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Historias escritas por Montserrat Prieto Pedraz
Solo soy alguien que nunca dejará de soñar con un mundo mejor. Que hace del aprendizaje una constante de su vida. Amante y defensora de la salud medioambiental, de los Derechos Humanos y de la Justicia. Escritora de cuentos y relatos

Un ángel en Marsella -1.940- 3ª parte

Montserrat Prieto. Escritora y Redactora letras PLAZABIERTA.COM

En las calles de Marsella se percibía una tensa desconfianza, un hervidero de gente de toda condición y nacionalidad transitaba por ellas intentando sobrevivir. El peligro acechaba en cualquier insospechado rincón, los aviesos delatores eran consumados artífices del camuflaje siempre dispuestos a la caza de víctimas a las que delatar, se requería bastante habilidad para detectar su presencia y evitar ser descubiertos.

Varian Fry

En la frontera la policía reforzaba los controles, mientras Albert Hermann se afanaba por encontrar nuevas alternativas. Varian, decidió ampliar el equipo con el fin de esquivar la vigilancia de Vichy. Bill Freier, un refugiado austriaco caricaturista, falsificaría la escritura y los sellos. Mary Jane Gold, una rica americana, colaboraría con la causa. Daniel Beneditte, ex secretario de la prefectura de la policía en París, batallaría contra las argucias de la administración francesa, sería un apoyo indispensable y uno de sus más fieles amigos. Hans y Lisa Fittcot eran guías, alemanes exiliados buscados por la Gestapo, residían en Bagnols. Los recursos económicos aportados por el Comité se agotaban, necesitaban conseguir efectivo por otros medios sin alarmar a la oficina de Nueva York. Cada visado expedido representaba una vida que salvar y para quienes no podían viajar con su identidad crearían documentación falsa. Hermann le presentó a uno de sus contactos, un corso mafioso llamado Charles Vinze Leone, probritánico y antifascista. Charles le propuso una solución al problema, el tráfico de divisas. Había gente preocupada y dispuesta a pagar bien para mantener a salvo su dinero en un banco norteamericano. 

El precursor del Surrealismo, André Breton, se hallaba en una situación límite, considerado como un peligroso anarquista por el régimen de Vichy. Un día Varian se cruzó con varios oficiales nazis en el hotel, el momento de trasladarse había llegado. Alquiló una estupenda villa en los alrededores de Marsella, llamada Air-Bel, se instaló allí junto a Breton y su familia. Los artistas surrealistas refugiados, ocultos en los aledaños de la ciudad, acudían a la villa los domingos para compartir juntos la agónica espera, Hans Branner, Wilfredo Lam, Victor Sach, entre otros. Intentaban aligerar el tiempo creando juegos de la baraja, adivinanzas, collage. Denominaron a la vivienda como el “castillo en espera del visado”. 

Varian Fry-Villa Air Bel

El monstruo del nazismo alargaba sus tentáculos devastando cuanto alcanzaban a su paso. Perseguían cada vez con más saña, sistemáticamente, personas e ideas, ya fuesen judíos, políticos, comunistas, así como pintores, filósofos, compositores, cineastas, escritores, todos corrían el riesgo de caer víctimas del abominable régimen. París, la ciudad abierta a los derechos humanos, acostumbrada a la riqueza plural y diversa, la emblemática y hermosa ciudad de la luz languidecía, sin artistas, sin obras, sin museos. Las nuevas obras encontradas se clasificaron, cuadros y tapices del “arte degenerado” desfilaron como mártires camino del patíbulo, pinturas de Cézanne, Gauguin, Renoir, etc. El consentidor Gobierno de Petain cerró los ojos ante tan deleznable persecución. 

En la frontera la situación empeoraba, las hostiles patrullas disparaban con demasiada facilidad, sin tregua. Hans y Lisa descubrieron un camino abrupto y antiguo a través del monte, había sido utilizado por contrabandistas, una ruta tremendamente dura y complicada aunque mucho más segura. La llamaron “la ruta F” de Fittcot. Idearon un plan sencillo, infalible, con el fin de imposibilitar la infiltración de algún delator. Cada protegido llevaba un trozo de papel de color con un número escrito en un extremo, Hans disponía de la otra mitad, los dos trozos tenían que encajar y contener la misma numeración, entonces podía estar seguro de que no se trataba de ningún impostor. En seis meses lograron evadir a más de cien refugiados a través del escarpado sendero, entre los que se encontraban Fassbender y su esposa. 

Varian Fry y algunos de sus protegidos: André Breton, André Masson y Jacqueline.

El devenir de los acontecimientos convulsionó aún más la agitada vida del intrépido grupo y la angustiosa incertidumbre de los exiliados. El 23 de octubre de 1.940 Hitler se desplazó hasta Hendaya para entrevistarse con Franco. De aquella opaca reunión surgieron tácitos acuerdos. El equipo de Varian detectó que un agente de la Gestapo era quien inspeccionaba las solicitudes de visado español, sin su permiso no se autorizaba ninguno. Varias personas fueron detenidas y conducidas a cárceles españolas para ser posteriormente deportadas a Alemania. 

Franco con Hitler – Encuentro Hendaya, octubre-1940

Vichy estrechaba el cerco a su alrededor y el tiempo estipulado con el Comité había concluido pero él no pensaba abandonar a aquellas personas. En el grupo extremaron la vigilancia y las precauciones, hablaban con los grifos abiertos, buscaban micrófonos y hacían maniobras de distracción. Para mayor seguridad decidieron entregar la información confidencial a los refugiados que iban a salir hacia Estados Unidos. Los informes estaban escritos a máquina en tiras finas de papel, pegadas entre sí, enrolladas e introducidas en una funda de goma y después en un tubo vacío de dentífrico. También tuvo que desprenderse de la valiosa agenda en la que figuraba la lista con sus contactos clandestinos. Fue acusado ante el Consulado de falsificar documentos y colaborar en la evasión de extranjeros refugiados. El Cónsul le pidió que abandonase Francia, él se negó con rotundidad hasta que hubiese alguien que le sustituyera. El régimen de Vichy veía su presencia como un gran inconveniente y se esforzaba por encontrar pruebas.

A final de año, en diciembre de 1.940, Petain visitó las ciudades de la zona sur, entre ellas Marsella. La policía irrumpió de improviso en la villa. Les incautaron máquinas de escribir, revólveres y documentos. Al descubrir un dibujo de Breton representando a un gallo galo con una inscripción que decía: “El terrible cretino de Petain”, detuvieron a todos. Les encerraron en un carguero atracado en el puerto junto a otras seiscientas personas, les acusaron de ser sospechosos de alterar el orden público. Desde el atípico encierro los oprimidos podían escuchar el júbilo de la fiesta, la exaltación de los seguidores Petainistas, los vítores dedicados a un histriónico Mariscal que se anticipaba servilmente a los ignominiosos deseos del Tercer Reich. ¿Hasta cuándo pensaban retenerles? -pensó Varian indignado por el trato vejatorio

Próximo capítulo, el desenlace.       

Capítulos anteriores:


Un ángel en Marsella -1.940- 2ª parte

Un ángel en Marsella -1.940-

Montserrat Prieto. Escritora y Redactora letras PLAZABIERTA.COM

 

Varian Fry descendió con determinación la escalera monumental de la estación de San Carlos en Marsella. Llevaba consigo dinero, pasaportes, y cuidadosamente oculta entre el forro de su ropa la valiosa lista, elaborada por el Comité de Rescate de Emergencia. Volvía a Europa cinco años después de haber aterrizado en Berlín, donde había sido testigo de la xenofobia y la brutalidad que destilaba la doctrina nacionalsocialista, de ahí su preocupación por la suerte que pudieran correr las personas que debía rescatar. Tenía 32 años, no sabía por dónde empezar  y solamente disponía de tres meses para llevar a cabo tan precipitada y complicada misión.

Hitler en la Torre Eiffel

Era 14 de agosto de 1.940 cuando se instalaba en una de las habitaciones interiores del Hotel Splèndide. Lo primero que hizo fue dirigirse al consulado de su país para obtener información, allí se encontró a una muchedumbre agolpada en espera de conseguir un visado. Su viaje carecía del aval oficial del gobierno norteamericano y al no recibirle el Cónsul comprendió que su tarea entrañaría mayor dificultad de la prevista. A pesar de tal contrariedad no se desanimó. Para los exiliados que permanecían inquietos en las puertas de la ciudad los obstáculos a salvar eran innumerables. Las esperanzas de escapar en algún buque quedaban frustradas por la policía, controlaban los embarques con excesivo esmero. El compromiso adquirido por el Mariscal Petain con Hitler era precisamente impedir la fuga de refugiados. 

Varian se organizó de inmediato convirtiendo la habitación del hotel en su centro operativo. Escribió a las personas de la lista con dirección conocida. Consiguió localizar a Franz Hessel y Alma Malher ocultos bajo nombre falso en un hotel marsellés. Apenas habían transcurrido unos días desde su llegada y la prensa local divulgaba la noticia. Le Petit Provenzele hacía mención a “un ángel caído del cielo” que llegaba con los bolsillos repletos de pasaportes y dinero. Los extranjeros requerían una serie de documentos importantes, el visado del país de acogida, un salvoconducto para poder circular por el interior del territorio y una autorización de salida para cruzar la frontera. Y el Gobierno de Vichy no se mostraba dispuesto a expedirlos. Marsella se había convertido en un callejón sin salida para ellos. 

El Gobierno de Vichy fue un régimen político instaurado en Francia durante la II Guerra Mundial, el 1 de julio de 1940, y cuya duración se prolongó hasta agosto de 1944

Muchos refugiados que no figuraban en su lista acudieron a él solicitando su ayuda. Escuchaba conmovido sus desgarradoras historias. Estaban muy alterados, sin papeles, sin dinero, solos con sus vidas rotas. La única compañía que llevaban consigo, la mayoría de ellos, era una desvencijada maleta conteniendo retazos de sus recuerdos más vitales, entre la ropa desgastada se hallaban algunas inestimables fotografías, unas cartas familiares o en el mejor de los casos una joya heredada. Varian sabía que aquellos que estuviesen dispuestos a escapar debían dirigirse a Portugal, país neutral. Una vez en Lisboa podrían zarpar en algún barco rumbo a Gibraltar, Las Antillas, el Norte de África o Nueva York, pero había que llegar hasta allí. 

Desbordado por la inesperada situación se le ocurrió la idea de formar un equipo. Había conocido a un joven judío alemán perseguido por los nazis, llamado Albert Hermann, le entregó un pasaporte con un nuevo apellido y le contrató. Miriam Davenport era una norteamericana de familia burguesa que había estudiado Historia del Arte en París, se transformó en una diligente secretaria. Charles Foset, también norteamericano, alegre, aventurero y luchador, fue el hombre comodín, hacía de todo. Eran idealistas, creían en la libertad y en los derechos humanos. 

Crearon un itinerario por el que salir clandestinamente y llegar a Lisboa a través de España. Aprovecharon las semanas posteriores al Armisticio, cuando predominaba la confusión y los controles eran escasos, para que muchos de los protegidos de Varian escapasen provistos de un visado de tránsito español, atravesando a pie los Pirineos. Era un camino largo, agotador, pero no tenían otra opción. A Franz Hessel y Alma Malher les retuvieron en la frontera, finalmente los aduaneros les permitieron continuar el viaje. Las últimas partituras inéditas de su fallecido esposo, el compositor Gustav Malher, viajaban dentro de su equipaje, así fue como consiguió salvarlas. 

La red de evasión trazada por el equipo funcionaba, el rumor se extendió y la larga cola de gente esperando en el hotel se acrecentó. Las quejas del establecimiento no tardaron en llegar, la policía se personó y detuvo a todo el mundo. Varian mintió sin vacilar, explicó que estaba haciendo una investigación sobre las necesidades básicas de los refugiados para auxiliar a los más vulnerables. La Prefectura le advirtió, debía atenerse a la legalidad. El Cónsul americano le lanzó otro aviso, las relaciones con Berlín y Vichy eran buenas y su misión no debía alterar el equilibrio diplomático. 

Ideó una nueva forma de encubrir sus actividades creando un centro norteamericano de socorro, oficialmente aportaban una ayuda económica a los exiliados pero en realidad el equipo continuaba con su programa de repatriación. En aquellos días, concretamente el 26 de septiembre de 1.940, un trágico suceso les marcó profundamente. El filósofo judío Walter Benjamin, al que habían ayudado a escapar, fue descubierto por la policía española en un control, le amenazaron con devolverlo a la frontera francesa. Estaba exhausto a causa del calvario que había soportado y llevado por el pánico a caer en las garras de la Gestapo ingirió una dosis letal de morfina en la habitación del hotel. 

Petain, en un mensaje de radio dirigido a la ciudadanía justificó la colaboración con Hitler diciendo que era para mantener la unidad del país. El Gobierno de Vichy activó, en octubre de 1.940, unas leyes que afectaban al status de los judíos, se les prohibió participar en la prensa, el cine y la función pública. Las redadas masivas en los barrios parisinos se incrementaron. En los Campos Elíseos los guardias rodeaban los cafés controlando e interrogando a hombres y mujeres, exigiéndoles la documentación. Detenían e internaban en campos especiales a los extranjeros de raza judía, infligiéndoles un tormento infrahumano. Dormían sobre la húmeda arena, la carne de rata se convirtió en un manjar, la carencia de agua potable y la dejadez de los carceleros franceses en higiene provocó que las fiebres tifoideas causasen estragos, y la disentería se volviese endémica. 

El equipo trabajaba intensamente y se reunía al atardecer para tomar decisiones. Se enteraron que los nazis estaban registrando los campos de la zona sur en busca de los refugiados que debían ser deportados a Alemania. Goebbels les llamaba “cadáveres en período de espera”. Varian resultó ser la única esperanza de muchos intelectuales. De nuevo se veía impelido a tomar una vital e incuestionable decisión añadiendo nombres a una lista que no dejaba de crecer. El Comité en Nueva York no compartía los cambios pero él lo ignoró. Mientras tanto no podía conciliar el sueño, tenía pesadillas y se preguntaba cómo evitar que la Gestapo deportase a las personas de su lista internadas en los campos. De pronto surgió una ayuda providencial del vicecónsul Hiram Bingham Jr., que le ofreció su colaboración, desobedeciendo las órdenes de sus superiores.

Fin de la segunda parte 

 

 

Un ángel en Marsella -1.940- 1ª parte.

Montserrat Prieto. Escritora y Redactora letras PLAZABIERTA.COM

El tren aminoró bruscamente de velocidad y los frenos lanzaron un estridente chirrido sobre las vías de acero, hasta que logró detenerse en la estación de Berlín. Era 1.935. Entre el trasiego de pasajeros un joven norteamericano se apeó del convoy portando una maleta y un bolso de viaje. Era alto, distinguido, de amable aspecto, las gafas que llevaba de cristales redondos le daban un cierto aire intelectual. Al buen observador no le pasarían desapercibidos aquellos profundos ojos parapetados tras los cristales transparentes, cuya inquisitiva mirada denotaba una gran perspicacia en su dueño. Varian tenía veintisiete años y de su persona emanaba una inconfundible aureola de inmensa humanidad, la cual le conduciría a acometer una ardua tarea aun a riesgo de su propia vida. Realizaría una memorable gesta, una de esas hazañas loables y generosas que solo algunos seres humanos son capaces de llevar a cabo por sus semejantes.

