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Historias escritas por amparoplaza
Escribidora de las pasiones. Me gusta más el fondo que el envoltorio de las personas. Filóloga inglesa.

Sabes… ¿quién guarda el oro de los españoles?

Amparo Perianes ♦ Redactora Plazabierta.com

 

Viernes, 16 de agosto de 2019

 

 

Las reservas de oro del Banco España, más de cinco mil lingotes y alrededor de dos millones de monedas de oro, se encuentran a ocho pisos bajo tierra en una cámara acorazada con un interesante sistema de seguridad que en sus ochenta y tres años de existencia no ha sufrido ningún intento de robo

Para bajar a esa profundidad, a 48 metros bajo tierra del centro del edificio, concretamente donde se ubica la Sala de Operaciones del banco, hay que superar unas increíbles medidas de seguridad que su arquitecto  José Yarnoz Larrosa ideó y que a día de hoy impresiona.

En primer lugar hay que superar una puerta acorazada de 16 toneladas de peso, necesitando dos llaves para abrirlas que se encuentran custodiadas por importantes cargos del banco. Le sigue un túnel vertical de 36 metros, por el que se baja a través de un ascensor y, tras una nueva puerta blindada aparece un foso con una pasarela retráctil, siendo el último obstáculo para llegar a la cámara del oro, detrás de la cual se encuentra el impresionante tesoro.

Pero, si todas estas medidas de seguridad no te han parecido suficiente, el increíble ingenio que hace que nadie pueda acceder al interior de la cámara acorazada, es que, ante cualquier intento de forzar la puerta de acceso saltarían las alarmas y su interior, una sala de 1500 metros cuadrados se inundarían de agua proveniente de la mismísima Diosa Cibeles, mejor dicho de la fuente a ella dedicada,  en la intersección de la calle de Alcalá con el paseo de Recoletos y el paseo del Prado. 

Así que, la repuesta a la pregunta, quien guardia el oro de los españoles, la respuesta sería: la mismísima diosa Cibeles, madre de Zeus.

A ver quién se atreve con ella…

Entrevista a Fernando Sánchez Turrión

La importancia del mindfulness en nuestras vidas

 
Amparo Perianes ♦ Redactora plazabierta.com

 

Lunes, 12 de agosto de 2019

Después de más de dos años al lado de este gran maestro de vida, he aprendido lo importante que es prestar atención a todo aquello que nos rodea, intentando disfrutar o hacernos amigos de nosotros mismos, de la vida, de cada instante, no me he resistido a descubrir quién es Fernando Sánchez Turrión y mostrarlo a quien tenga interés en la práctica del mindfulness.

Fernando Sánchez Turrión

Fernando nació en Bilbao en 1967. Inició sus estudios de Física en la Universidad del País Vasco en 1985. Se trasladó a Salamanca en 1987, donde finalmente se licenció en 1998 después de haber cursado también un año de Biología. Cuenta con un título de postgrado: Experto en lenguas y culturas de India e Irán.

Comenzó a practicar hatha yoga en 1991 y a impartir sus primeras clases en 1992, actividad en la que no ha cesado desde entonces. Obtuvo el título de profesor de yoga a través de la Asociación Internacional de Profesores de Yoga Sananda en 2006, año en el que comenzó a hacer una aproximación al mundo de la psicología por su propia cuenta, especialmente a la psicología transpersonal.

Practica meditación desde hace veinticinco años. Lo último: mindfulness, y en concreto MBSR (Mindfulness Based Stress Reduction, Reducción del Estrés Basada en Mindfulness), MSC (Mindful Self-Compassion) y MBCT (Mindfulness Based Cognitive Therapy).

Es Trained Teacher del programa MSC y Teacher in Training del programa MBCT. Actualmente dirige Satya Mindfulness, Escuela de Mindfulness, Yoga y Compasión.

Ha publicado tres libros: Rugidos de almas (Mandala, 2007), Vibhuti, en lotos y cenizas (Dédalo, 2009) y Los discípulos del señor Pez, perfiles de un yoga imaginario(autoedición, 2011).

Sentados en una terraza de una conocida cafetería de Salamanca, me siento con Fernando e iniciamos esta interesante entrevista de este experimentado profesor de mindfulness.

Por todas partes se habla del mindfulness, pero ¿de qué se trata?

Así es, es algo que se escucha cada vez en más círculos, pero que quizá no se logra comprender bien del todo. Históricamente el término mindfulness fue acuñado por el estudioso de la lengua pali T. W. Rhys Davids, una lengua emparentada con el sánscrito que se hablaba en la India antigua, hacia finales del siglo XIX. El término hace referencia al manejo y uso que se le puede dar a la atención según la meditación budista. De hecho, el séptimo paso del camino budista es la recta atención, sati. Este término, sati, es el que habitualmente traducimos por mindfulness. En castellano nos referimos a él como atención o conciencia plena.

¿Es cuestión entonces simplemente de estar atento?

Eso es sólo una parte; de hecho, una parte muy pequeña. Ante todo mindfulness hace referencia a una forma muy concreta de experimentar las cosas. Podríamos decir que mindfulness es experiencia atenta, experiencia en primera persona. Resaltamos esta cualidad de primera persona que tiene la experiencia. Esto quiere decir que no es lo mismo hablar de mindfulness que experimentar el estado de mindfulness. Lo podemos comparar al sabor de una manzana, por ejemplo. Para conocer cuál es el sabor de la manzana tienes que probar la manzana. Ninguna explicación, por muchas palabras que tenga, puede sustituir al sabor de la manzana. Mindfulness es el sabor de esta experiencia en primera persona cuando uno comienza a estar atento a lo que está pasando momento a momento.

¿Deduzco entonces que no es una idea tan moderna como podemos pensar?

Digamos que las prácticas de mindfulness son técnicas antiguas vestidas con ropajes modernos. Hay que tener en cuenta que este tipo de meditación se ha practicado durante siglos, siempre en el contexto de ciertas tradiciones contemplativas, no sólo en el marco del budismo. El mindfulness, tal como lo entendemos hoy día, también bebe de otras tradiciones y de otras prácticas, como el yoga, por ejemplo.

¿Es entonces un tipo de meditación?

Podríamos decir que sí, pero con algunos matices. En esencia, como he comentado, muchas de las técnicas de mindfulness se basan o están inspiradas en antiguas prácticas contemplativas. Sin embargo, estas prácticas se realizan fuera del contexto de las tradiciones de las que proceden. Nos hemos quedado con las herramientas después de haberlas sacado del contexto, en muchos casos dogmático y metafísico, de estas tradiciones. Y esto, en mi opinión, es un gran avance, ya que nos permite acercar estas técnicas tan valiosas a toda la población, sin necesidad de pertenecer a una determinada escuela o dogma, y sin tener que dar por sentados determinados presupuestos metafísicos. Claro que esto también tiene sus riesgos, como la comercialización excesiva del mindfulness o la falta de ética en su aplicación, algo que ya se está denunciando en algunos círculos.

