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Cuidado, tu privacidad puede estar en juego sin saberlo

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Sabías que alguien puede hacerte una foto con un móvil y, partir de ahí, saber quién eres.

Tal es la utilidad de las aplicaciones de reconocimiento facial que, si bien, nos pueden permitir identificar al infractor que se salta un semáforo o a un terrorista entre la muchedumbre, sin embargo este avance tecnológico puede entrar en colisión con nuestros derechos y libertades.

En febrero del 2016 una revolucionaria aplicación vio la luz y rápidamente dio la vuelta al mundo: se trataba del servicio de reconocimiento facial Find Face, de la empresa rusa N-Tech.Lab, la cual permite a cualquiera que descargue la aplicación subir una foto de alguien que le interese y, en segundos y con una exactitud de un 70%, identificar a la persona en cuestión en Redes Sociales como Facebook. Aparte de este fin lúdico, aplicaciones similares permiten otros usos del reconocimiento facial tales como el de seguridad de acceso a edificios e instalaciones, autorización de pagos,  además de otras de tipo mercantil como realizar contrataciones, identificando a las partes contratantes, entre otras muchas.

Los problemas que plantean este tipo de aplicaciones es que su uso indiscriminado puede acarrear problemas de privacidad. Por ello, resulta imprescindible  tener en cuenta la normativa sobre protección de datos establecida en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal y en el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016 (Reglamento general de protección de datos), cuyo artículo 4-14) define como datos biométricos” aquellos datos personales obtenidos a partir de un tratamiento técnico específico, relativos a las características físicas, fisiológicas o conductuales de una persona física que permitan o confirmen la identificación única de dicha persona, como imágenes faciales o datos dactiloscópicos.

“Los problemas que plantean este tipo de aplicaciones es que su uso indiscriminado puede acarrear problemas de privacidad. Por ello, resulta imprescindible  tener en cuenta la normativa sobre protección de datos “


Así, el artículo 9-1 del Reglamento general de protección de datos dispone que queda prohibido el tratamiento de datos biométricos dirigidos a identificar de manera unívoca a una persona física, puesto que el tratamiento de fotografías se considera tratamiento de datos personales cuando el hecho de ser tratadas con medios técnicos específicos permita la identificación o la autenticación unívocas de una persona física.  Sin embargo, cuando se trata de usuarios de las RRSS, el hecho de que alguien esté siendo sometido a reconocimiento facial, excluirá la vulneración de sus derechos, por existir consentimiento expreso al tratamiento de la imagen, por lo que estaría dentro de las excepciones previstas en el artículo 2-2 de la citada Ley Orgánica 1/1982, y en el artículo 9-2-a) del Reglamento general de protección de datos, sin perjuicio de que el usuario habrá de ser correctamente informado sobre el tratamiento de sus datos personales, incluido los adquiridos de sus rasgos faciales.

Johannes Caspar, jefe de la oficina de Hamburgo para la protección de datos está siento muy crítico respecto a la privacidad de la función de etiquetado de fotografías de Facebook. Los usuarios etiquetan los nombres de sus conocidos en las fotos subidas a la red, y Facebook a continuación, realiza un análisis biométrico de cada imagen para en un futuro poder identificar automáticamente a la misma persona en otras fotografías en su sitio; siendo por ello que Caspar destaca que la citada Red Social necesitará el consentimiento expreso de los usuarios para el almacenamiento de esos datos, ya que es un requisito legal.

Por lo tanto, queda claro que la tecnología del reconocimiento facial puede invadir indiscriminadamente la privacidad de cualquiera y puede poner en riesgo la confianza de la sociedad en la tecnología, así como también puede llegar a violar derechos fundamentales como la libertad de expresión. Es por ello que, para atajar estos problemas, una de las cuestiones más urgentes sería regular el uso de esta tecnología, tanto por parte de las autoridades mundiales como por las millones de aplicaciones comerciales que utilizan el reconocimiento facial con fines lucrativos.

En cualquier caso, se recomienda a los usuarios de las RRSS el uso responsable de las mismas, mediante la configuración de privacidad de su perfil, además ser conscientes que sin su consentimiento expreso no podrá utilizarse este tipo de aplicaciones de reconocimiento facial, no siendo suficiente como dicen los responsable de Facebook  que la función de etiquetado de fotos “es totalmente compatible con la legislación comunitaria de protección de datos”, pues debe tenerse en cuenta la legislación interna de cada Estado, fundamentalmente cuando podamos estar en presencia de algún tipo delictivo, sin perjuicio del Proceso de transposición de Directivas.

En cuanto al uso por las autoridades, los ficheros de datos de carácter personal del Ministerio del Interior deben regirse por la Orden INT/2287/2014, de 25 de noviembre; y, en todo caso, el artículo 23-3 de la Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional establece que una situación de interés para la seguridad nacional en ningún caso podrá implicar la suspensión de los derechos fundamentales y libertades públicas de los ciudadanos, por lo que habrán de respetarse los derechos a la intimidad y a la propia imagen protegidos por el artículo 18 de la Constitución Española y la a Ley Orgánica 1/1982, de 5 de Mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen.

© Roberto Cortejoso Mencia

 

Aviso a navegantes

Aviso
Después de estas elecciones se imponen análisis que cada uno en su casa debe hacer. Cada Partido o movimiento político social y cultural debe incluir en sus programas reformas profundas y contenidos cuyos mensajes o bien no se han sabido trasmitir correctamente o bien no son adecuados.

Desde esta perspectiva, un proyecto de futuro no puede estar ajeno a los retos que ya están aqui. Retos en el mundo económico que traerán consigo no ya reformas en el mundo social, sino una nueva manera de entender la misma realidad social e incluso cultural.

Nuevas maneras de interactuar por ejemplo, con los nuevos modelos disruptivos que ya están inmersos en la vida económica de la humanidad. Modelos económicos que no tienen que estar basados en la tecnología. Modelos que se pueden enmarcar dentro de una economía colaborativa. Por citar un modelo económico más amplio como la Economía del bien común.

Que duda cabe, que todo ello traerá cambios de gestión en sectores como la seguridad social, pero insisto, no hablo de reformas, hablo de nuevas maneras de entender la gestión pública y ahora tenemos un particular reto con las pensiones. Pensiones que han de encajarse con la crisi demográfica y el envejecimiento de la población.

La aplicación en los nuevos modelos económicos  de la inteligencia artificial y la implantación de cyborgs a los medios de producción, van a acelerar el proceso de transformación hacia una sociedad inteligente centrada en las necesidades del ciudadano y no tanto al revés.

Llegamos por tanto al sector político. También aqui ha de darse una transformación profunda acorde con el nuevo tiempo. Hemos de superar de una vez por todas los anclajes anacrónicos de los siglos XIX y XX. No existen las ideologías. Ni deben existir ya. Dividen, marginar, estigmatizan. Hablemos de actitudes políticas. Actitudes centradas en el bienestar del sistema que redunde en el bienestar del ciudadano, En todo ciudadano. No sólo en unos pocos elegidos. estamos en un mundo global, por tanto la política también deberá tender hacia una globalidad de acción y de actitudes positivas que hagan posible todos los cambios que se avecinan para construir una sociedad inteligente en donde el protagonista es el ciudadano, la persona.

“Hemos de superar de una vez por todas los anclajes anacrónicos de los siglos XIX y XX. No existen las ideologías. Ni deben existir ya. Dividen, marginar, estigmatizan. Hablemos de actitudes políticas.”


Todo partido, que no asuma esto, está abocado a la desaparición. No es tiempo de mirarse al ombligo, sino de integrar actitudes y de transformar nuestros conceptos en otros mejores.

© Javier Marín – Colaborador Plazabierta.com

 

Gracias desde la Biblioteca del Sol

Ayer se celebró el Día de la Biblioteca, mi día, y el todas las bibliotecas, ¡Felicidades compañeras! Han preparado un cartel precioso, y muchas actividades ¡qué emoción! pero llevo días preguntándome por qué soy tan feliz siendo una Biblioteca Pública.

