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¡YO lo merezco!

 

Hay muchas personas, en esto de la New Age a las que les han vendido que si se repiten muchas veces una frase (yo puedo, yo merezco, yo nado en la abundancia) eso se va a manifestar en su realidad de forma milagrosa, y están convencidos de que no tienen que hacer más nada, y de que si “eso” no llega es porque no tenía que llegar.

Por lo que podemos deducir que la única aportación que ha hecho la New Age a la parte occidental del Mundo es cambiar la palabra “Dios” por la palabra “Universo”.

Esa información es correcta, pero es incompleta. No sirve de nada repetirse esas frases y sentarse a esperar. Esas afirmaciones, de las que se venden libros a porrillo, no pueden nada contra el discurso interior que suelen tener sus clientes. Ese discurso suele ser lo contrario: No puedo, no merezco y no tengo nada.

Contra ese discurso, propiciado por la sociedad, la religión y la familia puñetera, es tremendamente poderoso y está muy enraizado en el psiquismo particular y colectivo. 

¿Se puede cambiar? Si.

¿Cómo? Pues ahí va la bomba

El discurso funciona poniéndolo en positivo. Pero una vez lo has dicho el número de veces que sea necesario, entonces hay que ponerse a trabajar de verdad en el proyecto que se tenga entre manos. De esa manera se genera una actitud, o “vibración” que hace mucho más fácil y divertido el camino hacia la consecución de tu deseo.

Si en lo real haces por conseguirlo, te sentirás orgullos@ de ti mism@, y entonces te llenarás de una sensación REAL de “yo puedo y yo merezco”, y la actitud que genera esa sensación, la seguridad que emanarás será la que realmente te abra las puertas que hasta el momento estaban cerradas.

Una mala noticia para los vagos como yo… Sí, hay que trabajar.

Pero si de todas formas hay que trabajar… ¿Dónde está la diferencia entre hacer o no hacer esas afirmaciones?

Sencillamente, que si se va en positivo y con actitud de “yo consigo”, pondremos nuestra atención en las oportunidades que se presentan a todas horas, y que normalmente no vemos por ir con los ojos puestos en la punta de nuestros zapatos.

Pero para lograr esa actitud, buenas gentes… ¡Hay que currar!

Y para afirmación válida, la tan conocida de Picasso:

“Cuando lleguen las musas, por lo menos que te pillen currando”

¡Pasad buen día!

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La llave de la sabiduría

♦ Director de plazabierta.com

 

Viernes, 18 de octubre de 2019

Suele ser muy frecuente en un camino iniciático que cuando llevamos apenas recorridos unos pocos metros nos creemos maestros y, sino, al menos, unos aventajados aprendices capaces de hacer frente a ancianos y sabios maestros. También hay maestros, ancianos y no ancianos que, ante la ciencia adquirida se convierten en impertinentes sabios y soberbios doctores.  

Todos ellos han adquirido ciencia, pero no La Ciencia. Todos ellos han adquirido conocimientos, pero no El Conocimiento, porque una y otro no existen como un todo. El Conocimiento y La Ciencia no son finitos, por eso no podemos abarcarlos, salvo pequeñas parcelas del saber. 

Así pues, el buen maestro es el que siempre se comporta como un aprendiz, con la humildad de quien sabe que nunca dejará de aprender y, el buen aprendiz el que sin prejuicios abre su mente a la luz de la Ciencia y del Conocimiento, no ello sin el juicio crítico que nuestra libertad y conocimiento nos otorga. Libertad sujeta a la responsabilidad de que somos esclavos de nuestras propias palabras.

Conocí a una persona que terminó siendo para mi más que un amigo que, un día en un debate terminó su reflexión con un “he dicho”, que interpreté como una manifestación de soberbia propia de aquellos que van de sobrados, lo cual deje claro en mi réplica, a lo que ese amigo me contestó que su conclusión en el debate lo hizo reafirmando todas y cada una de sus palabras, haciéndose responsable de que lo dicho ha sido lo suficientemente razonado como para no retractarse, salvo un mejor criterio, de su interlocutor, porque sabe que rectificar es de sabios.

Hablamos, y no paramos de hablar… Hablamos como cotorras, como pavos reales que despliegan sus alas para que los demás se den cuenta de la hermosura de la sapiencia  que poseemos, y no escuchamos. Los hay incluso que crean o utilizan auditorios para pavonearse de su gran ego de sabio frustrado… ¿Por qué, quién es más sabio, el que enseña con la humildad de quien sabe que no sabe nada o consciente, al menos, que le queda mucho por aprender, o el que actúa con la soberbia de quien lo sabe todo?.

El verdadero sabio es paciente y humilde, porque sabe que el tiempo y el espacio es infinito, como lo es La Verdad, como lo es La Sabiduría, y pone su saber al servicio de los demás, sin grandes aspavientos, sólo con el sentimiento de saber que está cumpliendo con un deber universal que es el de “enseñar al que no sabe o al que menos sabe”. Sin embargo, el ignorante, tanto el falso sabio en piel de un aprendiz como el maestro que cree saber todo, no son más que arrogantes e impacientes, que necesitan el aplauso de los demás para reafirmar y crecerse en su pequeño mundo de frustrada sabiduría.

Los verdaderos sabios son los que peldaño a peldaño suben hacia la luz de La Sabiduría y El Conocimiento, absolviéndolos en pequeñas dosis bajan para transmitirlos  a quienes tienen abierta su mente a ese mundo infinito del Saber. Pero, ¿donde están esos sabios?. 

Quizá si escucharas más, te darías cuenta que hay muchos a tu alrededor. Todos pueden enseñarte algo, hasta el más ignorante. Abre tu mente y escucha y, empeceras a crecer como persona y como ser social.

NACIDOS PARA SER COMODINES

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 15 de octubre de 2019

Existe gran diferencia entre ser un comodín y ser un joker. El Joker es nuestra sombra. Refleja la cobardía, el egoísmo y los instintos primarios que quieren gobernarnos. En cierta manera, dada la oportunidad, nos «comeríamos unos a otros».  Admiramos al Joker porque somos el Joker o lo hemos sido. Es un recordatorio de nuestra naturaleza corrupta.



“La locura, como sabes, es como la gravedad. Todo lo que se necesita es un pequeño empujón».

Nos fascinan tanto que creamos un mito acerca de cada una de estas cartas, aunque el Joker se ha llevado la palma.

En inglés simple, «comodín» se acerca al significado de: «no ser lo suficientemente bueno como para calificar por méritos propios”.

En nuestro idioma es algo así como servir tanto para un roto como para un descosido.

Las preguntas que me vienen a la cabeza son: ¿jugamos a lo seguro o nos arriesgamos? ¿Te gusta jugar? ¿JUEGAS conmigo?

El joker apareció por primera vez impreso en la década de 1860. El concepto de la carta proviene del juego de Euchre, a su vez derivado del juego francés Écarté, que popularizaron en los Estados Unidos los holandeses de Cornualles y Pensilvania; pero también se relaciona con el Loo, un juego con mala reputación del siglo XVII.

Los jugadores estadounidenses inventaron algunas reglas que requerían una carta de triunfo adicional, la más alta entre todas, a la que se referían como el Mejor Bower. Los fabricantes británicos la incorporaron en la década de 1880.
No pasó mucho tiempo antes de que la carta Best Bower pasara a denominarse Joker o Jolly Joker, recibiendo un diseño único que contenía las imágenes de marca de una empresa. El bufón que conocemos actualmente se hizo popular una vez que el título de «Joker» fue universalmente adaptado.

La carta del comodín es una descendiente directa del juego de Brag: sus jugadores comenzaron a incorporar la tarjeta en blanco adicional de las barajas como prebenda tanto en Poker como en Euchre; la llamaban «la mejor glorieta».

Después de un tiempo, los fabricantes de barajas se decidieron por una palabra con atractivo universal. La palabra «Joker» cumplió con sus requisitos y proporcionó una multitud de propósitos futuros.

El creador de cartas de baraja que trajo al Joker al mundo:

https://www.atlasobscura.com/articles/the-card-maker-who-brought-the-joker-into-the-world

Existe un concepto de comodín cercano a la idea de “cisne negro”(incógnita desconocida): una alusión metafórica a sucesos que reúnen tres atributos: constituyen una rareza, pueden generar consecuencias extremas y son imprevisibles. La forma de explicarlos siempre es retrospectiva y dan forma al futuro; dentro de los mismos se distinguen entre los «causados ​​por humanos» (en los que está involucrada la «buena» y la «mala voluntad»), y donde la sorpresa es más o menos subjetiva; o cuando los causa la naturaleza (tsunamis, erupciones volcánicas,…), donde el destino juega un papel más importante, y las personas al usar su conocimiento pueden influir en su impacto.

