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CONDORCET: LA MATEMÁTICA COMO FUNDAMENTO DE LA POLÍTICA Y LA EDUCACIÓN

Pedro Miguel González Urbaneja ♦ (León, 12/1953) es Catedrático de Matemáticas desde 1977. Ha sido profesor de la Universidad de Barcelona y de la Universidad Politécnica de Cataluña.

 

Jueves,  3 de octubre de 2019

►«Esclareced las ciencias morales y políticas con la luz del Álgebra».

Nicolas de CONDORCET (1743-1794)

 

La ciencia fue en el ámbito socio-político de la Revolución Francesa una de las fuerzas inspiradoras de los profundos cambios de una época decisiva para la historia de la humanidad. 

En la exaltación de la razón y la destrucción de los últimos vestigios feudales, la ciencia desempeñó una función directora reconocida por casi todos los gobiernos de la Francia revolucionaria. Así lo señala CONDORCET en su “Proyecto de Decreto sobre la Organización General de la Instrucción Pública:

►«Todos los desaciertos de un gobierno y de una sociedad se basan en errores filosóficos que, a su vez, provienen de equivocaciones en la ciencia natural».

 

Más allá de una concepción de la historia con protagonismo de los factores económicos, sociales y políticos, para CONDORCET es el progreso del espíritu el responsable del avance de la civilización y, en particular de la ciencia, que se constituye, a través de la INSTRUCCIÓN DEL PUEBLO, en la única forma de liberación del hombre contra la superstición y el despotismo, efectos de la ignorancia; de modo que la Educación, vertebrada por el conocimiento de las ciencias, se convierte en el principal instrumento de la promoción auténtica de los derechos del hombre.

La Revolución Francesa determinó el fenómeno de la politización de la cultura y de la ciencia. Para los revolucionarios progreso histórico y progreso científico viene a ser lo mismo, ambos deben proporcionar liberación y felicidad al hombre. Se hace general en la mente de los científicos la convicción  de CONDORCET de vivir en un «siglo filosófico» en el que la ciencia debe tratar de «recuperar el tiempo perdido» y en el que «para el filósofo, la posteridad representa lo que el otro mundo es para el hombre religioso». «Conocer para transformar», como poco más de medio siglo después apuntaría Marx.

En la época prerrevolucionaria, bien alimentada por la Ilustración, la ciencia vinculada a la técnica, será el factor dinámico por excelencia de la sociedad. La politización de la que se habla hay que entenderla como encuentro entre el entusiasmo científico y la pasión histórico‑social, al incluir en una misma concepción del mundo los problemas de la Ciencia y del Estado, del Conocimiento y de la Libertad, de la Técnica y del Progreso social. Es una politización necesaria y espontánea que transforma a los científicos e intelectuales en políticos, es decir, en hombres que con su ciencia y sus ideas han decidido influir en la historia.

CONDORCET fue, junto con Gaspard Monge una de las figuras más sobresalientes en la reforma de la anticuada maquinaría administrativa del Estado y en particular del establecimiento de una nueva y moderna Educación, pública, libre y basada en principios científicos. CONDORCET fue el verdadero espíritu inspirador del Comité de Instrucción que presentó a la Asamblea Legislativa su esquema en 1792, para fijar los estándares del nuevo sistema educativo francés, en el que, por cierto, la Matemática constituía una parte fundamental del Plan de Estudios. La vieja Academia científica en la que el saber era patrimonio de unos pocos, que consideraba la ciencia como una vocación personal, que prescinde de la utilidad social, es abolida por la Convención Nacional el 8 de agosto de 1793. En su lugar se crea el “Instituto Nacional de Francia”, que se vinculará, poco después, a tres nuevas y prestigiosas instituciones científicas: La Escuela Normal, la Escuela de Medicina y la Escuela Politécnica, que tendrán la misión de formar un equipo de profesores, técnicos y científicos especializados, preparados para resolver los problemas que plantea la nueva sociedad. Siendo nombrados para enseñar en ellas a los hombres más eminentes, la Revolución creó el tipo de profesor científico asalariado y publico, que a lo largo del siglo XIX sustituirá gradualmente al gentilhombre aficionado o al científico en relación de clientela privada de la época anterior.

Como experto en ciencia política, CONDORCET defendió la Educación pública para todos los ciudadanos, los derechos constitucionales, la igualdad de derechos para las mujeres y para todos los seres humanos, sin distinguir razas ni creencias religiosas.

Su gran capacidad intelectual y de reflexión analítica y su alto nivel de conocimientos, le valió la atención de Voltaire (quien le llamaba el «filósofo universal») y también la admiración de su profesor, el gran matemático D’Alembert, padre de la Enciclopedia, junto con Diderot. Centrado en la ciencia, en 1765, CONDORCET publicó su primera obra sobre las matemáticas, titulada “Essai sur le calcul intégral”.

El 25 de febrero de 1769, fue elegido miembro de la Real Academia de Ciencias de Francia y más tarde lo sería también de las de Berlín, Turín, Bolonia, San Petersburgo y Filadelfia. Tuvo contacto habitual con los filósofos y matemáticos (D’Alembert, Condillac, Diderot, Voltaire, Helvétius, Turgot,…) que admiraban sus artículos de matemáticas, brillantes especialmente en el Cálculo Integral, Probabilidades y Matemática Social, en lo que fue un auténtico pionero.

CONDORCET formó parte de la «Comisión de Pesos y Medidas» de la Academia de Ciencias (que incluía un grupo de científicos de gran altura: Laplace, Monge, Lavoisier, Coulomb, Lagrange, Legendre, ..) que propuso a la Asamblea Constituyente adoptar el principio de un sistema unificado de pesos y medidas, UN SISTEMA MÉTRICO DECIMAL, con el espíritu universalista de los visionarios de la Revolución, que tenían la conciencia de trabajar para toda la humanidad y pretendía erradicar el sistema tradicional, considerado como una reliquia del feudalismo, para alumbrar un nuevo sistema que pudiera ser aceptado en todo el mundo. En palabras de CONDORCET a la Asamblea Nacional:

►«La Academia trató de excluir todos los elementos arbitrarios, todo lo que pudiera despertar sospechas sobre el interés particular de Francia,… ».

 

CONDORCET fue uno de los primeros en aplicar sistemáticamente las matemáticas en las ciencias sociales. En 1785 publicó el “Ensayo sobre la aplicación del análisis a la probabilidad de las decisiones sometidas a la pluralidad de voces” (es decir, de decisiones por mayoría), donde exploraba la llamada PARADOJA DE CONDORCET o “paradoja de la votación” que es una situación en que las preferencias electorales colectivas son cíclicas (no transitivas), aunque las preferencias individuales no lo sean. Lo cual es paradójico porque implica que la voluntad de las mayorías entran en conflictos entre sí; en otras palabras es posible que en un procedimiento de elección falle el criterio «siempre-un-ganador». Cuando esto ocurre, usualmente se debe a que las mayorías en conflicto están formadas por diferentes grupos de individuos.

CONDORCET Tuvo un papel muy relevante en la Revolución Francesa, abogó por un camino racionalista y defendió las causas liberales. Fue elegido miembro de la Asamblea Legislativa y presidente de esta Cámara en 1792. Publicó un importante artículo para el “Journal de la Société” pidiendo “La admisión a los derechos de ciudadanía para las mujeres”.

Tal vez su mayor contribución legislativa fue el programa para diseñar el sistema educativo francés, aprobado más tarde y que se ha mantenido vigente en líneas generales desde entonces. CONDORCET criticó los excesos revolucionarios que se estaban cometiendo contra los girondinos moderados, a los que apoyó durante el “El Terror” de 1793, lo que le granjeó poderosos enemigos. Tuvo que huir, y mientras estuvo escondido escribió su célebre: “Esquisse d’un tableau historique des progrès de l’esprit humain” (“Bosquejo de un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano”, 1795). En esta obra perfiló el progreso de la especie humana a través de nueve etapas, empezando por la primitiva. También esbozó el concepto de una décima etapa donde, en gran medida a través de la Educación, podría alcanzarse la perfección humana. Al sospechar que su refugio ya no era seguro, CONDORCET intentó escapar. Fue descubierto en Clamart, pueblo cercano a París, y encarcelado; al día siguiente fue encontrado muerto. 