Por tanto, nos quedamos con la fenomenología, con la experiencia en primera persona que comentábamos antes, ya que eso es a ciencia cierta algo de lo que sí podemos dar cuenta en todo momento.

¿Y cómo se produjo este proceso de descontextualización? ¿Cómo surgió la idea en el mundo moderno?

Aquí tenemos que hablar del artífice de lo que hoy conocemos como mindfulness, de Jon Kabat-Zinn, profesor emérito de medicina de la Universidad de Massachusetts. Él era un gran entusiasta del yoga y del budismo y eso le llevó a aplicar estas técnicas a personas con dolor crónico en la década de los 70. Fundó la Clínica de Reducción de Estrés en dicha universidad. En concreto, creó un protocolo, un programa estructurado de 8 sesiones, un día a la semana, que incluía todas estas técnicas y los resultados fueron francamente positivos. Es lo que se llamó programa de Reducción de Estrés Basado en Mindfulness, o MBSR por sus siglas en inglés, que está funcionando perfectamente en todo el mundo desde 1979, siendo uno de los protocolos de mindfulness sobre los que más investigación se ha realizado.

Tengo entendido que estas prácticas son útiles para muchos otros problemas.

Ésa ha sido una de las consecuencias del éxito de este programa pionero, aunque no me gustaría referirme a los avances en mindfulness en términos únicamente utilitarios. Es cierto que ha habido una gran explosión de estas técnicas debido a sus beneficios para regular el estrés, las emociones, la ansiedad, el estado de ánimo; de hecho, se han creado muchos otros programas que se basan en el MBSR para trastornos específicos. Tenemos que dar un voto de confianza a toda la investigación que se está realizando, y que ha crecido exponencialmente en las últimas tres décadas. Por ejemplo, tenemos el programa MBCT (Mindfulness-based Cognitive Therapy), desarrollado por los Drs. Williams, Teasdale y Segal, que ha demostrado ser tremendamente útil para la prevención de recaídas en depresión, con una eficacia similar a la de la medicación antidepresiva. Tenemos otros programas también muy útiles para personas con adicciones, etc.

Todo esto es fantástico, y la investigación sigue creciendo, pero me gustaría resaltar que lo que buscamos con la práctica de mindfulness es algo que va mucho más allá de la reducción de unos pocos síntomas.

¿De qué se trata entonces?

Yo diría que se trata de un cambio de perspectiva, de una forma diferente de ver las cosas y, en definitiva, de una forma diferente de vivir y de ser. En mis clases muchas veces digo que se trata de crear espacio, pero no un espacio físico-literal, obviamente es una metáfora, sino un espacio de consciencia, una perspectiva interna desde la que uno tiene una mayor libertad de acción. En este lugar uno deja de ser un autómata, uno deja de reaccionar de forma compulsiva, uno deja de ser una marioneta de las circunstancias, para pasar a responder de forma creativa y sabia a los estímulos, también a las situaciones difíciles. En cierta forma uno pasa a tener cierta libertad de elección. Ante un enfado o en una fuerte discusión con alguien, por ejemplo, ya no eres presa fácil de las emociones, de la frustración, de la ira, de la rabia. No es que no las sientas o no las vayas a tener. Más bien dejas de identificarte tanto con ellas, las ves venir, te haces amigo de ellas, surfeas la ola emocional en lugar de sucumbir automáticamente. En dos palabras, pasas de ser víctima a ser un aprendiz de la vida. Y todo ello aderezado con un toque de benevolencia, de buena voluntad, que te hace ver las cosas desde tu lado más amable. Sonríes ante la dificultad en lugar de apretar los dientes. Pero, claro, todo esto requiere cierto entrenamiento. Volvemos así a la práctica.

¿Se puede uno entrenar para ser amable?

Sin ninguna duda. Al igual que la atención, que es la base del mindfulness, esta amabilidad, bondad y generosidad naturales se pueden entrenar. De hecho, todas estas cualidades son la base de la compasión, un elemento también muy importante en el camino budista. En realidad estos dos términos se complementan, mindfulness y compasión, y según todos los expertos no puede haber un entrenamiento verdadero en mindfulness si falta la compasión. Tradicionalmente decimos que son las dos alas del pájaro de la sabiduría. Entendemos la compasión como el deseo natural de que todos los seres estén libres de sufrimiento y la motivación por aliviarlo. Hay por tanto aquí un componente activo muy claro. Y esto también nos lo podemos aplicar a nosotros mismos, podemos aplicarnos esta compasión así entendida cuando sufrimos. Esto es lo que ha tratado de estudiar la investigadora pionera Kristin Neff: cómo es esta experiencia “autocompasiva”, cómo se puede cultivar esta cualidad y qué consecuencias tiene para el individuo. Como era de esperar, la investigación ha venido a ratificar algo parecido a lo que ya hemos encontrado con mindfulness, una mejoría en el bienestar general, mayor satisfacción vital y mayor conexión social, entre muchas otras cosas. Además, Kristin Neff ha creado junto al psicólogo clínico Chris Germer el protocolo MSC (Mindful Self-Compassion), basado en el MBSR, para cultivar la habilidad de la autocompasión con muy buenos resultados. Nosotros lo estamos aplicando en Salamanca desde hace tres años.  

Hablábamos antes de comercialización. ¿No se tratará tan sólo de una moda pasajera?

En gran parte es una moda. Pero ¿qué no fue en su día una moda? Miremos donde miremos, todo empezó así en algún momento. Algunas cosas se quedaron, otras no. Es cierto que en el mundo del mindfulness estamos viviendo una gran explosión de programas, de protocolos, de posibles aplicaciones. Es seguro también que no es un remedio para todo o una varita mágica que nos va a resolver la vida. En mi opinión, en muchas ocasiones se sobredimensionan sus efectos, pero es muy posible que en un futuro cercano seamos capaces de separar la paja del grano, aunque ahora haya mucha paja. Tenemos que alentar a las personas que se acercan al mindfulness a que disciernan lo que realmente vale de lo que no. Por todo ello me parece fundamental que las personas que imparten estos programas tengan una buena formación. 

Este me parce un punto importante. ¿Cómo puede saber una persona que se apunta a un curso de mindfulness si éste es de verdad?

Conviene saber quién es el profesor, saber cuál es su formación. Existen protocolos oficiales estandarizados, entre los que están los que ya hemos mencionado antes: MBSR, MBCT, MSC. Hay muchos otros. Pienso que estas formaciones son un aval que garantiza que uno va a ponerse en buenas manos. Recientemente se ha creado la Red Española de Programas Estandarizados de Mindfulness (redprogramasmindfulness.org), en parte con esta finalidad. Por tanto se están dando pasos en esa dirección. Yo personalmente abogo por una profesionalización de la enseñanza del mindfulness. Hay que hacer entender a la gente que no vale cualquier cosa.

¿Pueden ser los psicólogos profesores de mindfulness?