También se distingue entre comodines imaginarios y los que realmente ocurren, usados para influir en la toma de decisiones y en la opinión pública, ya sea con informaciones sobre amenazas reales u oportunidades que pueden suceder en el futuro, o falsificándolas. Las señales de alerta temprana para los comodines causados ​​por humanos deben buscarse en la comunicación y la psicología humanas, así como en la ciencia histórica.

Cartas Valencianas  de 1778. El caballo de copas tiene escrita la frase castiza “Ai va”, (“ahí va eso”, “ahí queda eso”, derivado de la épica expresión “¡va!”: ese héroe, etc.)

Pero hablemos del momento en el que una persona descubre que recibe el trato del comodín. Descubrir la inequidad no racionalmente sino emocionalmente. El comodín puede estar en cualquier puesto; el comodín tiene buen carácter; el comodín se adpta y no necesita más, no tiene ambiciones…

Descubrir la inequidad, por ejemplo, el momento en el que alguien descubre que se le paga menos que a tus compañeros en el trabajo, ¿lo percibe como una señal para pedir un aumento?, o por el contrario, ¿no se convierte casi siempre en la evidencia de estar subestimado?, (los investigadores se refieren a esta diferencia como el modelo de «ingreso relativo»).

Otro ejemplo en primera persona es el del psicólogo Keith Payne, que recuerda el momento exacto en que se enteró de que era pobre. Fue en cuarto grado, haciendo cola en la cafetería de su escuela primaria, en el oeste de Kentucky. Payne no pagaba las comidas (los ingresos de su familia eran lo suficientemente bajos que recibía la ayuda de comedor), y el cajero lo dejaba pasar. Pero un día, pusieron en la caja registradora a un empleado nuevo , y le pidió un dólar veinticinco, que él no tenía. De repente, se dio cuenta de que era diferente a los otros niños, que caminaban con dinero en efectivo en las manos.
«Ese momento cambió todo para mí», escribe Payne, en «The Broken Ladder”: Cómo la desigualdad afecta la forma en que pensamos, vivimos y morimos«.

Aunque en términos estrictamente económicos no había pasado nada, esa tarde en la cafetería se dio cuenta de qué peldaño ocupaba en la escalera.

La mayoría de nosotros parece que hemos nacido para estar en el peldaño de los comodines. ¿Qué pasaría si rompiéramos la barrera del «no»?

 JUEGA CONMIGO Y SERÁS OTRO AGENTE DEL CAOS…

 

El léxico del naipe:

https://www.ehumanista.ucsb.edu/sites/secure.lsit.ucsb.edu.span.d7_eh/files/sitefiles/ehumanista/volume7/2%20Cortijo.pdf

La decadencia vital

♦ Director de plazabierta.com

 

Jueves, 10 de octubre de 2019

El espíritu humano es la parte espiritual o mental de la humanidad, objeto de estudio por la filosofía, la psicología, incluso por el arte, así como por aquellas ciencias y técnicas del conocimiento humano. Se utiliza como  referencia al “alma humana”, o en términos más laicos, viene referido a la parte universal o mayor componente de la naturaleza humana en contraste al alma o psique, que puede referirse al ego o un elemento menor. El espíritu humano incluye nuestro intelecto, emociones, miedos, pasiones, y creatividad.

Existe un periodo de nuestra existencia en el que ese espíritu humano tiende a entrar en decadencia, entendida como perdida progresiva de la fuerza, intensidad, importancia o perfección de una cosa o persona, siendo aquel en el que se entra en la edad madura.

Photo by Kevin Mueller on Unsplash

De todos es conocido que el paso de la vida laboral a la jubilación suele ocasionar problemas de adaptación que con el paso del tiempo, sino se les pone solución se pueden cronificar, convirtiéndose en un modo de vida que no responden a las expectativas de quien ansiosamente esperaba llegar a esa etapa de jubilo tan merecida. De la rutina de un trabajo diario que ocupaba la mayor parte de nuestras vidas, la jubilación supone disponer de un gran tiempo de ocio que, quienes no venían disfrutando de unos hobbies o costumbres que ocupaban su tiempo libre, convierten sus días en eternos y aburridos.

El envejecimiento activo, del que tanto se habla últimamente, se basa en el reconocimiento de los derechos humanos de los mayores y en los Principios de las Naciones Unidas de independencia, participación, dignidad, cuidados y realización de los propios deseos.

Es por ello necesario un cambio de estrategia en relación a la participación activa de nuestros mayores en el mundo que les rodea, basándonos en sus derechos y en la igualdad de oportunidades en todos los aspectos de la vida, consiguiendo con ello hacer real uno de los principios rectores de la política social y económica que nuestra propia Constitución de 1978 proclama en su artículo 50, como es la obligación de los poderes públicos, no sólo de garantizar mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad; sino también promover su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio, con independencia de las obligaciones familiares.

Ahora bien, es fundamental en esta etapa de la vida la actitud de la persona, sobre todo asumir con positivismo las limitaciones que la edad nos impone, no apreciándolas como una barrera invalidante para hacer cosas, sino todo lo contrario, de superación ante nosotros mismos, o para hacer y vivir con mayor intensidad aquellas otras que si podemos llevar a cabo.

Es fundamental, no sólo a nivel individual, sino de la propia familia, hacer que los mayores se sientan útiles, para ello, en el caso de muchos hombres se les puede conferir ciertas obligaciones domésticas hasta entonces delegadas o asumidas por la pareja -acorde obviamente a la capacidad de respuesta por la edad-, llevar la economía familiar, o bien implicarlo ante su pasividad en proyectos sociales o fomentando en él o ella algún tipo de hobby que no sea estar delante de la televisión o del ordenador todo el día; incluso haciendo actividades conjuntas como salir a pasear, ir al cine, o tomarse unas cervezas.

Por otra parte, resulta imprescindible potenciar el intelecto a través de la lectura o la escritura, es precisamente ésta la edad más sabia por los conocimientos adquiridos y por las experiencias vividas, ¿por qué no contárselas al mundo?.

Debemos luchar contra la decadencia vital, contra el sentir que hemos llegado a una etapa de nuestra vida, en la que, por estar de vuelta de todo, entramos en la dejadez, nos abandonamos a una inercia negativa de vida. Otros y otras creen que ya lo saben todo, creyendo en la existencia de una realidad absoluta, realidad en la que se sitúan los valores objetivos de la Verdad y el Bien, reprimiendo su propia vida y la de quienes la rodean, o avasallando con su superioridad intelectual, rechazando incluso, todos los principios religiosos y morales, cayendo en la creencia de que la vida no tiene sentido.

Photo by Karim MANJRA on Unsplash

La vida, tiene el sentido que nosotros queramos darle, somos quienes la escribimos y, lo bueno es que, sino nos gusta el guion lo podemos cambiar. La actitud positiva es fundamental para afrontar todo tipo de problemas, incluso la salud no es tan buena como desearíamos.

Pero, sobre todo, plantéate que siendo tú más feliz harás más feliz a los que te rodean. Sal de ese letargo, vive la vida igual que si fuera un sueño. No caigas en la decadencia vital y, si tú solo o sola no puedes pide ayuda bien de quienes te rodean o de un especialista.

No te centres en los problemas, ni permitas que ellos te arrastren a ese pozo profundo y oscuro en el que no mereces estar. Todos tenemos problemas, unos más gordos que otros, unos con solución y otros sin ella… Relativízalos, vive la vida, con achaques y sin ellos, y  no me digas que no puedes; conocí a una persona que tras un año en tratamientos paliativos falleció y, hasta el último segundo de su vida,  nos hizo sentir felices a quienes la rodeábamos, y ella también lo fue a pesar de sus insufribles dolores y conocer su cáncer terminal. Todo es actitud, si hay actitud, hay energía y si hay energía, estaremos más sanos y seremos más felices.

EL ÉXITO

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 8 de octubre de 2019

No es fácil ponerle techo a la noción de éxito. Valerse de todas las capacidades personales al máximo; establecer en la verdad de la expresión el coraje y el trabajo; el reconocimiento de la gente, el jefe, la familia, los amigos; el prestigio como empresario, artista, trabajador, estudiante… Si no hay confín, no se pueden tener nuevas visiones tras considerar que se ha logrado uno o más objetivos, y llega el estancamiento.