Varian Fry

Llegaba a Alemania como corresponsal enviado por The Living Age, el periódico para el que trabajaba. Su labor consistía en observar el auge de la política de Hitler. Coincidiendo con las recién promulgadas Leyes de Nuremberg, cuyo texto versaba sobre la ciudadanía, la raza y el honor alemán, iba a tener la oportunidad de investigar el creciente antisemitismo del Tercer Reich y, además, ser testigo de la vileza de diversos hechos, dejando constancia en los artículos que escribió y público posteriormente: 

 -“Vi como las divisiones de asalto perseguían a los judíos, cómo les golpeaban, les daban puñetazos y patadas en la cara y en el vientre. Les oí entonar su abominable canto:¡Alemanes, liberaos de la tiranía judía!¡No compréis en tiendas judías!¡Achtung Juden!”-

Desfile del ejército alemán en 1939

El día que presenció uno de los sucesos más crueles acudió indignado a quejarse al jefe de prensa extranjera de Hitler. Le dijo que había visto a un soldado alemán clavar la mano a la mesa a un judío con su puñal y después jactarse de ello. La abrumadora respuesta fue que los alemanes eran como los demás, pero mejores. Pretendían justificar una actitud primitiva y perversa culpando a los judíos de ser unos agitadores. El totalitarismo se iba imponiendo con una fuerza inusitada, avanzaba, se expandía y se intensificaba alarmantemente por todo el país.

Varian regresó a Estados Unidos impactado y sobrecogido. Intentó alertar a la ciudadanía escribiendo artículos y relatos desde la experiencia vivida. El título de uno de ellos reflejaba la evidencia de los dramáticos hechos que estaban transformando a Europa: Los nazis cantan su odio. Pero la gente prefirió permanecer ajena a tales acontecimientos sin prestar demasiada atención. En la era moderna, en pleno s. XX, el viejo continente se precipitaba hacia una de las épocas más oscuras, infames e inhumanas de su larga historia, caminaba irresponsablemente por la cuerda floja deslizándose al abismo sin posibilidad de retorno y mientras sucedía nadie parecía percatarse de ello. 

La opinión de Hitler no dejaba lugar a duda al escribir: “La decadencia es sobre todo de origen cultural”. El ministro Goebbels se apresuró a difundir la propaganda del III Reich pronunciando falsas e irritantes arengas una y otra vez: “Hombres y mujeres de Alemania el tiempo del excesivo intelectualismo judío ha terminado, el tiempo de la revolución alemana ha abierto una nueva vía.” En su ideario supremacista e ilimitado fanatismo no había cabida para “el arte degenerado”, en referencia al arte moderno. Su existencia resultaba aberrante y contaminante para las inmaculadas mentes de los alemanes, ¡tenía que ser destruido! Unas cinco mil obras, irrepetibles, insustituibles, alimentaron hogueras, miles y miles de páginas impregnadas de años de estudio, de inteligencia, de espíritu, fueron reducidas a minúsculas y livianas pavesas que flotaban bajo la luz intemporal de las llamas como una lluvia de lágrimas negándose a extinguirse. El Conocimiento fue ejecutado, se consumió entre el crepitar del fuego y el demencial alborozo de los nazis.

En 1.937, en Munich, la exposición del nuevo arte alemán fue inaugurada con gran solemnidad. Hitler, engalanado y rodeado de gran boato presidió las obras de los escultores y pintores del III Reich. Los ostentosos cuerpos atléticos representaban la patria, mostraban con fatuidad la superioridad y la pureza de la raza aria. Frente a aquella exposición estaba la otra, la del ofensivo “arte degenerado”, setecientas obras pertenecientes a grandes pintores como Chagall, Klee, Matisse, Kandinsky, Franz Marc, despreciadas y sentenciadas. Solo algunas de aquellas grandes obras se pudieron salvar al ser vendidas para financiar la guerra. Los artistas eran perseguidos, detenidos, condenados, despojados de sus pertenencias y de su nacionalidad alemana por traición al Imperio alemán y al pueblo. No podían exponer, tampoco publicar. Eran judíos, pacifistas, intelectuales o sencillamente alemanes antinazis, personas de bien. 

Mientras tanto en Nueva York Varian formaba parte de un grupo de norteamericanos antinazis que se manifestaban pidiendo el boicot a los productos alemanes. Publicó varios ensayos políticos, uno de ellos lo tituló: “Cómo ha sembrado Europa la semilla de la Guerra”.Hasta que estalló el conflicto el 3 de septiembre de 1.939. Francia y Reino Unido declararon la guerra al III Reich. Desde aquel momento los alemanes huidos del nazismo y refugiados en Francia se convirtieron en enemigos de la República. Muchos fueron detenidos y confinados en campos de internamiento, como el novelista Fassbender, el pintor Max Ernst o el filósofo Walter Benjamin. 

La Wehrmacht culminó su avance con la derrota de los franceses, arruinando la estructura de la sociedad burguesa y republicana, humillando a la ciudadanía que veía atónita cómo desfilaban los soldados alemanes por los Campos Elíseos. Francia firmó el Armisticio con Alemania el 22 de junio de 1.940. Los nazis reclamaron la entrega de los ciudadanos alemanes y austríacos que se habían refugiado en el país. Fassbender y Ernst escaparon, Benjamin fue liberado por escritores franceses. Se dirigieron a Marsella con la esperanza de zarpar en algún barco hacia Norteamérica.

En cuanto se firmó el Armisticio Varian se reunió con el Comité de Rescate de Emergencia, fundado por norteamericanos e intelectuales alemanes exiliados, entre ellos Thomas Mann. Pretendían obtener visados para los artistas y escritores de cualquier nacionalidad amenazados por los nazis o el régimen de Vichy. Contaban con el apoyo de Eleanor Roosevelt. Seleccionaron pintores, cineastas, escritores, sumaban doscientos nombres en total. Únicamente faltaba encontrar el eslabón imprescindible, el hombre capaz de realizar tan arriesgada misión, que dominase el francés y estuviese dispuesto a viajar hasta Marsella. Alarmado por las noticias y la suerte que podían correr aquellos artistas que tanto le habían deleitado con sus maravillosas obras, e impaciente ante la demora que tal búsqueda provocaría, Varian se ofreció voluntario sin dudar un instante. No se imaginaba lo que le esperaba. Iba a descubrir en sí mismo recursos que desconocía tener y un valor que nunca habría sospechado poseer.

Fin de la primera parte

El fascinante origen del Universo (2ª parte)

 

En la primera parte de este artículo, en relación con los misterios que encierra el universo, ya vemos como el ser humano apenas ha dado sus primeros pasos en esta materia. Tanto es así que me lleva a pensar en las futuras y lejanas generaciones, por decir algo, dentro de unos 1.000 o 2.000 años cuando analicen la historia de nuestra época, probablemente nos verán como vemos nosotros ahora a niños comenzando a aprender sus primeras letras- opina D. Manuel Briz

¿Cómo surgieron los nombres de las constelaciones?

Hace millones de años debido a la posición que tomaron las estrellas comenzaron a formarse figuras en el cielo. Hará unos 2.000 años los griegos observaron las constelaciones y les dieron nombres como Osa Mayor, Osa Menor, Casiopea, Pléyades, etc. Desde la perspectiva de su imaginación, las asociaron con figuras o algunos de los dioses contenidos en su amplio repertorio. Igual que la simbología atribuida a los doce signos del Zodíaco.

Cabe destacar que en unos miles de años estas figuras, tal como las vemos en la actualidad, habrán desaparecido por el propio movimiento de los cuerpos celestes.

¿Se conoce cuál es el sol más brillante?

Sí. Precisamente otros lugares del universo captan especialmente la atención de los astrónomos, como aquellos en los que coexisten dos o tres soles girando entre sí. En uno de estos sistemas hay un conjunto de tres soles, Sirio, Sirio B y Sirio C. El primero es la estrella más luminosa del cielo, sale por el este y se distingue a simple vista. Los otros dos no son visibles. Ya en la antigüedad una tribu del oeste de África, los Dogon, los dejó representados en las pinturas de las cuevas. Creían que los seres bajados del cielo procedían de aquel sistema solar. Recibieron de ellos un legado, el aprendizaje del cultivo de la tierra y el uso de las plantas para curar diversas enfermedades.

“Lo realmente inexplicable del caso es que los dos soles Sirio B y Sirio C fueron descubiertos sobre 1.890 a través de grandes telescopios. Entonces surge la inevitable pregunta, ¿cómo supo aquella antigua civilización que existían dichas estrellas?”

Lo realmente inexplicable del caso es que los dos soles Sirio B y Sirio C fueron descubiertos sobre 1.890 a través de grandes telescopios. Entonces surge la inevitable pregunta, ¿cómo supo aquella antigua civilización que existían dichas estrellas? Una hipotética respuesta es que fueron realmente habitantes de otras galaxias los que hace cientos de años les visitaron, a los que llamaron dioses y éstos, además de instruirles, les dijeron de donde venían.

¿En qué se diferencia nuestro sol de otras estrellas?

Nuestro sol es de tamaño más bien pequeño, de color amarillo y está en su fase media. Surgió hace alrededor de 5.000 millones de años cuando se formó la Vía Láctea. En su estado actual le queda “combustible” para seguir brillando durante otros tantos. Los soles se diferencian principalmente por el tamaño y el color, siendo amarillos, azules, blancos o rojos dependiendo del tiempo que tengan.  La mayoría de las estrellas que estallan dan lugar al nacimiento de un nuevo mundo, lo cual significa que el universo está renovándose de manera continua, es el principio de la materia a la que se refería Lavoisier: la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma.

¿Cuál es el sol más cercano al nuestro?

El más cercano es Alpha Centauri a 5 años luz. Si tuviésemos que transformar estos años luz en kilómetros nos perderíamos con las cifras. Para hacernos una idea pondremos un ejemplo: suponiendo que desde Cádiz a Barcelona hubiera 1.000 Km e hiciésemos el viaje de una ciudad a la otra en un rayo luz, iríamos, volveríamos, una y otra vez, llegando a recorrer esta distancia hasta 150 veces en un solo segundo. Este ejemplo nos da una visión de las distancias abismales que existen en el universo ya que para llegar hasta Alpha Centauri, el sol más cercano, tardaríamos 5 años.

¿Será posible recorrer en un futuro estas inmensas distancias?

Los astrónomos intentan desentrañar algunos problemas que plantea la Física Cuántica. Ir al pasado o al futuro está dentro del enigma de los llamados “agujeros de gusano” conocidos también como puente de Einstein-Rosen. Se consideran “atajos” en el tejido del espacio-tiempo. Precisamente Einstein fue quien estableció un tope de velocidad en el universo, la velocidad de la luz, pero constantemente aparecen nuevos descubrimientos. La teoría dice lo siguiente, si una nave viajase utilizando estos “atajos” podría recorrer distancias intergalácticas de millones de kilómetros en un segundo.  Por el momento las hipótesis al respecto entran en el campo de la ciencia-ficción.

¿Qué son los agujeros negros?

Son lugares donde la materia es tan densa que genera un campo gravitatorio, de tal magnitud, que no permite a ninguna partícula material, incluida la luz, salir de ellos. Los grandes astrofísicos sostienen la tesis de que los “agujeros negros” terminarán absorbiendo las galaxias. Hace tiempo se creía que en nuestra galaxia había solamente uno en el centro, después se han descubierto varios diseminados de menor tamaño.

¿Qué son las “guarderías estelares”?

Hoy día, gracias al avance tecnológico, los astrónomos disponen de potentes telescopios para sus investigaciones con los que observan las lejanas nebulosas. Estudian cómo se forman los nuevos sistemas solares, nebulosas a las que han denominado “guarderías estelares” por la gran cantidad de soles en formación que allí se están generando.

¿Continúa viajando la sonda Voyager 2?

Después de más de 40 años de su lanzamiento y contra todo pronóstico, continúa inspeccionando los alrededores del sistema solar. Actualmente sigue enviando imágenes y parece ser que en los próximos años nos aportará descubrimientos inimaginables. La sonda Voyager 2 se envió al espacio el 20 de agosto de 1.977 desde Cabo Cañaveral, Florida, fue la primera en “visitar” los cuatro planetas exteriores: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Posteriormente pasó la órbita de Plutón (el cual dejó de ser un planeta hace más de una década), descubriendo que más allá había otros cuerpos celestes mayores, como Sedna. De allí en adelante se encontró con millones de objetos, donde comienza el cinturón de Kuiper.

 

Orbita De Pluton Y Cinturon De Kuiper

Orbita De Pluton Y Cinturon De Kuiper

 ¿Qué es el cinturón de Kuiper?

Es una parte del espacio que bordea el sistema solar y contiene los restos de la formación de dicho sistema. Su tamaño es inmenso. Este cinturón, además del sol y los planetas, está recogido en la nube de Oort, también llamada nube de Öpik-Oort, en honor a Ernst Öpik y Jan Oort. Esta nube esférica se encuentra en los límites de nuestro sistema solar.

“La idea de que estamos solos en el universo me parece completamente inverosímil y arrogante, teniendo en cuenta la cantidad de planetas y estrellas que sabemos que existen es muy poco probable que seamos la única forma de vida evolucionada”

“Recuerda mirar arriba hacia las estrellas y no abajo hacia tus pies. Trata de darle sentido a lo que ves y pregúntate sobre lo hermoso de la existencia del universo. Sé curioso”

Stephen Hawking

El fascinante origen del Universo (1ª parte)

¿Existen Los Universos Paralelos¿

¿Existen Los Universos Paralelos¿

Desde que era una niña de corta edad, largas trenzas y mirada ingenua, sentí una imperativa necesidad por conocer el origen de las cosas, incluido el misterio contenido en aquel cielo estrellado que atraía como un imán mi infantil mirada, fascinándome en las despejadas noches de verano hasta el punto de aturdir a los mayores con mis preguntas. La inocente, innata e insistente curiosidad, logró poner, involuntariamente, en un brete en más de una ocasión a mis progenitores. Como aquella, en la que de forma reiterativa demandaba una respuesta satisfactoria que, para aflicción mía, nunca llegó. Mi empeño por conocer quién era el padre de Dios, ya que Éste lo era de Jesucristo, resultaba a mis ojos de una simpleza aplastante, sin embargo, a mis padres tan inoportunas ocurrencias les provocó un enorme estupor y la consiguiente preocupación.

Aparto a un lado el recuerdo de tan lejanos tiempos, por los que me he dejado llevar, debido a la conversación mantenida con el profesor D. Manuel Briz Sánchez sobre un tema en el que está muy versado, el origen del cosmos. Me parece una oportunidad para sumergirnos en el misterioso mundo que nos rodea y del que la Humanidad forma parte, al margen de la complejidad que encierra y la imposibilidad de explicar en una lección, quizá ayude, a quienes nos interesa, a entender el significado del todo que representa el Universo.

