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Un fallo judicial que se pagó muy caro

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Miércoles, 16 de octubre de 2019

 

Putsch de la Cervecería, el fallido golpe de Estado llevado a cabo por miembros del Partido Nazi alemán (NSDAP) comenzó en la tarde del 8 de noviembre de 1923 y fue desarticulado a la mañana siguiente.

Con 24 años de edad, Hitler se instaló en Múnich y se escabulló del Servicio Militar en su país. Intereses cruzados evitaron que diez años después fuera expatriado a Austria. En efecto, el 8 de noviembre de 1923 las autoridades bávaras (dispuestas a una secesión promonárquica) daban un mitin en una cervecería muniquesa (abarrotada por 3.000 personas) cuando Hitler y sus secuaces (un grupúsculo aliado menor de los oradores) irrumpieron para declarar derrocado al Gobierno de la República de Weimar (el nombre popular de la nueva República que había sucedido al Imperio Alemán).

En este golpe (el ‘putsch’ de la cervecería) actuaron escuadrones de asalto hitleriano, hubo 20 muertos (cuatro de ellos policías). ‘La crueldad impresiona’ era su afán. El presidente de la República, un socialdemócrata, aplicó del artículo 48 de la Carta Magna por el que disponía de amplios poderes para mantener el orden constitucional y la seguridad pública. En los 15 años que duró la República de Weimar este artículo se aplicó en 136 ocasiones.

En su espléndido libro ‘El juicio de Adolf Hitler’ (Seix Barral), David King cuenta cómo Hitler huyó y fue detenido, tras unos meses de prisión preventiva viviendo a cuerpo de rey, él y otras nueves personas fueron juzgadas por ‘alta traición’. Ese juicio debía haberse celebrado en Leipizig, con un tribunal específico, pero de modo irregular se hizo en Múnich.

El juez Neithard tenía por objetivo proteger a las corruptas autoridades del Gobierno de Baviera para que no salieran a la superficie sus planes delictivos. De este modo, optó por no deportar a Hitler a Austria (como tanto temía éste, por implicar el ocaso de su carrera) y le consintió peroratas de tres horas seguidas con una dialéctica eficaz, llena de astucias e improperios que la prensa expandió con simpatía; una impresionante campaña de publicidad gratuita: “Levantarse contra los traidores de 1918 no puede ser alta traición”.Hitler fue condenado a cinco años de cárcel, pero sólo pasó uno dentro. En un informe, el director de la cárcel lo ensalzó como hombre tranquilo y razonable, humilde y carente de vanidad personal. Vivir para ver. En aquel período escribió su ‘Mein Kampf’. Ocho años después y tras unas elecciones democráticas, llegó a ser nombrado Canciller de Alemania.
Que la experiencia de la vida brillase por su ausencia se llegaría a pagar caro.

El valor de unos hispano-franceses

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Miércoles, 9 de octubre de 2019

En Exilio, memoria personal y memoria histórica, libro que acabamos de mencionar, el historiador Ricardo García Cárcel presenta un ensayo espléndido y esclarecedor. Lo titula El hispanismo francés y las relaciones hispano-francesas. El lingüista francés Alfred Morel-Fatio fue quien en 1879 empleó por vez primera el término ‘hispanista’, aplicado a quien estudia científicamente la cultura española, para distinguirlo del ‘hispanisant’ (simpatizante de lo español). En especial, se da visibilidad a los hispanistas liberales que entendían su oficio con el fin de “liberar a España de sus viejos monstruos, entre los que estaban sus propias incapacidades para estudiar su historia”, en las que seguimos empecinados día tras día, de forma abotargada.

Ricardo García Cárcel 
imagen tomada de Telecinco

Con el ocaso de la hegemonía española en Europa, decayó la pasión por España, tanto positiva como negativa, y dejó paso libre al interés científico. Para muchos españoles Europa era Francia. Y esta no sólo influyó sobre el pensamiento progresista español, sino también en el reaccionario. 

La minoría ilustrada española estaba al corriente de las últimas publicaciones de Francia, Italia o Inglaterra; García Cárcel apunta que si bien la Enciclopedia francesa fue prohibida en 1759, se permitió la segunda: La Enciclopédie méthodique.

El adjetivo afrancesado comenzó a aplicarse a mediados del XVIII a quienes imitaban las modas francesas con afectación. Y hubo más afrancesados en Andalucía que en Catalunya y el País Vasco. El profesor García Cárcel señala que fue el propio nacionalismo español resistente a Napoleón quien asentó en Francia el mito de la España indomable que se niega al progreso en nombre de los valores católicos tradicionales. Superando la imagen de España más allá de los Pirineos como país atrasado y ‘africano’, Victor Hugo -que era hijo de un general de Bonaparte- fue el romántico que más simpatía mostró por España; en 1822, su hermano Abel editó en francés el Romancero español.

García Cárcel distingue varias generaciones de hispanistas, y concluye valorando a los últimos exiliados, que impregnaron con su ideología la impresión que los franceses guardaban de España. Se han ocupado poco de la historia más reciente de España, pero han ayudado a enterrar el mito de la anomalía española y, sobre todo, han propiciado una historiografía desacomplejada y madura que nos abre el futuro. 

Franceses y compatriotas

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

 

Miércoles, 2 de octubre de 2019

Prestemos hoy atención a los españoles que se instalaron en Francia a propósito de la Guerra Civil, o que emigraron allí por motivos económicos (nada que ver con los actuales fugados en democracia, unos impostores). Algunos de aquellos se hicieron fuera estudiosos de la cultura española. Es el caso de Benito Pelegrín (1940), que nació en Barcelona y llegó de niño a Francia, donde reivindicó no ser ‘Benoît Pellegrin’. Estudioso y divulgador de Baltasar Gracián, ha expresado que nunca será enteramente francés pero que ya no es ‘totalmente español’. Otros hispanistas franceses de esa época sonJoseph Pérez o los ya fallecidos François Lopez (sic) y Thomas Gómez. Este último, turolense, ha contado que perdió la nacionalidad española a los veinte años, pues sus padres solicitaron que sus hijos se naturalizaran franceses para opositar a cargos públicos. Somatizó aquellos cambios, «a partir de entonces y por mucho tiempo sufrí todo tipo de dolencias y achaques impropios de un adolescente». Ahora bien, cuando venía a España no dejaba de chocarle que le tomasen por francés y lo tratasen como tal. Tenían su inclusión nacional perdida entre brumas.

Hace diez años, los profesores Ricardo García Cárcel y Eliseo Serrano Martín tuvieron la magnífica idea de organizar un coloquio con estos hispanistas franceses. 

Fue en Zaragoza y queda constancia de este acontecimiento en el libro Exilio, memoria personal y memoria histórica. Otros nombres de los participantes en aquel simposio fueron Bartolomé Benassar, Araceli Alonso-Guilaume, Augustin Redondo, Jean-Louis Guereña, Eliseo Trenc y Jean-Claude Villegas.

En la formación de todos estos intelectuales cabe resaltar la importancia de la escuela pública francesa, laica, republicana por la igualdad de oportunidades y valoración del esfuerzo. A partir de circunstancias muy diversas, todos ellos compartieron un compromiso ético e intelectual con una España liberal y limpia, ‘camisa blanca de mi esperanza’. Eran de aquí pero también de allí. Nada les era ajeno. Ricardo García Cárcel destaca en este libro espléndido la oscuridad en que refugiaron su ‘identidad’ nacional. Y ha subrayado que estos franceses compatriotas son los más impermeables a la leyenda negra y «quienes más y mejor han usado el concepto de España, tan maltrecho en nuestros pagos». Merecen un homenaje de gratitud. 

El día del alzheimer 2019

Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española

 

Sábado,  21 de septiembre de 2019

Dicen que hoy es el día del alzheimer, que es como decir que hoy es el día de las enfermedades degenerativas mentales, que es como decir que hoy es el día de recordar a los muertos en vida, a los enfermos y a los pacientes.

No soy muy partidario de los días de, y no soy muy partidario porque me parecen una forma de decir que los que podrían hacer algo más por solucionar un problema consideran que de momento no requiere sus auténticos esfuerzos. Una forma plástica de aliviar las malas conciencias.

La enfermedad es más eficaz y no entiende de días. La enfermedad trabaja todos los días del año y avanza inclemente sobre la vida de los enfermos y de los cuidadores sin dar tregua ni esperanza.