El “Esquisse” de CONDORCET es un cuadro histórico del progreso de la mente humana. Quizá nadie haya formulado con tanto énfasis la confianza en el progreso de la humanidad, la preocupación central del pensamiento de la Ilustración. CONDORCET Sostuvo que la expansión del conocimiento en las ciencias exactas, naturales y sociales conduce a un mundo cada vez más justo de libertad individual, de riqueza material, moral y de compasión del ser humano hacia sus semejantes.

CONDORCET tuvo la visión del hombre como en continuo avance hacia una sociedad utópica, y destacó que para que esto sea posible el hombre debe unirse sin distinción de raza, religión, cultura o género. Para él la Nación necesitaba ciudadanos ilustrados para la Democracia, y por eso la Educación debía ser verdaderamente pública. La Democracia implica ciudadanos libres, y la ignorancia es la fuente de la servidumbre. Los ciudadanos tenían que contar con los conocimientos necesarios para ejercer su libertad y comprender los derechos y leyes que garantizan su disfrute y debían de establecer reglas políticas y mecanismos legales que asegurasen el futuro. Aunque la Educación no puede eliminar los contrastes diferenciales en el talento, todos los ciudadanos deben tener los mismos derechos para tener una formación cívica, libre y responsable.

Echegaray, polifacético genial en Ciencias y Humanidades

Pedro Miguel González Urbaneja ♦ (León, 12/1953) es Catedrático de Matemáticas desde 1977. Ha sido profesor de la Universidad de Barcelona y de la Universidad Politécnica de Cataluña.

 

Jueves,  19 de septiembre de 2019

► «No hay sobre la tierra placer que iguale al placer de labrar la dicha ajena».

► «El pensamiento no puede estar encerrado dentro de fórmulas teológicas: el pensamiento necesita espacio, necesita libertad,… necesita grandes hipótesis, grandes tentativas, grandes equivocaciones a veces…, para alcanzar con enérgica fuerza, con fuerza propia, la verdad en la ciencia, la verdad en la filosofía».

▬  Del discurso pronunciado por José de ECHEGARAY el 5 de mayo de 1869, en el Congreso de los Diputados.

José de ECHEGARAY (1832–1916) fue un ecléctico personaje de la España de finales del siglo XIX y principios del XX, con excelentes resultados en todas las áreas culturales en las que participó. Ingeniero, físico, dramaturgo y político, se le considera el más importante matemático español del siglo XIX. Fue, además, el primer español en recibir un Premio Nobel (de Literatura, en 1904 y compartido con Frédéric Mistral). Fue miembro de la Real Academia de la Lengua Española, presidente del Ateneo de Madrid, de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de la Sociedad Española de Física y Química y de la Sociedad Matemática Española. Escribió numerosas obras de carácter científico, sobre todo de Matemáticas y 67 obras de teatro de las cuales 34 fueron en verso.

ECHEGARAY había ingresado, en 1848, en la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid, en la que se licenció, con el número uno de su promoción, en 1853. Al año siguiente comenzó a dar clase en esta Facultad, y fue profesor de diversas materias (Matemáticas, Hidráulica, Geometría Descriptiva, Cálculo Diferencial y Física) hasta 1868.

En su juventud ECHEGARAY fue un lector compulsivo. Leyó con fruición a Homero, Goethe, Balzac,…, lecturas que alternaba con las de matemáticos como Gauss, Legendre, Lagrange o Galois.

En 1866, leyó su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, con el título «Historia de las Matemáticas Puras en nuestra España». Fue una disertación muy  polémica que tuvo una gran repercusión en los diversos medios, tanto académicos, como sociales y políticos, por su tono áspero y negativo. Presidió esa entidad durante dos etapas.

ECHEGARAY produjo importantes publicaciones científicas y realizó relevantes aportaciones a las Matemáticas y la Física. Cumplió además una función muy notable para la ciencia española, pues introdujo en nuestro país la Geometría del gran matemático francés  Chasles y la famosa “Teoría de Galois”.

En 1869, ECHEGARAY fue designado Director General de Obras Públicas. Este mismo año fue nombrado ministro de Fomento (Obras Públicas), cargo que ocupó hasta 1871 y al que regresó en 1872, antes de ocupar el ministerio de Hacienda en diversos períodos. En 1874 fundó el Banco de España,que tendría carácter de Banco Nacional con monopolio de emisión de billetes, de ahí el antiguo billete de 1.000 pesetas, expedido el 17 de septiembre de 1971, en el que aparece la efigie de ECHEGARAY. Miembro del Partido Radical, fue senador vitalicio y presidente del Consejo de Instrucción Pública.

Al margen de la política, José de ECHEGARAY participó de forma muy activa en la vida cultural de la época. Figuró entre los socios fundadores de la “Institución Libre de Enseñanza”, a la cual apoyó económicamente y en la que asistió impartiendo diversas conferencias. Presidió en 1898 el Ateneo de Madrid, la Real Sociedad Española de Física y Química en 1903 y la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, entre 1903 y 1908.

No obstante, el teatro fue la ocupación que marcó de forma categórica la biografía de ECHEGARAY, tras el estreno de su primer drama, “El libro talonario”, el 18 de febrero de 1874. A partir de esa fecha y durante más de 30 años, ECHEGARAY llegó, con éxito, a multitud de escenarios ─sus piezas teatrales eran representadas en París y Berlín e incluso llegaban a los sitios más recónditos de Iberoamérica─ con obras como “En el puño de la espada” (1875), “El gladiador de Rávena” (1876), “Lo que no puede decirse” (1877), “El gran Galeoto” (1881), “El prólogo de un drama” (1890), “Mariana” (1891), “El hijo de Don Juan” (1892), “Mancha que limpia” (1895), “El estigma” (1895), entre otras obras, de espíritu un tanto “tardorromántico”, fruto del ingenio que le permitía desarrollar la liberación de sus tareas profesionales y gubernamentales, y el regreso a sus verdaderas ocupaciones vocacionales, la Ciencia, y sobre todo la Dramaturgia.

ECHEGARAY mantuvo su actividad científica y literaria hasta el final de su vida. Su amplia obra no dejó de crecer en la vejez: en la última etapa de su vida escribió 25 tomos de Física matemática. Con 83 años comentaba con humor: 

► «No puedo morirme todavía, porque si he de escribir mi Enciclopedia Elemental de Física matemática, necesito por lo menos 25 años más».

Ingeniero, matemático, físico, profesor, escritor, político, orador, dramaturgo,…, ECHEGARAY representó la idea del “hombre total” y alcanzó la excelencia en todos los campos que abordó. Fue una figura innovadora, cuya amplitud de miras hacían de él un genio entre dos fértiles aguas: las Ciencias y las Humanidades.

​Motolinía: sin rencillas ni enemistades

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Miércoles, 18 de septiembre de 2019

Motolinía había advertido notables diferencias entre los diferentes pueblos de lo que se denominó Nueva España y conocía las continuas luchas a que se sometían unos contra otros. Él admiraba a los indios que pasaban sus vidas sin rencillas ni enemistades y que “salen a buscar el mantenimiento a la vida humana necesario, y no más”. Personas, decía, que no se desvelaban en adquirir ni guardar riquezas, ni se mataban por alcanzar estados ni dignidades.

Por esto llegó a afirmar que: “estos indios que en sí no tienen estorbo que les impida para ganar el cielo, de los muchos que los españoles tenemos y nos tienen sumidos, porque su vida se contenta con muy poco, y tan poco, que apenas tienen con qué se vestir ni alimentar”.

El fraile franciscano declaraba con estilo directo, y sin tapujos, las ásperas descalificaciones, injurias y murmuraciones que caían sobre los suyos, porque hacían ‘abajar’ los tributos y “defienden a los indios y los favorecen contra nosotros”. “De esta manera ponían los frailes la paciencia por escudo contra las injurias de los españoles, cuando ellos muy indignados decían que los frailes destruían la tierra en favorecer a los indios, y que algún día se levantarían los indios contra ellos; los frailes para mitigar su ira respondían con paciencia”. Así que estos replicaban: “Vuestras conciencias descargamos; porque cuando de ello os encargasteis, fue con obligación de enseñarlos; y no tenéis otro cuidado, sino que os sirvan y os den cuanto tienen y pueden haber”.