¿Qué es el Universo?

Es el conjunto de todo lo que existe. Unas leyes y constantes físicas en las dimensiones de espacio-tiempo lo gobiernan. Si es finito o infinito en volumen y dimensión aun se desconoce en el campo científico. Permanece en continua y violenta actividad de expansión, desde el primitivo estallido del Big Bang.

¿Cómo se formó?

En un principio toda materia y energía estaban concentradas en un punto de densidad infinita. Los físicos teóricos sostienen que hace alrededor de unos 14.000 millones de años, por causas desconocidas, una gran bola de fuego cósmico estalló y dirigió su expansión en todas direcciones a una velocidad incluso superior a la de la luz. Las gigantescas esferas incandescentes fueron enfriándose y la materia formada por remolinos de hidrógeno ocupó el almacén cósmico creando las galaxias. El desarrollo de la Teoría de la Relatividad general de Albert Einstein, premio Nobel de Física en 1.921, ayudó a aclarar su formación. Posteriormente, en 1.965, los estudios y cálculos astronómicos llevados a cabo por los estadounidenses Arno Penzias y Robert Wilson, lo corroboraron. Consiguieron detectar una radiación uniforme y lejana impregnando el espacio, se trata realmente del “eco” del mismo Big Bang. A este hallazgo lo denominaron “microonda cósmica”. En reconocimiento a su trabajo recibieron el premio Nobel de Física en 1.978.

 “Los físicos teóricos sostienen que hace alrededor de unos 14.000 millones de años, por causas desconocidas, una gran bola de fuego cósmico estalló y dirigió su expansión en todas direcciones a una velocidad incluso superior a la de la luz”



¿Cuál ha sido su evolución?

Durante estos millones de años esta materia galáctica ha ido tomando forma y dando lugar a sistemas solares. Primero se formaron los soles o estrellas debido a la condensación provocada por inmensas nubes opacas que, principalmente, estaban compuestas de gas hidrógeno muy frio y de una pequeña parte de éste convertida en helio, el siguiente elemento más simple. La mezcla produjo un choque entre sí de los átomos del gas surgiendo una reacción química que aumentó la temperatura y entonces comenzaron a brillar. Así nacieron las primeras estrellas. El espacio interestelar está salpicado de grandes cúmulos o despojos cósmicos procedentes del estallido de grandes estrellas, a su vez, la materia almacenada es reutilizada en un proceso inacabable, formando nuevos planetas y estrellas.

¿Cómo son las galaxias?

De distintas formas, espirales, elípticas e irregulares. Son inmensos conjuntos de estrellas, polvo y gases. Hay billones de galaxias, a miles de años luz de distancia y cada una con millones de estrellas. Dentro de la galaxia llamada Vía Láctea se encuentra nuestro sistema solar, al que pertenece la Tierra. Tiene forma de espiral y unos brazos curvos donde se cobijan unos 400.000 mil millones de estrellas y grandes masas de nubes que giran alrededor de un núcleo denso. Nuestro Sol está situado en el brazo de Perseo y tarda en dar una vuelta alrededor del centro de la Vía Láctea 200 millones de años. Existen otras galaxias de mayor tamaño, por ejemplo, Andrómeda, también configurada en espiral y conocida como M31. Y las hay más pequeñas, las llamadas Nubes de Magallanes, que se comportan como satélites de La Vía Láctea.

¿Cuándo nació nuestro sistema solar?

Hace alrededor de 5.000 millones de años. Surgió de la violenta explosión de un antiguo sol mucho mayor que el nuestro.

¿Existen otras teorías después de la relatividad?

Si. Una idea nacida del italiano Gabriele Veneziano en 1.984 sentó la base para que pocos años después, Maldacena, formulara la Teoría de las Cuerdas, en 1.997. Esta teoría tiene como referencia a la de la relatividad pero solamente en cuanto a la explosión del Big Bang. Sostiene que el universo de algún modo esta cruzado por infinitos chorros de energía. Imaginemos unas larguísimas cuerdas, sin saber donde comienzan ni donde terminan, formadas por neutrones, electrones, taquiones, etc. En un momento dado la concentración energética en un punto de una cuerda es tal que provoca el Big Bang, produciéndose la teoría de la relatividad. A billones de kilómetros de distancia en otro punto de otra cuerda se forma otra bola de energía dando lugar a un nuevo Big Bang y así billones de veces.

Recientemente ha surgido una nueva teoría realizada por un grupo de científicos a la que han denominado “universos paralelos”. Como todas las teorías apela al imaginario, sugiere hojas de dimensiones infinitas, una debajo de otra de manera interminable. En cierto momento, en un plano de una de las hojas se desprendería una “gota de energía” que tocaría en otro plano a otra hoja, en ese roce se produciría una explosión de una magnitud tan colosal que provocaría un Big Bang gigantesco del que nacería un nuevo universo como el nuestro. De ahí el nombre de “Universos Paralelos”.

 

En un Universo tan complejo y al mismo tiempo tan fascinante sobrecoge pensar en nuestra insignificancia, somos como una brizna de arena en un descomunal desierto; quizá no estaría de más hacernos conscientes de ello y aceptarlo como una lección de humildad.

La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado y la imaginación circunda el mundo”-Albert Einstein

 

Big Bang

Big Bang

 

 

Historia de un ‘Skinhead’

 

 

Un día más en sus míseras vidas. Y otra noche más aguardando atenazados. Wolfgang, su madre y sus hermanos permanecían en silencio en sus camas paralizados por el amargo sabor del terror. El ruidoso arrastrar que hacían unos pies algo vacilantes al aproximarse, incrementado por la llave que intentaba encajar en la cerradura, hacía presagiar la tormenta que se avecinaba. La puerta se abrió y una ligera ventolera dispersó por los rincones de la humilde vivienda el pestilente y penetrante olor a alcohol. Un familiar vozarrón, atiplado y gangoso, vociferó desde el umbral. Wolfgang sintió cómo el menudo cuerpo de su hermano pequeño, apretujado contra él, temblaba de espanto. Una oleada de infinita ira le invadió, no tenía la fuerza suficiente para enfrentar la violencia de aquel brutal hombre que, como aquella noche, abusaba impunemente de su madre o de una de sus hermanas. Mañana, posiblemente, serían ellos los que se llevarían otra tunda que les volvería  a dejar molidos de verdugones, a lo que ya deberían estar acostumbrados. Y así durante años.

La patética vida de aquella familia era ignorada. Wolfgang ya no trataba de sofocar los gritos de dolor cuando era agredido por el fornido de su padre. No importaba, nadie quería escuchar los dramáticos lamentos provocados por la embriaguez de un progenitor que maltrataba a sus hijos y a quien se atreviera a enfrentársele. Las persianas de las ventanas cercanas se bajaban aun más. ¿Y el Estado qué hace? -se preguntaba el joven- ¿Por qué no nos protege?. Se presentó en el Departamento de Protección de Menores. Necesitaban pruebas. ¿Pruebas? ¿Acaso su cuerpo magullado y tatuado de hematomas no bastaba? Las lágrimas anegaron sus ojos. ¿Qué Estado era aquel que nada podía hacer para terminar con el suplicio que soportaban cada día?

Se refugió todavía más en su grupo de amigos. La sensación de pertenencia suplía el vacío paterno, le aportaba seguridad y una superioridad que excitaba su adrenalina. Abandonó los estudios y buscó un trabajo, después de todo lo que necesitaba era ganar un jornal.  Motte, antiguo miembro de las fuerzas de choque del Tercer Reich y padre de su amigo Dolf, les comprendía y les permitía reunirse en el búnker de su propiedad. Escuchaban música, bebían cerveza, se divertían. De las paredes del sótano colgaban cadenas de bicicletas, de motos, bates de béisbol, una gran bandera ilustrada con una esvástica y otros símbolos nazis. A cambio, escuchaban de vez en cuando las arengas del viejo Motte. Hablaba de los extranjeros, culpaba a los jays (turcos), a los negros o los refugiados de robarles el trabajo y debilitar la economía. Había que expulsarles y restituir el orden de las cosas. Alemania pertenecía a los alemanes. Era un auténtico republikaner, trabajaba con otro grupo, los ultraderechistas. Pretendían incorporarles en sus filas pero a ellos no les apetecía ser tan disciplinados y devotos, se conformaban con ser Oi-skins y darles algo de ‘marcha’ a los turcos.

Wolfgang decidió raparse la cabeza como los demás, se vistió con pantalón y cazadora negros a juego con sus ojos, entonces la manada comenzó a llamarle ‘Lobo Negro’. Una noche Andy y él fueron sorprendidos por varios turcos. Enzarzados en una desigual pelea le arrojaron al suelo, le metieron un pañuelo en la boca y le colocaron una navaja en la garganta. No veía a su amigo por ninguna parte, de pronto apareció con refuerzos, más cabezas rapadas desfilaron ante sus ojos presentando batalla. Los turcos, a los que habían declarado una guerra sin cuartel, huyeron.

Resentido todavía por la agresión su ánimo creció ante la siguiente batida. Necesitaban divertirse, alguna bronca, unos cadenazos y algún que otro navajazo. Provistos de aquellas herramientas más una botella de whisky y cantando una de sus canciones preferidas -‘Es un skin y un fascista, cabeza rapada y racista. No tiene moral ni corazón, odio y violencia son toda su razón. La guerra y la violencia son su bandera, y si eres su enemigo, no quedarás sin castigo’-, se lanzaron frenéticos a la búsqueda. De frente se acercaba un turco. Arremetió con un golpe de cadena que éste consiguió evitar. Insistió. Los demás se unieron, le derribaron. En el suelo, indefenso, el hombre sangraba. Wolfgang dijo –ya está bien, esto ya no es una broma-Fried y Jon le propinaron patadas hasta que dejó de quejarse. Había que hacer algo para obligarles a dejar su país -explicó Fried-. Andy quedó rezagado, sin participar, protestaba –me parece que nos hemos pasado, una persona es una persona-. Intentó protegerle, le recordaba a su hermano pequeño. Le advirtió que en la tribu debía callar. ¿Qué le pasaba? Sabía que era el único con un padre distinguido, un importante abogado, le quería y se preocupaba por él. Tenía suerte. Le envidiaba -manifestó Wolf-. Su amigo argumentó –Pero es socialista, sólo por eso soy de derechas-.

Un día se lo encontraron y le presentó. Les invitó a cenar en casa. Durante la cena escuchó atentamente a su hijo, éste leía un discurso extraído del libro ‘Mi lucha’ de Hitler, enseñanzas del viejo Motte. El desconcierto se apoderó de Wolf, poco antes Andy había expresado claramente su opinión: –Hitler, sólo pretendía impedir que aprendamos a pensar-. ¿Qué sentido tenía? El padre se mostró inquieto y les previno, ¿cómo podían creer aquella sarta de disparates, leer aquel libro como un mantra, y permitir que manipulasen sus mentes? Lo dejó claro, no era socialista si no miembro del Partido Social Demócrata. Le agradaba aquel hombre, las mismas delicadas facciones de su hijo, era amable, legal, y se podía hablar con él.

Un día, Wolfgang, pudo enfrentarse a su embrutecido padre poniendo punto y final a las interminables palizas. Su hermana se suicidó. Y su pobre madre confiaba en él. Le aconsejó estudiar, era inteligente y podía ser alguien. Entonces le enseñó el periódico. La noticia de un turco gravemente apaleado ocupaba la primera página. Otra portada posterior informó de su muerte. Se llamaba Özan Ugür. –Él se lo buscó- dirían los de la tribu. Limpiaron a fondo el búnker. Cuando la policía se presentó allí no encontró rastro que les incriminase. Motte ya disponía de un nuevo búnker. Se reunieron con el grupo de los ultras. Impresionaba verles, organizados y obedientes, saludando con el brazo muy erguido y pronunciando formalmente un rotundo ‘Hail Hitler’. El padre de Dolf llevó material del Holocausto y lo desparramó sobre la mesa, exclamó indignado, –Todo eso es pura invención. Mentiras. Los judíos lo inventaron para obtener pagos de reparación. Esa gente no se integraba-.

 

“Se reunieron con el grupo de los ultras. Impresionaba verles, organizados y obedientes, saludando con el brazo muy erguido y pronunciando formalmente un rotundo ‘Hail Hitler’.”

 

Andy vivía en el búnker, apenas se filtraba la luz a través de unos ventanucos, y soportaba todas las reuniones. Acabó enfermando. Wolf temió lo peor y decidió llamar al padre, para no levantar sospechas cargó con él y le llevó en un taxi hasta su casa como habían acordado. Tenía pulmonía. El médico, amigo de la familia, aseguró que aquel joven le había salvado la vida. Andy se recuperó y regresó junto a la manada, con la perspectiva de volver a vivir con su padre.

Scheuerer era otro antiguo nazi, amigo de Motte, disponía de una tienda donde había toda clase de material. Para celebrar el aniversario de la muerte de Rudolp Hess y rendirle homenaje se desplazaron cerca de su tumba. Le consideraban leal al régimen. Pronunciaron arengas y se atiborraron de bebida. Al finalizar se dirigieron a un albergue repleto de refugiados. Alguien arrojó un cóctel molotov al interior y las llamas prendieron con rapidez. La gente enloquecida y en pijama abrió las puertas e intentó salir al exterior. Los ultras les empujaban para hacerles entrar de nuevo. Una madre gritaba desesperada mirando hacia el piso superior. En aquellos momentos de confusión, gritos, sirenas acercándose, gente corriendo, Wolfgang logró atisbar una silueta que penetraba en el edificio y desaparecía entre las llamas. Pasó algún minuto sobrecogedor hasta que Andy apareció en una ventana llevando un bebé en los brazos. Los bomberos acercaron la escalera, bajaron al bebé y después a él. Wolf imaginó espantado los grandes titulares: ‘un skin arriesga la vida para salvar a un bebé refugiado’. Se sobresaltó. Si los demás le habían visto le matarían. Le buscó angustiado, oyó gemidos y se dirigió a la entrada del bosque, detrás de un árbol alcanzó a ver a otro skin con un bate en la mano a punto de caer sobre su amigo que yacía en el suelo ensangrentado. Un policía llegó y le redujo pero ya era demasiado tarde para Andy. Les detuvieron a todos.

Eligió como su abogado defensor al padre de Andy. Quería contar la verdad. -Tómate tu tiempo, cuando estés preparado lo haces- le dijo. -Y cuando salgas de aquí vienes a verme- añadió.

Tras los barrotes de hierro el agraciado rostro de su amigo parecía acompañarle y sus palabras se imponían a todas las arengas y discursos, resonando fuertemente en sus oídos: -¿Por qué somos tan salvajes y primitivos? Una persona es una persona

Andy era bueno. En último momento volvió a sus raíces y recuperó sus valores e hizo que un dicho judío adquiriese sentido: –Quien salva una vida, salva al mundo entero

*Estos hechos ocurrieron cerca de Stuttgart en agosto de 1.992. Relato basado en la vida de Wolfgang Schwarzer. El libro escrito bajo el seudónimo Marie Hagemann y titulado ‘Lobo Negro, Skin’. La escritora que investigó y entrevistó a Schwarzer mantuvo el anonimato por motivos obvios. Se publicó en 1.993.