Todo lo que envuelve a la demencia se convierte en un tiempo dentro del tiempo, en un tempo de lasitud, de abandono, de cansancio mental, de desesperanza, de tristeza, de agotamiento físico, de lateralidad social que va carcomiendo las mentes y los cuerpos. Todo es lentitud: del tiempo al pasar, de la vida al decaer, de la administración al dar soluciones.

Tal vez las dos primeras lentitudes son inevitables a día de hoy, pero la tercera solo demuestra la ineficacia de una maquinaria compuesta por personas que funcionan como engranajes, la falta de alma de un entramado burocrático que en muchas ocasiones aporta las soluciones cuando el enfermo ya no las necesita. Eso que se llama a toro pasado.

Enfrentarse a un caso de demencia, de alzheimer si se quiere, es enfrentarse a una hipoteca vital, moral, económica y social. Y nadie está preparado para eso. Nadie está preparado a renunciar a una parte importante de su vida a cambio de ir despidiéndote de un ser querido poco a poco, temiendo cada día que el anterior haya sido el último en el que te ha reconocido, el último de su consciencia, el último en el que podías reconocer al que cuidas por algo más que por su deteriorados rasgos físicos. Enfrentarse a un caso de demencia convierte al que lo hace en un enfermo más. Enfermo de desesperanza, enfermo de despedida, enfermo de empezar desear la muerte ajena como única salida, enfermo moralmente por desearlo.

Está bien esto del día de… aunque me temo que no sirve, en la práctica, para nada.

Los enfermos de alzheimer no mejoran en el día del alzheimer, los cuidadores no descansan  en el día del alzheimer, las administraciones no resuelven más ayudas ni crean otras nuevas en el día del alzheimer, los investigadores no avanzan más ni tienen más fondos en el día del alzheimer. Eso sí, se habla más del alzheimer en el día del alzheimer, y si las palabras fueran obras tal vez estaríamos en otra situación.

Este moderno concepto de la visibilidad me produce un sentimiento entre la ternura de la buena voluntad y la indignación de la indiferencia que supone. Pero me temo que la verdadera, la única, visibilidad de esta enfermedad se da cuando la enfermedad se manifiesta, en ese momento para el que nadie se ha preparado, para el que todo lo oído no sirve de nada porque los sentimientos no se entrenan. Entonces viene la estupefacción, la negación, en muchos casos, que puede agravar el devenir de los pacientes y de los enfermos, la necesidad de unos apoyos que no llegarán hasta mucho más tarde.

No sé, no está a mi alcance saberlo, si se podrá hacer algo más científicamente. Es difícil poder mejorar el comportamiento heroico de las familias, la mayoría, enfrentadas a un futuro sin esperanza. Es lamentable la burocrática, lenta e insensible respuesta de las distintas administraciones a las que hay que enfrentarse, incluso la respuesta distante de algunos funcionarios sin la empatía imprescindible para tratar con casos de necesaria humanidad.

Bueno, celebremos el día del alzheimer como medio para lograr que al menos un día al año la gente se sienta conmovida por un drama que afecta a miles de enfermos, a millones de pacientes y piense, los que piensen, si se podrá hacer algo más. Me temo que, desgraciadamente, los que podrían resolver algo tienen otras prioridades, incluso el día del alzheimer, y no pueden distraerse de esas superiores obligaciones.

Mientras tanto al resto, a los que lo hemos pasado, a los que hoy empiezan a sufrirlo, a los que a partir de mañana lo padecerán, siempre nos quedará la esperanza de poder celebrar en un futuro cercano el “Día de la Erradicación de las Demencias”

Ah¡, para los que aún no lo saben, el alzheimer solo es una forma de demencia, ni siquiera la más habitual, pero eso no nos lo explican y tiene consecuencias. Porque hay familiares que abominan de la palabra, de la denominación, y se crean una falsa esperanza cuando pueden rechazar el nombre del doctor asociado a la enfermedad de su allegado. Porque hay personas que asocian el nombre, alzheimer, a una suerte de lacra que pueden negar en el caso de que la demencia diagnosticada sea de cualquier otra región cerebral.

Recuerdo a mi madre, ingresada en el hospital, ya con cuidados paliativos, con que furia me llamó a capítulo  porque yo le había a dicho al médico que mi padre padecía alzheimer en un grado muy avanzado. “Te prohíbo que vuelvas a decir que tu padre tiene alzheimer. Tu padre no tiene eso”. Si mamá, era verdad, papá sufría una demencia frontoparietal en grado IV, pero para ti era importante, era determinante, que no se llamara alzheimer, que no tuviera día, ni desesperanza.

Conmemoremos el día del alzheimer, aunque lo suframos todo el año, aunque lo olvidemos el resto del año. Señal de que, afortunadamente, aún podemos.

LA RISA DEL SOLITARIO POBRE

Antolín Pulido Vázquez ♦ Escritor

 

Miércoles, 11 de septiembre de 2019

© Antolín Pulido. Portada (vista parcial) del Libro del autor “La memoria de los Nadie. Dos»

Espero que las melancolías mañaneras sean benévolas con el abajo
firmante y se me tranquilice la ulcera inquieta, que me avisa
siempre de los límites que sobrepaso.

La risa vacilante del solitario casi nunca acaricia las paredes del
refugio eremita.


Tengo ulceras avisadoras, soledades, melancolías. Como puedo
tener tanto siendo tan pobre.


Tengo catorces de abriles en mariposas de acero tricolor, que
esparcen aromas revolucionarios cuando las aprieto en mi mano y
alzo en brindis mi puño al viento.


Tengo versos y huesos en cunetas, que apuntalan las razones del
conocimiento de una lógica que se asientan en axiomas vivenciales
y ajenos para luchas cotidianas y universales.


Tengo contiendas pendientes, que armonizan las evidencias de
injusticias ancestrales y discordancias de última hora.


Tengo casi los mismos propósitos batalladores y taras de viejas
heridas de guerras que pasaron al olvido en tres pases del noticiero.
Tengo llagas supurantes de remates inconclusos, y algunas
cicatrices de balas y metrallas que no quisieron matarme.


Tengo gritos de resistencia y de no pasaran, tierra de nadie y de amo
difuso, donde fusil en mano, luchar a pecho abierto y a rabia
razonada.


Tengo resolución consciente de que las guerras con flores son más
aromáticas, pero la sangre es inevitable para reventar cadenas de
colorines.Tengo un machete abridor de caminos en selvas verdosas y también urbanitas, donde a puros zarpazos acondicionan el tránsito de los
desheredados.



Tengo balas nominales con direcciones precisas para castradores
con firma, otras con indicaciones de perfiles asesinos y de otros que
se agazapan detrás de las estadísticas.


Tengo guillotinas para las manos invisibles que manipulan
economías, estados y opiniones con globalizadas barbaries.


Tengo tantas cosas, aunque tenga los bolsillos vacíos, las manos
temblonas, algún alma canosa de uso restringido, y una soledad que
hay veces que grita demasiado.


Fuera de afuera, creo que hay un invierno que se está desplegando.
Dentro de adentro, sigue la puta úlcera reivindicando una
tranquilidad y un sosiego que no llego a adquirir.


Detrás de atrás, queda un pasado que intento, con los recuerdos
selectivos, que no sea tan doloroso y punzante.


Delante de enfrente, hay una ventana rociada de polvo y de
cicatrices de años que sólo deja entrar la luz vieja.


Arriba de a lo alto, hay nubes sin desbravar y un cielo vacío de
dioses y de azules.


Debajo de abajo, sólo tierra maldita, húmeda de sudores de
labradores pobres y piedras analfabetas que nunca harán barricadas.


Alrededor de lo circundante, huestes de sumisos serviles contentos
de comer de la basura de los amos.


Hoy hay un ahora que no me reconforta ni el ánimo ni los dolores
de las luchas pasadas. No llego a maldecir el tiempo sufrido, pero
podría renegar de gran parte de mis congéneres. Bípedos llorones,
cobardicas, egoístas y serviles con la mano que los azota. Esquiroles
de resignación autoimpuesta, y escondederos en los huecos de
frases hechas para razones inexistentes. Regaladores de tiempo al
circo de los mandantes, abanderados feroces de la incultura, que
nunca lucharían por la humanidad pero matarían por un club
deportivo. Foráneos xenófobos rebosantes de su propia ignorancia,
haciendo apología del analfabetismo y sabedores de las frases de
publicidad barata para chistes misóginos y patéticos. Exhiben sin
pudor su ineptitud que ellos perciben como virtudes, y se envuelven
en risas rancias y casposas.