Yo, antes de ser biblioteca, fui otras cosas. Me construyeron en 1921 como depósito de agua potable de Albacete, mi arquitecto fue Julio Carrilero, causé admiración en el barrio y en la ciudad, cuando mi capacidad fue insuficiente me destinaron a otros usos, fui almacén del Ayuntamiento y algunos dicen que también fui cárcel.

Y luego nada, desolación y ruina, estuve en desuso hasta que decidieron instalar aquí una biblioteca y la sede administrativa de las Red de Bibliotecas Municipales de Albacete. Fue un trabajo duro, pero el 23 de abril de 2001 nací como biblioteca, este año he cumplido 16 años.
Y soy feliz.

A menudo reflexiono sobre el motivo de mi felicidad. ¿Puede ser por la admiración que causo? ¿Por la cantidad de libros y otros materiales que guardo en mi interior? ¿Por el cariño y el respeto con que me tratan las personas que trabajan aquí? ¿Por lo orgullosos que se sienten los políticos de Albacete cuando vienen, de vez en cuando, a visitarme?

Pues sí, son motivos más que suficientes, pero tras dieciséis años de ser Biblioteca creo que lo que me hace más feliz son las personas que cada día y cada año vienen a utilizar mis instalaciones. Algunos llaman a estas personas lectores, otros usuarios, cada cual es libre de denominarlas como quiera.
Y quiero darle las gracias a cada una de las personas que han venido durante estos años a utilizar los servicios que prestamos, sin ellas mi existencia no tendría sentido.

Seguro que olvidaré a muchas personas, pero que sepan que para ellas también es mi agradecimiento. Gracias a los lectores de prensa que no desfallecen, y vienen día tras día, aunque, en el verano me abandonen por lo Kioscos, lo entiendo.

Gracias al señor que viene todos los días a leer en la biblioteca y es un enamorado de la historia.
Gracias al médico que todos los años relee “Sin noticias de Gurb” y “Tres hombres en una barca.”
Gracias al periodista enamorado de la historia y erudito de la música.

Gracias a la abuelita que es una lectora voraz y desde hace varios años lee incesantemente.
Gracias a la profesora jubilada que es una devoradora de libros, nos recomienda lecturas y eleva la elegancia de la sala de lectura.

Gracias a las dos mujeres que trabajan en el Centro de adultos y que una ha conseguido que su compañera se convierta en una enamorada de los libros.

Gracias a los opositores y opositoras que acuden cada día, sin desfallecer, con sus mochilas llenas de ilusión: bomberos, policías, médicos, funcionarias de prisiones, secretarias de ayuntamiento, enfermeras, maestros, profesores, ordenanzas etc.

Gracias a la señora que lee tanto como cose y comparte con nosotros parte de su vida.

Gracias al “abuelete” que cada día viene a hacer su crucigrama y a contarnos los diferentes problemas que tiene, entre ellos que no encuentra novia.

Gracias a todos los colegios e institutos que han traído a sus alumnos y alumnas para que conozcan todo lo que ofrezco y conozcan mi historia.

Gracias a la Universidad Popular por venir con su público y sus profesores y monitores.
Gracias a los componentes del Centro de Inserción Social “Marcos Ana” que me han emocionado cuando ellos participan y se emocionan.

Gracias a los emigrantes y transeúntes, saben que también estoy para ellos.

Gracias a los turistas por su asombro cuando me visitan.

Gracias a los escritores y escritoras que vienen a buscar su inspiración aquí, y a los que han venido a compartir sus obras.

Gracias a los y las poetas por venir a buscar la inspiración y a hilvanar sus versos.

 

@Amparo Cuenca

Alzheimer… esa enfermedad que elimina “sus” recuerdos

Eran las 6:00h de un día cualquiera, de un mes cualquiera. Como siempre, el despertador la había removido de la cama y como una autómata se dirigía a la cocina, ponía la cafetera, enchufaba la radio, la Ser, y ahí era el momento en que se ponía al día de lo que pasaba en aquel mundo exterior al que ella salía en su periodo vacacional, en Septiembre, porque como ella me contaba que, “estaba todo más tranquilo y era más barato”. Acto seguido, ducha y arreglos personales porque, hoy tocaba subir a planta, a llevar la ropa de esterilización de su servicio, y allí había familiares esperando la suavidad y el olor de las sábanas y pijamas limpios que, aunque estaba lavada a una temperatura elevadísima, al final huele a lo que huele, a hospital.

Todo normal. Baja las escaleras, se encamina a coger el autobús que la llevará a su centro de trabajo, cierra la puerta y echa dos cerrojos…. no vaya a ser que mi madre le de por salir a estas hora. Sí, sí porque “su madre” andaba un poco desorientada”. Y así, todos los días de sus casi treinta años de trabajo.

Pero aquel día, de aquel mes, la rutina se había dado la vuelta, y lo que parecía ser un itinerario conocido se trastocó súbitamente en un laberinto de calles desconocidas para ella, difíciles de sortear. De repente, una llamada del hospital: “Hola, ¿eres la hija de Ofelia?“, “sí ¿qué pasa?”. “Tu madre no ha llegado al trabajo, ¿le ha pasado algo, está enferma?”. “No, ha salido como todos los días a la misma hora”.

Rápidamente se mueven los resortes de la memoria. ”A Mamá se le está notando cosas raras , coge las llaves en la mano, va mal vestida, se repite contando cosas del pasado más lejano, no sabe vestirse, utiliza mal los cubiertos, echa sal a la comida”… “Calla, calla, qué dices, si yo estoy con ella todos los días, y sí, alguna cosilla rara hace, pero hija,no es para tanto!!!

El monstruo ya había abierto sus fauces y se estaba tragando muchos de sus recuerdos. “¿Mamá, cuántos hijos tienes?,… “uyyy creo que cinco” (éramos cuatro); “¿y cuántos hermanos?”; “¿y tus padres cómo se llamaban?… todo eso se había desvanecido. Su mente había reconstruído otra vida muy diferente de la que tuvo. Niña esperadísima en una familia de cuato miembros, número uno de una oposición de telefónica, guapa a rabiar, pero apareció en su vida el señorito, de gran prestancia y título nobiliario y tuvo que dejar todo para convertirse en ama de casa y madre de familia numerosa .

“El monstruo ya había abierto sus fauces y se estaba tragando muchos de sus recuerdos”

Estoy convencida que aquí empezó un poco el desencanto de haber tenido que prescindir de una existencia un tanto independiente, para el momento que se vivía, años 50, e ingresar en un laberinto de proporciones desconocidas: padres, tíos, primos e hijos. Todos a su cargo. Más tarde emigrante en Bélgica porque, donde vivía, en las comarcas mineras de Asturias se había producido la llamada ”huelgona” del 62, y había que comer. Todo ello lo somatizó en su interior y nunca se quejó, porque debió de pensar que era ella la única que podía sacar adelante a su familia. Y allí se fue, sin conocer el idioma, ni las costumbres ni nada que le fuera familiar. Paso a paso se fue reinventando y consiguió superar unas pruebas de auxiliar de enfermería y posteriormente acceder al puesto de trabajo en el hospital.

Pero la vida la iba a regalar una última prueba que era el tener que convivir con un inquilino difícil de llevar, que tendría que doblegarse a su voluntad y que la transportaría a los primeros estadios de la infancia.

Quién le iba a decir a ella que otro hospital sería el encargado de dirigirla de consulta en consulta y de pasillo a pasillo, para determinar su dolencia, Alzheimer. El diagnóstico pesó como una losa sobre todos nosotros. “¿Qué haremos, cómo vamos a afrontar esta prueba?”. Preguntas que fuimos respondiendo a medida que ella tenía las alteraciones comunes de esa dolencia.

Padeció y sufrimos 27 años de Alzheimer, pasamos por todos los estadios de la enfermedad: risas, llantos, insomnio… pero con todos esos recuerdos sin memoria, oirla cantar Asturias patria querida, nos gratificaba porque era una manera de querer resistir su origen al olvido.

In memoriam de Ofelia, mi madre.