“El viaje es el tema de la gran aventura épica narrada por Homero. Comienza con el héroe Ulises que no piensa en la victoria que acaba de lograr, sino en su hogar:
https://hdnh.es/ulises-y-la-odisea-de-homero/

Debemos ir de un logro a otro: como en un viaje errante, con ingenio y algún disfraz, valorando la competencia como predadora, siendo conscientes de las fallas de nuestro carácter, midiendo el poder de los que están por encima, reforzándonos con la ayuda de la otra cara de la ecuación, y sin venganza (profundamente catártica y que algunos bien merecen dadas las pruebas a las que somos sometidos en el periplo, antes de que finalmente lleguemos a alguna meta, o no).

Pero, ¿cómo evitar penalidades y dificultades para llevar a cabo algo con éxito?

Una breve guía de estrategia para emprendedores exitosos:  
https://hbrascend.org/topics/a-short-guide-to-strategy-for-entrepreneurs/

Hay una buena noticia:  seguir trabajando no es un juego de suma cero, aunque las porciones de la tarta, para la mayoría de las personas son pequeñas, pese a que el pastel pueda ser cada vez más grande.

Desafortunadamente, muchas estrategias de gestión del propio talento personal se quedan cortas. No basta con estar comprometidos, motivados y poseer gran cantidad de habilidades ideales. Dependemos de recursos, herramientas y el entorno, ¿nos van a permitir actuar y crecer?

La estrategia de la famosa Batalla de Trafalgar lo fue todo: el error de las explícitas órdenes generales dictaban que «si un capitán no está en el fuego, diríjase al fuego».

Pero entonces, ¡el éxito no paga las facturas!

El objetivo de la mayoría de nosotros es evitar llegar continuamente a fin de mes en «modo» precipicio.

En otras palabras, que con la información, capacitación y oportunidades adecuadas, las personas capacitadas siguen sin tener la competencia para resolviendo problemas y completado sus tareas, llegar a unos objetivos:  lo urgente, que es cubrir gastos y sacar un rendimiento que permita “vivir”, va por delante de lo importante.

Si extraemos lo mejor de lo que se podemos ofrecer como empresarios, trabajadores, emprendedores, y lo sumamos a la micro gestión del equipo, si es que se tiene o a la externalización, si está a nuestro alcance, la suma es: Laberinto.

¿Cómo leer un laberinto?: “Business Mazes”, Joni Farthing, Hart-Davis, 1981

No es suficiente con lograr una cultura correcta en el lugar de trabajo, basándola en valores y compromiso, o asumiendo responsabilidades y desempeñándolas bien.
Necesitamos recursos, no micro gestión.

Entrar en el laberinto de cada uno implica tomar decisiones. Sin embargo, el objetivo no es llegar a la salida lo más rápido posible, sino resolverlo de manera efectiva.
Todos comenzamos en la entrada, y luego elegimos un curso de acción. Cada decisión lleva a otro número en el laberinto, que muestra cómo ha cambiado la situación debido a la acción llevada a cabo. No puedes usar una escalera para echar un vistazo rápido sobre el seto y ver hacia dónde conducen otros caminos. Esta es una ruta de números, (si te encuentras en un camino repetido, ¡piensa de nuevo!) Continúa hasta llegar al final, o sal, del laberinto.

¿Qué es tener éxito? Es percibír la vida vivida de adentro hacia afuera. Darse cuenta de lo que es suficiente. Y comprender que lo suficiente te permite crear el espacio dentro de la conciencia para realinearte armoniosamente con tu ser esencial. Esta victoria interior puede reflejarse en el exterior pero no siempre es así.
El verdadero éxito se demuestra con la totalidad, experimentada caminando sobre el trazado de tus necesidades como persona.
Posiblemente uno de los libros más cortos del Nuevo Testamento, del escritor “John”, siguiendo la traducción griega de la Escritura, hace dos cosas: se dirige al lector como un alma, y habla del alma como si fuera un objeto tangible que uno tiene en su poder. Además, sugiere que una parte del desarrollo continuo de nuestro ser esencial, o alma, es existir.
El éxito es siempre para el equipo, si estás solo, para tu alma!

El concepto de tener éxito es equivalente al ganar mucho dinero en la vida real. Pero recordemos la canción de las sirenas que sedujo a los marineros y los llevó aa estrellarse contra las rocas en «La Odisea» de Homero. Es una idea gloriosa, pero perseguir dinero por dinero es una forma segura de llegar a la bancarrota emocional.

Pasar los pensamientos al Segundo Plano.

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

 

Sábado, 5 de octubre de 2019

¿Cuántas veces os ha pasado que no recordabais el nombre de un actor, habéis dejado de pensar en ello, y un rato después, sin venir a cuento os ha surgido a la mente consciente?

Pues es un algo curioso al que no sacamos partido. Y es una poderosa herramienta que, como todas, su beneficio o maleficio depende del uso que le demos.

La Mente trabaja en segundo plano con una eficiencia y velocidad asombrosas. Es tremendamente resolutiva y tiene el poder de generar en nosotros la actitud que tenemos frente a los asuntos del día a día.

Y hay que tener un cuidado tremendo, dado que cada palabra que decimos, cada acto que realizamos manda un discurso al Segundo Plano, que a su vez genera toda una cadena de acciones en nosotros. De hecho, en eso está basada la publicidad subliminal.

¿Qué tal si comenzamos a usar esto en nuestro favor?

Cuando estamos pensando en un problema, y acabamos el pensamiento en negativo, ese es el discurso que mandamos al Segundo Plano. Y eso provoca una actitud en nosotros que acaba haciendo que eso que temíamos suceda. En cambio, si hacemos el, a veces tremendo esfuerzo de concluir ese pensamiento en positivo, resulta que lo que enviamos al Segundo Plano es lo que provocará la actitud en nosotros de conseguirlo.

¿Qué mandamos habitualmente? No puedo, no merezco, no consigo.

¿Qué tenemos que mandar? Puedo, merezco, consigo… 

Y aquí hay otra trampa.

Mandar al Segundo Plano un “yo lo merezco” pelao y mondao, sin una acción que lo respalde, es absolutamente infructuoso. 

Sobre estas afirmaciones hablaremos en posteriores artículos.

No señores, no basta con eso. Para poder mandar un pensamiento al Segundo Plano estilo “lo merezco”, hay que merecerlo, porque si no se cae, y lo que mandamos al Segundo Plano es lo contrario. 

Para llenarse de la sensación de merecer, hay que trabajar por uno, de forma que nos sintamos orgullosos de nosotros mismos, y de esa forma la afirmación se sostenga. 

La técnica es la siguiente: Haces la afirmación, e inmediatamente después dejas el pensamiento y te pones a trabajar.

De esta manera el pensamiento se refuerza con el hecho de estar trabajando por ti, y nada hay que te pueda hacer sentir mas orgulloso de ti mismo.

De hecho, yo acabo de emplear esta misma técnica al escribir este artículo.

¡Que te aproveche!

La palabra

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

 

Domingo, 22 de septiembre de 2019

 

 

 

¡Buenos días!

¿Qué es lo primero que se pone en marcha justo antes de abrir los ojos?

¡Exacto, es la mente!

A no ser que te hayas acostado tardísimo viendo un capítulo más, tengas insomnio, o nenes que no te dejan dormir, lo más normal es que tu mente comience su ciclo diario ya a tope de energía, formando el discurso que te va a acompañar a lo largo del día.

El discurso con el que te despiertes, es el que va a marcar la emoción que te va a acompañar. Y dependiendo del tono del mismo, tendrás un buen o un mal día.

¿Por qué es así? Sencillamente porque ese discurso provocará una actitud en ti que determinará que te fijes en unas cosas o en otras, y eso bucleará en tu mente de nuevo, alimentando ese discurso. ¡Trampa terrible!

Aunque muy fácil de sortear, si entiendes su importancia.

Hay que recordar que la mente solo sabe anticipar en función de lo vivido. Es decir, que intentará que vivas una y otra vez lo mismo, sencillamente porque es algo que ya conoce y puede controlar. Aunque sea un asco. 

Entendiendo esto, es sencillo cambiar el discurso, dado que si nos fijamos bien, veremos que hay un montón de cosas buenas en nuestra vida, e infinitas buenas que están por venir.

Así que… ya que la mente funciona de esta manera… ¿Porque no pruebas a darte un discurso a futuro sobre toooodas las cosas que pueden salir bien? Ya sé que es más fácil pensar en negativo, pero…

Cuesta lo mismo hacerlo en positivo, y podrás comprobar el poder del discurso interno. De ahí lo de “sé positivo!”. 

Dirás que es un autoengaño, pero… ¿Pensar en negativo no es lo mismo? Y de esta manera, te generas un buen día sin darte cuenta. 

