
Todo lo concerniente a las servidumbres establecidas para utilidad pública o comunal se regirá por las Leyes y Reglamentos especiales que las determinan y, en su defecto, por las Disposiciones del título dedicado a servidumbres; y las servidumbres que impone la Ley en
interés de los particulares, o por causa de utilidad privada, se regirán por las Disposiciones del presente título dedicado a las servidumbres, sin perjuicio de lo que dispongan las Leyes, Reglamentos y Ordenanzas generales o locales sobre Policía urbana o rural (artículos 550 y 551del Código Civil).
Estas limitaciones Legales no dan lugar a indemnización, a no ser que supongan algún tipo de limitación dominical. La regulación concreta de cada una de las servidumbres se recoge en la Legislación sectorial, a la que debemos acudir para conocer el alcance de las mismas.
La servidumbre voluntaria se impone por voluntad de las partes o por el transcurso del tiempo de acuerdo con los artículos 537 y siguiente del Código Civil.
Centrándonos en la colocación de farolas en las fachadas nos planteamos si existe alguna norma Jurídica que permita o posibilite la servidumbre Legal: Si analizamos la
Ley de 27 de Noviembre de 1997 del Sector Eléctrico , la misma tiene por objeto la regulación de las actividades destinadas al suministro de energía eléctrica, consistentes en su generación, transporte, distribución, comercialización e intercambios intracomunitarios e internacionales, así como la gestión económica y técnica del sistema eléctrico.
Esta Ley, en sus artículos 52 y siguientes, posibilita que se declaren de utilidad pública las instalaciones eléctricas de generación, transporte y distribución de energía eléctrica, a los efectos de expropiación forzosa de los bienes y derechos necesarios para su establecimiento y de la imposición y ejercicio de la servidumbre de paso.
En el artículo 53 se prescribe que el reconocimiento en concreto de la utilidad pública de las instalaciones aludidas en el artículo anterior, será necesario que la empresa interesada lo solicite, incluyendo una relación concreta e individualizada de los bienes o derechos que el solicitante considere de necesaria expropiación.
Por su parte el artículo 56 impone la servidumbre Legal de paso de energía eléctrica que gravará los bienes ajenos en la forma y con el alcance que se determinan en la presente Ley y se regirá por lo dispuesto en la misma, en sus disposiciones de desarrollo y en la
Legislación mencionada en el artículo anterior.
Del análisis de los preceptos expuestos consideramos que la colocación de farolas en la fachada no tiene amparo en la Ley, sin que pueda entenderse facultado el Ayuntamiento con la declaración de utilidad pública ni con la imposición de la servidumbre Legal de paso de
energía.
Entendemos que en la Ley se regula la generación, el transporte y la distribución de la energía eléctrica, no el alumbrado público, éste es una actividad considerada consumo para un servicio público. Por lo tanto, si no existe norma que ampare la servidumbre Legal para
la colocación de las farolas en las fachadas, requiere la voluntad favorable del propietario de la fachada, consentimiento que puede dar lugar a una servidumbre voluntaria.

TU ABOGADO. Ruidos en una Comunidad de Vecinos

comprobando nivel de ruido perros

perros ladrando frente microfono

CONSULTA de José Torres:

“Tengo una vecina del piso de abajo al mío, que cada vez que deja al perrito solo, ya sea de día o de noche, no para de ladrar o aullar, somos mas vecinos y al parecer a nadie le molesta o esperan que yo les saque del problema.
Esta vecina es un problema, ya le llamé la atención por que todos los días a partir de las siete o las ocho de la tarde, dependía del estado anímico que se encontrara, hasta las once, once y media o las doce de la noche en adelante, se ponía a cantar con guitarra en mano en el dormitorio. dejo de hacerlo en el dormitorio pero seguía en el salón con las consiguientes
molestias. No volví a llamarle la atención y le aguanté.
Pasaron los meses hasta que un día empecé a escuchar muchos instrumentos musicales, le volví a llamar la atención, esta vez, indirectamente a través del suelo de mi vivienda, y se escuchaban varias personas riéndose de mi. Posteriormente a través de un vecino me enteré que había un grupo de individuos, cinco y la vecina seis con instrumentos orquestales.
La verdad, estoy que no puedo más, soy una persona que me han jubilado por que me operaron de la cabeza por un hematoma subdural y los ruidos se incrementan, no quiero decir que no tenga paciencia y aguante, Aguanto todo lo que sea normal y correcto. Esta señora, más bien señorita, tiene dos hijos, no me importa que lo críos corran y lloren, de verdad, lo considero ruidos normales de vivencia en domicilio, pero estoy desesperado.