© Margarita Vázquez de Prada Rodríguez

 

Parental click, la primera app anti bullying y acoso que obtiene pruebas legales en caso de juicio

 
Parental Click es la herramienta de control parental que más información da a los padres de forma legal. La app está especialmente pensada para aquellos padres que confían en sus hijos pero no en lo desconocido y desconocidos de Internet

 

Nace Parental Click, la primera aplicación de control parental basada en la jurisprudencia del Tribunal Supremo y que, gracias a la mediación activa de los padres y el consentimiento del menor, permite obtener pruebas legales y legítimas en caso de proceso judicial. El objetivo principal de la aplicación es permitir a los padres llevar a cabo un control consentido de sus hijos en el día a día y prevenir de forma eficaz y legal los casos de acoso sexual, cibernético y bullying.

La aplicación ha sido creada por el abogado español Pedro Valle y cuenta con el soporte de los prestigiosos expertos en psicología infantil, adolescente y familiar ‘Psiconueve’ y de la consultora tecnológica Grupo Hasten.

Tres de cada cinco casos que llegan a la sala de lo penal del Tribunal Supremo son por acoso a menores

Tres de cada cinco casos que llegan a la sala de lo penal del Tribunal Supremo son por acoso a menores. Esto ocurre en muchas ocasiones porque las pruebas presentadas por la acusación no han sido obtenidas de forma legítima y legal, de modo que son desestimadas. Las consecuencias de esto es el alargamiento durante años del proceso judicial, recurso tras recurso, incluso reduciendo las posibilidades de obtener una sentencia favorable. “La buena intención y la necesidad de ayudar cuanto antes no implica un buen resultado, hay resquicios legales que pueden suponer un freno, incluso que el acusado quede impune”, manifiesta Pedro Valle.

Hasta el momento, las únicas herramientas disponibles eran aplicaciones espía que incluían un sistema de filtrado de contenido. Estas aplicaciones han ayudado a muchos padres a conocer situaciones que perjudican a sus hijos, pero no ayudan de forma eficaz a resolverlo. En caso de detectar un hecho denunciable, los padres primero tendrán que justificar su actuación y mostrar cómo se ha obtenido esa información.

Parental Click está diseñada para que toda la información que obtengan los padres pueda constituir una prueba procesalmente legítima de los hechos ocurridos. En caso necesario, su acción judicial será más breve y con mayores garantías de éxito. Es decir, no vulnera los derechos del acusado, ni el derecho a la intimidad del menor o del secreto de las telecomunicaciones.

Una herramienta de defensa en caso de abuso o agresión para el menor y una herramienta de control honesto y transparente para los padres

En caso de abuso o agresión, el menor cuenta con un recurso que puede activar en la app llamado “Botón del Fuerte”. De esta manera, sólo con agitar el teléfono se activan los sistemas de geolocalización y grabación de imagen y sonido con la idea de obtener pruebas legítimas de lo ocurrido. La geolocalización permite identificar además el lugar exacto de los hechos, algo clave en un proceso judicial ya que “dependiendo de dónde ocurran los hechos, el coste de la indemnización tendrá que ser asumido según corresponda. Siempre que los niños estén bajo la responsabilidad de un profesional -colegio, actividades extraescolares, campamento…- éste será el responsable. Si ocurren en Internet o fuera del centro, son los padres del agresor el que lo asumiría” matiza Pedro Valle. “Esta indemnización puede alcanzar los 40 mil euros”, añade.

 

Según el INE, casi el 70% de los niños de 12 años ya tiene un smartphone


Por su parte los padres obtienen una herramienta honesta y transparente de control en el día a día, ya que el menor está totalmente informado de la información a la que tienen acceso sus progenitores. Así podrán detectar si su hijo es víctima de abusos -incluso si es agresor- y si hace un uso responsable de la tecnología. Parental Click también ofrece a los progenitoresayuda profesional online, tanto de los expertos tecnológicos como del equipo de psicólogos, además de acceso a una comunidad donde los padres y madres pueden compartir sus experiencias.

“Actualmente en España, más de un millón de padres espían a sus hijos en Internet, pese a sentir que no están haciendo lo correcto. Desde Parental Click no queremos desarrollar un entorno donde controlar todo lo que hacen los hijos mediante una app, sino ayudar a los padres a anticiparse a un problema. Ayudarles a que puedan guiarles mejor para que desarrollen conductas responsables en su uso de la tecnología”, señala Valle.

¿Cómo funciona Parental Click?

Parental Click es la herramienta de control parental que más información da a los padres de forma legal. La app está especialmente pensada para aquellos padres que confían en sus hijos pero no en lo desconocido y desconocidos de Internet, y que buscan contar con una herramienta que, al estar instalada de forma consensuada con su hijo, no vulnere esa relación de confianza pero que les ofrezca todas las garantías de seguridad.

Las funciones del sistema se pueden configurar de acuerdo a la madurez del menor y a los riesgos a los que pueda estar expuesto. Periódicamente, el equipo de psicólogos planteará al menor una serie de preguntas tipo test para valorar su reacción en situaciones de riesgo cotidianas.

Acorde a ello, los padres podrán activar todas o algunas de las funcionalidades de acceso que permite la aplicación, de las cuales siempre tendrá conocimiento el menor. Ante situaciones puntuales de alto riesgo, el padre podrá activar algunas en modo oculto a éste sin infringir por ello la ley.

Parental Click permite visualizar:

  • Cada foto o vídeo que el menor realice o reciba, sean borrados o no, lo reciben sus padres
  • Geolocalización con consentimiento previo del menor, en el caso de no recibir respuesta en 5 minutos, se activa la geolocalización inmediata
  • Historial de navegación
  • Agenda y alerta de nuevos contactos añadidos
  • Historial y contenido de las llamadas
  • Contenido en sus redes sociales
  • Apps descargadas

“Nuestro objetivo es evitar que los menores accedan a contenido inapropiado, compartan datos personales o imágenes que les pueda perjudicar hoy o en el futuro. Queremos procurarles todas las ventajas de hacer un uso constructivo y responsable de la tecnología y acompañarles mientras aprenden a identificar y a reaccionar ante los peligros. También vamos a proporcionar pruebas procesalmente legítimas de los hechos ocurridos, obtenidas respetando los derechos fundamentales de las partes implicadas para que, llegado caso, puedan ser presentadas en un juicio e incrementar las posibilidades de éxito y reducir los tiempos procesales”, indica su fundador. “Para el día a día, el resultado inmediato que se consigue con el uso de la app es que los menores recapaciten antes de hacer nada en Internet: hablar con desconocidos, publicar fotos, comentarios, participar en juegos, bromas o concursos, hacer fotos de sus amigos, selfies… Si no quieren o pueden compartirlo con sus padres es un error crear ese contenido y muy peligroso compartirlo en redes”, concluye Pedro Valle.

© VISTO DE OTRO LADO

Susana en el país de las maravillas

DENUNCIA DE P.D.S.A. Los pacientes ingresados en hospitales sevillanos se tienen que llevar el ventilador de sus casas para soportar las altas temperaturas.

Un hospital, Virgen del Rocío, en Sevilla. Una temperatura que supera los 40 grados a la sombra, y los enfermos condenados a cocerse en sus habitaciones a no ser que lleven de su casa su propio ventilador. Mientras tanto, la señora presidenta, Susana Diaz que en su vida ha trabajado, la mandamás de la Comunidad Autónoma, se cruza de brazos, convirtiendo y permitiendo el desmantelamiento de un sistema público de salud puntero en España mediante su privatización a favor de sus amiguetes. La misma persona que dijo que resolvería los problemas de refrigeración de los colegios andaluces, seguramente con cubitos de hielo en las clases, o con abanicos de papel hechos en clase de plástica por los propios alumnos, mientras ella y los suyos están bien a gusto con el aire acondicionado en sus despachos que pagamos todos.

