Archivo de autor
Historias escritas por HELIOSPLAZA
Diplomado en MTC, masajista, terapeuta de distintas disciplinas, y un solo objetivo: la comprensión de la maquinaria interna. Pensador, divulgador molesto y bocachancla. “Si quiere oir reir a los dioses, cuéntales tus planes”

Las inseguridades

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

Sábado, 3 de agosto de 2019

Muy buenos días amigos y amigas de todo a zen.

Vamos a hablar de las inseguridades y los miedos. A todos nos pasa que nos avergonzamos de nuestras inseguridades y nuestros miedos, hasta el punto de ocultarlas al resto de las personas.

Sin embargo, no solo es algo de lo que no debemos avergonzarnos. Es algo que hay que mantener ahí. 

En el momento en que te diriges a algo que deseas, el miedo y las inseguridades van a hacer su aparición, y eso está bien porque te obliga a estar alerta contigo mismo. Si no, iríamos a lo loco y probablemente lo estropearíamos todo.

Esos miedos, que por muy elevado o elevada que te encuentres siempre van a aparecer, son tus mejores aliados.

Generalmente, cuando una persona dice que ha aceptado sus miedos, pero no ha hecho este trabajo interior, lo que en realidad ha hecho es resignarse a ellos sin aprender a vivir con ello, y obliga al resto de personas a resignarse también a ellos. 

No es así, Si los conoces, y entiendes su papel en tu historia, entonces puedes convivir con ellos, y aprovecharlos para conocerte mejor, y lograr tu objetivo haciendo una maniobra redonda.

Como dijo Don Juan “a la guerra como al amor, hay que ir con miedo, con respeto, con los ojos bien abiertos, y con absoluta confianza.

Muy buenos días!

Enlace canal de youtube

Enlace a la Web https

Grupo Facebook ToDo a ZeN 

Si amig@s, algunas veces… No se puede.

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

13 de julio de 2019

En esta nueva era de la new age, que lo único ha hecho es cambiar a “Dios” por “el Universo”, vivimos rodeados y abrumados por un absurdo exceso de positivismo mal entendido.

Escuchamos a todas horas “Hay que estar bien, porque si no todo te sale mal”. Y, hala… Al agobio diario hay que sumar la culpa y el estrés de saber que, si no nos sale bien es porque no estamos las 25 horas del día al 500% de nuestra capacidad de “estar bien”.

Es ridículo tratar de eliminar emociones, como el que quita pelusas del ombligo. 

Aquí cada cosa tiene su tiempo y su lugar, y el trabajo consiste en entender y aprender a usar esas emociones, que no son positivas y negativas de por sí, más allá del uso que les demos.

Si te has dado con el meñique en las esquina de la mesilla de noche al levantarte, y no te permites ese ratito de blasfemias inocuas, forzando la sonrisa, el cuerpo te va a estar recordando todo el día que no le permitiste el desahogo, y probablemente por la noche el dedo te siga doliendo. Si se te ha muerto el canario, guarda luto y llora un rato.

Es lo natural.

Lo que no es natural es amarrarte un cable a la comisura de los labios, y sonreír a fuerza de que deje de llegarte sangre al cerebro.

¿Y si te viene un tigre de frente? ¿Le vas a sonreír? Porque no es bueno sentir miedo, según las sabias enseñanzas del Gurú.

No tengas miedo del tigre, porque el estrés es malo para el cuerpo. Mejor corre despacito, poniendo la atención en la respiración…. Aconseja el tigre.

Y Bon Apettit!

Visita mi canal! ToDo a Zen, tienes un vídeo relacionado con este artículo 

 

Grupo de Facebook

Página web

El triunvirato

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

4 de julio de 2019

 

Hay muchas formas de concebir a la Santísima Trinidad. Unos lo hacen en forma de misterio convenientemente irresoluble, otros lo extrapolan a otras religiones, y otros…. Como yo, lo hacen de la manera que les da la gana….

En este caso, de una forma útil, cercana, y nada mística.

Dividamos, para este ejercicio, a tu persona en tres.