Creo que por el momento con esto, he logrado calmar la punzante
ulcera y puedo seguir escribiendo.

Texto del libro del autor: “La memoria de los Nadie. Dos»

Las heridas no se curan, sólo se cubren con
cicatrices y esperan a que el tiempo tape la memoria.- Antolín Pulido

Declaración de principios de un nadie. Mi compromiso siempre ha sido con la acción y la coherencia, con la creatividad y la justicia social. Nunca fue con el arte. El artisterío pequeño burgués, jamás me importó una mierda y si le tuve algún interés…, siempre fue para combatirlo. 

Tengo una firma humilde, que siempre cuelgo libre como mis libros e ideas.

Para quien no tenga plata, puede descargar gratis mis libros. También los tengo editados en papel, son baratitos, los mando personalmente dedicados y con regalos republicanos.

Mis creaciones, siempre han intentado tener un fin didáctico o pedagógico y por supuesto ideológico y ético. 

Siempre desde la autogestión. Siempre desde la libertad que da ser un indigente. Pobre de monetario y de salud, pero librepensador.  Creador de ideas y acciones. 

Mis textos siempre los escribo todos de un tirón, nunca repaso, nuca corrijo estilo, ni faltas.  Pido disculpas a quien le haga daño mi ortografía de persona impetuosa en la escritura y en las reflexiones. 

Sin más armas que mis manos y algo de sabiduría prestada por mis nadies caídos en combate, sigo en la lucha. El autor.

libros del autor: https://antolin-pulido.webnode.es

Estimados hijo de puta, nuevamente

Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española

 

Viernes, 6 de septiembre de 2019

Era noviembre del 2017 cuando escribí, durante mi viaje a Orense, una carta a los autores y responsables del fuego que arrasó gran parte de la provincia y provincias aledañas. Hace apenas dos años que me dirigí a esos “Estimados hijos de puta” que prendieron fuego y destruyeron para sus propios fines una cantidad inmoral de territorio poniendo en peligro vidas.

 

No han pasado dos años y las fotos que llegan de Brasil, de la Amazonia, esas fotos de días color noche, de paisajes entrevistos color fuego, de devastación y de tristeza invitada por el gris ceniza del entorno ya destruido, me han recordado los sentimientos sobrepasados en el tiempo pero no superados en el alma que entonces sentí recorriendo, casi a tientas, mi tierra.

Uno se enternece cuando le tocan la patria chica, mi tierra he dicho, pero la verdad es que la Amazonia, por muy lejana que esté, por mucho que nunca la haya visitado, no es menos tierra mía que la tierra que me vio nacer o la tierra en la que vivo. Su destrucción, como su belleza o sus problemas, no son menos míos que los que siento de forma más inmediata.

Tal vez algunos sientan muy de lejos, tanto que en realidad ni lo sientan, lo que allí está pasando. Tal vez piensen, de forma totalmente errónea, que está pasando allí y que no les afecta, pero que piensen en cuantas bocanadas del aire que respiraron hace unos meses se habían generado en aquellas, antes, infinitas selvas. Todos respiramos aire amazónico, todos respiramos el aire que en nuestra tierra, la global, la que no entiende de fronteras ni ambiciones políticas, renuevan y purifican los árboles de esas masas boscosas que hacen más fáciles nuestras vidas.

También ahora me gustaría a esos estimados, de certificados no de queridos, hijos de puta que han provocado con sus acciones e inacciones la catástrofe que en el otro extremo de mi tierra, de nuestra tierra, se está produciendo. Y cuando hablo de los hijos de puta responsables no me refiero solo a los que se puedan demostrar, a los pringados que lo han puesto en marcha, me refiero a todos los hijos de puta, a los que más mandan y los que más obedecen, a todos los que activa, pasiva, directa o indirectamente hayan tenido alguna responsabilidad en el fuego.

Soy gallego, y casi todos los años veo arder ese trozo de tierra más entrañable para mí, y todos los años me indigno. Pero estar acostumbrado al fuego no lo hace ni menos terrible, ni más llevadero. El fuego vital no desmiente al fuego destructor, simplemente lo cambia de mano y le da nuevos rasgos. El fuego benefactor, protector, no puede olvidar que si pasa de unas manos cotidianas y sanas a las de unos hijos de puta se convierte en un arma contra toda la humanidad.

Tal vez, y ya es hora, deberíamos de considerar a los hijos de puta del fuego como a los criminales de guerra, reos de lesa humanidad, culpables de crímenes contra toda la raza humana, y aplicarles los mismos castigos, aunque mi ira no descarte rescatar de la memoria más tétrica de nuestra especie las hogueras o la parrilla, tipo San Lorenzo.

Solo una cosa me retrae en estos bárbaros castigos, no estoy seguro de poder soportar la pestilencia que la mala bilis de semejantes hijos de puta pudiera desprender al quemarse, e, incluso, no estoy seguro de que no llegaran a disfrutar del fuego de su propio tormento.

 

TEXTO CITADO: https://desdefuerademi.blogspot.com/2017/10/estimados-hijos-de-puta.html

Los farfulleros de la política (3ª y última parte).

♦ Director-Editor de plazabierta.com

 

Jueves, 29 de agosto de 2019

Resulta evidente que podríamos alargar este título hasta el infinito y más allá. Y, no me refiero a éste nuestro complicado país que es España y la incapacidad de sus gobernantes de despojarse de esa falsedad farisaica, de esas caretas ideológicas, de esos discursos anclados en viejas Españas y, disculpen los de un lado y los del otro, enfrentadas por esas mismas proclamas que resultan tan manidas que, sólo el nombrarlas me da un pudor insuperable por su sobre-explotación partidista.

Referidas a ideales sintetizados en confrontaciones continuas al margen de los ultrajes de una guerra civil y una continua persecución y represalia sobre los vencidos por una dictadura bajo palio pero con olor a azufre que duró cuarenta años, y sin superar, sobrepasados otros cuarenta años. No, no me refiero a mi país, tan mío como los de aquellos patriotas azules y rojos que se creen salvadores de la Patria, Estado o Nación, me refiero a la política globalizada, a la política mundial que parece responder a conspiraciones ocultas de quienes son los amos del Planeta, es decir, los que tienen la pasta de verdad.

Ahora bien, antes de meterme con todo este mundo terrenal y con algunos de nuestros pecados capitales, como la soberbia, la envidia, la avaricia y la ira, permítanme que, por cerrar el título de éste y los otros dos artículos precedentes, cuelgue del cuello de quienes en este momento tienen en sus manos la gobernabilidad de este país rojo y rojigualdo, el San Benito que se tienen merecidos de incapaces, ente otras cosas, de llegar a acuerdos que desbloqueen la elección de presidente del gobierno, unos, los menos a la izquierda porque tienen miedo de pactar con los situados más a su izquierda para que no los confundan con los Venezolanos y, los otros, porque que mejor momento que éste, en el que han perdido 29 sillones del Congreso porque sus líderes y sus discursos están dejando de calar en las sociedad,  pasando de ser la tercera fuerza política a  la cuarta, no le queden más oportunidades para estar cerca de las estrellas y hacerse con un sitio en el Consejo de Ministros aunque sea pactando con quienes dicen ser dei izquierdas y son capaces de pactar con la derecha (C´s) para la investidura de Pedro Sánchez en 2016. 

Patético, ¿verdad?. Evidencia que lo que mueve a ambos son unas ansias de poder incontrolables, más que de buscar puntos de encuentro que favorezcan a la mayoría de los ciudadanos y termine con esta situación de caos político, económico y territorial, y luego se repartan o no los sillones como les de la realísima gana.

Así pues, habiendo dejado a un lado la aburrida, insoportable política española, no sólo referida a los políticos sino a aquellos ciudadanos y medios de comunicación que siguen con la continúa retahíla de insultos y descalificaciones, los primeros en redes sociales, y los segundos en una prensa al servicio de su dueño y, no me refiero al Consejo de Administración que los gestiona sino a lobbies de porder que los maneja a cuenta de talón; doy paso al corolario que evidencia que la Cumbre de los G7 celebrada el pasado fin de Semana en Biarritzfue, una vez más ha sido el reflejo de la falla cada vez más grande entre oriente y occidente, entre norte y sur, entre ricos y pobres, entre derechos y sumisión.