Uno de los mejores sistemas de sanidad de Europa reducido a ventiladores en las habitaciones, no sólo en el hospital indicado, sino en todos los hospitales públicos sevillanos considerados  punteros en enseñanza e investigación universitarias, antes que los políticos que han gobernado la Comunidad se los cargaran por su incapacidad de gestionar lo público, eso sí, sacando el mayor provecho personal de sus cargos. Valga como ejemplo el hospital citado financiado por el SAS según la Ley 10/2016, de 27 de diciembre, del Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Andalucía para el año 2017, siendo el primero en el ranking Deuda Pública, ascendiendo a 4.162.050.097€, ocupando el octavo puesto Sanidad con 9.237.634.884 €.

Blindaré por ley la sanidad pública, para evitar privatizaciones”. Todos los políticos llenan de promesas sus campañas electorales y cuando llegan al cargo, se olvidan de sus palabras. La autora de tal afirmación no es otra que Susana Díaz, presidenta de Andalucía y autoproclamada defensora número uno de los servicios públicos. Vaya chasco, cuando lo que ha hecho es todo lo contrario, pisoteando los derechos de los andaluces y su dignidad.

En España se ha ido introduciendo auspiciado por el Ministerio de Sanidad y otros entes como el autodenominado “Foro de la profesión médica”, FACME o la Asociación de Directivos Sanitarios (SEDISA) quienes agrupan a gerentes y directores de centros hospitalarios públicos y privados, que son los realmente beneficiarios de esta “alianza ultraliberal” para la privatización del Sistema Sanitario Público. Como la poderosa organización denominada “Club Gertech” compuesta por gerentes y altos directivos sanitarios y con el patrocinio de grandes empresas tecnológicas y farmacéuticas (Philips, Medtronic, Roche, NecCorporation o Citec-B) especialmente de EE.UU. y China. Este economicista modelo de gestión de los servicios sanitarios públicos utiliza las Unidades de Gestión Clínicas como fórmula para fraccionar los centros sanitarios convirtiéndose a la larga en múltiples empresas controladas por directores políticos con autonomía para disponer de una cartera de servicios para vender a otros servicios y centros, creando un mercado sanitario.

““Blindaré por ley la sanidad pública, para evitar privatizaciones”. (…) La autora de tal afirmación no es otra que Susana Díaz, presidenta de Andalucía y autoproclamada defensora número uno de los servicios públicos. Vaya chasco, cuando lo que ha hecho es todo lo contrario, pisoteando los derechos de los andaluces y su dignidad.”

 

Foto de una de las habitaciones del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla). – 17/07/2017


¿Hasta cuando seguirán pisoteando nuestros derechos utilizando eufemismos como el blindaje, a no ser que este venga referido a sus salarios?.

Ésta es la gestión socialista de la sanidad pública en Andalucía con una nueva fórmula mercantilista de transformación de la salud pública en gestión clínica va sustituyendo conceptos como el de paciente por consumidores o clientes; que en casi nada difiere de la implantada por el PSOE y el PP a nivel estatal. Todo ello apollado por Ciudadanos. Es así como ellos entienden el gobierno de progreso en nuestra tierra

¿Cuántos spiriman hacen falta?, ¿cuantas mareas blancas hacen falta para denunciar este estado de abandono que, unido a la privatización de muchos serivicios para enriquecer a los amigos de turno?, están desmantelando lo publico.

Estamos ante un insulto al pueblo porque atenta contra su bien mas preciado: su dignidad. La sanidad pública no es de los médicos, ni de los profesionales sanitarios en general, ni de los políticos. La sanidad pública es del conjunto de la ciudadanía. A ver si se entera de una vez el defensor del pueblo andaluz aunque más bien le daríamos otro cargo mejor: HUMILLADOR DEL PUEBLO ANDALUZ

¿Por qué nadie dimite ante tanta incompetencia?

Javier Arias-Javier Mauri (P.D.S.A.)

 

 

 

 

 

 

Hacia el municipalismo

 

 

Cuando el ser humano decidió organizarse y formalizar un grupo en donde todos cuidaran de todos, sin saberlo, se estaban sentando las beses o el germen del municipalismo.

No es menos cierto que, a lo largo y ancho de la historia, sobre todo de la española, este concepto se ha utilizado para describir y usar determinadas realidades. Esta forma primera de organización territorial económica y social del estado constituye hoy en día la unidad básica del ordenación del Estado. La primera por así decirlo más claramente.

Como ya hemos apuntado, desde el municipalismo o las casas pueblas en las sucesivas repúblicas españolas, cuya base era anarquista y que, por tanto, pretendían una disolución del estado a la par que un autonomía total de los pueblos y municipios, hasta la concepción del régimen opresor que vino después, existe una amplia diferencia. Los primeros pretendían organizarse de forma diferente, los segundo buscaban la forma de controlar a la población de una manera más directa, rápida y por tanto eficaz. Se buscaba la opresión y la represión por medio de la organización local.

Actualmente ¿que es o como se debe entender el municipalismo?. Es una pregunta que incluye varias respuestas. La primera es delimitar lo que no es municipalismo. En este sentido municipalismo no es ciudadanismo. El primero concibe al vecino como algo activo en lo segundo  como un sujeto pasivo receptor de las prestaciones o servicios públicos municipales.

Una vez delimitado este concepto podemos definir al municipalismo moderno como la forma en que la organización consistorial hace no sólo receptor al vecino sino responsable de la dispensa y calidad de los servicios municipales del que es objeto. Esto conlleva que los vecinos objeto y responsables de la prestación de tales bienes han de contribuir a su mejora y control de una manera activa y en consonancia con el ecosistema social en donde cohabitan con otros vecinos.. Cada vecino pues, es responsable de su junta de distrito, de su barrio y de su pueblo tanto o más que el concejal que lo representa.

 “podemos definir al municipalismo moderno como la forma en que la organización consistorial hace no sólo receptor al vecino sino responsable de la dispensa y calidad de los servicios municipales del que es objeto”

De esta manera, los vecinos se convierten no solo en corresponsables a nivel municipal de esa gestión, sino en guardianes y protagonistas activos de la calidad del entorno en donde viven.  A menudo se confunden los medios con los fines. El municipalismo deja claro que el fin último es el vecino y los medios los servicios que un ayuntamiento puedo prestar siendo el vecino precisamente el actor principal garante de la calidad de ese entorno a donde se dirige el servicio público no prestado, sino dado.

Dicha eficacia viene dada inexorablemente en el asociacionismo vecinal y de otra naturaleza. Herramienta ésta denostada en unos tiempos y apoyada en otros. El asociacionismo se convierte así en el vehículo para llevar esta gestión municipal de forma que sea totalmente equitativa y representativa.

Pensamos que la implantación de ese municipalismo activo o corporativo si se quiere se tendría que dar por fases. Pero esa es otra historia que será contado en otro momento.

© Javier Arias y Javier Mauri (PDSA)

 

 

El sufrimiento de la desesperación

Dejadme sufrir en paz..

Las personas que deciden terminar con su vida no son diferente al resto. No existe un perfil del suicida. Los espirituales, esos que viven en comunión con Dios dicen que el suicida es un Espíritu cobarde e ignorante que huye a los compromisos adquiridos en la Espiritualidad, como medio de rescate de su propio pasado; destruyendo un cuerpo que no le pertenece, ya que es una obra de Dios. Que simple razonamiento,

¿Es un valiente o un cobarde el que decide quitarse la vida?. El suicida ni es un loco ni un valiente ni un cobarde. Sin embargo, constituye un problema de salud pública, ya que cada año un millón de personas en el mundo se suicida; es decir, cada 40 segundos muere un individuo por su propia mano.  El suicidio ocurre en un individuo normal que está enfrentando una situación difícil, complicada, dolorosa; el suicida es una persona que sufre, y tanto es su sufrimiento que prefiere no vivir para no sufrir. Sus notas más notables son el sufrimiento y la desesperanza”.

Una fuerte desesperanza, que no depresión, porque la depresión, no es condición para que se dé el suicidio, es la desesperanza, cuando ya no espera nada de nada ni de nadie…, es un desamparo aprendido que no puede cambiar su entorno, porque hace las misma cosas, de la misma manera, y sigue frustrándose, sigue fracasando en la forma en que enfrenta su vida.