 

‘Las Cabañuelas’. Tradiciones ancestrales

 

Muchas de las tradiciones antiguas se han perdido en el ocaso del tiempo, otras han perdurado a través de los poemas líricos de los bardos y solamente algunas se han conservado transmitiéndose de padres a hijos. En cualquier caso, las tradiciones definen la identidad de los pueblos así como las de los hombres que los habitan.  
D. Manuel Briz Sánchez, profesor, pertenece a ese privilegiado grupo de personas cuya memoria y práctica mantiene viva una de las tradiciones más ancestrales, quizá de las menos conocidas. Después de una ilustrativa y agradable conversación se puede dar respuesta a estas incógnitas:

¿Qué son Las Cabañuelas?

  • Es el método predictivo del tiempo desde la antigüedad más remota.

¿Cuál es su origen?

  • Surgió en Babilonia, en la ciudad de Ur, en una zona conocida como ‘la media luna fértil’, bañada por los ríos Tigris y Éufrates. Al ser una zona de aluvión y llana cuando venían las crecidas en primavera el agua se extendía inundando la región, dejándola preparada para la siembra. Las gentes vivían en casitas provistas de una terraza y en ellas había unas pequeñas torres a semejanza del zigurat, la torre mayor de la aldea. Era en las mini torres donde llevaban a cabo ofrendas a los dioses, como sacrificios de animales; en cambio a los difuntos les transportaban hasta la cúspide del zigurat porque creían que eran impuros y no podían ser enterrados ya que contaminarían la tierra, ni tampoco incinerados pues sería el aire el contaminado. Según sus creencias, los debían dejar a los cuervos para que les purificasen la carne. Después procedían a enterrar los restos en el foso de la misma torre que hacía las veces de osario. Los aldeanos que dormían en las terrazas y tenían por techo el nítido cielo observaron durante años las estrellas, llegando a distinguir hasta 6.000 (ahora solamente pueden apreciarse 1.000). A través de la observación y de los fenómenos atmosféricos que se alternaban en ciertos días del año (actualmente en agosto), se supone que llegaron a la conclusión del tiempo que iba a hacer el año siguiente. Fue así como comenzaron a sembrar los productos adecuados dependiendo de que éstos necesitasen más o menos agua.

 

 

Great Ziggurat Of Ur

Manuel Briz

Manuel Briz


¿Hay alguna referencia histórica de estos hechos?

  • Sin duda, dejaron constancia de ello en la escritura cuneiforme, inventada por los sumerios, propia de la mayor parte de los pueblos del antiguo oriente.

¿Cómo evolucionó o se llegó a expandir?

  • En aquella época Nabukadrezzar II invadió a tribus colindantes, hasta lo que hoy es Israel y Palestina. Como botín de guerra se llevaron prisioneros a cientos de judíos hasta la ciudad de Ur. Después de muchos años viviendo esclavizados por sus opresores, ocurrió un día que el rey Ciro tuvo unas revelaciones, para descifrarlas solicitó la ayuda de su astrólogo y al no convencerle le mandó decapitar. Entonces recurrió a un adivino israelita, quien supo darle una clara interpretación. El rey satisfecho y agradecido liberó a su pueblo. Los judíos que volvieron a Israel llevaban consigo el conocimiento de estas previsiones, las mismas que en los años de sometimiento habían aprendido. Pasaron los años y algunos grupos de judíos emigraron, dirigiéndose por el mar Mediterráneo hacia la península Ibérica. Entraron en Valencia donde una parte se asentó, otros se expandieron por el centro y el oeste. En la zona de Hervás compartieron sus conocimientos con los habitantes de la región.

¿Se sabe si se produjo algún conocimiento similar en alguna otra civilización del mundo?

  • Se sabe que en la época del descubrimiento de América los incas del Perú ya habían observado que cada 6 o 7 años surgían grandes masas de nubes que atravesaban los Andes, y cambiaban el clima durante esos años. Los españoles, como católicos, bautizaron a aquel fenómeno ‘El Niño’ en honor a que se producía en Navidad, y al otro fenómeno que le seguía de menor intensidad le llamaron ‘La Niña’. Los sacerdotes de los incas eran los depositarios de aquel conocimiento, el fenómeno llamado ‘El Niño’, dentro de los 18 meses del año pronosticaban el tiempo futuro dándolo a conocer a los habitantes, a cambio de ofrendas como sacrificios de animales. El nombre procede de los incas, uno de los meses se llamaba Caban, en la península Ibérica evolucionó a Cabanel. En el año 1.800 pasó a llamarse Las Cabañuelas.

Cabañuelas

Como dato curioso y para explicar estos fenómenos atmosféricos sólo hace falta recordar la historia bíblica del sueño que tuvo el Faraón de Egipto, éste soñó con siete vacas gordas y otras siete flacas que devoraban a las primeras y siete espigas gordas y otras siete espigas sin grano. José interpretó el sueño, habría siete años de cosechas abundantes y otros siete años de carencia.

¿Cómo adquirió usted este conocimiento?

  • Tenía 8 años. Estaba en casa con mi padre y mi abuelo, conversaban, entonces escuché decir que a mediados de febrero iba a nevar. Me llamó la atención, lo escribí en un papel y lo guardé en un cajón de la mesita. Transcurrieron los meses, un día de febrero mí madre levantó la persiana de la alcoba y me dijo: -Hijo, hoy no puedes ir al colegio porque ha nevado-. La noticia me hizo recordar aquella conversación, busqué el papel y al comprobar cómo coincidía el día de la nevada me quedé muy impresionado y pensé: -Pero qué listo es mi padre-. Desde ese momento mi curiosidad e interés por conocer Las Cabañuelas fue constante. Aprendí de mi padre, él me fue transmitiendo su conocimiento. Años después, estando ejerciendo de maestro en San Martín del Castañar, encontré a unos aldeanos que también tenían algunos conocimientos y juntos los compartimos. En un momento dado contacté con un experto en el tema, D. Manuel, del pueblo de Mora, (Toledo). Tenía formado un grupo de personas que dominaban y elaboraban el calendario de Las Cabañuelas en distintas regiones de España, entré a formar parte de dicho grupo, dispuse de un carné acreditativo, individual, a nivel nacional, y me convertí en el cabañuelista de la zona sur de Castilla y León. Las Cabañuelas se llevaban a cabo en agosto y D. Manuel (Mora) escribía cada año al finalizar el mes un libro con los pronósticos del año siguiente. Los beneficios recaudados se dedicaban a obras sociales.

  

¿Cuándo se elabora el Calendario de Las Cabañuelas?

  • En el mes de agosto. El día 1 representa a todo el año siguiente pero como es muy complicado se recurre mes a mes, entonces se comienza con el día 2 que corresponde al mes de enero, el día 3 a febrero y así sucesivamente, hasta llegar al día 13 que corresponde a diciembre. Hay años en los que estos 12 días son iguales.

¿Entonces cómo hacen para poder pronosticar con ciertas garantías de éxito?

  • En ese caso se recurre a las Cabañuelas Retorneras que empiezan al contrario, es decir, el día 14 corresponde a diciembre, el día 15 a noviembre y así sucesivamente, hasta llegar al día 25 que se corresponde a enero.

Para hacernos una idea de cómo se lleva a cabo tan complejo calendario D. Manuel nos pone un ejemplo:

  • Imaginemos que estamos en el día 2 de agosto, correspondiente a enero. Nos vamos de madrugada a un campo desde el que tengamos una visibilidad completa del nacimiento del sol, con las siguientes herramientas en nuestra mochila: unos prismáticos, el barómetro para medir la presión, el higrómetro que mide la humedad, una brújula, papel y encendedor. Una vez que sale el sol comprobamos si tiene cejo (anillo alrededor), unido a la dirección del viento (lo averiguamos con el papel y el encendedor) y las posibles nubecillas, nos podrán dar un pronóstico que dependerá, a la vez, de otros factores como la maraña (especie de nieblas en el horizonte de la salida del sol). Si el viento sopla solano será un mes de enero frío, seco y con alguna niebla. Estos detalles no son en absoluto determinantes, ya que hay fechas concretas en los meses del año que influyen para que el tiempo cambie. Aparte de lo que indiquen Las Cabañuelas.

Ejemplos de algún detalle y refranes:

  • Si enero es lluvioso julio será tormentoso.
  • En febrero sobre el día 25 ocurren los llamados fríos de la cabra o de la vieja. Según el refranero: Febrero, un día al sol y otro al humero.
  • Marzo es el mes de las nieblas, si éstas se dirigen hacia el sur, a los dos meses puede llover. La segunda parte del mes es ventosa. De ahí el refrán: marzo ventoso, abril lluvioso, hacen a mayo florido y hermoso.
  • En abril hay unos días siempre de muchos fríos. No hay abril que no sea vil, a la entrada al medio o al salir.
  • En mayo, sobre el día de San Isidro se suelen producir tormentas.
  • Si junio es nuboso, es de esperar un noviembre de frío y nieve.
  • En julio, el viento que haga por San Juan reinará durante varios meses.
  • En agosto, aparte de Las Cabañuelas, si el día 10 de San Lorenzo es húmedo el año siguiente será lluvioso.
  • Septiembre, ahí nos acogemos al refrán: año bellotero año nevero.
  • Octubre, el día 4 que es San Francisco suele aparecer la primera borrasca llamada otoñal, es el llamado cordonado de San Francisco. La luna llena de octubre siete lunas cubre, viene a explicar que durante los siete meses siguientes se producirá el mismo tiempo que hizo en los siete días que duró la luna llena.
  • Noviembre, el día 13, San Bricio, como haga ese día hará los días de Nochebuena y Navidad.
  • En diciembre, hay un período que es el de la Purísima, muy frío y de viento solano, aparte de que si hiela el 24 o 25 no lo hará en los mismos días de mayo y viceversa.

 

¿Qué tiempo se espera para estos próximos días?

  • En Nochebuena y Navidad, como el día de San Bricio, soleado, y su efecto se tiene que terminar el 26 o 27 cambiando el tiempo a borrascoso.

¿Hasta qué punto está afectando el cambio climático a estas predicciones?

  • Afecta muchísimo porque nos regimos por lo que vemos en la atmósfera. La contaminación está llena de pequeñas partículas de agua que se adhieren a los microscópicos corpúsculos y al ser arrastrados cientos de kilómetros de distancia son capaces de modificar la pluviosidad de la zona. Debido a estos cambios las previsiones se resienten bastante.
Agradeciendo a D. Manuel Briz Sánchez el tiempo que ha dedicado a compartir conmigo y ustedes, queridos lectores, la sabiduría de tan remota tradición, le emplazo para que nos deleite en un futuro próximo con otro tema de igual o mayor interés, invitación que gustosamente ha aceptado.

CABAÑUELAS 2017 2018

CABAÑUELAS 2017 2018

El trágico precio de la fama: ‘El Rey del Rock’n’roll’. Segunda etapa de su vida

El enorme potencial de Elvis no pasaría desapercibido para el astuto Coronel Tom Parker, quien aspiraba a convertirse en su nuevo mánager. Era un personaje algo sombrío, un ex embaucador de feria ascendido a promotor musical. Se dedicaba al productivo negocio de captar jóvenes talentos. El “coronel” había recibido el título honorario a través del gobernador de Louisiana, al colaborar en la recaudación de fondos políticos. Su verdadero nombre era Andreas Cornelius van Kuijk, inmigrante de los Países Bajos, nacido en 1.909.

Éste hábil oportunista logró convertirse en su nuevo agente durante la gira que gestionaba él mismo, y que estaba organizada por la Jamboree Attractions, propiedad de Hank Snow. A finales del año cerró un contrato con RCA por la astronómica cifra de 40.000$. El Coronel se quedó el 25% de las ganancias. El primer disco lanzado bajo la marca RCA catapultó al cantante a nivel nacional. ‘Heartbreak Hotel’ fue número uno en las listas de éxitos, vendió más de un millón de copias y le valió un disco de oro.

Convertido en una sensación de la noche a la mañana las televisiones rivalizaron disputándose su presencia. El Show de Milton Berle emitió en directo el espectáculo desde la plataforma de un portaviones. Realizó una magistral actuación. El público enloqueció, no así algún sector religioso y la prensa más conservadora que escandalizados por el erótico contoneo de cadera le tildaron de obsceno. Explicó que se movía al ritmo del rock, sin pretender ser grosero. El programa de Ed Sullivan evitó la polémica mostrándole de cintura para arriba, aunque provocó la indignación de sus fans. Recibió 50.000$, el mayor caché pagado a un artista.

Mientras su carrera musical despegaba como una exhalación iniciaba otra en la interpretación. El Coronel firmó un contrato de varios años con Paramount Pictures. Dio comienzo el rodaje de su primera película, Love Me Tender. En su ciudad natal, Tupelo, proclamaron el Día de Elvis Presley. Invitado por la Mississipi-Alabama and Dairy Show, donde con sólo diez años había ganado uno de los premios cantando Old Shep, dio dos conciertos. Cientos de adolescentes acudieron al evento y un centenar de guardias nacionales fueron movilizados para controlar la multitud. Donó sus honorarios a la ciudad. En 1.957 adquirió Graceland, una magnífica granja de la época de secesión de 200 Ha, para él y sus padres. El lejano y entrañable sueño de su infancia de proporcionar un buen hogar a sus progenitores se hizo realidad. Nunca olvidó sus raíces y jamás dejó de ser una persona cercana, cálida y generosa.

La oficina de Reclutamiento le requirió a filas destinándole a Fort Hook, Texas. En aquellos días su madre sufrió un paro cardíaco, los más cercanos lo atribuyeron al enorme sufrimiento provocado por las amenazas de muerte a su hijo. El joven quedó devastado. Poco después le destinaron a la República Federal Alemana. Al aterrizar en suelo alemán otra multitud de fans le recibió, para su sorpresa; allí se reunió con su padre y su abuela con los que vivió en una casa alquilada cerca de la base. Aprendió kárate y ascendió a sargento. En una fiesta conoció a Priscilla Anne Beaulieu, se sintió atraído de inmediato por aquella adolescente de aspecto menudo y delicado, con nariz respingona y preciosos ojos azules.

De regreso en Estados Unidos le esperaba una apretada agenda. El Coronel, en una incomprensible decisión, dilapidó la fantástica creatividad musical del cantante por unos films de éxito e interés bastante dudoso. Hizo un abuso despiadado de su protegido, llegando a quedarse el 50% de sus ganancias.

Priscilla viajó a Estados Unidos dos años después. El capitán Beaulieu acordó con Elvis que su hijastra viviría bajo la tutela de Vernon y Dee en Memphis. El rodaje de la película ‘Viva Las Vegas’ junto a la escultural Ann Margret, con la que vivió un sonado romance, le mantuvo alejado un tiempo. Elvis regresó al lado de Priscilla y le pidió matrimonio, en 1.967 celebraron la boda en la intimidad y al año siguiente nació su hija Lisa Marie.