En el camino de la verdad el primer y más duro obstáculo, es que el primer mentiroso que te encuentras..

… Eres tú!

¡SORPRESA!: EL DINERO NO GARANTIZA UNA JUBILACIÓN FELIZ

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 17 de septiembre de 2019

Pensemos en el bienestar ¿Qué significa bienestar? Es lo que sienten y experimentan las personas al medirse a sí mismas en cinco categorías: propósito, relaciones sociales, finanzas, comunidad y salud en general.

Hay sujetos que se dedican al pensamiento mágico sobre la felicidad en la jubilación, del mismo modo que algunos jubilados se dedican al pensamiento mágico de cómo cambiar a otro tipo retiro. Pero, ¿qué pueden hacer  para conseguirlo?.¿Hay algún espacio que no sea una residencia, un centro de día o algún parque para dejar de ver la vida escapar?

La jubilación puede sonar maravillosa, pero con demasiada frecuencia la realidad es decepcionante. Para aproximadamente una cuarta parte de los jubilados, la vida después del trabajo implica aislamiento y la pérdida del sentido de la existencia.

Algunas personas sienten el retiro como ser invitados a irse a pastar, otros como un evento de celebración si no hay problemas de salud o de discapacidad. La monotonía pronto llega: confinado por una cerca es estéril el pasto aunque esté lleno de flores, árboles y naturaleza; y si no hay cerca y se puede deambular, ¿A dónde ir?

Parece ser que nosotros, los humanos no estamos destinados a simplemente sentarnos; pocas personas se dan cuenta de que es importante planificar la salud y la realización de actividades especialmente conformadas para después del relevo.

Entonces, ¿qué pueden hacer ahora estas personas para que sus años de jubilación sean más felices?

1.- Invertir en la vida tras la jubilación.
El mundo laboral crea un conjunto de interacciones sociales regulares, que se pierden tras la salida del mercado laboral. Esto aumenta los casos de depresión y es una amenaza para la salud física. El bienestar social está relacionado con niveles más bajos de una molécula de respuesta inflamatoria llamada interleucina-6, que está conectada a una amplia gama de trastornos relacionados con la edad, como el Alzheimer y la osteoporosis. El aislamiento también aumenta el riesgo de hipertensión arterial y enfermedades, según estudios de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU.
Así que unirse a un club de lectura, a un club de mus, ser voluntario, establecer fechas regulares de petanca, almuerzos o compras es importante, tanto como ver a otras personas regularmente y mantenerse activo. Pero hay más, ¿no?

2.- Establecer metas de jubilación.

Los jubilados más felices poseen un fuerte sentido de propósito. No necesitan escalar el Everest. Sus objetivos pueden incluir no solo ver amigos o cuidar a sus nietos, sino tomar una clase o aprender una nueva habilidad.

Es muy importante tener una razón para levantarse por la mañana y encontrar algo que impulse hacia adelante.

La imagen que viene a la mente cuando se piensa en un destino de retiro típico, como puede ser Benidorm, no se verá exactamente igual dentro de poco tiempo, porque existirá un gran mercado para comunidades amigables con los jubilados, con más lugares compitiendo para ser ese lugar donde las personas mayores vayan a invertir su tiempo y su dinero.


Cada persona tiene su propia concepción de bienestar. Hay que generar «ecosistemas» adecuados para las personas que ya han llegado al desafío del retiro.

Gimnasia en Benidorm. Imagen: Barry Lewis (Getty)

Empresas como Humaniza Social Care http://humanizasocialcare.es

crean y desarrollan modelos de gestión social y sanitaria con base en la Humanización, con un enfoque claro hacia los adultos mayores de 65 años.

Y están creando redes con universidades como UNIR, que ofrece servicios y formación para cuidadores, personas mayores y sector sociosanitario a través de “Supercuidadores”: https://cuidadores.unir.net

Carmen Sam, socia fundadora de HUMANIZA SOCIAL CARE: “nuestro objetivo es ofrecer servicios de calidad a nuestros clientes y destinatarios finales, para lo que se necesita que el personal que los imparta tenga una cualificación humanística para cuidar”.
Aurelio López-Barajas, CEO de SUPERCUIDADORES: este convenio facilitará el acceso a servicios y formación de interés para todo el sector sociosanitario”.

Cada vez más adultos jóvenes optan por no casarse o tener una pareja y un número cada vez mayor opta por no tener hijos, lo que en el futuro puede significar un aumento de los llamados huérfanos mayores, personas mayores sin cónyuge, hijos u otra familia inmediata.

¿Quién decidirá o tomará las decisiones médicas por ellos, de no poder hacerlo por su cuenta, o determinará a quién agregará a su testamento vital y poder de atención médica, o establecerá un poder notarial para para manejar sus finanzas? Todo esto es lo que se debe comenzar a considerar mucho antes de que se convierta necesario.

 

El 28,8% de las mujeres mayores y el 14,7% de los hombres mayores vive en soledad en nuestro país. Esta es una de las conclusiones del informe “Un perfil de las personas mayores en España, 2018”. Indicadores estadísticos básicos, realizado por un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Tener fuertes relaciones sociales, buena salud y un fuerte sentido de propósito en el que te sientes como miembro de una comunidad reafirma tu estatus en la sociedad. Pero la falta de ese estado puede ser devastador.

Manuel Carroza, experto: » La jubilación es mucho más que ahorros»

«Debemos dar un giro exponencial al sector social y de la salud implementando la Humanización en la totalidad de los servicios y sus procesos».

Creemos un Activismo Real en materia de Humanización. ¡Por ti, por mí, por todos!

La adaptación: Magia en movimiento

Francisco Javier Marín Mauri, doctor en psicología ♦ Experto en mediación ante conflictos sociales.

 

14 de septiembre de 2019

Introducción.

 

La adaptación como mecanismo básico de supervivencia no es tan simple como nos pueda parecer. Tanto es así que dos son los mecanismos que la hacen posible, a saber: La asimilación y la acomodación.

El primero consiste en entender la experiencia después de vivenciarla. Conocer lo que ha ocurrido o se ha experimentado es crucial para que se produzca el aprendizaje q esa situación ha provocado. Después de ello viene la acomodación o los cambios internos que esa experiencia ha tenido en quien la ha vivido.

Cambios en hábitos conductuales, emocionales, actitudes. Ninguna experiencia nos deja indiferentes, aunque los aprendizajes queden mimetizados y automatizados, toda experiencia nos cambia, para bien si es un buen aprendizaje y nos ayuda a adaptarnos mejor o malo si es para lo contrario.

 

Gracias a ello, nuestra especie ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, haciéndonos no sé si más inteligentes, pero si más distintos. Tan distintos que fuimos capaces de organizarnos en grupo y poco a poco ir dando paso a sociedad o al menos a varios tipos de ella.

 

Heráclito, filósofo griego presocrático, dijo en cierta ocasión que nadie se baña dos veces en el mismo rio. Al menos eso dicen los manuales de filosofía clásica. Como todo lo simple, encierra una gran verdad: Todo es movimiento, cambio, adaptación, por tanto aprendizaje, por tanto, nos guste o no, nos motive o no, no solo estamos condenados a ser libres, sino también a cambiar, a evolucionar, por tanto a aprender. Aunque sea a no hacer nada, pero aprender se aprende.

                        

 

El equilibrio

 

Queridos lectores, con el equilibrio hemos topado. No es baladí, ya que basamos nuestro sistema emocional  y cognitivo en un equilibrio, sea el que sea, mejor o peor. Equilibrio al fin y al cabo, equilibrio que también está sujeto a la ley suprema de la evolución y la adaptación: El cambio, todo cambia y el equilibrio mental (emocional y cognitivo) no es ninguna excepción. La expresión observable de ese equilibrio lo llamamos conducta que puede ser más o menos coherente.

Lamentablemente, todo cambia, por tanto el equilibrio que teníamos siempre es frágil, o mejor dicho, flexible y si no lo es debe serlo. Un equilibrio frágil se rompe, uno flexible se adapta, evoluciona hacia otro mejor, más flexible y más adaptado. Como decía mi amigo Mohamed en su español arabizado: “más mejor”. Un equilibrio flexible que crece en complejidad con las experiencias, hace que la conducta sea más coherente ante la realidad que nosotros mismos vamos construyendo. Una realidad sana, libre de complejos y de anclas emocionales que frenan nuestro desarrollo personal.

 

El arquitecto de la inteligencia. El arquetipo.