Pueden serlo si tienen una formación en mindfulness, al igual que cualquier otra persona que tenga una formación en mindfulness, salvo para formaciones específicas que se vayan a aplicar a una población clínica. En estos casos si será necesario contar con un profesional con determinado perfil. De hecho, en mi opinión, en muchas ocasiones es mejor no ser psicólogo para trabajar con mindfulness, o quitarse el gorro de psicólogo si uno lo es. Y todo por la sencilla razón de que, como profesionales, no estamos ahí para arreglarle la vida a nadie. Eso ya no sería mindfulness, sino terapia. No somos terapeutas, el mindfulness no es una terapia. Llámalo si quieres intervención psicoeducativa, que es lo que se suele decir ahora. Simplemente estamos tratando de estar al lado seres humanos como nosotros para mostrarles un camino, unas herramientas para que ellos por sí mismos realicen la transformación que necesitan o sean capaces de ver lo que tengan que ver.

Tal vez exista el riesgo de que la psicología se apropie del mindfulness, en parte creo que ya lo ha hecho, pero no necesitamos eso. El mindfulness, la meditación, si se quiere entender así, ha sido patrimonio de las tradiciones contemplativas durante siglos y ahora se acaba de emancipar de ellas para convertirse en una disciplina independiente. Lo único que necesitamos entender es que algo tan básico y elemental como la atención y la amabilidad son cualidades humanas universales que se pueden cultivar en cualquier circunstancia y en cualquier entorno.

Algunos yoguis y profesores de yoga afirman que el mindfulness es una meditación descafeinada.

Es posible. Yo también afirmo que probablemente la mayor parte del yoga que se enseña hoy día en occidente no es más que fitness o algún tipo de gimnasia. Creo que existe ese prejuicio hacia el mindfulness por parte de algunos profesores de yoga, pero no es más que desconocimiento. Yo simplemente les diría que en los programas de mindfulness enseñamos procedimientos y aplicamos consignas y protocolos que ni siquiera remotamente se enseñan en la formación tradicional de la meditación del yoga o del budismo. Y es en estos métodos, protocolos y procedimientos donde está la novedad y el avance que hace que el mindfulness se desmarque de las disciplinas contemplativas tradicionales. En parte, creo, es una cuestión sobre cuál es nuestro criterio de autoridad, pero eso es ya otra historia.

Nunca será tarde para inventar un mindfulness para yoguis.

Para terminar, ¿para quién, por tanto, puede ser recomendable el mindfulness?

Básicamente para todo el mundo, en especial si lo que uno quiere es iniciar un camino de autoconocimiento. Todos aquellos que aspiran a una vida relajada tienen en esta práctica una buena oportunidad para empezar. Si sufres de una u otra forma, como todo ser humano, la práctica de la atención plena te puede ser de gran ayuda. Si quieres estar en conexión con la vida y darle sentido a tu paso por el mundo, el mindfulness es una puerta maravillosa.

Desde aquí me atrevo a afirmar que la práctica del mindfulness, y de la meditación bien entendida en general, puede suponer un paso evolutivo para la espacie. Estamos dando esos pequeños pasos hacia una forma diferente de ser, hacia una forma diferente de reaccionar, una forma que a veces puede parecer completamente anti-intuitiva, pero ahí está la gracia y el valor de estas enseñanzas.

Y ahora que estamos celebrando los 50 años del alunizaje, de ese “pequeño paso para un hombre…”, pienso que eso no es nada en comparación con los millones de pasos que ya hemos dado las miríadas de meditadores anónimos de todos los tiempos con el simple gesto de sentarnos sobre nuestros cojines, sillas y bancos de meditación, meditadores pasados, presentes y futuros. En mi opinión esta es la verdadera re-evolución.   

Raúl Burillo, MEJOR ZARAGOZA, una buena opción

Ex delegado de Hacienda en Baleares. Ha destapado alrededor de 30 asuntos ligados a la corrupción política y empresarial. 

 

Entrevista: Amparo Perianes ♦ Redactora plazabierta.com

23 de mayo de 2019

A algunos y algunas, ciudadanos y ciudadanas de esa bella y acogedora Ciudad a orillas del río Ebro, donde la basílica barroca dedicada a la Virgen del Pilar sobresale erguida con sus cuatro torres y de cuyas gentes, qué puedo decir, magníficas….  Tozudos, los hay como en todos los sitios. Nobles, más si cabe que en otros lugares…; ante la duda de a quién votar como Alcalde, quizá se les despeje, después de presentarles a uno de los candidatos que se postula para ese cargo, Raúl Burillo Pacheco, hijo de Zaragoza, de 55 años, ex delegado de Hacienda en Baleares, que tras 21 un años de ardua labor en la Agencia Tributaria fuera de su tierra, en la última década, al frente de su equipo  y con la coordinación de fiscales y Policía, ha destapado alrededor de 30 asuntos ligados a la corrupción política y empresarial. 

Raúl Burillo Pacheco

Durante todo este tiempo ha aportado peritajes e informes sobre movimientos bancarios esenciales en casos tan sonados como el Palma Arena –una de cuyas piezas separadas afecta directamente a Iñaki Urdangarín–. Pero también ha pilotado la Operación Relámpago, Son Oms, Voltor, Bomsai o Ayudas al Consell, en algunas de los cuales están imputados importante exaltos cargos políticos del PP, con Jaume Matas a la cabeza, y de la desaparecida Unión Mallorquina (UM) de Maria Antonia Munar). Casi nada, ¿verdad?.

Honestidad hace falta en política y nos consta que este hombre la tiene, profesionalidad y servicio al ciudadano, de sobra, enamorado de su ciudad y de sus gentes, hasta las trancas… Pero, para conocerlo mejor, le formulamos unas preguntillas que ahí os dejamos… como he dicho antes…. quizá una opción de voto… quizá la mejor, eso tendrá que demostrarlo y para eso habrá que votarlo…. Bueno, que cada cuál haga lo que quiera, faltaría más.

1º.- ¿Por qué su paso a la política?

La política clásica, la de los partidos políticos, tal y como los entendemos, como estructuras burocratizadas y jerárquicas que agrupan a personas e intereses que quieren llegar al poder, no me interesa. Me interesa su control por los ciudadanos, sus contrapesos. Mi participación siempre ha tenido que ver con movimientos ciudadanos alternativos a esas formas tradicionales. Cierto que para presentarte a las elecciones locales lo hacemos con DEMOS MÁS, pero este es un partido que no lo es; DEMOS MÁS es una candidatura de personas independientes, incluso al mismo partido, y cuya finalidad es hacer de contrapeso a la alternancia de partidos clásicos que ha sido tradicional en mi ciudad.

2º.- ¿Por qué su presentación por Demos+? ¿Qué tiene Demos+ que no tengan otros partidos?