Pero Motolinía no incurría en los excesos de Las Casas, que a los frailes les hacían perder limosnas y les procuraban aborrecimiento.

Muchos de aquellos frailes llamados menores habían aprendido las lenguas indias y eran conscientes de que “hay razón que se vuelvan a remediar a los indios que son tantos, y tan necesitados de remedio; y aun con estos no pueden cumplir por ser tantos, es mucha razón que se haga así, pues no costaron menos a Jesucristo las ánimas de estos indios como las de los españoles y romanos, y la ley de Dios obliga a favorecer y a animar a éstos que están con la leche de la fe en los labios, que no a los que la tienen ya tragada con la costumbre”. 

Sí, este razonamiento impresiona por su radicalidad. 

Un largo y sacrificado párrafo de fray Toribio

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Miércoles, 11 de septiembre de 2019

Motolinía escribió a mediados del siglo XVI unos memoriales sobre la historia de los indios de la Nueva España (que iba desde México a la tierra del Perú). Os pido, queridos míos, un sacrificio. Valdrá la pena. Escuchad, por favor. Este texto habla por sí solo:

Bajorrelieve de Fray Toribio de Benavente «Motolinía» en Benavente (Zamora)

“Otro día era dedicado al dios del fuego, o al mismo fuego a el cual tenían y adoraban por dios, y no de los menores, que era general por todas partes; este día tomaban uno de los cautivos de la guerra y vestíanle de las vestiduras y ropas del dios del fuego, y bailaba a reverencia de aquel dios, y sacrificábanle a él y a los demás que tenían presos de guerra; pero mucho más es de espantar de lo que particularmente hacían aquí en Coauhtittlan, a donde esto escribo” (…) “levantaban seis grandes árboles como mástiles de naos con sus escaleras; y en esta vigilia cruel, y el día muy más cruel también, degollaban dos mujeres esclavas en lo alto encima de las gradas, delante el altar de los ídolos, y allí arriba las desollaban todo el cuerpo y el rostro, y sacábanles las canillas de los muslos; y el día por la mañana, dos indios principales vestíanse los cueros, y los rostros también como máscaras, y tomaban en las manos las canillas, en cada mano la suya, y muy paso a paso bajaban bramando, que parecían bestias encarnizadas; y en los patios abajo gran muchedumbre de gente, todos como espantados, decían: ‘ya vienen nuestros dioses; ya vienen nuestros dioses’. Allegados abajo comenzaban a tañer sus atabales, y a los así vestidos ponían a cada uno sobre las espaldas mucho papel, no plegado sino cosido en ala, que habría obra de cuatrocientos pliegos; y ponían a cada uno una codorniz ya sacrificada y desollada, y atábansela a el bezo que tenía horadado; y de esta manera bailaban estos dos, delante los cuales mucha gente sacrificaba y ofrecían muy muchas codornices, que también era para ellas día de muerte; y sacrificadas, echábanselas delante, y eran tantas que cubrían el suelo por do iban, porque pasan de ocho mil codornices las que aquel día ofrecían, porque todos tenían mucho cuidado de las buscar para esta fiesta, a la cual iban desde México y de otros muchos pueblos. Allegado el mediodía cogían todas las codornices; y repartíanlas por los ministros de los templos y por los señores y principales, y los vestidos no hacían si no bailar todo el día”. Y ahora completemos el tríptico.

‘1984’ O CUANDO DOS+DOS PODÍA SER CINCO

Pedro Miguel González Urbaneja ♦ (León, 12/1953) es Catedrático de Matemáticas desde 1977. Ha sido profesor de la Universidad de Barcelona y de la Universidad Politécnica de Cataluña.

 

Jueves, 5 de septiembre de 2019

►«El nacionalismo es el hambre de poder alimentado por  el autoengaño. … El nacionalista no sólo no desaprueba las atrocidades cometidas por su propio bando, sino que además tiene una notable capacidad para ni siquiera enterarse de ellas.

Todo nacionalista se obsesiona con alterar el pasado. Se pasa parte de su tiempo en un mundo de fantasía en el que las cosas ocurren como deberían, y transferirá fragmentos de este mundo de fantasía a los libros de historia cada vez que pueda».

George ORWELLNotes on Nationalism, 1945.

George ORWELL (1903−1950),seudónimo de Eric Arthur Blairfue escritor periodista británico, cuya obra lleva la marca de sus experiencias personales vividas en tres etapas de su existencia: 

 a) su posición en contra del imperialismo británico  de las fuerzas coloniales en Birmania durante su juventud; 

 b) a favor del socialismo democrático, ante las condiciones de vida de las clases trabajadoras de Londres  y París;  

 c) en contra de los totalitarismos nazi y estalinista en su participación en la Guerra Civil Española.

Son muy significativas las palabras de Orwell en “Mi guerra civil española”:

►«Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta con fidelidad cómo suceden las cosas, (…). En realidadhe visto que la historia se escribe no desde el punto de vista de lo que había ocurrido, sino desde lo que tenía que haber ocurrido según las distintas “líneas de partido”. (…) Estas cosas me parecen aterradoras, porque me hacen creer que incluso la idea de verdad objetiva está desapareciendo del mundo. A fin de cuentas, es muy probable que estas mentiras, pasen a la historia. (…) El objetivo tácito de esa argumentación es un mundo de pesadilla en el que el jefe, o la camarilla gobernante, controla no solo el futuro sino también el pasado. Si el jefe dice de tal o cual acontecimiento que no ha sucedido, pues no ha sucedido; SI DICE QUE DOS Y DOS SON CINCO, DOS Y DOS SERÁN CINCO. Esta perspectiva me asusta mucho más que las bombas».

Orwell es uno de los ensayistas en lengua inglesa más importantes de los años treinta y cuarenta del siglo XX. No obstante, es más conocido por sus dos novelas críticas con el totalitarismo, publicadas después de la Segunda Guerra Mundial: ”Rebelión en la granja” (1945) y “1984” (1949). 

Precisamente el pasado 8 de junio  de 2019 se cumplió el 70 aniversario de la publicación de la novela “1984” en la que Orwell crea el concepto de “Gran Hermano, que desde entonces pasó al lenguaje común de la crítica de las técnicas modernas de control social. Y define la ‘neolengua’ como una adaptación del idioma, en la que se reduce y se transfigura el léxico con fines represivos, fundamentándose en el principio de que todo lo que no forma parte de la lengua, no puede ser pensado.

El término “orwelliano” se ha transformado en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las representadas en la novela. La novela ‘1984’ tuvo un gran éxito y se ha convertido en uno de los libros más influyentes del siglo XX. Es una de las obras cumbre de la trilogía de obras de ciencia ficcióndistópica del siglo XX, junto a la novela “Un mundo feliz” (1932) de Aldous Huxle y Fahrenheit 451 (1953) de Ray Bradbury.

El personaje principal de ‘1984’ es Winston Smith, trabaja en el Ministerio de la Verdad y su función es reescribir la historia, lo que ironiza el ideal que declara en el nombre del Ministerio.

Winston se une a la ambigua Hermandad por mediación del líder O’Brien. Paulatinamente va comprendiendo que ni la Hermandad ni O’Brien son lo que aparentan, y que la rebelión, al cabo, quizá sea un objetivo inalcanzable.

 Después de años de trabajar en su destino, Winston Smith adquiere consciencia de que las correcciones de la historia en los que radica su trabajo son parte de una gran mentira, y descubre la farsa intencionada de todas las informaciones que proceden del Partido Único. En su aspiración de evadir la omnipresente vigilancia del Gran Hermano, encuentra el amor de Julia, una joven rebelde decepcionada del sistema político. A través de una historia confusa y enmarañada, por sutiles mecanismos relacionados con el lavado de cerebro, el lenguaje, la psicología  y la inventiva, encaminados al control físico y mental de todos los individuos, la educación totalitaria de la juventud, etc., Orwell relata la historia trágica y en apariencia emancipadora de Winston Smith y Julia, que tratan de evadirse de un sistema donde la intimidad y el libre pensamiento están prohibidos.