No hace más de un año un amigo mío, extremadamente religioso, decidió quitarse la vida. ¿Por qué tomo esta decisión?, ¿por qué un hombre temeroso de Dios y amante de la vida decidió poner fin a todo?. La desesperanza ante una grave enfermedad con dolores insoportables parece que fue la causa.

Quizás alguno de nosotros haya sentido algo parecido a esto, o puede que no nos imaginemos qué pasa por la cabeza de quien se plantea la posibilidad de quitarse la vida. Probablemente la mayoría no entendamos nunca cómo puede llegar alguien a suicidarse. Es por ello que queremos acercaros  una realidad muy dura para muchas personas en el mundo y para sus familiares y amigos. Porque aunque a veces parezca que el dolor, el vacío o el derrumbamiento de nuestro mundo vaya a ser permanente, no lo es. Puede ser algo temporal.

¿Te has preguntado alguna vez, qué diferencia a un valiente de un cobarde? A primera vista, parece que son dos personas muy distintas, ¿verdad?

Pues si lo piensas no hay tanta diferencia…

¿Cuándo fue la última vez que fuiste valiente? ¿Qué sucedió? ¿Cómo te sentiste? ¿Qué hiciste? ¿Cúal fue el resultado?

¿Cuándo fue la última vez que fuiste cobarde? ¿Qué sucedió? ¿Cómo te sentiste? ¿Qué hiciste? ¿Cúal fue el resultado?

La diferencia no es muy grande. Los dos quieren hacer lo que toca en vistas a conseguir sus objetivos. Los dos sienten el miedo, cuando tienen que actuar su corazón se acelera y les sudan las manos. Se les encoge el estómago. Les tiembla el pulso y su voz se quiebra. Las piernas flaquean.

Nada más lejos que querer hacer desde este razonamiento una apología del suicidio, ni mucho menos, sino simplemente acercarnos a quienes han perdido las ganas de vivir y, si cabe, de una manera simbólica tenderles mi mano, y contarles mi experiencia.

Hace tiempo, casi cuatro años me detectaron una artrosis degenerativa en la zona lumbar de mi espalda, lo que llevó a los médicos a intervenirme quirúrgicamente llevando a cabo una artrodesis. Para que todos  nos enteremos, una fijación con tornillos de  varias vértebras. Después del tiempo transcurrido no sólo las cosas no han mejorado, sino  que los dolores han ido cada vez más en aumento haciéndose. Dicen que se trata de dolores neuropáticos, un trastorno neurológico en el que las personas experimentan dolor crónico intenso debido a un nervio dañado. Los nervios conectan la médula espinal con el cuerpo y ayudan al cerebro a comunicarse con la piel, los músculos y los órganos internos.

Dolores que me han llevado más de una vez a tirar la toalla, ante este sufrimiento incontrolable, a no ser mediante una medicación salvaje a base de corticoides y estupefacientes derivados de la morfina, horas y horas de cama, y un largo peregrinaje por hospitales, buscando una solución que quizá o exista. Medicación que anula todos sus sentidos,hasta convertirte en ocasiones en un trozo de carme deambulante capaz de autolesionarse por el mero hecho de llamar la atención en una necesidad acuciante de sentir el apoyo de quienes te rodean, intentando reforzar una autoestima que no existe, y como muestra al exterior de nuestro sufrimiento. Conductas parasuicidas.

“Dolores que me han llevado más de una vez a tirar la toalla, ante este sufrimiento incontrolable, a no ser mediante una medicación salvaje a base de corticoides y estupefacientes derivados de la morfina, horas y horas de cama, y un largo peregrinaje por hospitales, buscando una solución que quizá o exista”

¿Se puede pedir tanto estoicismo a estas personas?, ¿se puede atentar más contra su propia dignidad llamándolas cobardes?. Aquí no hay valientes ni cobardes, y mucho menos falta de generosidad con los tuyos, a tal caso molestia, perturbación en su vivir diario. Sólo hay una realidad: el sufrimiento que, aunque en compañía de nuestros seres queridos y amigos, sólo lo sufrimos nosotros, empeorando nuestra calidad de vida.

Hoy por hoy amo la vida, a mi esposa, a mi familia, pero tengo francamente, el miedo de algún día no poderlo soportar. Pero, por favor, no me juzgues, no tienes derecho a hacerlo. Al menos dejadme ser libre.

No tengo falta de pudor por contar esto, sino la necesidad de tocar la mano a los que me conocéis.

Pero, prefiero no decir mi nombre al menos así te ahorro el motivo de juzgarme en nombre de no se qué deidades, ética o moral.

 

Poema a Esperanza Aguirre

Poema a Esperanza Aguirre.

(Grande de España y del universo

conocido)

Esperanza.

Yo… soy esa.

La condesa lideresa.

Que aparcaba en los carriles

Y se enfrentaba a los viles,

Agentes de movilidad,

Que me odiaban de verdad.

Por ser mujer elegante

Muy simpática y galante,

Y por tener mucha pasta,

Mucho ingenio y también casta.

Me rodeé de batracios

En despachos y en espacios,

Pensé que besaba un sapo…

Que era príncipe no un capo

Y así destapé la trama.

Pues yo soy, la puta ama.

Una persona decente

Que administro limpiamente,

El dinero de la gente.

Vosotras uno, yo veinte.

Ahora me siento muy triste,

El alma la llevo en ristre.

Lloro y muy acongojada

¡Me siento tan humillada!

Pues me quieren señalar,

Como a un corrupto vulgar.

No lo pienso consentir

¡Y no voy a dimitir!

 

Y es que soy la lideresa,

Doble condesa sorpresa.

Provengo de gran linaje,

Alta alcurnia y mucho encaje.

¿Que buscan? ¿Meterme presa?

¡Cuánta calumnia y ultraje!

Después de mi gran gestión,

¡Venga privatización!

¡Vean mi dedo en acción!

También me debo a mi gente,

Que son de millones, veinte.

Y si reduces los datos,

De veinte se quedan cuatro.

Que han ido a buenos colegios 

Y merecen privilegios.

Cargos, viajes, putas, cuentas

En paraísos y vueltas,

Por los mejores hoteles,

Mesas, con finos manteles,

Y tratamiento de don

o doña, ¡que no es de coña!,

Que te da honorabilidad,

Y riqueza en cantidad.

Pues se goza de lo ajeno

Que lo nuestro es menos bueno,

Por eso bajo el colchón,

Está amarrado a presión.

Así que recuérdenme triste

Con lágrimas y apenada,

Con el alma acongojada

Por la terrible traición,

Y no como a la condesa,

La pérfida lideresa,

Rodeada de ladrones,

Para los que no hay jabones

Que oculten el mal olor

De todo a su alrededor.

Menos yo que soy muy buena

Por eso ténganme pena.

Ruth Gonzalez

Cruzaremos el umbral

 

Luis Melero

El cuerpo

Entre sueños sintió la tibieza del lecho, cambió de postura y alargó el brazo hacia el cuerpo acostado a su lado profundamente dormido. No era bello pero si bien proporcionado y viril.

Ella recorrió suavemente el mapa del objeto percibido y a medida que sentía que los músculos del cuerpo se tensaban la reacción biológica involuntaria del otro provocaba en ella excitación. Se acercó lentamente para evitar despertarlo hasta sentirlo en su interior presionando primero con suavidad para proseguir a un ritmo constante y rápido hasta producirle una erección. Seguidamente se levantó con cuidado por temor a despertarlo y se dirigió al baño para asearse. Después volvió al dormitorio y se arrebujó a su lado sintiendo el calor humano que crea la intimidad y el compartir la misma cama.

Una hora más tarde los maullidos de Missa la despertaron. La gata vieja como su dueña quería ir a comer, se levantó de la cama y la acompañó hasta la cocina. Cada noche se repetía el mismo ritual. La gata quería que la contemplara mientras satisfacía su necesidad, podríamos compararlo a la reacción de un niño que muestra a su cuidador lo bien que se porta. Cuando Missa terminó de comer se dirigieron al dormitorio. En el espejo de la cómoda se reflejaba la cama vacía y la manta de la gata caída sobre la alfombra. Acto seguido rehízo la cama y colocó la manta en su lugar y seguidamente se acostó. AL cabo de unos minutos Misssa se acurrucó a su lado con la cabeza apoyada en sus lumbares.