Como digo DEMOS MÁS es un partido que sirve a esa idea de “no ser partido”. Cumple el requisito de estructura electoral que prácticamente impone la ley. Las agrupaciones de electores, la otra forma de participación permitida por la ley electoral, está castigada con la exigencia de un número de avales que no conseguirían ni los partidos clásicos. La norma electoral privilegia a los partidos frente a otras formas de participación ciudadana, y creo que, especialmente, en el ámbito municipal no debería ser así. DEMOS MÁS sólo se presenta al Ayuntamiento de Zaragoza y como fórmula jurídica para presentar nuestra candidatura independiente.

3º. ¿Dónde se sitúa Demos+ en el espectro político, derecha, izquierda, centro…?

La trampa de las “ideologías” y su definición es una de las bazas de los partidos tradicionales para afirmar su posición de privilegio. Si entras en ella enseguida te dirán que rompes la unidad de la derecha o de la izquierda o te recordarán el voto útil. Las derechas, las izquierdas y la identidad nacional sirven de una especie de religión política y ellos conforman una especie de “Iglesias unificadoras” que sientan doctrina. En definitiva, te dirán que sobras, que para eso ya están ellos. Sin duda hay un planteamiento ético y político. Se independiente no quiere decir que seamos neutrales: somos gente progresista, social, y creemos en el justo reparto de la riqueza, de los bienes y servicios públicos, siempre financiados con justicia fiscal. Eso es obvio, como no puede ser de otra forma cuando optas a un Ayuntamiento, donde las políticas sociales son fundamentales. Pero somos mucho más que eso, queremos romper con  los intereses clientelares, subvencionados y sectarios que lleva aparejada una política tradicional que ha visto en esta forma de captar voluntades su aseguramiento en el poder. En las ciudades muchos negocios esperan los resultados electorales y no siempre esos negocios son buenos para los ciudadanos porque los pagan ellos sin saberlo. A veces la independencia, y que se adjudique un contrato a la mejor oferta, puede ser revolucionario. No hace falta levantar puños o gritar.

4º.- Su trabajo en la Agencia Tributaria ha destapado alrededor de 30 asuntos ligados a corrupción política y empresarial. ¿Cómo terminaría con la corrupción política en España?.

Bueno, el mío no. No me gusta mezclar mi trabajo con la actividad política. Lo que se pueda conocer de mi sé que tiene que ver con ello, pero en todo caso es un trabajo realizado junto con mis compañeros y por la Administración para la que trabajo, seria y profesional, de la que estoy orgulloso de pertenecer. Respondiendo le diré que en mi opinión con la corrupción política no se ha adoptado ninguna medida importante a pesar de todo lo ocurrido. No basta con las sentencias, sino con las medidas para que no vuelva a ocurrir. La ley ómnibus anticorrupción que se estaba tramitando en las Cortes cayó en el olvido. Si algún político de los partidos más implicados os dice que sí, que se ha hecho mucho, me invitan a un debate con él. Mira, la primera medida pasa por la democracia interna y real de los partidos políticos, cosa que no existe en la medida necesaria. ¿Recuerdas algún caso de corrupción importante que fuera detectado y denunciado por los propios partidos? ¿No tienen forma de controlar a los suyos? Lo cierto es que el problema es muy serio cuando la corrupción forma parte del sistema de financiación de personas y partidos y no se puede contestar en una entrevista como esta. Parecería un demagogo hablando de soluciones fáciles que se explican en dos líneas, y esto no es posible. Las soluciones parten de una férrea voluntad de acabar con el problema y esta no existe. De ahí los contrapesos de los que hablo.

5º.- ¿Cuáles son sus principales propuestas como candidato a la Alcaldía del Zaragoza? ¿Qué cambiaría en el Ayuntamiento de Zaragoza en el caso de hacerse con la Alcaldía?

Ejercer de  contrapeso a  la política tradicional, con sus intereses también tradicionales, y ofrecer cordura económica ante la avalancha de propuestas de gasto con ingresos que parecen que llueven del cielo. Explicar lo que ocurre en su Ayuntamiento, transparencia, independencia, gestionar lo importante con criterios que no obedezcan a una gestión eficaz, eficiente y social. En Zaragoza casi todos los servicios públicos están privatizados a pesar de haber gobernado la izquierda. ¿Cómo puede ser?. Las multinacionales gobiernan la ciudad con contratos prácticamente blindados. El Ayuntamiento en su gestión administrativa, en su función pública, conserva elementos propios  del siglo XIX, con funcionarios en puestos directivos con cesantías en alternancias de poder, dependiendo de quien gobierne. Es necesario revolucionar los servicios públicos, la administración que funcione y sobre todo poner soluciones a un desastre de situación financiera difícil de levantar desde el año 2013 por los excesos cometidos en aquellos años. Pero además, y aún con  ese panorama no todo es gestionar, hay que volver a colocar a Zaragoza en el lugar que le corresponde como quinta capital de España y lo haremos por su cultura, su patrimonio  el Turismo y el Deporte, aprovecharemos su privilegiada posición geográfica a mitad de camino entre Madrid/Barcelona/Valencia/Bilbao y Pirineo/Litoral. Tenemos muchos proyectos para todo ello sin tener que gastar lo que no se tiene.

6º.- ¿Si tuviera que pactar con algún otro partido político para poderse hacer con la Alcaldía de Zaragoza, con cuáles partidos llegaría a acuerdos y con cuáles no?.

Los debates de pactos no son solo de izquierdas y derechas, son de comportamientos éticos, especialmente cuando quien quiere gobernar sabes que también lo hace en función de unos intereses que no son solo los generales. Las ciudades son escenario de intereses económicos, lo que a nosotros nos parece muy bien si son para el bien común, y siempre que no  terminemos pagando los ciudadanos las malas decisiones de negocios privados. En las respuestas anteriores tiene las pautas de cualquier política de pactos. Muchas veces nos encontramos discursos de izquierda, pero las cosas siguen estando como estaban.

7º.- ¿Qué piensa acerca de los resultados electorales en las pasadas elecciones generales?

El mejor aliado del PSOE fue VOX. El voto útil de la izquierda siempre al rescate, y así seguirá siendo, pero el PSOE tiene que pensar en quien le rescata y esta es la gente normal progresista que somos mayoría. No se le debería olvidar ni a unos ni a otros, pero siempre se les olvida. En determinados territorios el PSOE no tiene mucho que ver con el que esa misma gente cree que vota; es una marca a la que se le vota y punto sin analizar muy bien si realmente cumple con las ilusiones de sus votantes. En Zaragoza hay un pacto no escrito entre PSOE y PP de defender su posición de privilegio por encima de cualquier otra consideración. No cambia tanto votar a uno o a otro. Aquí no valen votos útiles de la izquierda.

8º.- ¿Qué piensa de la irrupción en la política de la extrema derecha de Vox?