Cuando descubren que los supuestos «miembros de la resistencia» formaban parte también del dispositivo represor, los protagonistas son confinados por la Policía del Pensamiento y se los somete a tortura en el Ministerio del Amor

●  A WINSTON SE LE OBLIGA A RECONOCER QUE UN ENUNCIADO EVIDENTEMENTE FALSO COMO “2+2=5” ES EN REALIDAD VERDADERO. 

Winston termina, después de largos y crueles meses, admitiendo en su interioridad que la verdad es lo que el partido dice y no lo que su intelecto concluya, o lo que sus sentidos perciban.

►► Contexto histórico:

●  La novela “1984” expone una extrapolación de prácticas del comunismo, derivadas de las experiencias de Orwell en la Guerra Civil Española, sobre todo los sucesos de mayo de 1937, que describió en su obra “Homenaje a Cataluña”.

●  El Ingsoc, la ideología del estado totalitario en el que transcurre la novela, es una corrupción del Socialismo inglés.

●  La «V» del emblema del Ingsoc es una parodia de la «V» de la victoria manejada por los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Esta «V» se utiliza también en el envase de los cigarrillos de la Victoria y de la ginebra de la Victoria.

●  La «reescritura del pasado», trabajo de Winston Smith en el Ministerio de la Verdad, era una práctica usual en la Unión Soviética, además de las falsedades frecuentes en la propaganda de guerra.

●  El Gran Hermano es un calco, hasta en los más nimios detalles físicos del personaje, de Stalin y el culto a su personalidad.

● Emmanuel Goldstein, el Enemigo del Pueblo, está inspirado en Trotsky, siendo comunes a ambos personajes, el real y el creado por Orwell, las características siguientes:

—  Los dos participaron y fueron personajes relevantes en las primeras etapas revolucionarias.

—  La descripción del aspecto físico de Goldstein coincide con la de Trotsky.

●  Winston Smith es un chiste histórico, ya que Winston, en el momento de escribir la novela, era una alusión a Winston Churchill, y Smith es el más común de los apellidos ingleses. 

●  La Habitación 101 es una alusión al Despacho 101, que Orwell ocupó mientras trabajaba para la BBC  durante la Segunda Guerra Mundial.

●  Las bombas voladoras son una referencia a las V-1  y V-2  alemanas. 

●  El uniforme negro del Partido Interior que viste O’Brien se debe al uniforme de gala que utilizaban los miembros de las SS alemanas.

●  El uniforme azul que usan los miembros del Partido Exterior está relacionado con el uniforme azul que usaban los miembros de la Falange Española  de carácter fascista.

Por su magnífico análisis del poder y de las relaciones, dependencias y sumisiones que crea a su alrededor, 1984’ es una de las novelas más inquietantes y atractivas del siglo XX, con una proyección hacia el futuro en todo tiempo y lugar, y en particular muy próxima a nosotros.

¿Quién teme a Motolinía?

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Miércoles, 4 de septiembre de 2019

‘El humilde por pobre’, esto significa Motolinía en lengua americana. Así era denominado Fray Toribio de Benavente, un franciscano zamorano que llegó a México en 1524, donde vivió 45 años. No se conoce su fecha de nacimiento, pero sí que oscila entre 1482 y 1491. Al comenzar el año de 1555 y con el fin de desmentir a Las Casas, a quien había conocido quince años antes, envió una carta al emperador Carlos V.

Os voy a hablar de esto, porque hay muchas cosas consabidas que están muy mal sabidas… Se hace preciso desaprender.

Los frailes despertaron la conciencia de que los españoles no eran dioses y que, por tanto, debían ser tratados como hombres. Motolinía estaba contra la separación étnica y la esclavitud del indio a manos de españoles, pero afirmaba que: “no tiene razón el de las Casas de decir lo que dice y escribe y emprime”, pues “no es todo cierto ni muy averiguado”. “Él –afirmaba Motolinía del padre Las Casas- no procuró de saber sino lo malo y no lo bueno, ni tuvo sosiego en esta Nueva España ni deprendió la lengua de los indios ni se humilló ni aplicó a les enseñar”. Y prosigue: “Dice que siempre y cada día están tiranizando los indios, asimismo dice que todos los tributos de indios son y han sido llevados injusta y tiránicamente”, “también dice estas palabras, que se siguen a la letra: ‘todos los conquistadores han sido robadores, raptores y los más calificados en mal y crueldad que nunca jamás fueron, como es a todo el mundo manifiesto’. Todos los conquistadores, dice, sin sacar ninguno”. Así, “lo que cometieron diez, por qué lo ha de atribuir a mil y disfamar a cuantos acá han estado y están”.

​Un filósofo enamorado

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Miércoles, 28 de agosto de 2019

Antes de cumplir los 18 años de edad, Hanna Arendt llegó a tener como profesor a Martin Heidegger, quien entonces tenía 35 años, estaba casado y tenía hijos. Era el curso 1924-25. No tardó en establecerse entre ellos una relación amorosa. Que esta tuvo hondura lo testimonia la correspondencia que mantuvieron durante medio siglo. El volumen ‘Correspondencia (1925-1975)’ (Herder) recoge numerosas cartas escritas por el filósofo que militó en el nacionalsocialismo, y que envió a la gran pensadora judía; en cuyo archivo quedaron. Y ofrece sólo unas pocas de ella, Heidegger se desharía de las que recibió.

Hanna Arendt y Martin Heidegger
una pareja extraordinaria

¿Tiene algún interés conocer el contenido de esos mensajes privados? Yo encuentro uno, el de romper el mito de un acoso sexual o del abuso de un intelectual potente y arrogante. En efecto, ya en febrero de 1925 Heidegger le señalaba que «todo debe ser llano, claro y puro entre nosotros», se mostraba no solo cautivado por el esplendor de la brillante estudiante, sino ansioso y emocionado por su presencia (sus ojos ‘maravillosamente profundos’). Le detallaba la enorme ilusión que le transmitía: «La mujer que puede dar alegría, y alrededor de la cual todo es alegría, recogimiento, descanso, adoración y gratitud a la vida». Estaba «contento y agradecido» de que ella estuviese allí, con él que a menudo era «más funcionario que ser humano» y que le pedía a ella que fuera paciente con él. No sólo le hablaba con familiaridad y decoro de Husserl y Jaspers, sino le razonaba que «la vida es historia» y que»nos convertimos en aquello que amamos». También le movía el afán de fortalecer «nuestra amistad». Hacía explícita su gratitud hacia ella.

Tres o cuatro años después, Hannah le escribía a Martin: «Te amo como el primer día» y «no me olvides y no olvides hasta qué punto y con qué profundidad sé que nuestro amor es la bendición de mi vida». En 1933 se interrumpió la correspondencia, que se reanudaría en 1950 de forma continuada hasta el final de su vida (la de ella en 1975, quince días después de morir Franco, y la de Heidegger seis meses después). Reiteraban el valor de «la bondad del corazón, que ve porque ya ha pre-visto» y que la palabra «capaz de guiar de forma rigurosa es insustituible». O que «el pensar todavía me da alegría». En 1971, Hannah le decía: «Querido Martín, nadie lee ni ha leído nunca como tú», «qué extraño que debamos ver para percibir lo que no podemos ver».

​El espejo de La Rochefoucauld

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Viernes, 23 de agosto de 2019

 

Contemporáneo de Cyrano de Bergerac, el duque de La Rochefoucauld, llamado François VI, conspiró contra Richelieu y Mazarino; estuvo en prisión y le demolieron su castillo. Estuvo íntimamente relacionado con Madame de La Fayette y Madame de Sévigné, entre otras distinguidas damas. Hoy tiene aquí un hueco entre nosotros para comentar algunas de sus reflexiones, publicadas en 1665. Parece que anunciara el subconsciente. Y describe la falsedad de muchas virtudes aparentes. Con frecuencia, dice, la humildad es sólo una fingida sumisión con la que someter a los demás. La bondad es rara, y la humildad es la verdadera prueba de las virtudes cristianas; “sin ella conservamos nuestros defectos, y están cubiertos sólo por el orgullo que los oculta a los demás y, a menudo, a nosotros mismos”.