A saber:

  1. Tu mente subconsciente
  2. Tu Cuerpo

Hago esta subdivisión porque tenemos una contradicción constante en casi todo lo que hacemos y pensamos, pero siempre se nos olvida meter un factor…. El Cuerpo. Ese olvidado, que se lleva todo lo peor del día, y el que al final nos aplasta contra el sofá, aunque aún la mente no esté en posición de relajarse… A esa mortífera mezcla la llamamos “Insomnio”.

Nos creemos que todo está en nuestra cabeza, y no es así. El cuerpo tiene su propia voz, necesidades, opinión, e incluso ilusiones y expectativas… 

Y tiene una tremenda ventaja y desventaja. El cuerpo no sabe la diferencia entre dentro y fuera. Por eso cuando recuerdas aquel suceso trágico en el cual le dijiste a la chica que la querías, y ella te mandó a freír monas, tu cuerpo vuelve a producir esa sensación de dolor… Porque para él, está volviendo a pasar.

E, igualmente podemos calmar al cuerpo imaginando el objeto de su zozobra, pero de manera positiva. Así pensará que está sucediendo eso que anhela, y por lo menos un rato le tenemos contento. 

En ese momento, notarás que la energía sube que no veas…

En definitiva, es imprescindible entender que no siempre somos nosotros los que hablamos… A veces si, pero a veces es la mente subconsciente, y a veces es el cuerpo. Y aunque siempre hay que escucharles, no siempre hay que hacerles caso.

Aprender a usar uno para calmar al otro es un arte con unas aplicaciones impresionantes… Tanto es así, que seguiremos charlando de esto en artículos posteriores.

Entra y suscríbete al canal de youtube de ToDo a Zen haciendo clic aquí

Enlace a la Web

 

Grupo de Facebook ToDo a ZeN

 

 

La perespectiva del Tiempo

Los chascos

 

Diccionario mediante, un chasco es

(Voz onomatopéyica.)

  1. s. m.Decepción, desengaño o sorpresa que produce un suceso o una contestación inesperados o adversos.

Si lo dice el diccionario… Pero ¿Qué es adverso? ¿Por qué es adverso?

“Tío, me he declarado a la chica que me gusta, y me ha dicho que no, vaya chasco”

Tía, me han rechazado el currículum en la empresa que me daría el sueldo que quiero”

Casi todo el mundo se desanima en estos casos, y mucha gente pone un THE END a la historia que quería comenzar, ante una, dos o tres negativas por parte de la parte interesada en el asunto… 

Es normal, en la mayoría de los casos estamos educados para “conservar la dignidad” en el caso de una negativa, y salir con la cabeza alta (y la autoestima en los pies) por la puerta de atrás.

¿No será que no hemos tenido paciencia para ver el final de la historia? ¿Qué, por miedo al “CHASCO”, por temor a “HACER EL IDIOTA” nos hemos desvinculado de nuestro deseo en cuanto hemos oído o interpretado una negativa a conseguirlo, ya sea por parte del exterior, o de algunas de las “sabias” voces del interior?

Así es, amig@s. El temor a hacer el ridículo, el vernos a través de los ojos de los demás como que nos hemos estrellado… Esa famosa escena en la que, rodilla en suelo nos declaramos en un restaurante, y ante la negativa y posterior huida de la interfecta, miramos a los que nos están mirando y decimos “¿No os fastidia que os pase esto?”

Nos aterroriza tanto hacer lo que consideramos un ridículo a ojos de otros, que rápidamente nos alejamos de nuestro deseo, y nos aseguramos de no volverlo a intentar.

No es así. La autoestima no se pierde por intentarlo las veces que haga falta. Lo que baja la autoestima hasta subsuelos inalcanzables es DEJAR DE PERSEGUIR lo que queremos. Y lo que la eleva hasta el cielo, lo consigamos o no, es saber que hemos puesto toda la carne en el asador.

Y os digo más. La actitud que genera ese discurso interior de “lo merezco, y voy a hacer todo lo posible por conseguirlo me digan lo que me digan desde fuera” se refleja en el exterior… Esa energía se siente, y abre muchas puertas que parecían cerradas, e incluso desoculta puertas donde parecía que solo había paredes.