 Empezando con el dispendio provocado por la reunión de los mandatarios más fuertes del mundo, de sus ilustres personalidades con gemelos o broches de oro, donde sólo la seguridad ha ascendido 36,4 millones de euros, con más 13.000 efectivos de la policía francesa y española, que había tomado e incomunicado literalmente el lugar y sus proximidades a un lado y al otro de la frontera, los tres días de celebración de la cumbre. Y, aparte de las acostumbradas reuniones a dos, el anecdotario acostumbrado y cenas de gala y el ultra-protagonismo del estadounidense Donald Trump, poco más hay que  resaltar que, una vez más, su ineficacia al haber sido incapaces de elaborar unas pocas recetas para mejorar el planeta y nuestras vidas.

Los protagonistas, además del Presidente de los Estados Unidos, han sido: Shinzo Abe (Japón), Angela Merkel (Alemania), Boris Johnson (Reino Unido), Justin Trudeau (Canadá), Giuseppe Conte (Italia) y Emmanuel Macron (Francia), como anfitrión; además de la presencia de Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo. 

Una oligarquía que lo único que les dirige es la globalización del sistema desafiando las leyes de los países, mediante un comportamiento económico de los individuos a nivel internacional respondiendo a la  opresión de los países ricos sobre los pobres. En definitiva, una gobernanza a nivel global que mal puede dar respuesta a la crisis ecológica, social, humanitaria, que estamos viviendo, provocada por una economía neoliberal cada vez más salvaje, donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres más pobres. 

No son frases hechas, aunque las hayamos repetido un millón de veces, es la evidencia que este Club de Ricos seguirá comiendo en platos de cerámica fina, con cubertería de oro y plata, y vasos de cristal de Bohemia, mientras a nosotros nos seguirán echando pienso casi podrido en nuestros comederos para tener controlado el gallinero.

Esta gentuza merece una respuesta ciudadana a nivel global,  una respuesta encaminada a humanizar el sistema, el mundo, sustituyendo globalización por humanización.

Colabora con nosotros con el hashtag #humanizaciónglobal

LA MISIÓN DE LAS PYMES EN LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL

¿Cómo pueden las pymes contribuir directamente a la reducción de la pobreza en los países en vías de desarrollo si  su principal contienda foránea es la hegemonía de las grandes multinacionales, e internamente el sistema económico está más interesado en la promoción de microempresas o startups?

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 20 de agosto de 2019

No podemos abandonar la cooperación global, pero necesita una actualización

Una mujer sudanesa del sur se dirige al asentamiento de refugiados Bidi Bidi en el noroeste de Uganda. Imagen: Edward Echwalu / ECHO

El sistema de cooperación global está bajo presión:

https://www.weforum.org/agenda/2018/09/steering-the-world-toward-more-cooperation-not-less

Más allá del papel público en la cooperación internacional, la ayuda al desarrollo de los agentes locales fuera de nuestras fronteras es una tarea responsabilidad de todos.

Esperamos que sean los Gobiernos quienes por sí solos sean capaces de poner en marcha un plan de contingencia ante la avalancha de seres humanos que intentan llegar a Europa, cuando la magnitud del problema nos concierne a todos nosotros, uno a uno.

En el origen comienza el remedio. Yo lo sé porque lo he vivido en primera persona como cooperante en Marruecos y Uganda.

El papel de lo público-privado no termina en las agencias de cooperación, ni en las ONGs. ¿Cómo y hasta qué punto los acuerdos de los convenios público-privados pueden transferirse al crecimiento de países en vías de desarrollo? ¿Realmente son transferibles? ¿En qué vía de desarrollo? Y: ¿qué tipo de instrumentos y herramientas son movilizadas para impactar directa o indirectamente en esas economías?

Desde la PYME podemos pensar en áreas muy diversas como comunidades de desarrollo local, pequeñas empresas de promoción, microemprendimiento, microfinanciación,  empoderamiento de las mujeres, promoción de ingresos a través de actividades generadoras, etc.

Lo que me he encontrado en la perla de África es un espejismo desolador

A la luz de la globalización de la economía mundial en los últimos años, las pequeñas y medianas empresas de muchos países, han adoptado nuevas formas y métodos de cooperación exterior, con el fin de participar en el sistema de economía internacional, mejorando su capacidad de participación efectiva en los mercados de todos los países.

De un lado, todos los gobiernos del mundo “avanzado” intentan construir nuevas redes comerciales internacionales. Del otro lado, los gobiernos de los países “receptores” buscan asociaciones de innovación y colaboración futura. Los intereses de los pueblos en vías de desarrollo están en el conjunto de esos dos diagramas, cuya intersección es un CONJUNTO VACÍO. Nadie quiere perder, todo es inversión, comercialización, mercado…

El comercio internacional nunca será justo ni existirá la equidad. Estamos cometiendo los mismos errores y los gobiernos de los Países en vías de desarrollo echan sus redes a la cooperación internacional para acceder a fondos que no pueden autogenerar.

Caddy Adzuba: «Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones»

Cuando Caddy Adzuba recogió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2.014, habló claro: “Permitidme pedir cuentas a ciertas empresas multinacionales que, en la búsqueda de sus intereses, han contribuido a asolar a sangre y fuego la República Democrática del Congo (…) En todos los países donde hoy en día hay conflictos, se esconden intereses económicos sobre recursos escasos: Siria, Iraq, Colombia, el Congo…

¿Por qué estas guerras? Las causas son múltiples: países víctimas de la inmensa riqueza de su subsuelo, empresas multinacionales sin escrúpulos; sectores que financian por intereses económicos, gobiernos interesados…

 

 

¿Se puede evitar un enfoque de arriba hacia abajo para la entrega de ayuda internacional evitando incluso los gobiernos locales y regionales? DIFICIL: en este momento sigue habiendo  actores clave. La Asociación de Cooperación para el Desarrollo, y objetivos de entidades como Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), representa y defiende los intereses de los gobiernos locales en el escenario mundial  organizó un Simposio de alto nivel sobre cooperación al desarrollo en Kampala, Uganda, del 4 al 6 de noviembre de 2015. Brindó la primera oportunidad, tras de la adopción de la Agenda de Desarrollo hasta 2030 bajo los auspicios de la ONU de discutir la implementación de Desarrollo de metas:

https://www.uclg.org/en/media/news/un-development-cooperation-forum-focuses-part-its-work-monitoring-local-level

https://www.linkedin.com/in/mayra-fernandez-696101b0/?originalSubdomain=es
Mayra Fernandez es la directora de VOLCOP, con quien colabora nuestra Red de Voluntarios Universitarios Españoles (R64ONG)

¿POR QUÉ AYUDAMOS EN UGANDA?

La población de refugiados de Uganda casi se ha triplicado desde julio de 2016 y actualmente es de alrededor de 1,5 millones, por lo que es el mayor receptor de refugiados en África y el tercero en el mundo. Si bien su política de refugiados de puertas abiertas es una de las más progresistas del mundo, y los refugiados disfrutan de acceso a servicios sociales, tierras y pueden moverse y trabajar libremente, la afluencia continua está agotando las comunidades de acogida y la prestación de servicios.

La sociedad civil en Uganda está determinada por la disponibilidad de fondos e intereses de los financiadores / donantes: aproximadamente el 95% de todos los fondos en Uganda provienen de fuentes externas. La sociedad civil, y en particular las organizaciones no gubernamentales en Uganda, han desempeñado un papel de vigilancia y han sido esenciales para fomentar la participación política en un espacio político restringido desde la década de 1980. Sin embargo, el ambiente político del autoritarismo y la represión de las voces disidentes ha restringido su libertad.

La Asociación Nacional de Organizaciones de Mujeres en Uganda y el Centro de Recursos de Género de Uganda están haciendo campañas exitosas que inciden en las reformas legales para la abolición de la mutilación / ablación genital femenina, por la criminalización de la violencia doméstica y por la aprobación del proyecto de ley de matrimonio y divorcio. El movimiento de mujeres es considerado por algunos como uno de los movimientos sociales más autónomos, activos y coordinados en Uganda. Las organizaciones de mujeres se han convertido en una plataforma importante para el reclutamiento y la capacitación de nuevos líderes políticos que forjan su entrada en posiciones de poder político formal y la sociedad civil ha sido un espacio importante para la articulación y representación de los intereses de las mujeres y para la acción colectiva en Uganda.