Tienen los días contados, aunque no dejaba de ser lógico que un espacio ideológico tuviera su representación. Curiosamente, y desde mi punto de vista, su plasmación real y su mensaje político representa valores de todo lo que un español no es y además están consiguiendo justo lo contrario de lo que dicen defender. Me parece un invento americano, como la hamburguesa mala: mucha publicidad y poca carne. Sus votantes se darán cuenta enseguida. Rodearse de la bandera de todos y de todas no es suficiente para ocultar mensajes que no tienen nada que ver con nuestra historia: país solidario, de emigrantes, que lo hemos sido, y que ha sufrido una dictadura que no queremos recordar nada que se parezca a aquellos años. Ahora bien, es mi opinión y mi respeto democrático es total, pero preferiría otras formas de expresión política en mi país.

9º.- ¿Qué haría para rebajar la presión fiscal a  nivel municipal?

Repartirla con justicia  si pudiera, pero el sistema tributario de los Ayuntamientos no deja mucha opción a lo que la Constitución dispone: un sistema tributario progresivo y  justo. Nosotros planteamos una reforma integral del sistema de financiación local, el  gran olvidado. Mientras, los Ayuntamientos sobreviven como pueden y los partidos prometen más inversión, más gasto y menos impuestos. En definitiva, prometen magia, el milagro del pan y los peces, que alguno está dispuesto a creer porque suena estupendamente. Nosotros no. Buscaremos rebajar los ingresos abusivos e ineficientes que además originan mala gestión; le pongo un ejemplo; rebajaremos el coste del agua, en concreto de su saneamiento en todo lo que podamos y además intentaremos jurídicamente la desaparición de la Empresa Pública ECOCIUDAD, que privatiza indirectamente parte del ciclo del agua, como han hecho en otras ciudades de manera ineficiente. Mejoraremos la gestión devolviéndola a lo público y bajaremos el precio, con una imagen clara de que lo público puede ser más barato.

10º.- Háblenos del resto de su candidatura. ¿Quiénes forman su equipo?.

Absolutamente plural, pero personas preparadas para asumir responsabilidades. Esto no es un concurso de popularidad, sino la elección de personas con responsabilidades de gestionar lo de todos. Seguro que no vamos al médico más popular, sino al mejor que conozcamos. Ese es el criterio, personas con capacidad y conocedoras de las materias de su responsabilidad. Cada persona que la integra representa una responsabilidad; Ignacio Vázquez, representa la Zaragoza internacional, Lourdes Serrano, la ciudad educadora y solidaria, Victor Aured,  el deporte, Luis Domínguez, la gestión económica y recaudatoria, Ana, la ciudad comprometida con los animales, Daniel Gil, la participación ciudadana, Eva, Nuria, Cristina, la igualdad de género, Jesús el urbanismo comprometido con el entorno, Julio, Cristina, Enrique, la ciudad que cuida a sus autónomos y profesionales, Alba, Karime y María la juventud, el genial Arrudi la creación, José Antonio y César empleados públicos del Ayuntamiento  y el cambio de políticas de función públicas, José Luis Corral la ética y la integridad pública en la política. …y así seguiría. Las 31 personas son importantes y ellas han realizado el programa del partido.

11º.- ¿Qué diría a los ciudadanos de Zaragoza para que le voten?

Que lean esta entrevista y si les interesa algo de lo que planteamos será un honor y una gran responsabilidad recibir su voto. No creo que se equivoquen.

Mucha suerte, Raúl… Mucha suerte Mejor Zaragoza 

La nada.

Amparo Perianes. Editora MAGAZINE PLAZABIERTA.COM
Caronte cruza el río Estigia transportando en su barca las almas de los difuntos, óleo de Alexander Litovchenko. (1889) (Public Domain). Foto editada por Ángela Zapatero – plazabierta.com


La cábala casuística del pensamiento

degenera en una negritud de blancura azul purpurina.

Transportadas las almas, navega la Barca de Caronte

conduciendo a los  espíritus desencarnados hacia LA NADA.

 

El inconsciente, con su consciencia de NADA.

 

Pura, efímera, infinita, equidistante, silenciante …

 

En un tono cambiante…

 

En un espacio inocupado…

 

En palabras indefinidas… 

 

donde todo principio roza su fin

 

Donde todo fin llega a LA NADA.

 

 

El testigo de la vida

Amparo Perianes. Editora MAGAZINE PLAZABIERTA.COM

Oigo un llanto desesperado, es de una niña de 90 años, se dice bien. Parece una larga vida, pero no lo es. La vida es corta, los días, los meses, los años, pasan sin que nos demos cuenta, un día te levantas y el pelo se ha vuelto blanco, la piel descolgada y los surcos de las arrugas cada vez más profundos. El cuerpo merma, las manos se vuelven huesudas y las articulaciones de los dedos se deforman.

La niña nonageneria no deja de llorar, su llanto atrapa mi corazón, su desconsuelo no encuentra respuesta. 

Le paso la mano por ese pelo blanco, lacio, bajo hacia su cara y le seco con las yemas de mis dedos las lagrimas que se hacen camino entre su piel marchitada, pero la niña no calla. Sus ojos grandes destacan en una cara cansada, perdidos en el infinito. La niña se encuentra sola, le digo que la quiero, pero no me oye. 

Me siento en el brazo de su sillón, siempre el mismo, le agarro las dos manos colocándolas entre la mía, la miro a los ojos, se ha percatado de mi existencia. ¿Cómo puede expresar tanto una mirada?. Sus pupilas se han clavado en las mías y con un gesto de agradecimiento sus lágrimas cesan. La niña ahora está en calma, ya no se siente sola, pero no habla. 

Una sonrisa aparece en sus labios agrietados. Ahora son sus manos las que agarran las mías para impedir que me vaya.

Han pasado algunas horas, en un silencio sólo roto por su débil respirar, un silencio que dice tantas cosas como las que no se han dicho a lo largo de una vida. Un silencio de agradecimiento que no merezco. 

La niña de 90 años está en calma. Ya me ha pasado el testigo de la vida.

La Asociación de Familiares de enfermos de Alzheimer de Salamanca y su lucha por la dignidad de quienes padecen esta enfermedad.  

 

 

 

 

 

 

Con motivo de la celebración en el día de hoy, 21 de septiembre, del “Día Mundial del Alzheimer”, Magdalena Hernández Mediero, presidenta de la Asociación de Familiares de enfermos de Alzheimer de Salamanca (AFA) ha tenido la deferencia a pesar de sus múltiples ocupaciones de abrirnos su pequeño despacho para responder a unas preguntas que le hemos querido formular desde el Magazine plazabierta.com.