Y si no se consigue, todo ese tiempo que has empleado en fortalecerte, formarte, trabajarte interiormente… Todo es premio te lo llevas tu. Y, lejos de deprimirte, sales tremendamente renovad@ de la experiencia, con una enorme confianza en tus capacidades, que sin duda te serán de gran utilidad en el siguiente proyecto…

…Que, probablemente sea el que de verdad te conviene.

Mirad la historia en su conjunto, con perspectiva… Recordad que solo vosotr@s podéis poner el THE END a la historia que queréis comenzar… 

Solo vosotr@s, y nadie más.

¡Y sed felices!

¿Quieres ver esto con Humor? Pincha aqui

Enlace a la Web

Grupo de Facebook ToDo a ZeN

DIARIOS DE LAS ESTRELLAS, o el Vago Profesional que hay en Mi.

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

18 de junio de 2019

¡Dejar las cosas para después! Que bello y patrio deporte… Hablemos de ello.

Es genial y quizá hasta genético el dejarnos llevar por el vago en nosotros. 

¡Qué maravilla tener tiempo para no hacer nada!

La cosa es que no lo hay, y aunque el tema de porque necesitamos descansar de las cosas que nos gustan da para varios artículos y una conferencia, no lo vamos a tratar aquí.

Sin reproches de ningún tipo (el religioso en nosotros es un brasas de cuidado), te invito a reflexionar sobre tal asunto.

 ¡Y te invita un vago profesional! Estoy federado y todo… Iba a ir a una competición, pero al final pasé de ir… 

La medalla de oro me la enviaron por correo.

A pesar de que, cuando pensamos en una situación idílica, nadie se imagina currando como un borrico, y todos nos vemos con daikiri, hamaca y porteadores, lo cierto es que nos llenamos de cosas que hacer— ¿¿Por qué?? Si lo que más nos mola es hacer el cactus… ¿Por qué gaitas chirriantes nos petamos el día de cosas, y cuantas más hacemos, mejor nos sentimos con nosotr@s mism@s? ¿Es que somos idiotas? ¿Esclavos contentos? ¿Simplemente masocas?

Bien pudiera ser… Pero no.

Lo cierto es que nos llenamos de cosas que hacer, porque nos gusta, porque es sano, porque se avanza mucho en el camino personal haciendo cosas por fuera, que constantemente nos obligan a revisar lo que tenemos por dentro. Es natural hacer cosas, y lo que hay que conseguir es que todo lo que hacemos nos guste, e ir consiguiendo actividades que nos gusten cada vez más.

Cuántas veces hemos pensado “Bah, que se ocupe de esto mi YO del futuro, yo estoy a gusto ahora tumbao, y me lo merezco.,.. Que trabajo mucho”

La cosa es que si decidimos hacer algo en un momento dado, es porque es en ese momento en el que todas las piezas se han colocado para hacerlo. Si no, no llegaríamos a esa conclusión.

Dejarlo para después, hace que la maquinaría siga rotando, y cuando nos ponemos a ello (con cierto cargo de conciencia, por saber que vamos con retraso) algunas, si no todas las piezas han continuado su rotación, y ya no salen las cosas tan fluidas… 

Y lo peor, es que nuestro YO del futuro en ciscará en nuestros parientes más cercanos por no haber hecho las cosas en su momento… Porque luego, efectivamente… ¡HAY OTRAS COSAS QUE HACER!

Así que la conclusión a la que llego como vago profesional, después de mi larga experiencia, es que hay que hacer ambas cosas… Primero hacer, y después disfrutar de la vaguería en toda su extensión.

Por extensión, quiero decir estar tumbaos.


Enlace a la Web https://www.fractalterapias.es/

Facebook ToDo a ZeN https://www.facebook.com/todoazentao/?modal=admin_todo_tour

La curva-dura del despacio-tiempo

Helios Manzano Sánchez-Pantoja ♦ Pensador, divulgador molesto

9 de junio de 2019

 

 

 

¿Sabes que tenemos dos tiempos? En realidad hay muchos, pero nos centramos en dos. 