Rochefoucauld

Ni siquiera la peor clase de gente se atreve a pasar por enemigos de la virtud y la verdad. Para bloquear las virtudes, les atribuyen doblez y las tergiversan, haciéndolas pasar por lo que no son. Las personas débiles, afirmaba, no pueden ser sinceras. Y sólo quienes tienen firmeza pueden tener una verdadera dulzura; “quienes parecen dulces no tienen por lo general más que debilidad, que fácilmente se convierte en acritud”. La mayoría de los hombres tienen al igual que las plantas propiedades ocultas, que sólo ciertas circunstancias permiten descubrir. Pero conviene evitar contestar sobre cosas que ignoramos y no hacer preguntas inútiles. Todo el mundo se queja de su memoria, y nadie se queja de su juicio.

Advierte que si hay pocas personas agradables en una conversación, es porque no escuchan y están más pendientes de lo que van a decir que de lo que se les dice. Tampoco hay que dejar de contar con la fuerza contagiosa del ejemplo, ya sea bueno o malo. Hay que saber que la confianza en uno mismo hace nacer la mayor parte de la que tenemos a los demás. Y que somos capaces de mejorarnos.

Los elogios que podamos recibir por nuestra posible valía contribuyen a aumentarla y a que queramos afianzarla y merecerla. Sin embargo, lo que nos hace creer con suma facilidad que los demás tienen defectos, es la facilidad que se tiene en creer lo que se desea.

La envidia es una pasión tímida y vergonzosa que nadie se atreve nunca a confesar. Mirémonos, amigos, al espejo. Y mejorémonos.

Sabes… ¿quién guarda el oro de los españoles?

Amparo Perianes ♦ Redactora Plazabierta.com

 

Viernes, 16 de agosto de 2019

 

 

Las reservas de oro del Banco España, más de cinco mil lingotes y alrededor de dos millones de monedas de oro, se encuentran a ocho pisos bajo tierra en una cámara acorazada con un interesante sistema de seguridad que en sus ochenta y tres años de existencia no ha sufrido ningún intento de robo

Para bajar a esa profundidad, a 48 metros bajo tierra del centro del edificio, concretamente donde se ubica la Sala de Operaciones del banco, hay que superar unas increíbles medidas de seguridad que su arquitecto  José Yarnoz Larrosa ideó y que a día de hoy impresiona.

En primer lugar hay que superar una puerta acorazada de 16 toneladas de peso, necesitando dos llaves para abrirlas que se encuentran custodiadas por importantes cargos del banco. Le sigue un túnel vertical de 36 metros, por el que se baja a través de un ascensor y, tras una nueva puerta blindada aparece un foso con una pasarela retráctil, siendo el último obstáculo para llegar a la cámara del oro, detrás de la cual se encuentra el impresionante tesoro.

Pero, si todas estas medidas de seguridad no te han parecido suficiente, el increíble ingenio que hace que nadie pueda acceder al interior de la cámara acorazada, es que, ante cualquier intento de forzar la puerta de acceso saltarían las alarmas y su interior, una sala de 1500 metros cuadrados se inundarían de agua proveniente de la mismísima Diosa Cibeles, mejor dicho de la fuente a ella dedicada,  en la intersección de la calle de Alcalá con el paseo de Recoletos y el paseo del Prado. 

Así que, la repuesta a la pregunta, quien guardia el oro de los españoles, la respuesta sería: la mismísima diosa Cibeles, madre de Zeus.

A ver quién se atreve con ella…

GÉNERO

Parafraseando a Paul B. Preciado: no soy mujer ni hombre; ni lesbiana ni heterosexual. Tampoco bisexual. Soy una disidente del sistema sexo-género. Y me sublevo porque me importa una “M” el capitalismo tecnocientífico.

 

 

 

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 13 de agosto de 2019

Hace algunos años, conocí a un directivo de una gran multinacional implantada en Suiza, que cambió de sexo. Fue despedida tras pasar el tiempo suficiente para que no se «notase» la discriminación laboral. Yo le dije que iba a pasar, no me creyó, era la mejor a nivel mundial en lo que hacía…

“Magdalena Ventura con su marido”, José de Ribera 1631

Creo que estaba en la segunda desconstrucción del rompecabezas de mi personalidad cuando escuché por primera vez hablar sobre Agnes Heller. La dificultad con la que me di de narices fue que cuanto más intentaba reparar en mi personalidad, más difícil me resultaba verla. Para apreciar el mosaico y reconocer el patrón en todas las pequeñas piezas del alicatado, tuve que retroceder. Desde entonces y tras estudiar a Heller, no creo que ni la personalidad ni el yo sean una ilusión. Pero tampoco que podamos encontrar ningún “centro de personalidad» en la mente. De hecho, sospecho que emerge de la interacción de múltiples procesos cognitivos.

Imagen: Germán Maldonado Ramos.
 Procesos cognitivos: ¿qué son exactamente y por qué importan en Psicología?:
https://psicologiaymente.com/psicologia/procesos-cognitivos

El pensamiento de Heller evoluciona desde la voluntad de querer cambiar el mundo hacia la prioridad existencial de cambiarnos a nosotros mismos. Heller exige un compromiso activo del individuo con su yo individual.

Todos podemos decidir convertirnos en un ser humano íntegro, un ser humano no solo capaz de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, sino también interesado en hacer lo correcto y actuar con justicia; un ser humano no insensible a la responsabilidad de las generaciones posteriores.

Heller modifica los cambalaches, a menudo engañosamente transformados, de Nietzsche encerrados en el famoso «conviértete en quien eres«, exponiendo tanto el contenido como el tiempo en sus palabras, interesándose en llenar el vacío Übermensch de Nietzsche con honestidad ética.

Ser humano implica finalidad, humildad y falibilidad. Al mismo tiempo, la humanidad depende de la práctica del pensamiento reflexivo, para ser más que una simple vida. Heller está de acuerdo con Adorno en que la inteligencia también es una categoría moral. Pero para ella, al final, solo la elección de cada uno de nosotros individualmente puede salvaguardar que la iluminación no se convierta en una barbarie radical.

Retomemos la proposición, «conviértete en quien eres» (que el padre de Lou Andreas Salomé antes de morir, le anotó en una postal): exige una maniobra de autoconocimiento sin trampas. Y para ayudarse a mejorar la conciencia de sí misma y descubrir su propia identidad, con el fin de impulsar el desarrollo de los propios potenciales, Lou se alimentaba de los cerebros de los hombres más célebres de la época.

ORACIÓN A LA VIDA: Un poema de Lou Andreas-Salomé con música de Nietzsche
https://www.youtube.com/watch?v=kr66Ofz8lMQ

En este entre yo y yo, y en medio de B. Preciado, Lou Andreas Salomé y Heller, me encontré con Deleuze y su “Queer Theory” y, por supuesto, a San Foucault. Seguí estudiando (leyendo) sobre la teoría queer, (que conecting mucha people), y llegué hasta Annamarie Jagoseen, quien no hace una sola mención a «Derrida» (o a su famosa «deconstrucción»), siquiera en el subcapítulo «El contexto postestructuralista queer» de su libro de 1.996, (se podría pensar que Derrida no solo llegó tarde a la fiesta, sino que nunca estuvo allí).

Después de realizar todas las prácticas y de leer todos los estudios, llegué a la pregunta del millón: ¿quién soy yo y cómo me he visto influenciada por los estereotipos? Concluí que existen otras posibilidades, no sólo de identificarme sino que también de ver el mundo. Mi idea era cuestionarme, auto-observarme, y con suerte ver más allá de los estereotipos llegando a mi subconsciente (sí, me leí todo Jung).

¿Quiénes somos los disidentes del sistema sexo-género?

En principio somos quienes encontramos profundas limitaciones en el sistema sexo-género para explicar la diversidad.

Socialmente, no existe la neutralidad sexual pero sí los estereotipos negativos de género.