Lo acontecido la noche anterior le alegró día. Aunque desde muchos años atrás ella intuía que la relación no funcionaba, se había aferrado al mundo de la ilusión disculpando los indicios, las palabras y las acciones que confirmaban las sospechas. El pretexto escogido para no enfrentarse a la realidad era que todas las parejas tenían problemas de convivencia. Pero llegó un día en el que ella quiso saber y comprender la situación. Al principio, él se resistió negando las evidencias pero al sentirse acorralado y ante la firmeza y constancia de ella, al final cedió y contó la verdad. Ella era un objeto en sus manos que podía y había manipulado siempre. Al juguete lo que más le dolió de la confesión era que él considerara que poseía el derecho de someterla a su voluntad y estaba convencido que era normal, Todos los varones ejercían la misma posesión sobre las mujeres.

“Lo acontecido la noche anterior le alegró día. Aunque desde muchos años atrás ella intuía que la relación no funcionaba, se había aferrado al mundo de la ilusión disculpando los indicios, las palabras y las acciones que confirmaban las sospechas.”

Tras el impacto mental-emocional” El juguete roto” tomó la decisión de afrontar el fracaso, la frustración y el dolor. En primer lugar, se planteó encontrar herramientas mentales, sociales culturales que le permitieran superar la situación, Pasado el primer impacto se prometió así misma, no permitir jamás que ningún hombre volviera a ejercer una relación de poder sobre su mente, sus ingresos, su deseo o su cuerpo.

Y puedo asegurar que lo consiguió, aunque tuvo que vivir el resto de su vida en una prisión-mausoleo de una pequeña pensión y nunca pudo afrontar la independencia económica.

Él nunca la ayudo. El tiempo le permitió reconstruir su identidad y vivir en paz disfrutando lo que la vida le ofrecía cada día. Sin ninguna duda, La soledad impuesta es difícil de sobrellevar. Pero no hay soledad más desoladora que vivir en compañía y ni un solo día sentirse acompañado o arropado por la otra persona.

Aunque toda la vida compartieron domicilio con una convivencia difícil, él poco a poco la arrinconó en una habitación y ella se fue antes que él. Sin embargo, desde la ruptura vivieron en mundos distintos, Su universo era la familia, Missa, un pequeño grupo de amigos. La gran ventaja que tuvo es que le interesaban muchos temas y la curiosidad llenaba el vacío provocado por la soledad afectiva. En las reuniones lúdicas entre amigos después de unas copas comenzaban las bromas y confesiones. Ella siempre comentaba que nunca antes de la ruptura había sido tan feliz al dejar de ser un juguete y haber recobrado su dignidad. Ante las insinuaciones de los compañeros manifestaba una y otra vez, no necesitar más que soñar una cama compartida con otro cuerpo en alguna ocasión, disfrutar el momento y al día siguiente saber que el suceso había sido una ilusión.


© Carmen Garrido

Los Roba gallinas y los “Otros”

No habíamos pensado nunca que los roba gallinas somos el pueblo incluida la clase media-media.

 

 Ciudadanos que producen riqueza, pagan los impuestos y reproducen nuevos ciudadanos. Sin embargo, sí por el devenir de la vida alguno pierden el sustento, se ven envueltos en procesos administrativos, judiciales, con la hacienda pública o simplemente manifestar una opinión contraria a la establecida por la autoridad. Al ciudadano normal se le obliga a pagar multas excesivas so pena de embargarles los bienes o entrar en prisión. El pueblo no entiende ni puede costear el entramado legal-judicial al que está sometido. Un ejemplo de estos ciudadanos son los castigados a penas de cárcel por gastarse parte del rédito de una tarjeta encontrada en la calle en comida para sus hijos, por el robo de una bicicleta o por delinquir para conseguir una dosis de droga. Todos ellos ya han sido excluidos del sistema y es el único camino que les brinda la sociedad para malvivir cada día.

Por otro lado están los “Otros”. Los que han confeccionado durante siglos un código legal lleno de recovecos a su imagen y conveniencia con el fin de utilizar la ley, las formalidades, las influencias y el dinero para alargar los procesos mediante recursos tras recursos, destrucciones de pruebas “ destrucción del ordenador a martillazos”, prescripción de delitos y suma y sigue. Todo lo expuesto y lo obviado permite a los “Otros” conseguir sentencias absolutorias o extraordinariamente benignas en relación a las fechorías cometidas.

Nadie que no sea peligroso para sus semejantes debería entrar en prisión. La cárcel no mejora a las personas. Debería de haber otros medios que sirvieran para rehabilitar y reintegrar a los delincuentes y marginados en la sociedad. Ahora bien, sí un señor roba a un particular o a una empresa está obligado a pagar la deuda con sus bienes. En caso de ser insolvente se le descuenta una cantidad de sus salarios futuros, o considera un indigente toda la vida.

Agradecería que alguien nos informara sobre lo siguiente. ¿En qué galaxia vivimos, en qué planeta? Cómo es posible que en una democracia europea supuestamente avanzada los políticos, financieros y otros delincuentes de altos vuelos condenados, no devuelvan hasta el último euro indebidamente apropiado y de algún modo paguen a la sociedad el daño causado. Ese dinero no reintegrado no es del Estado sino del pueblo que con su sudor ha pagado impuestos para tener una mejor sanidad, educación, pensiones y un futuro mejor.

Ciudadanos estas son las dos Españas, una crea riqueza con su trabajo y sus impuestos, mientras la “Otra” se sirve de los roba gallinas para vivir a costa del pueblo, saquear el país, enriquecerse y llevar el dinero a buen recaudo a paraísos fiscales.

Cuando los políticos nos comparan con otros países europeos siempre resaltan los aspectos que a ellos les interesan pero se olvidan de las desigualdades que nos alejan del progreso. Piensan que el pueblo no sabe lo que le conviene, pero ellos sí saben cuáles son sus conveniencias. Con este fin los “Otros” intentan crear un clima de miedo y crispación dividendo a España entre rojos, nacionalistas y españolistas.

“Ciudadanos estas son las dos Españas, una crea riqueza con su trabajo y sus impuestos, mientras la “Otra” se sirve de los roba gallinas para vivir a costa del pueblo, saquear el país, enriquecerse y llevar el dinero a buen recaudo a paraísos fiscales.”

Sin embargo, el discurso cala cada día menos en la población. Los ciudadanos quieren gobiernos democráticos que hagan funcionar el Estado de modo equitativo y a partir de esta premisa allá cada uno con sus preferencias. Estamos cansados de sentir vergüenza de la clase dirigente.  Cuando afirman que ta

o cual corrupto ya no pertenece a una sigla se olvidan que cuando votamos no elegimos a personas sino a los partidos y que son estas agrupaciones las que confeccionan la lista de los candidatos. Por tanto, las formaciones son la responsables de la corrupción perpetradas por sus miembros durante los mandatos.

Estos pueblos “ignorantes y manejables” saben y reconocen con resignación, la extracción continúa de la riqueza del Estado a favor de los “Otros” en la Historia de España y se asombran que ni la entrada en la Comunidad Europea haya sido capaz de revertir la situación.

Presuntamente todos con grandes proclamas intentaran crear un pacto para dar la apariencia de renovación de todo lo sucedido durante estos últimos cuenta años. Pero lo seguro es, “que todo cambiará para que siga igual”. Los poderes no van a consentir convertirse en roba gallinas trabajadores y pagadores de impuestos con los mismos deberes y derechos que el pueblo. Cada día cuando me despierto pienso en la grandeza de los pueblos del Estado español cuando a pesar del aumento de la desigualdad promovida por el expolio continuado de los “Otros” seguimos adelante.

© Carmen Garrido

El término por la palabra

 

Disponía nuestra anterior ley de enjuiciamiento criminal (LECrim, en adelante) de varios términos para identificar a la parte sobre la que recaía el proceso, de tal forma que uno podía saber perfectamente en que estado se encontraba el asunto dependiendo de cómo lo llamasen.