 

Hemos descrito varios procesos mentales que no se dan en un trozo de piedra precisamente, sino en lo que llamamos cerebro aunque bien es cierto que su nombre exacto es encéfalo, que es todo lo que protege nuestro cráneo: cerebro, tronco encéfalo y cerebelo, el cual junto a la médula espinal configuran el sistema nervioso central. Todo ello basado en reacciones y trasmisiones bioquímicas y eléctricas.

Hasta ahí parece muy complicado, pero no lo es, porque nuestro encéfalo también sigue unas leyes de obligado cumplimiento. Leyes que no voy a describir ahora porque eso es otra historia.

Propongo una prueba: INTENTE TENER UN PENSAMIENTO SIN PALABRAS O UN RECUERDO SIN IMÁGENES. ¿Puede?, cuesta ¿verdad? Inténtelo de nuevo, ánimo. No puede. La explicación es sencilla. No ha podido porque lo que ha diseñado su inteligencia es la palabra, el lenguaje. Que, por cierto no se valora lo suficiente. Hablar bien, supone pensar bien y si cada pensamiento trae consigo una emoción también significa sentir bien, ayudando a tener un buen equilibrio flexible y por tanto una conducta coherente. El lenguaje es quien va conformando nuestra inteligencia, o lo que es lo mismo, nuestra capacidad de adaptarnos al medio externo e interno, ya que cuando nos hablamos a nosotros mismos lo hacemos con palabras y con símbolos. Símbolos que forman parte de un pensamiento general humano al que llamamos arquetipos que son patrones de pensamiento universales, común a toda cultura que se han ido confeccionando a lo largo del tiempo.

Cuanto mejor te adaptes tus experiencias las vivirás de forma más rica y tus aprendizajes serán mejores. Perdona que te tutee, pero a estas alturas del artículo no hacerlo supone ya un mal aprendizaje.

 

 

 

EMANORARSE EN POSITIVO. ESTAR TRANQUILOS APACIGUANDO AL MONSTRUO

Hoy termino la serie de artículos sobre el amor que me está pasando: El desencanto (amor, patrones y mapas mentales); Género (disidencia del sistema sexo-género); Fluir (un vaivén sentimental); y Enamorarse (viva el autocontrol).

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 10 de septiembre de 2019

Cuando las personas describen experiencias de intimidad profunda, recuerdan cosas definidas. Una mirada, un gesto, un toque…

Hay innumerables clichés sobre el enamoramiento y algo de verdad en alguno de sus tópicos.

Helen Riess, directora del Programa de Empatía y Ciencia Relacional del Hospital General de Massachusetts, tiene una explicación sobre lo qué está sucediendo en ese cerebro tuyo lleno de amor: recibe hormonas y da respuestas cognitivas.

«Hormonas de enlace, como la oxitocina, y áreas del cerebro activas se conectan con el amor. Pero si se trata de un amor romántico, también se activa la atracción sexual y otras respuestas hormonales, responsables de la atracción física, algo que se puede convertir en algo realmente poderoso».

TED de Helen Riess, con su transcripción (en inglés):

https://singjupost.com/helen-riess-the-power-of-empathy-at-tedxmiddlebury-full-transcript/

Parece ser que quien no conoce el dolor de un amor agriado, se enamora más rápidamente. La neurociencia también tiene explicación para esas otras personas cautelosas y que deliberan más como forma de acercarse a la vida: están conectadas de manera diferente.
Psicológicamente hablando, los enamoramientos ocurren cuando una persona de cualquier edad, proyecta sus ideas y valores sobre otra persona que cree que posee ciertos atributos y a la quiere rondar. El enamorado atribuye fuertes sentimientos positivos a esta imagen mágica que ha creado. Es una poderosa mezcla de idealización e infatuación. Los químicos cerebrales asociados con los enamoramientos pueden causar estragos o felicidad pura, dependiendo de la respuesta del otro involucrado (si lo está), de tus actitudes hacia tus emociones y conductas.

Si un enamoramiento poderoso dura más de dos años, los psicólogos lo llaman limerencia: un estado interpersonal involuntario que implica un anhelo agudo de reciprocidad emocional; pensamientos, sentimientos y comportamientos obsesivo-compulsivos; y dependencia emocional de otra persona. Los síntomas incluyen pensamientos incontrolables, nerviosismo extremo y dificultad para respirar. Si experimentas alguno de estos síntomas durante un período prolongado de tiempo, debes consultar a un médico.

Gráfico del cerebro . Takito, Ucrania –  Via Shutterstock

Los enamoramientos son una parte muy normal y saludable de la experiencia humana. La próxima vez que te enamores de alguien y pienses: «¡No puedo sacarlo de mi cabeza!», debes agradecérselo a la química de tu cerebro. Incluso tener algo de aprensión es normal. Sin embargo, hay sujetos que consideran aterradora la idea de enamorarse: los filofóbicos tienen pavor al amor o a conectarse emocionalmente con otra persona.

Debemos, también, conocer la diferencia entre el apego y el amor.

El apego se extiende desde el afecto emocional hasta el afecto físico. Mientras que el amor es un sentimiento directo, el apego es un fuerte vínculo emocional. En realidad están interconectados, pero son dispares.

Los humanos se apegan fácilmente a objetos, eventos y personas: a pertenencias personales, lugares especiales, rutinas, atmósfera, a casi todo. Con el apego nos volvemos egocéntricos.

«

Imagen  de Mind Health Toronto. Se prioriza el apego sobre otras necesidades básicas: https://apegosposibles.com/aprende/de-donde-surge-el-apego

Cuando nos enamoramos, a menudo lo hacemos de una persona que no conocemos. Hay algo muy emocionante en intimar con un extraño en general.
Los misterios nos intrigan fácilmente. No conocer a otra persona nos permite usar nuestra imaginación de la manera más salvaje posible.

Hace unos años, un cortometraje de la cineasta Tatiana Pilieva se volvió viral. El video muestra a 20 extraños besándose por primera vez:

 

La razón por la que esos besos se sienten tan intensos se basa en la dinámica entre los seres humanos. Entre extraños pueden ser dulces pero muy nerviosos, horadando a las personas en la vulnerabildad, algo profundamente humano.

El enamoramiento definitivamente es un sentimiento que cada uno de nosotros reconoce, pero la emoción en sí es muy personal.

Como sabes, puede estar acompañado de algunas reacciones bastante fuertes. A veces parece que alguien simplemente te tiene enganchado. Es esa sensación de amor en la que no puedes evitar pensar en otra persona constantemente, una niebla aplastante en la que, sin embargo, logras encontrar tu «centro» si evitas reprimir tus sentimientos, para que no se conviertan en pensamientos molestos y obsesivos en lugar de reacciones emocionales naturales.

No te sorprendas, no pasa nada si no eras enamoradizo. Sé auténtico y no pierdas de vista el panorama general. Está bien fantasear y poner a alguien en un pedestal en tu imaginación, ¡pero solo si te pones allí tú también!

Pregúntate, ¿soy la persona que quiero ser durante este flechazo? ¿Estoy obsesionado?

Es importante tener en cuenta que todos experimentamos pensamientos y emociones que de vez en cuando nos sorprenden, y está bien tenerlos. La clave es simplemente no alimentar lo negativo.

De acuerdo, puede que no sea amor. Probablemente no sea amor. De hecho, puede ser solo lujuria. O enamoramiento. O anhelo furioso teñido de esperanza. Pero sea lo que sea, como se sienta, ahora es el momento de decirlo. Porque si no es ahora, ¿cuándo?

La atracción, el deseo, los flechazos, el enamoramiento, la conexión, el amor… ¡Tuviste una vida antes de conocer a esta persona! Decirle lo que te pasa no te hace vulnerable.

Confía en tu poder y da un salto de fe.
¡Buena suerte!

La culpa es del chachachá

Empresario, escritor vocacional y estudioso de la gastronomía tradicional española

 

Lunes, 9 de septiembre de 2019

Dice el dicho que nada es verdad ni es mentira, pero la realidad dice que hay ciertos temas en los que el cristal con que se mira no es de ningún color, es opaco ceguera. Y aunque esta circunstancia se da fundamentalmente en cuestiones puramente políticas tampoco es raro encontrarlo en otros temas que la política salpica.

 

Se ha publicado hace unos días un informe que alerta sobre la terrible incidencia de la obesidad en la infancia española. La obesidad crece en España al mismo ritmo que en EEUU, la obesidad crece en el país de la dieta mediterránea al mismo ritmo que en el país de la dieta basura, y la culpa, decían los medios de comunicación, es al parecer de la electrónica, que es como decir que la culpa es del chachachá.  