Le he llamado la atención al propietario de la vivienda en Junta de propietarios y lo único que he conseguido ha sido mas molestias. Por favor, necesito su ayuda.  La administradora ya tiene conocimiento de todo y para olímpicamente.”    

Respuesta

Nuestra propia Constitución nos ampara ante situaciones como la que se nos plantea, al garantizarnos el derecho a la intimidad, personal y familiar, de manera que el ruido de inmisión que nos alcanza, nos estaría privado de un derecho fundamental. Así mismo, la Declaración Universal de Derechos Humanos habla de que toda persona tiene derecho al desanso…, obivio y fundamental para mantener una vida confortable.
El primer paso a dar en una situación como la que se nos  plantea es instar al presidente de la comunidad de vecinos a comunicar al dueño qlue cese en la producción de ruidos bajo el apercibimiento de iniciar las acciones judiciales procedentes (según el art. 7.2 de la Ley de la Propiedad Horizontal).
La teoría dice que la justicia está de nuestra parte, más o menos. De noche, las Ordenanzas Municipales no suelen permitir más de 30dBA de inmisió sonora en jornada noctura y 25 dBA en diurna.
El paso siguiente a ello supone interponer una demanda tras convocar un junta de vecinos en la cual se trate dicho orden del día. Se llegará a un juicio ordinario y el juez adoptará las medidas cautelares que considere necesarias para asegurar el fin de la causa del ruido. Estas medidas podrán ser en contra del propietario o del inquilino de la vivienda o local y pueden llegar a suponer la privación del uso de la casa por un periodo de hasta tres años e incluso una indemnización por daños y perjuicios.
Si la comunidad de vecinos se desentiende de este problema, el afectado puede recurrir directamente a los tribunales de forma individual. En cualquier caso será fundamental contar con un informe de medición acústica para demostrar que el nivel de ruido sobrepasa el máximo permitido. A este respecto es importante que ante una nueva actuacón de la vecina que perturbe la tranquidad del consultante, éste llame a la policía local y efectúe la correspondiente denuncia. Una vez se presenten (si lo hacen), el determinados municipios, estos agentes de la autoridad suelen proceder a efectuar una medida de los ruidos mediante un sonómetro homologado.
En algunos casos, esta denuncia ante la policia local es suficiente para que el Ayuntamiento emprenda medidas contra quien produce los ruidos, siempre y cuando exista Ordenanza Municipal que regule este tipo de actuaciones, y sino como prueba para aportar a la demanda judicial, aparte de las llevadas a cabo por una empresa especializada que, si bien, deberá sufragar el demandante,posteriormente podrá resarcirse en caso de que la demanda sea estimatoria como parte de la indemnización de los daños y perjuicios irrogados, además
del cese definitivo de la “actividad” (posible traslado del perro a una perrera e insorirazión para aislar adecuadamente la instancia de donde proceda la música), y la privación del
derecho de uso de la vivienda por tiempo no superior a 3 años. Todo ello en función de la gravedad de la infracción y los perjuicios causados.

TU ABOGADO. División propiedad horizontal

división PH plazas de garaje

división propiedad horizontal

PREGUNTA de Ramón Velázquez

Ostento la propiedad, en régimen de proindiviso, de 1/12 partes del garaje para aparcamiento con capacidad para 12 vehículos y cuyas plazas están bien delimitadas y sin variar considerablemente su superficie las unas de las otras, en un edificio sometido a la Ley 49/1960, de 21 de julio, de Propiedad Horizontal. No obstante, viene siendo costumbre desde tiempos inmemoriales, pues no hay acuerdo expreso al respecto, que cada trimestre la ocupación de las plazas rote entre los propietarios. A los efectos del artículo 17.3 de la Ley 49/1960, modificado por la Ley 19/2009, de 23 de noviembre, de medidas de fomento y agilización procesal del alquiler y de la eficacia energética de

los edificios y, en relación con el artículo 4 de la antedicha Ley 49/1960, propuse a la Junta de Propietarios de la Comunidad para su estudio y resolución, sortear y dividir las plazas entre los doce propietarios que tienen cada una de las doce partes del mencionado garaje, pues es mi intención adquirir un vehículo eléctrico y necesito instalar en el aparcamiento del edificio un punto de recarga para el mismo, contando con la oposición tajante y unánime de todos los vecinos presentes en la asamblea alegando que se lleva funcionando así desde hace más de 25 años.