ACLARANDO NOCIONES

La orientación hacia personas del mismo sexo puede manifestarse de tres maneras: atracción, comportamiento y / o identidad. Pero no todas las personas con atracción y / o comportamiento hacia el mismo sexo quieren o pueden identificarse como homosexuales, lesbianas, o bisexuales y ser abiertas sobre esto. Estas personas a menudo se declaran hombres que tienen sexo con hombres o mujeres que tienen sexo con mujeres.
Además de las variaciones en la orientación sexual, las personas pueden variar en su identidad de género. A veces, la identidad de género sentida no se corresponde con el género / sexo (masculino o femenino) asignado al nacer. Algunas de estas personas desean vivir en el otro rol de género, solo en expresión, y otras también físicamente a través de una transición corporal al otro género con hormonas y / o cirugía.
Hablamos de personas transgénero, o cuando la cirugía se realiza a personas transexuales, para referirnos a estas variaciones de género. Las personas transgénero pueden tener todas las orientaciones sexuales y, por lo tanto, pueden identificarse como heterosexuales, lesbianas, homosexuales o bisexuales, pero también como transgénero o queer, o sin dicha etiqueta.

No pasa nada por no identificarse con los géneros o identificarse con todos y si pasa por Valladolid es el Pisuerga…

¡PERO SI YO SOY YO!: UN YO QUE HUYE DEL NEOCARTESIANISMO PARA VIVIR SU IDENTIDAD PERSONAL ¿Por qué nos parece que las personas son unas realidades duraderas que gozan de una identidad determinada y absoluta?- la respuesta parece depender del hecho de que al conocimiento humano le pasan inadvertidos cuáles son los procesos físicos, fisiológicos y sociales que son responsables de su formación. Y ello sucede así en los diversos niveles de lo que laxamente llamamos conciencia.

La modularidad de la mente: un ensayo sobre la psicología de las facultades: https://books.google.es/books?id=ISgIzxoFgikC&pg=PA22&lpg=PA22&dq=neocartesianismo&source=bl&ots=rlorelCGj4&sig=ACfU3U0eAQxE5opqIh7rbxESTEL5f5lIZA&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwiwpqCl5vjjAhWyAWMBHb3pCGAQ6AEwFHoECAgQAQ#v=onepage&q=neocartesianismo&f=false

El Martes que viene os escribo sobre lo que estoy viviendo en África central estos días. Me acuerdo mucho de aquella serie de Carmen Sarmiento: https://www.youtube.com/watch?v=IWxoWUGcinE

Buceando en los años 70

 

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Viernes, 9 de agosto de 2019

En estos días veraniegos he podido, al fin, entretenerme con un libro que tenía pendiente, lleno de fotos a todo color (fotos familiares para una generación): ‘¿Qué fue de los 70?’ (Arzalia), del periodista Xavier Gassió. La rebeldía del mayo del 68 llegó a España de un modo peculiar y tardío. Hacía dos años que se habían instalado las primeras cabinas telefónicas, y uno de la autorización de las salas de cine de arte y ensayo. Para esas fechas se comenzó a publicar ‘Celtiberia Show’, de Luis Carandell, una sección de artículos que aparecían en la revista ‘Triunfo’ (fundada en 1946, cambió de orientación en 1962: dejó los espectáculos y se hizo antifranquista ‘dentro de un orden’). La asignatura de la FEN desapareció en 1970, con la llegada de la EGB y el BUP. En 1956 comenzó la tele en España; las primeras imágenes fueron las del ministro Gabriel Arias-Salgado, diciendo: “Hoy, día 28 de octubre, domingo, día de Cristo Rey, a quien ha sido dado todo poder en los Cielos y en la Tierra, se inauguran los nuevos equipos y estudios de Televisión Española”. En 1974 había 20.000 aparatos de TV en color, en 1976 ya eran 800.000. Algunos nombres de la realidad y la ficción del mundo televisivo: Valerio Lazarov, Chicho Ibáñez Serrador, Kojak, Colombo, Kung Fu, Los ángeles de Charlie, Los hombres de Harrelson, Érase una vez… y la revista ‘TP’. El NO-DO dejó de ser obligatorio en las salas de cine, y Gassió lo rememora: era muy “útil para no perderse el principio de la película cuando se llegaba un poco tarde”.

La llegada masiva de turistas, el 600, los transistores, las máquinas de fotografiar, los electrodomésticos, las máquinas de escribir eléctricas, los primeros videojuegos, la canción del verano (con el inevitable Georgie Dann). Las novelas de Corín Tellado y Marcial Lafuente Estefanía, los seudónimos americanizados (censurados al comienzo de la Era de Franco). Los anuncios de cigarros, muebles o licores dan un aire de nostalgia, pero son ocasión de superar retrospectivamente el autodesprecio en el que quedamos instalados los españoles: moradores de un país que estuvo bajo palio, dominado por un dictador salvapatrias que se lo hizo de su propiedad. La potencia de los humoristas con el ‘Hermano Lobo’ o ‘El víbora’. El recuerdo, en especial, de Forges o de Perich: “habilidad para meter el dedo en la llaga de los defectos de la sociedad, la política y la condición humana” (es clave: iba entonces todo junto, ahora no). 

Carnot, otro matemático revolucionario

Por Pedro Miguel González Urbaneja. 

 


► Las ciencias son como un hermoso río, cuyo curso es fácil de seguir, cuando ha adquirido cierta regularidad; pero si uno quiere volver a la fuente, no la encontrará en ninguna parte, porque está en todo lugar; se extiende tanto que alcanza toda la superficie de la tierra; es lo mismo si uno quiere regresar al origen de las ciencias, se encontrará solo oscuridad, ideas vagas, círculos viciosos; y uno se pierde a sí mismo en las ideas primitivas».

▬ Lazare CARNOT. Essai sur les machines en général (1783).

Lazare CARNOT (1753−1823) tuvo una apasionante vida. Fue un ferviente republicano que tuvo a su cargo la administración militar con una posición política fundamental a lo largo de las vicisitudes de la Revolución Francesa. Al ver amenazado el éxito de la revolución, tanto por la confusión interna como por las amenazas exteriores, organizó los ejércitos y los condujo a la victoria. A pesar de su republicanismo, evitó siempre pertenecer a las camarillas políticas de la Revolución y con un alto sentido de la honradez intelectual y política, trató de ser imparcial en la toma de decisiones.

Tras una meticulosa investigación absolvió a los monárquicos que habían sido acusados de mezclar vidrio en polvo con harina destinada a los ejércitos revolucionarios, pero se sintió obligado en conciencia a votar a favor de la ejecución del rey. Enfrentado con Robespierre, este había formulado la amenaza de que al primer desastre militar, CARNOT perdería la cabeza en la guillotina. Pero CARNOT se había ganado la admiración de sus compatriotas debido a sus éxitos militares. Cuando se propuso en la Convención su arresto, los diputados se alzaron espontáneamente en su defensa, aclamándolo como «El organizador de la Victoria» y fue la cabeza de Robespierre la que cayó en lugar de la suya.

A lo largo de su fascinante vida política, pasó de la Asamblea Nacional a la Asamblea Legislativa, formó parte de la Convención Nacional y del poderoso Comité de Salud Pública, del Consejo de los Quinientos y del Directorio, sin embargo al rehusar apoyar en 1797 el golpe de estado civil, se ordenó inmediatamente su deportación. Su nombre fue suprimido de los cargos del Instituto de Francia y su “Silla de Geometría” se adjudicó por unanimidad al General Bonaparte, a quien había encumbrado, al nombrarle para dirigir la campaña de Italia.

El ostracismo político al que fue sometido CARNOT resultó ser muy beneficioso para la Matemática, ya que le permitió terminar su famosa y original obra “Réflexions sur la métaphysique du Calcul Infinitésimal” de 1797, donde realiza un análisis histórico sobre los problemas infinitesimales, en relación con lo heurístico y lo apodíctico, es decir, el descubrimiento y la demostración, donde inicia la preocupación por el rigor y los verdaderos fundamentos del Análisis matemático.

CARNOT realizó avances inusitados en la llamada Geometría Sintética (o Geometría Pura), donde además de de generalizar resultados de los “Los Elementos” de Euclides (en su obra “De la corrélation des figures de la Géométrie” de 1801), consiguió resultados de geometría espacial análogos a teoremas bien conocidos de la geometría plana (en sus obras “Géométrie de position” de 1803 y “Essai sur le théorie des transversales” de 1806)

En 1800 CARNOT fue elegido Ministro de la Guerra por Napoleón (que había sido su protegido), pero sus abiertas convicciones republicanas no eran coherentes con el cargo, y definitivamente se retiró de la vida pública.