Resulta que los españoles engordamos porque nos hemos hecho adictos a jugar con las maquinitas y ya no salimos a jugar con nuestros amiguitos. Ya no jugamos al fútbol, hacemos senderismo o corremos detrás de los automóviles. Ahí queda eso. Lo que viene a decir que la tecnología está más implantada en España y en EEUU que en el resto del mundo. Ni china, ni Japón, ni Alemania, España es el país con mayor implantación tecnológica, al menos en el ocio, del mundo mundial, junto con EEUU. Y yo sin enterarme.

La obesidad no genética, y lo dice alguien que fue obeso y aún tiene riesgo de volver a serlo, es un trastorno de la alimentación que proviene de una educación escasa, cuando no inexistente, sobre las necesidades del  cuerpo y como atenderlas, sobre las opciones para alimentarlo y sobre las formas adecuadas de compatibilizar la necesidad de comer con la tendencia natural de almacenar recursos para los malos tiempos. Pero eso nadie se lo explica a los niños, a esos mismos niños a los que los padres ocupados y mal informados alimentan, sin rubor, con comida fácil proveniente de otras culturas, sin reparar en el daño genético, tal como demuestra la epigenética, que se produce por una ingesta repetida de productos sometidos al ultratratamiento de los alimentos y que proliferan en ese tipo de ingestas.

Si repasamos la legislación actual española veremos que, contra lo que está sucediendo en otros muchos países, está enfocada al mayor beneficio de los grandes productores y los grandes distribuidores, casi todos de capital extranjero, y que penalizan a los pequeños agricultores y comerciantes, a esos que forman el tejido pequeño-empresarial nacional y que trabajan con producto estacional, de proximidad y con una nula carga de transformación por manipulación.

Así que si la obesidad es culpa de la electrónica, la despoblación rural debe de ser culpa de la colonización espacial. Las leyes y los mitos creados para defenderlas nada tienen que ver con los problemas que se acaban detectando.

Los niños, y los adultos, engordan porque no hacen ejercicio, que también, no porque se alimenten con productos ultraprocesados, no porque se alimenten en cadenas de comida rápida y poco edificante, dietéticamente hablando, no porque abandonen por imposibilidad y desconocimiento una dieta que es la envidia del mundo entero. Los niños y adultos engordan porque se pasan la vida sentados, y en ese sedentarismo no consumen ensaladas de productos que, para poder ser transportados desde orígenes remotos, conservados y posteriormente comercializados, se cogen antes de su maduración, por lo que no tienen sabor, o son el resultado de transformaciones genéticas que garanticen dureza, producción y resistencia, -de la calidad y el gusto se olvidaron en el proceso-, y a cambio consumen pizza, palomitas o hamburguesas especialmente tratadas en sal y azúcar para que creen adicción y que acaban provocando, ¡ups¡, obesidad.

No, las leyes que obligan a los pequeños productores ninguneados, cuando no agredidos, por las grandes tramas de distribución, las grandes cadenas de comercialización, y las grandes empresas de transformación,  y los políticos que trabajan a su favor, a abandonar su actividad, a dejar sus tierras en barbecho, o prescindir de su ganado, y marchar a malvivir en la gran ciudad y dar a luz a unas generaciones sin anclaje vital, sin tradición productiva y sin la herencia de unos saberes que van desapareciendo, son las principales causantes del problema.

Así que comemos vegetales inmaduros o genéticamente modificados, lácteos transformados en productos extraños, carnes hormonadas y tratadas con productos que nuestro organismo no tolera, o pescados criados artificialmente que generan extrañas grasas y adolecen de una insipidez insoportable. Y todo ello a beneficio de un mito insostenible, la garantía sanitaria que se promete por ley y se incumple de forma práctica. La garantía, imposible, de la inocuidad de un montón de procedimientos y productos con sigla, tipo explosivo, que metemos a nuestro cuerpo con la promesa de que no nos van a matar fulminantemente, si no que nos van a ir matando poco a poco, sin que podamos relacionarlo directamente, salvo con estudios, como la epigenética, esa gran desconocida, que nos explica cómo nos vamos transformando interiormente con nuestros hábitos.

Cuando desprecio, con todo el desprecio que mi cuerpo puede contener, el argumento de la garantía sanitaria, y me quejo, con todo el dolor y toda la desesperación de las que soy capaz, de la política de acoso y derribo de los pequeños productores, del acoso al que algunos Eliott Ness de pacotilla destinados en lugares donde el productor es tan pequeño que raramente sobrepasa el autoconsumo, y ponen en su erradicación un celo digno de mayores empresas, y pongo sobre la mesa la persecución que los pequeños productores gallegos, esos que tienen dos vacas, treinta litros de vino, un huerto y diez de aguardiente, del que te venden dos, enseguida alguien me saca el episodio de licorcafé de Orense para justificarlo. Un caso de hace 56 años, que produjo 51 muertos y 9 ciegos, ¿cuántos muertos ha producido la obesidad en estos cincuenta y tres años? ¿Cuántos trastornos alimentarios por transformaciones más o menos permitidas? ¿Cuál ha sido el coste sanitario? Difícil de calcular, ya que no son aplicaciones directas, si no daños residuales, colaterales se dice ahora ¿no?, de manipulaciones no siempre transparentes.

A veces, llamenme exagerado, no puedo evitar pensar en las ratas, en la ingeniería química que diseña esos venenos que son eficaces porque solo actúan cuando la capacidad de memoria del animal está sobrepasada, de tal manera que no pueden asociar su muerte con el acto de haber ingerido el producto. Esclarecedor.

En fín, que exagerado, o no, al final, para mí, claro, la culpa de la obesidad en España no es de la tecnología, ni de la falta de ejercicio, que también, ni siquiera del chachachá, la culpa de la obesidad en España va a ser culpa de una política alimentaria más preocupada de favorecer a grandes estructuras que de asegurar la educación de sus administrados, la calidad de los productos finales o la garantía sanitaria bajo la que escuda su demoledora actuación. La culpa va a ser de una legislación que tiende a desmontar una tradición alimentaria acumulada durante siglos y que une a una calidad incuestionable del producto, una capacidad de equilibrar y adaptar la dieta a cualquier necesidad, y una variedad casi infinita de preparaciones, para favorecer la irrupción de productos de ínfima calidad, la miel china, los garbanzos canadienses, … frente a los propios que van desapareciendo por imposibilidad de competir, por aplastamiento.

Garantía sanitaria, ¡ja¡, que se lo digan a los de la carne mechada, a los de la peste aviar o a los de las vacas locas. Eso sí, por ingesta de licorcafé con alcohol metílico no va ha vuelto a morir nadie desde 1963 gracias a esas leyes que nos cuidan, a esas leyes que nos permiten aseverar que si hay obesidad en España la culpa ha sido, es y será, del chachachá, y que les quiten lo bailao a los que se lo llevan, o se lo traen, crudo, o ultraprocesado.

FLUIR

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 3 de septiembre de 2019

¿Has sentido alguna vez el vaivén psicológico positivo de estar completamente absorto, enfocado e involucrado en una actividad durante un determinado momento? No es un misterio cómo se deriva en este deleite. Algunas personas, ad libitum​, penetran en el estado a veces vaporoso y otras líquido, que se denomina fluir o estar «en la zona».

“Finding Flow: The Psychology of Engagement with Everyday Life”, Mihaly Csikszentmihalyi

Mi mente no está divagando. No estoy pensando en nada. Totalmente involucrada en lo que hago, mi cuerpo se siente tan bien que parece estar fundido con la nada. Tan aislada que no escucho ni un ápice: el exterior está separado de mí. Soy menos consciente de mí misma y de mis preocupaciones. Estoy completamente inmersa en ese hueco, en esa zona. He olvidado el mundo exterior, permanezco centrada solo en lo que hago y en lo que sucede aquí y ahora, haciendo lo que amo, escribir o concebir cinematografías, antes de darme cuenta el tiempo ha pasado por completo.


Fluir es uno de los estados más agradables de la vida, nos envuelve por completo en el presente y nos ayuda a ser más creativos, productivos y felices.

Mihaly Csikszentmihalyi, psicólogo positivista que popularizó el concepto de Flow, define este estado mental como: «la sensación holística que sienten las personas cuando actúan con total participación».

Si se disfruta poseyendo el control de la tarea es, en gran medida, por su relación con la retroalimentación continua recibida. Descubrimos que lo que estábamos haciendo era muy gratificante. Csikszentmihaly, en 1.998, estudió las condiciones ideales para entrar en un estado de flujo y lo plasmó en una tabla: en el eje vertical, el equilibrio percibido a nivel de desafío, y en el horizontal, el nivel de habilidad, (o proporción). Es necesario que ambos se encuentren en una escala óptima y alta para fluir.