CUESTIONES QUE SE SUSCITAN: 1ª.- Puesto que procede la acción de división a la que se refiere el artículo 4 de la Ley 49/1960, ¿No se estaría lesionando un derecho fundamental y vulnerando un interés legítimo con la negativa sistemática por parte de los vecinos de esa Comunidad? 2ª.- En todo caso,

¿Podría entenderse que se estaría modificando el título constitutivo y quizás los estatutos (sin modificarse desde hace 25 años), requiriéndose la unanimidad para adoptar el acuerdo a tenor del artículo 17.1 de la Ley 49/1960? 3ª.- ¿Se puede hacer valer el derecho vulnerado ante la jurisdicción civil (Juzgado de Primera Instancia) con presencia de abogado y procurador? 4º.- Consideran alguna otra forma de hacer valer la mi pretensión y poder asignar individualmente las plazas de garaje referidas?

RESPUESTA

La propiedad horizontal puede definirse partiendo de dos preceptos básicos: Según el artículo 396.1 del Código Civil: «Los diferentes pisos o locales de

un edificio o las partes de ellos susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común de aquel o a la vía pública, podrán ser objeto de propiedad separada, que llevará inherente un derecho de copropiedad sobre los elementos comunes del edificio, que son

todos los necesarios para su adecuado uso y disfrute».

 

 

Según el artículo 3 de la LPH: «En el régimen de propiedad establecido en el artículo 396 del Código Civil corresponde a cada piso o local:

 

  1. El derecho singular y exclusivo de propiedad sobre un espacio suficientemente delimitado y susceptible de aprovechamiento independiente, con los elementos arquitectónicos e instalaciones de todas clases, aparentes o no, que estén comprendidos dentro de sus límites y sirvan exclusivamente al propietario, así como el de los anejos que expresamente hayan sido señalados en el título, aunque se hallen situados fuera del espacio delimitado.

 

  1. La copropiedad, con los demás dueños de pisos o locales, de los restantes elementos, pertenencias y servicios comunes».

 

Así pues, la propiedad horizontal es un tipo de copropiedad especial porque en ésta se yuxtaponen dos tipos de propiedad: la propiedad privativa o exclusiva de cada uno de los dueños sobre los pisos y la propiedad común o copropiedad sobre los elementos comunes del edificio.

Aunque uno de los principios que rige el condominio es de que nadie está obligado a permanecer en él, por lo que en todo momento, cualquier comunero puede solicitar la división de la cosa común (cuando ello es posible), en su defecto la atribución a uno de los condueños, o su venta en pública subasta cuando no hubiese acuerdo entre los comuneros sobre lo antes indicado; sin embargo, el artículo 4 de la LPH, establece que: «La acción de división no procederá para hacer cesar la situación que regula esta Ley. Sólo podrá ejercitarse por cada propietario proindiviso sobre un piso o local determinado, circunscrita al mismo, y siempre que la proindivisión no haya sido establecida de intento para el servicio o utilidad común de todos los propietarios» –el subrayado es nuestro-.

Además, hemos de tener en cuenta que regulación de la comunidad en la propiedad horizontal se rige por las siguientes directrices: en primer lugar por la voluntad de los interesados, siempre y cuando lo permita la Ley; en segundo lugar por las Disposiciones Legales especiales, entre las que se encuentran el citado artículo 396 del Código Civil y la LPH; en tercer lugar por las reglas de la copropiedad; y en cuarto y último lugar por aquella normas Jurídicas supletorias.

Por ello, en el caso que nos ocupa hemos de partir del hecho de que el artículo 4 de la LPH, sienta la no procedencia de la acción de división para hacer cesar la situación de comunidad regulada en esta norma. Por ello, si en el momento en que se constituyó la propiedad horizontal se incluyó algún piso o local (en nuestro caso el garaje) con el carácter de proindiviso dentro de los elementos comunes con la finalidad de prestar un servicio o utilidad común de todos los propietarios; únicamente será posible su división cuando se obtenga el acuerdo unánime de la Junta de Propietarios, puesto que lleva implícita la modificación del título constitutivo de la propiedad horizontal (artículo 17.1º de la LPH).

 

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