Durante los Cien Días, CARNOT sirvió a Napoleón como Ministro del Interior, y se exilió tras la Segunda Restauración Borbónica. Murió en Magdeburgo (Prusia).

Su hijo mayor Sadi Carnot fue el creador de la Segunda Ley de la Termodinámica y da nombre al famoso ciclo de Carnot. Su segundo hijo, Lazare Hippolyte Carnot, fue un estadista francés. Su nieto Marie F. Sadi Carnot fue ingeniero y Presidente de la III República Francesa, desde 1887 hasta su asesinato en 1894, a manos de un anarquista italiano que sería guillotinado al poco.

Hacer o no hacer

Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española

 

Jueves, 1 de agosto de 2019

 

 

Solemos hablar de las redes sociales únicamente para denigrarlas, la mayor parte de las veces con toda la razón, pero la verdad es que también depende de con quién puedas mantener relación en ellas. Si te relacionas con seres semi racionales, fanáticos, dogmáticos y peripatéticos, lo más probable es que tu grado de frustración se corresponda con la absoluta falta de alimento intelectual que puedes sacar de ellos. Pero no todas las personas que pululan en la red tienen ese cariz intransigente y refractario al pensamiento libre, no todo en la red son consignas y panfletos, si seleccionas un poco hay amigos que te aportan una nueva vía de pensamiento cada vez que los lees.

 

 


Y entre estos amigos, en este caso además de amiga virtual tengo la suerte de conocerla personalmente, está Mar Campillo. Y la menciono, tendría muchas más razones para hacerlo, porque esta mañana ha publicado una frase de Pierre Rey, “uno es lo que no hace”, con la que inicialmente se está en desacuerdo, pero que según va paladeándose intelectualmente se va notando una proximidad inicialmente insospechada, de las que obligan a pensar.
Solemos estar convencidos de que nuestros actos hablan por nosotros, de que somos aquello que hacemos porque hacemos solo aquello que elegimos. Incontestable verdad. Craso error.


Evidentemente nuestros actos pasados determinan nuestro presente y por tanto condicionan nuestro futuro, y esto es cierto, de ahí lo de incuestionable verdad, pero no es menos cierto que no siempre elegimos lo que hacemos, unas veces por ignorancia, otras por conveniencia, y no menos por pura obcecación, y en estos casos lo que hacemos y lo que somos no son la misma cosa, de ahí lo de craso error.


Cada vez que tomamos una decisión, a cada instante que pasa porque no solo son decisiones las conscientes e importantes o reflexionadas, descartamos toda una suerte de posibilidades que darían lugar a una vida diferente. Yo no seré el mismo después de escribir estas palabras que si no las hubiera escrito, mi mente ha cambiado, mi percepción de mí mismo y de lo que me rodea ha cambiado, aunque sea sutilmente, y, me gusta pensar, y la cosmología lo apoya, que todas esas posibilidades habrán de ser vividas por otras realidades de mi yo.


Recuerdo como Alexander Vilenkin, cosmólogo, explicaba a Eduardo Punset, con Andreu Buenafuente como taxista y testigo, que los universos son infinitos, en número y extensión, pero que lo que está dentro de ellos es finito, luego el contenido se repite con todas sus posibilidades, infinitamente. Y ponía como ejemplo, magnífico ejemplo, de lo que hablaban que seguramente en otro universo el taxista, Buenafuente, podría ser un famoso presentador de televisión.


Hace ya tiempo yo mismo exploré esta misma posibilidad configurando la vida como una serie de estancias en las que hay un número indeterminado de puertas, entre las que tienes que elegir una para seguir adelante. ¿Y las demás? ¿Tenemos que olvidarnos de ellas? No. Estoy convencido de que no, de que hay tantos yos como puestas en cada estancia y que todas son abiertas, en distinto universo, en distinto plano.


Pero no solo en distintos planos seguimos viviendo lo que no hicimos, la memoria, ese recurso maravilloso de la consciencia, nos permite recordar y recrear tantas cosas que en su momento decidimos no hacer que esa rememoración acaba siendo una parte activa de nuestro propio ser. Eso que habitualmente llamamos la experiencia no es otra cosa que el análisis de los aciertos y errores cometidos como parte de nuestra forma de adentrarnos en el futuro presente.


Lo primero que me llamó la atención en la frase original es que hay muchas cosas que no se hacen, más que las que se hacen, que ni siquiera están a nuestro alcance, que ni siquiera llegamos a saber que se podrían, o que no se podrían, haber hecho, luego no podemos ser lo que no se hace. No podemos ser solo lo que no se hace.


Así que, y sin que esto sea definitivo, ya que otros yos le darán mayores, o menores, o diferentes interpretaciones, mi yo existente hasta este momento ha llegado a la conclusión de que, sin dejar de ser lo que hacemos, somos en gran parte lo que hemos dejado de hacer, ya que eso pertenece a nuestro yo exterior, yo al fin y al cabo, y a la memoria y experiencia de mi yo actual. Pero ni aun así estaríamos enteros, ni aun así llegaríamos a cumplir todas las finitas expectativas que el infinito requiere de nosotros, así que dando un giro más, y reafirmándome a mí mismo, creo firmemente que somos lo que hacemos, lo que hemos dejado de hacer, lo que nunca elegimos no hacer y lo que nunca tuvimos la posibilidad de hacer.


Al final, sea de forma religiosa o científica, toda idea desarrollada nos acerca a una unicidad, a una identidad única de todo. Y cuando hablo de todo me pasa como con los hechos, hablo de lo que existe, de lo que no existe, de lo que nunca existió, de lo que nunca existirá e, incluso, de lo que jamás imaginaríamos que podría existir, o no existir.


Me queda solo darle las gracias a Mar. A Mar y a todos esos amigos de las redes sociales que me obligan a pensar más allá de lo que el día a día me exige, porque cada vez que me fuerzan a hacerlo hacen que proliferen mis puertas y me multiplique en una suerte de explosión polínica del pensamiento. Y darle las gracias, también, a todos mis desconocidos yos lectores, y a los que nunca me han leído, y… “Hasta el infinito y más allá”

PODER, SABER, AMAR – COMO ES ARRIBA ES ABAJO, COMO ES ADENTRO ES AFUERA…

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

2 de julio de 2019

 

Somos depredadores perversamente eficientes. La competitividad y los modelos de éxito están sobre estimados, desvirtuados y  asentados sobre beneficios económicos fundamentados en viejos paradigmas proyectados desde la yolatría.

 

Tobias Schutz «Harmonia macrocosmi cum microcosmi», (1654)

De ahí que las competencias más demandadas en el mercado laboral actual sean: poseer conocimientos, querer triunfar y detentar la capacidad de llevarlo a buen término.

El poder lo da el dinero, la posición administrativa, o incluso el conocimiento (cuando se asocia al poder que da el saber). El mundo se ha ido haciendo cada vez más rígido: estamos enjaulados en las dinámicas del poder, de la acumulación y del protagonismo.

La caja de herramientas que tenemos para aprehender parece no tener aperos suficientes y el homo sapiens sapiens, que se creía hasta ahora inmortal de manera colectiva (mediante el paso de una generación a otra generación), soslaya que el enemigo está dentro y nos fagocita.

Tres fascinantes pilares se erigen para construir otra pirámide mágica, distinta a la anterior, en otro plano. Pero: ¿puede levantarse más allá de la forma, más allá del ego, incluso más allá de la eficacia? ¿Cuál es el significado profundo de estas tres columnas?

Las tres caras de lo divino, de lo que “está arriba”, inevitablemente se encuentran “abajo”, pero también en nosotros mismos, y si se encuentran “dentro” de la misma manera y por ley universal, deben proyectarse fuera.

El efecto mariposa, a nivel vital, se origina cuando se armonizan el plano físico, el plano mental y el plano espiritual.

A la mente le cuesta distinguir entre ilusión, fe y sustancia real. La noción de que nuestra vida se desarrolla en un cierto orden es ilusoria.