Por supuesto, no todo el que sufría un procedimiento penal en sus carnes tenía que pasar por ser identificado por todos y cada uno. Así, uno podía ser acusado pero más tarde podía resultar absuelto, no llegando nunca a ser condenado ni reo, por ejemplo.

Teníamos, así, términos como detenido, imputado, acusado, condenado o reo. Todos determinaban la posición que ocupaba el justiciable en cada uno de los momentos procesales, si es que debía estar en alguno de ellos, claro.

Pero, llegó el momento de encausar -no sé ya si estará bien expresado- a determinados políticos,  pues de la investigación de hechos delictivos aparecían indicios de que tales personas podrían ser partícipes de aquel ilícito. Aquello «se les fue de las manos» a las fuerzas y cuerpos de seguridad y empezaron a brotar políticos en las causas como si de setas se tratase. De una simple investigación, aparecían tres más. De esas tres, quince más. Y así. Esto era y es un no parar.

Y claro, saltaban a los medios, porque aquellos presuntos eran políticos. Y cada vez eran más, y más conocidos. Y estaban de todos los colores, sexos, ideologías, orientación sexual, creencias y tamaños -en pleno respeto a nuestro adorado artículo 14 de la Constitución, en adelante CE-. Aquellos pedían y exigían respeto a su derecho a presunción de inocencia (artículo 24.2 de la misma Carta Magna), aún con sentencia condenatoria firme.

“Claro, ya se oía mucho aquello de «imputado» por los pasillos de las Cortes. Más que eso de «elegible», «candidato», «consejero», «diputado»… Y la palabra «imputado», aunque rimaba, era muy fea.”

Claro, ya se oía mucho aquello de «imputado» por los pasillos de las Cortes. Más que eso de «elegible», «candidato», «consejero», «diputado»… Y la palabra «imputado», aunque rimaba, era muy fea. Denostaba a los compañeros. Ya no se apreciaba todo aquello que habían hecho por el bien de la plebe de forma desinteresada.

Conforme aparecían imputados, se diluía el significado de «desinteresado». Es más, nos daba ya  al -ahora para ellos- populacho, la impresión de que era más un interés «más que interesado». Así no los podríamos creer. No los podríamos votar. ¡Perderían su puesto! ¿Y qué harán ahora? Todavía no se habían colocado todos en alguna energética o multinacional anteriormente favorecida de turno. ¿Quién iba a recibir a un «presunto criminal imputado»?

Al ser tantos, entre ellos amigos y otros dispuestos a perder esa amistad a cambio de una reducción de condena, de manera totalmente previsora -no como en otros asuntos menos importantes para el gobernado como cláusulas bancarias, energías renovables, tarifas eléctricas- decidieron «ajustar» los términos empleados a una realidad más actual.

Así, a través del preámbulo V de la Ley 13/2015, de 5 de octubre, de modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para el fortalecimiento de las garantías procesales y la regulación de las medidas de investigación tecnológica (ahí es nada), se presentó la justificación del cambio de denominación. Desde 1882 se venían usando prácticamente los mismos términos, pero como digo, el común no pierde nada si se le tilda de «imputado». El gobernante sólo puede ser tratado de absuelto, inocente (o Infante de España, que en algunos honrosos casos ya es causa de) o, en cualquier caso, parte-inocente-que-puede-conocer-algún-detalle-que-ayude-al-esclarecimiento-de-los-hechos-y-que-«están-deseando-ir-a-declarar-ante-el-Juez-para-aclarar». Pero ese último término quedaba muy largo, así que pensaron en uno más corto pero que no hiciese mella en sus intachables conductas y reputación. «Investigado» queda bien, pensaron. Y así lo hicieron. Y en alarde de benevolencia y magnificencia le regalaron tal término a todos los justificiables, sin distinción -otra vez, en defensa del art. 14 de la Constitución Española-.

Explica el preámbulo de la citada norma que se cambia tal término para evitar connotaciones negativas -antes no debían ser tan negativas, apreciaron- y estigmatizadoras -debe ser que esta cualidad la aportó la aparición de las redes sociales, de ahí que ahora sí son estigmatizadoras y antes no-. Se aplica -investigado, se entiende- cuando son sólo «meros sospechosos», aquellos sobre los que no hay suficientes indicios para atribuirle formalmente la comisión de un delito.

«Encausado» será aquel a quien la autoridad judicial le imputa (imputado, pues) indicios razonados y suficientes de tener actividad y participación penalmente punible en la comisión de un hecho delictivo en concreto. En realidad lo que hacen nuestros tribunales es, una vez valoradas las pruebas practicadas y analizada una acusación fundada que solicita la continuación del procedimiento, decir si hay indicios suficientes o no que puedan hacer pensar que hay un delito y que la persona de la que hablan puede tener alguna responsabilidad penal, y si los hay, se le imputa/encausa. De otra forma se podría entender como que «imputa» quiere decir «sentencia», lo que sería en realidad aplicable el término  «condenado» y no «encausado», claro. Aquí también se usa el término de «imputado», «acusado» o «procesado», pues ya hay una acusación sobre unos hechos concretos, una determinación de la actuación sobre el que versa, se establece el grado de participación y si hay circunstancias eximentes, atenuantes o agravantes (así como petición de condena detallada para cada uno de los actos de los que se le considere responsable y, si lo hubiere, cuantía de responsabilidad civil). Es decir, que hay indicios más que suficientes y claros como para pensar que eres culpable.

Y esta reforma la propuso el partido que hoy sigue en lo alto de nuestras Cortes. Aún así no les ha parecido suficiente, o se han dado cuenta de que no anduvieron todo lo fino que hubiesen debido. Tal es su suerte que ahora llaman a Diego digo, y viceversa.

Y es que, aunque compartan acepciones, «término» y «palabra» no siempre son lo mismo, por más que, a través de una demagogia oculta tras un leve velo transparente de analogía, quiera uno hacer valer gato por liebre. De esta forma, cierto político que ahora está en todos los medios -póngase, en realidad, a cualquiera de los actuales- en su día dio su «palabra», aquella que siempre se cumple (5º y 6º significado en el DRAE), de que si a su nombre le acompañaba el «término» (8º significado en el DRAE) «imputado» dimitiría.

Y llegó el momento, en que haciendo uso de la nueva nomenclatura, en atención respetuosa a nuestras leyes, y sin que eso signifique resolución alguna, se procedió a la imputación de este señor. Y este caballero no dimite, ni dimitirá. Solicita paciencia al vulgo, pues demostrará que nada hizo y que es inocente. No se ha puesto en duda, por quienes le precisan cumplimiento, del resultado de su pleito. Sólo le instan a cumplir con su palabra, lo cuál no hace aunque ahora intente confundir con retóricos  (entiéndase a la tercera acepción de la palabra en el DRAE) términos.

Ahora lo defienden desde más arriba poniendo como ejemplo a otros -sus compañeros de pactos, que no de color- que «metieron la pata, pero no la mano», aludiendo a que es el mismo supuesto. Pero, por más que intenten confundir al pueblo y a sus «compadres», la palabra que dio no fue respecto de una condena, sino sobre un término que se ajustó a su gusto, dejándolo sólo para singular estado dentro del proceso penal.

Así que, en cumplimiento de sus funciones, cumpla con su palabra, o vuelvan a modificar el término; y si no, sinceramente y para todos los que se encuentren en esa misma situación, espero que el incumplimiento de su palabra sea el término de su carrera político-pública.

© David Breijo. Abogado.

Matemáticas

© Nieves Laguna

Hace unos días me levanté con un pensamiento que a lo largo del día fue tomando forma. Para esto me han ayudado mucho las circunstancias actuales de mi vida y lo sucedido en mis últimos tiempos.

Este pensamiento es el de que la vida es como un problema de matemáticas en el que se debe identificar, analizar e interpretar los datos disponibles con la suficiente atención para recoger los puntos importantes en pos de solucionarlo eficaz y correctamente, porque si no, te pierdes en un cúmulo de fórmulas que te harán dar muchas vueltas hasta llegar al resultado acertado.