Flow State Scale de Csikszentmihalyi

Todos hemos escuchado el viejo dicho «elige un trabajo que ames y nunca trabajarás un día en tu vida». En la realidad del siglo XXI, sin embargo, abundan las distracciones: desde teléfonos vibrantes hasta notificaciones de correo electrónico constantes, estamos mucho mejor equipados para desconcentrarnos y dejar de disfrutar del estado de flujo.
Fluir en el lugar de trabajo tiene, además, implicaciones sobre el enfoque de innovación. John Hagel, del Centro de crecimiento corporativo de Deloitte, señala que llegar a la zona puede ayudarnos a tomar diferentes flujos de información y usarlos de manera creativa:
“Fluir permite absorber información, sintetizarla e integrarla. Esto impulsa el proceso creativo. En este movimiento parecido a una onda, las personas se están adaptando mientras usan el estado para llevar el rendimiento al siguiente nivel».

Mihaly Csikszentmihalyi: sobre la fluidez

 

No confundamos el fluir con el ensimismamiento, aunque ambos sean siempre un esfuerzo de concentración y apartamiento del mundo. Pensemos en la paradoja dramática de José Bergamín, que consiste en querer pensar sin separarse de los otros, y que los pensamientos sean convergentes, un Todo universal sin desgarramientos fantasmales. Este es el descenso a un estado de autoabsorción tóxica. El yo se vuelve cautivo de cierto tipo de orden, y entonces no está dispuesto a hacer frente a las ambigüedades de la vida. También puede socavar la cercanía o la intimidad.

Bruce Lee: “Sé agua”:

 

Y ahora, vamos a lo de dejar que fluya una relación.

Desde que se institucionalizaron los dogmas religiosos, la gran literatura, más tarde las paradojas de Disney, y las grandes canciones de amor aborregadas, con corazones acelerados y un no poder sobrevivir sin el otro, estamos cuatro minutos o el equivalente en una siesta maravillosa en una playa aislada, con las manos entrelazadas, el sol calentando y la paz tibiando las almas con una sincronización despampanante… Y luego, gracias a lo perfectamente imperfecto, el siguiente segmento de cuatro minutos golpea como un tsunami a través del desorden…

Pero existen otras tendencias emergentes, como el desapego y las relaciones líquidas, que son una representación social de la negación de nuestra propia vulnerabilidad y de nuestra inherente dependencia de la alteridad.

Muy pocas personas están dispuestas a construir conexiones fuertes y relaciones saludables, fuera de estos modelos.

Para desaprenderlos necesitamos juntar toda nuestra mierda romántica, encontrar el interruptor y romper con los arquetipos.

Hay quienes están fuera de estas guerras, y tienen otro frente: pensar que se necesitan tres o cuatro personas para hacer una buena pareja en estos días. Hasta que se encuentran a ese alguien como tres o cuatro personas juntas: fuerte, inmensa y capaz. Y entonces, ¿Qué pasa? Pues que el proceso más racional es desbancado por alguien que posee el 90% de los rasgos que siempre se deseaban en otra persona, y que realmente no se pensaba encontrar.

Para quienes prefieren tener un “plan”…

Si se consigue fluir, es posible no sentir la chispa o las mariposas (esa
maravillosa pero transitoria e incluso superficial sensación de estar en un estado de amor).
Entonces, ¿fluir es dar tiempo para ver cómo sería agregar una persona, otro miembro a la familia en tu vida cotidiana, que no una hermana, una madre o una mascota?

Esto es, en última instancia, antitético al romance por naturaleza; pero este punto de partida: ¿realmente es dejar fluir algo entre dos personas o es control?
No tiene que ver con la idea de buscar a The One, tampoco de ir de una relación a otra, ni estar interesado en estar siempre dentro y fuera del amor. Tal vez sea averiguar quién eres, qué quieres y ser eso, como punto de partida.

Vuelvo al principio: ¿Es posible sentir el vaivén sentimental positivo de estar absorto, enfocado e involucrado en una relación naciente?

Para mi es un misterio cómo derivar en este estado, a veces vaporoso y otras líquido, al que se refiere el concepto «dejar que fluya una relación»…

¡Fiesta de sanación! ¡Ofertas increíbles! ¡Curación álmica a mitad de precio, oiga!

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

 

Lunes, 2 de septiembre de 2019

Holaaaa.. Aquí, rememorando los tiempos del templo y sus mercachifles. 

A lo largo de la historia de la humanidad, estos mercachifles han sabido hacer su agosto, simplemente siguiendo las modas y creando su mercado. 

En el mundillo de las terapias no es distinto, y muchos se han aprovechado de las personas copiando técnicas que funcionan, pero que tal cual las presentan, profundizan poco o nada en el problema. A muchas personas esto les va bien, porque solo buscan mejorar la apariencia.

Estos clientes están encantados con, por ejemplo, las afirmaciones.

Estas afirmaciones funcionan creando un discurso diferente en la mente del usuario, que se supone les induce un positivismo y una alzada de la autoestima. 

“Yo me perdono”, “yo lo valgo”, “Yo me lo merezco”. 

Este tipo de frases están muy bien, pero no funcionan más allá del ratito en el que se vocalizan. 

Y esto es porque no hay un trabajo interior previo de reconocimiento del hecho que motiva tal frase, no hay un careo con uno mismo, y no hay un trato interior que conduzca a la persona a no volver a caer en las mismas.

Hace falta valor para ponerse un espejo delante, y reconocer las cosas. Pero es lo único que funciona y hace avanzar.

Normalmente estas frases sin trabajo interior lo que provocan es la idea de que el mundo es malo, y que hay que quitarse de encima a la “genta tóxica”, sin pararse a revisar antes la propia toxicidad. 

La gente está harta de pasarlo mal, y en vez de revisar por dentro que actitud o pensamiento les ha llevado a rodearse de esas personas, y cuanto de tóxico hay en ell@s mism@s, prefieren culpar al resto de personas de su aparente infelicidad.

Pero no quiero convertir este artículo en una culpa para nadie… La cosa es que en algún momento hay que darse cuenta de que la única persona responsable de cómo va la vida… Es un@ mism@.

Y que esta info, lejos de provocar culpa, sirva para sanar de verdad.

Un gran abrazo sanador, y feliz año Nuevo!

EL GORRIÓN, EL MÁS HUMILDE DE LOS PÁJAROS

Mar Outsiders (Campillo) ♦ Periodista

 

Martes, 27 de agosto de 2019

Comenzó la misión “salvemos al sr. gorrión”. La gente dice que ha olvidado el dulce chirrido de esta avecilla. Debería convertirse en tendencia regalar a los niños cajas-nido para pájaros en sus cumpleaños, en lugar de juguetes y regalos de plástico. En mi infancia, enloquecí a mis padres cada vez que quise enterrar a los amigos caídos que me encontraba, y mi corazón se rompió alguna vez, (antes del amor), por lo frágiles que parecían cuando cojeaban en el suelo. Mi pájaro favorito de todos los tiempos es el humilde gorrión. Siempre parece feliz de verte y alegran los lugares más mundanos.

La familia se compone de cincuenta y una especies distribuidas en once géneros

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Gorriones cantando más allá del hombro de África. He visto a estas aves a la luz del día, cerca de Fort Portal. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia, porque vuelvo a casa, y allí dejaron hace tiempo de trinar. 

Ahora os contaré una historia sobre estos pájaros.

Una hermosa historia sobre el valor humano que surge de la fealdad de la segunda guerra Anglo-Boer de Sudáfrica, entre 1899 y 1902, en la que  los ingleses se enfrentaron a los colonos de origen neerlandés llamados afrikáneres, ​bóeres o voortrekker, quienes habían adoptado tácticas de guerrilla. Una forma efectiva de desmoralizar a estos bravos granjeros fue la táctica inglesa de apresar a todas las mujeres y niños que vivían en sus tierras, y llevarlos a campos de concentración, además de incendiar las granjas. Las condiciones en estos campos de concentración eran pésimas y miles de mujeres y niños murieron.

 

Una familia Boer poco después de llegar a un campo de concentración. De esta familia específica, solo la madre logró sobrevivir a una detención de tres meses.