La clave de este nuevo enfoque de desarrollo está en las PYMES y la entrega de infraestructura a pequeña escala a nivel de aldea

Estas necesidades van desde el suministro de agua y saneamiento hasta equipos para las escuelas, componentes para carreteras, material médico, herramientas, energías renovables y seguridad alimentaria. Las PYMES están en una posición única para ayudarnos, por ejemplo, con la experiencia en ingeniería que actualmente no está disponible entre las ONG que trabajamos en Uganda, o nos puede enviar su stock….

Cada PYME puede hacer su propia campaña directamente con la aldea cooperativa de VOLCOP,  barrio marginado de Fort Portal, contribuyendo directamente a la reducción de la pobreza, y a la ayuda a los refugiados que son recibidos de forma masiva.

 

 

El día que alunizamos

Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española

 

Vienes, 19 de julio de 2019

Estamos celebrando el cincuenta aniversario de nuestra llegada a La Luna. Así, en plural mayestático, porque los seres humanos somos muy de reivindicar personalmente los grandes logros y de borrarnos de los grandes, o pequeños, fracasos. Así que usamos el plural de marras para sentirnos representados en cualquier acontecimiento que suponga algún hito social, deportivo, político o de cualquier otra clase. De tal forma que igual que hemos ganado la liga sin jugar ni un minuto, descubrimos américa, sin conocer el mar en muchos casos, o sistematizamos la penicilina sin pisar un laboratorio, hace cincuenta años pisamos por primera vez La Luna sin habernos levantado nunca del suelo más que los “ta y tantos” centímetros que logramos saltar encogiendo mucho las piernas.

 

Es verdad que antes, literariamente hablando, ya habían llegado algunos viajeros: el Sr. Barbicane, de la mano de Verne, o Tintín, en su cohete arlequinado, o Cyrano de Bergerac, o el romántico espacionauta de Melies, o Bedford y Cavor, que reivindicaron en 1901, gracias a la cavorita y a H.G. Wells, el honor de ser los primeros hombres en La Luna. Muchos, muchos más que los mencionados, fueron, a lo largo de la historia del hombre, aupados literariamente hasta La Luna e incluso más allá. Pero no es hasta estos días del año 1969 que una hazaña científica y tecnológica permite a dos seres humanos, acompañados de un tercero que no llega a descender hasta la superficie de nuestro satélite, pisar físicamente La Luna y a toda la humanidad acompañarlos solidaria y mayestáticamente.

 


Tintín y la Luna – Álbum doble – 

Así que sí, en un aparatejo extraño, de aspecto casi informe, lleno de tentáculos patas y protuberancias, como una centolla, y en el que apenas cabían dos personas, llegamos a la Luna varios millones de personas. Es más, pásmese usted Don José, por mor de la televisión lo vimos como si nosotros mismos hubiéramos bajado la dichosa escalerilla y desde una ventanilla exenta fuéramos testigos presenciales y privilegiados del famoso corto, pero tan largo, paso.

“Houston”, debería de decir la historia, “aquí estamos todos, en la Luna”. Que todos tampoco, porque entre los que se quedaron a la luna de Valencia, que parece ser que es otra luna diferente, y los que no se creían nada de lo que veían, y siguen sin creérselo, pues faltaba más gente de la que en principio pudiera parecer.

Porque, parece ser que, para cierto tipo de gente, es más fácil engañar que conseguir. Es más fácil pensar que, como en cierto capítulo de mi añorada serie “Misión Imposible” en el que le hacían creer a un diplomático ruso, siempre mucho más torpe que los occidentales, donde va a parar, que iba en un tren en marcha hacia occidente y ya podía revelar sus secretos y tal, que todo lo que se ve es una película, tipo Guerra de las Galaxias o Star Trek, y nada tiene que ver con la realidad. Y luego los toques complementarios, la bandera, la sombra, el reflejo… un verdadero sin vivir, que ya hay que ser torpes con el presupuesto que tenían cometer todos esos fallos.

Es verdad que tampoco hubiera sido raro, dado lo que se jugaba EEUU en el embate, y que no se podían permitir un fracaso, que la llegada a La Luna que vimos no fuera exactamente la que vieron los astronautas y los técnicos de la NASA, pero tampoco me atrevería a aseverar lo contrario.

Al fin y al cabo yo sí creo que hace cincuenta años, y en un alarde técnico que ha supuesto con el tiempo una mejora espectacular de nuestra tecnología cotidiana, los hombres pisamos por primera vez, al menos en este ciclo histórico, La Luna, nuestro satélite. Que hace cincuenta años alunizamos  en esa roca muerta y de frío brillo que lleva toda nuestra vida, como individuos y como especie, colgando sobre nuestras noches, empujando nuestras mareas y regulando ciclos vitales que aún no dominamos del todo.

Si, hace cincuenta años alunizamos. Y si en mi caso me aplico al plural mayestático, no es solo por mi solidaridad con la especie, sino porque yo, aquel día, una horas antes, también había llevado a cabo mi alunizaje particular.

Serían las once de la mañana, o algo menos, cuando en el Km. 12 de la carretera de Bayona a La Guardia, circulaban en un Seiscientos dos personas, un adulto y un niño, que a causa de una fuga en los conductos de la calefacción perdieron la consciencia al respirar los gases del escape. Como consecuencia de ello chocaron con un mojón y el menor, o sea yo, salió despedido por el parabrisas, llevándose por delante la luna correspondiente y aterrizando de malas maneras cuatro cinco metros más adelante. Como resultado varias brechas, algunas abrasiones, doce puntos y quince días de hospital en Vigo. Yo alunicé primero, el mismo día, unas horas antes y en medio de una carretera, pero primero.

Claro que, en una habitación del Hospital Almirante Vierna de Vigo, a la hora en que la televisión asomaba a la humanidad a los primeros movimientos humanos en La Luna, un niño con la cabeza vendada y un brazo escayolado, que había alunizado en una carretera local unas horas antes, no pudo ver la increíble hazaña. Lo que me lleva a pensar que a veces, cosas de la técnica, era más peligroso recorrer 25 kilómetros en un Seiscientos que 384.00 en un cohete en medio del vacío. Feliz aniversario, a los astronautas, a toda la especie humana, y a los que nacimos, algunos por segunda vez, en aquellas fechas.

Alemania superó su división

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor y redactor de historia de plazabierta.com

Miércoles, 17 de julio de 2019

Hace ya 30 años del derribo del Muro de Berlín; 160 kilómetros de doble pared construidas en 1961, más de quince años después de acabar la II Guerra Mundial. Durante aquel período sin muros, más de 50.000 berlineses de la Alemania sovietizada pasaban a la Occidental para trabajar de día y volvían para dormir en sus casas. Entre 1961 y 1989 unas 5.000 personas intentaron fugarse a la RFA; entre cien y doscientos muertos. El servicio de correos de la RDA tenía fama de ser el más lento del bloque comunista, valga saber que en Leipzig, unos 120 funcionarios de la Stasi abrían cada día entre 1.500 y 2.000 cartas.

Era el 9 de noviembre de 1989 cuando el muro de Berlín por fin había caído

Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid, Ricardo Martín de La Guardia ha escrito un espléndido libro sobre el final de la guerra fría: ‘La caída del Muro de Berlín’ (La Esfera de los libros). El combate contra el capitalismo sirvió para justificar el odio y persecución contra la libertad de pensar y de expresarse de forma diferente a la ‘canónica’. En febrero de 1990, había abandonado el partido más de la mitad de los miembros del ‘partido’ de la RDA, el SED. Se desbordó un sentimiento unitario. Y el canciller Kohl se comprometió a lo que parecía imposible: la reunificación alemana en la defensa de la democracia, la libertad económica y la justicia social, de modo que ‘nadie’ saliese damnificado y se homologaran los niveles de vida entre las dos partes separadas durante casi medio siglo. Felipe González fue el primer jefe de Gobierno en felicitarle.