¿Podemos rastrear pistas que nos guien – orienten para ordenar nuestra vida dentro del caos?

La “interioridad” no es un lugar vacío, sino muy elaborado. Incorporamos lo que vivimos a nuestra conciencia con una visión muy parcial de lo que somos en realidad, porque lo hacemos desde lo disponible, desde lo que está en nuestra mano, tanteando dinámicas vitales para ordenar el caos.

Pero: ¿cuál era la pregunta? La incógnita está en el centro de la misma cuestión, en el abismo de lo que ignoramos, en la paradoja: para aprehender la armonía olvidada, ¿qué pregunta nos debemos hacer?

La metáfora del caos nos hace caer en la cuenta de que estamos hechos de la misma materia que las estrellas.

El entorno adverso que el ser humano encontró cuando comenzó a diferenciarse del resto de los animales nunca ha estado en calma.

Decía Plauto (254-184 a. C.) en su obra Asinaria: “upus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit”, frase acortada y popularizada por Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, quién la adaptó para su obra «De Cive»: el hombre es un lobo para el hombre…

Aparte de los sentidos, de los pensamientos y de la razón, la mente no tiene más movimiento. Thomas Hobbes

En la introducción al Leviatán, usando como punto de partida el mandato délfico «¡Conócete a ti mismo!», afirma que puede conocerse la mente humana por métodos sintéticos y el comportamiento del ser humano mediante la introspección.

Lavinia Fontana – “Retrato de Antonietta González”, 1595

He aquí un caso de lobos, de hombres opuestos a los salvajes homo sapiens sapiens: los González que, aunque vivieron bien,  nunca fueron considerados verdaderos seres humanos. 

Texto del documento que pende de las manos de Antonietta González: «De las islas Canarias fue llevado / al señor Enrique II de Francia / don Pietro el hombre salvaje / de allí, se instala en la corte / del duque de Parma, junto conmigo / Antonietta, y ahora yo estoy / en la casa de la señora doña / Isabella Pallavicina, marquesa de Soragna».

Según parece, el matrimonio González fue el que inspiró el famoso cuento de La Bella y la Bestia, y también la caracterización de la Bestia en la maravillosa adaptación cinematográfica de Jean Cocteau de esta historia en 1946,  nada que ver con la de Disney.

PODER, SABER, AMAR – COMO ES ARRIBA ES ABAJO, COMO ES ADENTRO ES AFUERA… ¡SOMOS PERVERSAMENTE EFICIENTES!

 No quiero vivir en este sistema alejado del equilibrio, en la matrix o cárcel del alma del paradigma materialista-mecanicista que nos controla, sino en el estado de conectividad interna y externa llamado coherencia.

Pero: ¿Cómo salimos de este lío? ¿Era ésta la pregunta?

Hipólito, ¡no te entiendo!

Mar Mar Outsiders (Campillo). Periodista.

Cuando leí “Hipólito” de Eurípides, pensé que cada uno de nosotros puede asumir múltiples identidades, no solo en la dimensión diacrónica (es decir, viviendo diferentes roles separados en el tiempo), sino también en la dimensión sincrónica (viviendo múltiples roles de identidad al mismo tiempo).

Amparo Siller interpreta los seis personajes de mi tragedia
Al terminar mis estudios universitarios de Comunicación, realicé como Trabajo de Fin de Grado una adaptación surrealista y libre, en drama musicalizado para danza española, de la tragedia del “más trágico de los poetas”,  en opinión de Aristóteles.

 

Me descubrí a mi misma reflejada sincrónicamente en todos los personajes y siendo Géminis, no pude inventarme otra cosa que la pseudo tragedia de una mujer con múltiples tendencias de tipo emotivo-conductual en el ordenamiento de su interior. El «Ello», el «Yo» y el «Superyó» de Freud se entendieron a la perfección con Eurípides, y perpetraron el auto asesinato perfecto de lo que no sirve, no ayuda y hace daño.

 

El hado dispuso coincidiera en aquel tiempo con una artista fascinante y transgresora con la que correspondía, cada una en su parcela, un perfecto Inlakech maya (yo soy otro tú).

AMPARO SILLER (Sta. Siller), es una gran bailaora flamenca elevada a pin-up, que ha llegado a convertirse en una de las mejores artistas de burlesque de España:  

https://es-es.facebook.com/SrtaSiller

«La Srta. Siller es un personaje. Una creación artística. Un espejo en el que mirarse sin pudor ni prejuicios».

Dos mujeres dominadas por almas complejas, de actitudes difícilmente justificables dentro del racionalismo, y que habían provocado a la hýbris o insolencia a los dioses más de una vez acarreando el enojo de éstos, conocían muy bien el significado de llevar el desastre y la tragedia final sobre los hombros, confirmando que la phýsis siempre acaba dominando al nómos.

Así que convencí a Amparo Siller para que protagonizara, procurara el vestuario y coreografiara flaméncamente la música que yo había imaginado para el cortometraje y, sin presupuesto, nos pusimos manos a la obra.

En aquellos días, residía en el Sur, en un lugar idílico pero terriblemente aburrido para una gorrioncilla de ciudad. Cuando escapaba de mi jaula de oro, visitaba el pueblo de al lado. Allí conocí a un audaz fotógrafo: Enrique Mora. También fue el hado cómplice de nuestro encuentro y, antes de si quiera mirar el guión técnico, me dijo a todo que sí.

https://es-es.facebook.com/EnriqueMoraFotografo/

Enrique Mora, director de fotografía

Empapelamos su pequeño estudio con cartulinas verdes para hacer un croma key, y él con su cámara y yo con la mía, realizamos el rodaje en la playa de Sotogrande, el tablao de flamenco natural más superrealista del mundo.

El sentimiento de Fedra, que es definido por ella misma como amor erótico, es aplicado a una mujer por única vez en toda la tragedia euripidea. Y los seis personajes principales del original los condensé en una sola mujer, el Teseo de mi cortometraje, porque no nos engañemos, Teseo es quien corta el bacalao y el único que queda vivo.

Este sentimiento que situaba a Fedra entre la locura (producto del embrutecimiento interior) y el amor (entendido como posesión externa),  la convierte en «voraz», en una «loca por devorar» o algo semejante.

La muerte de Fedra es el producto de otro deseo: del deseo impulsivo por resolver mediante la autodestrucción una situación generada por su propia incapacidad para comprender la realidad en la que se ha visto involucrada, provocando tanto su muerte como la de Hipólito.

Eurípides termina demostrando, a través de Fedra, la existencia de personas semejantes. De eso se trata, de la condición humana.

Muerte de Fedra, una de las «personalidades» de Teseo

Teseo es la parte controladora, el autocontrol por antonomasia. Se carga a Fedra (la líbido) y a Hipólito (el asexual), partes de sí misma en permanente estado de confrontación. Será la superviviente y la culpabilidad su estado. Las personas cambian, evolucionan perdiendo o transformando vínculos, ideas, sentimientos…

Hipólito es asexual y está en constante oposición a la líbido. Es la rectitud, la parte moral. Es la virtud que perece por soberbia. Producto lógico del autocontrol estricto, donde el ambiente de pureza que vive la separa de lo mundano, redimiéndola y emancipándola. Se da a sí misma unas pautas de comportamiento muy rígidas.

Fedra es la libido, los deseos y la pasión, en oposición a la asexual. Cuando esta necesidad irracional es rechazada provoca sentimientos de culpa, de impotencia y de pudor. Es una lucha contra sí misma en el plano de lo familiar-social y en el del espíritu-alma (donde moran la intuición, la conciencia y la comunión). El deseo sucio e inexplicable conlleva un sentimiento de impureza que no quiere confesar a nadie.

HEDO es una diosa, una ideología (hedonismo). Aparece como un Óvalo de cara, sin cuerpo. Cuando nombra a la asexual lo hace de manera despectiva.

NARCISA es otra diosa – ideología (narcisismo). Aparece como otro Óvalo de cara sin cuerpo, más adornado que el de Hedo.

EL ESPEJO es el Ama, y el reflejo: el Teseo verdadero.

Pero al único personaje que no entiendo es a Hipólito… ¿Y tú?

«Hipólito, ¡no te entiendo!»:

 

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