“La reconversión de los campos de refugiados en prisiones fue un cambio en la política de la campaña ideada por Horatio Herbert Kitchener, consistente en aislar a las guerrillas y a las tropas irregulares bóeres de la ayuda y recursos que les proporcionaban los granjeros”: https://piratasyemperadores.com/primeros-campos-concentracion-inglaterra-boers-sudafrica/

Hubo varios, pero el de Bethuli, también conocido como el Campamento del Infierno, se definió por la miseria y el abuso. En 13 meses, 1734 de las personas recluidas murieron en las condiciones más terribles: el campo se inundó varias veces; las tormentas de nieve provocaron el colapso de las carpas; el hacinamiento causó la rápida propagación de enfermedades; hubo hambre, agua contaminada y atención médica inadecuada, por nombrar solo algunos.

 

Emily Hobhouse, una activista británica realizó un documental sobre el campo de concentración británico de Bethulie: https://www.youtube.com/watch?v=luhea9KauXg

En cada campo de concentración una mujer eligió un versículo de la Biblia para alentarse mutuamente a no darse por vencidas. El tema del de Bethulie, en el sur del Estado Libre de Orange, fue Mateo 10: 29-31:  “¿No se venden dos gorriones por un cuarto? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. Así mismo sucede con vosotros: hasta los cabellos de vuestras cabezas están contados. No tengáis miedo; vosotros valéis más que muchos gorriones”.
Después de la guerra, la Sra. Marais, una mujer inspiradora del campo de Bethulie, habló con la Sra. Steyn, esposa del presidente de la República Boer del Estado Libre de Orange, y le pidió que ayudara a colocar el emblema del gorrión en el moneda más baja, para agradecer a Dios el haber sobrevivido a la guerra, y para recordarles a los hombres y mujeres de Sudáfrica su verdadero valor a los ojos de Dios. La Sra. Steyn asumió el desafío y en 1923, después de muchos años de intentos, y con la ayuda del general Jan Smuts, entonces primer ministro de Sudáfrica, salió el cuarto de centavo con el emblema de dos gorriones en el reverso de la moneda, encaramados y mirándose el uno al otro. Más tarde se pusieron en el de medio penique y luego en los de medio centavo.

 

Antigua moneda de 1 centavo de Sudáfrica, ya no las fabrican, con sus 2 gorriones

El gorrión común se ha convertido en la mascota para la preservación de la biodiversidad urbana al igual que la abeja en el campo. Come semillas y brinda valiosos servicios ecosistémicos como la dispersión de las mismas. Los gorriones urbanos también comen varios insectos como moscas, mosquitos, manteniendo así bajo control el número de plagas.

Los gorriones del Viejo Mundo son diferentes de los del resto del Planeta. Ahora estoy en el Mundo que llegó al Nuevo Mundo a través de los miles de hombres y mujeres que fueron trasladados forzosamente allí para trabajar como esclavos, pero esta es otra historia.

No esperaba escucharlos aquí. Hace tiempo que dejaron de cantar en mi ventana: los asusta un método de control de plagas anti palomas llamado gavilán e implantado por el Ayuntamiento.

 

Gorrión Coronado Castaño de Uganda

No todo lo que suena es gorrión, una especie que cuenta con un gran repertorio de reclamos sencillos. Suele emitir continuamente un chipchip o un chirr-r-r-r, mientras que el canto de celo es una serie repetida de sonidos de las mismas características, chipchiu- chuurp-chelp…:

https://www.canto-pajaros.es/gorrion-comun/

Sí, es la más común de todas las aves en el mundo, la más humilde, la que menos necesita, la que más se ha adaptado… Incluso si no lo sabes, probablemente has estado rodeado de gorriones toda tu vida. Son los pájaros que nos siguen donde quiera que vayamos. Se han visto gorriones domésticos alimentándose en el piso 80 del Empire State Building. Han sido vistos criando a casi 2.000 pies bajo tierra en una mina en Yorkshire, Inglaterra… 

Ser común es, si no un pecado, una especie de vulgaridad. Entre los humanos también hay especies comunes. Son, casi por definición, una molestia, dañinas y en su gran número, feas. Como el clan del gorrión doméstico, Passer, parecen haber surgido en África. Tal vez seríamos mejores sin el gorrión, un animal que prospera robando nuestra laboriosa hormiga. Si eso es lo que estás sintiendo, no eres el primero. Tal vez si no vinieran tantos migrantes de África nos iría mejor. Si eso es lo que estás pensando, no eres el primero. Son solo gorriones. Podrían ir a cualquier parte o al menos a cualquier lugar donde encontran lo que necesitan, para parecerse a nosotros. Pero aquí, no…

¡Salvemos al gorrión!, ¿Podrá salvarse África de nosotros?

La sintonía del ser humano

♦ Director-Editor de plazabierta.com

 

Lunes, 26 de agosto de 2019

 

 

El equilibrio es el estado de un cuerpo cuando fuerzas encontradas que obran en él se compensan mutuamente. Y si lo llevamos al cambo de las emociones, el equilibrio emocional sería el justo balance entre las fuerzas internas de un individuo que lo llevan a estar en paz consigo mismo y con el mundo exterior, aspecto que revela una buena salud mental. 

Pero, ¿cómo se logra el equilibrio emocional?. 

La mayoría de las personas pensamos que el equilibrio emocional se logra cuando nuestras emociones son sólo positivas, sin embargo no es así, porque tanto las experiencias buenas como las malas forman parte de nuestras vidas lo cual se traduce en emociones positivas y negativas; por lo tanto, el equilibrio emocional se alcanzará cuando confluyen ambas emociones, siendo acordes a las amenazas o acontecimientos importantes, intentando que la fuerza de las positivas contrarreste las negativas.

Así, para lograr el equilibrio es fundamental saber que deseamos con exactitud de la vida y ser conscientes del esfuerzo que tenemos que hacer para alcanzar nuestros objetivos, de manera que, aunque el esfuerzo nos ocasiones emociones negativas, somos conscientes que al final tendremos la recompensa buscada. 

Es cierto, que muchas veces nuestras emociones negativas se deben a factores externos a nosotros, siendo difícil despojarnos de ellas porque forman parte de un sentimiento de impotencia o frustración ante una situación que no podemos cambiar por ser ajena a nuestra voluntad, sin embargo, el conocimiento de uno mismo nos llevará a encontrar el camino más adecuado para lograr ese equilibrio emocional. 

Solemos perder mucho el tiempo dando vueltas en nuestra cabeza a cómo logar alcanzar ese equilibrio tan buscado, agotando nuestras energías en fustigarnos por lo desgraciados que somos o por los errores cometidos en vez de afrontar las dificultades de la vida con seguridad y actitud positiva. No se trata de pensar tanto, sino de vivir y afrontar el día a día sin la carga emocional de la eterna disyuntiva entre lo que se debe o no debe hacer. En definitiva, seguir el camino correcto.

No obstante, no existe un camino correcto ni definido, aunque resulta evidente la influencia de la educación que cada cual haya tenido, afluyendo una serie de estereotipos que marcan o nos avisan de estar siguiendo la vía adecuada en nuestras decisiones diarias. El camino correcto es el que cada cual se marca, o dicho de otra manera, el que cada uno elige.

El timón de nuestra vida está en nuestras manos, de ello depende en consecuencia nuestro equilibrio emocional, de manera que ante una situación de desequilibrio de nuestras emociones, es importante que nos hagamos las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo llegamos hasta a este punto de nuestra vida?
  • ¿Por qué elegimos el camino que hemos tomado hasta el momento?
  • ¿Nos lleva este camino a donde queremos ir en un futuro?. 

Como ya se ha apuntado la educación juega un papel muy importante en nuestro equilibrio emocional, entendida como la formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen. 

Las normas son un antídoto indispensable para evitar el caos, el desorden y la confusión absoluta, siendo por ello necesarias para garantizar la buena convivencia entre las personas, evitando con ello que se vulneren los derechos y libertades de cada uno, motivo por el cual están orientadas a corregir conductas destructivas para el grupo social en el que vivimos y también para nosotros mismos, puesto que nos indican y delimitan las actividades, responsabilidades y obligaciones que nos corresponden, consiguiendo de esta manera que no se desequilibre nuestro proceder. 

Debemos tomar conciencia de nuestra emoción, identificarla, de esta manera evitaremos globalizarla evitando que anule la consciencia que necesitamos para la salida a nuestro estado anímico, consiguiendo de esta manera que pierda la importancia o la fuerza que desequilibra nuestra estado emocional. Para ello debemos observar la emoción sin juzgar, solamente examinarla para conocerla en su justa medida.

Así mismo, es necesario aceptar la experiencia, permitiendo la emoción que de ella se derive, pues será la señal de alarma que nos ayude a dar solución a ese desequilibrio que nos atormenta, evitando juicios destructivos de nosotros mismos cuando la experiencia es negativa, siendo importante para ello sintonizar con esa parte de nosotros que aún se mantiene integra y sana.

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