Se legisló para una sola Alemania: unos 360.000 kilómetros cuadrados y unos 80 millones de habitantes, la misma bandera negra, roja y amarilla. Se procedió a la titánica tarea de hacer efectiva la unión económica y monetaria; también a la difícil devolución de lo requisado en la RDA. Se efectuaron elecciones democráticas y libres que premiaron el trabajo esmerado de Kohl. Europa ponía fin a la era de confrontación y división que la había desgarrado secularmente. Se desestimó un proceso semejante a la ‘desnazificación’ llevada a cabo en 1945. En sólo 5 años, los nuevos estados federados recibieron 500.000 millones de marcos con cargos a fondos públicos. En 1997, Alemania occidental ya había gastado más de un billón de marcos en la oriental (10 elevado a 12). Desde 1945 a 1990, Alemania occidental acogió a quince millones de personas emigradas. Datos elocuentes, asombrosos. 

​Africanidad de España

Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor

14 de junio de 2019

Este mes se cumple medio siglo de la ‘retrocesión’ de Ifni a Marruecos. Pablo Dalmases, uno de los grandes expertos de la historia y literatura del Sáhara español, acaba de publicar Viajes a Ifni ‘Tras las huellas de Santa Cruz de Mar Pequeña’ (Sial Pigmalión), libro que hará las delicias de quien quiera saber sobre estos asuntos tan ignorados. Hay gente obsesionada en escarnecer todo lo español como inferior y ‘africano’ (los ideólogos de ETA escribieron cosas como esta: «España es africana, mientras que por naturaleza Euzkadi es europea. De territorio, de sangre, de mentalidad, de genio emprendedor y de cuanto se quiera cotejar»). Sin embargo, cambian de disco según les convenga y se muestran, de palabra, amigos del ‘indigenismo’ frente al ‘colonialismo’. Esto es vivir en la impostura. La realidad tiene muchos colores y matices que los sectarios no quieren saber por ‘interés’ o por pereza.

Guerra Ifni

Los habitantes del pequeño enclave del Ifni son los baamaranis y su lengua particular es el chelja. Son bereberes como los saharauis (cuya lengua particular es el hassania). Por tradición, aquellos eran sedentarios (ganaderos y agricultores), mientras que estos eran pastores nómadas; por esto tuvieron rivalidades y enfrentamientos.

Franco, el general dictador que se pretendió propietario de España y negó la condición española a sus adversarios, viajó a Ifni en 1950. Ordenó la construcción de embalses y un puerto (que fue acabado quince años después). Habría que imaginarse a Franco cogido de la mano con el Imán, jefe espiritual de aquellas tribus, emocionados los dos hasta las lágrimas. El Régimen del 18 de julio que tuvo a raya a los españoles como súbditos, desde el nacionalcatolicismo, tuvo ‘extraños’ comportamientos en los territorios africanos: hizo la vista gorda con la existencia de esclavos, que pertenecían a los señores saharauis, construyó mezquitas y subvencionó peregrinaciones a La Meca, se respetó el culto católico pero se impidió su proselitismo.

Un año después de la independencia de Marruecos, en 1956, se produjeron en Ifni ataques de bandas armadas contra los españoles. La ‘guerra del Ifni’ duró tres meses y se cobró la vida de unos doscientos españoles. A pesar de su título, se desarrolló en su mayor parte en el Sáhara español. En un viaje reciente, Dalmases se encontró con regocijo y sorpresa a jóvenes ifneños entusiasmados por lo español. 

Una recomendación de Nart

Miguel Escudero. Profesor titular de Matemática Aplicada en la UPC y escritor

A diferencia del resto de parlamentos de Europa, el Parlamento Europeo carece de iniciativa legisladora, aunque tenga capacidad de votar las leyes que le presente la Comisión Europea. Sí posee la posibilidad de recomendar para legislar. No es habitual, sin embargo, que se ejerza este derecho reconocido a las recomendaciones. El 21 de febrero se votó en Bruselas, en Comisión parlamentaria una recomendación sobre medidas para cortar las fuentes de ingresos de los yihadistas y, de este modo, combatir eficazmente la financiación del terrorismo. El ponente fue el eurodiputado Javier Nart, inspirador y redactor de este documento que ha recogido 283 enmiendas que han permitido alcanzar una posición común, un consenso en lo que técnicamente se denominan ‘compromisos’. Entre las propuestas estaba la de una plataforma de servicios de inteligencias que sea estable y sin estructura burocratizada, así como disponer de un centro de datos unificados. Frente a quienes quieren acabar con nuestras libertades y sumirnos en la más severa opresión, es fundamental desarrollar un programa de seguimiento de canales de financiación opaca que sea efectivo. Ante un problema común se precisa una normativa común; así en lo referente al mercado de compra venta de arte, oro y piedras preciosas, o en la carga de tarjetas bancarias.

Ante el terrorismo sólo cabe unidad y decencia social, no su utilización partidista como la que se hizo en Barcelona el pasado año. Hay que apuntar a su microfinanciación, pues prevalece un terrorismo de bajo coste (a diferencia de la que se dio en el 11S), atentados cuya organización puede costar ahora menos de 5.000 euros y lograr un grave efecto social: pequeños movimientos de dinero y atentados de gran importancia. A este propósito, Javier Nart ha recordado que la leyenda de los falsos solitarios es una falacia que esconde que su actuación se efectúa en red, conectados entre sí. Se trata de captar sus movimientos de conexión y atajarlos. Y en esas estamos. No hay guerra sin logística. Y más allá del armamento y la munición, hay que considerar sus cien mil militantes en la red, sus donaciones, su tráfico de refugiados, sus brutales saqueos y extorsiones, su tolerado movimiento y venta de petróleo. Javier Nart tiene ideas claras y las expone con valentía y con razones. Gracias, amigo. ME

Del libro Por nuestras calles (Edcs. Hildy)

Un ángel en Marsella-1.940-El desenlace

Montserrat Prieto. Escritora y Redactora letras PLAZABIERTA.COM

Habían transcurrido cuatro agobiantes días desde que fueron detenidos y encerrados en el buque. Durante ese tiempo el bullicio de la turba deambuló de un sitio a otro siguiendo la estela de Petain, jaleando sus arengas. Hasta que éste no abandonó la ciudad no les liberaron. Al fin pudieron regresar a la villa. Varian Fry reaccionó de inmediato, comunicó lo sucedido a la asociación de la prensa norteamericana en Francia, la cual, a su vez, trasladó la información a la sede central en Estados Unidos para ser publicada. La noticia advertía a la sociedad del trato que dispensaba el régimen de Vichy a los súbditos norteamericanos.

La expansión de las tropas alemanas por la “zona libre” era imparable. Los meses pasaban y el periodista continuaba aferrándose a su objetivo, luchaba con denuedo contra corriente en medio de tanta adversidad. A pesar de que la Prefectura no le había renovado el visado y su pasaporte seguía confiscado en el Consulado, podía desplazarse por el interior del territorio. Viajó a Niza para ver a Henri Mattisse, pionero del Fauvismo, pretendía vencer su resistencia a emigrar. Le acompañaba su secretario e inseparable amigo Daniel Beneditte. También visitaron a Andrè Magot, había logrado evadirse de un campo de prisioneros, y a Marc Chagall, nacionalizado francés desde 1.937. Se negaron rotundamente a exiliarse. 

A Chagall terminó por convencerle el argumento de las nuevas leyes antisemitas, finalmente se marchó a Marsella acompañado de su esposa. Habían transcurrido solo unos pocos días de su llegada cuando la policía, buscando judíos ocultos en los hoteles de la ciudad, le detuvo. Fry actuó con arrojo, les hizo saber: “Si esto llegara a saberse el mundo entero se escandalizaría, y se lo reprocharían a ustedes. Si no sale en media hora llamaré al New York Times y les daré la información”. Chagall fue liberado a los diez minutos.

Los residentes de la villa Air Bel soportaban las privaciones y la escasez de alimentos con entereza. El intenso frío de aquel invierno incrementó sus deterioradas condiciones de vida. Varian había perdido bastante peso, comenzaba a presentar algún signo de desnutrición. A pesar de las dramáticas circunstancias que vivían los artistas del surrealismo se protegían y cuidaban unos a otros, intentaban distraerse recurriendo a la fantasía, organizaban exposiciones y subastas ficticias de sus cuadros en el jardín. Max Ernts se incorporó al grupo, aunque no era judío se encontraba en la nefasta lista de Hitler como pintor “degenerado”. Se trataba de un artista increíblemente creativo.