Decepcionado de Hollywood regresó a su elemento, la música. Se reencontró con el público en un concierto conocido como ‘Especial del Regreso del 68’. Vestido con un traje de cuero negro se sentó entre los espectadores y les cantó directamente, estuvo brillante, más guapo que nunca y su voz sonaba maravillosa. Le siguieron otros conciertos, en el ‘Hotel Internacional de las Vegas’ cantó con un sentimiento tan arrollador que los críticos lo calificaron de ‘pura magia’. ‘El Astródomo de Houston’ rompió su propio récord, actuó de forma espectacular ante 44.540 personas. Sus canciones se mantenían las primeras de las listas de éxito durante semanas y alcanzaban cifras records de ventas como It’s Now or Never. Consiguió un disco doble de platino con Jailhouse Rock y He Touched Me le proporcionó su segundo Grammy. Cantaba rock, country, blues y unas preciosas baladas mezcla góspel que hacían las delicias del público.

En 1.970 se presentó de improviso en la Casa Blanca para ver al Presidente. Solicitó ser nombrado “agente federal plenipotenciario” en la Dirección de Drogas Peligrosas y Narcóticos. Le regaló al Presidente un Colt-45 de la II Guerra Mundial, actualmente se exhibe en la Fundación Richard Nixon.

Elvis llevaba una vida de vértigo, padecía insomnio y consumía pastillas para dormir. Al diagnóstico de glaucoma se añadió una nueva amenaza de muerte en la que tuvo que intervenir el FBI, vivía aterrorizado, acudía a los conciertos rodeado de fuertes medidas de seguridad y enfundado en trajes cada vez más estrambóticos. Las constantes giras y amoríos provocaron la ruptura de su matrimonio, el divorcio fue amistoso y compartieron la custodia de su hija.

“Elvis llevaba una vida de vértigo, padecía insomnio y consumía pastillas para dormir. Al diagnóstico de glaucoma se añadió una nueva amenaza de muerte en la que tuvo que intervenir el FBI, vivía aterrorizado”

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El declive del cantante fue progresivo, comenzó a coleccionar armas y a desarrollar un comportamiento extraño, estaba hinchado, abotargado y enfundado en los trajes de lentejuelas parecía una caricatura de sí mismo. Mostraba una imagen lamentable, dolorosa e inmerecida para un artista que acumulaba éxitos, trofeos, galardones, propiedades y cuya estrella brillaba en el paseo de la Fama de Hollywood. Y que, en un claro ejemplo de inagotable generosidad, había derrochado bastante de esas ganancias en regalos y donaciones. Mientras, el Coronel despilfarraba miles y miles de dólares apostando en los casinos.

Corría el mes de agosto de 1.977 en Graceland. La última novia del cantante, Ginger, le encontró desvanecido sobre el suelo del baño, la pequeña Lisa Marie se encontraba en la casa. Al ‘rey del rock’ le dejó de latir el corazón. Más de 75.000 personas conmocionadas desfilaron por Graceland en una impresionante y emotiva despedida, al tiempo que el mundo de la música se vestía de luto llorando su pérdida. Vernon, su padre, quien permaneció siempre a su lado falleció dos años más tarde, dijeron que de la pena también se le rompió el corazón.

Al encontrar en el organismo del cantante un elevado número de fármacos legales se abrió una investigación. En 1.980 se acusó en los tribunales a su médico personal el dr. Nichopoulos de excederse recetando medicación a varios pacientes, entre ellos a Jerry Lee Lewis y al propio Elvis. A éste último, sólo en el año 1.977, le recetó miles de dosis de estimulantes, tranquilizantes, antidepresivos o pastillas para adelgazar. El fiscal preparó la acusación de asesinato pero al no ponerse de acuerdo los médicos sobre la causa de la muerte no se presentaron los cargos. El médico fue inhabilitado y a día de hoy sigue la duda sobre el papel que jugó en el declive y la trágica muerte de Elvis Presley.

En 1.970 la Cámara de Comercio Jùnior de los Estados Unidos le había otorgado un prestigioso premio como a uno de los ‘Diez Jóvenes Más Sobresalientes’ de la nación. En su discurso dijo:

“Cuando era niño, señoras y señores, yo era un soñador. Leía cómics, y yo era el héroe del cómic. Veía películas, y yo era el héroe en la película. Así que todos mis sueños se han hecho realidad un centenar de veces…Aprendí muy pronto que ‘Sin una canción, el día no tendría fin; sin una canción, un hombre no tiene un amigo; sin una canción, el camino nunca se curva; sin una canción.’ Así que sigo cantando una canción. Buenas noches. Gracias”

 

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*El intrépido ídolo irrumpió en el Olimpo de los Dioses para quedarse y convertirse eternamente en un mito, el ‘Rey del Rock’n’roll *

 

El trágico precio de la fama: ‘El Rey del Rock’n’roll’

 

 

 

 Primera etapa de su vida. 
En la madrugada del 8 de enero de 1.935 , en Tupelo, al norte de Mississippi, una joven llamada Gladys Smith trajo al mundo a sus hijos gemelos. El acontecimiento tuvo lugar en una de las dos estancias del hogar familiar, una humilde cabaña de madera construida por su esposo Vernon Presley, pero el alumbramiento que habría colmado de dicha la vida del joven matrimonio se vio truncado por la presencia del cruel destino , ¿o tal vez fue el caprichoso azar?. Como quiera que fuese el primero de los gemelos en nacer Jesse Garon no pudo sobrevivir al parto y quizá en aquel momento decidiera regalar a su hermano, nacía media hora después, la porción de talento que le correspondía, contribuyendo con ello a que con posterioridad Elvis Aaron Presley se convirtiera en uno de los más extraordinarios cantantes y de mayor éxito que ha conocido el mundo de la música.

 

Nacido en el seno de una familia unida y larga por ambas partes, cuyos antepasados habían echado raíces en el sur siglos antes, como William Mansell (1.795-1.842) que fue uno de los colonos del oeste de Tennessee y Paloma Blanca Diurna (1.800-1.835) miembro de la tribu cherokee, quien añadió sangre india al extenso árbol genealógico de una familia donde el pequeño Elvis se sentía seguro y querido. Su infancia transcurrió feliz a pesar de la pobreza que les rodeaba ya que vivían tan solo un peldaño por encima del nivel de subsistencia, pero los valores que le inculcaron arraigaron profundamente en él y trató siempre de vivir conforme a ellos. Creció gestando una brillante semejanza con los diferentes sonidos escuchando la radio junto a sus padres, ensimismado con la dulzona voz de los crooners y a la vez participando del fervor generalizado por el canto del Evangelio, góspel, en la iglesia adonde asistían con regularidad. También la influencia de los blues fue inevitable viviendo tan cerca de Shakerag, un barrio afroamericano.

Elvis con sus padres

Elvis con sus padres

 

Aquel muchachito de apenas diez años, que ganó uno de los premios presentándose a un concurso de talentos, vestido de vaquero y cantando con sorprendente sensibilidad una emotiva canción country que hablaba de un muchacho y su perro, ‘Old Shep’ de Red Foley, demostró sencillamente que amaba la música y se nutria de ella. En el siguiente cumpleaños recibió como

regalo de sus padres una modesta guitarra, él esperaba una bicicleta aunque a su madre le pareció una afición peligrosa y prefirió que Vester, uno de los tíos de Elvis, le diese lecciones básicas de guitarra. El joven aprendió a tocarla, a mezclar tradiciones y sabiduría, tanto la música blanca como la negra se unían en sus incipientes pasos hacia el Olimpo de las estrellas.

La falta de sustento empujó una madrugada a la familia Presley a liar sus bártulos en una camioneta y mudarse a la ciudad de Memphis, Tennessee, en busca de mejores oportunidades. Bajo la protección de un programa financiado por el Gobierno recibieron alojamiento en un apartamento de Lauderdale Heights. Vernon comenzó a trabajar en la United Paint Company y Gladys cosía cortinas. Era 1.948. Mientras tanto Elvis estudiaba secundaria en el instituto Hume, al parecer no prestaba demasiada atención a las clases, prefería pasar su adolescencia recorriendo los 3 kilómetros de largo de la calle de Beale Street, desde el Mississipi hasta East Street. Era un lugar popular desde 1.860 cuando se practicaba el deleznable comercio de esclavos, punto de encuentro de músicos negros, convertido más tarde en lugar emblemático lleno de clubes, tiendas y restaurantes. El joven tímido que a la vez derrochaba energía con un ímpetu arrollador y que iba siempre acompañado de su guitarra, como si fuesen solamente uno, disfrutaba bastante de su tiempo empapándose de la cultura y de la música que emanaba de aquel mágico rincón de la ciudad. También jugaba al fútbol y contribuía a aumentar los ingresos familiares trabajando media jornada los fines de semana.

En abril de 1.953 fue el primer miembro de su familia en graduarse en secundaria. Con motivo del acto se celebró el festival de Humes de jóvenes talentos. Elvis participó con su aspecto natural, modesto, de modales inconfundibles en los caballeros sureños, vestido con sus ropas de alegres colores, el pelo engominado echado hacia atrás formando un tupé, el rostro marcado por delicadas facciones y la mirada profunda de sus ojos. Supo ofrecer un espectacular recital en el que su alma vibró con cada canción. Transmitió todo su magnetismo sensual a un público emocionado, tan entregado que le dedicó una atronadora, larga e inolvidable ovación. Acababa de nacer una estrella, aunque todavía le quedaba camino por recorrer.

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“aspecto natural, modesto, de modales inconfundibles en los caballeros sureños, vestido con sus ropas de alegres colores, el pelo engominado echado hacia atrás formando un tupé, el rostro marcado por delicadas facciones y la mirada profunda de sus ojos”

 

Una vez terminados los estudios de secundaria buscó trabajo, se empleó como camionero de Crown Electric y siguió estudiando de noche para ser electricista. Ese mismo verano decidió hacer un regalo especial a su madre por el cumpleaños. Algunas discográficas ofrecían sus servicios al público para disfrute privado o hacer regalos personales. Convencido de la peculiaridad de su voz, se presentó en los estudios Sun Records para grabar una maqueta con dos canciones ‘My Happiness’ y ‘That’s Were Your Heartaches Begin’. Pagó 4 dólares por grabar su propio disco. Marion Keisker, colaboradora del fundador y productor Sam Phillips, quedó profundamente impresionada al escucharle. La noticia no tardó en llegar hasta el productor que más tarde le ofrecería un contrato. Los músicos del estudio Scotty Moore y Bill Black, guitarrista y contrabajista respectivamente, comenzaron a trabajar con Elvis en la creación de su primer single, un sencillo.

Una vez terminado se lanzó en septiembre de 1.954, ‘That’s All Right’ resultó un rotundo éxito. Hasta el momento no se había escuchado nada igual. La voz de un hombre blanco que sonaba como la de un hombre negro. La respuesta del público fue arrolladora y aquella misma noche asistió a su primera entrevista. La canción original había sido escrita y grabada por Arthur Crudup, cantante negro de blues, canción que Elvis transformó en rock. Posteriormente intentó pagarle a Crudup los derechos de autor aunque éste declinó amablemente el ofrecimiento.

Siguió combinando el trabajo de transportista con el inicio de giras junto a Bill y Scotty. Logró actuar en el Grand Ole Opry de Nashville, lo cual no dejaba de ser un reto. En aquella ocasión la actuación no fue bien acogida. Le causó un enorme disgusto que ensombreció su ánimo cuando el director le dijo que continuara conduciendo camiones. Craso error. Entonces, con una incólume confianza en sí mismo, se centró en actuar en el principal competidor el Louisiana Hayride que ofrecía música country en vivo. Nunca dejó de perseverar en la búsqueda hasta encontrar un estilo propio. Era un artista genuino, innovador, con un carisma capaz de levantar pasiones en sus fans. Tenía 19 años, se le conocía como Hillbilly Cat y como ningún otro artista le podía seguir, él cerraba siempre el espectáculo. Y después, por ser pionero en el estilo rock, sería bautizado con el sobrenombre de‘El Rey del Rock’n’roll’.

Historias y leyendas charras

Miniatura medieval. (F.I.)

 María “La Brava”
Zambullida en el tumultuoso apogeo de la Edad Media, allá por el año 1.454, la capital charra hechizaba a cuantos viajeros se acercaban a ella. Las torres catedralicias se erguían solemnes sobre la cresta de la atalaya. Imperturbables en el tiempo exhibían orgullosas la belleza de su arquitectura y atrevidas bañábanse coquetas en las orillas del río Tormes, quien a su paso por el lugar realzaba, en días soleados, el esplendor que irradiaban en el espejo de sus aguas.

 

Catedral Vieja Torre del Gallo

En aquella época, la piedra dorada de las canteras de Villamayor, materia prima de la Catedral dedicada a Santa María de la Sede o Catedral Vieja, reflejaba el poder que sustentaba la tierra charra, enseñando el rostro más benévolo y hermoso de una ciudad en la que subyacían las pendencias enquistadas de algunas de sus más ilustres familias.

Encontrábase el majestuoso templo episcopal a escasa distancia de la plaza del Corrillo de la Hierba, territorio considerado como “la tierra de nadie” porque ningún habitante atreviáse a traspasar la línea que dividía el concejo en dos bandos.

 


Las contiendas permanentes de los miembros de la alta nobleza tenían aterrorizados a los lugareños, mercaderes, artesanos, labriegos o criados, vivían todos abrumados bajo el yugo de las querellas enfrentadas entre sus señores. En sus ansias por hacerse con la hegemonía de los concejos, la acumulación de propiedades, títulos nobiliarios, poder y privilegios manteníanse estos aristócratas con las espadas bien dispuestas y afiladas. Arracimándose junto a las más importantes iglesias levantaron sus palacios y solariegas viviendas familias de renombrado linaje, Maldonado, Nieto, Enríquez, Monroy, Manzano, Arias, Acebedo, Solís, Gil y Lozano.

En la placita de la iglesia de Santo Tomé de los Caballeros, la actual Plaza de los Bandos, la propiedad de Don Enrique Enríquez de Sevilla, bisnieto del infante Don Enrique, y de su esposa Doña María Rodríguez de Monroy nacida en el palacio de las Dos Torres en Plasencia, hija de Hernán Pérez de Monroy y de Isabel de Almaraz, mostraba en la entrada un amplio portalón enmarcado en un arco de medio punto y sobre el balcón un decorado escudo heráldico con los apellidos de Maldonado, Enríquez y Monroy. Disfrutaban de señorío desde 1.442 en Villalba de los Llanos y del mayorazgo otorgado por el rey Juan II de Castilla en 1.454. Desafortunadamente quedose viuda Doña María todavía joven al cargo de sus cuatro hijos, Pedro, Luis, María y Aldonza, por quienes profesaba un profundo amor.

Los alrededores de la iglesia de San Benito, en la actual calle de la Compañía, acogían a las señoriales casas de otros insignes caballeros, ocupando la familia Manzano el lugar más relevante. Las desavenencias de ambos bandos dieron lugar a que aconteciera uno de los sucesos más trágicos y sangrientos de la historia de la ciudad de Salamanca.