Uno es el cronológico, el que marcan relojes y calendarios, y el otro es el de verdad, el que nos afecta, nos desespera y nos melodramatiza.. Ese tiempo que no paaaasa nunca, cuando estamos trabajando, o esperando que llegue la respuesta a un mensaje… 

Ese quedar cinco minutos para salir de trabajar, y ponerse a hacer papeleos, recados, llamadas… Y cuando vuelves a mirar son menos 4 minutos… ¿porque? ¿Que hemos hecho para merecer esto?

O ese mandar un mensaje a la persona que te gusta, y en lo que le llega, lo mira, se desconecta, y vuelve a entrar para contestar, nos hemos casado con esa persona, hemos tenido hijos y discusiones y nos hemos divorciado.

Esperar le da ventaja al diablo, dicen… 

Lo cierto es que nuestro imaginario no puede estar ocioso, y en lo que esperamos, sacamos miles de conclusiones sin el más mínimo dato real. Y, lo peor es que el psiquismo no reconoce la diferencia entre dentro y fuera, así que lo que imaginamos, es como si lo hubiéramos vivido de verdad… El chiste del gato… lo conocéis? Si no, decídmelo y lo cuento en el siguiente artículo.

“¿Por qué no contesta a mi mensaje? Porque pasa de mi, seguro…” Cuando hay miles de posibilidades diferentes: Que vaya caminando por la calle, que quiere pensar la respuesta porque tu también le gustas, que se esté cayendo por un barranco… La cosa es que, no solo tendemos a completar sin datos para poder sacar conclusiones que calmen nuestra ansiedad, si no que además tendemos a centrarnos en la posibilidad más negativa de todas… Por lo menos, a mi me pasa.

Ese tiempo se hace eteeeeeerno e insoportable, y ese rato, que podríamos aprovechar para ir haciendo nuestras cosas, y que cuando llegara la respuesta nos pillara de sorpresa, nos lo pasamos elucubrando sin datos reales, con la necesidad de sacar respuesta rápida que nos salve de estar “haciendo el canelo”. Aquí ya entra el exceso de amor propio, que ya trataremos en otro artículo, porque es tan importante y puñetero, que debería tener su propio código postal.

 Todo es porque tenemos tal inseguridad de nosotros mismos, que en cuanto ponemos algo en juego necesitamos que sea aprobado por el otro en cuestión, y nos valoramos en función de cómo nos vemos a través de los ojos de la otra persona. Y tiene que ser en el momento en que nosotros queremos, y de la forma que a nosotros nos agrada… Y si no, nos inunda un sentimiento de.. “Ajajaaaaa… ¿Es que cree que no estoy a su altura? ¿Se cree que soy tont@?” Y necesitamos defendernos, acorazarnos (poner una coraza al corazón)… Así que nos centramos tanto en defender nuestro ego que creamos una película totalmente distinta a la realidad, y forzamos a la realidad a que encaje con nuestra película. Y eso está muy bien cuando la película mola… Pero generalmente esa energía la aplicamos en películas que no molan, en las que necesitamos defendernos para no sentirnos una caca.

“¡Seguro que no me llama porque pasa de mi y no tiene, (¡¡Oh Dios!!) ni el respeto de escribirme para decírmelo, sino que me da largas!” (Y te golpeas en el pecho y miras al cielo jurando, cual Scarlett O` hara, que no vas a permitir que nadie se ría de ti)

Disfrutemos de la incertidumbre, cosa que al psiquismo no agrada, que nos da el poder de ser felices en todo momento, y la recompensa no depende nunca del exterior… Y cuando encima llega eso que estábamos esperando, es siempre una maravilla extra.

Visita mi canal! ToDo a Zen, tienes un vídeo relacionado con este artículo aqui

Grupo de Facebook

Página web

traductor/translator

NUESTRO EQUIPO

EVENTOS QUE NO TE PUEDES PERDER

 

Hasta 29 de junio de 2019

En Segovia

 

NUESTRA BIBLIOTECA RECOMENDADA

Más información aquí

Más información aquí

Mas información aquí

Mas información aquí

Mas información aqui

Mas información aquí

Mas información aquí

BIBLIOTECA TÉCNICA RECOMENDADA

Mas información aquí

 

Galería de Fotos

Acceder | Designed by Gabfire themes