Este resultado algunas veces es claro y meridiano, pero otras, la gran mayoría de las veces, hay que buscarle y es en esta búsqueda donde se utilizan todas las fórmulas que uno conoce y si no.… se las inventa. El caso es llegar a la solución.

En estos problemas existen las constantes; que normalmente son la familia y los mejores amigos. Las variables; que son los amigos temporales, los que vienen, los que van, los que se quedan, los que se cruzan, los que por alguna razón entran para enseñarte algo que no habías visto, una variable con la que no contabas y que luego, después de encauzarte en el camino para llegar a la solución, desaparecen por donde vinieron. Están las incógnitas, por supuesto, a mí las que más me gustan.

Puedes visualizar todo problema en conjunto, pero no lo entenderás a menos que comprendas todas y cada una de las variables que lo constituyen y sus posibles derivadas.

Tenemos las parábolas que son aquellas circunstancias y/o personas que no saben ni por donde van, indecisos, que normalmente te hacen perder el tiempo e intentan arrastrarte a su infortunio y su infravaloración que tienen de su propio ser, no aguantan que tú seas feliz, o estés centrada/o.

Las raíces cuadradas y las derivadas son las más difíciles de interpretar, son personas cerradas que se aferran a tu existencia para salir de su vida de mediocridad como si les fuera la vida en ello, te absorben toda la energía, te alagan, hacen lo posible para que tu les prestes toda tu atención y cuando les has resuelto su problema, si te he visto no me acuerdo. Normalmente las raíces cuadradas y las derivadas son las que más dolores de cabeza y anímicos te producen.

Están los descartes, estas situaciones y/o personas hay que desecharlas de inmediato de tu vida. Sólo te traerán amarguras. Algunas veces las ves nada más leer el problema, otras tardas un poquito más, según lo vas desarrollando, pero en cuanto la encuentres hay que descartarla y seguir con tu vida, con tu problema matemático.

Están los problemas matemáticos simples, como las sumas, las restas, las multiplicaciones y las divisiones en las que sabes a ciencia cierta el resultado. Pero hay problemas que, por su complejidad, o bien no se resuelven nunca, o cuando te llegan no estás en el momento adecuado para ponerte a resolverlos, estos es mejor dejarles pasar, o apartarlos a un lado hasta que, o bien te encuentres con la suficiente fuerza como para atajarlo, o que se canse por si solo y desaparezca.

También hay problemas que no tienen solución, no la busquéis, no les deis más vueltas, es que no se puede, no hay forma humana de solucionarlos.

Toda regla tiene su excepción y cada excepción tiene su regla.

“También hay problemas que no tienen solución, no la busquéis, no les deis más vueltas, es que no se puede, no hay forma humana de solucionarlos.”

La fórmula matemática perfecta es la del círculo, pero es muy difícil llegar a ella y mantenerla. Vivimos en un mundo con pocos círculos, sin aristas y muchos cuadrados, triángulos, trapecios, rombos, rectángulos, y demás polígonos cada uno con su fórmula matemática… que tela marinera.

Toda, exactamente, toda la vida está regida por las matemáticas y por la vehemencia y pasión que cada uno ponga en la actuación para la resolución de sus problemas, aunque tengas que ponerte a contar con los dedos de las manos, pero recordar que algunas veces, sólo algunas veces, en muy rara ocasión 2+2 igual no son 4.

El jardinero

© Nieves Laguna, 

Un joven jardinero había perdido las ganas de vivir debido a que por las nuevas tecnologías su trabajo cada día era más prescindible, llegando a sumirse en un profundo estado de melancolía.

No encontraba trabajo porque, además, por su edad, las pocas casas que contaban con bellos jardines ya tenían sus jardineros de confianza, con lo que él pasaba su tiempo dedicándolo a su familia y se había olvidado de quien era.

Pero una mañana que paseaba observando los hermosos jardines, ya que no le quedaba otra cosa que hacer mientras sus hijos estaban estudiando, vio que una de las casas por las que él pasaba había cambiado de dueña y ésta aún no contaba ni con maquinaria moderna ni con jardinero.

Vaciló mucho, lo pensó bastante, estaba indeciso, no sabía si entrar o no. Finalmente, aunque le costó, traspasó la puerta de la casa y se dirigió a la que él creía la dueña y que estaba sentada en un columpio que había instalado en la rama de un árbol, para ofrecerle sus servicios.

La nueva dueña al verlo entrar con paso firme y seguro y tras su presentación, le escuchó. Oyó su oferta:

“Señora. Déjeme cuidar de su jardín, lo haré como nadie antes lo ha hecho porque he nacido para cuidar de las flores, de sus flores, para plantarlas, alimentarlas, verlas crecer, deleitarme con su aroma, cuidarlas, y todas las mañanas tendrá un precioso bouquet de sus maravillosas flores.”

La dueña hipnotizada por sus palabras, su presencia y su voz, vaciló unos momentos mientras lo observaba, pero accedió a contratarle.

El jardinero llegaba todas las mañanas puntual y antes de que la señora pudiera darse cuenta, le dejaba un ramo de sus flores en la puerta de la casa, conforme fue pasando el tiempo esa relación se hizo más profunda llegando a ser confidentes el uno del otro.

El jardinero tooooooooodos los días cortaba una flor, la dejaba en el asiento del columpio, y cuando la señora salía a darle los buenos días, recogía la flor, aspiraba su olor y se la ponía en el pelo.

Pronto se convirtió en una costumbre. Él todas las mañanas le ponía la flor en el columpio, ella salía de casa, olía su maravilloso perfume, se la ponía en el pelo y se dejaba mecer por el viento de la mañana sentada en su columpio, mientras el jardinero la observaba cuidando del jardín y hasta algunas mañanas también se atrevía a empujarla, mientras hablaban de sus vidas.

Pero ella pronto le empezó a exigir más flores por la mañana, flores por la tarde, flores a todas horas, se había convertido en adicción para ella de tal manera que ya no concebía una mañana sin su flor y en una pesadilla para el jardinero, ya que algo que hacía por placer, ahora era un tormento.

 Cada día soportaba menos ir a trabajar, hasta tal punto que le planteó a la señora tomarse unas vacaciones. Evidentemente la dueña de la casa no accedió, no soportaba no verle, no hablar con él, no compartir sus flores y no se daba cuenta que lo estaba asfixiando. Pese a todo, el jardinero desapareció de su vida y lo que fuera un fabuloso jardín ahora era un desierto infértil y asolado. Ella permanecía horas mirando la puerta de su jardín esperando que su jardinero querido apareciera de nuevo, espera inútil, ya que pasaban los días y con cada hora ella caía más y más en la misma melancolía que caracterizaba a su cuidador de flores.

Una mañana, la puerta volvió a abrirse, y el jardinero le habló, le dio las gracias por sacarle de la tristeza en la que estaba sumido, por devolverle la vida que había perdido, por encontrar al hombre que antaño había sido al darle trabajo en su jardín y estaba dispuesto a volver con fuerzas renovadas a cuidar de sus margaritas, de sus petunias, de sus lilas, de sus garberas, de sus plantas de otras tierras.

Desde su regreso, el jardinero volvió a colocar una flor encima del columpio, flor que se marchitaba día tras día, porque la tristeza que su marcha provocó en la dueña de aquél exótico jardín le hizo enfermar y una mañana la encontraron en su habitación, sentada en su butacón, con la ventana abierta mirando hacia su jardín, fallecida, con una nota entre sus manos dirigida al jardinero:

“Volviste demasiado tarde. Mi corazón no aguantó más la pena de tu ausencia y el caos de mi hermoso jardín, quédate con él, ahora es tuyo. Espero que puedas perdonarme algún día.”.

Desde entonces, todos los días hay dos flores que nunca faltan, una en el columpio del árbol y otra en la tumba de la señora que se convirtió en el Amor de su vida sin él siquiera darse cuenta y así siguió cuidando de aquel fantástico jardín hasta que sus fuerzas le dejaron hacerlo.

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