Un funesto día de 1.465 sobrevino la tragedia tras competir en un inocente juego de pelota los hermanos Manzano frente a Don Pedro Enríquez y alzarse éste con la victoria. Don Gómez dejándose arrastrar por la envidia y el rencor le increpó encolerizado. Enzarzándose en una frenética lucha los hermanos ayudados por uno de sus criados dieron muerte al joven Don Pedro. Advirtiéndoles el sirviente de las futuras represalias del mayor de los Enríquez, tenido por audaz y valiente, idearon un maquiavélico plan. Mandáronle llamar con engaños, con la intención de sorprenderle emboscáronle en una callejuela con las espadas desenvainadas y abalanzándose inesperadamente sobre él arrebatáronle la vida sin más.

En la plazuela de San Benito la familia Manzano, al conocer los hechos, enviaron apresuradamente a sus hijos Gómez y Alonso hacia tierras portuguesas, haciéndoles acompañar por algunos de sus más leales vasallos hasta que se calmasen los ánimos.

Casa de María La Brava

 

En la placita de Santo Tomé se escuchó el estallido de una intensa algarada. La espantosa noticia desató la ira y el llanto de los temerosos y agitados moradores de aquel bando. Los cuerpos de los amados hijos de Doña María yacían sin vida delante de sus incrédulos ojos.



De inmediato quiso salir en busca de los asesinos más la conmocionada familia le suplicó que preparase las exequias de los jóvenes, a cuyos requerimientos ordenó enterrarlos en la iglesia de Santo Tomé. Mandó a su capataz enjaezar los caballos y reunir una cuadrilla de jinetes experimentados, partieron hacia su señorío en Villalba de los Llanos difundiendo entre los habitantes que se retiraba a llorar la irreparable pérdida. Confiaba en su capataz, era un hombre leal, valiente, aguerrido, un franco descendiente de los repobladores de los tiempos de Raimundo de Borgoña, quien adelantándose en solitario fue en busca del rastro dejado por los Manzano, adentrándose para ello en Portugal.

Regresó al cabo de los días con noticias fiables y el intrépido grupo emprendió viaje. Capitaneados con determinación por Doña María, vestida con ligera armadura y portando sobre el cinto del costado la espada de su hijo mayor, heredada de su padre, cabalgaron por rugosos y polvorientos caminos vecinales, a fin de no ser detectados por los espías de sus adversarios. Hallábanse Gómez y Alonso en una posada de la villa de Viseu, viviendo con relajo despilfarrando los reales, dedicados a la buena vida y mujeres, protegidos por asalariados caballeros. Advertida Doña María, organizó con sus veinte hombres el asalto, unos vigilarían las salidas evitando que alguno de ellos escapase y los otros derribarían los portones de la posada. Esperaron a la anochecida, acercándose sigilosos procedieron según lo habían acordado. Doña María luchó valientemente durante la contienda.

Viéndose los hermanos sorprendidos quedaron aterrados al comprobar quien comandaba el grupo. Echáronse al suelo lloriqueando a sus pies, suplicando clemencia, un gesto cobarde que no tuvo eco en el corazón devastado de aquella madre. Parece ser que ella misma les dio muerte con la espada de su hijo y esposo, después ordenó que les decapitasen, pues les consideraba mucho peor que si fueran animales, y ensartaran sus cabezas en una pica. Regresaron a Salamanca galopando sin apenas descanso. Llegaron a la plaza de Santo Tomé. Doña María agradeció con un gesto el esfuerzo del agotado caballo, desmontó, cogió las picas y dirigiéndose a la iglesia caminó hasta el lugar donde descansaban sus hijos, arrojó las cabezas de los Manzano sobre sus tumbas diciendo: “Hijos míos, he aquí a vuestros asesinos, descansad ahora en paz”.

Lejos de apaciguarse los impetuosos ánimos tras el terrible acontecimiento recrudeciéronse los odios enconados y durante varios años continuaron las luchas entre los dos bandos. Doña María Rodríguez de Monroy protagonizó una gesta memorable a los ojos de los habitantes de la ciudad y alrededores al vengar el asesinato de sus hijos. El suceso dejó impreso en la mente y en los corazones de los lugareños la sensación de habérseles hecho justicia, quienes la ensalzaron y admiraron por su extremado coraje, transmitiéndose la historia de padres a hijos. Doña María pasó a ser conocida con el sobrenombre de “María La Brava”. Murió pocos años después, siendo enterrada en la iglesia de su señorío en Villalba de los Llanos junto a su esposo.

En aquel inagotable conflicto que enfrentaba el deseo insaciable de unos y otros, medió fray Juan de Sahagún, consiguiendo en 1.474 la firma de la paz por ambos bandos en la Casa de la Concordia, sita en la calle de San Pablo donde un rótulo en latín aún se puede leer: “Ira odium generat, concordia nutrit amoren”. “La ira engendra el odio, la concordia alimenta el amor”.

El arte surgido del dolor (2ª parte)

 La pintora mejicana que se creó a sí misma
El accidente sufrido provocó un inesperado y rotundo giro en la vida de Frida. De repente quedó despojada de la abundancia de proyectos de futuro. Inicialmente se apoderó de ella un desesperado sentimiento de aislamiento. -“No estoy enferma, estoy rota”- solía decir. El dolor era desgarrador pero reaccionó con un frenético amor al presente, se volvió impetuosa y empezó a pintar con determinación. Un año después, en 1.926, concluía el cuadro titulado: Autorretrato con traje de terciopelo.

Necesitaba una opinión experta y tomó una decisión. Cogió alguna de sus pinturas y se plantó delante de Diego Rivera, en el Ministerio de Educación, donde estaba pintando un fresco. Le preguntó a bocajarro. -¿Puedo enseñarte mis pinturas?-. Ante la respuesta afirmativa del sorprendido artista, ella le dijo entre otras cosas -Sólo quiero que me digas si merece la pena que me dedique a pintar-. Diego se quedó atónito al contemplar los lienzos. Días después la visitó en Coyoacán para ver el resto de su trabajo. Ya estaba separado de Lupe. Entonces dio comienzo la relación amorosa con el pintor revolucionario, secretario general del Partido Comunista de México, hasta que la pidió en matrimonio y ella aceptó, celebrándose la boda el 21 de agosto de 1.929.

La fama de Diego Rivera era internacional. Recibió ofertas irrechazables de capitalistas como Rockefeller o Ford. Fueron a San Francisco, donde estuvieron viviendo varios meses entre los “gringos” mientras pintaba el mural, después a Detroit. En el Museo de Arte Moderno de Nueva York se expusieron sus obras, el acontecimiento generó gran expectación y obtuvo un rotundo éxito. Frida recibió un telegrama diciendo que su madre estaba grave. Angustiada inició un largo viaje en tren a Coyoacán en compañía de su amiga Lucienne Bloch.

 

Frida y Diego Rivera

 

Aunque se resistía a regresar terminó reuniéndose con su marido en Nueva York. En esta ciudad encontró un ambiente más favorable, más abierto. Eran famosos, la alta sociedad neoyorquina se disputaba su presencia invitándoles continuamente a eventos y recepciones. El atractivo de Frida no pasó desapercibido. Llamaban la atención sus ojos profundos, expresivos, los adornos precolombinos, las galas de nativa tehuana de alegres colores e impresionantes estampados, todo ello acrecentaba el interés de célebres fotógrafos. Diego Rivera tenía una pasión, la pintura, y una debilidad, las mujeres. Frida se enfrentaba a sus continuas veleidades. Entretanto regresaron a México y se instalaron en su nueva vivienda.

Sufrió otro aborto, la pelvis montada pieza a pieza tras el trágico accidente no podía albergar ningún embarazo. Su hermana Cristina y sus dos sobrinos se trasladaron a su casa para cuidarla. Un día aciago descubrió con horror la aventura que Diego mantenía con su hermana más querida. El dolor de la traición le resultó tan insoportable que se marchó a un apartamento sola. Después viajó a Nueva York donde recibió ofertas para exponer su obra. En una recepción conoció al escultor japonés Isamu Noguchi, un hombre extremadamente atractivo. Más tarde la acompañó hasta la casa azul de Coyoacán, pero apareció Diego pistola en mano obligándole a marcharse e intentando reconciliarse con su mujer. Los dedos gangrenados de un pie la obligaron a pasar, una vez más, por el quirófano. Durante la convalecencia pintó una de sus obras más emblemáticas, el árbol genealógico titulado, Mis abuelos, mis padres y yo.

León Trotski

Trotsky huyó de Rusia con su esposa amenazado de muerte por Stalin. El presidente Cárdenas les concedió asilo político y los Rivera les ofrecieron alojamiento. El maduro revolucionario cayó rendido ante la belleza apasionada de la mexicana, viviendo un breve romance. Semanas después el matrimonio ruso se trasladó de lugar para evitar ser desprestigiado ante los suyos. Entre 1.938-1.939, Frida pintó más cuadros que nunca, sus temas eran, el amor, el dolor y la muerte, como los de Leonora Carrington, Eileen Agar y otras pintoras surrealistas. El actor Edward G. Robinson visitó el estudio de Rivera, impresionado por las pinturas de Frida compró cuatro cuadros, pagando diez mil dólares por cada uno, ante la perplejidad de su autora.

En Nueva York se celebró una exposición de las obras de Frida. Tuvo un enorme éxito. También en la exposición de París alcanzó un excepcional reconocimiento. Pintores de la talla de Ernst o Miró contemplaron embelesados las pinceladas geniales de sus cuadros. Kandinsky se sintió profundamente conmovido. Picasso la elogió públicamente. En una carta le diría a su amigo Rivera -Ni Derain, ni tú, ni yo somos capaces de pintar una cabeza como lo hace Frida Khalo-. El prestigioso Museo del Louvre compró uno de sus autorretratos, El marco. En aquel escenario, una terrible noticia la dejó impactada. Gran Bretaña y Francia reconocían el régimen fascista de Francisco Franco. -¿Cómo es posible?-se preguntó. Ahora en la vieja Europa gozan de reconocimiento internacional nada menos que tres peligrosos dictadores fascistas, Hitler, Mussolini y Franco-.

Regresó feliz a Nueva York, desde allí retornó definitivamente a Coyoacán. A Trotsky le asesinó Ramón Mercader por la espalda con un piolet. De origen catalán estaba al servicio de Stalin y actuó en solitario. Frida fue detenida unos días por el hecho de haberle conocido en París. Este episodio le provocó una fuerte depresión y a consecuencia de ello padeció intensos dolores de espalda. Pretendían operarla nuevamente. Al enterarse Diego la mandó a buscar para que el doctor Eloesser la tratara, con medicamentos logró mejorar. El 8 de diciembre de 1.940 Diego y Frida se volvieron a casar. Un año después su padre falleció. El alma de Frida se resquebrajó sintiendo el mayor dolor de su vida. Con un inmenso vacío en el corazón le llegó una oferta para dar clases en la Escuela de Pintura y Escultura. No era académica pero enseñó a sus alumnos algo esencial, a despertar sus sentidos percibiendo los colores, la naturaleza, los animales, a seguir su instinto. Un grupo reducido de alumnos llamados “Los Fridos” se convirtieron en famosos pintores.

 

“No era académica pero enseñó a sus alumnos algo esencial, a despertar sus sentidos percibiendo los colores, la naturaleza, los animales, a seguir su instinto. Un grupo reducido de alumnos llamados “Los Fridos” se convirtieron en famosos pintores.”

En los últimos años de su vida estuvo sometida a infinidad de operaciones, en 1.950 le practicaron varias en la columna vertebral. Probó corsés de acero, de yeso y padeció la amputación de la pierna enferma que la condenó permanentemente a una silla de ruedas. En 1.951 pintó un retrato en recuerdo de su padre. Debido a una bronconeumonía Frida Khalo murió en 1.954, después de asistir días antes a una manifestación por Guatemala. En 1.984 su obra se declaró Patrimonio Nacional.

Una de sus habituales frases era, “Nunca he pintado sueños, he pintado siempre mi realidad”

Fuentes consultas. Biografía de Hayden Herrera. Lectura de Linde Salber. La película dirigida por Julie Taymor inspirada en su vida obtuvo seis nominaciones a los Oscar del año 2.002.

El arte surgido del dolor (1ª parte)

 

El arte surgido del dolor (1ª parte)

La pintora mejicana que se creó a sí misma
Los ágiles dedos se deslizaban por las teclas del piano y una melodía sugestiva, delicada, vibraba llenando los espacios de la casa pintada de azul, allá en Coyoacán, México. Guillermo Khalo se relajaba al final de cada jornada tocando sus partituras musicales favoritas antes de sentarse a la mesa para cenar. Era un hombre sensible a la vez que tenaz. De origen germano-húngaro, Wilhelm Khalo, emigró a México después de fallecer su madre. Transformó su nombre alemán en el de Guillermo. Contrajo matrimonio, tuvo dos hijas y perdió a su esposa en el segundo parto. Después conoció a Matilde Calderón, ferviente católica de ascendencia india y española, con la que se casó. Tuvieron cuatro hijas, siendo la tercera Magdalena Carmen Frida Khalo Calderón, nacida el 6 de julio de 1.907.

En 1.910-1.911 la vida burguesa de los Khalo se vio seriamente afectada a consecuencia de la Revolución Mexicana. Con el tiempo Frida guiada por la reverencia que le inspiraba el levantamiento de los legendarios Emiliano Zapata y Pancho Villa, iniciada el 7 de julio de 1.910, declararía ésta fecha como la de su nacimiento.

 

Frida con sus hermanas

Creció alegremente bajo la amorosa protección de sus hermanas mayores hasta que un día, cuando iba a cumplir seis años, enfermó de poliomielitis. Los esmerados cuidados se intensificaron. Le recomendaron hacer mucho ejercicio. Guillermo le compró una bicicleta y la instó a practicar otros deportes para fortalecerse. Lograron que volviese a caminar pero no pudieron evitar que una pierna fuese más delgada que la otra, ni que la ignorancia alentara a otros niños a aguijonearla con despiadadas burlas al verla pasar: ‘Frida, pata de palo, Frida, pata de palo’.


Se volvió más introvertida. En sus momentos de soledad echaba vaho sobre la vidriera de la ventana y dibujaba una puerta que imaginariamente atravesaba, encontrándose con una réplica de sí misma, aparecía otra Frida más animosa, valiente y alegre, que la comprendía y consolaba. La dedicación, persistencia y ternura de su padre contribuyeron a dotarla de la confianza necesaria. Cuando visitaban los parques se dedicaba a coger insectos o plantas exóticas cercanas a la orilla del río para observarlos en el microscopio de su casa, mientras, Guillermo pintaba sus acuarelas. La curiosidad dirigía sus pasos al estudio fotográfico de su padre donde pasaba horas junto a él. Fascinada por aquel arte aprendió a manejar los pinceles, la cámara, a revelar fotografías e incluso le ayudaba a retocarlas. Sin saberlo sentaba la base para el futuro desarrollo de la artista que llevaba en su interior.