 

Empezamos la entrevista preguntado a Magdalena sobre el tiempo que lleva funcionando el centro asistencial de Salamanca, indicándonos que se remonta a dieciocho años atrás, al año dos mil en que un grupo de familiares decidieron crear la asociación ante la falta de todo tipo  de respuestas sobre la enfermedad, falta de centros asistenciales públicos o subvencionados, como es su caso que después de un largo peregrinar de más de cinco años con su madre enferma, finalmente fue diagnóstica de alzheimer en Madrid, y ante preguntas tales como si la enfermedad era contagiosa, hereditaria y otro tipo de dudas lógicas ante una enfermedad desconocida, los propios profesionales, como su médico de cabecera no tenían respuesta por ser una enfermedad que ni siquiera habían estudiado en la carrera, y sobre la que existía escasa información especializada, sólo la referencia a un psiquiatra y neurólogo alemán que identificó por primera vez los síntomas de lo que luego se conocería como enfermedad de Alzheimer, llamado Alois Alzheimer, de ahí su nombre, en concreto a una señora de 39 años. De esta manera, en el año 1988 ella decidió crear la asociación a la que se unieron una serie de profesionales y familiares iniciando este largo recorrido hasta nuestros días lleno de múltiples dificultades.

 

Inicialmente la asociación tuvo la sede en su casa y ante la repercusión en los medios de comunicación de la enfermedad, empezó a buscar información sobre la misma así como de  ayudas institucionales que desconocían la mayoría de los familiares. El resultado de esta investigación fue la ausencia de ayuda por parte de las Administraciones Públicas, para las cuales los enfermos de alzheimer no existían, era una enfermedad inexistente para quienes gobernaban.

 

Ante tal situación, su primera lucha fue porque la Ley de Integración Social del Minusválido pensada sobre todo para gente joven con discapacidades de tipo físico, psíquico y sensorial, se aplicará también a los enfermos del alzheimer por encajar perfectamente con el perfil de esta enfermedad, motivo por el cual tras entrevistase con el Director del INSERSO, empezaron a solicitar ayudas que fueron concedidas; circunstancia de la que pasó a informar a otra asociación similar en Barcelona que desconocía la existencia de las misma, por lo que podemos considerarla una pionera en la lucha a favor de la dignidad de estos enfermos. 

 

Nadie creía, nos dice, que la citada Ley de Integración del Minusválido pudiera dar respuesta a esa demanda de ayuda económica para los enfermos de Alzheimer, siendo este buen hacer de Magdalena la que llevó a que se solicitaran y concedieran muchas ayudas.

 

A continuación, preguntada sobre los inicios de la enfermedad, nos indica que se trata de una enfermedad muy insidiosa puesto que la persona que la padece tan pronto tiene unos comportamientos normales, consciente de lo que dice y hace, como tiene esos pequeños olvidos, lo cual no tiene especial relevancia, lo importante es ser consciente o no de lo que pasa. El problema viene cuando quien empieza a padecerla no se es consciente del olvido y además estos son reiterados. En estos casos la familia es consciente de que algo esta ocurriendo pero lo justifica pensando en que por tratarse de una persona mayor se convierte en un comportamiento normal.

 

 

 

«El problema viene cuando quien empieza a padecerla no se es consciente del olvido y además estos son reiterados.»

El paso siguiente es cuando la familia se asusta porque va observando que lo que consideraban un comportamiento normal a la edad, sin embargo, tiene unas connotaciones más serías porque los olvidos y despistes pasan a ser más reiterativos y graves, como olvidarse donde viven o desconocer a las personas cercanas, negando incluso a la propia familia a la que considera en algunos momentos como extraños. 

 

En estos casos es cuando la familia acude al médico, con el problema que los facultativos de atención primaria no disponen de herramientas para prediagnosticar la enfermedad, lo que les lleva a derivarlos al neurólogo, con el consiguiente problema de las largas listas de espera ante la falta de medios y de especialistas; además de la carencia de unidades específicas tanto en los centros de salud como en los propios hospitales, lo que lleva a que los diagnósticos no se hagan mucho antes de lo que se están haciendo, transcurriendo en la mayoría de los casos entre año y año y medio desde que se solicita la consulta. Todo esto lleva a que la desesperación de la familia tenga que buscar diagnósticos por la vía privada.

 

Preguntada sobre la opinión que le merece la falta de centros asistenciales o residencias especializadas en este tipo de enfermedad, pone de relieve que el primer problema es la excesiva burocratización por parte de las Administraciones en cuanto a los requisitos que se exigen para el funcionamiento de este tipo de centros, lo que les ahoga, aunque son conscientes que deben cumplirse por la calidad del servicio, pero que son excesivamente costosos, como es el caso de los certificados de calidad, de manera que si se tuvieran que cargar directamente a los interesados las plazas resultarían excesivamente caras. Por otra parte, el sistema sanitario no quiere saber nada del sistema social y viceversa, cuando estamos ante una enfermedad socio-sanitaria.

 

Todo ello, añade, les lleva a que en el momento actual estén luchando porque la asistencia personalizada y de protección de dignidad del enfermo que les exigen y que debe ser así, sin embargo no se corresponde con las ayudas públicas habida cuenta sólo cubren cuatro pañales por enfermo al día (tres de día y uno de noche), lo que en definitiva se traduce en una exigencia que los poderes públicos no cumplen.

 

Seguidamente le preguntamos acerca de la diferencia estructural existe entre una residencia para enfermos de alzheimer y otras demencias con las residencias al uso para personas mayores, la respuesta, nos dice, está en el trato especializado, puesto que en este tipo de residencia dirigida a enfermos de alzheimer se esta tratando con personas que son grandes dependientes a las que hay asistirles para casi todos sus actos y, la dignidad está en que al enfermo se le bañe todos los días y se les asista adecuadamente incluso ante la inhibición de las Administraciones en cuanto a las ayudas que hagan posible esta dignidad sin que tenga que sangrase en lo económico a las familias de los enfermos residentes.

» la dignidad está en que al enfermo (…)  se les asista adecuadamente incluso ante la inhibición de las Administraciones»  

A continuación, nos interesamos si también a los familiares de los enfermos se les presta algún tipo de asistencia para sobrellevar la carga emocional, se nos responde por parte de Magdalena que, efectivamente, se presta ayuda a los familiares en todos los sentidos, tanto a nivel psicológico como a nivel de formación e información y asesoramiento, prestaciones sociales y ayudas existentes, aunque estas son muy pocas en su cuantía y número, porque si bien es cierto que con la Ley de Dependencia la Gerencia de Servicios Sociales otorga prestaciones, sin embargo, en su cuantía no se han incrementado en proporción a la carestía de la vida en más de dos años, cuando sí se ha multiplicado el número de enfermos.

 

Hace hincapié además en la disposición por parte de la Asociación a prestar todo tipo ayudas a la hora de la valoración de enfermos gratuitamente, resaltando que se trata de una asociación sin ánimo de lucro y no de una empresa, por lo que es su obligación informar a las familias de todo lo necesario en relación a este tipo de enfermedad. 

 

En cuanto a los proyectos de futuro, nos informa ilusionada sobre la ampliación del Centro, sobre todo en zonas comunes porque les desborda la falta de espacio. 

 

Con respecto a qué mensaje les mandaría a las familias de enfermos de alzheimir, nos responde que busquen ayuda y apoyo, que lo hay, que la enfermedad es muy dura pero que no hay que dramatizarla, intentando naturalizar todo un poco en la medida de lo posible.

