España, un país de borricos

manipulación

El que los españoles leemos poco o nada es realidad según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), a más de un 38,2% no le interesa poco o nada la lectura, lo cual se trasluce el bajo nivel educativo que tenemos.

Respecto a futuras generaciones, el “Young Education Attainment Level” es uno de los indicadores europeos sobre educación que formó parte de los objetivos de Lisboa para 2010. Se trataba de superar el 85%, pero aunque casi ningún país lo consiguió, sólo Malta, Portugal e Islandia quedaron por debajo de España.

Solo País Vasco y Navarra se han situado a menos de 15 puntos porcentuales de alcanzar el objetivo marcado del 85%, mientras que la media española ha quedado a 24 puntos del objetivo final. Es preocupante la situación en Canarias, Andalucía o Baleares; y son el Principado de Asturias, la Comunidad de Madrid, Cantabria, Galicia, Aragón y Cataluña las que están por encima de la media española.

El  bajo nivel cultural de la juventud española, en comparación con la de otros países de la UE, suponen un importante obstáculo a la hora de afrontar el país la situación en la que, no solamente se encuentra su economía, sino también su situación política, donde la corrupción es uno de los principales problemas que preocupan a la sociedad española, lo cual solamente admite un remedio, como es aumentar los esfuerzos en mejorar la calidad de nuestro sistema educativo,

No hay duda de que el sistema educativo actual hace agua por todas partes y no permite progresar hacia una mejora de la calidad educativa, como ponen en evidencia los pobres resultados obtenidos por los alumnos españoles año tras año en las pruebas de evaluación internacionales como PISA, que algunos tratan de justificar achacándolos a la poca preparación del profesorado o su escasa motivación, la baja formación de los padres, así como el aumento de la inmigración; aspectos que, sin lugar a dudas influyen, pero la realidad es

“estos malos resultados son consecuencia directa del sistema educativo que diferentes gobiernos han ido amoldando a su gusto confundiendo la educación con un negocio político”

 

 

que estos malos resultados son consecuencia directa del sistema educativo que diferentes gobiernos han ido amoldando a su gusto confundiendo la educación con un negocio político, habiendo caído diferentes gobiernos en el mismo error, como es el de transmitir conocimientos, relegando a un segundo plano transmisión de valores, el sentido crítico, el esfuerzo y la enseñanza participativa; dejando, además de favorecer el esfuerzo, con la progresiva rebaja del nivel de exigencia al alumno, basándose en la gran falacia de la igualdad en la enseñanza, lo que les ha llevado a bajar el nivel, permitiendo que alumnos con tres asignaturas suspendidas tienen derecho a pasar de curso.

No podemos pretender que todos los alumnos sean iguales disminuyendo el nivel para que los menos inteligentes o los provenientes de familias con poco nivel intelectual no sean marginados, puesto que lo único que podemos conseguir es que cada día el nivel sea inferior y, por lo tanto, una escasa formación de nuestros jóvenes, lo que se traduce finalmente en ciudadanos poco formados o preparados, lo que, en definitiva, se traduce en una injusticia que no beneficia a nadie, porque no premiar el esfuerzo de quien tiene mayor capacidad e intelecto, sólo nos puede llevar a una sociedad ignorante y poco competitiva. Como dice Fernando Savater, “soy de la opinión, que no sé si compartirás, de que cuando se trata a alguien como si fuera idiota es muy probable que si no lo es, llegue muy pronto a serlo”.

Por otra parte, la formación en sentido crítico es además en la mayoría de casos nula o  inexistente. La capacidad de procesar el conocimiento y la inteligencia para llegar a la posición más razonable y justificada sobre un tema ya no se enseña en las escuelas ni en las universidades españolas. Como consecuencia de esto, los alumnos no serán capaces de percibir la realidad, encontrar por sí mejores alternativas, convirtiéndose en ciudadanos que serán fácilmente manipulables.

Las sucesivas leyes de Educación, desde la LODE hasta la LOE, no han sabido dar solución a estos problemas, más bien se han incrementado, encontrándonos en la situación en la que nos encontramos, un país cada vez menos preparado y formado, y por lo tanto, lleno de tontos útiles para quienes dirigen el sistema, es decir, para los políticos, los cuales no dejan y dejarán de ser un reflejo de la propia sociedad, como ciudadanos que también son, con el mismo escaso nivel de formación.

“encontrándonos en la situación en la que nos encontramos, un país cada vez menos preparado y formado, y por lo tanto, lleno de tontos útiles para quienes dirigen el sistema, es decir, para los políticos,”

 

Desde la llegada del PP al Gobierno, las universidades públicas han perdido 27.000 estudiantes, se ha reducido la cuantía de las becas una media de 500 euros, y han subido las tasas una media del 18% en los grados y un 64% en los másteres. Como alternativa, propone potenciar la Formación Profesional como si en el Estado hubiera una cifra escandalosamente inferior a la de los países del entorno, lo cual vuelve a no ser verdad. En el curso 2015-16 hay 785.000 alumnos matriculados en FP, 300.000 más que al inicio de la crisis (2007-08). En el caso de la titulación superior en la Formación Profesional también España está en el 20%, duplica el 10% de la OCDE y muy por encima del 8% de la media europea. Si escarbamos un poco en las intenciones de semejante estrategia, damos con otro recorte puro y duro. El Estado español solo dedica un 1,1% del PIB a la educación universitaria, mientras la media de la UE es del 2%, y en EEUU el 3%. Y los gastos por alumno en España oscilan entre 3.000 y 10.000 euros, frente a los casi 30.000 euros de un estudiante de Oxford, por ejemplo.

En definitiva los políticos que han gobernado este país, pero especialmente quienes ahora lo gobiernan quieren un país de borricos fácilmente manipulables  o que sólo los más ricos puedan acceder a una educación de calidad, pero éste es otro tema  otro tema que analizaremos en otro momento.

Olga Sánchez Rodrigo
Busco la verdad para contársela al mundo. No creo en la neutralidad del periodista, casi siempre es de quien le paga. Por el contrario, SÍ CREO y APOYO al periodismo ciudadano, el hecho por gente de la calle, gente que cuenta lo que le pasa.

Olga Sánchez Rodrigo Escrito por el May 24 2017. Archivado bajo Actualidad, Cultura. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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