Un ambicioso proyecto educativo comenzó a llevarse a cabo con la llegada de Vasconcelos al gobierno. Frida ya era una adolescente de espíritu inquieto que había desarrollado una belleza singular y se alejaba del patrón que su madre mantenía, comportarse en público de forma recatada, asistir a los oficios, confesarse y realizar trabajos manuales en grupo. Otras madres burguesas comentaban cuando pasaba pedaleando en su bicicleta: ¡Ahí va esa niña fea! Ella tenía otras aspiraciones, simpatizaba con las teorías marxistas y quería estudiar medicina. Su padre la matriculó en la Escuela Nacional Preparatoria. Aprobó un exigente examen y pasó a ser una de las 35 chicas entre los 2.000 muchachos que asistían a la Preparatoria. Formó parte de un grupo de jóvenes revoltosos e irreverentes que se liberaban de toda autoridad, llamados Los “cachuchas” debido a las gorras que usaban. Los profesores que ellos consideraban incompetentes en sus materias se convirtieron en sus víctimas preferidas. Alejandro Gómez Arias lideraba el grupo, se trataba de un joven brillante de aspecto seductor que se hizo novio de Frida.

El famoso pintor mexicano Diego Rivera iba a pintar un mural en la pared del auditorio de su escuela junto a Orozco y Siqueiros, que titularían La creación, encargado por el ministro Vasconcelos. La expectación era máxima.

“El famoso pintor mexicano Diego Rivera iba a pintar un mural en la pared del auditorio de su escuela junto a Orozco y Siqueiros, que titularían La creación,”

Una compañera de Frida cuando vio aparecer a Rivera, un hombre de una altura considerable, de excesiva corpulencia, calzando sus enormes pies en unos gruesos zapatones, vestido con una ropa deslucida, asomando bajo el sombrero texano de anchas alas unos ojos saltones, colgando del raído pantalón una pistola y unas cartucheras, llegó a exclamar entre una mezcla de asombro y decepción: ¿Ese es Diego Rivera? Puede que sea el mejor pintor mexicano pero es un panzón sucio y feísimo. En cambio Frida le pidió permiso para estar presente mientras pintaba el mural. Permaneció sentada durante horas observando el trazo de sus pinceles bajo la atenta y desconfiada mirada de Lupe, la segunda mujer del artista.

“La creación” por Diego Rivera

 

 

 


El 17 de septiembre de 1.925 era un día desapacible, lluvioso. Alejandro y Frida viajaban en un autobús conducido temerariamente por un hombre joven, los pasajeros enojados le recriminaron pero ya era demasiado tarde para evitarlo, aterrados vieron cómo un tranvía se abalanzaba sobre el vehículo derribándolo y haciéndolo volcar sobre sí mismo. El brutal impacto lanzó a Alejandro debajo del tranvía, saliendo milagrosamente ileso. Una barra de metal que hacía de pasamanos se desprendió y se incrustó como una espada en la pelvis de Frida produciéndole múltiples lesiones. Alguien con deseos de ayudar la cogió en brazos y la depositó en la barra de un café cercano, apoyó con fuerza sobre el vientre y tiró de la barra, la sirena de la ambulancia quedó amortiguada por el pavoroso grito que brotó de la garganta de la joven.

Frida pintando postrada en la cama

 Creció alegremente bajo la amorosa protección de sus hermanas mayores hasta que un día, cuando iba a cumplir seis años, enfermó de poliomielitis. Los esmerados cuidados se intensificaron. Le recomendaron hacer mucho ejercicio. Guillermo le compró una bicicleta y la instó a practicar otros deportes para fortalecerse. Lograron que volviese a caminar pero no pudieron evitar que una pierna fuese más delgada que la otra, ni que la ignorancia alentara a otros niños a aguijonearla con despiadadas burlas al verla pasar: ‘Frida, pata de palo, Frida, pata de palo’.

 

La historia parecía repetirse. Estuvo confinada en la cama durante nueve meses. Convencido del talento artístico que poseía, su padre le hizo una especie de atril, le llevó lienzos, pinturas, colocó un espejo en el baldaquino de la cama para facilitarle la visión y diciéndole: “Friducha, tienes una mano libre” la animó a pintar. Así fue como emergió el arte de Frida Khalo. En un ejemplo claro de fuerza y superación, mecida siempre por el amor de su familia, casi un año después, la incipiente artista comenzó a dar nuevamente sus primeros pasos.

Mañana podrán leer la segunda parte, NO TE LA PIERDAS.

Un peligro latente en los océanos

Barco espía ruso llamado Khanka

 La herencia recibida de la II Guerra Mundial
Reposando ocultos bajo las aguas de nuestros mares y océanos, a veces poco profundas, desdibujados en fantasmales siluetas inmutables en el tiempo, permanecen los pecios. Rodeados de un lúgubre silencio acechan siniestros, amenazadores, rezumando de sus tanques un líquido venenoso y mortal. Ese goteo espeso, negruzco, oloroso, es el fuel de los barcos mercantes y buques de guerra que fueron hundidos durante la II Guerra Mundial. Destruye cualquier forma de vida in situ y alrededores, incluso a varios kilómetros de distancia su acción corrosiva contamina los organismos de los peces, que posteriormente al ser capturados transmiten la contaminación a la cadena alimentaria.

Durante varias décadas su existencia ha pasado inadvertida a la mirada de millones de personas, pero no por ello han dejado de existir, representando un latente y escalofriante peligro, una amenaza real y global. Es la nefasta herencia que las generaciones precedentes enzarzadas en conflictos bélicos nos han legado. Este perturbador bagaje de pecios desperdigados en los océanos, cercanos a las costas, constituyen una auténtica bomba de relojería que de estallar en algún momento, la magnitud de las consecuencias serían de dimensiones catastróficas para el medio ambiente y muchas especies, entre ellas la humana. Ni siquiera a día de hoy los científicos pueden valorarlas por su cuantía.

El deterioro se va acumulando en el tiempo, por cada década transcurrida las láminas de acero pierden de 0’5 a 2 milímetros a causa de la corrosión que ejercen la temperatura, la salinidad del agua o la profundidad a la que se encuentran. En el Pacífico, en las costas australianas, un grupo de científicos ha podido constatar en sus informes a través de las investigaciones llevadas a cabo, que cuando esas láminas de metal reduzcan su grosor de entre 3 a 10 milímetros, se producirá una inestabilidad que causará la rotura del tanque con poca presión. Mientras, los pecios continúan desgastándose por la oxidación y muchos de ellos se están acercando a esa situación crítica y alarmante.

“constituyen una auténtica bomba de relojería que de estallar en algún momento, la magnitud de las consecuencias serían de dimensiones catastróficas para el medio ambiente y muchas especies, entre ellas la humana.”

 

El cargero Coast-Trader

En Japón, Estados Unidos y Europa se han localizado en diversos puntos de sus costas más de 6.300 pecios con los tanques repletos de toneladas de crudo y combustible. Uno de los que actualmente más preocupa a los científicos es el Coast Trader, un carguero que fue hundido por un submarino japonés frente a la costa de Seattle, calculan que contiene en su interior unas 400 toneladas de fuel.



Una ingente cantidad de naufragios voluntarios e involuntarios se produjeron entre 1.939 y 1.943 en la Batalla del Atlántico. Los aliados hundieron 696 submarinos de la prestigiosa Kriegsmarine alemana y a su vez perdieron 2.452 mercantes más 175 buques de guerra. Si le añadimos el coste en vidas humanas, más de 25.870 tripulantes, el precio es incalculable.

Sobresalen los hundimientos más relevantes de los buques considerados como los colosos del mar, el alemán Bismarck (casi 51.000 toneladas) y el británico H.M.S. Hood (alrededor de 44.600 toneladas). En mayo de 1.941 el buque británico recibió de lleno el brutal impacto de una granada de 381 kilos lanzada desde el Bismarck, creando tal explosión que lo partió en dos. De la tripulación compuesta por 1.415 hombres, sólo se salvaron tres. Al tener conocimiento del hecho inmediatamente Winston Churchill dio una orden: “Encuentren al Bismarck”.

Sin tregua, la joya del nacismo y gran orgullo del Reich, fue perseguido incansablemente por las fuerzas británicas durante cuatro interminables días. Finalmente le localizaron antes de que pudiera llegar a la rada de Brest en la costa francesa. Se inició una implacable batalla, uno de los torpedos de los aliados consiguió destruir el timón y la flota naval británica concentró el fuego hasta reducirlo, a las dos horas dio la vuelta de campana precipitándose al fondo del océano para siempre, arrastrando consigo cañones, armamento y tanques rebosantes de fuel, además de la irreparable pérdida de las vidas de 2.097 hombres. Únicamente sobrevivieron 115 tripulantes.

Hundimiento del Bismarck

En la Bahía de Dancing, en la costa de Polonia, ha desaparecido cualquier forma de vida a causa de los restos del buque hospital alemán Stuttgart, el cual yace bajo la quietud de sus aguas como una sombra tenebrosa desde 1.943, a tan solo 20 metros de profundidad.

Solamente en las costas noruegas se calcula que fueron hundidos alrededor de 900 barcos, siendo considerados 29 de ellos de alto riesgo al almacenar en sus tanques una enorme cantidad de combustible. El único país del mundo que ahora está invirtiendo para limpiar y salvar sus costas bombeando el fuel de los pecios, es Noruega.

¿Por qué no siguen el mismo ejemplo el resto de los países? ¿O quizá es más cómodo mirar hacia otro lado y dejar la misma herencia nefasta a nuestros jóvenes, a nuestras futuras generaciones? Pero la cuestión principal no es ésta, sino el tiempo del que, por desgracia, no dispondrán. El tic tac del reloj comenzó a contar desde el mismo instante en que tales desastres humanos y medioambientales ocurrieron. Y a día de hoy, en pleno siglo XXI, siguen sin resolverse. ¿A qué se está esperando para actuar y tomar las medidas necesarias?

Fuentes consultadas:
Historia de la II Guerra Mundial
Documental del año 2017: “Las lágrimas negras del mar” Director: Christian Heynen

El infierno del Gulag (2ª Parte)

 
Un genio literario nacido en 1.918 tras la Revolución Rusa

Interminables riadas de prisioneros japoneses desfilaban hacia un destino en Siberia y Asia Central al final de la guerra con Japón. El torrente de gente detenida era inagotable, emigrados de Manchuria cuyas familias fueron separadas, polacos, rumanos, húngaros, a los que se sumaban más de un millón de soviéticos que habían huido del régimen. Y en ese maremágnum de locura pasaron inadvertidas riadas menores, como la de los niños españoles que fueron enviados a Rusia a comienzos de la guerra civil española y educados en sus internados; en la postguerra ya eran adultos y deseaban regresar a su país. La política de Stalin no se lo permitió, les acusaron de ser ‘socialmente peligrosos’ y a los más persistentes de ser ‘espías de los americanos’, muchos terminaron en los Gulag.

En Nueva Jerusalén se hizo espacio para otra riada de prisioneros alemanes desalojando a los presos rusos y reubicándolos en distintas cárceles del archipiélago. Solzhenitsyn fue trasladado a Kaluga Gate, cerca de Moscú, dejando atrás el tedioso color rojizo-grisáceo de los pozos de arcilla y el atroz trabajo de recogerla con las manos cuando estaba empapada por la lluvia. Allí estuvo diez meses. El 18 de julio de 1.946 le enviaron nuevamente a Butyrki, pasando una y otra vez por los mismos vejatorios procedimientos. Aún así resultó más soportable. El hedor continuaba siendo irrespirable en la celda diseñada para la mitad de hombres que la abarrotaban, pero al menos no se veía obligado a experimentar a cada momento el horror de otros campos. ¡Qué felicidad sintió!, pudo resarcirse de la falta de sueño y recibir diariamente dos comidas calientes.

Un día fue recalificado como “prisionero en misión especial” gracias a su licenciatura en Matemáticas y Física. En septiembre de 1.946 llegó a un conjunto de prisiones dedicadas a la investigación científica, llamadas  situadas en la cuenca alta del Volga, en Rybinsk, donde se diseñaban y construían motores de aviones. Las prisiones disponían de fábricas, laboratorios, talleres, y los trabajos estaban dirigidos por presos expertos en dichas materias. Más adelante, en otra sharashka recién inaugurada en el norte de Moscú, llamada Marfino, también conocida como ‘Prisión Especial no16”, encontraría la inspiración para su novela ‘El primer círculo’, y comprobaría que la vida era sustancialmente distinta a la de los campos de trabajo. Ya no tenía que derrumbarse agotado sobre los tablones duros de madera con las alpargatas de cuerdas puestas, allí se pudo entregar a un descanso placentero cobijado por la amable tibieza de una limpia sábana. Al poco tiempo llegaron dos presos con los que haría gran amistad, Dimitri Panin y Lev Kopelev. En sus memorias Dimitri describiría el encuentro con Solzhenitsyn. ‘Recordaba haber visto a un hombre de impresionante figura, vestido con un abrigo de oficial, bajando los escalones. Le gustaron de inmediato, la franqueza de su rostro, el vigor de sus ojos azules, su espléndido pelo castaño, su nariz aquilina’.

En sus memorias Dimitri describiría el encuentro con Solzhenitsyn. ‘Recordaba haber visto a un hombre de impresionante figura, vestido con un abrigo de oficial, bajando los escalones. Le gustaron de inmediato, la franqueza de su rostro, el vigor de sus ojos azules, su espléndido pelo castaño, su nariz aquilina’.”

Llegado el año 1.950 la época “dulzona” de Marfino se extinguió. Le llevaron a Ekibastuz, un campo situado en las estepas de Kazakhstan, en Asia Central. Fuera de aquel perímetro se extendían la taiga y la tundra entre los cientos de kilómetros que le separaban del mundo conocido. Fue el lugar en el que gestó ‘Un día en la vida de Iván Denisovich’. Meses después le diagnosticaron un cáncer y le ingresaron en el hospital de la prisión. Le operaron y poco a poco se fue recuperando. Una vez más se reforzaba. Traspasó el umbral que separaba la desesperación de los campos de trabajo a la desolación en una cama del hospital enfrentándose a la muerte y definitivamente triunfando a la muerte en sí misma. ¡La Providencia tenía planes para él! A la vez que se recuperaba físicamente crecía espiritualmente, de aquella experiencia nacería su obra ‘Pabellón de Cáncer’. En el campo de Ekibastuz conoció a hombres apresados por sus creencias. Memorizó las historias al igual que sus propios versos, quedarían reflejados en ‘Archipiélago Gulag’. En aquellos días su esposa Natalya tras años de abnegada soledad, le escribió una carta dando por concluida la relación de 16 años.