 

Llegamos al final de la entrevista agradeciendo a Magdalena Hernández Mediero el tiempo que nos ha dedicado, a la vez que queremos poner de manifiesto su dedicación por entero a los enfermos de alzheimer a sus familias, lo mismo que el resto de profesionales que trabajan en el centro, todos ellos de manera vocacional. Como dice ella: “Aquí el que no tenga vocación no tiene cabida”. Muchas gracias a todos.

Colabora con la Asociación de Familiares de enfermos de Alzheimer, CUALQUIER DONATIVO POR PEQUEÑO QUE SEA NOS REPORTA UNA GRAN AYUDA. MUCHAS GRACIAS haz clic AQUÍ

 

La vuelta a la cruda realidad

Adiós vacaciones. Ya se terminaron esos días de no tener hora para irse a la cama y lo mismo para levantarse. No importa que las sábanas se nos peguen. No hay prisa, sólo los estresados para coger sitio en primera línea de  playa donde instalar su sombrilla a o para hacer alguna excursión. Para algunos, una gran mayoría, el final del verano ha llegado y con ello la vuelta al trabajo y dentro de poco la vuelta al cole de los pequeños.

 

Empieza de nuevo la rutina y con ello la angustia de tener que vivir para trabajar. Según los expertos el periodo de adaptación al trabajo puede durar hasta dos semanas, lo que denominan estrés postvacacional y que sin duda influye en la productividad, aunque el problema realmente surge cuando ese estado de desánimo se alarga y dura más de ese tiempo.

Son muchas y muy variadas las medidas para combatir esta vuelta a la rutina laboral, tales como:

1.- La primera medida es tomarse las cosas con calma. Uno de los motivos por los que la vuelta al trabajo se nos pone cuesta arriba es encontrarnos de nuevo con una vida programada, lo cual no es malo, pues ello nos permitirá organizarnos nuestro tiempo de trabajo y de ocio, no dejando de hacer aquellas cosas que nos gustan y que nos permiten ocupar nuestro tiempo libre, aunque nada más sea descansar de la rutina.

Lo mismo en cuanto al trabajo. Es aconsejable que perdamos algunas horas de la mañana de nuestra primera jornada laboral tras el regreso, o incluso toda, para organizar el trabajo, ya que seguramente el disfrute de nuestras vacaciones ha hecho que éste se acumule. En este caso es importante establecer un orden de prioridades respecto a la importancia de los asuntos o tareas a desempeñar, no intentando, obviamente sacar en un día o varios lo que ha estado esperando durante el tiempo que han durado nuestras vacaciones.

Si la organización de nuestro trabajo no depende de nosotros sino de terceras personas o jefes, no queda más que asumir los tiempos según nos los marcan. En este caso la actitud con la que se asume el trabajo es muy importante. Una gran mayoría pensamos que somos unos desgraciados por tener que hacer todos los días lo mismo para poder sobrevivir, cuando la realidad es todo lo contrario, somos unos privilegiados por tener trabajo en un país  con una tasa de desempleo tan alta.

La vuelta al trabajo, en ningún caso debemos permitir que se convierta en un problema global que anule el resto de sensaciones positivas que podemos tener a lo largo del día. Si fuese así, quizá no sea la vuelta al trabajo la que tenga la culpa de tu “depresión postvacacional”, sino que lo normal es que haya un problema de fondo en  nuestro ámbito o esfera laboral sin resolver, como por ejemplo no estar a gusto con el trabajo que tenemos.

En el caso indicado, lo cierto es que se suman dos problemas, uno la vuelta al trabajo tras las vacaciones y el otro la inadaptabilidad al trabajo que, inevitablemente van a influir en nuestro estado de ánimo. No se puede negar lo que es evidente, estamos ante dos factores negativos, pero igual que en todo, es importante ejercitar  nuestra inteligencia emocional y poner un orden en las soluciones, de manera que, no podemos pretender solucionar en unos días lo que llevamos, quizá años sin solucionar, como sería, siguiendo con el ejemplo la citada inadaptabilidad, por lo que vamos a positivizar en la medida de lo posible esta vuelta al trabajo, tomándonos las cosas con calma en la medida indicada.

 

«… es importante ejercitar  nuestra inteligencia emocional y poner un orden en las soluciones, de manera que, no podemos pretender solucionar en unos días lo que llevamos, quizá años sin solucionar…»

2.- Otra medida es marcarnos objetivos nuevos o retomar los que en algún momento nos marcamos y que debido a la rutina dejamos aparcados. Si nos remontamos a los inicios de nuestra demanda laboral todos teníamos unas metas en cuanto al desempeño del trabajo se refiere. Evidentemente, lo norma es que nos ofertemos en un mercado laborar de acuerdo con nuestra aptitud para su desempeño, lo cual dependerá de muchos factores, pero sobre todo de la formación previa, de manera que cuando se nos brinda la oportunidad de trabajar el siguiente objetivo es la promoción profesional o lo que es lo mismo el ascenso en ese mismo trabajo o en otro diferente teniendo en cuenta la experiencia adquirida en el primero.

Sin  embargo, la rutina, el exceso de trabajo y otros factores que han absorbido nuestra atención y gran parte de nuestra energía, nos han podido obligar a que el objetivo de la promoción profesional fuese aparcado o pasase a un segundo, tercero o cuarto lugar. Pues bien, quizá ahora sea el momento de plantearse de nuevo este objetivo.

Y, si no fuese la promoción profesional el objetivo principal, retomemos los que podamos hacer efectivos y recuperar nuestra ilusión en el trabajo en la medida de lo posible, pensemos en ellos, démonos un tiempo de reflexión para ver como los podemos llevarlos a efecto, como puede ser asistir a unos curso de formación profesional.

Si no tenemos objetivos, ni metas, ni nada por el estilo dentro de nuestro trabajo, quizá nos sirva en  pensar que al menos ese trabajo nos esta sirviendo para obtener unos ingresos de los que dependen unos proyectos de vida que nos hemos marcado, por lo que sería bueno que en este retorno al trabajo retomemos la ilusión de empezar a desarrollar dichos proyectos.

3.- Es muy importante que, a partir de este momento empecemos a trabajar en una terapia para desarrollar tu inteligencia emocional, sobre todo en el aspecto de buscar aquello que nos puede hacer feliz. Se trata de compensar el efecto negativo con uno positivo, acción-reacción, de manera que, si la vuelta al trabajo supone para nosotros un trauma, busquemos en nuestro interior aquello que delimite la obligación laboral con otros aspectos de nuestra vida que fomentan nuestro desarrollo como personas y que nos hacen ser y estar felices.