Un atisbo de luz alentó las esperanzas del grupo cuando Vichy comenzó a expedir algunas autorizaciones para salir del país. Por fin los barcos con refugiados empezaban a zarpar del puerto de Marsella, lo hacían vigilados de cerca por los alemanes que sabían a quien permitirían pasar la criba. El navío “Capitán Paul Lemerle” levó anclas el 25 de marzo de 1.941, llevando a bordo a Andrè Breton, Victor Sach y Wilfredo Lam junto a trescientas personas más. Emigraban ante la expectante mirada de la gente rumbo a Martinica. Chagall y Ernts, en el punto de mira nazi, buscaron un camino alternativo viajando en un tren con destino a Lisboa. Desde allí volaron en un hidroavión hacia Nueva York. Ernts cargaba con su pesada maleta, en la que llevaba enrollados todos sus cuadros. Después de padecer tantas penurias, al fin, lograron alcanzar con éxito su meta, la ansiada libertad.

Sin embargo, el final de la primavera desembocó en una serie de desgraciados sucesos. Bill Freier fue delatado y detenido, trasladado al campo de prisioneros de Le Vernet y posteriormente deportado al campo de concentración de Dachau. Al vicecónsul Hiram Bingham le destituyeron por haberse excedido en la concesión de visados. A Daniel Beneditte le traicionó un traficante, llevaba encima más de dos mil dólares al ser detenido, le encarcelaron acusado de tráfico de divisas, se enfrentaba a cinco años de cárcel. Consiguieron liberarle a cambio de una sustanciosa fianza. Varian expresó así su regreso: “Cuando ha entrado en la habitación no me he podido contener y le he abrazado, le he apretado contra mí y he llorado, me siento totalmente estúpido pero es más fuerte que yo”. Beneditte informó a su amigo que la detención y los posteriores registros habían sido orquestados por Vichy, con el fin de obligarle a dejar Francia, no podían expulsar a un norteamericano sin pruebas. 

Aquello sirvió de excusa a la Prefectura.El jefe de la policía citó a Varian el 10 de julio de 1.941. Le advirtió que el asunto de su secretario tendría graves consecuencias para él. Fry respondió con firmeza: –No veo porqué, no hay pruebas de que yo haya tenido nada que ver-.El policía replicó: –En la nueva Francia no se necesitan pruebas-. Lejos de amilanarse le contestó con una pregunta: –Ya veo que tenemos distintos conceptos sobre los Derechos Humanos, dígame sinceramente, ¿por qué se ensaña usted conmigo?- La respuesta fue contundente y escueta: –Porque usted ha protegido a judíos y antinazis-.

Le obligaron a dejar Marsella escoltado por la policía. El 29 de agosto de 1.941 subía a un tren cargado de dolor. Mientras el convoy se alejaba lentamente de la estación, la entrañable imagen de sus amigos en el andén y la de Helen agitando un pañuelo al aire, despidiéndole, forjó una huella indeleble en su mente y en su corazón. A través de sus húmedas pupilas vislumbró el reflejo de la inmensa tristeza que trascendía a las difusas figuras, la de aquellos refugiados a los que él creía estar abandonando a su suerte. 

Tras la expulsión de Fry, Daniel Beneditte prosiguió la lucha junto a su esposa hasta que el gobierno de Vichy clausuró el centro norteamericano de socorro, entonces se unieron a la resistencia. Pocos meses después la “zona libre” fue ocupada totalmente por los nazis. La pintora Louise Strauss, la artista Charlotte Solomon y el escultor Otto Frambirg fueron detenidos, murieron en un campo de exterminio. Helen Hessel, los pintores Victor Branner y Hans Belmer lograron escabullirse durante toda la guerra. 

Varian había ido a Francia con una misión, rescatar a doscientos intelectuales en tres meses. Resistió todo un año y logró salvar a más de dos mil personas.

FIN

Varian Mackey Fry, (15-octubre-1.907 _ 13-septiembre-1.967). Estudió en Harvard. En Nueva York mantuvo incansable su guerra particular. Escribió sobre la matanza de judíos en Europa, previno a la opinión pública, criticó a Norteamérica por tardar en reaccionar. Su tesón en contar la verdad no resultaba agradable de soportar. Escribió artículos, destacando, “Los nazis cantan su odio” y “Cómo Europa ha sembrado la guerra”. En ensayos, “Sorrender on Demand”. En el libro titulado: “La Liste Noire”narró su misión en Marsella. Sufrió parte de censura y no fue publicado hasta 1.945. Durante algún tiempo fue víctima de un injusto e imperdonable olvido. En 1.967 Andrè Magot le rescató, le nombraron Caballero de la Legión de Honor, sucedió unos meses antes de su fallecimiento. Recibió una placa conmemorativa en Berlín. En 1.995 fue el primer norteamericano reconocido como Justo entre las Naciones por el Comité en Memoria del Holocausto de Jerusalén. 

“Hice lo que creí era mi obligación. La única pena que tengo sobre el trabajo que hicimos es que fue tan poco, deberíamos haber salvado a muchos más pero hicimos lo que pudimos. Esta experiencia me transformó profundamente. A veces tengo la sensación de haber vivido toda una vida durante aquel año”

Varian Fry

Notre Dame sobrevive

Feliciano Morales. Director-Editor de MAGAZINE PLAZABIERTA.COM 

Un día me enseño un buen y querido maestro en un magnífico taller, que todas las piedras que hay en una catedral tienen importancia, desde los cantos rodados que forman la argamasa que une sus piedras, hasta las piedras más maravillosas colocadas en su frontal, desde las piedras que soportan los cimientos que nadie ve, hasta las más labradas por la manos de expertos canteros y talladores.

Esta magistral lección que nunca olvidaré me ha venido a la cabeza el pasado lunes, cuando el sol empezaba a ponerse por occidente, la llamas de un incendio, al parecer accidental, empezaban a extenderse por el tejado de una de las más icónicas Catedrales de nuestra Planeta, Notre Dame, de París, que de la misma manera que Qusiamodo la hubiese protegido con sus enormes brazos, abrazaban la bella torre aguja hasta que sucumbió al calor que derritió el plomo de su estructura, provocando un vuelco en el corazón de todos los que contemplábamos encogidos las imágenes retransmitidas por los medios. 

Considerando, en primer lugar, que nada es espontaneo, sino que todo tiene un origen, que la línea de investigación se haya centrado en una causa accidental, no colma las expectativas de muchos que creemos que puede tener su origen en una negligencia profesional, aspecto difícil de esclarecer si tenemos en cuenta que fuego ha eliminado cualquier prueba existente. 

Pero, volviendo al inicio, la desgracia acaecida ha evidenciado un aspecto muy importante de estas construcciones magnas, como es la firmeza de su edificación, la ciencia y maestría de quienes dirigían los trabajos, la constancia de quienes golpe a golpe de mallete y cincel en mano, consiguieron que las piedras encajaran unas sobre otras hasta conseguir que la construcción se elevase hacia el cielo con la belleza que tiene. Maestros y aprendices con un solo empeño erigir una construcción dedica a la gloria y a la grandeza de Dios. Una obra casi perfecta salida de las manos del hombre.

No importará para algunos el fin de las catedrales, pero sí, excepto para los que estén ciegos o no quieran, o peor aún, no deseen ver la belleza de su arte, el tesoro que representa y que alberga en su interior.

Pero, hay un tesoro mayor que el que evidencia tan magnífica joya, en este caso, la Catedral de Notre Dame, a la que vemos mal herida, pero todavía con la firmeza de una digna construcción que le dice al mundo, aquí sigo porque magnificas personas me construyeron, como otras, igualmente magníficas, me cuidaron, que me protegieron en las revoluciones; pero también, porque todavía necesito cobijar entre mis muros a esas gentes que buscan la paz, como aquellas que gozan de mis arcos, de mis rosetones, de mis capiteles, de las cruces, cálices, custodias, órganos… que quienes me construyeron crearon pensando en mejorar el mundo.

 Notre Dame está herida, como lo están los corazones de los franceses, pero también de muchos de los seres humanos de este planeta, porque cuando la belleza trasciende a lo puramente material, cuando la belleza alcanza cotas tan altas de magnificencia en su construcción y en el destino de su existencia, el daño que sufre repercute en quienes consideramos que forman del Patrimonio de la Humanidad.