¡Y por fin, el 3 de marzo de 1.953, la condena finalizó! Varios presos y él fueron conducidos al distrito de Kok-Terek en la zona sur del gran desierto Bet-Pak-Dola. Comenzaba el exilio perpetuo. Por primera vez en años saboreó la libertad. Consiguió una plaza de profesor de matemáticas en la escuela. Apenas transcurridos unos días de su llegada le avisaron para que acudiera a la plaza del pueblo, los aldeanos se congregaban alrededor de un aparato de radio escuchando las noticias, Stalin había muerto. Aleksandr escribiría: “… ¡El dictador asiático ha muerto! ¡Qué increíble júbilo habría en los campos! Yo podría haber aullado de júbilo junto al altavoz; ¡incluso podría haber bailado una desenfrenada giga! Pero los ríos de la historia fluyen lentamente…”

Al poco tiempo tuvo una recaída de la enfermedad pero logró superarla definitivamente, entonces Solzhenitsyn se sintió purificado. Había evolucionado a un estado espiritual superior y aquella inestimable riqueza que se aglutinó en su interior, dio lugar a la persona en la que se convirtió. Con paso precavido, en secreto, pero firme y seguro comenzó a escribir las obras que le encumbrarían como a uno de los grandes escritores rusos del siglo XX. Regresó a sus orígenes religiosos y a las sagradas tradiciones del pueblo ruso, logrando rescatar los entrañables recuerdos de su infancia.

Sus orígenes

Aleksandr había tenido una infancia feliz en comparación con otros niños rusos. Nació en Kislovodsk en 1.918 pocos meses después de la Revolución. Sus padres, Isaaki Solznenitsyn y Taissia Sncherbak eran personas inteligentes y cultas. Un trágico accidente acabó con la vida de su progenitor. Cuando nació, su madre se lo llevó a vivir a Rostov criándole en circunstancias muy duras. Los evangelios y la literatura de la religión ortodoxa actuaron como el manantial que ayudó a desarrollar su imaginación. Aprendió de su tía Irina el verdadero sentido de la belleza de las tradiciones, las raíces, la familia y la devoción por las artes. Le impulsó en la lectura abriéndole las puertas de su biblioteca donde descubrió fascinado a Tolstoi, Dostoievski, Turgeniev, Shakespeare, Dickens o Jack London, entre otros.

Creció en un círculo familiar donde todos eran antibolcheviques. Hablaban abiertamente de las atrocidades que el nuevo régimen estaba cometiendo contra el pueblo, de las propiedades que el estado confiscó a su abuelo y de la persecución que éste sufrió. En cambio en la escuela recibía un adoctrinamiento muy distinto. Los mismos bolcheviques eran ensalzados, contaban hazañas en las que enarbolaban banderas y tocaban trompetas. Inexorablemente las utópicas doctrinas marxistas-lenilistas le irían convenciendo de una ideología sincera e ingenua, propia de la inexperta juventud. Promulgaban el ateísmo y los cristianos ortodoxos sufrieron las consecuencias de aquel febril odio. Saquearon iglesias y detuvieron a muchos popes, unos fueron enviados a los campos de trabajo y a otros los fusilaron. No estaba prohibida por ley ninguna doctrina pero no se podía hablar de ello bajo pena de prisión. La poetisa Tanya Khodkevich lo expresó con irónico y amargo humor: “Puedes rezar libremente, pero de manera que sólo pueda escucharte Dios”. Fue condenada a diez años.

En aquel ambiente desarrolló sus estudios de Matemáticas y Física en la Universidad y al mismo tiempo de Humanidades en el MIFLI. En 1.940 Natalya Reshetovskaya y él decidieron casarse. Un año después se incorporó a filas, estuvo en el frente hasta que en 1.945 fue arrestado y condenado al Gulag. Permaneció en el exilio hasta 1.956 en que su caso se revisó, considerando que no había pruebas suficientes le rehabilitaron y regresó a Moscú. El reencuentro con Natalya, a pesar de estar ya separados, les llevó a retomar su relación, pero algo profundo había cambiado entre ellos. Se desplazaba a casa de sus amigos para escribir en secreto, en un deseo incontenible de contar al mundo la espantosa realidad vivida en los campos de trabajo por millones de personas.

Las últimas décadas

Decidió enviar el manuscrito de ‘Un día en la vida de Iván Denisovich’ a Tvardovsky de Novy Mir. En aquellas fechas ostentaba la presidencia Nikita Kruschev, un estalinista que deseaba alejarse de aquella línea y dar una nueva imagen del país. A Tvardovsky le encantó el manuscrito e hizo lo imposible porque se publicara, obteniendo la aprobación de Kruschev. La publicación resultó un bombazo literario que levantó ampollas en el sistema soviético. Solzhenitsyn comenzó a ser conocido en el resto del mundo, aunque en su país le volvieron a vilipendiar y a despreciar. En 1.968 conoció a Natalya Svetlova, quien se convirtió en su segunda esposa y con la que tuvo tres hijos. Le concedieron el premio Nobel de Literatura en 1.970. Posteriormente en 1.973, la publicación en París de la primera parte de ‘Archipiélago Gulag’ provocó un ataque de furibundas críticas al autor, por ello fue detenido de nuevo en 1.974, acusado de traición, expulsado de la URSS y enviado al exilio. Viajó a Estados Unidos un año después donde escribió diversas obras, recibió varios premios. Regresó a su país en 1.994 cuando Mikhail Gorbachov le restituyó la ciudadanía rusa. Recibido como un héroe se convirtió en un referente político y moral para la mayoría de los rusos, reconocido por su amor a la verdad. En 2007 le visitó en su domicilio el presidente Vladimir Putin para agradecerle su labor en beneficio de Rusia y felicitarle por el Premio Nacional. Murió en 2008 y a petición propia se le enterró en el Monasterio Donskói de Moscú junto al historiador Vasili Kliuchevski. Le hicieron un funeral de Estado, con todos los honores. Dimitri Medvedev interrumpió sus vacaciones para acudir al acto religioso acompañado del primer ministro Putin.

 

¡Por fin se le hacía justicia restituyendo su honor!

Fuentes consultadas.
Biografía escrita con su propia colaboración por Joseph Pearce Un día en la vida de Iván Denisovich
La casa de Matriona
Archipiélago Gulag

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Un genio literario nacido en 1.918 tras la Revolución Rusa

Durante el invierno de 1.945 un convoy militar ruso conducía a unos prisioneros desde Osterode, en el frente, hasta el cuartel general de contraespionaje en Brodnica. Aquellos hombres se veían forzados a caminar bajo una temperatura glacial para salvar los setenta kilómetros que separaban a una ciudad de la otra.

En el grupo se encontraba un alemán, no hablaba ruso, acarreaba con esfuerzo una maleta precintada, pesada, la cual también ayudaban a transportar de forma voluntaria el resto de los hombres. El insólito equipaje cargado de correspondencia pertenecía al único oficial entre los arrestados, el recientemente condecorado y ascendido capitán Aleksandr Solzhenitsyn, quien caminaba consternado hacia un destino incierto sin conocer todavía los motivos del arresto.

Al rememorar aquel lúgubre instante, el 9 de febrero de 1.945, sintió la punzada de una profunda humillación. Había sido requerida su presencia en el cuartel de inmediato. En el despacho, el general de brigada Trovkin le esperaba junto con un grupo de oficiales y un conocido comisario político. El general le exigió que entregase el revólver sin ofrecerle explicaciones, seguidamente dos de los oficiales se acercaron, le arrancaron del uniforme las charreteras, de la gorra la estrella, le quitaron el cinturón y cogiéndole de ambos brazos le llevaron detenido. Ante el estupor que le produjo solo fue capaz de preguntar ¿Yo? ¿Por qué?.

Pasó un primer día encerrado, totalmente desconcertado, afrontándolo con absoluta desolación. Forzosamente tenía que existir un error. Se aferró a ese pensamiento. Las palabras que escuchó de otros presos no fueron precisamente de alivio. Le explicaron las tácticas engañosas utilizadas por los interrogadores, le hablaron de amenazas, palizas y torturas. Le condenarían a diez años, era la tarifa para todos los detenidos, inocentes o culpables, soldados o delincuentes, daba lo mismo. La inocencia se ignoraba. El sistema no cometía errores. Pero, ¿de qué se le acusaba? ¿Qué crimen execrable había cometido para estar en semejante situación?

Desde Brodnica, días después, el 20 de febrero, le trasladaron a la temida prisión de Lubyanca. En el despacho del capitán Ezepov, cuya mesa se encontraba bajo un inmenso retrato de Stalin, le informaron que de acuerdo al artículo 58, párrafo 10, se le acusaba de ser el fundador de una organización hostil al gobierno. Lo que poseían eran copias de la correspondencia privada que había mantenido con su esposa Natalya y con sus mejores amigos de la universidad, Nikolai, Kirill y Lidia. Las cartas contenían algunas críticas veladas a la política de Stalin, hechas desde la intimidad y desde una ingenua libertad de expresión. Los estalinistas lo utilizaron para construir una flagrante acusación, diciendo que era una siniestra conspiración a fin de derrocar al régimen soviético.

Aquellas misivas de índole privado, interferidas por un gobierno totalitario, resultaron ser el espantoso crimen del que se le acusó y se le condenó a cumplir ocho años de prisión en campos de trabajos forzados.

Aún retumbaba en sus oídos, persistente, machacón, el eco de las fatídicas palabras pronunciadas por los oficiales, cuyo significado partió su vida en dos al decir ‘queda usted detenido’, ahora se sumaba una sentencia maquiavélica, no era una pesadilla, ni un mal sueño del que pudiera despertar, era real. Ocho años de su vida en prisión. ¡Tamaña injusticia! ¿Por qué? Tal vez había ocurrido un cataclismo pues el mundo entero se derrumbó desapareciendo estrepitosamente bajo sus pies.

“Aquellas misivas de índole privado, interferidas por un gobierno totalitario, resultaron ser el espantoso crimen del que se le acusó y se le condenó a cumplir ocho años de prisión en campos de trabajos forzados”.

 

Continuaron con la investigación largo tiempo, los interrogatorios se sucedían incesantemente día tras día, durante los cuales se esforzaba por no incriminar a ningún inocente más en aquel proceso. Tenían su correspondencia privada y en función de sus pensamientos le condenaron. ¿Qué más querían? Mientras Natalya lloraba la ausencia de noticias sobre su esposo, creyéndole muerto o desaparecido en el frente, él languidecía en el gulag, hasta el mes de junio en el que la investigación se dio por concluida.

Cuando le llevaron a la cárcel de Krasnaya Presnya se encontró un ambiente de bulliciosa actividad. Allí experimentó un salvaje bautismo. Al entrar en la celda, una habitación de tamaño mediano con capacidad para unas cuarenta personas, vio que estaba abarrotada, cien presos hacinados ocupaban todas las literas y solo había espacio debajo de ellas, sobre las baldosas del sucio y desgastado suelo. Aquellos hombres no eran soldados, ni presos políticos, sino criminales endurecidos cuyo comportamiento distaba mucho de ser siquiera civilizado. No le quedó más remedio que dormir junto al cubo de la letrina, encima de paja podrida, soportar el hedor y tragar las gachas que les servían. En la penumbra escuchó crujidos entre las literas, pensó que eran los ratones que andaban libremente de un sitio a otro, igual que las cucarachas campando a sus anchas, pero en aquella ocasión se trataba de unos mozuelos a la búsqueda de algún mendrugo olvidado en algún roído jergón o de algún paquete recién llegado, como el que le había enviado su esposa al conocer su destino y que impunemente le birlaron. En agosto el hedor era insoportable, el calor obligaba a yacer a los hombres desnudos y sudorosos, aguantando estoicamente las picaduras nocturnales de chinches y mosquitos.

A mediados de agosto le volvieron a trasladar a otro penal llamado Novy Ierusalim, ‘Nueva Jerusalén’. Se trataba de un edificio de un antiguo monasterio del mismo nombre. Durante el traslado les ordenaron ir tumbados para no ser vistos por las gentes que se agolpaban en las calles portando numerosas banderas, celebrando el día de la victoria final sobre Japón. La II Guerra Mundial había finalizado. El ambiente era festivo. Solzhenitsyn recordó que solamente cuatro años antes, recién conseguida su licenciatura en la Universidad de Matemáticas y Física, había llegado de Rostov con un sinfín de proyectos y sueños a la capital, un futuro que se había esfumado. El tiempo transcurrido se le antojó una eternidad. Muchos de los presos que acompañaban a Aleksandr contaron los terribles sufrimientos que habían padecido en los campos de exterminio nazis y que a su regreso los estalinistas les detuvieron por considerarles ‘contaminantes y peligrosos para el sistema’. Al llegar a Nueva Jerusalén también tuvieron que soportar los gritos de impávido desprecio que les dirigieron. ¡Los fascistas han llegado! Triste ironía. Cada vez que entraba en un nuevo gulag, Solzhenitsyn, asistía en un primer momento a las lacónicas y habituales preguntas. ¿Apellido? ¿Año de nacimiento? ¿Nombre de pila y patronímico? Les daba la consabida respuesta, aunque interiormente era una muy distinta. ¿Mi nombre? ¡Soy el

Peregrino de las estrellas! Tienen firmemente apresado mi cuerpo, pero mi alma está más allá de su alcance.

Los rumores de una amnistía comenzaron a circular haciendo concebir falsas esperanzas a los presos políticos y a sus familiares ya que solo fue aplicada a delincuentes habituales y presos comunes. De los demás se esperaba que trabajasen todavía más para compensar la ausencia de los amnistiados y le pusieron a trabajar en la excavación de pozos de arcilla, donde tuvo que realizar un esfuerzo sobrehumano si quería alcanzar siquiera la mitad de la producción exigida. Aquello resultó agobiante en extremo, deprimente. Lo describió literalmente en su obra cumbre, Archipiélago Gulag.

El brillante alumno, de solo veintiséis años, ingenuo idealista convencido de las bondades marxistas-lenilistas comenzó a percibir desde un prisma diferente aquella realidad perversa, infrahumana, la verdadera cara política que ejercían los estalinistas con el pueblo. Y en medio de aquel voraz infierno, pletórico de brutalidad, de extremada crueldad y miseria humana, sufrió la crucifixión que ayudaría a elevar su espíritu por encima de las penurias, comenzando en él una profunda transformación, en un examen de introspección afrontó y se cuestionó lo superfluo de su incondicional ateísmo, fue recuperando la fe de su infancia y las antiguas tradiciones de su amada tierra, resurgiendo como un Ave Fénix hermoso e impoluto de sus cenizas.

 

“El brillante alumno, de solo veintiséis años, ingenuo idealista convencido de las bondades marxistas-lenilistas comenzó a percibir desde un prisma diferente aquella realidad perversa, infrahumana, la verdadera cara política que ejercían los estalinistas con el pueblo.”

Los campos de trabajos forzados se extendieron por Rusia ocultándolos a los ojos indiscretos de los occidentales, ajenos a las violaciones de los derechos humanos que se cometían a cada minuto en los gulag, quienes quedaban cegados por la magistral manipulación y la hipocresía descarada de la que hacía gala Stalin, de quien Aleksandr diría posteriormente, que era el mismísimo diablo en persona. Las detenciones se sucedían y miles, millones de rusos, fueron confinados, destruidas sus vidas, esclavizados tras los muros vergonzosos e infames de las cárceles, bien pertrechadas y escondidas ante el resto del mundo, que formaban el ‘Archipiélago Gulag’.

Continuará…

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