A modo de ejemplo, muchas personas, han adoptado el papel en el trabajo de sumisos a los jefes, intentando ser buen compañero y no buscar problemas; papel que en modo alguno les está haciendo felices ante un abuso de autoridad o explotación por parte de los jefes, la existencia de malos compañeros o no luchar por aquellos derechos laborales que les corresponde. Pues, quizá sería este momento de la vuelta al trabajo para empezar a plantearnos esas pequeñas cosas que no nos gustan de nosotros mismos en nuestra vida laboral, de manera que este retorno al trabajo sea un antes y un después, un punto y aparte. Eso sí, nuestra inteligencia emocional tiene que valorar las consecuencias de nuestros actos, por lo que debemos buscar la compensación en lo que podemos ganar o podemos perder.

«… muchas personas, han adoptado el papel en el trabajo de sumisos a los jefes, intentando ser buen compañero y no buscar problemas; papel que en modo alguno les está haciendo felices ante un abuso de autoridad o explotación por parte de los jefes, la existencia de malos compañeros o no luchar por aquellos derechos laborales que les corresponde.«

Es muy importante que esta terapia se haga con un auténtico profesional en psicología alejándonos de los muchos gurús, padres espirituales, canalizadores de energía, sectas u otros elementos similares, que te prometen arreglarte la vida en dos días y lo único que consigue es desbaratártela.

4.- Por último, quizá sea el momento de empezar a practicar alguna técnica que nos ayude a relajarnos, siendo una muy utilizada en los últimos tiempos el mindfulness o atención plena que consiste en tomar conciencia del momento presente. Es vivir aquí y ahora. A través de la atención plena en el momento presente las personas que lo práctican quedan libres de enredarte en el pasado y preocuparte por el futuro, alcanzándose con ello la paz mentan y, por lo tanto, un estado de relajación.

Son muchas más las medidas que se podrían enunciar, pero en realidad de lo que se trata es de que tomemos conciencia que la vuelta al trabajo no es tan mala como para convertirla en una auténtica tragedia. Pensemos que forma parte de nuestra vida y que como tal tiene sus cosas negativas y sus cosas positivas, de lo que se trata es de potenciar las últimas. Busca en tu interior como hacerlo seguro que encontraras más de un recurso para hacerlo y sentirte mejor.

 

 

 

 

 

El despertar de Petra

 

Soterrada en los bajos fondos, un edificio de ladrillos rojos y desgastados de un viejo bulevar, allí yace ella, cubierta bajo el manto del eterno desencanto de la soledad, con sus neuronas agarrotadas de tanto cavilar.

Allí está, acurrucada en sus rugosos pliegues, vieja, seca ya de mundo, con su marchita mochila desvalijada, incapaz de soportar el peso de las penas del pasado.

Allí está, replegándose sobre ella otro despertar, antes tan sabios, ahora perdidos en un mar de ingenuidad infantil, de siluetas naif. Sin trascendencia, sin descendencia, sin huella que dejar, añorando caricias de amor en su deambular.

Pero ahora, a la vieja arrugada ya nadie la viene a acariciar, nadie la viene a llorar, nadie la viene a secar los surcos de sus ácidas lágrimas en soledad. No hay vacío más grande que tener y no poder dar.

Mientras el tiempo arranca sus entrañas, agotada de esperar, se desvela en ese miserable sueño que no la deja despegar.

Un día, por fin, cerró los ojos, y ese día despertó del olvido.

El último viaje de Ingrid

 

Sus ojos grandes dejaban ver una mirada fría, pétrea, ácida, muy lejos del calor poscoital, puramente fisiológico que desprendía ahora su cuerpo.

Sus insinuosas curvas, sus pechos turgentes y grandes, ya cansados de soportar tanta indignidad. Sus labios ya no eran el refugio carnoso que buscaban ávidos sus amantes del pasado, un pasado limpio, fresco, en su tierra natal, donde el frío sólo se templaba por el paso milagroso del sol que le daba cierta tregua.

Aquella penuria que ahora añoraba había dado paso a su negra vida. Aquel frío gélido de su niñez se había convertido en un sol radiante, tanto ardía que ahora se le quemaba hasta el alma.

Todas las tardes despertaba, resucitaba sin llegar a vivir, a medias, dejando parte de su alma durmiendo para no sentir.

En ese estado meditabundo, sonámbulo, sin conciencia, sin éxtasis ni nirvana. Así, descendía a los infiernos envuelta en unas pocas gasas, las justas para poder después de despojarla volver a curar su alma.

Muda, sin habla se tendía sobre almohadas, sin contestar, temerosa, ya sin expectación. Sus labios se separan, su respiración se acelera, todavía sentía la débil resistencia de su alma, pero ya sus rodillas comenzaban a levantarse sobre el lecho, mientras el invitado avanzaba entre sus muslos y con su arma reforzada se hundía en sus entrañas.

Un día se atrevió a salir de su celda. Navegó por los gélidos mares de su infancia, mientras sofocaba el bochornoso calor de su vientre… ¡Tan lejos estaba!… ¿y si no vuelvo, y si me quedo en casa?.

Se enfrió su cuerpo pero calentó su alma, cambio sus gasas por la mortaja, pero ahora estaba libre de su trampa.

© Amparo Perianes

 

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La muñeca de trapo

Nerea antes de existir ya tenía vida. A su llegada, Nerea ya llenaba los huecos de las pipetas vacías del laboratorio empírico de la vida. Sus ojos grandes  todo lo observaban.

Nerea creció feliz hasta que un día se rompió la torre de cristal desde donde veía la vida. Sus pensamientos como un líquido caustico dejaban huella en su alma. Pasó de ser libre como el mar y el viento a estar presa en su propia existencia. Sus partículas se extinguían a medida que la vida pasaba buscando soluciones terapéuticas a esa metamorfosis corrosiva de su mente y de su cuerpo, soportando el dolor inhumano de su piel  en carne viva.

Nerea era valiente, decidida, y mientras curaba sus heridas quedaban en su recuerdo cada una de las cicatrices que iban dejando, resurgiendo como un ave fénix de sus propias cenizas.

Tan fuerte y resolutiva era Nerea que, a veces, su energía era absorbida por quienes la rodeaban y buscaban en ella el sustento de su vidas, que ella conocía mejor que nadie; hasta que un día se agotó la luz que guiaba sus pasos  del esfuerzo en proteger a quienes  amaba para que no sufrieran. Nerea se había transformado en una muñeca de trapo. Sus ojos ahora inertes y sin brillo cambiaron su semblante. Ya no era visionaria.

Nerea ya no podía curarse, necesitaba ayuda porque su cuerpo, ahora de trapo, se había transformando en una loneta desgarrada por el sol. Sus brazos caídos pegados a su agónico cuerpo, como si fuesen de plomo, le impedían abrazar la vida. Ya no tenía la ternura del abrazo, ni la suavidad exquisita que requiere una tierna caricia. Sus piernas ya no eran los pilares que la sostenían.

El hilo del trapo que fruncía su vida se deshacía. Ya no hablaba, sólo un lamento de vez en cuando que los demás no oían. Tanto se había desgastado su cuerpo que Nerea se extinguía.

Amparo Perianes

 

 

Los zapatos de Sabine

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© Amparo Perianes

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