Puesto que estamos en Francia, de las tres palabras que representan la Revolución Francesa que termino con el absolutismo, “igualdad, libertad y fraternidad”, debemos verlas impresas por el fuego de Notre Dame en los corazones de todas las personas del mundo, para que podamos ver que las Catedrales son más que monumentos, son el trabajo encomiable de personas que la edificaron, cumpliendo cada uno con su función, con un solo fin, elevar nuestro trabajo al sin fin del universo.

 Dedicado a ese Maestro que me ayudó a entender mejor las piedras de las catedrales y a todos los que como él en todo el mundo trabajan como aquellos maestros y aprendices, por mejorar el mundo. Tarea ardua, difícil, pero no imposible… Se trata de ir golpe a golpe, como los canteros, intentando ser mejores.

Un ángel en Marsella -1.940- 2ª parte

Un ángel en Marsella -1.940-

Montserrat Prieto. Escritora y Redactora letras PLAZABIERTA.COM

 

Varian Fry descendió con determinación la escalera monumental de la estación de San Carlos en Marsella. Llevaba consigo dinero, pasaportes, y cuidadosamente oculta entre el forro de su ropa la valiosa lista, elaborada por el Comité de Rescate de Emergencia. Volvía a Europa cinco años después de haber aterrizado en Berlín, donde había sido testigo de la xenofobia y la brutalidad que destilaba la doctrina nacionalsocialista, de ahí su preocupación por la suerte que pudieran correr las personas que debía rescatar. Tenía 32 años, no sabía por dónde empezar  y solamente disponía de tres meses para llevar a cabo tan precipitada y complicada misión.

Hitler en la Torre Eiffel

Era 14 de agosto de 1.940 cuando se instalaba en una de las habitaciones interiores del Hotel Splèndide. Lo primero que hizo fue dirigirse al consulado de su país para obtener información, allí se encontró a una muchedumbre agolpada en espera de conseguir un visado. Su viaje carecía del aval oficial del gobierno norteamericano y al no recibirle el Cónsul comprendió que su tarea entrañaría mayor dificultad de la prevista. A pesar de tal contrariedad no se desanimó. Para los exiliados que permanecían inquietos en las puertas de la ciudad los obstáculos a salvar eran innumerables. Las esperanzas de escapar en algún buque quedaban frustradas por la policía, controlaban los embarques con excesivo esmero. El compromiso adquirido por el Mariscal Petain con Hitler era precisamente impedir la fuga de refugiados. 

Varian se organizó de inmediato convirtiendo la habitación del hotel en su centro operativo. Escribió a las personas de la lista con dirección conocida. Consiguió localizar a Franz Hessel y Alma Malher ocultos bajo nombre falso en un hotel marsellés. Apenas habían transcurrido unos días desde su llegada y la prensa local divulgaba la noticia. Le Petit Provenzele hacía mención a “un ángel caído del cielo” que llegaba con los bolsillos repletos de pasaportes y dinero. Los extranjeros requerían una serie de documentos importantes, el visado del país de acogida, un salvoconducto para poder circular por el interior del territorio y una autorización de salida para cruzar la frontera. Y el Gobierno de Vichy no se mostraba dispuesto a expedirlos. Marsella se había convertido en un callejón sin salida para ellos. 

El Gobierno de Vichy fue un régimen político instaurado en Francia durante la II Guerra Mundial, el 1 de julio de 1940, y cuya duración se prolongó hasta agosto de 1944

Muchos refugiados que no figuraban en su lista acudieron a él solicitando su ayuda. Escuchaba conmovido sus desgarradoras historias. Estaban muy alterados, sin papeles, sin dinero, solos con sus vidas rotas. La única compañía que llevaban consigo, la mayoría de ellos, era una desvencijada maleta conteniendo retazos de sus recuerdos más vitales, entre la ropa desgastada se hallaban algunas inestimables fotografías, unas cartas familiares o en el mejor de los casos una joya heredada. Varian sabía que aquellos que estuviesen dispuestos a escapar debían dirigirse a Portugal, país neutral. Una vez en Lisboa podrían zarpar en algún barco rumbo a Gibraltar, Las Antillas, el Norte de África o Nueva York, pero había que llegar hasta allí. 

Desbordado por la inesperada situación se le ocurrió la idea de formar un equipo. Había conocido a un joven judío alemán perseguido por los nazis, llamado Albert Hermann, le entregó un pasaporte con un nuevo apellido y le contrató. Miriam Davenport era una norteamericana de familia burguesa que había estudiado Historia del Arte en París, se transformó en una diligente secretaria. Charles Foset, también norteamericano, alegre, aventurero y luchador, fue el hombre comodín, hacía de todo. Eran idealistas, creían en la libertad y en los derechos humanos. 

Crearon un itinerario por el que salir clandestinamente y llegar a Lisboa a través de España. Aprovecharon las semanas posteriores al Armisticio, cuando predominaba la confusión y los controles eran escasos, para que muchos de los protegidos de Varian escapasen provistos de un visado de tránsito español, atravesando a pie los Pirineos. Era un camino largo, agotador, pero no tenían otra opción. A Franz Hessel y Alma Malher les retuvieron en la frontera, finalmente los aduaneros les permitieron continuar el viaje. Las últimas partituras inéditas de su fallecido esposo, el compositor Gustav Malher, viajaban dentro de su equipaje, así fue como consiguió salvarlas. 

La red de evasión trazada por el equipo funcionaba, el rumor se extendió y la larga cola de gente esperando en el hotel se acrecentó. Las quejas del establecimiento no tardaron en llegar, la policía se personó y detuvo a todo el mundo. Varian mintió sin vacilar, explicó que estaba haciendo una investigación sobre las necesidades básicas de los refugiados para auxiliar a los más vulnerables. La Prefectura le advirtió, debía atenerse a la legalidad. El Cónsul americano le lanzó otro aviso, las relaciones con Berlín y Vichy eran buenas y su misión no debía alterar el equilibrio diplomático. 

Ideó una nueva forma de encubrir sus actividades creando un centro norteamericano de socorro, oficialmente aportaban una ayuda económica a los exiliados pero en realidad el equipo continuaba con su programa de repatriación. En aquellos días, concretamente el 26 de septiembre de 1.940, un trágico suceso les marcó profundamente. El filósofo judío Walter Benjamin, al que habían ayudado a escapar, fue descubierto por la policía española en un control, le amenazaron con devolverlo a la frontera francesa. Estaba exhausto a causa del calvario que había soportado y llevado por el pánico a caer en las garras de la Gestapo ingirió una dosis letal de morfina en la habitación del hotel. 

Petain, en un mensaje de radio dirigido a la ciudadanía justificó la colaboración con Hitler diciendo que era para mantener la unidad del país. El Gobierno de Vichy activó, en octubre de 1.940, unas leyes que afectaban al status de los judíos, se les prohibió participar en la prensa, el cine y la función pública. Las redadas masivas en los barrios parisinos se incrementaron. En los Campos Elíseos los guardias rodeaban los cafés controlando e interrogando a hombres y mujeres, exigiéndoles la documentación. Detenían e internaban en campos especiales a los extranjeros de raza judía, infligiéndoles un tormento infrahumano. Dormían sobre la húmeda arena, la carne de rata se convirtió en un manjar, la carencia de agua potable y la dejadez de los carceleros franceses en higiene provocó que las fiebres tifoideas causasen estragos, y la disentería se volviese endémica. 

El equipo trabajaba intensamente y se reunía al atardecer para tomar decisiones. Se enteraron que los nazis estaban registrando los campos de la zona sur en busca de los refugiados que debían ser deportados a Alemania. Goebbels les llamaba “cadáveres en período de espera”. Varian resultó ser la única esperanza de muchos intelectuales. De nuevo se veía impelido a tomar una vital e incuestionable decisión añadiendo nombres a una lista que no dejaba de crecer. El Comité en Nueva York no compartía los cambios pero él lo ignoró. Mientras tanto no podía conciliar el sueño, tenía pesadillas y se preguntaba cómo evitar que la Gestapo deportase a las personas de su lista internadas en los campos. De pronto surgió una ayuda providencial del vicecónsul Hiram Bingham Jr., que le ofreció su colaboración, desobedeciendo las órdenes de sus superiores.

Fin de la segunda parte 

 

 

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